El documento habla sobre un viaje familiar a Huancavelica y Huando para visitar la tumba de un familiar fallecido. Hubo varias fiestas con orquestas, en el cementerio y en la casa de los abuelos, donde los niños del colegio recibieron regalos de caña de azúcar. Al día siguiente, los primos y hermanos fueron a jugar a un columbio y tobogán antes de volver a Lima.