EL DIOS QUE
ESTÁ AHÍ
Hablando del Cristianismo Histórico
en el Siglo XX
por
Francis A. Schaeffer
Copyright © 1968 por Francis A. Schaeffer. Publicado por primera vez en
1968, séptima impresión 1970, esta edición 1970, ISBN 0 340 04466 7.
Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación puede
ser reproducida o transmitida en cualquier forma o por cualquier medio
electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación o cualquier
sistema de almacenamiento y recuperación de información sin el permiso
por escrito del editor. Impreso en Gran Bretaña por Hodder and Stoughton
Limited, de St. Paul House, Warwick Lane, Londres.
Versión en Español: Irving Isaí Espino Cano. 2016
A Aquél
que ha caminado
de la mano
conmigo
por unos muy breves
treinta y cinco años
Reconocimientos
Se agradece a las siguientes personas por el permiso para citar obras
protegidas con derechos de autor:
Madame Marguerite Arp para el poema “fur Theo van Doesburg” de Hans
Arp;
Los fiduciarios de los derechos de autor del finado Dylan Thomas para
“Elegy” de Poemas Escogidos por Dylan Thomas publicados por J. M.
Dent and Sons;
El autor y The New Yorker por un extracto de “Figura en un Paisaje
Imaginario” de Calvin Tomkins, © 1964 The New Yorker Magazine Inc.;
Agence Hoffman por un extracto del prólogo “A Sense of Wonder” de
Henry Miller en La Historia del Arte por Elie Favre (traducción que
apareció en Vogue, Diciembre 1964);
El Dr. John Macquarie por un extracto de un artículo que apareció en The
Listener, 12 de abril 1962.
Contenido
SECCIÓN I: El clima intelectual y cultural de la
segunda mitad del siglo XX
1.- Se establece la diferencia 12
Ante el abismo
La apologética presuposicional habría detenido la decadencia
La línea de la desesperación
La unidad y la desunión en el racionalismo
Tendencia hacia una cultura uniforme
2.- El primer escalón en la línea de la desesperación: Filosofía 19
Hegel, la puerta
Kierkegaard, el primer hombre por debajo
El existencialismo de Jaspers, Sartre, Heidegger
La anti-filosofía del mundo anglosajón
El uso de drogas
Qué sucede y qué no sucede en estas experiencias
3.- El segundo escalón: Arte 30
Van Gogh y Gauguin
Cézanne y Picasso
Mondrian
Dada, Marcel Duchamp, los sucesos y los ambientes
4.- Los escalones tercero y cuarto: Música y la Cultura General 37
Musique Concrete
Henry Miller
Homosexualidad filosófica
John Osborne
Dylan Thomas
Cine moderno, medios masivos de comunicación y los Beatles
5.- El factor unificador en los escalones de la desesperación 44
El romanticismo ha muerto: la oportunidad del cristianismo
si se mantiene la antítesis
7
SECCIÓN II: La Relación de la Nueva Teología con el clima intelectual
1.- El quinto escalón: Teología 50
Desviación del cristianismo bíblico
2.- Misticismo moderno:
Desesperación más allá de la desesperación 54
Teología y el misticismo semántico
El uso de palabras y símbolos
Los orígenes del misticismo semántico: Leonardo da Vinci
Naturaleza y Gracia
3.- El misticismo moderno en acción: Arte y Lenguaje 62
La tensión de ser hombre
El misticismo en el arte: Paul Klee y Salvador Dalí
El misticismo en el lenguaje: Heidegger
4.- El misticismo moderno en acción: Música y Literatura 69
El misticismo en la música: Leonard Bernstein y John Cage
El misticismo en la literatura: Henry Miller
5.- Una nueva fase de la Teología Moderna 77
¡Dios está muerto… o casi!
Una búsqueda por los hombres del “piso de arriba”
La oportunidad de hoy para la nueva teología
SECCIÓN III: Cómo difiere el cristianismo histórico
de la Nueva Teología
1.- Personalidad o un ruido diabólico 86
El final lógico de negar la personalidad
2.- Hechos verificables y conocimiento 91
La comunicación divina y humana
El amor es más que una palabra
3.- El dilema del hombre 99
El escándalo de la cruz
El cristianismo histórico y el dilema del hombre
8
4.- La respuesta de Dios al dilema del hombre 105
No hay necesidad de uno u otro en La Peste
5.- ¿Cómo sabemos que es verdad? 109
La naturaleza de la prueba
Verdadera racionalidad pero no sólo racionalidad
¿Quién está en la continuidad de la iglesia?
SECCIÓN IV: Hablando del Cristianismo Histórico
en el clima del siglo XX
1.- Encontrando el punto de tensión 118
Comunicándome con uno de mi clase
Conclusiones lógicas
Desgarrado por dos consistencias
Las tensiones se sienten con diferente fuerza
2.- Del punto de tensión al Evangelio 125
¿Por qué hay un lugar para la conversación?
Dar y recibir golpes
Quitando el techo
3.- Aplicando el Evangelio 131
¿Cómo nos atrevemos a hacerlo?
La fe en el sentido bíblico
SECCIÓN V: El pre-evangelismo no es una opción fácil
1.- Encomendando la fe cristiana a nuestra generación 138
La defensa de la fe
La comunicación de la fe
2.- La importancia de la verdad 142
La verdad está antes de la conversión
Verdad y espiritualidad
El Dios detrás de la verdad
9
SECCIÓN VI: La vida personal y corporativa en el
clima del siglo XX
1.- Demostrando el carácter de Dios 148
La salvación no termina con el individuo
La calidad visible
Realismo en la demostración
La personalidad es central
2.- Lo legal, pero no sólo lo legal 155
Las personas humanas en nuestra cultura
Personalidad y cultura
Apéndices
A.- El problema de la Iglesia de clase media en la
última mitad del siglo veinte 161
B.- La práctica de la Verdad 166
Una palabra acerca de L'Abri por el Rev. J. A. Kirk 169
Glosario 175
Notas 179
Índice 187
10
SECCIÓN I
El Clima Intelectual y Cultural
de la Segunda Mitad
del Siglo XX
CAPÍTULO 1
Se Establece la Diferencia
ANTE EL ABISMO
El presente abismo entre las generaciones ha sido provocado casi en
su totalidad por un cambio en el concepto de verdad.
Donde quiera que mire hoy el nuevo concepto predomina. El
consenso acerca de nosotros es casi monolítico, sea que usted revise las
artes, la literatura o simplemente lea los periódicos y revistas como Time,
Life, Newsweek, The Listener o The Observer. Por todas partes se puede
sentir el dominio de esta nueva metodología, y por “metodología” nos
referimos a la forma en que nos acercamos a la verdad y al conocimiento.
Es como sofocarse en una niebla de Londres particularmente mala. Y al
igual que la niebla no se puede contener por paredes o puertas, también este
consenso viene y nos rodea, hasta que la habitación en la que vivimos ya no
es distinta, y sin embargo, apenas nos damos cuenta de lo que ha sucedido.
La tragedia de nuestra situación actual es que los hombres y las
mujeres están siendo afectados fundamentalmente por la nueva forma de
ver la verdad y sin embargo, ni siquiera han analizado el cambio que ha
tenido lugar. Nuestros jóvenes de hogares cristianos son criados en el viejo
marco de verdad. A continuación, se someten al marco moderno. Con el
tiempo se confunden porque no entienden las alternativas con las son
confrontados. La confusión se convierte en desconcierto, y en poco tiempo
están abrumados. Desgraciadamente, esto es cierto no sólo de los jóvenes,
sino de muchos pastores, educadores cristianos, evangelistas y misioneros
también.
Por lo que este cambio en el concepto de la manera cómo llegamos
al conocimiento y a la verdad es el problema más crucial, tal como lo
entiendo, que enfrenta el cristianismo hoy.
Si usted hubiera vivido en Europa antes de 1890, o en los Estados
Unidos antes de 1935, no habría tenido que pasar mucho tiempo, en la
práctica, en la reflexión sobre sus presupuestos. (Estas fechas pueden ser
ligeramente arbitrarias ya que el cambio se produjo en Europa, al menos,
gradualmente.
12
En América los años cruciales de cambio fueron de 1913 a 1940 y durante
estos relativamente pocos años toda la manera de pensar sufrió una
revolución; 1913 fue un año muy importante en los Estados Unidos, no
porque fuera el año antes de la Primera Guerra Mundial, sino por otra razón
muy importante, como veremos más adelante).
Antes de estas fechas todo el mundo habría estado actuando con
muchos de los mismos presupuestos, que en la práctica parecían estar de
acuerdo con presupuestos propios de los cristianos. Esto era cierto en las
áreas de la epistemología y la metodología. Ahora bien, puede ser
argumentado que los no cristianos no tenían el derecho de actuar sobre los
presupuestos con los que actuaban. Eso es verdad. Estaban siendo
románticos al aceptar respuestas optimistas sin una base suficiente. Sin
embargo continuaron pensando y actuando como si estos presupuestos
fueran ciertos.
¿Cuáles eran estos presupuestos? El básico era que en realidad hay
cosas tales como los absolutos. Ellos aceptaron la posibilidad de un
absoluto en el área del Ser (o conocimiento), y en el área de la moral. Por lo
tanto, debido a que aceptaron la posibilidad de absolutos, aunque los
hombres podrían estar en desacuerdo en cuanto a lo que eran, sin embargo,
podrían razonar juntos sobre la base clásica de la antítesis. Así que si algo
era cierto, lo contrario era falso. En la moral, si una cosa estaba bien, su
opuesto estaba mal. Esta pequeña fórmula, “Si usted tiene una A, no es ‘no-
A’”, es el primer paso en la lógica clásica. Si usted entiende lo que pasa
cuando esto ya no influye, usted entenderá nuestra situación actual.
Los absolutos implican antítesis. El no cristiano continuó operando
románticamente en esta base sin una base suficiente para hacerlo. Por lo
tanto, todavía era posible hablar de lo que estaba bien y mal, lo que era
verdadero y falso. Uno podía decir a una no cristiana “sé una buena chica”,
y, aunque ella podría no haber seguido su consejo, al menos habría
entendido de lo que se estaba hablando. Decirle lo mismo a una chica de
hoy verdaderamente moderna sería hacer una declaración “sin sentido”. La
mirada en blanco que usted reciba puede no significar que sus normas
hayan sido rechazadas, sino que su mensaje no tenía sentido.
El cambio ha sido enorme. Hace treinta o más años usted podría
haber dicho cosas como “Esto es verdad” o “Esto está bien”, y hubiera
estado en la longitud de onda de todo el mundo. Las personas podrían o no
haber pensado en sus creencias constantemente, pero todos se habrían
hablado el uno al otro como si la idea de la antítesis fuera correcta. Así, en
el evangelismo, en lo espiritual y en la educación cristiana, usted podría
haber comenzado con la certeza de que su audiencia le entendía.
13
LA APOLOGÉTICA PRESUPOSICIONAL HABRÍA DETENIDO LA
DECADENCIA1
De hecho, fue desafortunado que nuestros “pensadores” cristianos,
en el momento antes de que el cambio tuviera lugar y el abismo se
estableciera, no enseñaron ni predicaron con una clara comprensión de los
presupuestos. Si lo hubieran hecho, no habrían sido tomados por sorpresa, y
podrían haber ayudado a los jóvenes a enfrentar sus dificultades. Lo
realmente insensato es que incluso ahora, años después que el cambio se
concretó, muchos cristianos todavía no saben lo que está sucediendo. Y esto
se debe a que aún no se les enseña la importancia de pensar en términos de
presupuestos, especialmente en relación con la verdad.
Las aguas del diluvio del pensamiento secular y la nueva teología
abrumaron a la Iglesia, porque los líderes no comprendieron la importancia
de luchar contra un conjunto de presuposiciones falsas. Pelearon la batalla,
en gran medida, en el terreno equivocado y así, en vez de estar muy por
delante en la defensa y la comunicación, lamentablemente quedaron
rezagados muy atrás. Esta fue una debilidad real, que es difícil, incluso hoy
en día, rectificar entre los evangélicos.
El uso de la apologética clásica antes de que este cambio tuviera
lugar fue eficaz sólo porque los no cristianos estaban funcionando, en la
superficie, con los mismos supuestos, incluso si no tenían una base
adecuada para ellos. Sin embargo, en la apologética clásica los presupuestos
rara vez se analizaron, discutieron, o se tomaron en cuenta.
Así, si un hombre se levantaba para predicar el Evangelio y decía
“crean esto, es cierto”, los que escuchaban habrían dicho: “Bueno, si eso es
así, entonces su opuesto es falso”. El presupuesto de la antítesis invadía
toda la perspectiva mental de los hombres. No hay que olvidar que el
cristianismo histórico se sostiene sobre una base de antítesis. Sin ella el
cristianismo histórico no tiene sentido.
LA LÍNEA DE LA DESESPERACIÓN
Así pues, tenemos una línea de tiempo como esta:
La línea de la desesperación Europa, 1890 aprox.
EE.UU. 1935 aprox.
Note que llamo a la línea, la línea de la desesperación. Por encima
de esta línea encontramos hombres que viven con sus nociones románticas
de los absolutos (aunque sin una base lógica suficiente). Debajo de la línea
todo cambia. El hombre piensa de forma diferente respecto a la verdad, y
por eso ahora para nosotros, más que nunca, es imperativa una
apologética presuposicional.
14
Para comprender esta línea de la desesperación con más claridad,
pensemos en ella no como una simple línea horizontal sino como una
escalera. La línea de la desesperación:
FILOSOFÍA
ARTE
MÚSICA
CULTURA GENERAL
TEOLOGÍA
Cada uno de los escalones representa un determinado momento en
el tiempo. El más elevado es anterior, el más bajo posterior. Fue en este
orden que el cambio en la verdad afectó la vida de los hombres.
El cambio se extendió gradualmente, y en tres formas diferentes. La
gente no se despertó de repente una mañana y encontró que éste había
penetrado en todas partes a la vez.
En primer lugar se extendió geográficamente. Las ideas
comenzaron en Alemania y se extendieron hacia el exterior. Primero
afectaron al continente, y luego cruzaron el Canal hacia Inglaterra, y luego
el Atlántico hasta América. En segundo lugar, se extendió a través de la
sociedad, desde el verdadero intelectual hacia los más educados, bajó a los
trabajadores, y por último llegó a la clase media alta. En tercer lugar, se
extendió como se muestra en el diagrama, de una disciplina a otra,
empezando por los filósofos y terminando con los teólogos. La teología ha
sido la última por mucho tiempo. Es curioso para mí, al estudiar toda esta
deriva cultural, que muchos recogen la última moda teológica y la aclaman
como algo nuevo. Pero, en realidad, lo que la nueva teología ahora está
diciendo ya se ha dicho anteriormente en cada una de las otras disciplinas.
Es importante comprender la naturaleza fundamental de esta línea.
Si tratamos de evangelizar a los hombres como si estuvieran encima de la
línea, cuando en realidad están por debajo de ella, sólo haremos intentos
fútiles. Esto va tanto para los trabajadores portuarios como para los
intelectuales. Lo mismo será cierto en el concepto de la espiritualidad. Por
debajo de la línea la “espiritualidad” se convierte exactamente en lo opuesto
a la espiritualidad cristiana.
LA UNIDAD Y LA DESUNIÓN EN EL RACIONALISMO
Hay una verdadera unidad en el pensamiento no cristiano, así como
diferencias dentro de esa unidad. El cambio por debajo de la línea de la
desesperación es una de las diferencias dentro de la unidad de pensamiento
no cristiano.
15
El factor unificador puede ser llamado racionalismo, o si lo prefiere,
humanismo, aunque si usamos el último término hay que tener cuidado de
distinguir su significado en este contexto y su significado en el sentido más
limitado de un libro como The Humanist Frame2
, editado por Sir Julian
Huxley. Este último tipo de humanismo se ha convertido en un término
técnico en el sentido más amplio de la palabra. El humanismo en el sentido
inclusivo es el sistema por el cual el hombre, empezando absolutamente por
sí mismo, intenta construir racionalmente a partir de sí mismo, teniendo
sólo al hombre como su punto de integración, para encontrar todo
conocimiento, sentido y valor. Una vez más, la palabra racionalismo, que
significa lo mismo que el humanismo en el sentido más amplio, no se debe
confundir con la palabra racional. Racional significa que las cosas que
tratan de nosotros no son contrarias a la razón, o, para decirlo de otra
manera, la aspiración del hombre a la razón es válida. De este modo, la
posición judeo-cristiana es racional, pero es la antítesis del racionalismo.
Por lo tanto el racionalismo o humanismo es la unidad dentro del
pensamiento no cristiano. Sin embargo, si los cristianos van a ser capaces
de entender y hablar a los hombres de su generación tienen que tener en
cuenta la forma que el racionalismo está tomando actualmente. En un
sentido siempre es el mismo, los hombres tratando de construir a partir de sí
mismos. En otro sentido cambia constantemente, con diferentes énfasis con
los que un cristiano debe estar al corriente si no quiere prepararse para
trabajar con un período que ya no existe.
La línea de la desesperación indica un cambio titánico en este
momento dentro de la unidad del racionalismo. Por encima de la línea los
hombres eran optimistas racionalistas. Ellos creían que podían empezar por
sí mismos y dibujar un círculo que abarcara todos los pensamientos de la
vida, y la vida misma, sin tener que apartarse de la lógica de la antítesis.
Pensaron que por su propia cuenta, racionalmente, los hombres finitos
podían encontrar una unidad en la diversidad total. Aquí es donde la
filosofía permaneció, antes de nuestros días. El único argumento real entre
estos optimistas racionalistas era sobre el círculo que debía ser dibujado. Un
hombre podría dibujar un círculo y decir, “Usted puede vivir dentro de este
círculo”. El siguiente hombre lo tacharía y dibujaría un círculo diferente. El
siguiente hombre vendría y, tachando el círculo anterior, dibujaría el propio,
ad infinitum. Así que si usted comienza a estudiar filosofía siguiendo la
historia de la filosofía, para el momento cuando haya terminado con todos
estos círculos, cada uno de los cuales ha sido destruido por el siguiente,
¡usted se puede sentir como si saltara del puente de Londres!
Pero en cierto punto este intento de prolongar un humanismo
optimista unificado cesó. En este punto los filósofos llegaron a la
conclusión de que no iban a encontrar un círculo racionalista unificado
16
que contuviera todo el pensamiento y en el que pudieran vivir. Era como si
de repente el racionalista quedara atrapado en una gran sala redonda sin
puertas ni ventanas, nada más una completa oscuridad. Desde el centro de
la habitación él buscaría un camino hacia las paredes y empezaría a buscar
una salida. Muchas veces iría alrededor de la circunferencia, y entonces la
verdad aterradora caería sobre él de que no había salida, ¡ninguna salida en
absoluto! Al final, los filósofos se dieron cuenta de que no podían encontrar
este círculo racionalista unificado y así, apartándose de la metodología
clásica de la antítesis, cambiaron el concepto de la verdad y el hombre
moderno nació.
De esta manera el hombre moderno se movió por debajo de la línea
de la desesperación. Fue conducido a ello en contra de su deseo.
Permaneció un racionalista, pero había cambiado. ¿Entendemos los
cristianos este cambio en el mundo contemporáneo? Si no lo entendemos
entonces, en gran medida, sólo estamos hablando a nosotros mismos.
TENDENCIA HACIA UNA CULTURA UNIFORME
La importancia de comprender el abismo al que el pensamiento del
hombre le ha traído no sólo es de valor intelectual, sino también de valor
espiritual. El cristiano debe resistir al espíritu del mundo. Pero cuando
decimos esto debemos entender que el espíritu del mundo no siempre tiene
la misma forma. Así el cristiano debe resistir el espíritu del mundo, en la
forma que adopta en su propia generación. Si él no lo hace no está
resistiendo el espíritu del mundo en absoluto. Esto es especialmente cierto
para nuestra generación, ya que las fuerzas que actúan en contra de nosotros
son de una naturaleza total. Es nuestra generación de cristianos, más que
cualquier otra, la que necesita prestar atención a estas palabras que se
atribuyen a Martín Lutero:
“Si profeso con la voz más alta y la más clara exposición cada porción de la
verdad de Dios, excepto precisamente ese pequeño punto que el mundo y el
diablo están atacando en ese momento, no estoy confesando a Cristo,
aunque pueda estar profesando a Cristo con audacia. Donde la guerra se
recrudece, ahí se prueba la lealtad del soldado, y mantenerse firme en todo
el campo de batalla, es sólo huida y desgracia si se flaquea en ese punto”.
Sería falso decir que siempre hay una cultura totalmente uniforme.
Esto no es así. Y, sin embargo, a medida que estudiamos el arte y la
literatura del pasado, y las cosas que nos ayudan a entender una cultura, nos
encontramos con que tiende a haber un movimiento hacia un todo
monolítico y uniforme.
17
A través de un estudio de la arqueología es posible mostrar cómo
una cierta idea se desarrolla en un lugar y luego, durante un período de
varios cientos de años, se extiende en amplias áreas. Se podría dar como un
ejemplo la cultura indoeuropea, cuya difusión se puede rastrear a través del
flujo de ciertas palabras.
En el pasado distante tomó mucho tiempo para que los conceptos
culturales se extendieran; para el momento en que habían llegado a otras
zonas a veces ya habían cambiado en su lugar de origen. Pero hoy en día el
mundo es pequeño y es muy posible tener una cultura monolítica
extendiéndose rápidamente e influyendo en grandes sectores de la
humanidad. No hay barreras artificiales, como la cortina de hierro, que
puedan contener el flujo de estas ideas. A medida que el mundo se ha
reducido, y se ha hecho post-cristiano, ambos lados de la cortina de hierro
han seguido la misma metodología y la misma forma de pensamiento
monolítica básica, a saber, la falta de absolutos y antítesis que conducen al
relativismo pragmático.
En nuestras formas modernas de educación especializada, hay una
tendencia a separar el todo en las partes, y en este sentido podemos decir
que nuestra generación produce pocos hombres verdaderamente educados.
La verdadera educación significa pensar por asociación a través de las
diversas disciplinas, y no sólo ser altamente calificado en un campo, como
pudiera ser un técnico. Supongo que ninguna disciplina ha tendido a pensar
en forma más fragmentada que la teología ortodoxa o evangélica de hoy.
Los que están en la corriente del cristianismo histórico han sido
especialmente lentos para entender las relaciones entre las diversas áreas
del pensamiento. Cuando el Apóstol nos advirtió a “guardarnos sin mancha
del mundo”3
, no estaba hablando de una abstracción. Si el cristiano debe
aplicar este mandamiento a sí mismo, debe entender qué es lo que lo
confronta de forma antagonista en su propio momento de la historia. De lo
contrario, simplemente se convierte en una pieza de museo inútil y no en un
guerrero viviente para Jesucristo.
El cristiano ortodoxo ha pagado un precio muy alto, en la defensa y
en la comunicación del Evangelio, por su incapacidad para pensar y actuar
como un hombre educado en lucha con la uniformidad de nuestra cultura
moderna.
18
CAPÍTULO 2
El Primer Escalón en la Línea de la Desesperación:
Filosofía
HEGEL, LA PUERTA
Fue el filósofo alemán Hegel (1770-1831) quien se convirtió en el
primer hombre en abrir la puerta en la línea de la desesperación. Antes de
su época la verdad se concebía sobre la base de la antítesis, no por una
razón adecuada, sino porque el hombre románticamente actuaba sobre
aquélla.
La verdad, en el sentido de la antítesis, se relaciona con la idea de
causa y efecto. La causa y efecto producen una reacción en cadena que va
directamente en una línea horizontal. Con la llegada de Hegel todo esto
cambió.
Debemos entender la importancia de la sincronización. Lo que
Hegel enseñó llegó justo en el momento correcto de la historia para que su
pensamiento tuviera su efecto máximo1
.
Imagínese que Hegel estaba sentado un día en la taberna local,
rodeado de sus amigos, conversando sobre los temas filosóficos de la época.
De pronto dejó su tarro de cerveza sobre la mesa y dijo: “Tengo una idea
nueva. A partir de ahora vamos a pensar de esta manera: en lugar de pensar
en términos de causa y efecto, lo que realmente tenemos es una tesis, y lo
contrario es una antítesis, y la respuesta a su relación no está en el
movimiento horizontal de causa y el efecto, sino que la respuesta es siempre
la síntesis”. Ahora supongamos también que un hombre de negocios alemán
cabeza dura había estado de pie cerca y había oído su comentario. Él podría
haber pensado: “¡Qué difícil de entender y poco práctico!”. Pero no podía
estar más lejos de la verdad, ya que si Hegel mismo o los que escuchaban
hubieran entendido que este era caso, cuando Hegel propuso esta idea,
cambió el mundo.
Desde entonces nunca ha sido lo mismo. Si uno entiende el
desarrollo de la filosofía, o la moral, o el pensamiento político desde ese día
hasta hoy, sabe que Hegel y la síntesis han ganado. En otras palabras, Hegel
ha eliminado la línea recta del pensamiento anterior y en su lugar la ha
sustituido por un triángulo. En lugar de antítesis, tenemos, la síntesis como
el enfoque del hombre moderno a la verdad.
19
Decimos que Hegel sólo fue la puerta en la línea de la
desesperación. Él mismo nunca fue por debajo de ella. Se puede argumentar
a su favor si pensamos que él permaneció un idealista. Él pensó que en la
práctica la síntesis podía ser alcanzada por la razón. Pero esto no fue
posible, por lo que el siguiente hombre que vamos a considerar fue por
debajo de la línea.
KIERKEGAARD, EL PRIMER HOMBRE POR DEBAJO
A menudo se dice que el danés Soren Kierkegaard, (1813-1855), es
el padre de todo el pensamiento moderno. Y sí lo es. Él es el padre del
pensamiento secular moderno y del nuevo pensamiento teológico. Nuestro
diagrama ahora se ve así:
FILOSOFÍA
KANT
La Línea de la Desesperación HEGEL
KIERKEGAARD
EXISTENCIALISMO EXISTENCIALISMO
SECULAR RELIGIOSO
¿Por qué es que Kierkegaard tan acertadamente puede ser
considerado como el padre de ambos? ¿Qué proposición añadió al
pensamiento de Hegel que hizo la diferencia? Kierkegaard llegó a la
conclusión de que no se podía llegar a la síntesis por la razón. En su lugar,
uno logra todo lo de real importancia por un salto de fe. De este modo, él
separó absolutamente lo racional y lógico de la fe.
20
Lo razonable y la fe no tienen ninguna relación entre sí, como esto:
FE
LO RACIONAL Y LO LÓGICO
No es nuestro propósito aquí hablar de todo lo que Kierkegaard
enseñó. Hubo mucho más que esto. Podríamos, por ejemplo, debatir con
provecho si era o no un verdadero cristiano. O si, si volviera hoy, estaría
satisfecho con lo que se ha hecho de su enseñanza. Pero lo importante de él
es que, cuando estableció el concepto de un salto de fe, se convirtió de una
forma real en el padre de todo el pensamiento existencial moderno, tanto
secular como teológico.
Como resultado de esto, a partir de ese momento, si el hombre
racionalista quiere tratar con las cosas reales de la vida humana (tales como
propósito, relevancia, la validez de amor) debe descartar el pensamiento
racional de ellas y hacer un gigantesco salto de fe no racional. El marco
racionalista había fallado en producir una respuesta sobre la base de la
razón, y así toda esperanza de un campo uniforme de conocimiento tuvo
que ser abandonada. Tenemos la dicotomía resultante de esta manera:
LO NO RACIONAL Experiencia existencial, la experiencia
Y NO LÓGICO final, la experiencia de primer orden
LO RACIONAL Solo particulares, sin propósito,
Y LÓGICO sin significado. El hombre es una máquina
Una vez que apreciamos el desarrollo de la filosofía moderna de
esta manera, podemos observar que, aunque parece que hay muchas formas
de la filosofía hoy en día, en realidad hay muy pocas. Tienen un molde
uniforme. Usted puede escuchar, por una parte, a la filosofía analítica como
se enseña en Cambridge, y luego girar, por el contrario, al existencialismo
de, por ejemplo, Karl Jaspers, y pensar que no hay unidad entre ellas. Pero
esto no es así. Hay un acuerdo básico en casi todas las cátedras de filosofía
hoy en día, y que es una negación radical de la posibilidad de trazar un
círculo que abarque todo. En este sentido, las filosofías de hoy pueden ser
llamadas con toda seriedad anti-filosofías.
EL EXISTENCIALISMO DE JASPERS, SARTRE Y HEIDEGGER
En las dos mitades del pensamiento existencial que dijimos que
fluyen de Kierkegaard, vamos a tratar primero la secular. Más adelante
vamos a tratar la teológica al considerar a Karl Barth.
21
Hay tres escuelas principales de pensamiento existencialista
secular: La suiza, la francesa y la alemana. La mayoría de la gente no
conoce la obra de Karl Jaspers (n. 1883) en Suiza, así como la de la
francesa o la alemana, pero él es un hombre muy importante. Es alemán,
pero ahora enseña en la Universidad de Basilea. Él pone un gran énfasis en
la necesidad de esperar por una “experiencia final” no racional, que dé
sentido a la vida. Algunas personas que siguen Jaspers han venido a mí y
me dicen: “He tenido una experiencia final”. Nunca esperan que yo les
pregunte qué fue. El simple hecho es que, si yo pregunto tal cosa, esto
probaría que yo estaba entre los no iniciados.
El hecho de que sea una experiencia existencial significa que no se
puede comunicar. No es posible comunicar el contenido con respecto a la
experiencia que han tenido. Algunos de estos hombres se han sentado
conmigo y dicen: “Después de verlo, de hablar con usted, de darme cuenta
de su sensibilidad y compasión por los demás, y la apertura de su
acercamiento a los hombres, es obvio que usted también es un hombre que
conoce la realidad de la experiencia final”. Dicen esto como el máximo
cumplido, y siempre digo, “En verdad muchísimas gracias”. Y lo digo en
serio, ya que es bastante sorprendente tener a uno de estos hombres
diciéndole a un cristiano ortodoxo que piensan que él los entiende. Pero
luego les digo: “Sí, he tenido una experiencia final, pero puede ser
verbalizada, y es de una naturaleza que se puede discutir racionalmente”.
Luego hablo de mi relación personal con el Dios personal que está ahí.
Trato de hacerles entender que esta relación se basa en la comunicación
proposicional escrita de Dios para los hombres, y en la obra cumplida de
Jesucristo en la historia en espacio y tiempo. Responden que esto es
imposible, que estoy tratando de hacer algo que no se puede hacer. La
discusión continúa desde allí.
Trate de ponerse por un momento en el lugar de ese hombre. Él
tiene un gran problema, para él su certeza de ser y la esperanza de tener
sentido, penden de alguna experiencia titánica que tuvo en un punto
específico en el pasado.
Sería un error imaginar que estos hombres no son serios. Ojalá
muchos evangélicos tuvieran la integridad que estos hombres muestran en
sus luchas. Se me ha dicho que cuando Karl Jaspers comienza sus
conferencias a sus mejores estudiantes les advierte que no deben cometer
suicidio, porque no se puede estar seguro de que uno tenga una experiencia
final quitándose su propia vida. Tal vez podríamos desear que muchos
cristianos que dicen que creen en Cristo tengan tal intensidad de
compromiso.
22
Pero en sus luchas hay un temor a una gran oscuridad. A pesar de
que pueden ser personas de gran sinceridad, ésta por sí misma no les
permite comunicar a otros su experiencia. Ni puede el individuo verbalizar
a sí mismo lo que ha sucedido. Mañana por la mañana pueden decir: “Ayer
tuve una experiencia”. Al día siguiente aun dirán: “Tuve una experiencia”.
Un mes y un año más tarde están aferrados a su única esperanza de sentido
y certeza de ser repitiendo: “Sé que tuve una experiencia”. El horror de esta
situación se debe a que ponen su esperanza en una experiencia no racional,
no lógica, y no comunicable.
Si nos movemos desde Suiza a Francia llegamos a Jean-Paul Sartre
(n. 1905) y Albert Camus (1913-1960). Ellos se diferencian y sin embargo
comparten los mismos conceptos básicos. Sartre, tal vez, habla de la forma
más clara de los dos. Él dice que vivimos en un universo absurdo. El total,
según él, es ridículo. Sin embargo, usted intenta autenticarse mediante un
acto de la voluntad. En realidad, no importa en qué dirección usted actúe
siempre y cuando actúe.
Tomemos el campo de la moral como un buen ejemplo de la
dirección de su pensamiento. Usted ve a una anciana y si la ayuda a cruzar
el camino de forma segura, usted se ha “autenticado”. Pero si usted elige
golpearla en la cabeza y arrebatar su bolso de mano, de igual modo usted se
hubiera “autenticado”. El contenido no es importante, usted sólo elige y
actúa. Eso es así, que usted se haya autenticado. Esto es existencialismo en
su forma francesa. Como mostraré más adelante, ni Sartre ni Camus han
sido capaces de vivir esto en la práctica, pero es su posición teórica.
¿Cómo es que estos hombres llegan a una posición tan extraña? Es
porque han ido por debajo de la línea de la desesperación. Han renunciado a
la esperanza de un círculo racional que dé una respuesta a la vida, y se
quedan sólo con lo anti-racional. No hace la más mínima diferencia en el
resultado final si viste su problema con palabras teológicas, el problema
sigue siendo de la misma gravedad.
Por último tenemos la forma alemana de existencialismo, tal como
propone Martin Heidegger (n. 1889). Lo fascinante de Heidegger es que
hay dos períodos distintos en su vida. El primer período lo lleva hasta la
edad de alrededor de setenta años, y el segundo a partir de entonces hasta el
presente. Algunos de mis estudiantes han bromeado sobre esto, y han
compuesto una canción sobre cómo, “El viejo Heidegger es el nuevo
Heidegger”. El cambio se produjo porque él ya no podía vivir sobre la base
de su sistema. Antes del cambio, que vamos a considerar detenidamente
más adelante, Heidegger fue un verdadero existencialista.
23
Llegó a la misma necesidad de autenticación como Sartre. ¿Cómo se
lograba esto? No por un acto de la voluntad, sino por una vaga sensación de
terror. El terror no se debe confundir con el miedo. Para él, el miedo tiene
un objeto; el terror no. La autenticación llega a través de sentir el terror,
Angst, de algo que está más allá de su comprensión, un presentimiento, y
eso es todo.
LA ANTI-FILOSOFÍA DEL MUNDO ANGLOSAJÓN
Dos tipos principales de filosofía han predominado recientemente
en el mundo anglosajón. Ellos son el positivismo lógico y la filosofía
analítica. Ninguno de éstos tiene sus raíces en el existencialismo, de hecho,
ambos afirmarían que difieren marcadamente de existencialismo. Ellos
insisten fuertemente que son lógicos y racionales. Aunque reconociéramos
que en su origen no están relacionados con el existencialismo, sin embargo,
tienen algo en común: en sus diferentes formas todos son anti-filosofías.
El positivismo lógico pretende sentar las bases de cada paso a
medida que avanza, de una manera racional. Sin embargo, en realidad no
establece un universal teórico para validar su primer paso. Los positivistas
aceptan que, aunque no presenten una razón lógica de por qué esto debería
ser así, lo que les llega desde el “exterior” puede ser llamado “datos”, es
decir, tiene validez objetiva.
Este dilema fue bien ilustrado por un joven que había estado
estudiando positivismo lógico en Oxford. Estuvo con nosotros en Suiza
como estudiante en la Casa Farel, y un día dijo: “Estoy confundido acerca
de algunas de estas cosas. Me gustaría dirigir un seminario y ver cómo es
todo este asunto”. Y así lo hizo. Cuando comenzó, dijo, “Bueno, cuando
estos datos lleguen a ustedes...”.
En un momento dije, “¿Cómo sabes, sobre la base del positivismo
lógico, que se trata de datos?”
Empezó de nuevo, y continuó con otra frase o dos, y luego dijo por
segunda vez: “Cuando estos datos lleguen a ustedes…”.
Sentí que estaba pegando la mano de un niño cuando toma la caja
de chocolates; pero que tuve que decir: “No, no debes utilizar la palabra
datos, está cargada con todo tipo de significado, asume que hay objetividad
y tu sistema nunca lo ha probado”.
“¿Qué digo entonces?”, respondió.
Así que le dije, “Sólo di blip. No sabes lo que quieres decir con
datos, así que sustitúyelo por blip”.
Comenzó una vez más, “Cuando este blip llegue a ustedes...” y la
discusión terminó.
24
Sobre la base de su forma de racionalismo hay tanta lógica en llamar a algo
“blip”, como “datos”.
Por lo tanto, a su manera, a pesar de que utiliza el título de
positivismo, es sólo un salto de fe, que no ha postulado un círculo dentro
del cual actuar, como el existencialismo.
Sin embargo, la filosofía analítica es más importante en Inglaterra y
los Estados Unidos hoy en día y está ganando en fuerza.
El punto de partida con los que suscriben esta filosofía es, como
sugiere el título, la definición. Dicen que en ningún caso darán ningún
primer paso, sin definir racional y lógicamente los términos que utilizan. Y
que no irán más allá de lo que pueda ser definido con precisión.
Todo esto está muy bien, pero incluso si pasamos por alto las
diferencias en sus propias filas en cuanto a si sus categorías son exactas o
no, todavía tienen otros problemas. Muchos de ellos estarían de acuerdo en
que todo su trabajo no es más que prolegómenos. Empiezan definiendo
términos, con la esperanza de que un día algunas de las piezas aleatorias
puedan ajustar entre sí. Ahora bien, esto es bueno, en la medida en que han
demostrado que algunos problemas dejan de existir cuando se han definido
cuidadosamente los términos implicados. Al proporcionar una herramienta
para la reflexión cuidadosa, su trabajo también ha sido de gran ayuda. Pero
ellos están definiendo términos cuidadosamente, sin tratar con el
significado y propósito. La filosofía clásica hasta Kant consistió en dos
partes. Trató, sin duda, con los detalles. Pero los detalles debían ser puestos
dentro de un círculo que, se afirmaba, podría contener todo el conocimiento
y la vida. Sin embargo, esta filosofía analítica se ocupa sólo de los detalles.
No afirma ser un sistema. En este sentido, en contraste con la filosofía
clásica, es una anti-filosofía.
A continuación, en segundo lugar, muchos de estos hombres
también tienen su propio salto de fe personal. Como filósofos analíticos
tienen un prestigio en su propio campo. Por otra parte, muchos de estos
hombres toman una posición fuerte por el humanismo optimista2
. Es decir,
muchos de ellos harían las mismas declaraciones optimistas de un hombre
como Sir Julian Huxley. Pero lo que están haciendo es lo siguiente: están
utilizando su prestigio como reconocidos instructores en el arte de la
filosofía analítica con el fin de aumentar la fuerza de su visión humanista en
cuanto al hombre. Sin embargo, debe observarse que el peso de la erudición
en la definición de las palabras no compensa la debilidad del razonamiento
en cuestiones mayores. De hecho no hay puente alguno entre su filosofía
limitada, que no dice nada sobre significado o propósito, y sus
declaraciones optimistas. Ellos han saltado la brecha entre las dos por fe.
25
Sin embargo, por prudentes y racionales que puedan ser sus definiciones de
las palabras, su observación del hombre, que es humanismo optimista, es
una fe no adulterada.
Y el humanismo evolutivo como un todo, que es común hoy en día,
está en la misma situación. Cualquiera puede afirmar con toda persuasión
que el hombre se dirige a un futuro color de rosa. Pero otra vez es un salto
de fe, si no hay un punto de observación, clínico o sociológico, para
demostrar que el hombre será mejor mañana de lo que era ayer o es hoy.
Sir Julian Huxley ha llevado un paso adelante una respuesta tan
puramente optimista al afirmar que el hombre sólo mejorará aceptando una
nueva mística. Por lo tanto, sugiere que la sociedad funcionará mejor si
tiene una religión, aun cuando en realidad ningún dios exista3
. Por ejemplo,
dice:
“Desde el punto de vista específicamente religioso, la dirección
deseable de la evolución podría ser definida como la divinización de la
existencia, pero para que esto tenga importancia operativa hay que formular
una nueva definición de ‘lo divino’ libre de todas las connotaciones de seres
sobrenaturales externos.
La religión hoy está presa en un marco teísta de ideas, obligada a
operar en las irrealidades del mundo dual. En el marco humanista unitario,
ésta adquiere un nuevo aspecto y una nueva libertad. Con la ayuda de
nuestra nueva visión tiene la oportunidad de escapar del punto muerto teísta
y de jugar su propio papel en el mundo real de la existencia unitaria”.
Ahora bien, puede ser cierto que se puede demostrar por la
observación que la sociedad sobrelleva mejor la vida a través de la creencia
de que hay un dios. Pero, en ese caso, sin duda el humanismo optimista está
siendo esencialmente irracional (y como los otros que hemos discutido,
muestra exactamente el mismo salto de fe irracional) si, con el fin de ser
optimista, que se basa en la necesidad de la humanidad de creer y actuar
sobre una mentira.
EL USO DE DROGAS
No sólo es el existencialista quien ha hablado de una experiencia
como medio de validación de uno mismo. Hasta el momento de su muerte
Aldous Huxley sugirió que una manera de lograr lo que describió como una
“experiencia de primer orden” sería a través de las drogas4
. Esta
experiencia, al igual que la experiencia final defendida por los
existencialistas, estaría por encima de la línea de validación racional, de
esta manera:
26
LO NO RACIONAL Una experiencia de primer orden
Y NO LÓGICO por el uso de drogas
LO RACIONAL No encuentra propósito
Y LÓGICO o significado
Este abrumador deseo de cierta experiencia no racional es
responsable de la mayor parte del uso serio de las drogas LSD (ácido
lisérgico) y STP (dimetoxianfetamina) en esta época. Con la persona
sensible, hoy las drogas no suelen ser utilizadas para escapar. Por el
contrario, ella espera que, al tomarlas, va a experimentar la realidad de algo
que dará a su vida algún sentido. El profesor Timothy Leary, ex profesor de
la Universidad de Harvard, interesantemente ha ligado la experiencia del
LSD con lo descrito en el Libro Tibetano de los Muertos5
. De este modo
demuestra que el deseo por, y la forma de, esta experiencia cambia muy
poco de Occidente a Oriente. Sea que hable el existencialista, o Aldous
Huxley, o el misticismo oriental, encontramos una necesidad uniforme de
una experiencia irracional que dé algún sentido a la vida. Sus perspectivas
les han llevado a una pared y por un salto de fe esperan pasar por encima de
ella. Cada uno de sus puntos de vista se puede separar con una descripción
detallada, pero han llegado a la misma pared y están haciendo el mismo
intento de pasarla. Cada caso implica un salto de fe no racional.
Las cátedras de filosofía en la mayoría de las universidades han ido
por debajo de la línea de la desesperación. Las discusiones filosóficas han
tendido a moverse hacia escenarios inusuales, como la astronomía
filosófica, el jazz moderno, o entre los verdaderos hippies. Es en campos
como estos que la filosofía que está siendo derrotada. La filosofía
académica, como tal, incluyendo la filosofía anglosajona, es hoy en día casi
en su totalidad anti-filosofía.
Al concluir esta sección notemos que cuando hablamos de estar
bajo la línea de la desesperación, no queremos decir que estos hombres
necesariamente se sientan y lloran, sino que han perdido toda esperanza de
lograr una respuesta unificada racional para el conocimiento y la vida.
QUÉ SUCEDE Y QUÉ NO SUCEDE EN ESTAS EXPERIENCIAS
Es obvio que a menudo cuando un hombre afirma haber tenido una
experiencia, ya sea por las drogas o no, ciertamente algo le ha pasado.
Cuando él experimenta, por ejemplo, lo “rojo” de una rosa roja, en verdad
ha tocado algo. ¿Pero qué?
Por lo general, sólo dos opciones se presentan, como lo que sucede
en una experiencia religiosa oriental: una experiencia existencial, o una
experiencia con la droga.
27
A uno le dicen que, o han tropezado con “nada” en su experiencia, o que
han conocido “la realidad de dios”. Esto último es especialmente cierto
cuando la experiencia religiosa oriental está bajo consideración. El gurú
dice: “He conocido algo”. Por lo general, las personas lo describen como
sin sentido o dicen que él ha “conocido a dios”.
El problema incluido en todas estas experiencias existenciales es
que el contenido de tal experiencia no está abierto a la comunicación. Sólo
el ignorante pediría, “Por favor, descríbeme en categorías normales lo que
has experimentado”.
Pero yo creo que hay una tercera opción cuando nos preguntamos lo
que estas personas han tocado. Es una explicación alternativa que los
cristianos pueden dar porque vemos a estas personas como realmente son en
el universo de Dios.
Dios ha creado un mundo externo real. No es una extensión de su
esencia. Ese mundo externo real existe. Dios también ha creado al hombre
como un ser personal real, y que posee una “humanidad” de la que nunca
puede escapar. Sobre la base de su propia visión del mundo, a menudo estos
buscadores de experiencias no están seguros que el mundo exterior está ahí,
ni que el hombre como hombre está ahí. Pero he llegado a la conclusión de
que, a pesar de sus dudas intelectuales, muchos de ellos han tenido una
verdadera experiencia de la realidad del mundo externo que existe, y/o de la
“humanidad” que existe. Ellos pueden hacer esto precisamente porque así
es como Dios ha creado al hombre, a su propia imagen, capaz de
experimentar el mundo real y la “humanidad” del hombre. De este modo
han dado con algo que existe y que no es nada, ni es Dios. Podríamos
resumir esta tercera alternativa diciendo que cuando ellos experimentan lo
“rojo” de la rosa, están teniendo el mismo tipo de experiencia del mundo
externo así como el granjero que ara su campo. Ambos están tocando el
mundo que es.
De la misma manera, los amantes en la orilla izquierda del Sena en
París experimentan la “humanidad” del hombre cuando se enamoran y, sin
embargo, lloran porque no creen que el amor exista. Si conociera a alguno
de estos me gustaría poner mi mano suavemente sobre su hombro y decir:
“Usted se perderá para siempre, condenado al infierno, si usted no acepta a
Cristo como su Salvador, pero en este momento usted entiende algo real
sobre el universo. Aunque su sistema pueda decir que el amor no existe, su
propia experiencia revela que sí”. Ellos no han tocado al Dios personal que
existe, pero por un instante, han tocado la existencia de la verdadera
personalidad en su amor. En verdad esta es una realidad objetiva, porque
Dios ha creado sus personalidades de esta manera.
28
Es cierto que en estas experiencias el hombre ha tocado algo, no nada, pero
lo que ha tocado no es Dios sino la realidad objetiva del mundo externo y la
“humanidad” del hombre que Dios ha creado.
Algunos se han preguntado por qué los cristianos no deben usar
drogas ya que éstas agudizan la percepción. Pero el precio pagado por el
aumento de la percepción es demasiado grande. Hace poco un poema
anónimo basado en el Salmo 23fue publicado en The Listener. Comienza:
La reina heroína es mi pastora, siempre me faltará,
Ella me hace descansar en las alcantarillas.
Ella me guía a arroyos de aguas turbulentas.
Ella destruye mi alma.
Con la excepción de su uso para fines médicos, y por lo tanto bajo
control cuidadoso, las drogas son destructivas. Jugar con las drogas es
tonto, así como equivocado.
29
CAPÍTULO 3
El Segundo Escalón: Arte
Si bien es cierto que la filosofía, el primer escalón en la línea de la
desesperación, toca sólo unas pocas personas, el arte, el segundo escalón,
influye en muchísimas más.
Al igual que en la filosofía, en el arte hay una puerta de entrada a la
línea, y ésta es proporcionada por los impresionistas. Cuando ellos
empezaron no se vieron a sí mismos como rebelándose contra los conceptos
clásicos. Ellos estaban interesados en un estudio de la luz, al igual que el
inglés Joseph Turner que los había precedido. Pero más tarde su trabajo,
especialmente la obra de Monet, cambió y expresó la nueva mentalidad.
VAN GOGH Y GAUGUIN
Hay tres hombres que se destacan por encima de todos. Son el
holandés Van Gogh, y los franceses Gauguin y Cézanne. Son los tres
pilares del arte moderno. En cada caso trataron de encontrar un universal en
su arte como Leonardo Da Vinci1
había intentado muchos siglos antes que
ellos. Lo que el filósofo estaba tratando de hacer en el ámbito de todo el
universo, ahora ellos trataban de hacerlo a una escala limitada en sus
lienzos. A medida que llegaron a entender que habían ido por encima del
umbral de la línea de la desesperación estos hombres comenzaron una
búsqueda desesperada para encontrar un universal que les devolviera la
realidad, algo más que solo particulares. Ellos estaban tratando de expresar
una forma y una libertad que serían válidas en el ámbito de su disciplina, el
arte.
Van Gogh (1853-1890) se puede considerar primero. Muy a
menudo la gente dice que se suicidó porque padecía una enfermedad mental
o porque Gauguin le quitó una mujer en la que él estaba interesado. Estos
pueden haber sido factores que contribuyeran, pero el suicidio se debió a un
problema mucho más básico. Puede que haya habido problemas
psicológicos, pero la explosión final se produjo como resultado de la
desilusión en una cuestión mucho más fundamental. Van Gogh pensó hacer
una nueva religión en la que la gente sensible, los artistas, señalarían el
camino. Con este fin, soñó con iniciar una comunidad artística en Arles
donde vivía.
30
Se le unió Gauguin, pero después de unos meses comenzaron a discutir
violentamente. La esperanza de Van Gogh de su nueva religión se había ido
y poco después, se suicidó. La muerte de la esperanza en el hombre había
tenido lugar en Van Gogh. Murió en la desesperación.
Gauguin (1848-1903) hizo lo mismo. Él también estaba buscando
un universal. Se fue a Tahití y allí defendió la idea del buen salvaje. Lo
salvaje debía ser el retorno a lo primitivo, el niño de la raza, y fue aquí,
retrocediendo en el tiempo, que él esperó encontrar el universal. Así que
Gauguin empezó a pintar la belleza de las mujeres que encontró allí.
Durante un tiempo sintió que se había librado con éxito de la pérdida de la
inocencia en la civilización, y que esto era suficiente. Pero su última gran
pintura cuenta la conclusión a la finalmente llegó.
Esta pintura se llama, ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos?
¿Adónde vamos?2
y se exhibe en el Museo de Bellas Artes de Boston. El
título está pintado en una esquina amarilla en la parte superior izquierda del
cuadro, lo que hace muy seguro que cualquiera que mire la obra va a
entender su significado. En otra parte3
, al discutir la obra, él nos dice que
debemos mirarla de manera opuesta a lo normal, es decir, desde la derecha
hacia la izquierda. Así que a la derecha, donde nos fijamos en primer lugar,
vemos el mismo tipo de belleza como en sus otras pinturas. Hay el mismo
simbolismo exótico, el mismo llamamiento a lo sensual en el concepto del
buen salvaje. Pero en el momento en que nuestro ojo se mueve a través del
lienzo al extremo izquierdo vemos un final muy diferente a la historia.
Comenzó la pintura en 1897 y la terminó en 1898. Esto es lo que él dice
sobre ella: “He terminado una obra filosófica sobre este tema, comparable
con el Evangelio... Una figura levanta sus brazos en el aire y, asombrada,
mira a estos dos personajes que se atreven a pensar en su destino”. Un poco
más adelante continúa:
“¿Adónde? Cerca de la muerte de una anciana, un extraño pájaro
estúpido concluye: ¿Qué?... el eterno problema que castiga a nuestro
orgullo. Oh dolor, tú eres mi amo. Destino qué cruel eres, y siempre
vencido, me rebelo”4
. Cuando nos fijamos en el lado izquierdo de la imagen
vemos tres figuras. La primera es una mujer joven de Tahití en toda su
belleza. Junto a ella está una pobre anciana moribunda, observada
solamente por un ave monstruosa, que no tiene equivalente en la naturaleza.
Cuando Gauguin terminó esta pintura él también trató de suicidarse, aunque
de hecho no tuvo éxito.
Estos dos hombres estaban tratando encontrar un universal
humanista. Fracasaron estrepitosamente y se quedaron por debajo de la
línea de la desesperación.
31
CÉZANNE Y PICASSO
Fue en la forma geométrica básica que Cézanne (1839-1906)
intentó descubrir su universal. Muchas de sus pinturas de paisaje parecen un
diafragma tenso, un diafragma dibujado sobre formas geométricas. Por lo
que sabemos la tragedia nunca se encontró con él. Murió, por lo que yo he
podido descubrir, sin llegar nunca a la conclusión de la desesperación.
Pero alguien más continuó desde donde él lo dejó. Picasso (nacido
en 1881) vio la obra de Cézanne en las grandes exposiciones de su obra en
París en 1905 y 1907, y discutió los problemas planteados en la casa de
Gertrude Stein en esa misma ciudad, donde muchos pintores se reunían.
Picasso reunió el buen salvaje de Gauguin, la forma geométrica de
Cézanne, y también incorporó algo de las máscaras africanas que acababan
de conocerse en París, y desarrolló entre 1906 y 1911 lo que iba a ser
llamado cubismo. El gran cuadro de 1906-1907 Les Demoiselles d’Avignon
(ahora en el Museo de Arte Moderno, Nueva York) muestra este desarrollo.
Las mujeres de la izquierda son muy parecidas a las que pintó antes, pero ya
mostrando la influencia de Cézanne en una forma exagerada; pero cuando
uno gira a las mujeres a la derecha, se encuentra que en lugar de ser
mujeres, se han convertido en seres demoníacos y símbolos como en las
máscaras africanas. Su humanidad se ha perdido.
Entonces Picasso fue más lejos. A diferencia de, digamos, Renoir
que pintó a su esposa de tal manera que podía ser reconocida (es decir, el
sujeto era un particular), Picasso estaba buscando un universal. A Medida
que se abstrae más uno no puede decir si sus mujeres son rubias o morenas.
Este es un movimiento hacia lo universal y lejos de lo particular. Pero si
usted va lo suficientemente lejos, sus mujeres abstraídas pueden convertirse
en “todas las mujeres” o incluso todo. Pero la dificultad es que cuando se
llega a ese punto, el espectador no tiene ni idea de lo que está mirando.
Usted ha tenido éxito en hacer su propio mundo en el lienzo, y en este
sentido se han convertido en dios. Pero, al mismo tiempo ha perdido el
contacto con la persona que ve su pintura. Hemos llegado a la posición en la
que no podemos comunicar. El problema de la pérdida de comunicación del
hombre moderno y su alienación no tuvo que esperar a las computadoras y
la cibernética. Picasso, el hombre moderno, exhibió esto en este momento
en su arte.
Picasso “resolvió” su problema con un salto romántico. Un día se
enamoró y porque sintió la fuerza del amor escribió sobre los lienzos,
32
“J'aime Eva” (Amo a Eva)5
. La pintura podría haber sido cualquier cosa,
una silla o algo más abstracto. Pero, de repente, con las palabras extendidas
a través del cuadro, él estaba en contacto de nuevo con el hombre que lo
miraba. Pero la comunicación no tiene absolutamente ninguna relación
lógica con el tema de su lienzo. Picasso ha fallado: su abstracción llevada a
su conclusión lógica lo ha dejado sin comunicación. Lo que le queda es lo
que, en su visión del mundo, es un salto.
Este es el hombre moderno. Este es el concepto de verdad por el
que estamos rodeados. Este es el espíritu del mundo, al que debemos decir
“No”, no importa la cara que ponga, incluyendo la teológica. Esto es lo que
hace del abismo entre la última generación y nuestra generación una ruptura
de más de 400 años; una ruptura mayor que la existente entre El
Renacimiento y la generación anterior a la nuestra. La tragedia no es sólo
que estos hombres talentosos hayan llegado al punto de la desesperación,
sino que muchos que los miran y admiran realmente no entienden. Están
influenciados por los conceptos, y sin embargo, nunca han analizado lo qué
todo esto significa.
MONDRIAN
Mondrian (1872-1944) recogió la posición de Picasso en el arte y
desarrolló el estilo de Picasso a una conclusión extrema. Las horizontales y
verticales de Mondrian son preciosas y magníficas. En la arquitectura han
sido utilizadas como una forma práctica. Sin embargo, para él no sólo eran
horizontales y verticales, porque él también estaba luchando por un
universal.
Un día fui al museo en Zúrich. Allí tienen una gran colección de
pinturas modernas. Entré en una de las habitaciones y estaba horrorizado.
Había un Mondrian con un marco en él. Mondrian no puso marcos en sus
cuadros. Así que fui a la oficina y le pregunté al encargado si el Mondrian
tenía un marco cuando lo recibió. Él respondió: “No, nosotros lo pusimos”.
Así que le dije, “¿No lo entiendes? Si Mondrian viniera aquí él rompería la
pintura en la pared”. Por lo que yo podría decir que esto era una idea nueva
para él. Realmente este hombre parecía no entender el cuadro en su museo,
porque todo el concepto de Mondrian fue la construcción de un universal.
Mondrian pintaba sus cuadros y los colgaba en la pared. Eran sin
marco para que no parecieran agujeros en la pared. Cuando los cuadros
entraban en conflicto con la habitación, él tenía que hacer una nueva.
33
Por lo que Mondrian tuvo muebles hechos para él, sobre todo por Rietveld,
un miembro de De Stijl, y Van der Leek. Hubo una exposición en el Museo
Stedelijk de Ámsterdam de julio a septiembre de 1951, llamada “De Stijl”,
donde éstos podían ser vistos. Usted era llevado a admirar el equilibrio
entre la habitación y el mobiliario, exactamente de la misma manera que
hay un buen equilibrio en sus cuadros individuales. Pero si un hombre entra
en esa habitación no habría lugar para él. Es una habitación para el
equilibrio abstracto, no para el hombre. Esta es la conclusión que el hombre
moderno ha alcanzado por debajo de la línea de la desesperación. Ha
tratado de construir un sistema a partir de sí mismo, pero este sistema ha
llegado al punto en el que no hay lugar en el universo para el hombre.
DADA, MARCEL DUCHAMP, LOS SUCESOS Y LOS AMBIENTES
Tengo un poema que apareció en la primera página del último
número de la revista llamada De Stijl6
, que fue publicado por la escuela de
pintura De Stijl con la que Mondrian estaba conectado. Está escrito por
Hans Arp (n. 1887), uno de los miembros del grupo Dada original. Esta es
una traducción del alemán:
La cabeza hacia abajo
Las piernas hacia arriba
Él cae hacia el vacío
De donde vino
No tiene más honor en su cuerpo
Muerde no más que un mordisco de una comida corta
Él no responde un saludo
Y no se enorgullece al ser adorado
La cabeza hacia abajo
Las piernas hacia arriba
Él cae en el vacío
De donde vino
Como un plato cubierto de pelo
Como una silla de succión de cuatro patas
Como el sordo eco de un tronco
Medio lleno medio vacío
La cabeza hacia abajo
Las piernas hacia arriba
34
Él cae en el vacío
De donde vino.
Sobre la base de la metodología del hombre moderno, ya sea
expresada en la filosofía, el arte, la literatura o la teología, no puede haber
otro final que este: el hombre cayendo hacia el vacío.
Dada es un concepto aleatorio. La palabra misma fue elegida al
azar. Un día, algunas personas hojeaban un diccionario de francés en
Zúrich. Ellos pusieron un dedo al azar y encontraron que señalaba la
palabra Dada. Ésta significa un caballo mecedor. Y así fue que por azar
concibieron el nombre de su escuela de arte.
De la misma manera compusieron sus poemas. Recortaban las
palabras impresas del periódico, las echaban en un sombrero y las sacaban
al azar. Pero estos hombres eran muy serios; realmente no era ningún juego
el que estaban jugando.
Uno de estos hombres fue Marcel Duchamp (n. 1887), a quien cada
cristiano debe conocer. Él podría ser llamado el sumo sacerdote de la
destrucción. Es mejor conocido por su cuadro Desnudo bajando una
escalera, que se encuentra ahora en el Museo de Arte de Filadelfia. Él es
brillante y destructivo, y él quiere destruir. Tratará de destruirte desde tu
interior. La mejor colección de su obra en el mundo se encuentra en el
Museo de Arte de Filadelfia. Hay un cuadro en el Museo de Arte Moderno
de Nueva York, Le passage de la vierge a la mariee (las palabras están
escritas en el lienzo y significan “el paso de la virgen al estado casado”).
Naturalmente, cada hombre o mujer que va a mirar el cuadro trata de
encontrar en la imagen algo que se relacione con su título. Pero no importa
el tiempo que uno mire, no se encuentra ninguna imagen de una virgen, ni
de una virgen convirtiéndose en una mujer casada. De este modo él intenta
que el espectador se sienta sucio consigo mismo.
Él es el hombre que, alrededor de 1960, dio a luz a los sucesos, y
luego más allá de esto, los ambientes. Los sucesos comenzaron en Nueva
York. Podríamos decir que, aunque Estados Unidos estaba atrás en el
momento del Armory Show en 1913, hoy en día, en el arte moderno y en
muchas otras áreas bajo la línea de la desesperación, lidera el mundo.
En los sucesos usted es puesto como si estuviera dentro de la
imagen. Usted observa personas que actúan; y, como observador, se ve
obligado a participar. Siempre hay un elemento sin sentido, y por lo general
también hay una acción sucia. Siempre el observador es involucrado y
deliberadamente destruido.
¿Qué están diciendo? Todo es casualidad. El azar, la nada no sólo
es confinada a un cuadro enmarcado sino que es toda la estructura de la
vida.
35
Usted está en el azar, en la nada. Usted es el destruido.
Un buen ejemplo de un Ambiente fueron algunas de las
habitaciones de la muestra de arte, “Arte Cero, Arte Nulo”, celebrada en el
Museo Stedelijk de Ámsterdam, en el verano de 1965. Fue la muestra más
importante que se celebró en el continente en la época. Uno entraba en las
habitaciones en la galería y miraba objetos. Pero había algo más que la
mera observación de objetos individuales, en vez de esto usted se sentía
impregnado por un contexto total que era casi subliminal. Casi en contra de
su deseo usted era involucrado en el ambiente de la habitación. Vi parejas
jóvenes que iban a través de estas habitaciones en Ámsterdam. Sabía que la
mayoría de ellas no entendían lo que veían. Pero yo estaba seguro de que en
el momento en que salieron, la atmósfera había tenido su efecto y sus
defensas morales se habían debilitado. Fueron tocadas a un nivel más
profundo que sólo la mente, y, aunque la joven tal vez no podía analizar lo
que vio, sin embargo, seguramente ella estaría más dispuesta a decir “Sí” en
el momento en que salió.
En este sentido, es importante señalar que los líderes de los
movimientos Provos y anarquista en Ámsterdam, que han estado mucho en
las noticias internacionales de 1966 a 1967, dicen que estos movimientos
son el resultado lógico del programa de exposiciones en el Museo Stedelijk
de Ámsterdam en los últimos quince años. También es interesante observar
que los Provos llaman a sus manifestaciones públicas “Sucesos”.
Estos cuadros, estos poemas y estas manifestaciones de los que
hemos estado hablando son la expresión de los hombres que están luchando
con su perdición atroz. ¿Nos atrevemos a reír de esas cosas? ¿Nos
atrevemos a sentirnos superiores cuando vemos sus expresiones
atormentadas en su arte? Los cristianos deben dejar de reír y tomar en serio
a estos hombres. Entonces tendremos el derecho a hablar de nuevo a nuestra
generación. Estos hombres están muriendo durante su vida, pero ¿dónde
está nuestra compasión por ellos? No hay nada más feo que una ortodoxia
sin comprensión o sin compasión.
36
CAPÍTULO 4
Los Escalones Tercero y Cuarto:
Música y la Cultura General
Al igual que en la filosofía y el arte, también hay una puerta a la
línea de la desesperación en la música. Debussy (1862-1918) es la puerta en
el campo de la música moderna. No es tan fácil seguir los pasos en la
música como en el arte visual, sin embargo, los paralelos están ahí. No es
tan fácil, ya que, inevitablemente, la música tiene un elemento más
subjetivo en ella. Sin embargo, la tendencia general desde Debussy hasta
ahora es lo suficientemente clara.
Un estudio exhaustivo, que no podemos realizar aquí, implicaría
considerar el jazz, así como la música clásica. Tal consideración implicaría
discutir el cambio en la forma y el contenido en los años 20’s y 30´s cuando
el jazz se introdujo en la cultura del hombre blanco, y cómo el jazz de los
años 40’s fue la puerta de entrada a la desesperación de mucho del jazz
moderno1
.
Pero vamos a centrar nuestra atención en la música más en línea
con la tradición clásica. Unos pocos ejemplos bastarán. Podría haber
hablado mucho en detalle de esto y, sin embargo, la dirección total del
movimiento es clara. En un capítulo posterior voy a tratar con la música de
John Cage. Aquí quiero mirar a la Musique Concrete.
MUSIQUE CONCRETE
Ésta fue desarrollada por Pierre Schaeffer (n. 1910) en París. La
Musique Concrete no es música electrónica, que es la música hecha
electrónicamente y, por tanto, consiste en sonidos que normalmente no se
oyen. La Musique Concrete es sonido real, pero seriamente distorsionado.
En un principio se creó saltando surcos de un disco fonográfico. Más tarde
Pierre Schaeffer inventó una máquina en la que las distorsiones podían ser
controladas cuidadosamente. Con su máquina podía amplificar la fuente del
sonido, dividirla, revertirla, ralentizarla o acelerarla, de hecho hacer casi
cualquier cosa para alterarla. Escuchar el resultado es comenzar a
desconfiar de sus oídos, al igual que en el Op Art se empieza a desconfiar
de sus ojos. El efecto es abrumador.
37
El mensaje que viene a través de la distorsión es el mismo que en la pintura
moderna. Todo es relativo, nada es seguro, nada es fijo, todo está en
proceso de cambio. Musique Concrete es sólo una forma más de presentar
el mensaje uniforme del hombre moderno.
La UNESCO sacó un disco, titulado Premier Panorama de
Musique Concrete2
. En él hay un claro ejemplo de lo que estos hombres
están haciendo, incluyendo una selección de uno de los amigos de
Schaeffer, Pierre Henry.
Él usa la voz humana hablando griego. El griego, por supuesto, es
exactamente el idioma adecuado para hablar en un arreglo de este tipo, ya
que es el idioma representativo de nuestra cultura occidental. La voz se
construye primero a partir de sonidos al azar, lo que refleja la opinión del
hombre moderno de que el hombre que verbaliza surgió por casualidad en
un universo aleatorio con solamente un futuro aleatorio por delante de él.
Sin piedad, Henry retrata esto en el sonido. De repente algo más comienza a
suceder: la voz comienza a degenerar y a desmoronarse. Es como si uno
estuviera observando a una mujer hermosa morir y descomponerse
totalmente ante sus ojos. Pero en este caso, no sólo es el cuerpo físico, sino
que es todo el hombre el que se pudre. La voz comienza a estremecerse, a
temblar, a corromperse. Se inicia con sonidos al azar, pasa al griego y
termina en el caos. No puede haber ningún otro fin cuando la antítesis
muere, cuando nace el relativismo y cuando se niega la posibilidad de
encontrar un universal que le dé sentido a los particulares. Este es el
consenso del entorno cultural, y este es el espíritu del mundo que debemos
rechazar y al que debemos hablar.
HENRY MILLER
Con este novelista estadounidense (n. 1891) comenzamos nuestro
examen del cuarto escalón en la línea de la desesperación, que he llamado
cultura general. Ésta podría ser dividida en una serie de escalones, pero he
colocado estos temas juntos bajo este título para mayor comodidad.
A menudo los jóvenes dicen que los escritos de Henry Miller no
sólo son pornográficos, sino que son una declaración filosófica. Los padres
de estos jóvenes me preguntan si estoy de acuerdo. Yo respondo, “Sí, su
hijo tiene razón. Sin duda son libros sucios y debido a esto le ensuciarán.
Sin embargo, no se pretende que sean mera pornografía. Miller es un
escritor anti-leyes. Él rompe todo en pedazos de manera que no quede nada.
Incluso el sexo es destrozado. Esto es especialmente devastador, ya que a
menudo es en el área sexual de la vida donde los hombres esperan encontrar
algún tipo de significado cuando han abandonado la búsqueda en otros
lugares”.
38
No sólo con Miller, sino también con otros escritores modernos
podemos apreciar el resultado de esto a medida que nos damos cuenta de
cómo utilizan a la mujer en sus libros. La compañera de juego se convierte
en el juguete, y estamos de vuelta con el Marqués de Sade. (Quiero hablar
acerca del nuevo Henry Miller un poco más adelante).
HOMOSEXUALIDAD FILOSÓFICA
Algunas formas de la homosexualidad hoy en día son de naturaleza
similar, en cuanto a que no son sólo homosexualidad, sino una expresión
filosófica. Uno debe tener conocimiento del verdadero problema homófilo.
Pero gran parte la homosexualidad moderna es una expresión de la
negación actual de la antítesis. Ha dado lugar en este caso a una anulación
de la distinción entre el hombre y la mujer. Así termina lo masculino y lo
femenino como partes complementarias. Esta es una forma de
homosexualidad que es una parte del movimiento por debajo de la línea de
la desesperación. Pero esto no es un problema aislado; se trata de una parte
del espíritu del mundo de la generación que nos rodea. Es imperativo que
los cristianos se den cuenta de las conclusiones que se obtienen como
resultado de la muerte de los absolutos.
JOHN OSBORNE
En el área del teatro, otro aspecto de la cultura general, es
importante tener en cuenta a John Osborne (n. 1929), uno de los Angry
Young Men. En muchos aspectos, es un gran dramaturgo, pero él ha sido
descrito con precisión como un idealista que no ha sido capaz de encontrar
un ideal. Esta es una magnífica descripción. Osborne es un hombre de
carácter, valor y sensibilidad; un hombre que monta en un corcel con su
lanza lista para las grandes batallas de la vida. Él es un idealista por
elección, pero sin un ideal: un hombre que se preocupa y que todavía no ha
encontrado nada digno de preocupación. Todo su enfoque se resume con
claridad magnífica en su obra Martín Lutero. Como historia tiene puntos
débiles, pero en general representa la primera parte de la vida de Lutero con
considerable precisión. Pero el momento de la verdad llega con gran fuerza
en el final. Lutero está de pie con uno de sus bebés en sus brazos. El jefe de
los ancianos del antiguo monasterio de Lutero viene a visitarlo. Se
encuentran. El anciano dice: “Martín, ¿sabes que tienes razón?” Y en contra
de toda la historia, Osborne le hace responder, “Esperemos que así sea”.
Las luces se encienden, el telón baja y la obra ha terminado. El crítico
teatral de The Times lo entendió. Dijo: “¡No es interesante lo que tuvo que
poner en esa última línea para que sea una obra de teatro del siglo XX!”.
39
DYLAN THOMAS
Cuando se revisa la poesía moderna como parte de nuestra propia
cultura general nos encontramos con la misma tendencia a la desesperación.
Cerca del momento de su muerte, Dylan Thomas (1914-1953) escribió un
poema llamado, Elegía3
. En realidad él no le dio su forma final por lo que
no se puede estar demasiado seguro del orden exacto de las estrofas. Pero la
forma en que se da a continuación es probablemente el orden correcto. Este
poema es de un ser humano de nuestra generación. Él no es un insecto en la
cabeza de un alfiler, sino que comparte la misma carne y hueso que
nosotros, un hombre de hoy en verdadera desesperación:
Demasiado orgulloso para morir, murió destrozado y ciego
La forma más oscura, y no se apartó,
Un hombre amable y frío valiente en su estrecho orgullo
En ese día más oscuro, Oh, siempre puede
Él yace ligeramente, por fin, a lo último, con una cruz
Bajo la hierba, enamorado, y allí crece
Joven entre los grandes rebaños, y nunca yace perdido
O aún todos los incontables días de su muerte, aunque
Por encima de todo lo que deseaba era el pecho de su madre.
Lo que era el descanso y el polvo, y en el suelo amable
La justicia más oscura de la muerte, ciega y sin bendición.
No lo deja encontrar descanso, sino ser engendrado y hallado.
Recé en la sala de cuclillas, junto a su cama ciega,
En la casa en silencio, un minuto antes
Tarde y noche, y luz. Los ríos de los muertos
Su pobre mano con muchas venas sostuve, y vi
A través de sus ojos ciegos a las raíces del mar.
(Un viejo hombre atormentado tres cuartas partes ciego),
No estoy demasiado orgulloso de llorar que él y él
Nunca, nunca saldrá de mi mente.
Todos los huesos lloran, y pobres en todo menos en el dolor,
Siendo inocente, él temía morir
40
Odiando a su Dios, pero lo que él era, era simple:
Un viejo hombre amable valiente en su ardiente orgullo.
Los postes de la casa eran suyos; sus libros de su propiedad.
Aunque como un bebé nunca había llorado;
Tampoco ahora, salvo por su herida secreta.
De sus ojos vi salir el último deslizamiento de luz.
Aquí, entre la luz del cielo prepotente
Un anciano ciego está conmigo a donde vaya
Caminando en el prado de los ojos de su hijo
A quien un mundo de males descendió como la nieve.
Lloró cuando murió, temiendo por último a las esferas
El último sonido, el mundo va sin aliento:
Demasiado orgulloso para llorar, demasiado frágil para contener las
lágrimas,
Y atrapado entre dos noches, la ceguera y la muerte.
Oh herida más profunda de todo lo él había de morir
En ese día más oscuro. Oh, él podría ocultarse
Las lágrimas salieron de sus ojos, demasiado orgulloso para llorar.
Hasta que muera él no me dejará.
En el Festival Hall en Londres, en una de las galerías en el pasillo
posterior, hay un busto en bronce de Dylan Thomas. Cualquier persona que
la mira sin compasión está muerta. Allí, él lo ve con un cigarrillo en la
comisura de la boca, el cigarrillo mismo cuelga en la desesperación. No es
lo suficientemente bueno tomar un hombre como éste o cualquier otro y
aplastarlo como si no tuviéramos ninguna responsabilidad por ellos. Esta es
la sensibilidad gritando en la oscuridad. Pero no es mera emoción; el
problema no está en este nivel en absoluto. Estos hombres no están
produciendo arte por amor al arte, o emoción por amor a la emoción. Estas
cosas son un fuerte mensaje que sale de su propia visión del mundo.
Hoy hay muchos medios para matar a los hombres, como hombres.
Todos ellos operan en la misma dirección: no hay verdad, no hay moral.
Usted no tiene que ir a las galerías de arte o escuchar la música más
sofisticada para ser influenciado por su mensaje. Los medios de
comunicación del cine y la televisión lo harán efectivamente para usted.
41
CINE MODERNO, MEDIOS MASIVOS DE COMUNICACIÓN Y LOS
BEATLES
Por lo general, dividimos los programas de cine y televisión en dos
clases: buenos y malos. El término “bueno”, como se usa aquí significa
“técnicamente bueno” y no se refiere a la moral. Las películas “buenas” son
las serias, las artísticas; las que tienen buenas tomas. Las “malas” son
simplemente escapistas, románticas, sólo para el entretenimiento. Pero si las
examinamos con atención notaremos que las películas “buenas” son en
realidad las peores películas. La película escapista puede ser horrible en
algunos aspectos, pero las llamadas películas “buenas” de los últimos años,
casi todas han sido desarrolladas por hombres que sostienen la filosofía
moderna de la falta de sentido. Esto no quiere decir que hayan dejado de ser
hombres de integridad, pero sí quiere decir que las películas que producen
son herramientas para la enseñanza de sus creencias.
Cuatro productores de películas modernas son sobresalientes,
Fellini y Antonioni de Italia, Slessinger de Inglaterra, y Bergman de Suecia.
De estos cuatro productores, Bergman, con su película In The Past, tal vez
ha dado la expresión más clara de la desesperación contemporánea. Él ha
dicho que deliberadamente desarrolló el flujo de sus películas, es decir, todo
el cuerpo de sus películas en lugar de sólo películas individuales, con el fin
de enseñar el existencialismo.
Sus películas existencialistas se extienden hasta, pero no incluyen,
la película El Silencio. Esta película es una declaración de nihilismo
absoluto. En esta película, el hombre no tiene ni siquiera la esperanza de
autenticación de sí mismo por un acto de la voluntad. El silencio es una
serie de tomas con temas inmorales y pornográficos. La cámara sólo las
toma sin ningún comentario, “Click, click, click, ¡corte!”. Eso es todo lo
que hay. La vida es así: sin relación, sin significado, así como sin moral.
De paso, cabe señalar que la presentación de Bergman en El
Silencio se relaciona con los “Escritores Negros” Estadounidenses
(escritores nihilistas), la novela anti-declaración y la obra de Truman
Capote A Sangre Fría. Éstas, también, son sólo una serie de tomas sin hacer
ningún comentario sobre el significado o la moral.
Tales escritores y directores controlan los medios masivos de
comunicación, y por lo tanto la fuerza de la perspectiva monolítica del
mundo de nuestra época presiona por todos lados. Los carteles de
publicidad de Blow-Up de Antonioni en el metro de Londres eran
inevitables, ya que dijeron el mensaje de la película: “Asesinato sin culpa;
Amor sin sentido”. La mayoría de la gente puede que no entre en un museo
de arte, o nunca lea un libro serio.
42
Si usted les fuera a explicar la deriva del pensamiento moderno, puede que
no sean capaces de entenderlo, pero esto no quiere decir que no estén
influenciados por las cosas que ven y oyen, incluido el cine y la televisión
no escapista que se considera como “buena”.
No se puede encontrar una mayor ilustración de la forma en que
estos conceptos son llevados a las masas que la música “pop” y sobre todo
la obra de los Beatles. Los Beatles se han movido a través de varias etapas
que incluyen el concepto de la droga y el enfoque psicodélico. Lo
psicodélico comenzó con sus discos Revólver4
, Strawberry Fields Forever,
y Penny Lane5
. Esto fue desarrollado con gran pericia en su disco Sargeant
Pepper’s Lonely Hearts Club Band6
en el que la música psicodélica, con
declaraciones abiertas en relación con el consumo de drogas, se presenta
como una respuesta religiosa. La forma religiosa es el mismo vago
panteísmo que predomina en gran parte del nuevo pensamiento místico de
hoy. De hecho, uno no tiene que entender de una manera clara el
pensamiento monolítico moderno para ser infiltrado por él. Sergeant
Pepper’s Lonely Hearts Club Band es un ejemplo ideal del poder de
manipulación de las nuevas formas de “arte total”. Este concepto de arte
total aumenta el poder de infiltración del mensaje conformando
cuidadosamente la forma técnica utilizada con el mensaje involucrado. Esto
se utiliza en el teatro del absurdo, el tipo Marshall McLuhan de programa
de televisión, el nuevo cine, la nueva danza y la nueva música que sigue a
John Cage. Los Beatles utilizan esto en Sergeant Pepper’s Lonely Hearts
Club Band al hacer de todo el disco una unidad para que el todo sea
escuchado como una unidad y dé una dirección general, en lugar de
canciones que son solamente algo individual. En este disco las palabras, la
sintaxis, la música, y la unidad de la forma en que las canciones
individuales se disponen, forman una unidad de infiltración.
43
CAPÍTULO 5
El Factor Unificador en los Escalones de la
Desesperación
La línea de la desesperación es una unidad y los escalones de la
línea tienen una marca distintiva y unificadora. Con Hegel y Kierkegaard el
hombre abandonó el concepto de un campo unificado racional de
conocimiento y en cambio aceptó la idea de un salto de fe en aquellas áreas
que hacen que el hombre sea hombre: propósito, amor, la moral, etcétera.
Fue este salto de fe el que en un principio causó la línea de la
desesperación.
Los diversos escalones en la línea: filosofía, arte, música, teatro,
etcétera; difieren en detalles, y estos detalles son interesantes e importantes,
pero de una manera que sólo son incidentales. La marca distintiva del clima
cultural e intelectual del siglo veinte no reside en las diferencias, sino en el
concepto unificador. Este concepto unificador es el concepto de un campo
dividido de conocimiento.
Si los símbolos para expresar esto son los de la pintura, la poesía o
la teología, es incidental. La cuestión fundamental no son los símbolos que
se utilizan para expresar estas ideas (por ejemplo, las palabras de los
filósofos existenciales o los sonidos de la Musique Concrete), sino el
concepto de verdad y el método para alcanzar la verdad en cuestión. La
línea que marca la división es la nueva forma de hablar acerca de, y llegar
a, la verdad, y no los términos que las disciplinas individuales utilizan para
expresar estas ideas.
Leopold Sedar Senghor (n. 1906), Presidente de Senegal, es
probablemente el único verdadero intelectual que es el jefe de un gobierno
hoy en día en cualquier parte del mundo. Estudió en Francia. Senghor ha
escrito un libro que consta de tres discursos políticos dados a grupos en su
propio país. El libro se llama El socialismo africano1
. Hace unos meses él
muy amablemente me envió una copia autografiada de este libro. Además
de esto, ha escrito algunas magníficas poesías que afortunadamente han
sido bien traducidas al inglés2
.
A medida que leía sus discursos me conmovía. Si un hombre se
pusiera de pie en cualquiera de los países occidentales y diera estos
discursos políticos, muy pocos cristianos entenderían su verdadera
importancia. El hecho de que Senghor es un africano subraya la necesidad
de formar a nuestros misioneros al extranjero de una manera nueva, porque
el problema de la comunicación en nuestros días se extiende más allá de La
44
Sorbona, Oxford, Cambridge, Harvard o el Instituto de Tecnología de
Massachusetts a aquellos lugares que tradicionalmente hemos considerado
como “campos misioneros”. El problema de la comunicación no termina en
nuestras propias costas. Entre los hombres educados la nueva forma de
pensar está en todas partes.
Senghor muestra en estos discursos sobre el socialismo africano que
entiende los problemas modernos excesivamente bien. Señala que la
metodología que afecta el pensamiento de hoy es la misma en ambos lados
de la cortina de hierro. En su libro desarrolla en detalle el cambio del
concepto clásico de la lógica (A no es no-A) a la aceptación general de la
metodología de la síntesis de Hegel.
Él dice correctamente que originalmente la forma del comunismo
de Marx y Engels tenía un interés en el hombre, y que le dio mucha
importancia. Debemos señalar, por supuesto, que más tarde, a medida que
se desarrollaba naturalmente a partir de sus presupuestos, el hombre se
devaluó en el estado comunista. (La forma del comunismo de Marx y
Engels propiamente debe ser considerada como una herejía cristiana. Sólo
el Cristianismo, de todas las religiones del mundo, ha producido un
verdadero interés en el hombre. El Budismo, el Hinduismo y el Islam nunca
podrían haber producido el comunismo idealista, porque no tienen un
interés suficiente en el individuo). La única cosa sobre el comunismo que
realmente atrapó la imaginación de los comunistas idealistas era esta
preocupación por el hombre. Pero, como ya he dicho, la fuente de un
verdadero cuidado por las personas como individuos proviene del
cristianismo bíblico. ¿Estamos perdiendo nuestro impacto? Puede ser
debido en gran parte al fracaso en comunicar que creemos que el hombre,
en la presencia del Dios que está ahí, es verdaderamente maravilloso. Pero
volvamos con Senghor.
En sus discursos, argumenta que no hay que pensar en el marxismo
principalmente como una teoría económica. Tampoco hay que pensar que
su ateísmo es central. Ciertamente es ateo, pero eso no es el punto crucial
del sistema. Si usted quiere entender realmente lo que es el marxismo, dice
Senghor, debe recordar que se apoya en la metodología dialéctica.
Senghor continúa diciendo que él y Senegal no pueden aceptar la
teoría económica del marxismo por completo. Tampoco aceptarán su
ateísmo. Pero van a aferrarse a su método de dialéctica. Al hacer esto, ellos
seguirán a Teilhard de Chardin3
. En otras palabras, Senghor se da cuenta de
que no hay una diferencia básica entre el enfoque dialéctico de Marx y el de
Teilhard de Chardin4
. Él es consciente de que en la metodología ambos
están en el mismo lado. El hecho de que el sacerdote jesuita use la palabra
“dios” y Marx no, no hace ninguna diferencia, porque la palabra por sí sola
no tiene sentido hasta que se le da contenido.
45
Lo realmente importante es que ambos utilizan la metodología dialéctica.
Si quiere entender el siglo en que usted vive debe darse cuenta de
que no es la forma exterior que toma la dialéctica lo que es la verdadera
enemiga. Ésta puede expresarse en formas teístas o ateas. La verdadera
enemiga no es la forma incidental que toma, sino la metodología dialéctica
en sí.
EL ROMANTICISMO HA MUERTO: LA OPORTUNIDAD DEL
CRISTIANISMO SI SE MANTIENE LA ANTÍTESIS
En un sentido un cristiano debería estar contento de que muchos
vivan debajo de la línea de la desesperación y estén plenamente conscientes
de su posición. El cristiano debería estar agradecido de que cuando habla a
estas personas no tiene que quitar página tras página de respuestas
optimistas, que están en contra de todas las pruebas y sin ninguna base.
Porque el cristianismo no es romántico; es realista.
El cristianismo es realista, ya que dice que si no hay verdad,
tampoco hay esperanza; y no puede haber verdad si no hay una base
adecuada. Está preparado para hacer frente a las consecuencias de ser
demostrado que es falso y dice con Pablo: Si encuentras el cuerpo de Cristo,
la discusión ha terminado, comamos y bebamos, que mañana moriremos5
.
Absolutamente no deja espacio para una respuesta romántica. Por ejemplo,
en el campo de la moral, el cristianismo no examina este mundo cansado y
agobiado, y dice que es un poco defectuoso, un poco astillado, pero
fácilmente reparable. El cristianismo es realista y dice que el mundo está
marcado con el mal y el hombre es verdaderamente culpable. El
cristianismo se niega a decir que usted puede tener esperanzas para el futuro
si está basando su esperanza en la evidencia de un cambio para bien en la
humanidad. El cristiano está de acuerdo con el hombre en la verdadera
desesperación de que el mundo debe ser visto de manera realista, ya sea en
el área de Ser o en la moral.
El cristianismo es lo opuesto de cualquier forma de humanismo
optimista. Pero también se diferencia del nihilismo, porque el nihilismo, a
pesar de que es correctamente realista, sin embargo, no puede dar un
diagnóstico adecuado ni el tratamiento adecuado para sus propios males. El
cristianismo tiene un diagnóstico y luego una base sólida para una
respuesta. La diferencia entre el realismo cristiano y el nihilismo es que la
visión cristiana del mundo no es romántica. Debemos estar contentos de
que el romanticismo de antaño ha sido destruido. En muchos sentidos, esto
hace que nuestra tarea de presentar el cristianismo al hombre moderno sea
más fácil que la de nuestros antepasados.
46
Pero alegrarse de que las respuestas románticas no continuarán, y
estar contentos, en un sentido, que hombres como Dylan Thomas han
terminado en llanto, no quiere decir que no debamos estar llenos de
compasión por nuestros semejantes. Vivir por debajo de la línea de la
desesperación no es vivir en el paraíso, ya sea el de un insensato o el de
cualquier otro tipo. En un sentido real es tener un anticipo del infierno
ahora, así como de la realidad en la vida futura. Muchas de nuestras
personas más sensibles han quedado absolutamente desnudas por la
destrucción. ¿No deberíamos llorar y clamar delante de Dios por estas
personas?
En esta situación, que desesperadamente clama por el remedio que
sólo el cristianismo bíblico puede dar, parece que estamos fallando. Esto no
puede ser debido a la falta de oportunidades; ya los hombres están a medio
camino del Evangelio, porque ellos también creen que el hombre está
muerto, muerto en el sentido de ser sin sentido. Sólo el cristianismo da la
razón de esta falta de sentido, que su rebelión les ha separado del Dios que
existe, y por lo tanto les da la verdadera explicación de la posición a la que
han llegado. Pero no podemos aprovechar nuestra oportunidad, si dejamos
ir, ya sea en pensamiento o práctica la metodología de la antítesis. Es decir,
que A no es no-A. Si una cosa es cierta, lo contrario no es cierto; Si una
cosa está bien, lo contrario está mal.
Si nuestros propios jóvenes dentro de las iglesias y los del mundo
exterior nos ven jugando con la metodología de la síntesis, en nuestra
enseñanza y evangelización, en nuestras políticas e instituciones, nunca
podremos esperar tomar ventaja de este momento único de oportunidad que
presenta la muerte del romanticismo. Si dejamos nuestro sentido de la
antítesis, no tendremos nada que decir.
Por otra parte, no sólo no tendremos nada que decir, nos
convertimos en nada. El cristianismo deja de existir, aunque todavía pueda
mantener su forma institucional externa. El cristianismo se enfoca en la
antítesis, no como algún concepto abstracto de la verdad, sino en el hecho
de que Dios existe, y en la justificación personal. El concepto bíblico de la
justificación es una antítesis personal total. Antes de la justificación,
estábamos muertos en el reino de las tinieblas. La Biblia dice que en el
momento en que aceptamos a Cristo pasamos de muerte a vida. Esto es una
antítesis total al nivel del hombre individual. Una vez que comenzamos a
deslizarnos en la otra metodología, una falla en sostener un absoluto que
pueda ser conocido por todo hombre, incluyendo lo que es lógico y racional
en él; el cristianismo histórico es destruido, incluso si parece seguir
adelante por un momento. Podemos no saberlo, pero cuando esto ocurre, las
marcas de la muerte están sobre él, y pronto será una pieza de museo más.
47
En la medida en que cualquier persona renuncia a la mentalidad de
la antítesis, se ha ido hacia el otro lado, incluso si todavía trata de defender
la ortodoxia o el evangelicalismo. Si los cristianos han de tomar ventaja de
la muerte del romanticismo, tenemos que reconstruir conscientemente la
mentalidad de la antítesis entre los cristianos. Debemos hacerlo con nuestra
doctrina, con el ejemplo, y con nuestra actitud de compromiso,
eclesiásticamente y en la evangelización. Al fracasar en mostrar que nos
tomamos en serio la verdad en aquellos puntos hay un costo en nuestra
labor que es empujar a la próxima generación hacia el flujo dialéctico que
nos rodea.
Por último, y con el debido respeto, quisiera subrayar que no sólo
debemos tener compasión genuina por los perdidos entre los que vivimos,
sino también preocupación por nuestro Dios. Somos su pueblo, y si somos
atrapados en la otra metodología, realmente lo hemos blasfemado,
desacreditado y deshonrado, porque la mayor antítesis de todas es que Él
existe en oposición a su no existencia. Él es el Dios que está ahí.
48
SECCIÓN II
La Relación de la Nueva Teología
con el Clima Intelectual
CAPÍTULO 1
El Quinto Escalón: Teología
DESVIACIÓN DEL CRISTIANISMO BÍBLICO
La teología existencial moderna tiene su origen en Kierkegaard, al
igual que el existencialismo secular. Se relacionan entre sí en el corazón de
sus sistemas, es decir, “el salto de fe”. La teología se presenta como el
último escalón, pero de ninguna manera está aislada del resto del consenso
cultural que hemos estado revisando.
Hay diversidad dentro de la unidad de la nueva teología. Hay una
diferencia, por ejemplo, entre la Neo-ortodoxia y el nuevo liberalismo que
surgió después del nuevo Heidegger. Si queremos ser eruditos cuidadosos
debemos apreciar esas diferencias. Pero si fallamos en advertir la unidad
que une a todas las expresiones de la teología moderna, hemos perdido el
punto esencial.
En la época de La Reforma, los reformadores se enfrentaron a un
sistema total. No dijeron que no había cristianos en la Iglesia Católica
Romana, ni dijeron que no había diferencias en la enseñanza y énfasis de
las diversas órdenes católicas romanas. Pero entendieron que había un
sistema subyacente que unía a todas las partes de la iglesia, y fue este
sistema como un sistema lo que decían que estaba mal y en oposición a la
enseñanza de la Biblia.
Hoy en día, los evangélicos se enfrentan de nuevo con un consenso
abrumador, una metodología aceptada por los teólogos de todas partes. Por
lo tanto, mientras que alguno puede tener algún conocimiento útil en
detalles (por ejemplo, Bultmann tiene una buena exégesis en detalles) y
aunque este no es el lugar para un juicio ambivalente (es decir, el mero
desacuerdo en los detalles), debemos darnos cuenta de que su sistema como
un sistema es incorrecto.
Como Senghor señaló que el factor fundamental del marxismo no
era su teoría económica ni su ateísmo, sino su metodología dialéctica, así el
factor unificador de la nueva teología es su metodología equivocada. Su
concepto de la verdad está equivocado y debido a esto, lo que suena bien,
de hecho, a menudo significa algo completamente diferente de lo que el
cristianismo histórico quiere decir con la misma frase. Es ingenuo discutir
las cuestiones teológicas como cuestiones teológicas hasta que uno ha
pensado en lo que significa la verdad para la persona que está haciendo las
declaraciones teológicas.
50
La teología ha pasado por el mismo proceso que la filosofía, aunque
varias décadas más tarde. Antes de Hegel, el hombre racionalista todavía
estaba tratando de dibujar sus círculos para abarcar la totalidad de la vida.
Luego vino la línea de la desesperación. La teología naturalista ha seguido
esto muy de cerca. Los antiguos teólogos liberales en Alemania
comenzaron por aceptar el presupuesto de la uniformidad de las causas
naturales como un sistema cerrado. Por lo tanto, rechazaron todo lo
milagroso y sobrenatural, incluido lo de la vida de Jesucristo. Una vez
hecho esto, seguían teniendo la esperanza de encontrar un Jesús histórico de
una manera racional, objetiva, científica mediante la separación de los
aspectos sobrenaturales de la vida de Jesús de la “verdadera historia”.
Pero fracasaron en la misma forma que los filósofos racionalistas
habían fracasado. Ellos también fueron atrapados en la sala redonda sin una
salida. Su búsqueda del Jesús histórico estaba condenada al fracaso, porque
lo sobrenatural estaba tan entrelazado con el resto que, si se arrancaba todo
lo sobrenatural, ¡no quedaba ningún Jesús! Si se eliminaba todo lo
sobrenatural no quedaba ningún Jesús histórico; si mantenían al Jesús
histórico también mantenían lo sobrenatural.
Después de su fracaso, ellos podrían haber hecho dos cosas a fin de
continuar en un ámbito racional y lógico. Podrían haber dejado su
racionalismo y vuelto a la teología bíblica de La Reforma, la cual habían
rechazado sobre la base de presuposiciones naturalistas; o podrían haberse
hecho nihilistas en relación con el pensamiento y la vida. Pero en lugar de
elegir una de estas dos alternativas racionales, optaron por una tercera vía,
tal como los filósofos ya habían hecho, una vía que había sido impensable
para el hombre educado antes de esto, y que supone la división del concepto
de verdad.
¿Por qué la teología sigue a la filosofía de este tremendamente
importante escalón? Por dos razones: en primer lugar, su antiguo
racionalismo optimista había fracasado en producir un Jesús históricamente
creíble, una vez que lo milagroso había sido rechazado; en segundo lugar,
ya que el consenso del pensamiento circundante que estaban siguiendo
cuidadosamente era normativo para ellos, cuando la filosofía se desarrolló
en esta dirección, finalmente la siguieron.
Por lo tanto, no fue tanto la Neo-ortodoxia lo que destruyó la
antigua forma del liberalismo, aunque la enseñanza de Karl Barth podría
haber sido el terremoto final que sacudió el edificio tambaleante; pero que
ya había sido destruido desde dentro. Para decirlo de otra manera, si Barth
hubiera hablado cincuenta años antes, es dudoso si alguno hubiera
escuchado.
51
La Neo-ortodoxia no dio ninguna respuesta nueva. Lo que la
filosofía existencial ya había dicho en lenguaje secular, ahora se dice en el
lenguaje teológico. Podemos representarlo de esta manera:
LO NO RACIONAL Una experiencia de crisis de primer orden.
Y NO LÓGICO La fe como un salto optimista sin
verificación o contenido comunicable
LO RACIONAL La Escritura llena de errores
Y LÓGICO Pesimismo
La Neo-ortodoxia saltó a lo que yo llamo el “piso de arriba” con el
fin de tratar de encontrar algo que le diera esperanza y sentido a la vida. El
“piso de abajo” es la posición a la que sus presupuestos, racional y
lógicamente, los hubiera llevado.
Por lo tanto, la teología también ha ido por debajo de la línea de la
desesperación:
FILOSOFÍA
KIERKEGAARD ARTE
MÚSICA
KIERKEGAARD
CULTURA
GENERAL
EXISTENCIALISMO EXISTENCIALISMO TEOLOGÍA
SECULAR RELIGIOSO
BARTH
EXISTENCIALISMO
RELIGIOSO
La nueva teología ha perdido la esperanza de encontrar un campo
unificado de conocimiento. Por lo tanto, en contraste con la teología bíblica
y de La Reforma, es una anti-teología.
52
Visto de esta manera, es ignorante estudiar la nueva teología como
si fuera una materia en sí misma. Hace un par de años, yo estaba hablando
en uno de los seminarios bíblicos más sólidos en el mundo. Empecé
diciendo que si nuestros teólogos estadounidenses hubieran entendido el
Armory Show de 1913 en Nueva York, cuando el arte moderno fue
mostrado por primera vez en los Estados Unidos, tal vez las grandes
denominaciones en América no habrían sido capturadas por los liberales en
los años treinta. En ese momento, las tendencias que habrían de venir
mucho más tarde en la teología estaban prefiguradas en el arte. Este es el
por qué anteriormente señalé 1913 como una fecha tan importante. Si los
cristianos hubieran entendido el mensaje de este arte en el Armory Show,
habría sido una tremenda oportunidad de haber estado por delante en lugar
de haber quedado atrás. La teología conservadora aún no ha sido atrapada.
Ha sido aislada providencialmente del pensamiento cultural general.
Karl Barth fue la puerta en la teología a la línea de la desesperación.
Él continuó manteniendo las teorías de la alta crítica (negativas) que
sostenían los liberales y también, por un salto, trató de eludir las dos
alternativas racionales (un retorno a la perspectiva histórica de la Escritura
o una aceptación del pesimismo). Después de la primera edición de su
Epístola a los Romanos, ya no reconoció su deuda con Kierkegaard. Sin
embargo, seguía creyendo las teorías de la alta crítica, su “salto” todavía
sigue siendo la base de sus respuestas optimistas. En años posteriores a
medida que sus seguidores difundían sus puntos de vista, él se retiró de sus
consecuencias lógicas. Pero como Kierkegaard, con su salto, abrió la puerta
al existencialismo en general, así Karl Barth abrió la puerta para el salto
existencialista en la teología. Al igual que en otras disciplinas, la cuestión
fundamental es el cambio en la epistemología.
Ha sido seguido por muchos más, hombres como Reinhold
Niebuhr, Paul Tillich, el Obispo John Robinson, Alan Richardson y todos
los nuevos teólogos. Ellos pueden diferir en detalles, pero su lucha es la
misma (es la lucha del hombre moderno que ha renunciado a un campo
unificado de conocimiento). En lo que se refiere a los teólogos, han
separado la verdad religiosa del contacto con la ciencia, por una parte, y de
la historia por la otra. Su nuevo sistema no está abierto a la verificación,
simplemente debe ser creído.
Por lo tanto, aunque su posición se basa en una visión “liberal” de
la Escritura, sin embargo, en la nueva teología el verdadero problema ya no
es sólo su punto de vista de la Escritura, sino su punto de vista dividido de
la verdad.
53
CAPÍTULO 2
Misticismo Moderno: Desesperación más Allá de la
Desesperación
La desesperación del hombre moderno toma muchas formas. Es
desesperación a fondo en que se tiende a utilizar formulaciones y formas
que parecen dar esperanza y, sin embargo, según la naturaleza del caso,
conducen a profundidades más hondas de la desesperación.
El nihilismo moderno es la forma más simple de la desesperación.
Por ejemplo, es transparentemente claro en la obra de Gauguin ¿De dónde
venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos? y en la Musique Concrete. El
nihilismo acepta la conclusión de que todo es sin sentido y caótico.
El segundo nivel de la desesperación es la aceptación de la
dicotomía que hemos estado hablando:
Una esperanza de significado optimista y ciega,
basada en un salto de fe no racional
Lo racional y lo lógico que no da ningún significado
Para sentir la fuerza de esta forma más profunda de desesperación,
hay que tener en cuenta que el “arriba” y el “abajo” de esta dicotomía están
en dos compartimentos totalmente herméticos. No hay intercambio entre
ellos. La parte inferior no tiene relación con el significado; la parte superior
no tiene relación con la razón. El hombre racionalista, después de haber
renunciado a la metodología de la antítesis (si una cosa es verdad, lo
contrario no es verdad), se ha visto forzado a un concepto no unificado de
conocimiento, y una antítesis monstruosa resultante entre la racionalidad y
el significado.
En la parte inferior racional, el hombre es sólo una máquina. En la
parte superior no racional, es menos que una “sombra” griega. Las películas
El año pasado en Marienbad, Julieta de los espíritus y Blow-Up señalan
este último punto con fuerza, mostrando al hombre como si estuviera en la
parte superior sin categorías.
La dicotomía fue propuesta como una respuesta a la desesperación
del nihilismo simple; pero esta dicotomía es realmente una forma más
profunda de desesperación. Significa que el hombre ha dividido cualquier
concepto unificado de conocimiento y también (y esto es peor) la unidad de
sí mismo, porque la racionalidad es una parte de cada hombre.
54
El hombre individual ni siquiera puede comunicarse consigo mismo
en su pensamiento excepto sobre la base de la antítesis. Así que piensa “la
amo” o “la flor en ese árbol es hermosa”, pero esto es un revoltijo de
palabras sin sentido a menos que se ponga en antítesis con el hecho de que
ella no le gusta, o que la flor es fea. Esto significa que en la práctica un
hombre no puede rechazar totalmente la metodología de la antítesis, por
mucho que su sistema le lleve a ello, a menos que experimente la total
alienación de sí mismo causada por algún tipo de trastorno mental.
Por lo tanto, aquellos que han promovido la dicotomía moderna de
la razón y el significado no han sido capaces de vivir con ella. Jean-Paul
Sartre se peleó con Camus porque sentía que Camus no estaba siendo
coherente con sus presupuestos básicos. Esto era cierto, pero Sartre
tampoco era coherente cuando firmó el Manifiesto de Argelia. Cuando lo
hizo, no fue simplemente con el fin de autenticar su ser por un acto neutral
de la voluntad (como en el ejemplo de la anciana que dimos anteriormente)
ya que entonces no habría hecho ninguna diferencia si él hubiera hecho lo
contrario, sino porque él tomó una actitud deliberadamente moral y dijo que
era una guerra injusta y sucia. Su posición política de izquierda, una
cuestión moral, es otro ejemplo de la misma incongruencia.
En lo que respecta a muchos existencialistas seculares, desde el
momento en que Sartre firmó el Manifiesto de Argelia fue considerado
como un apóstata de su propia posición y cayó de su lugar de liderazgo de
la vanguardia.
Lo que fue cierto para Camus y Sartre, que no pudieron vivir con
las conclusiones de su sistema, ha sido cierto para los hombres en cada
escalón de la línea de la desesperación, ya sea en la filosofía, el arte, la
música o la literatura. El resultado de no ser capaz de permanecer en la
integridad honesta de su desesperación a cualquier nivel (el del nihilismo o
el de una dicotomía total entre la razón y la falta de sentido) ha llevado al
pensamiento moderno a desplazarse todavía un paso más hacia un tercer
nivel de desesperación, un nivel de misticismo sin nada allí.
TEOLOGÍA Y EL MISTICISMO SEMÁNTICO
La Neo-ortodoxia, a primera vista, parece tener una ventaja sobre el
existencialismo secular, en el que parece tener más sustancia en sus
expresiones optimistas que su contraparte secular. Como hemos visto, una
de las dificultades de la experiencia final es que nadie ha encontrado una
manera de comunicar esta experiencia, ni siquiera a sí mismo. Pero en la
nueva teología, se hace uso de ciertas palabras religiosas que tienen una
connotación de personalidad y sentido para aquellos que las escuchan.
55
De hecho, la comunicación real no se establece, sino una ilusión de
comunicación se da mediante el empleo de palabras ricas en connotaciones.
Expresar la experiencia existencial inexpresable en palabras con
connotación religiosa da una ilusión de comunicación.
Carl Gustav Jung (1875-1961) habla del inconsciente colectivo que
emerge de la raza como un todo. Creo que se equivoca en su pensamiento,
especialmente en el origen evolutivo que le da. Y sin embargo, hay una
cierta memoria en una cultura que se lleva en su idioma. Tal memoria
relacionada con el lenguaje, sugeriría, es una mejor explicación de lo que
Jung llama el inconsciente colectivo1
.
EL USO DE PALABRAS Y SÍMBOLOS
Cada palabra tiene dos partes. Hay la definición del diccionario y
hay la connotación. Las palabras pueden ser sinónimas, por definición, pero
tener connotaciones completamente diferentes. Por lo tanto, encontramos
con que cuando se utiliza un símbolo como la cruz, ya sea en un escrito o en
una pintura, se despierta una cierta connotación en la mente de las personas
criadas en una cultura cristiana, incluso si han rechazado el cristianismo.
(Por supuesto, el uso de las palabras de esta manera no sólo se aplica a los
símbolos del cristianismo, sino a los de otras religiones también). Así que
cuando la nueva teología utiliza tales palabras, sin definición, se da una
ilusión de significado que es pragmáticamente útil para despertar
motivaciones profundas.
Esto es algo más allá de la emoción. Se da una ilusión de
comunicación y contenido de manera que, cuando una palabra se usa de esta
manera deliberadamente indefinida, el oyente “piensa” que sabe lo que
significa. El uso de la palabra panteísmo es un buen ejemplo. Aunque en
realidad habla de algo absoluta y finalmente impersonal, sin embargo, la
parte teísmo de la palabra provoca una reacción de aceptación, ya que el
teísmo lleva matices de personalidad. Ahora, suponga que usted sustituyera
la palabra pan-todo-ismo (que es lo que realmente significa). Toda la
reacción sería diferente.
También es importante notar que la nueva teología ha tratado de
aprovechar el prestigio que rodea el uso de la palabra símbolo en el mundo
científico; pero con un concepto de símbolo totalmente cambiado. En la
ciencia el uso de símbolo es valioso porque está bien definido para al menos
dos personas, la persona que lo usa y al menos otra. Se dice que cuando
Einstein propuso por primera vez su teoría de la relatividad, tal vez sólo tres
o cuatro hombres en el mundo la entendieron a primera vista. Pero él nunca
la hubiera escrito en la forma que lo hizo si al menos estos tres o cuatro no
hubieran sido capaces de entenderla como una comunicación de contenido
56
bien definida. Así el símbolo científico se ha convertido en una herramienta
importante para la escritura de fórmulas cada vez más largas y con mayor
precisión. En otras palabras, tiene valor de acuerdo con la exactitud de su
definición.
Pero la nueva teología utiliza el concepto de símbolo exactamente
de la manera opuesta. La única cosa que tienen en común los usos
teológicos y científicos es la palabra símbolo. Para la nueva teología, la
utilidad de un símbolo está en proporción directa a su oscuridad. Hay
connotación, como en la palabra dios, pero no hay definición. El secreto de
la fuerza de la Neo-ortodoxia es que estos símbolos religiosos con una
connotación de personalidad dan una ilusión de significado, y como
consecuencia de ello parece ser más optimista que el existencialismo
secular. No se puede encontrar un ejemplo más claro de esto que la frase de
Tillich “Dios detrás de Dios”.
La primera impresión de este concepto es que da la sensación de
espiritualidad. “Yo no pido una respuesta, sólo creo”. Esto suena
marcadamente espiritual y engaña a muchas personas. A menudo son
hombres y mujeres jóvenes que no se conforman sólo con repetir las frases
del status quo intelectual o espiritual. Están insatisfechos con una ortodoxia
sin brillo, polvorienta, e introvertida que sólo repite los clichés conocidos.
La nueva teología suena espiritual y vibrante pero están atrapados. Pues el
precio que pagan por lo que parece ser espiritual es alto, porque operar en el
“piso de arriba” utilizando términos religiosos no definidos es fallar en
conocer y funcionar al nivel de todo el hombre. La respuesta no es pedir a
estas personas que vuelvan a la pobreza del status quo, sino a una ortodoxia
viva que se ocupe de todo el hombre, incluyendo lo racional y lo intelectual,
en su relación con Dios.
Siempre que los hombres digan que están buscando una mayor
realidad, debemos mostrarles de una vez la realidad del verdadero
cristianismo. Esto es real, ya que tiene que ver con el Dios que está ahí y
que nos ha hablado acerca de sí mismo; no sólo con el uso del símbolo
“dios” o “Cristo” que suena espiritual, pero no lo es. Los hombres que
simplemente usan el símbolo deben ser pesimistas, porque la mera palabra
dios o la idea dios no es una base suficiente para el optimismo que
muestran.
Hablando de manera racional, los nuevos teólogos están en la
misma posición que Pierre Schaeffer con su Musique Concrete. Es como si
nos estuvieran pidiendo un salto de fe para escuchar la Musique Concrete,
como si fuera la misma que la unidad y diversidad de J. S. Bach. Este es el
tipo de “creísmo” exigido por esta teología. El salto optimista es una
necesidad porque el hombre todavía está creado a imagen de Dios, sin
importar lo que él pueda decir sobre sí mismo, y como tal no puede seguir
57
viviendo en una falta de sentido. El salto de la nueva teología es sobre la
base de términos religiosos y, por lo tanto, personales que dan la
connotación de personalidad, sentido y comunicación. No es más que un
salto a un misticismo indefinible, irracional, y semántico.
Incluso en este caso la nueva teología no es única. Hay muchos
paralelos seculares para este uso de la estratagema de palabras de
connotación para tratar de aliviar la desesperación causada por la pérdida de
un sentido y propósito racionales. Ahora vamos a ver algunos ejemplos en
las diferentes disciplinas.
LOS ORÍGENES DEL MISTICISMO SEMÁNTICO
LEONARDO DA VINCI
La mejor manera de entender cómo el hombre moderno se ha visto
forzado, a menudo en contra de su inclinación natural, hacia estos diferentes
niveles de desesperación, que ha tratado de aliviar por el uso de palabras
cargadas de connotación en el “piso de arriba”, es mirando a uno de los
hombres más brillantes del Renacimiento, Leonardo da Vinci (1452-1519).
Leonardo murió cuando La Reforma estaba empezando. Francisco
I, rey de Francia, quien lo llevó a Francia, donde murió, era el rey a quien
Juan Calvino dirigió su Institución. Como humanista del Renacimiento,
Leonardo dio una respuesta a la vida que estaba en completo contraste con
la que los reformadores estaban dando.
La Reforma dio lugar a una cultura definida, sobre todo en el norte
de Europa, y el humanismo del Renacimiento (del que Leonardo era un
portavoz) en última instancia, dio lugar a la desesperación del hombre
moderno, que ahora está destruyendo esa cultura. Escuchemos lo que
Giovanni Gentile, conocido, hasta su muerte reciente, como el más grande
filósofo moderno de Italia, tiene que decir acerca de Leonardo:
“La unidad de lo interior ilumina la fantasía; y el intelecto viene a romper
esta unidad en la multiplicidad sin fin de las apariencias sensibles. De ahí
que la angustia y la tragedia más interior de este hombre universal, dividido
entre sus mundos irreconciliables, deja en la mente un ansia infinita,
compuesta, por así decirlo, de pesar y tristeza. Es el anhelo por un Leonardo
diferente del Leonardo que era, uno que podía haber reunido en sí mismo
cada fase y que se mantuvo cerrado por completo en sí mismo, ya sea en su
fantasía o en su inteligencia”2
.
58
Lo que Gentile está diciendo es esto: que Leonardo, como el primer
matemático real en el sentido moderno, realmente entendió el problema con
el que el hombre moderno se enfrenta ahora. Él entendió que, si el hombre
empieza solo por sí mismo, y lógica y racionalmente se mueve a través de
las matemáticas, nunca llegará a un universal, sólo a particulares y
mecánica. El problema se puede formular así: ¿Cómo puede el hombre
finito producir una unidad que cubra estos particulares? Y si no puede,
¿cómo pueden estos particulares tener unidad y sentido para él?
Leonardo era un neo-platónico, que siguió a Marsilio Ficino, e
intentó resolver el dilema en su lienzo al pintar el alma. El uso de la palabra
alma no significa aquí la idea cristiana del alma, sino lo universal. Así, por
ejemplo, creía que podía, como pintor, esbozar la idea universal que
cubriera los particulares de todas las ideas. Pero nunca lo logró, como
tampoco lo hizo Picasso al pintar sus abstracciones. Pero hay una gran
diferencia entre estos dos. Leonardo no era un hombre moderno y, por
tanto, no podría aceptar la solución irracional de Picasso. Así Leonardo
murió en el desaliento, pues nunca perdió la esperanza de encontrar un
campo unificado de conocimiento que incluyera lo universal y lo particular;
tanto en las matemáticas como en el significado. Si hubiera estado
dispuesto a aceptar una dicotomía irracional, al igual que los hombres
después de Kierkegaard, lo hubiera hecho con la facilidad. Pero para él esto
habría sido una respuesta imposible; hombres de su época, los humanistas,
aunque pudieron haberlo hecho, nunca habrían aceptado una solución tan
irracional.
Así que hay una línea ininterrumpida desde el humanismo del
Renacimiento hasta la filosofía moderna, pero en el proceso el hombre
moderno aceptó el “salto” que los filósofos del pasado nunca hubieran
aceptado, y que se ha trasladado a tres áreas de la desesperación: (1) el
nihilismo simple; (2) la aceptación de la dicotomía absoluta; (3) un
misticismo semántico basado en palabras de connotación.
Este nuevo misticismo no espera encontrar un campo unificado de
conocimiento. Ha llegado a la conclusión firme de que la horrible situación
contradictoria donde el significado y la verdadera racionalidad (el “piso de
arriba” y el “piso de abajo”) están separados de manera irrevocable, es
intrínseca a la naturaleza del universo. Por otro parte, el viejo romanticismo
nunca renunció a la búsqueda de encontrar una unidad racional entre el
“piso de arriba” y el “piso de abajo”. Esta es la diferencia fundamental entre
ellos.
59
NATURALEZA Y GRACIA
Esta diferencia existe entre el nuevo misticismo y la vieja
formulación de naturaleza y gracia.
Después de Tomás de Aquino (1227-1274), los hombres pasaron
mucho tiempo en la búsqueda de la relación y la posible unidad de la
naturaleza y de la gracia. Antes de él, el énfasis de los pensadores
bizantinos estaba sobre todo en las cosas celestiales, mientras que después
de él, la naturaleza también se hizo importante como resultado del énfasis
de Aquino en Aristóteles. Esto se plasmó en la pintura de Cimabue (1240-
1302) y Giotto (1267-1337) y en la poesía de Dante (1265-1321),
Boccaccio (1313-1375) y Petrarca (1304-1374). Para el momento en que El
Renacimiento había inundado Europa, la naturaleza casi había abrumado a
la gracia. Podemos representar su pensamiento de esta manera:
GRACIA, lo superior: Dios el creador; el cielo y las cosas
celestiales; lo invisible y su influencia en
la tierra; el alma del hombre; unidad.
NATURALEZA, lo inferior: Lo creado; la tierra y las cosas terrenales; lo
visible y lo que hace (naturaleza + hombre)
en la tierra; el cuerpo del hombre; diversidad
A primera vista esto parece ser el mismo que la dicotomía moderna:
LO NO-RACIONAL Y NO LÓGICO
LO RACIONAL Y LÓGICO
Pero la diferencia entre estos dos conceptos es tan absoluta como
para ser cualitativa, más que cuantitativa.
La lucha respecto a la naturaleza y la gracia fue la lucha por
encontrar un sentido a éstas juntas, y los filósofos siempre tuvieron la
esperanza de una unidad entre las dos sobre la base de la razón. (De paso,
hay que añadir que este tema de la naturaleza y la gracia sólo puede ser
resuelto por el sistema bíblico completo, y fue debido a que estos hombres
trataron de encontrar una respuesta racionalista o humanista que
fracasaron). Pero el hombre moderno ha perdido toda esperanza de
encontrar una respuesta unificada al tema de la naturaleza y la gracia. Por
tanto, él la describe de manera diferente y la diferencia de su formulación
indica su desperación3
. El hombre moderno ahora la formula así:
Fe sin contenido (sin racionalidad)
Racionalidad (sin sentido)
60
Entender esto a un nivel profundo es comprender completamente
cómo la desesperación del hombre moderno es desesperación. Toda la
nueva teología y el misticismo no es más que una fe contraria a la
racionalidad, privada de contenido e incapaz de comunicación. Usted puede
dar “testimonio” de ella, pero no la puede discutir. La racionalidad y la fe
están totalmente fuera de contacto entre sí.
Ahora cambiemos la línea horizontal por una línea de la
antropología. Debajo de esta línea está el área del hombre. Todo lo que la
nueva teología tiene encima de esta línea es el “otro filosófico”, un infinito
metafísico, que es desconocido e incognoscible. Como esto:
dios es igual al Otro Filosófico, desconocido e incognoscible
la palabra “dios” sin definir
La nueva teología está totalmente debajo de la línea de la
antropología. No sabe nada del hombre siendo creado a la imagen de Dios,
ni de Dios revelándose a Sí mismo, en verdad, en las Escrituras.
Lo importante es que, a pesar de que nada puede ser conocido por
encima de la línea, sin embargo, ellos continúan usando de la palabra
“dios”.
Probablemente la mejor manera de describir este concepto de la
teología moderna es decir que es fe en la fe, en lugar de una fe dirigida a un
objeto que realmente está allí. Hace un año, más o menos, hablé en la
Universidad de Friburgo en Alemania sobre el tema: “Fe versus fe”,
hablando del contraste entre la fe cristiana y la fe moderna. Es la misma
palabra, pero tiene un significado opuesto, porque un hombre moderno no
puede hablar sobre el objeto de su fe, sólo sobre la fe misma. Así que él
puede discutir la existencia de su fe y de su “tamaño”, como si éste existiera
en contra de toda razón, pero eso es todo. La fe del hombre moderno se
vuelve interior.
En el cristianismo el valor de la fe depende del objeto hacia el cual
se dirige la fe. Así que ve hacia el exterior al Dios que está ahí, y al Cristo
que históricamente murió en la cruz de una vez por todas, terminó la obra
de la expiación y al tercer día resucitó en el espacio y en el tiempo. Esto
hace que la fe cristiana esté abierta a discusión y verificación4
.
Por otro lado, la nueva teología está en una posición donde la fe es
introvertida, porque no tiene un determinado objeto, y donde la predicación
del Kerygma es infalible, ya que racionalmente no está abierta a discusión.
Esta posición, sugeriría, en realidad está en una mayor desesperación y
oscuridad que la posición de aquellos hombres modernos que se suicidan.
61
CAPÍTULO 3
El Misticismo Moderno en Acción: Arte y Lenguaje
LA TENSIÓN DE SER HOMBRE
Hay una verdadera tensión en ser un hombre moderno, porque
ningún hombre puede vivir a gusto en el área de la desesperación. El
cristiano sabe que esto es porque el hombre ha sido hecho a imagen de Dios
y, aunque el hombre está caído, separado de Dios por su culpabilidad
verdadera, sin embargo, no se ha convertido en una máquina. La caída del
hombre no conduce a una condición de máquina, sino a una condición
caída. Por lo tanto, cuando las personas sienten esta desesperación total, hay
una presión titánica, casi como ser extruido (a pesar de que está en contra
de toda la larga historia del pensamiento razonado), para aceptar una
dicotomía, y más tarde para aceptar algún misticismo que dé una ilusión de
unidad al todo.
Recuerdo estar sentado en Lyons Corner House, cerca de Marble
Arch en Londres hace un par de años, hablando con un físico joven y
brillante. Le pregunté sobre el último trabajo que estaba haciendo y me
contó sobre una nueva idea que él pensaba que podría resolver el problema
de Einstein en relación con el electromagnetismo y la gravedad. Se puso
muy entusiasmado con esto, porque yo sabía lo suficiente sobre el tema
para estimularlo, y él estaba muy adentrado en sus ideas. Entonces lo
regresé a la vida cotidiana al decir, “Esto está bien para el cristiano, que
sabe realmente quién es, decir que el universo material finalmente se puede
reducir a partículas de energía que se mueven en direcciones opuestas en un
vórtice, pero ¿qué pasa con tus colegas naturalistas? ¿Qué pasa con ellos
cuando van a casa con sus esposas y familias por la noche?”.
Se detuvo por un momento y luego dijo: “Oh, Dr. Schaeffer, ellos
sólo tienen que vivir en una dicotomía”.
La misma “humanidad” del hombre se niega a vivir en la lógica de
la posición a la que su humanismo y el racionalismo lo han llevado. Decir
que soy sólo una máquina es una cosa, vivir constantemente como si esto
fuera verdad es otra muy distinta.
Una vez más, recuerdo una noche que cruzaba el Mediterráneo en
el camino de Lisboa a Génova. Era una noche hermosa. A bordo del barco
me encontré con un joven que construía estaciones de radio en África del
62
Norte y Europa para una empresa estadounidense grande. Él era un ateo, y
cuando se dio cuenta de que yo era un pastor anticipó una noche de
entretenimiento, por lo que comenzó. Pero no fue exactamente así. Nuestra
conversación me mostró que él comprendía las implicaciones de su
posición y trataba de ser coherente con ellas. Después de una hora vi que
quería llevar la discusión a su fin, así que señalé un último punto que
esperaba nunca olvidaría, no porque lo odiara, sino porque me preocupaba
por él como un ser humano. Me di cuenta de que tenía su linda esposa judía
con él. Era muy hermosa y llena de vida y era fácil de ver, por la atención
que él le prestaba, que realmente la amaba.
Justo cuando estaban a punto de ir a su camarote, en el ambiente
romántico del barco navegando a través del Mediterráneo y una hermosa
luna llena que brillaba afuera, finalmente le dije: “Cuando tenga a su esposa
en sus brazos en la noche, ¿puede estar seguro que ella está ahí?”.
Odiaba tener que hacerle esto, pero lo hice sabiendo que era un
hombre que realmente comprendía las implicaciones de la pregunta y no lo
olvidaría. Sus ojos se volvieron, como un zorro atrapado en una trampa, y
me gritó, “No, no siempre estoy seguro que ella está ahí”, y caminó hacia su
camarote. Estoy seguro de haber estropeado su última noche en el
Mediterráneo y lamentaba hacerlo. Pero oro para que todo el tiempo que
viva nunca olvide que, cuando su sistema se coloca contra el cristianismo
bíblico, no puede permanecer, ni en algún punto abstracto, sino en el punto
central de su propia humanidad, en amor.
En una forma diferente, pero relacionada, esto también es cierto
para un hombre como Bernard Berenson (1865-1959). Durante su vida él
fue el mayor experto del mundo en el arte del Renacimiento. Se graduó de
la Universidad de Harvard, y vivió la mayor parte de su vida en Florencia.
Era tal autoridad en su materia, que cuando fechaba y valuaba un cuadro,
por lo general se aceptaba como decisivo. Él fue un hombre
verdaderamente “moderno” y aceptó la amoralidad sexual. Por lo tanto,
cuando le quitó a María Costelloe (hermana del ensayista estadounidense
Logan Pearsall Smith) a su marido, vivió con ella durante varios años hasta
que su marido murió y luego se casó con ella (el matrimonio de los
Costelloes era católico, por lo que un divorcio no podía ser arreglado).
Cuando Berenson, finalmente, se casó con ella, tuvieron un acuerdo de que
ambos serían libres de tener amoríos extra-maritales, y ambos aprovecharon
el acuerdo muchas veces. Ellos vivieron de esta manera durante cuarenta y
cinco años. Cuando alguien reprendía a Berenson, él simplemente decía:
“Usted está olvidando la base animal de nuestra naturaleza”.
63
Por lo tanto, en su vida privada estaba perfectamente dispuesto a aceptar
una situación completamente animal.
Sin embargo, en contraste con esto, él expresó un punto de vista
completamente diferente donde su verdadero amor y verdadero punto de
integración, el arte renacentista, estaba implicado. “Bernard Berenson
encontró que la pintura moderna de figura, en general, no se basaba en la
vista, en la observación, sino en la exasperación y en el supuesto
preconcebido de que lo escuálido, lo sórdido, lo violento, lo bestial, lo
deforme, en pocas palabras… lo bajo de la vida era la única realidad”1
. En
el ámbito de la moral sexual estaba perfectamente dispuesto a vivir
constantemente con su visión de la vida como un animal. Sin embargo, en
el área que se convirtió en su intento de encontrar un punto de integración,
la del arte, estaba preparado para decir que no le gustaba el arte moderno
porque es bestial. Ningún hombre como Berenson puede vivir con su
sistema. Todo hombre verdaderamente moderno se ve obligado a aceptar
algún tipo de salto en la teoría o en la práctica, porque la presión de su
propia humanidad lo exige. Él puede decir lo que quiera en cuanto a lo que
él mismo es, pero no importa lo que él diga que es, él todavía es un hombre.
Estos tipos de saltos, producidos en la desesperación como un acto
de fe ciega, son totalmente diferentes de la fe del cristianismo histórico.
Sobre la base del cristianismo bíblico una discusión y consideración
racionales pueden tener lugar, ya que está fijo en la historia. Cuando a
Pablo se le preguntó si Jesús había resucitado de entre los muertos, dio una
respuesta completamente no religiosa, en el sentido del siglo XX. Dijo:
“Hay casi quinientos testigos vivos; vayan y pregúntenles”2
. Esta es la fe
que abarca a todo el hombre, incluyendo su razón; que no pide una creencia
en el vacío. Para la forma como la mentalidad del siglo XX entiende el
concepto de religión, la Biblia es un libro no religioso.
EL MISTICISMO EN EL ARTE: PAUL KLEE Y SALVADOR DALÍ
En uno de sus escritos Paul Klee (1879-1940) habla de algunos de
sus cuadros como si fueran una especie de tabla ouija artística. (Una tabla
ouija es un pequeño tablero utilizado por los espiritistas sobre el que los
participantes colocan sus manos y luego hacer preguntas. Se supone que los
espíritus mueven el tablero y deletrean las respuestas).
Paul Klee y hombres como él utilizan el arte como una tabla ouija;
No porque crean que allí hay espíritus para hablar, sino porque tienen la
esperanza de que el universo actuará y causará una especie de escritura
automática, esta vez en la pintura.
64
Se trata de una escritura automática con nadie allí, por lo que se sabe, pero
la esperanza es que el “universo” hablará.
Klee no sólo pintó y dibujó sino también escribió acerca de su
trabajo en un intento de explicar lo que estaba haciendo. En su ensayo
Confesión Creativa3
tiene esto que decir: “Las personas suelen reproducir
las cosas que se ven en la tierra, cosas que habían sido o serían vistas con
placer. Hoy en día la realidad de los objetos visibles ha sido revelada y la
creencia ha sido expresada que, en relación con el universo, lo visible es
sólo un caso aislado y que existen otras verdades latentes y son la mayoría”.
Él va a emplear una frase “polifonía plástica”, que significa “elementos y su
agrupamiento”. Para Klee la palabra “elementos” es un término técnico que
definió en su ensayo como “puntos, la energía de la línea, la superficie y el
espacio”. Se refiere a éstos como sigue: “Pero eso (los elementos) no es arte
en su forma más exaltada. En su forma más exaltada hay detrás de la
ambigüedad un último misterio y en ese punto la luz del intelecto se
extingue miserablemente”. Así que él también puede ser colocado en la
dicotomía. Él espera que de alguna manera el arte encuentre un significado,
no porque haya un espíritu ahí para guiar la mano, sino que a través de
aquél el universo hablará a pesar de que es impersonal en su estructura
básica.
Yo añadiría que en casi todas las formas del nuevo misticismo
existe una creciente aceptación de las ideas del panteísmo. El Occidente y
el Oriente se están uniendo, y estos conceptos panteístas son uno de los
elementos más fuertes en el misticismo semántico del que estamos
hablando.
En sus primeros días Salvador Dalí (n. 1901) fue un surrealista.
Como tal, unió la enseñanza de Dada con el concepto del inconsciente
freudiano, porque esto es lo que es el surrealismo. Pero en un momento
dado no pudo soportar esto, y por eso cambió.
Un día pintó a su esposa y llamó a la pintura, La Cesta de Pan. Es
obvio al mirar la pintura que en ese día él realmente la amaba. Es el mismo
tipo de situación que se produjo cuando Picasso escribió en su lienzo “Amo
a Eva”. Antes de que hubiera oído hablar de cualquier cambio en Dalí, vi
una reproducción de esta pintura y era evidente que se había producido algo
diferente. Es significativo que su esposa ha mantenido esta pintura en su
colección privada4
.
Así que en este día particular Dalí renunció a su surrealismo y
comenzó su nueva serie de pinturas místicas. En realidad, ya había pintado
otros dos cuadros llamados Una Cesta de Pan, uno en 1926 y otro en 1945,
que sólo muestran cestas de pan español burdo.
65
Pero esta tercera pintura, también pintada en 1945, era de su esposa
Galarina, y la muestra con un pecho al descubierto. Su nombre está escrito
en la pintura, y el anillo de bodas es prominente en su dedo.
La segunda pintura en su nuevo estilo fue llamada Cristo de San
Juan de la Cruz, pintado en 1951, que ahora se exhibe en la Galería de Arte
de Glasgow. Salvador Dalí ha escrito sobre esta pintura en una pequeña
carpeta a la venta en el museo: “En textura artística y técnica pinté el Cristo
de San Juan de la Cruz en la manera en que ya había pintado mi Cesta de
Pan, que entonces, más o menos inconscientemente, representaba a la
Eucaristía para mí”.
¿Qué quiere decir? Lo que quiere decir es que, cuando un día mira a
su esposa, amándola realmente, y la pinta con un pecho al descubierto, para
él esto es igual a la eucaristía; no en el sentido de algo que realmente
sucede, ya sea en el concepto católico de la misa, o de lo que realmente
sucedió allá en Palestina hace dos mil años, sino que su amor lo sacudió en
un tipo moderno de misticismo5
.
En esta pintura se diferenció de Picasso con su J'aime Eva. Picasso
nunca fue más allá de los problemas de sus amores individuales, pero para
Dalí se convirtió en la llave de un misticismo. Con el fin de expresar el
salto que se sentía obligado a tomar, tomó los símbolos cristianos, no para
expresar conceptos cristianos, sino un misticismo no racional.
Después de estos dos cuadros pintó su próxima crucifixión, llamada
Corpus Hyperoubus, que ahora se exhibe en el Museo Metropolitano de
Arte de Nueva York, y más tarde pintó El sacramento de la Última Cena,
que se encuentra en la Galería Nacional de Arte en Washington. Esta última
pintura expresa su pensamiento vívidamente. A medida que el espectador
mira a Jesús puede ver el fondo a través de él; él es una neblina. Este no es
el Cristo de la historia. Por encima de él se encuentra una gran figura
humana con los brazos extendidos, su cabeza es cortada por el borde
superior de la pintura. Nadie está seguro de lo que esta figura es. Sin
embargo, es una fuerte reminiscencia de la “Yaksa”, que en el arte y la
arquitectura hindú a menudo se encuentra detrás de los “salvadores”
(“salvador” aquí sin relación alguna con la idea cristiana). Yaksa y Yaksi
conectan la vida vegetal con el hombre por un lado y el concepto completo
del panteísmo por el otro. Creo que esto es lo que Dalí también está
diciendo por esta figura cortada en la pintura. Si esto es así o no, el
simbolismo de la forma de la “habitación” es claro, porque está construida
por medio del símbolo griego antiguo del universo.
En una entrevista Dalí conecta este interés religioso de esta etapa de
su vida con la reducción de la ciencia de la materia en energía:
66
“Los descubrimientos en la física cuántica de la naturaleza de la energía,
que la materia se convierte en energía, un estado de desmaterialización. Me
di cuenta de que la ciencia se está moviendo hacia un estado espiritual. Es
absolutamente sorprendente, el enfoque místico de los científicos más
eminentes, las declaraciones de Max Planck y las opiniones de Pierre
Teilhard de Chardin, un gran científico jesuita: que el hombre en su
constante evolución se está acercando más y más a una unidad con Dios”.
Aquí él relaciona su propio misticismo y el misticismo religioso de
Teilhard de Chardin con la desmaterialización impersonal más que con algo
personal. Él está en lo cierto y no tiene por qué estar confinado al
catolicismo romano progresivo, sino que también podría haber incluido las
formas protestantes de la nueva teología.
Es perfectamente posible recoger símbolos o palabras cristianos no
definidos y usarlos en este nuevo misticismo, aunque dándoles significados
opuestos. Su uso no implica necesariamente que tengan significados
cristianos. El misticismo secular de Dalí, al igual que la nueva teología, da
al Otro Filosófico o “todo” impersonal un nombre personal con el fin de
obtener alivio de la falta de sentido por la connotación.
EL MISTICISMO EN EL LENGUAJE: HEIDEGGER
Debido a que él no podía vivir con su existencialismo, Heidegger
siendo un hombre mayor cambió su posición. Su nueva posición se basa en
los siguientes puntos: (1) Algo, el Ser, está ahí; (2) Este algo se da a
conocer; (3) El lenguaje es uno con el Ser y hace que el Ser sea conocido.
Nunca podremos saber racionalmente acerca de lo que está ahí (facto
bruto), pero el lenguaje revela que algo está ahí. Así, el lenguaje es ya en sí
una interpretación (hermenéutica).
Él postula que hace mucho tiempo hubo una época, antes de
Aristóteles y la entrada de la racionalidad, cuando los hombres hablaban en
griego de tal manera que el universo estaba hablando idealmente. A
continuación, trata de transferir esto a todo el lenguaje del hombre, no el
contenido de lo que se habla, sino simplemente el flujo del lenguaje. De
esta manera la existencia del lenguaje se convierte para Heidegger en el
misticismo por el que trata de encontrar alivio de su dicotomía existencial
anterior. Es misticismo semántico, porque no trata con el contenido en el
lenguaje, sino simplemente con el lenguaje como tal. El hombre que habla
se convierte en portavoz del impersonal “Qué es” (Ser). El Ser impersonal y
desconocido habla a través del ser que habla (verbaliza), es decir, el
hombre.
67
Esto podría ser una visión del todo correcta si hubiera alguna
personalidad detrás del hombre que realmente pudiera hablar con sentido al,
y a través del, hombre. Pero debido a que Heidegger es un racionalista y
comienza de manera absoluta desde sí mismo, no puede aceptar que una
persona detrás del hombre haya hablado. Por lo que se ha cerrado a su
forma de misticismo semántico. La palabra “lenguaje” es una palabra de
connotación que parece involucrar a la personalidad. Toda esta solución
pende de la connotación inherente a una palabra, “lenguaje”.
Al final de su libro ¿Qué es la filosofía?6
dice que en nuestro día
moderno, este uso del lenguaje se encuentra sobre todo en el poeta. Así que
la conclusión de este punto de vista es que debemos escuchar al poeta. Esto
no significa que hemos de escuchar el contenido de lo que dice el poeta,
sino escuchar al hecho de que hay un hablante que existe. Eso es todo.
Aquí hay un fuerte paralelismo entre Klee y Heidegger. Ambos
hablan de su esperanza de que de alguna manera el universo va a hablar, ya
sea a través del arte o el lenguaje. Sin embargo, Heidegger tiene mucha más
importancia ya que al usar las palabras de connotación se ha convertido en
el padre de una nueva forma de la nueva teología: el nuevo liberalismo. No
hay ninguna diferencia real entre el misticismo secular de Heidegger y el
misticismo de la nueva teología.
68
CAPÍTULO 4
El Misticismo Moderno en Acción:
Música y Literatura
EL MISTICISMO EN LA MÚSICA:
LEONARD BERNSTEIN Y JOHN CAGE
La tercera sinfonía de Leonard Bernstein, que grabó con la
Orquesta Filarmónica de Nueva York, da un ejemplo de la misma especie
de misticismo en la música. Se llama la Sinfonía Kaddish (1936)1
. El
Kaddish es una forma judía de música, un canto hebreo de acción de gracias
a Dios. Esta forma Bernstein (n. 1918) la ha absorbido en su incredulidad
moderna. Ahora en contraste con el Kaddish original, aquélla indica que no
podemos saber nada de lo que está ahí, sino que sólo podemos escuchar al
músico, porque va a hacer algo de Dios por nosotros. En este Kaddish
moderno, la sala de conciertos es “la casa sagrada”, y en ella el artista
“seguirá creándote, Padre, y tú a mí”. El arte es visto como el único milagro
sobreviviente que Dios ha dejado.
El crítico Leonard Marcis en un número de la revista High Fidelity
de 1965 concluye su crítica de esta manera: “Los teólogos siempre han
tenido artistas para cerrar la brecha a su rebaño. Ahora, para bien o para
mal, el anti-teólogo tiene una declaración artística poderosa”. Marcis
correctamente reúne el nuevo misticismo secular y la nueva teología. No
hay certeza de que haya un dios ahí, sino que el poeta, el músico, el arte
como arte, es el profeta donde no hay certeza de nada.
Deberíamos amar el buen arte. Pero el arte como arte no tiene el
derecho de hablar ex cathedra, independientemente de su contenido.
Hubo un perfil muy interesante de John Cage (n. 1912) en la revista
The New Yorker2
, parte del cual citaremos en consideración de su música.
El perfil dice: “... lo que él propone es, en esencia, la destrucción completa
de los supuestos más básicos del arte occidental desde el Renacimiento”.
Ya hemos visto que el joven atrapado en la generación moderna está a
cuatrocientos años de distancia de la generación anterior. Así que Cage está
tratando de destruir un concepto total que se extiende, al menos, a través de
esos cuatrocientos años hasta El Renacimiento.
69
El artículo continúa diciendo qué es lo que está destruyendo:
“El poder del arte para comunicar ideas y emociones; para
organizar la vida en patrones significativos; y darse cuenta de las verdades
universales a través de la individualidad auto-expresada del artista son sólo
tres de los supuestos que Cage desafía. En lugar de un arte auto-expresivo
creado por la imaginación, los gustos y deseos del artista, Cage propone un
arte, nacido del azar y la indeterminación”.
Si Dios existe y nos hizo a su imagen podemos tener un significado
real, y podemos tener un conocimiento real a través de lo que Él nos ha
comunicado. Si esto se quita sólo nos queda el hombre y su finita
autoexpresión. En este punto, todo lo que uno tiene es la expresión del
hombre individual. Pero Cage lógicamente ve que esto no va a suceder, y
por eso lleva el dilema del hombre más allá, rompe la autoexpresión y deja
que el azar hable. Esta es la base de su música. El artículo continúa:
“Algunos pintores, escritores y compositores en varios países se
han estado moviendo más o menos en la misma dirección en los últimos
años, y muchos de ellos han utilizado métodos aleatorios como un medio
para ese fin”.
Se nombran al francés Pierre Boulez, y al estadounidense, Jackson
Pollock. En la última etapa de su pintura, Jackson Pollock (1912-1956)
ponía sus lienzos horizontalmente sobre el suelo y goteaba pintura sobre
ellos al azar. Después de hacer esto por algún tiempo, sintió que había
agotado el método aleatorio. Esto no le dejó otra manera de continuar, por
lo que se suicidó. El artículo continúa:
“Sin embargo, pintores como el difunto Jackson Pollock, en
Estados Unidos, y Georges Mathieu, en Francia, cuyo objetivo era, y
ciertamente no es, el anonimato, han buscado en los accidentes de arrojar o
gotear pintura una llave a la creación más allá del alcance de la mente y la
voluntad consciente del artista”.
En otras palabras, esto no es meramente autoexpresión, está en la
misma dirección que el arte de Paul Klee, la esperanza de que a través de
las formas de arte el universo impersonal, de alguna manera, hablará a
medida que los artistas trabajan. El perfil de The New Yorker continuó:
“Entonces, justo cuando estaba empezando a sentirse listo para
70
detener lo que llamó “ver escaparates sin intención de comprar” entre las
filosofías y las religiones del mundo, descubrió el budismo Zen. El Dr.
Daisetz T. Susiki, el primer portavoz importante del Zen en Occidente,
recientemente había llegado a los Estados Unidos y estaba dando
conferencias semanales en la Universidad de Columbia a las que asistieron
psicoanalistas, científicos, pintores, escultores, y estudiantes de filosofía.
También Cage asistió... por una rara coincidencia, Cage encontró esta idea
oriental perfectamente resumida en las palabras del comentarista de música
inglés del siglo XVII Thomas Mace, que escribió una vez que la función de
la música era ‘dar sobriedad y tranquilidad a la mente, lo que la hace
susceptible a las influencias divinas’”.
Sin embargo, es importante tener en cuenta que cuando Mace
escribió esto en el siglo XVII tenía la idea de que no sólo la música
calmaría la mente, sino que después el Dios personal podría hablar a ella.
Dios realmente estaba hablando. Cage por el contrario, ha llegado al punto
donde no hay nadie ahí para hablar con él. Esta es la distinción
fundamental. Observe cuán claramente se percibe esto en una sección
posterior de este artículo:
“Un día, el joven Wolff trajo una copia de un antiguo libro chino, el
‘I Ching’ o ‘Libro de las Mutaciones’, que Pantheon acababa de publicar en
una traducción al inglés. ‘En el momento en que abrí el libro y vi las tablas
y los hexagramas que se utilizaron para la obtención de los oráculos de
acuerdo con el lanzamiento de monedas o palos de aquilea, vi una conexión
con las tablas que había estado utilizando’, dice Cage. De inmediato fue
evidente para mí que podía derivar un medio para componer a partir de
estas operaciones, y en ese mismo momento esbocé todo el procedimiento
para mi ‘Música de Mutaciones’, que tomó su título del libro. Corrí para
mostrar el plan a Marty Feldman, que había alquilado un estudio en el
mismo edificio, y todavía lo puedo recordar diciendo: ‘Diste en el clavo’”.
De regreso a la cultura china, hace mucho tiempo los chinos habían
elaborado un sistema de lanzar monedas o palos de aquilea por medio de los
cuales los espíritus podían hablar. El método complicado que desarrollaron
aseguraba que la persona que hacía el lanzamiento no permitiera que su
propia personalidad interviniera. La autoexpresión fue eliminada para que
los espíritus pudieran hablar.
Cage recoge este mismo sistema y lo utiliza. Él también pretende
deshacerse de cualquier expresión individual en su música. Pero hay una
diferencia muy grande. Por lo que se refiere a Cage no hay nadie allí para
71
hablar. Sólo hay un universo impersonal hablando a través de un azar ciego.
Cage comenzó a componer su música a través del lanzamiento de
monedas. Se dice que para algunas de sus piezas que duran sólo veinte
minutos ha lanzado la moneda miles de veces. Esto es puro azar, pero al
parecer no lo suficientemente puro; él quería aún más azar. Así que ideó un
conductor mecánico. Era una máquina que trabaja con levas, el movimiento
de las cuales no se puede determinar antes de tiempo, y los músicos
simplemente la seguían. O como una alternativa a esto, a veces empleó dos
directores que no podían verse entre sí, ambos dirigían de forma
simultánea; algo, de hecho, para producir azar puro. Pero en el universo de
Cage nada sale de la música, excepto el ruido y la confusión o el silencio
total. Todo esto está por debajo de la línea de la antropología. Por encima
de la línea no hay nada personal, sólo el Otro Filosófico, o el todo
impersonal.
Hay una historia que una vez, después de que los músicos habían
tocado la música aleatoria total de Cage, y él se estaba inclinando para
agradecer los aplausos, hubo un ruido detrás de él. Pensó que sonaba como
el vapor que se escapaba de algún lugar, pero entonces para su
consternación, se dio cuenta de que era los músicos detrás de él que estaban
silbando. A menudo sus obras han sido abucheadas. Sin embargo, cuando el
público lo abuchea, en realidad ellos están, si son hombres modernos,
abucheando la conclusión lógica de su propia posición, ya que ésta golpea
sus oídos en la música.
Sin embargo, el propio Cage a pesar de que sigue componiendo una
música tan aleatoria, es otro ejemplo de un hombre que no puede vivir con
sus propias conclusiones. Él dice que la verdad sobre el universo es una
situación totalmente aleatoria. Usted sólo debe vivir con, y escucharlo; llore
si es necesario, jure si es necesario, pero escuche y siga escuchando.
Hacia el final del perfil del The New Yorker leemos esto:
“En 1954… el escultor David Weinrib y su esposa se mudaron a
una antigua granja en un terreno en Stony Point, Condado de Rockland, a
cuarenta millas de Nueva York, que los Williams habían comprado. Cage
vivió y trabajó en una habitación del ático que compartía con una colonia de
avispas, y con frecuencia hacía largos paseos solitarios por el bosque. De
inmediato llamaron su atención los hongos que crecían tan abundantemente
en el condado de Rockland, en todas las formas, tamaños y colores
brillantes. Comenzó a coleccionar libros sobre los hongos y a aprender todo
lo que pudiera acerca de ellos, y lo ha estado haciendo desde entonces.
Después de todo, la búsqueda de hongos es un pasatiempo decididamente
aleatorio, o indeterminado.
72
No importa cuánto sabe uno de micología, y Cage es ahora uno de
los mejores micólogos aficionados en el país, con una de las bibliotecas
privadas más extensas jamás compiladas sobre la materia, siempre existe la
posibilidad de un error en la identificación. ‘Me di cuenta que si me
acercaba a los hongos en el espíritu de mis operaciones aleatorias, que iba a
morir en breve’, dijo Cage no hace mucho tiempo. ‘Así que decidí que no
me iba a acercar a ellos de esta manera’”.
En otras palabras, aquí hay un hombre que está tratando de enseñar
al mundo lo que el universo es intrínsecamente y lo que es la verdadera
filosofía de la vida, y sin embargo, él ni siquiera puede aplicarla al recoger
hongos. Si tuviera que salir al bosque y comenzar a recoger hongos al azar,
¡en un par de días ya no habría Cage!
Hemos dicho antes que las ideas del hombre moderno están
destruyendo lo que el hombre es en sí mismo. Pero no sólo eso, sus puntos
de vista trascienden lo que la existencia de la forma y la estructura del
universo externo también indicarían. Como vemos en el dilema de Cage y
sus hongos, no puede vivir sobre la base de una aplicación coherente de sus
puntos de vista con respecto al universo, más de lo que puede con respecto
al hombre.
Sin embargo, mientras Cage es forzado a una dicotomía sin
esperanza con sus hongos, con su música ha seguido viviendo
constantemente con su posición, a pesar de que su música no es más que
ruido o silencio. Ha resistido la presión para disfrazar al ser impersonal con
palabras de connotación o sonidos. La mayoría de los hombres modernos
no han tenido tanto valor3
.
EL MISTICISMO EN LA LITERATURA: HENRY MILLER
En la escritura de sus libros anteriores, Miller no sólo ha
establecido que es sucio en un sentido trivial, sino que ha tenido éxito en
asesinar todo lo que es significativo, incluyendo lo sexual. En estos libros
expresó su posición en contra de la ley, en todos los sentidos. Sin embargo,
Miller es otro hombre que no pudo permanecer en su propia posición.
Muchos otros han sido destruidos en sus vidas interiores por sus libros, pero
él no ha podido ser tan duro. Así que se une a la lista creciente de hombres
modernos que han aceptado el nuevo misticismo. Miller tiene ahora a una
visión panteísta del mundo.
Sus nuevos puntos de vista están convincente y coherentemente
puestos en el prólogo que escribió para la nueva edición francesa de
Historia del Arte de Elie Favre. Él llama a su prefacio, Un Sentido de
Maravilla4
. Este es un título importante, ya que implica que él va a
73
contrastar el “sentido de maravilla” con el intelecto. Y de hecho, esto es lo
que hace. Por ejemplo, dice, “Por encima de todo, él (Elie Favre) era un
devoto adorador del espíritu creativo del hombre. Su enfoque, al igual que
el de Walt Whitman, fue nada menos que cósmico”. Esto ya tiene un halo
panteísta. Más adelante, continúa, “¿Qué impacto puede tener su trabajo
hoy en día, sobre todo en los jóvenes, que son casi inmunes al sentido de
maravilla y misterio debido a todo el conocimiento que ha sido metido en
sus cabezas?, no lo sé”. Esta es una frase significativa porque se ha puesto
al intelecto y al conocimiento en contra del sentido de maravilla. El
intelecto de uno sólo lleva al “piso de abajo” de la racionalidad y la lógica,
y ahí no hay ningún significado en la vida, sólo máquinas. Pero a diferencia
de éste, uno tiene un sentido de maravilla que se desvía de lo racional, y
este sentido está muy relacionado con el uso de la palabra sobrecogimiento
de que está tan de moda hoy en día. El intelecto es divorciado y rechazado.
Una mirada rápida a la introducción de Miller podría llevar al lector
a pensar que de repente se había convertido en un cristiano. Utiliza palabras
y frases que suenan muy bien. Por lo tanto, “Al investirse a sí mismo (el
hombre) con los poderes de un dios, el hombre se ha divorciado de Dios, y
también del universo. Lo que era su herencia, su don y su salvación, lo ha
viciado a través del orgullo y la arrogancia del intelecto. Él no sólo ha dado
la espalda a la fuente, ya no está consciente de que hay una fuente, la fuente
de la cual, como dice la Biblia, fluyen todas las bendiciones”.
Suena muy creíble, y hay más por venir, “El espíritu que primero
sopló sobre las aguas creará de nuevo… no hay una última palabra, a menos
que sea la Palabra misma: ‘En el principio era la Palabra, y la Palabra
estaba con Dios, y la Palabra era Dios’”. Sobre la base de esto estamos
obligados a preguntar, “¿Es Henry Miller uno de nosotros?”, y la respuesta,
que es negativa, se puede extraer de una lectura completa de lo que ha dicho
en este prefacio.
Él dice: "Me fuerza, el conocimiento de esta verdad, a observar una
y otra vez que detrás de toda la creación, ya sea humana o divina, se
encuentra un misterio impenetrable. Todos aquellos nombres que hicieron
época que él (Favre) menciona en sus obras, fuerzas devastadoras cuando se
piensa en ello, porque simultáneamente las fuerzas para el bien y el mal,
todas dan testimonio de la inagotable energía que inviste, incluso la más
pequeña partícula de materia, y manifiestan de una manera milagrosa
cotidiana que lo que se llama materia o sustancia no es sino el esbozo de
una realidad luminosa demasiado poderosa de aprehender para nuestros
débiles sentidos”. Aquí hay una fuerte conexión con lo que Salvador Dalí
dice acerca de la desmaterialización del universo.
74
Un poco más adelante, escribe, “Sólo es un hombre embrionario
para estar seguro de quién está presentando este drama de aniquilación5
. El
verdadero ser es indestructible”. Usted puede pensar que aquí se está
refiriendo al alma individual, pero no es así. Y continúa: “El arte más que la
religión nos ofrece la clave de la vida”, y al comienzo del prefacio, “¿No
dice (Walt Whitman) en alguna parte que las religiones nacen del arte y no
al revés?” Podemos vincular esta declaración con lo que Heidegger dice
sobre el poeta, sólo escuchen al poeta. Miller nos dice que miremos el arte y
no nos preocupemos por el contenido; el arte como arte es el nuevo profeta.
“El arte más que la religión nos ofrece la clave de la vida, pero sólo a
aquellos que lo practican, aquellos que se dedican, y que finalmente se dan
cuenta de que no son sino humildes instrumentos cuyo privilegio es dar a
conocer la gloria y el esplendor de vida”. La racionalidad lo lleva a uno a
los contenidos de los libros de Miller, El Trópico de Cáncer y El Trópico
de Capricornio y el resto. Por lo tanto, el intelecto y el conocimiento deben
dejarse a un lado, y de hacer un salto hacia un misticismo y un
sobrecogimiento sin contenido.
Pero el hombre que ha llegado a este punto no importa de todos
modos. “¿Qué importa, en última instancia, si por unos pocos eones de
tiempo esta criatura llamada hombre permanece en suspenso, ausente de la
escena?” en otras palabras, siga adelante y lance la bomba, ¿qué importa?
La forma habitual de pensar, como se demostró por el impacto que
siguió a la publicación del libro de Nevil Shute, En la Playa, sería: si todo
el mundo va a ser aniquilado mañana ¿qué caso tiene de escribir un poema,
o hacer una pintura hoy? Pero Henry Miller y su nuevo misticismo panteísta
afirmarían que no importa si mañana los océanos estuvieran tranquilos y no
hubiera ningún hombre en la orilla. El hombre individual, no importa.
Sin embargo, él va a decir, “Esto es un fin, uno de los muchos, no
EL fin. Lo que el hombre es en esencia nunca pueden ser destruido. El
espíritu que primero sopló sobre las aguas va a crear de nuevo”. Él no está
hablando de un Dios personal. Él está usando estas palabras de connotación
para hablar de los ciclos panteístas. Todo, incluyendo la historia humana, se
ve como una serie de ciclos. ¡Lo que sucede a las personas no importa, los
ciclos continúan! Esta es una idea rigurosamente panteísta. El hombre que
nunca puede ser destruido no es el hombre individual, sino solo el hombre
que brota del universo que es. “El hombre, esta forma embrionaria de un ser
que no tiene ni principio ni fin, una vez más dará paso al hombre. El
hombre de hoy, el hombre de la historia, no necesita ser y no será la última
palabra. No hay una última palabra, a menos que sea la Palabra misma.
75
‘En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era
Dios’”.
Para Miller, el mundo sólo puede concebirse en términos panteístas,
en ciclos sin fin que se repiten. Sin embargo, con el fin de darle un sonido
personal, utiliza términos y frases bíblicas. De esta manera utiliza la
connotación que acompaña a estas formas, que surge de la historia de
nuestra raza, para aumentar la sensación del misticismo semántico que ha
aceptado.
La introducción concluye con estas palabras, “Por tanto, al revisar
este vasto panorama de los logros humanos, pensemos menos en lo que se
logró por los gigantes que desfilan a lo largo de estos volúmenes y más en
la energía imperecedera de la cual fueron las chispas encendidas. Todo se
puede perder, todo olvidado, si sólo recordamos que nada está perdido,
nada nunca olvidado. ‘Como fue en el principio, es ahora y siempre será
así: un mundo sin fin’”. Y con este golpe devastador al individuo, que
cuenta como nada más que una parte de la energía del universo a la que está
unido como una chispa con el fuego, Miller termina su introducción.
Debe ser evidente que el nuevo Henry Miller no puede en ningún
sentido ser llamado un cristiano. Él está haciendo lo mismo que Salvador
Dalí y los nuevos teólogos, a saber, usan símbolos cristianos para dar una
ilusión de sentido a un mundo impersonal que no tiene lugar real para el
hombre.
Este es Henry Miller, el autor de Los Trópicos, que en este prefacio
toma básicamente la misma posición que los nuevos teólogos.
76
CAPÍTULO 5
Una Nueva Fase de la Teología Moderna
¡DIOS ESTÁ MUERTO… O CASI!
Debe quedar bien claro a estas alturas que el misticismo de la nueva
teología no la separa del clima intelectual de la segunda mitad del siglo XX.
Más bien, aquél relaciona la nueva teología con el clima y el consenso
secular circundante, ya que como hemos visto, los misticismos semánticos
seculares paralelos se encuentran en cada uno de los escalones en la línea de
la desesperación, la filosofía, el arte, la música, y la cultura general.
La nueva teología en sí está teniendo un problema interno a través
de la separación del “piso de arriba” y el “piso de abajo” en compartimentos
herméticos. Esta es su posición en el momento:
Fe = No racionalidad, es decir, sin contacto con el cosmos (ciencia)
o la historia
Toda racionalidad - incluyendo la evidencia científica y la historia
La tensión es muy fuerte porque una antítesis total entre la
racionalidad y los “valores religiosos” destruye la unidad del hombre
individual, y él se divide dentro de sí mismo. Esto ha dado lugar a una
inquietud profunda entre muchos de los teólogos modernos. Se está
haciendo un nuevo intento de abrir una brecha en la dicotomía. Este intento
toma dos formas: una forma es tratar de encontrar una unidad del todo al
nivel del “piso de abajo”, la otra al nivel del “piso de arriba”.
La primera forma ha sido ampliamente publicitada como la teología
de “Dios está muerto”. Éstos han elegido el “piso de abajo” como un lugar
para encontrar una unidad y han prescindido de Dios por completo,
incluyendo el término Dios. Cuando los verdaderos hombres de esta
teología dicen que Dios está muerto, no sólo quieren decir que Dios está
siendo escuchado muy poco en nuestro mundo secular moderno, sino que
nunca lo fue. Ponen su énfasis en el “piso de abajo” y parecen negar por
completo la validez del “piso de arriba”. Esto deja sólo la palabra “Jesús”
en el “piso de abajo”. Pero debemos tener cuidado de no quedar atrapados,
porque si damos la espalda por un momento estos hombres usarán la
palabra Jesús como una bandera con tintes del “piso de arriba”.
77
Lo representamos de esta manera:
Dios está muerto
Dios está muerto Jesús
Estos hombres han optado por llamarse a sí mismos “ateos
cristianos”. Son ateos en el sentido clásico de la palabra; y son cristianos
sólo en el sentido de que han adoptado para sí mismos la definición de
Bonhoeffer de Cristo, “El hombre para los demás”. Realmente difieren
poco de los humanistas optimistas de hoy.
Esto es bastante sencillo; en cierto sentido, estos hombres no
pueden “tener su pastel y comérselo al mismo tiempo”. Han perdido todas
las palabras de connotación, excepto el término “Jesucristo”, e incluso éste,
en la medida en que lo han definido, lo han arruinado como una palabra de
connotación. Pero ellos no están tranquilos en su ateísmo. Los hombres del
“piso de arriba” que todavía quieren mantener el uso de las palabras de
connotación están peleando.
En realidad, la nueva teología tiene un dios muerto en el “piso de
arriba” y en el “piso de abajo”:
El nuevo misticismo- todo conocimiento acerca de Dios está muerto,
cualquier concepto de un Dios personal está muerto, por tanto, Dios está
muerto
Sobre la base de la racionalidad Dios está muerto
Un exponente típico de la mentalidad del “piso de arriba” es Paul
Tillich. Cuando se le preguntó en Santa Bárbara, poco antes de morir, si
alguna vez oró, dijo, “No, pero medito”. El obispo Robinson también
muestra la muerte de Dios en el nivel superior, ya que también no deja
ningún lugar real para la oración como una comunicación personal, y
aunque puede hablar mucho sobre el amor, sin embargo, no hay nota de
amar a Dios.
Así, en el “piso de arriba” no sólo el hombre se convierte en una
“sombra”, sino que el dios del nuevo misticismo no es más que una neblina
que sólo se convierte en un ser o un pan-todo. Si nos fijamos en los
teólogos que operan en este “piso de arriba” podemos decir que son ateos,
en el sentido clásico, o panteístas, dependiendo de cómo se mire. De este
modo también su dios está muerto.
Este vago panteísmo, que también hemos observado en el
pensamiento secular, crea problemas para aquellos criados dentro de la fe
cristiana. Así el obispo Robinson insiste en que después de todo Dios es en
realidad trascendental. Sin embargo, lo echa a perder cuando dice que el
78
hombre también es trascendental (que, fascinantemente, es la palabra exacta
que Sir Julian Huxley utiliza sobre el hombre), por lo tanto, esto significa
que trascendental en realidad es igual a no-trascendental, y estamos de
vuelta en el punto de partida.
Cuando los teólogos y los hombres seculares utilizan esta palabra,
yo sugeriría que con ella quieren decir las cosas que les sorprenden cuando
examinan el hombre, cosas que no esperarían encontrar con base en lo que
creen sobre el origen del hombre. O de nuevo, significa poco más del
sentido de maravilla de Henry Miller. Así que cuando utilizan esta palabra
sin definición, no por ello significa que hayan escapado de la acusación de
panteísmo.
En lo que se refiere a Dios y el hombre, la teología moderna está
ahora así:
Fe No hay categorías para Dios, todo conocimiento sobre
No racional = Dios está muerto. El Dios personal está muerto.
No lógica No hay categorías para el hombre o su significado.
Toda racionalidad, es decir, todos los Dios está muerto
contactos con el cosmos (ciencia) y = y el hombre es
todos los contactos con la historia una máquina
UNA BÚSQUEDA POR LOS HOMBRES DEL “PISO DE ARRIBA”
Esta posición es un alto precio a pagar por el rechazo del
cristianismo histórico, el cristianismo de la Escritura y los Credos. Pero en
lugar de regresar a la posición bíblica, están haciendo un nuevo intento de
resolver sus dificultades aparte de él. El último movimiento es un intento
por los hombres del “piso de arriba” para volver a la historia.
Karl Barth, que puede decirse que es el inaugurador de todo esto,
sintió la necesidad de tratar de contener las conclusiones lógicas de su
posición que sus seguidores han desarrollado. En los últimos años ha
hablado de una resurrección histórica de Cristo. Sin embargo, no es tan
simple como eso, porque sobre sus supuestos que la Biblia contiene errores
históricos y científicos y por lo tanto una dicotomía, un concepto dividido
de la verdad, es necesariamente central en su concepto de verdad religiosa.
No pueden volver al viejo liberalismo, no puede haber un retorno a
la antigua búsqueda del Jesús histórico, porque falló. Sin embargo, si
renuncian a la división de la verdad (que ha sido su respuesta al viejo
liberalismo cuando fracasó), entonces tienen que enfrentar una vez más lo
que el viejo liberalismo enfrentó: por un lado el nihilismo (Dios está
muerto, el hombre está muerto, y el significado está muerto); por el otro la
respuesta de la posición del cristianismo histórico y de La Reforma que
79
afirma que existe un Dios personal, que el hombre está hecho a su imagen,
que Él se ha comunicado a su criatura por una revelación de contenidos
proposicional y verbalizada, y que ésta es capaz de ser considerada por todo
hombre. O para decirlo brevemente, la única salida de su dilema es regresar
a la metodología de la antítesis. Hasta que hagan esto, ninguna cantidad de
palabras sobre una resurrección física de Cristo va a tocar el corazón del
debate1
.
Esta necesidad de volver a la historia por los hombres del “piso de
arriba” fue hábilmente tratada en un artículo publicado en The Listener, el
12 de abril de 1962, por el Dr. John Macquarrie, entonces profesor de
Teología Sistemática en la Universidad de Glasgow, y ahora en el
Seminario Teológico Unión, Nueva York. Citamos una parte relevante del
mismo. El artículo se llama, La Historia y el Cristo de la Fe:
UNA NUEVA BÚSQUEDA
“No debe sorprender a nadie que algunos de los discípulos de
Bultmann, temerosos de perderse en un mundo de mito y pretender creer, se
han vuelto de nuevo a la cuestión del Jesús histórico. Por ejemplo, Gunther
Bornkamm dice que “hay que buscar la historia en el Kerygma” y que no
debemos resignarnos o ser escépticos sobre el Jesús histórico. ¿Quiere decir
esto que hay que abrir de nuevo las interminables discusiones acerca de si
este incidente o ese dicho se llevó a cabo según lo registrado? No puede
significar esto, porque la primera búsqueda del Jesús histórico demostró que
no se tenían respuestas claras. La nueva búsqueda tiene la intención de ser
diferente; pero por desgracia hay una gran confusión entre los que se han
embarcado en ella en cuanto a lo que se pretende, y el mismo Bultmann ha
sido severamente crítico de algunos de ellos. Se contenta con sostener que
nuestro conocimiento se limita al simple hecho de que hubo un Jesús que
fue crucificado, y no se extiende al modo de su vida o su personalidad.
Mi opinión es que el teólogo cristiano tiene que afirmar un núcleo
mínimo de historia factual si es que el Kerygma nos va a presentar una
forma de vida que es realista y no sacada de un mundo de sueños. Este
núcleo mínimo no es una breve lista de incidentes o dichos esenciales, sino
simplemente la afirmación2
de que en el origen de la religión cristiana hubo
un caso histórico real del patrón de vida proclamado en el Kerygma”.
Aquí el Dr. John Macquarrie reconoce que estos teólogos no
pueden volver a la antigua búsqueda exhaustiva liberal del Jesús histórico,
porque terminó en un fracaso total. Su propia solución es la afirmación de
80
que Jesús vivió esta o aquella vida. En otras palabras, sólo dicen que es así.
Hay dos intentos principales realizados por los teólogos del “piso
de arriba” para conseguir volver a la historia con el fin de no perderse a sí
mismos y a Dios ‘en un mundo de mito y de pretender creer’.
En primer lugar, está el uso de la frase “los actos salvíficos de Dios
en la historia”, que suena muy bien. Pero ellos no quieren decir con esto
que Dios, en ningún sentido literal, ha entrado en nuestro mundo de
espacio-tiempo en un punto determinado con el fin de comenzar y
completar la salvación del hombre. Quieren decir que Dios de alguna
manera está salvando o redimiendo toda la historia, incluyendo los hechos
más grises del pecado y la crueldad que han sido cometidos por individuos
o grupos.
En segundo lugar, sólo usan la palabra historia, esto puede tomar
varias formas. Macquarrie dice que hay que afirmar que ciertos eventos son
historia. Los eventos son elegidos de forma arbitraria y, por supuesto, no
están abiertos a la investigación histórica real. O también usan la Biblia
como un vehículo para experiencias existenciales continuas. Dicen que
estas experiencias ocurrieron en los tiempos bíblicos, pero la forma en que
se expresan en la Biblia no tiene relación con la experiencia. Los relatos
bíblicos son sólo la expresión cultural defectuosa de ese día. Esta forma de
ver la historia está estrechamente relacionada con lo que dijo el nuevo
Heidegger sobre la mística del lenguaje. Por lo tanto, estos nuevos teólogos,
protestantes y algunos en la Iglesia Católica Romana, intentan manipular el
lenguaje bíblico como una ayuda hacia la experiencia existencial3
.
Para estos hombres el lenguaje es siempre una interpretación y, por
tanto, las palabras de la Biblia ya son una interpretación de lo incognoscible
que ocurrió. Los hombres del “piso de arriba” se quedan con un torrente de
palabras.
Por lo tanto, ni los hombres del “piso de abajo” ni los hombres del
“piso de arriba” están haciendo muy bien en tratar de aliviar la tensión en
que están. Pero podemos estar seguros que los intentos desesperados
continuarán, por un lado su dicotomía es incómoda en extremo; y por otro
lado, deben mantenerla porque esta división de la verdad es la esencia de la
nueva teología.
LA OPORTUNIDAD DE HOY PARA LA NUEVA TEOLOGÍA
A pesar de la confusión entre los nuevos teólogos, y a pesar del
hecho de que realmente no están diciendo algo único entre los misticismos
seculares que nos rodean, sin embargo, hay razones por las que este es un
81
momento de oportunidad para la nueva teología para tomar un lugar
privilegiado en nuestra cultura, un lugar que la teología no ha disfrutado
durante mucho tiempo. Ésta puede llegar a ser una líder en los asuntos del
mañana.
Desde hace algún tiempo la sociedad ha estado en peligro de perder
toda forma sociológica. Los hombres se enfrentan a una sociedad sin
estructura y quieren llenar el vacío que ha aparecido. Durante mucho
tiempo las ideas de La Reforma fueron la base de la cultura del norte de
Europa, y esto se extendió para incluir Estados Unidos y el Canadá de habla
inglesa. Pero hoy aquella ha sido destruida por el relativismo, tanto dentro
como fuera de las iglesias. De ahí que el cristianismo histórico es ahora un
grupo minoritario. Incluso la memoria de las formas culturales del pasado
se debilita. Aún más, la forma estructural del norte de Europa no es la única
que está siendo hecha pedazos. Por ejemplo, se puede ver que Rusia
marxista se está moviendo en la misma dirección, aunque a un ritmo más
lento debido a sus controles totalitarios. Este es el por qué a los artistas
rusos modernos se les impide hablar libremente, porque están llevando el
pensamiento moderno a la vida rusa.
La sociedad no puede funcionar sin forma y motivación. A medida
que las viejas formas sociológicas han sido barridas, se deben encontrar
nuevas o la sociedad se viene abajo por completo. Sir Julian Huxley ha
intervenido en este punto con su sugerencia de que la religión tiene un lugar
real en la sociedad moderna. Sin embargo, él sostendría, debe entenderse
que la religión siempre está evolucionando y que tiene que estar bajo el
control de la sociedad.
Esta sugerencia no es tan ridícula como suena, aunque proceda de
un humanista convencido, si se entiende la mentalidad de nuestra época. La
metodología dialéctica que prevalece encaja fácilmente en las formas
religiosas. Después de todo, Senghor ha dicho que sobre la base del
pensamiento dialéctico su país seguiría a Teilhard de Chardin. Es bueno
recordar que ahora los hombres piensan dialécticamente a ambos lados de la
cortina de hierro.
Teilhard de Chardin, dicho sea de paso, ilustra que los teólogos
católicos romanos progresistas están más lejos del cristianismo histórico de
La Reforma que el catolicismo romano clásico, porque también son
pensadores dialécticos.
El catolicismo romano ortodoxo me diría que estoy condenado a ir
al infierno porque rechazo la verdadera Iglesia. Él está tratando con un
concepto de verdad absoluta. Pero el nuevo católico que se sienta junto a mi
chimenea dice, “Usted tiene razón, Dr. Schaeffer, porque es muy sincero”.
82
En el nuevo catolicismo romano tal declaración por lo general significa que
el método dialéctico asumió el control.
Por tanto, no sorprende encontrar que el nuevo Heidegger tiene
seguidores, como Karl Rahner, entre algunos de los principales pensadores
católicos romanos progresistas; y otros tales como Hans Kung han sido
fuertemente influenciados por la Neo-ortodoxia. Es importante tener en
cuenta que la posición sobre la Escritura por el Concilio Vaticano ha
cambiado en la misma dirección y que hombres como Raymond Panikkar4
,
Dom Bede Griffiths, O.S.C.5
, y Anthony de Mello, S.J.6
, están proclamando
una síntesis entre el catolicismo romano y el hinduismo. En verdad estos
hombres han recorrido un largo camino, pero no en la dirección del
cristianismo bíblico. Neal Ascherson, con fecha 29 de abril de 1967,
informó en un periódico de Londres las recientes conversaciones en
Marienbad entre la Paulus Society, que sigue Karl Rahmer, y Roger
Garaudy, principal teórico del Partido Comunista Francés. Tuvo gran
ingenio cuando usó el título: “Este año en Marienbad, donde se reúnen
marxistas y católicos”, relacionando este diálogo con la pérdida de
categorías como se subrayó en la película El año pasado en Marienbad.
Por lo tanto, el tiempo parece adecuado para esta nueva teología,
para dar las formas y motivaciones sociológicas necesarias. Es cierto, por
supuesto, que la sociedad podría buscar en otra parte entre los misticismos
seculares una nueva religión en evolución, pero la nueva teología tiene
algunas ventajas fuertes.
En primer lugar, las palabras de connotación indefinidas que están
utilizando están profundamente arraigadas en nuestra cultura occidental.
Esto es mucho más fácil y más potente que el uso de palabras nuevas y no
tradicionales.
En segundo lugar, estos hombres controlan casi cada denominación
grande en el protestantismo, y, si los progresistas en la Iglesia Católica
Romana consolidan su posición, esa Iglesia también. Esto les da la ventaja
de actuar dentro de la corriente de la organización de la Iglesia, y por tanto,
en su organización y continuidad lingüística a su disposición.
En tercer lugar, la gente en nuestra cultura en general ya está en
proceso de acostumbrarse a aceptar, palabras y símbolos religiosos sin
contenido y no definidos, sin ningún control racional o histórico. Tales
palabras y símbolos están listos para ser llenados con el contenido del
momento. Las palabras “Jesús” o “Cristo” son las más disponibles para el
manipulador. La frase “Jesucristo” se ha convertido en un estandarte sin
contenido que se puede llevar en cualquier dirección con fines sociológicos.
Dicho de otro modo, debido a que la frase “Jesucristo” se ha separado de la
83
verdadera historia y del contenido de la Escritura, se puede utilizar para
desencadenar acciones sociológicas por motivos religiosos directamente
contrarias a las enseñanzas de Cristo. Esto ya es evidente, como por
ejemplo en la “nueva” moralidad que está siendo promovida por algunos
dentro de la Iglesia de Inglaterra en la actualidad.
Por lo que se abre a la nueva teología la posibilidad de proveer a la
sociedad con una serie sin fin de absolutos arbitrarios motivados
religiosamente. Es contra este tipo de misticismo semántico manipulado
que hacemos muy bien en prepararnos, a nuestros hijos y a nuestros hijos
espirituales.
84
SECCIÓN III
Cómo Difiere el Cristianismo Histórico
de la Nueva Teología
CAPÍTULO 1
Personalidad o un Ruido Diabólico
Nuestros antepasados utilizaron el término teología sistemática para
expresar su opinión de que el cristianismo no es una serie de declaraciones
religiosas aisladas, sino que tiene un principio y fluye hacia un fin. Cada
parte se relaciona con las otras partes y con el todo, y con lo que está en
primer lugar en el sistema. Es perfectamente posible que tal conocimiento
sistemático del cristianismo pueda convertirse en algo muerto, pero no
debemos despreciar la palabra sistemática como si automáticamente fuera
un cadáver.
Entendido correctamente, el cristianismo como un sistema tiene las
respuestas a las tres necesidades básicas del hombre moderno. En esto se
diferencia de la nueva teología, que no tiene ninguna base adecuada para
dar respuestas que resistan la prueba de la racionalidad y para toda la vida
como debemos vivirla.
La primera necesidad básica es causada por la falta de certeza en
cuanto a la realidad de la personalidad individual. Cada hombre está en
tensión hasta que encuentra una respuesta satisfactoria al problema de quién
es él mismo.
La respuesta cristiana bíblica, primero, nos regresa al principio
mismo de todo y afirma que la personalidad es intrínseca a lo que es; no en
el sentido panteísta del universo siendo la extensión de la esencia de Dios (o
que es Dios), sino que un Dios, que es personal en el alto orden de la
Trinidad, creó todas las cosas. Dentro de la Trinidad, antes de la creación de
algo, había amor verdadero y comunicación verdadera1
. Después de esta
declaración, la Biblia dice que este Dios que es personal creó al hombre a
su propia imagen. Un Dios personal creó todas las cosas libremente en una
forma no condicionada; y el hombre es creado en una situación especial,
que yo llamaría un círculo especial de creación. Él es la imagen de esta
clase de Dios y por lo tanto la personalidad es intrínseca a su creación. Dios
es personal, y el hombre también es personal.
Podría ser útil ilustrar la situación de esta manera: Imagínese que
usted está en los Alpes y desde un punto de observación elevado se pueden
ver tres cadenas paralelas de montañas con dos valles en el medio. En un
valle hay un lago, pero el otro está seco. De repente empieza a ser testigo de
lo que a veces sucede en los Alpes: un lago formándose en el segundo valle
donde antes no había nada. A medida que ve el agua subir, usted podría
86
preguntarse cuál es su fuente. Si se detiene al mismo nivel que el lago en el
valle vecino, es posible que, después de cuidadosas mediciones, usted
concluya que existe la posibilidad de que el agua haya venido desde el
primer valle. Pero si su medición muestra que el nivel del segundo lago es
de veinte pies más alto que el primero, entonces ya no puede considerar que
su origen pueda ser desde el valle vecino y tendría que buscar otra
explicación. La personalidad es así; nadie ha pensado alguna vez en una
manera de derivar la personalidad a partir de fuentes no personales.
Por lo tanto, el cristianismo bíblico tiene una explicación adecuada
y razonable para el origen y significado de la personalidad humana. Su
fuente es suficiente: el Dios personal en el alto orden de la Trinidad. Sin
dicha fuente los hombres son dejados con una personalidad que viene de lo
impersonal (más tiempo, más azar).
Las dos alternativas son muy precisas. O hay un principio personal
para todo, o uno tiene lo que lo impersonal arrojó al azar en la secuencia del
tiempo. El hecho de que la segunda alternativa puede ser velada por las
palabras de connotación no hace ninguna diferencia. Las palabras usadas
por el panteísmo oriental; las nuevas palabras teológicas como las de Tillich
“Fundamento del Ser”; el cambio secular de masa a energía o movimiento,
todos eventualmente vuelven a lo impersonal, más tiempo, más azar. Si esta
es realmente la única respuesta a la personalidad del hombre, entonces la
personalidad no es más que una ilusión, una especie de broma de mal gusto,
que no alterará ninguna cantidad de malabarismo semántico. Sólo algún
tipo de salto místico nos permitirá aceptar que la personalidad viene de la
impersonalidad. Esta fue la posición en la que se vio forzado Teilhard de
Chardin. Su respuesta es sólo una respuesta mística a las palabras.
Debido a que estos hombres no aceptarán la única explicación que
puede ajustarse a los hechos de su propia experiencia, se han convertido en
magos metafísicos. Nadie ha presentado una idea, mucho menos
demostrado que sea factible, para explicar cómo el principio impersonal,
más el tiempo, más el azar, pueden dar la personalidad. Somos distraídos
por un movimiento de palabras sinfín, y he aquí, ¡la personalidad ha salido
de un sombrero! Este es el agua que se levanta por encima de su fuente.
Nadie en toda la historia del pensamiento humanista y racionalista ha
encontrado una solución. Como resultado, el pensador debe decir que el
hombre está muerto, porque la personalidad es un espejismo; o debe colgar
su razón de un gancho en la puerta y cruzar el umbral hacia el salto de fe
que es el nuevo nivel de desesperación.
Un hombre como Sir Julian Huxley ha aclarado el dilema mediante
el reconocimiento, a pesar de que es ateo, que de alguna manera u otra, en
87
contra todo lo que se podría esperar, el hombre funciona mejor si él actúa
como si Dios estuviera ahí. Esto suena como una solución viable por un
momento, el tipo de respuesta que una computadora podría dar si usted la
alimenta con los datos sociológicos. Dios está muerto, pero actúa como si
estuviera vivo. Sin embargo, un momento de reflexión mostrará que es una
solución horrible. Henrik Ibsen, el noruego, lo expresó así: si le quitas una
mentira al hombre le quitas su esperanza2
. Estos pensadores están diciendo,
en efecto, que el hombre sólo puede funcionar como hombre por un período
prolongado de tiempo si actúa sobre el supuesto de que una mentira (que el
Dios personal del cristianismo está ahí) es verdadera. No se puede encontrar
ninguna desesperación más profunda que esta para una persona sensible.
Esta no es una respuesta optimista, feliz, razonable o brillante. Es oscuridad
y muerte.
Imagine que existió un universo que se componía únicamente de
líquidos y sólidos, y sin gases libres. Un pez nadaba en este universo. Este
pez, como es natural, estaba conformado a su entorno, por lo que era capaz
de seguir viviendo. Pero supongamos que por un azar ciego, como los
evolucionistas nos quieren hacer creer, este pez desarrolló pulmones
mientras continuaba nadando en este universo sin ningún tipo de gases.
Ahora este pez ya no sería capaz de funcionar y cumplir con su posición
como un pez. ¿Sería entonces superior o inferior en su estado nuevo con
pulmones? Sería inferior, ya que se ahogaría. De la misma manera, si el
hombre surgió de lo que sólo es impersonal, por azar, entonces esas cosas
que lo hacen hombre, esperanza de propósito y significado, amor, sentido
de moralidad y racionalidad, belleza y comunicación verbal; son en última
instancia, irrealizables y por lo tanto, carecen de sentido. ¿En una situación
de este tipo es el hombre superior o inferior? Él sería entonces la criatura
más baja de la escala. El musgo verde en la roca es superior a él, porque
puede cumplir su propósito en el universo que existe. Pero si el mundo es lo
que estos hombres dicen que es, entonces el hombre (no sólo
individualmente, sino como una raza), no cumpliendo su propósito, está
muerto. En esta situación, el hombre no debe pisar el césped, sino
respetarlo, ¡porque es superior a él!
EL FINAL LÓGICO DE NEGAR LA PERSONALIDAD
Recientemente, mientras estaba dando una serie de conferencias en
una universidad estadounidense, recibí una nota anónima de uno de los
estudiantes. Esta nota decía: “Una pregunta que me gustaría que conteste es
sobre una de sus pláticas que fue transmitida, si puede: con referencia a lo
que ha dicho acerca de algunos artistas que destruyen el hombre, ¿qué
debería hacer?, yo también quiero destruir”.
88
Este estudiante había tocado el corazón de la difícil situación actual.
El deseo de muchos jóvenes, ya sea modernistas, rockeros o universitarios
rebeldes, de destruir es la forma en que manifiestan su nihilismo. En el
fondo se encuentra la pregunta válida: si toda la vida no tiene sentido, y en
última instancia es absurda, ¿Por qué preocuparse en seguir las reglas? ¿Por
qué mantener el orden como si la vida como un todo tuviera sentido? La
dificultad para la sociedad en tratar con ellos es que tienen razón, si en
última instancia todo es absurdo, y sus conclusiones nihilistas son más
honestas que las respuestas románticas y semánticas dadas por sus mayores.
De cara a este nihilismo moderno, los cristianos a menudo carecen
de valor. Tenemos la tendencia a dar la impresión de que vamos a
aferrarnos a las formas externas pase lo que pase, incluso si Dios realmente
no está ahí. Pero lo contrario debe ser cierto en nosotros, para que la gente
pueda ver que exigimos la verdad de lo que está ahí y que no se trata
simplemente de fanfarronerías. En otras palabras, se debe entender que
tomamos esta cuestión de la verdad y de la personalidad tan en serio que si
Dios no estuviera ahí estaríamos entre los primeros de los que tuvieron el
valor de salir de la cola. En la medida en que mostremos que esta es nuestra
actitud, tal vez los más alejados comenzarán a tomarnos en serio y a
escuchar lo que tenemos que decir. Si no aceptan la idea de que en nuestra
integridad nos uniríamos a ellos en la destrucción o en “convertirse en
marginados”, aunque sabemos que tenemos una base adecuada para la
personalidad y la realidad de la moral, entonces no nos escucharán.
De acuerdo con la grabación de mi conferencia esa noche, mi
respuesta para el estudiante que decía que quería destruir fue: “Yo le diría
esta noche, que si vivimos en este mundo intrínsecamente impersonal,
vestido, si usted desea, con la palabra panteísmo, ya sea en el pensamiento
oriental o en la nueva teología, o si hablo de él en términos seculares, si esto
es lo que soy, y lo que todos los hombres son, con sus aspiraciones; si esto
es todo lo que son, productos del azar que no cumplen sus expectativas, un
juguete estéril, entonces ven a mi lado, porque yo también quiero destruir.
Si efectivamente estas ideas son tus ideas, tú deberías estar parado al lado
de tal hombre para destruir. Si yo soy un artista debería desear destruir.
Debería decir con Karel Appel, ‘Yo no pinto, golpeo’. Debería decir con
John Cage, ‘Es puro azar’; con un ruido resultante y un estruendo diabólico.
Pero aún más, vamos a entender, en tal caso, qué significará el amor. Amor
significará enfrentar el problema de oprimir el botón que destruye la raza
humana. Esta es la distinción entre un verdadero sentido de la personalidad
que hace que sea razonable amar y tener compasión, una verdadera razón
para mantener viva a la humanidad; y ningún significado real, y por lo tanto
un amor que resulta en que debe destruir. Esto entonces estaría más cerca
de la verdad de lo que, y finalmente, sucederá, no sólo al individuo, sino a
89
la raza humana.
La persona que escribió esta nota entiende algo. En tal caso, yo le
pediría que venga a mi lado y destruya, pero también le pediría que sea
honesto al considerar la otra posibilidad, que todo esto no es así, sino que
comenzamos con un principio personal y por lo tanto hay un significado
intrínseco a la personalidad, mi personalidad, y la personalidad de otros
hombres en este universo. Esta es la distinción entre las dos posiciones. Las
cosas que hemos considerado no sólo son cosas teóricas, son cosas que
calan en la urdimbre y el entramado de la comprensión de la vida. De
hecho, podríamos decir que el hombre que destruye un concepto romántico
no tiene ninguna base. Esto requiere una respuesta realista. Aquí nos
encontramos cara a cara con el problema real de la nueva teología y todo el
pensamiento nuevo”.
Este es el quid de la cuestión; ya sea un “qué es” intrínsecamente
personal, en el sentido de una creación por el Dios personal, o el ruido
diabólico de John Cage.
90
CAPÍTULO 2
Hechos Verificables y Conocimiento
LA COMUNICACIÓN DIVINA Y HUMANA
En el cristianismo histórico un Dios personal crea al hombre a su
propia imagen, y en tal caso, no hay nada que lo hiciera sin sentido al
considerar que Él se comunicaría con el hombre en una forma verbalizada.
¿Por qué no habría de comunicarse en una forma verbalizada cuando Él ha
hecho al hombre un ser que verbaliza en sus pensamientos, así como en la
comunicación con otros hombres? Después de haber creado al hombre a su
imagen, ¿por qué habría de dejar de comunicarse a ese ser que verbaliza en
tales términos? La comunicación sería entonces en tres maneras: de Dios al
hombre, y viceversa; de hombre a hombre; y el hombre a sí mismo. Alguien
puede plantear preguntas acerca de si en realidad este es el caso, pero, en
este campo de referencia, no es una declaración contradictoria ni sin
sentido. Tal concepto no tendría sentido con la presuposición de un campo
totalmente cerrado de causa y efecto. Pero si usted es una persona que
sostiene que la relación causa-efecto ha sido y es totalmente cerrada,
entonces usted necesita preguntarse si una perspectiva como la suya
realmente hace frente a todo lo que sabemos.
¿Por qué Dios no debiera comunicarse proposicionalmente con el
hombre, el ser que verbaliza, a quien Él hizo de tal manera que nos
comunicamos proposicionalmente el uno al otro? Por lo tanto, en la
posición bíblica existe la posibilidad de hechos verificables implicados: un
Dios personal que se comunica en forma verbalizada proposicionalmente
con el hombre, no sólo en relación con aquellas cosas que el hombre de
nuestra generación llamaría “verdades religiosas”, sino también en las áreas
de la historia y la ciencia.
Dios ha establecido la revelación de la Biblia en la historia; Él no la
dio (como podría haber hecho) en la forma de un libro de texto teológico.
Después de haber establecido la revelación en la historia, ¿qué sentido
tendría para Dios darnos una revelación en la que la historia estuviera
equivocada? Dios también ha puesto al hombre en el universo que las
mismas Escrituras dicen que habla de este Dios. ¿Qué sentido tendría para
Dios dar su revelación en un libro que estuviera equivocado con respecto al
universo? La respuesta a ambas preguntas debe ser, “¡No tiene ningún
sentido en absoluto!”.
91
Es evidente, por lo tanto, que desde el punto de vista de las mismas
Escrituras hay una unidad en todo el campo del conocimiento. Dios ha
hablado, en una forma proposicional lingüística, la verdad acerca de sí
mismo y la verdad sobre el hombre, la historia y el universo.
Aquí está una base adecuada para la unidad del conocimiento. La
unidad abarca tanto el “piso de arriba” como el “piso de abajo”. Esta es la
respuesta a la discusión de la unidad entre la naturaleza y la gracia y la
pregunta del hombre moderno del conocimiento por encima y por debajo de
la línea de la antropología. La unidad está ahí porque Dios ha hablado la
verdad en todas las áreas de nuestro conocimiento.
Al mismo tiempo, hay que evitar el error opuesto de decir que,
debido a que Dios ha comunicado la verdad en relación con la ciencia, todo
estudio científico es un desperdicio. Esta es una deducción falsa. Decir que
Dios comunica la verdad no quiere decir que Dios se comunica de manera
exhaustiva. Incluso en nuestras relaciones humanas nunca tenemos una
comunicación exhaustiva, aunque la que tengamos pueda ser cierta. Por lo
tanto, en lo que se refiere a nuestra posición en el universo, aunque el Dios
infinito ha dicho cosas verdaderas respecto a la totalidad de lo que Él ha
creado, no por ello se entiende que nuestro conocimiento sea estático.
Creados a su imagen, somos racionales y lógicos y, como tales, somos
capaces de, y destinados a, explorar y descubrir más verdad con respecto a
la creación.
En efecto, Dios dice “Aprendan de la verdad que he hecho en el
mundo exterior”. El hombre finito en el universo externo, siendo finito, no
tiene punto de referencia suficiente si él comienza absoluta y
autónomamente a partir de sí mismo y por lo tanto necesita cierto
conocimiento. Dios nos da éste en las Escrituras. Con esto en mente, el
científico puede comprender, en sus máximas relaciones, las verdades que
está mirando. Así, el estudio científico en sí mismo puede ser para la gloria
de Dios, porque aquí el hombre está funcionando correctamente en el
universo en el que Dios le ha colocado. Nos está diciendo lo que es verdad
ahí y añade al almacenamiento de conocimiento de sus semejantes. Un
científico puede servir a Dios en su ciencia.
La nueva teología no puede dar un marco adecuado para la
determinación de los hechos y el conocimiento. No puede ya que elimina la
posibilidad de comunicación en los dos únicos puntos que pueden ser
discutidos y verificados, es decir, la historia y el universo. Las verdades
religiosas no pueden ser discutidas una vez que están divorciadas de las
otras dos. J. S. Bezzant, en el libro Objeciones a la Fe Cristiana1
ilustra
muy bien lo importante que es este asunto de la verdad. Aunque Bezzant es
de un tipo antiguo de liberal, y aunque el libro es destructivo de muchas
maneras, sin embargo, él ha visto este punto muy claramente.
92
Él ha estado atacando la posición cristiana histórica, pero de repente giró y
enfocó sus cañones en la Neo-ortodoxia. “Cuando se me dice que es
precisamente su inmunidad de prueba lo que protege a la proclamación
cristiana de la acusación de ser mitológica, respondo que la inmunidad de
prueba no puede ‘proteger’ nada en absoluto, excepto la inmunidad de
prueba, y llamar al sin sentido por su nombre”. Esta es una tremenda frase.
En este punto ha comprendido realmente el defecto fatal de la teología
moderna. Puede vestir su posición con todo tipo de ropa, pero sigue siendo
irracional y lo que está hablando en realidad nunca puede ser discutido,
porque no está abierto a la verificación.
Recuerdo haber oído al Rev. Michael Green, del Colegio de
Divinidades de Londres, decir en una conferencia en la que ambos
estábamos hablando: “Bultmann es infalible veinte minutos cada domingo”.
Es decir, todo lo que la nueva teología puede hacer es predicar y pedir a las
personas que crean o no, sin el ejercicio de la razón. De esta manera, el
hombre llega a ser inferior al hombre caído de la posición cristiana bíblica.
La respuesta cristiana histórica en relación con los hechos
verificables y el conocimiento se enfoca en quién es Dios, en quién está ahí.
De acuerdo con las Escrituras el Dios que está ahí es el Dios personal
infinito. No hay otro dios como este Dios. Es ridículo decir que todas las
religiones enseñan las mismas cosas cuando están en desacuerdo en el
punto fundamental en cuanto a cómo es Dios. Los dioses de Oriente son
infinitos por definición, (la definición de “dios es todo lo que es”). Este es
el dios del pan-todo-ismo. Los dioses de Occidente han tendido a ser
personales pero limitados; como fueron los dioses de los griegos, los
romanos y los germanos. Pero el Dios de la Biblia, del Antiguo y Nuevo
Testamento, es el Dios personal infinito.
Este es el Dios que ha creado diversos órdenes de la creación, como
esto:
DIOS
Personal Infinito
Hombre
Abismo
Abismo
Hombre
Animales Animales
Plantas Plantas
Máquinas Máquinas
93
Entonces, ¿cómo se relaciona la creación de Dios con Él y consigo
misma? En el lado de la infinitud de Dios hay una ruptura entre Dios y el
conjunto de su creación. Estoy tan separado de Dios en el área de su Ser
como creador e infinito, siendo criatura y finito, como lo es el átomo o una
partícula de energía. No estoy más cerca de Dios en este lado que la
máquina.
Sin embargo, en el lado de la personalidad de Dios, la ruptura se
interpone entre el hombre y el resto de la creación. En términos del
pensamiento moderno se trata de una concepción dinámica de la que el
hombre moderno y la teología moderna no saben nada. Así, Albert
Schweitzer se identificó con el hipopótamo, porque no entendía que la
relación del hombre es hacia arriba; y por lo tanto miraba hacia abajo a la
criatura que hace muchas de las mismas cosas que él mismo. Pero en el
lado de la personalidad, si nuestra relación es hacia arriba, entonces todo lo
que concierne a la “humanidad” del hombre está en su lugar.
El cristiano bíblico dice que, en el lado de la personalidad, el
hombre puede conocer verdaderamente a Dios, aunque no puede conocer a
Dios de manera exhaustiva. A diferencia de la nueva teología, no está
atrapado por las dos alternativas de conocer a Dios por completo o no
conocerlo en absoluto. No estamos encerrados en una comprensión total de
lo infinito.
El hombre moderno y la nueva teología tienen sólo esto:
Infinito
Abismo
Hombre
Animal
Planta
Máquina
El hombre moderno ha abierto una brecha entre lo personal y lo
infinito y dice que la personalidad es igual a la finitud. Ha igualado la
personalidad con lo limitado. Pero el cristiano dice que la única limitación
que la personalidad intrínsecamente debe tener es que no puede ser
impersonal al mismo tiempo. Decir que la personalidad siempre debe estar
limitada en otras formas es tratar de hacer un absoluto que no se puede
hacer. De hecho, las personalidades humanas son limitadas en otras formas,
pero esto es porque son creadas y finitas, no porque sean personales. La
personalidad, como tal, no puede implicar necesariamente lo limitado.
Un hombre de Israel que era ateo me escribió y preguntó: ¿Qué
sentido tiene para un hombre dar a su hijo a las hormigas, para ser
asesinado por las hormigas, con el fin de salvar a las hormigas? Le respondí
94
que no tiene ningún sentido en absoluto para un hombre dar a su hijo a las
hormigas, para ser asesinado por las hormigas, con el fin de salvar a las
hormigas, porque el hombre como personalidad está totalmente separado de
las hormigas. La única relación del hombre con las hormigas está en las
áreas de ser y de criatura. Sin embargo, en el área de la personalidad la
relación del hombre es hacia arriba a Dios y, por tanto, la encarnación y
muerte del Hijo de Dios por el bien de la salvación del hombre es sensata.
La razonabilidad de la encarnación, y la razonabilidad de la
comunicación entre Dios y el hombre, gira en este punto, que el hombre,
como hombre, es creado a imagen de Dios.
La comunicación que Dios ha hecho al hombre es verdadera, pero
eso no significa que sea exhaustiva, una distinción importante que hay que
tener siempre en cuenta. Para saber algo de manera exhaustiva
necesitaríamos ser infinitos, como Dios. Incluso en el cielo no seremos así.
Dios se ha comunicado con el hombre, no sólo sobre el cosmos y la
historia, sino también acerca de Sí mismo. Y los atributos de Dios así
comunicados son significativos para Dios, el autor de la comunicación, así
como para el hombre, el destinatario de la comunicación. Lo que Dios ha
revelado con respecto a Sus atributos no sólo es significativo debajo de la
línea de la antropología. La línea de la antropología no es un cielo metálico
por encima de nuestras cabezas que no pueda ser penetrado. El Dios que ha
hablado no es el infinito incognoscible por encima de la línea. El Dios que
ha creado al hombre a su imagen comunica la verdad verdadera sobre Sí
mismo. Por lo tanto, esto no tiene que ser pensado sólo como una
experiencia existencial o “ideas religiosas” sin contenido. Tenemos
conocimiento verdadero, porque las Escrituras dicen de manera tan simple y
abrumadora, que cuando Dios escribió los Diez Mandamientos en piedra2
, o
cuando Jesús habló a Pablo en el camino de Damasco en el idioma hebreo3
,
ellos utilizaron un lenguaje real sujeto a la gramática y léxico, un lenguaje
para ser entendido.
Cuando hablamos el uno al otro hay tres posibilidades teóricas en
nuestro intercambio de palabras. La primera es que no seamos capaces de
comunicarnos en absoluto, probablemente porque nuestros trasfondos están
demasiado separados. La segunda posibilidad es todo lo contrario de esto:
que cuando usemos términos todos les demos exactamente el mismo
significado, por lo que nos entendemos de manera exhaustiva. Ninguno de
estos conceptos soporta un análisis cuidadoso.
La debilidad de decir que uno no es capaz de comunicarse en
absoluto fue demostrada en una conversación que tuve con un estudiante en
la Universidad de St. Andrews. Muchos habían dicho que encontraban muy
difícil hablar con él, que lo que decía no parecía tener sentido, y no sabían
por dónde empezar. Yo tenía media hora para estar con él.
95
Después de sólo dos minutos de hablar en su habitación, dijo: “Señor, creo
que no nos estamos comunicando”. Empecé de nuevo. Alrededor de dos
minutos después repitió, “Señor, creo que no nos estamos comunicando”.
¡Comencé a pensar que la media hora se gastaría en una sesión sin sentido!
Miré hacia abajo y me di cuenta que él había preparado muy
cuidadosamente un té delicioso. Ahí todo era, tetera, tazas y demás. Así que
le dije bruscamente, “¡Dame un poco de té!” Él se sorprendió, pero me pasó
una taza llena de té. Entonces dije: “Señor, creo que nos estamos
comunicando”. ¡A partir de entonces, tuvimos una conversación muy
provechosa!
El simple hecho es que nadie que se tome la molestia de estudiar la
lingüística realmente crea que sólo porque traemos nuestros propios
trasfondos a las palabras, modismos y frases que usamos, no podemos
comunicarnos. Por otro lado tenemos que ser advertidos: sólo porque
sabemos lo que queremos decir por un término no significa que la persona a
la que hablamos entiende exactamente lo mismo. Eso sería muy ingenuo.
En la conversación humana tenemos verdadera comunicación, pero nunca
es exhaustiva. Esta es la tercera y única posibilidad realista en nuestro
hablar el uno al otro.
Si transferimos la posibilidad de comunicación desde el ámbito de
las relaciones humanas al de la comunicación Divino-humana, entonces se
aplica el mismo principio. La presentación bíblica indica que, dado que el
hombre está hecho a imagen de Dios, el problema de Dios comunicándose
con él no es de un orden absolutamente diferente del hombre que habla al
hombre. Somos finitos, Dios es infinito, pero podemos entender
verdaderamente.
EL AMOR ES MÁS QUE UNA PALABRA
Esta concepción de la forma en que Dios se comunica nos da un
mundo que es diferente de aquel en el que el hombre moderno está
luchando. Significa simplemente que el hombre ya no necesita destruir; hay
una razón para vivir, construir y amar. El hombre ya no está a la deriva.
Podemos demostrar cuán diferentes son los dos mundos al considerar el
significado del amor. El hombre moderno considera que el concepto del
amor es abrumadoramente importante ya que éste se enfoca en la
personalidad. Sin embargo, se enfrenta a un problema muy real en cuanto al
significado del amor. Aunque el hombre moderno trata de colgar todo en la
palabra amor, éste fácilmente puede degenerar en algo mucho menos
porque el hombre realmente no lo entiende. Él no tiene un universal
adecuado para el amor.
96
Por otra parte, el cristiano tiene el universal adecuado que necesita
con el fin de ser capaz de discutir el significado del amor. Entre las cosas
que sabemos acerca de la Trinidad es que la Trinidad existía antes de la
creación de todo lo demás y que el amor existía entre las personas de la
Trinidad antes de la fundación del mundo4
. Siendo esto así, la existencia del
amor tal como lo conocemos en nuestra creación no tiene un origen en el
azar, sino que su origen está en lo que siempre ha sido.
Por encima de la línea de la antropología, Dios el Padre amó a Dios
el Hijo antes de la creación del mundo, esto en un plano horizontal. En el
plano vertical Dios también me ama, que estoy por debajo de la línea de la
antropología. La palabra y el acto de amar han cruzado descendentemente
la línea de la antropología. Entonces, también en el plano vertical, he de
amar a Dios. La palabra y el acto de amar han cruzado ascendentemente la
línea de la antropología. Por último, Dios me ordena amar a mi esposa,
hijos, vecinos, por debajo de la línea de la antropología. Aquí está la
palabra y el acto de amar horizontalmente debajo de la línea de la
antropología.
Las relaciones de amor se pueden mostrar como esto:
TRINIDAD
LÍNEA DE LA
ANTROPOLOGÍA
YO ESPOSA, ETC.
Hay dos cosas que se derivan de esto. En primer lugar, puedo saber
algo verdadero de lo que significa cuando se me dice que Dios el Padre ama
al Hijo. Cuando veo a un niño y una niña caminando juntos cogidos del
brazo, obviamente mostrando amor uno al otro, no sé todo lo que sienten el
uno hacia el otro, pero como yo también amo a mi esposa, mi mirada hacia
ellos no es como un perro los vería. No es exhaustiva, pero sí es
conocimiento verdadero, hay una verdadera correlación. Y cuando hablo
del amor que existía en la Trinidad antes de la creación, no estoy diciendo
sandeces. Aunque estoy muy lejos de sondear toda su profundidad cuando
se aplica a Dios mismo, sin embargo, la palabra amor y la realidad del amor
cuando Cristo habló del Padre amándolo antes de la fundación del mundo,
tienen un significado verdadero para mí.
97
En segundo lugar, cuando amo a mi esposa, su significado no se
agota en el contexto de solo una relación individual, ni siquiera del amor de
todos los hombres por todas las mujeres, ni todo el amor finito. La validez y
el significado del amor descansan sobre la realidad que existe el amor entre
el Padre y el Hijo en la Trinidad. Cuando digo que amo, en vez de que esto
sea una palabra sin sentido, tiene sentido. Tiene su raíz en lo que siempre ha
sido en la relación personal que existía en la Trinidad antes de la creación
del universo. El amor del hombre no es un producto del azar que no tiene
cumplimiento en lo que ha sido siempre. Ahora, el amor es una cosa no sólo
de sentido sino de belleza y una maravilla para ser alimentada en alegría.
Esta es, pues, la segunda gran diferencia entre el cristianismo y la
nueva teología. La última no da ninguna base para los hechos verificables y
el conocimiento, incluyendo conocer el contenido de las palabras utilizadas
respecto a Dios por encima de la línea de la antropología. Por lo tanto, una
palabra como el amor no tiene significado o valor más allá del ámbito del
hombre limitado. Debería ser obvio a estas alturas que el cristianismo y la
nueva teología no tienen ninguna relación, excepto el uso de una
terminología común con diferentes significados.
98
CAPÍTULO 3
El Dilema del Hombre
Hemos considerado dos áreas en las que el cristianismo y la nueva
teología fundamentalmente están en desacuerdo: personalidad y
conocimiento. Hay un área más donde el desacuerdo no podría ser más
radical y es el asunto del hombre y su dilema. Cualquier persona con
sensibilidad y preocupación por el mundo en el que vive puede ver que el
hombre se encuentra en un gran dilema. El hombre es capaz de elevarse a
grandes alturas y de hundirse a grandes profundidades de crueldad y
tragedia. El hombre moderno está luchando fuertemente con el concepto del
hombre en su dilema. La mayoría de los cuadros de la crucifixión de hoy en
día, por ejemplo, los de Salvador Dalí, no son de Cristo muriendo en la cruz
en la historia. Están utilizando el símbolo de Cristo para mostrar al hombre
en agonía.
Por supuesto, es posible tratar de no involucrarse en el dilema del
hombre; pero la única manera de no involucrarse en el dilema del hombre
es siendo lo bastante joven, estar bastante bien, tener dinero suficiente, y ser
lo suficientemente egoísta para no preocuparse en nada por otros seres
humanos.
Al considerar este asunto del hombre y su dilema, sólo se pueden
dar dos posibles explicaciones. La primera explicación tiene una causa
metafísica. Esta dice, en efecto, que el problema del hombre es que es
demasiado pequeño, demasiado finito para luchar con los factores que lo
enfrentan. La segunda explicación es bastante diferente, baja el dilema del
hombre a una causa moral. Si la primera explicación es la correcta,
entonces uno está obligado a concluir que el hombre ha estado siempre en
el mismo dilema. Así, por ejemplo, la nueva teología dice que el hombre
siempre ha sido un hombre caído. Esto también significa que no hay una
respuesta moral al problema del mal y la crueldad. Porque el hombre, ya sea
creado de alguna manera por una curiosa cosa llamada dios o levantado del
cieno por casualidad, siempre ha estado en este dilema, el dilema es parte
de lo que es ser “hombre”. Y si esto es lo que el hombre intrínsecamente es,
y siempre ha sido así, entonces el historiador del arte y poeta francés,
Baudelaire, tenía razón cuando dijo: “Si hay un Dios, es el diablo”. Esta
declaración simplemente fue la deducción lógica de la premisa de que el
hombre, con toda su crueldad y sufrimiento, es ahora como siempre ha sido.
99
En este punto Baudelaire fue consistente y se negó a dar cualquier tipo de
alternativas románticas como una explicación. Pero la Biblia dice que esta
no es la situación.
Un día, yo estaba hablando con un grupo de personas en la
habitación de un joven sudafricano en Cambridge. Entre otros, estaba
presente un joven de India que era de origen sikh, pero de religión hindú.
Empezó a hablar fuertemente contra el cristianismo, pero en realidad no
entendía los problemas de sus propias creencias. Así que le dije: “¿No tengo
razón al decir que sobre la base de su sistema, la crueldad y la no crueldad
son, en última instancia, iguales, que no hay una diferencia intrínseca entre
ellas?” Él estuvo de acuerdo. Las personas que escucharon y lo conocían
como una persona encantadora, un “caballero inglés” de la mejor clase,
miraron con asombro. Pero el estudiante, en cuya habitación estábamos
reunidos, que había entendido claramente las consecuencias de lo que el
sikh había admitido, recogió su tetera con la que estaba a punto de hacer el
té y se paró con ella humeando sobre la cabeza del hindú. El hombre alzó la
vista y le preguntó qué estaba haciendo, y él dijo, con una fría pero amable
determinación, “No hay ninguna diferencia entre la crueldad y la no
crueldad”. Entonces, el hindú salió y se perdió en la noche.
Si se da la explicación metafísica al dilema del hombre, no es una
abstracción. En tal caso, todo lo que motiva al hombre en su mejor
momento es realmente insignificante.
EL ESCÁNDALO DE LA CRUZ
Hay un comentario serio sobre el hombre y su dilema en el libro de
Albert Camus La Peste1
. La historia trata de una plaga traída por las ratas
en la ciudad de Orán al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. En la
superficie se lee como un relato de cualquier ciudad que podría haber sido
golpeada por tal tragedia. Pero Camus propone una comprensión más
profunda. Así que confronta al lector con una elección seria: o se une al
médico y lucha contra la plaga, en cuyo caso, dice Camus, que entonces
también estaría luchando contra Dios; o se une al sacerdote y no combatir la
plaga, y entonces sería anti-humanitario. Esta es la elección; y éste es el
dilema al que se enfrentó Camus, y al que se enfrentan todos aquellos, que
como él, no tienen la respuesta cristiana2
.
Sin embargo, la nueva teología tampoco tiene una respuesta al
dilema. Sus seguidores están igualmente atrapados en el problema de
Camus y la proposición de Baudelaire. Todo lo que es razonable en su
posición, basada en la observación del mundo tal como es, dice que Dios es
el diablo.
100
Sin embargo, debido a que no pueden vivir con esta conclusión, por un acto
de fe ciega dicen que Dios es bueno. Ellos dicen que esto es el “escándalo
de la cruz”: creer que Dios es bueno contra toda evidencia abierta a la
razón. Sin embargo, categóricamente, esto no es el “escándalo de la cruz”.
El verdadero escándalo es que, por muy fiel y claramente que uno predique
el evangelio, en un determinado momento, el mundo, que está en rebelión,
se apartará de él. Los hombres se alejan no porque lo que se diga no tiene
sentido, sino porque no quieren inclinarse ante el Dios que está ahí. Este es
el “escándalo de la cruz”.
La teología moderna puede utilizar el término culpa, pero debido a
que no está orientado en un marco moral verdadero, resulta ser no más que
sentimientos de culpa. Y como en su sistema no tiene lugar para la
verdadera culpa, la muerte de Jesús en la cruz tiene un significado
completamente diferente. A raíz de esto, la obra de Cristo y el ministerio de
la Iglesia se convierte en una de dos cosas: o una base para la motivación
sociológica, utilizando términos religiosos indefinibles; o como un medio
para la integración psicológica, otra vez usando palabras religiosas. En
ambos casos las palabras de connotación utilizadas están abiertas al control
de los manipuladores.
Existe el peligro contrario. Es decir que el cristiano ortodoxo no se
dé cuenta que a veces los sentimientos de culpa están presentes cuando no
existe una culpa verdadera. Recordemos que la caída resultó en la división
no sólo entre Dios y el hombre, y el hombre con el hombre, sino entre el
hombre y sí mismo. Por lo tanto hay sentimientos de culpa psicológicos sin
culpa verdadera. En estos casos hay que mostrar compasión genuina. Pero
donde hay una verdadera culpa moral ante el Dios que está ahí, ésta nunca
debe hacerse pasar, ni explicarse, como psicológica, como hace la nueva
teología.
Otro resultado de la posición de la nueva teología es que no hay una
antítesis personal en el punto de la justificación. Para ellos nunca puede
haber una diferencia cualitativa en la relación de uno con Dios. La
perspectiva cristiana es que cuando una persona se pone a sí misma en
Jesucristo como Salvador, en ese momento ha pasado de muerte a vida, del
reino de las tinieblas al reino del amado Hijo de Dios3
. Significa ser
absuelto de la culpa verdadera y ya no ser condenado. Esta es una antítesis
personal absoluta. Si, por el contrario, no hay una antítesis absoluta entre
moral e inmoral, cruel y no cruel, entonces la única diferencia es
cuantitativa.
No deberíamos jugar con la nueva teología por mucho que
pensemos que podemos ponerla a nuestro favor. Esto significa, por ejemplo,
que debemos tener cuidado con la cooperación en empresas de
101
evangelización en las que nos vemos obligados a una posición de aceptar la
nueva teología como cristiana. Si hacemos esto, hemos destruido el
concepto bíblico de la antítesis personal de la justificación.
Debido a que la nueva teología no tiene lugar para la antítesis, y
debido a que para sus defensores el pecado y la culpa son, en último
análisis, un problema metafísico y no moral; tienen un universalismo
implícito o explícito respecto a la salvación final del hombre. Es ingenuo
para los evangélicos considerar este universalismo como una mera arista sin
relación con el sistema neo-ortodoxo. No siempre puede ser explícito en la
enseñanza de los nuevos teólogos, pero hay que ver que la lógica de sus
puntos de vista sobre el dilema del hombre irremediablemente los conduce
a esta posición. En este punto sus creencias se mantienen unidas muy bien.
No tienen ninguna antítesis final entre el bien y el mal, por consiguiente, no
puede haber tal cosa como una culpa moral verdadera; Por lo tanto la
justificación como una relación radicalmente cambiada con Dios no puede
tener ningún significado; por lo que al final nadie es condenado. Sobre la
base de su sistema esta es una posición perfectamente coherente y necesaria
de sostener, y el universalismo está directamente relacionado con lo que es
su sistema.
EL CRISTIANISMO HISTÓRICO Y EL DILEMA DEL HOMBRE
La posición cristiana histórica es que el dilema del hombre tiene
una causa moral. Dios, siendo no determinado, creó al hombre como
persona no determinada. Esta es una idea difícil para cualquier persona que
piensa en términos del siglo XX porque la mayor parte del pensamiento del
siglo XX ve al hombre como determinado. Él está determinado por factores
químicos, como sostuvo el Marqués de Sade y que el Dr. Francis Crick está
tratando de probar; o por factores psicológicos, como Freud y otros han
sugerido. En cualquiera de los casos, o como resultado de la fusión de estos
dos, se considera que el hombre está programado. Si este es el caso,
entonces el hombre no es el ser tremendo que la Biblia dice que es, hecho a
la imagen de Dios como una persona que podía hacer una primera elección
libre. Debido a que Dios creó un universo verdadero fuera de sí mismo (no
como una extensión de su esencia), hay una historia verdadera que existe.
Por lo tanto, el hombre creado a imagen de Dios es un hombre con
significado en una historia con significado, que podría optar por obedecer al
mandamiento de Dios y amarlo, o rebelarse contra Él. No hay ningún
teólogo reformado, por fuerte que sea su teología reformada, que no diga
que Adán de esta manera era capaz de cambiar radicalmente el curso de la
historia.
102
Esta es la maravilla del hombre y la maravilla de la historia. Es todo
lo contrario de la declaración del budismo Zen que dice: “La mente del
hombre es como el viento en un árbol de pino en un dibujo a tinta china”.
En ésta hombre es asesinado dos veces. Él no es más que el viento en el
árbol de pino, e incluso esto es sólo en un dibujo. El cristianismo enseña
todo lo contrario de lo que dice el pensador oriental. El hombre puede
entender y responder a Aquel que, habiéndolo creado y comunicado con él,
lo llamó para demostrar que lo amaba por la simple orden, “No hagas esto”.
La prueba podría haber sido otra cosa. Ningún acto de magia primitiva está
involucrado aquí. Este es el Dios personal infinito que invita al hombre
personal a actuar por decisión propia. Y era una orden con una razón,
“...porque el día que de él comas, ciertamente morirás”4
, que no tendría
ningún sentido si el hombre fuera sólo una máquina. Podía actuar así por
elección porque fue creado para ser diferente del animal, la planta y la
máquina.
Pedir que el hombre debería haber sido creado para que él no fuera
capaz de rebelarse es pedir que la creación de Dios debería haber cesado
después de que Él creó las plantas y los animales. Es pedir que el hombre
debería reducirse a una máquina programable. Es pedir que el hombre no
debería existir.
Si uno empieza a considerar el sistema cristiano como un sistema
total, es necesario partir del Dios trino personal infinito que está ahí, y que
estaba comunicando y amando antes que algo existiera. Si uno empieza a
considerar cómo el hombre pecador puede volver a la comunión con Dios,
es necesario partir de Cristo, su persona y su obra. Pero si uno empieza a
considerar las diferencias entre el cristianismo y las respuestas de la
filosofía racionalista, es necesario partir del entendimiento que el hombre y
la historia ahora son anormales. No es que la filosofía y el cristianismo
traten con preguntas absolutamente diferentes; sino que el cristianismo
histórico y la filosofía racionalista difieren en este punto (si el hombre y la
historia son ahora normales o anormales), y se diferencian en que el
pensamiento racionalista se inicia con sólo el conocimiento que el hombre
finito puede deducir a partir de sí mismo5
.
El cristianismo dice que ahora el hombre es anormal, que está
separado de su Creador, que es su único punto de referencia suficiente, y no
por una limitación metafísica, sino por una culpa moral verdadera. Como
resultado, él ahora también está separado de sus semejantes, de la
naturaleza y de sí mismo. Por lo tanto, cuando él se involucra en la
crueldad, no está siendo fiel para lo que fue creado inicialmente. La
crueldad es un síntoma de anormalidad y es el resultado de una caída moral,
histórica, en el espacio y el tiempo.
103
¿En qué consiste una caída histórica en el espacio y el tiempo? Esto
significa que hubo un período antes que el hombre cayera; que, si usted
hubiera estado ahí, podría haber visto a Adán antes de caer; que en el
momento en que se rebeló contra Dios al hacer una elección libre de
desobedecer el mandato de Dios, hubo un tic en el reloj. Quite los tres
primeros capítulos del Génesis, y no podrá mantener una verdadera
posición cristiana ni dar las respuestas del cristianismo.
104
CAPÍTULO 4
La Respuesta de Dios al Dilema del Hombre
Con la respuesta cristiana ahora es posible entender que hay
verdaderos absolutos morales. No hay ninguna ley detrás de Dios, porque lo
que está más atrás es Dios. Los absolutos morales descansan sobre el
carácter de Dios. La creación como la hizo originalmente se ajustaba a Su
carácter. Los mandamientos morales que ha dado a los hombres son una
expresión de Su carácter. Los hombres creados a su imagen deben vivir por
elección sobre la base de lo que Dios es. Las normas morales están
determinadas por lo que se ajusta a Su carácter, mientras que aquellas cosas
que no se ajusten son inmorales.
Dios puede saber acerca de las cosas que aún no existen. Por
ejemplo, sabía todo sobre Eva, pero ella no se hizo real hasta que Él la creó.
Lo mismo puede ser cierto en el área de la moral. Cuando el hombre peca él
hace algo que es contrario a la ley moral del universo y, como resultado, es
moral y legalmente culpable. Debido a que el hombre es culpable ante el
Dador de la Ley del universo, haciendo lo que es contrario a Su carácter, su
pecado es significativo y él es moralmente significativo en una historia
significativa. El hombre tiene una culpa moral verdadera. Esto es
totalmente diferente de la concepción del pensamiento moderno, que
establece que las acciones no conducen a la culpa, por lo que dichas
acciones se convierten en algo moralmente sin sentido. Incluso las acciones
más degradadas del pecado no tienen ningún significado moral. En última
instancia las acciones “buenas” y “malas” por igual son cero. Este es un
factor importante en el hombre moderno que ve al hombre como cero.
La respuesta cristiana comienza diciendo que el hombre es una
criatura moral, hecho a imagen del Creador, que existe una ley en el
universo que, si se rompe, significa que el hombre es culpable. En este
punto de vista, el hombre es moralmente significativo tanto en lo que se
refiere a Dios como en lo que se refiere a sus semejantes. La respuesta no
cristiana moderna niega la legitimidad de los absolutos morales, rechaza
hacer cualquier tipo de comentario moral sobre las acciones del hombre y,
por lo tanto, reduce los actos crueles y no crueles al mismo nivel. Con esta
respuesta no sólo es el concepto de pecado lo que se reduce a menos del
concepto bíblico, sino que el hombre se reduce a menos del concepto
bíblico del hombre culpable.
105
Si se acepta la explicación moderna, entonces deja de ser una
respuesta al dilema del hombre; el hombre como lo fue en el principio y
como siempre será. Con la explicación moral de la posición del hombre en
el universo y su consiguiente dilema después de la caída, hay una posible
solución a sus problemas.
Si hay una verdadera culpa moral en la presencia de un Dios
personal (en lugar de una situación intrínseca metafísica de lo que es y
siempre ha sido) entonces tal vez habrá una solución de parte de Dios; y
Dios dice al hombre que hay una solución. Yo Soy Santo y Yo Soy Amor, y
en mi amor he amado al mundo, y envié a mi Hijo. Ahora en la historia, en
la cruz del calvario, en el espacio y el tiempo, Jesús murió. Nunca hable de
la muerte de Jesús sin vincularla a su persona. Él es la segunda persona de
la eterna Trinidad. Cuando murió, con la división que el hombre ha causado
por su rebelión ahora llevada arriba hacia la misma Trinidad, ahí en
expiación, en propiciación y sustitución, la verdadera culpa moral se
satisface por el valor infinito de la muerte de Jesús. Así, Jesús dice: “Todo
se ha cumplido”.
Romanos 3:26 es un versículo que tendemos a pasar demasiado
rápido en medio de la estructura de los tres primeros capítulos de Romanos,
que nos dicen, primero por qué el hombre está perdido, y después la
solución en la muerte propiciatoria de Jesucristo. En este punto, Pablo
puede decir: “a fin de que él mismo sea el justo, y aún (la fuerza de la
construcción griega) el que justifica al que es de la fe de Jesús”. Por un
lado, debido al valor infinito de la muerte de Cristo, Dios no tiene que
renunciar a su carácter absolutamente santo; y por el otro, Él no tiene que
violar la importancia del hombre con el fin de ser capaz de perdonar la
culpa y restaurar la relación rota del hombre con Él mismo. Esto es lo
opuesto a la negación de la antítesis y la importancia en el salto del hombre
moderno hacia la oscuridad, que dice que de alguna manera tenemos que
creer sin razón que Dios es amor. Un absoluto moral permanece, y sin
embargo hay una solución para el dilema del hombre.
NO HAY NECESIDAD DE UNO U OTRO EN LA PESTE
A partir de la respuesta bíblica fluyen cuatro hechos importantes.
En primer lugar, el Dios que está ahí es un Dios bueno.
En segundo lugar, hay una esperanza de una solución al dilema del
hombre.
En tercer lugar, existe una base suficiente para la moral. Nadie
nunca ha descubierto una manera de tener una “moral” verdadera sin un
absoluto moral. Si no hay un absoluto moral nos quedamos con el
hedonismo (haciendo lo que me gusta) o alguna forma de la teoría del
106
contrato social (lo que es mejor para la sociedad en su conjunto es
correcto). Sin embargo, ninguna de estas alternativas se corresponde con las
motivaciones morales que tienen los hombres, ni con lo que los hombres
quieren decir cuando hablan de moral. Sin absolutos, la moral como moral
deja de existir, y el hombre humanista partiendo de sí mismo ha fracasado
en encontrar el absoluto. Pero debido a que el Dios de la Biblia está ahí,
existe una moral verdadera. Dentro de este marco, puedo decir que una
acción es correcta y otra incorrecta, sin hablar sin sentido.
En cuarto lugar, hay una razón adecuada para luchar contra el mal.
El cristiano nunca se enfrenta al dilema planteado en el libro de Camus La
Peste. Simplemente no es cierto que él tuviera que unirse con el médico en
contra de Dios luchando contra la plaga, o unirse con el sacerdote del lado
de Dios y por lo tanto ser mucho menos que humano por no combatir la
plaga1
. Si esta fuera una elección “de esto o aquello” en la vida, ésta sería
verdaderamente terrible2
. Pero el cristiano no está supeditado a tal elección.
Vayamos a la tumba de Lázaro. Cuando Jesús estuvo allí, no sólo lloró, sino
que estaba enojado. La exégesis del griego de los pasajes de Juan 11: 33 y
38 es clara3
. Jesús, de pie delante de la tumba de Lázaro, estaba enojado
con la muerte y con la anormalidad del mundo, la destrucción y la angustia
causada por el pecado. En palabras de Camus, Cristo odiaba la plaga. El
punto es que Él afirmó ser Dios, y podía odiar la plaga sin odiarse a sí
mismo como Dios.
Un cristiano puede luchar con compasión lo que está mal en el
mundo y saber que como odia estas cosas, Dios también las odia. Dios las
odia hasta el alto precio de la muerte de Cristo.
Pero si uno vive en un mundo sin absolutos y quisiera luchar contra
la injusticia social según el estado de ánimo del momento, ¿cómo puede
uno establecer lo que es la justicia social? ¿Qué criterio tengo para
distinguir entre el bien y el mal, para que yo sepa lo que debería estar
luchando? ¿No puede ser que pudiera consentir el mal y acabar con el bien?
La palabra “amor” no me puede decir cómo discernir, ya que dentro del
marco humanista, el amor no puede tener ningún significado definido. Pero
una vez que comprendemos que el Cristo que vino a morir para acabar con
“la plaga”, lloró y estaba enojado con los efectos de ésta, tenemos una razón
para la lucha que no descansa simplemente en mi disposición momentánea,
o en el consenso cambiante de los hombres.
Pero el cristiano también tiene que ser desafiado en este punto. El
hecho de que sólo él tiene un estándar suficiente sobre el cual luchar contra
el mal, no significa que va a luchar. El cristiano es el verdadero radical de
nuestra generación, porque él está en contra del concepto monolítico,
moderno de la verdad como relativa; creemos en la unidad de la verdad. Sin
embargo, con demasiada frecuencia, en vez de ser el radical que se opone a
107
las arenas movedizas del relativismo, decae en mantener simplemente el
status quo. Si es cierto que el mal es malo, que Dios lo odia hasta el punto
de la cruz y que hay una ley moral fija en lo que Dios es en sí mismo,
entonces los cristianos deberían ser los primeros en el campo contra lo que
está mal, incluida la inhumanidad del hombre hacia el hombre.
108
CAPÍTULO 5
¿Cómo Sabemos que es Verdad?
Todos los hombres en su propio nivel se enfrentan a un problema.
Confrontados con la existencia y la forma del universo externo y la
“humanidad” del hombre, ¿cómo encajan entre sí, y qué sentido tienen?
Imagine un libro que ha sido mutilado, dejando sólo una pulgada de
material impreso en cada página. Aunque es obvio que sería imposible
reconstruir y comprender la historia del libro, sin embargo, poca gente se
imaginaría que lo que ha quedado se ha reunido por azar. Sin embargo, si
las partes arrancadas de cada página se encontraran en el ático y se
añadieran en los lugares correctos, entonces la historia se podría leer y
tendría sentido. El hombre se sentiría aliviado de que el misterio del libro
habría sido resuelto y se involucraría en la lectura de la historia completa;
pero la razón del hombre habría sido la primera en decirle que las partes
que fueron descubiertas eran la solución adecuada al problema del libro
rasgado.
Note dos cosas acerca de esta ilustración. En primer lugar, las
partes de cada página que quedaron en el libro nunca podrían contar de qué
trataba la historia. Su importancia fue como una prueba para determinar si
las piezas encontradas en el ático eran las correctas para ese libro. En
segundo lugar, el hombre que descubrió las partes coincidentes utilizó su
razón para demostrar que ajustaban con el libro mutilado, pero luego, en el
nivel de su personalidad, él disfrutó de la lectura y la comprensión de la
historia completa de las piezas originales y las partes añadidas.
Particularmente, esto sería el caso si el libro total abriera el camino a una
comunicación restaurada con alguien importante para el lector.
Lo mismo ocurre con el cristianismo: las páginas rasgadas que
quedan en el libro corresponden con el universo anormal y el hombre
anormal que ahora tenemos. Las partes de las páginas que se descubren
corresponden a las Escrituras que son la comunicación proposicional de
Dios a la humanidad, que no sólo trata verdades “religiosas”, sino también
trata sobre el cosmos y la historia que están abiertos a la verificación.
109
Ni el mundo exterior anormal ni la “humanidad” anormal del
hombre pueden dar la respuesta a todo el significado del orden creado,
aunque son importantes para conocer que las Escrituras, la comunicación de
Dios al hombre, son lo que dicen ser. La pregunta es si la comunicación
dada por Dios completa y explica las partes que teníamos antes y sobre todo
si explica lo que era obvio antes, aunque sin una explicación, es decir, que
el universo y la “humanidad” del hombre no son sólo una configuración
aleatoria de tipos revueltos de una imprenta. Para decirlo de otra manera,
¿Es la respuesta de la Biblia o la música aleatoria de John Cage la que habla
de lo que existe?
El hombre racionalmente y de forma autónoma no podía dar una
respuesta adecuada en función de la parte del libro que se conservó. Sin las
páginas que fueron descubiertas, el hombre nunca habría tenido la
respuesta. Tampoco tenemos un salto de fe, ya que las piezas coinciden en
un todo coherente en todo el campo unificado de conocimiento. Con la
comunicación proposicional del Dios personal ante nosotros, no sólo las
cosas del cosmos y la historia coinciden, sino todo en el “piso de arriba” y
en el “piso de abajo” también coinciden; la gracia y la naturaleza; un
absoluto moral y la moral; el punto de referencia universal y los
particulares, y también las realidades emocionales y estéticas del hombre.
Por supuesto, el hombre individual no verá que éstas coinciden si
rechaza la comunicación sólo porque no lo ha pensado él mismo. Esto sería
lo mismo que rechazar las piezas de un libro encontrado en el ático porque
él quiere hacer su propia historia.
LA NATURALEZA DE LA PRUEBA
Al tratar con el asunto de la prueba que ha sido planteada por la
ilustración del libro, quiero sugerir que la prueba científica, la prueba
filosófica y la prueba religiosa siguen las mismas reglas. Podemos tener
cualquier problema ante nosotros que deseamos resolver; puede referirse a
una reacción química o al significado del hombre. Después de que el asunto
se ha definido, en cada caso la prueba consta de dos pasos:
A. La teoría debe ser no contradictoria y debe dar una respuesta al
fenómeno en cuestión.
B. Debemos ser capaces de vivir consistentemente con nuestra
teoría. Por ejemplo, la respuesta dada a la reacción química debe ajustarse a
lo que observamos en el tubo de ensayo. Con respecto al hombre y su
“humanidad”, la respuesta dada debe ajustarse a lo que observamos en una
amplia consideración del hombre y cómo se comporta.
110
Específicamente en relación con el asunto del hombre, ¿la respuesta
cristiana se conforma con y explica lo que observamos con respecto al
hombre tal como es (incluyendo mi conocimiento de mí mismo como un
hombre)? La respuesta cristiana es que el hombre no está muerto, sino que
intrínsecamente era hombre y personal desde el momento en que fue creado
por una fuente personal; y aunque al principio él era normal, ahora es
anormal. El lector también puede recordar aquí la ilustración de las aguas
que subían en el segundo valle y el material en los capítulos anteriores que
tratan de la fuente de personal y de la presente anormalidad del hombre.
Luego está la consideración negativa. Después de que una
cuidadosa definición ha eliminado lo trivial, las otras respuestas posibles
que no implican un salto de fe místico son del tipo siguiente:
1. Que lo impersonal más tiempo más azar han producido un
hombre personal. Sin embargo, esta teoría está en contra de toda la
experiencia y, por lo tanto, los defensores de esta teoría por lo general
terminan con un salto de fe, a menudo oculto por el uso de palabras de
connotación.
2. Que el hombre no es personal, sino que está muerto. Que es en
realidad una máquina y, por tanto, la personalidad es una ilusión. Esta teoría
podría encajar en el primer criterio de ser no contradictoria, pero no encaja
en el segundo, porque el hombre simplemente no puede vivir como si fuera
una máquina. Esto puede ser observado tan atrás en la historia del hombre
como tenemos evidencia, por ejemplo, en los artefactos de arte de las
cuevas o en los ritos funerarios del hombre. Ya hemos dado muchos
ejemplos de la forma en que un hombre, como un científico enamorado, ha
sido conducido a una existencia de Dr. Jekyll y Mr. Hyde sobre la base de
esta conclusión. Él es una cosa en su laboratorio, pero alguien
completamente diferente en su casa con su esposa e hijos, o en la orilla
izquierda del Sena con sus brazos alrededor de su novia. Incluye toda la
lucha del hombre moderno, la desesperación se muestra por la aceptación
del salto irracional en un intento desesperado de tener respuestas a expensas
de la razón, y el grito de los artistas modernos cuando no encuentran un
significado para el hombre. Aunque el hombre pueda decir que él no es más
que una máquina, su vida completa lo niega.
3. Que en el futuro el hombre encuentre otra respuesta razonable.
Sin embargo, hay dos problemas abrumadores para esta respuesta: en
primer lugar, esto se podría decir de cualquier respuesta a cualquier cosa y
traerían todo pensamiento y ciencia a su fin. Debe decirse que es una
evasión del tema y una respuesta muy débil si la persona que la usa sólo la
aplica a esta cuestión.
111
En segundo lugar, nadie puede vivir con esta respuesta, porque
simplemente no es posible contener la respiración y esperar hasta que
alguna solución se encuentre en el futuro. Todo el tiempo el individuo debe
hacer juicios morales que afectan a sí mismo y a los demás y debe usar
alguna hipótesis de trabajo desde la cual empezar. Por lo tanto, si una
persona ofrece esto en serio como una teoría alternativa, debe estar
preparada para caer en una profunda congelación y dejar de hacer juicios
que impliquen el problema del hombre. Bertrand Russell, por ejemplo, debe
dejar de tomar decisiones sociológicas que involucren a otros. Esta posición
sólo es posible si uno detiene el reloj.
4. Que la teoría científica de la relatividad puede en el futuro llegar
a ser una respuesta suficiente para la vida humana. Pero la teoría científica
de la relatividad no se puede aplicar a la vida humana de esta manera. La
teoría científica constantemente está siendo probada, como teoría y
mediante la medición, por lo que esto no quiere decir que “todo se vale”,
como se quiere hacer cuando la relatividad se aplica a los valores humanos.
Además, la velocidad de la luz en el vacío se considera que es un estándar
absoluto. Por lo tanto, la relatividad científica no implica que todas las leyes
científicas estén en un estado constante de flujo, como es el caso cuando se
aplica esta idea al hombre.
Uno podría pensar en algunos otros intentos de encontrar posibles
respuestas, pero en realidad las posibilidades son muy pocas.
En contraste a tales respuestas, si el ámbito de los fenómenos en
cuestión es lo suficientemente grande (es decir, si incluye la existencia del
universo y su forma1
, y la “humanidad” del hombre tal como ahora es), el
cristianismo, comenzando con el existencia del Dios personal infinito, la
creación del hombre a su imagen, y una caída en espacio y tiempo,
constituye una respuesta no auto-contradictoria que explica los fenómenos,
y con la que se puede vivir, en la vida y en las actividades académicas.
Yo sugeriría que una cuestión grave que tendría que ser enfrentada
es si la razón por la cual los hombres modernos rechazan la respuesta
cristiana, o que a menudo ni siquiera la consideran, es porque ya han
aceptado con una fe implícita la presuposición de la uniformidad de causas
naturales en un sistema cerrado.
Esto no quiere decir que la respuesta cristiana deba ser aceptada por
razones prácticas, pero sí quiere decir que la solución dada en la Biblia
responde al problema del universo y del hombre, y nada más lo hace.
Hay que añadir en conclusión que el cristiano, después de que es un
cristiano, tiene años de evidencias experimentales que se suman a todas las
112
razones anteriores, pero podemos detenernos en el mismo lugar que Pablo
en Romanos 1, diciendo que la existencia del universo externo y de su
forma y la “humanidad” del hombre demuestran la verdad de la posición
cristiana histórica. En Romanos 1, él no apela a la experiencia del cristiano.
“Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e
injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo
que de Dios se conoce les es manifiesto (la ‘humanidad’ del hombre), pues
Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y
deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo
entendidas por medio de las cosas hechas (el mundo exterior y su forma),
de modo que no tienen excusa”2
.
VERDADERA RACIONALIDAD PERO NO SÓLO RACIONALIDAD
Aunque la racionalidad es importante, nunca debe convertirse en
algo exclusivo3
. La racionalidad no es el fin del asunto. Es paralela al
problema de la forma y la libertad en el arte. El artista, para ser un artista,
tiene que ser libre. Por otro lado, si no hay forma en su pintura, el artista
pierde toda comunicación con los espectadores. La forma hace posible que
el artista tenga libertad más comunicación. De la misma manera, la
racionalidad necesita abrir la puerta a una relación vital con Dios.
El estudio de la comunicación verbalizada y no verbalizada entra
aquí. Lo que la forma es para el artista, las palabras lo son para la
comunicación general. El uso de palabras claramente definidas y manejadas
de manera racional da forma y certeza a la comunicación. Lo mismo es
cierto con los símbolos científicos cuidadosamente definidos.
Es posible añadir cosas a la verbalización, manejadas de forma
racional, y por lo tanto enriquecerla. Por ejemplo, la poesía, sin duda, añade
algo a la prosa. En los Salmos se nos comunica algo que no sería así en un
relato en prosa escueta. Lo mismo es cierto cuando el artista pinta un
retrato. Sin embargo, si hay un divorcio absoluto entre la verbalización
definida y racionalmente comprendida por una parte, y (por ejemplo) una
forma poética mala por el otro, ninguna comunicación cierta se transmitirá
al lector. Lo más que el lector puede hacer es usar esa pobre forma poética
como una cantera de la que sus propias emociones puedan crear algo.
Mientras haya una continuidad genuina entre la verbalización
definida y lo que se añade, entonces toda clase de enriquecimiento puede
ser introducido.
113
Pero si hay discontinuidad, entonces no hay nadie que pueda decir con
certeza lo que significan las cosas añadidas. Esto es verdad en el arte, en la
experiencia e incluso en el uso de una figura de lenguaje. Las figuras de
lenguaje mejoran la comunicación siempre que encajen en un marco de
expresión definido que puede ser considerado racionalmente. Pero si
alguien ha escrito un libro, o una obra de teatro, que fue compuesto
solamente por figuras de lenguaje sin ninguna relación con un contexto
racional definido, no sólo se pierde la comunicación, sino que el propósito
de la figura de lenguaje en sí misma (ser enriquecedora) se perdería.
Por lo tanto, no es que la racionalidad sea exclusivamente
importante, sino más bien que la racionalidad define y proporciona una
forma para el todo. En las Escrituras hay un buen ejemplo de esto cuando
Juan establece como la única prueba verdadera de los espíritus y de los
profetas algo que tiene contenido y está basado racionalmente: “Amados,
no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios, porque
muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu
de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de
Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no
es de Dios; y este es el espíritu del anticristo”4
.
El cristiano no es racionalista, no trata de comenzar a partir de sí
mismo de forma autónoma y elaborar un sistema a partir de ahí. Pero es
racional: piensa y actúa sobre la base de que A no es no-A. Sin embargo, él
no termina sólo con la racionalidad, ya que en su respuesta a lo que Dios ha
dicho toda su personalidad está implicada. Sin embargo, si se pierde el
control de la verbalización definida, entonces perdemos nuestro camino. Ya
no hay ningún medio para probar los espíritus, los profetas o la experiencia.
Todo esto se convierte entonces simplemente en la sombra griega en el
“piso de arriba” de la nueva teología de la que hemos hablado
anteriormente.
Por lo tanto, es muy importante conseguir el equilibrio entre lo
verdaderamente racional, por una parte, y la participación de todo el
hombre en todos los niveles, por la otra, como algo que fluye desde lo
primero. Mucho se puede añadir a lo racional, pero si renunciamos a lo
racional todo se perderá.
Nos ayudará a aclarar esto si volvemos a la ilustración del libro
rasgado. Es la razón la que se involucró en saber que la comunicación es la
verdad de lo que es; pero luego, es todo el hombre el que se goza en el
hallazgo de la respuesta que falta y en la lectura de las piezas ahora
combinadas. Estas piezas combinadas dan conocimiento del Dios personal
infinito que está ahí y muestran cómo la comunicación con Él puede ser
restaurada. La razón comenzó el proceso, y de ahí en adelante todo el
hombre está involucrado.
114
Hace poco estaba en un grupo de discusión en Detroit. Un pastor
afroamericano mayor estaba allí. Discutimos muchos problemas
intelectuales y culturales y las respuestas dadas por el cristianismo. Uno
habría llamado la discusión más intelectual que devocional. Cuando me iba
el pastor afroamericano estrechó mi mano y me dio las gracias. Si hubiera
dicho, “Gracias por ayudarme a defender mejor a mi pueblo”, o “Gracias
por ayudarme a ser una mejor evangelista”, habría estado muy contento de
que lo que había dicho hubiera sido de gran ayuda, y luego, posiblemente,
no hubiera pensado más en ello. Pero lo que realmente dijo fue: “Gracias
por abrir estas puertas para mí; ahora puedo adorar mejor a Dios”. Nunca lo
olvidaré, porque fue un hombre que realmente entendió. Si en primer lugar
esta no es nuestra respuesta, y luego la respuesta de aquellos a quienes
tratamos de ayudar, hemos cometido un error en alguna parte.
¿QUIÉN ESTÁ EN LA CONTINUIDAD DE LA IGLESIA?
Ahora hemos discutido muchas diferencias radicales entre el
cristianismo histórico y la nueva teología, que es el quinto escalón en la
línea de la desesperación. Aquí puede surgir la pregunta: A la luz de la
naturaleza de la nueva teología, ¿cómo es que estos teólogos modernos
afirman estar en la continuidad de la Iglesia?
Creo que la clave de su afirmación es que han cambiado el
significado de continuidad. Según ellos, la continuidad de la Iglesia no tiene
nada que ver con el contenido.
En lo que se refiere al cristianismo histórico, la continuidad en la
Iglesia se mantiene por un contenido bien definido. El Antiguo Testamento
enseña un cierto contenido, el Nuevo Testamento amplifica éste de modo
que, aunque es más completo que el otro, el contenido es el mismo. Más
adelante en la historia de la Iglesia encontramos los grandes credos, una
clasificación del mismo contenido, tal como fue dado en las Escrituras. A
través de la enseñanza de los reformadores y hombres como Samuel
Rutherford, Charles Hodge y continuando hasta la actualidad, nos
encontramos con el mismo contenido. Por lo tanto, si yo, como individuo,
miro el contenido de lo que sostengo como cristianismo y es lo mismo que
esto, entonces yo puedo saber que estoy en la continuidad de la Iglesia
también. La continuidad se basa en un contenido que puede ser conocido.
Por el contrario, la nueva teología tiene poco o ningún lugar para el
contenido. Para sus defensores, la continuidad de la Iglesia descansa y se
convierte en la experiencia que los hombres han tenido largo de los siglos.
Los hombres del Antiguo Testamento, los hombres de la iglesia primitiva,
los hombres de los credos y La Reforma y así sucesivamente, todos
tuvieron experiencias.
115
No es que el contenido de las experiencias sea el mismo, ni siquiera que
haya algún contenido. Es la existencia de la experiencia, como tal, lo que da
la continuidad.
Hemos hecho hincapié anteriormente que uno de los grandes
problemas al discutir las experiencias existenciales es que no pueden ser
comunicadas. Uno no puede comunicarlas a otros, ni a sí mismo. Entonces,
¿cómo los nuevos teólogos consideran la Biblia? Ellos dirían esto: rodeando
a cada uno de los hombres que escribieron lo que forma la Biblia había un
patrón cultural. Este patrón estaba lleno de errores, errores de una edad
primitiva y del hombre porque es finito, y que corresponden al propio nivel
de adelanto cultural del escritor. Por lo tanto, lo que los escritores dijeron
estaba ligado intrínsecamente a los errores de la cultura en la que vivieron.
Ellos se expresaron en las formas de pensamiento defectuosas de su día.
Cuando tuvieron una experiencia existencial, esto también fue expresado
verbalmente de una manera que refleja los errores en el pensamiento de su
entorno contemporáneo.
En consecuencia, a medida que el lector se vuelve a la Biblia tiene
que darse cuenta de que lo que lee, inevitablemente, está lleno de errores,
debido a la época en que fue escrito. Las palabras del texto ya son una
interpretación de experiencias, cuyo contenido no puede ser conocido.
Este es su punto de vista, y lo que importa en el mantenimiento de
la continuidad de la Iglesia, en lo que se refiere a la nueva teología, es que
hubo una experiencia y hay una experiencia y una ilusión de comunicación
respecto a estas experiencias que es llevada a cabo por el uso de palabras de
connotación religiosa.
116
SECCIÓN IV
Hablando del Cristianismo Histórico
en el
Clima del Siglo XX
CAPÍTULO 1
Encontrando el Punto de Tensión
COMUNICÁNDOME CON UNO DE MI CLASE
La comunicación significa que una idea que tengo en mi mente pasa
por mis labios (o dedos en la mayoría de las formas artísticas) y llega a la
mente de otra persona. Una comunicación adecuada significa que cuando
llega a la mente del receptor es sustancialmente la misma que cuando dejó
la mía. Esto no significa que será completamente la misma, pero que él, sin
embargo, se ha dado cuenta sustancialmente del punto que deseo transmitir.
Las palabras que usamos son sólo una herramienta para traducir las ideas
que deseamos comunicar; no estamos tratando de transmitir simplemente
una sucesión de sonidos verbales.
Debido a que debemos usar palabras a fin de comunicar ideas,
puede haber varios problemas de lenguaje. Los más obvios surgen en
cuanto a las diferencias entre los diferentes grupos lingüísticos. Si queremos
hablar con un hombre, primero debemos aprender su idioma.
Otra diferencia es la del tiempo. En el transcurso de la historia el
lenguaje cambia de significado, de modo que las mismas palabras pueden
no tener el mismo significado hoy que en una época anterior. El lenguaje
cambia naturalmente su significado a medida que pasa el tiempo, y esto es
verdad hoy en día con las grandes diferencias por encima y por debajo de la
línea de la desesperación.
Otra barrera lingüística viene cuando tratamos de hablar con
personas de un trasfondo social muy diferente del nuestro, por ejemplo,
aquellas que viven en los barrios marginados.
En ninguno de estos casos los problemas de lenguaje se resuelven
automáticamente. Si deseamos comunicarnos, entonces debemos emplear
tiempo y esfuerzo para aprender el uso del lenguaje de nuestros oyentes
para que entiendan lo que intentamos transmitir. Esto es particularmente
difícil hoy para un cristiano, que quiere usar una palabra como “Dios” o
“culpa” en un sentido estrictamente definido, más que como una palabra de
connotación, porque los conceptos de estas palabras han sido cambiados
universalmente. En un caso como este, o debemos intentar encontrar una
palabra sinónima sin una connotación falsa, o bien tenemos que definir la
118
palabra detenidamente cuando la usamos, para que nos aseguremos de que
nuestro oyente entienda lo más plenamente posible lo que estamos
comunicando. En este último caso ya no usamos la palabra como una
palabra técnica en el sentido de que asumimos una definición común.
Yo sugeriría que si la palabra (o frase) que solemos usar no es más
que un cliché evangélico ortodoxo que se ha convertido en un término
técnico entre los cristianos, entonces debemos estar dispuestos a dejarlo
cuando salimos de nuestro propio círculo estrecho para hablar con los
hombres acerca de nosotros. Si, por el contrario, la palabra es indispensable,
como la palabra “Dios”, entonces deberíamos hablar lo suficiente detallado
para darnos a entender. Las palabras técnicas, si se utilizan sin una
explicación suficiente, pueden implicar que las personas en realidad no
escuchen el mensaje cristiano y que nosotros mismos, en nuestras iglesias y
misiones, nos hemos convertido en un grupo lingüístico introvertido y
aislado.
A medida que pasamos a considerar más detalladamente cómo
podemos hablar a los hombres del siglo XX, en primer lugar debemos
enfatizar que no podemos aplicar reglas mecánicas. Nosotros, de toda la
gente, debemos darnos cuenta de esto, porque como cristianos creemos que
la personalidad realmente existe y es importante. Podemos establecer
algunos principios generales, pero no puede haber una aplicación
automática. Si somos verdaderamente personales, como fuimos creados por
Dios, entonces cada individuo diferirá de todos los demás. Por lo tanto,
cada hombre debe ser tratado como un individuo, no como un caso, una
estadística o una máquina. Si trabajamos con estas personas, no podemos
aplicar mecánicamente las cosas de las que hemos hablado en este libro.
Debemos mirar al Señor en oración, y a la obra del Espíritu Santo, para el
uso efectivo de estas cosas.
Además, debemos recordar que la persona a quien estamos
hablando, por muy lejos que esté de la fe cristiana, es portadora de la
imagen de Dios. Ella tiene un gran valor y nuestra comunicación con ella
debe ser en amor genuino. El amor no es una cosa fácil; no es sólo un
impulso emocional, sino un intento de ponerse en el lugar de la otra persona
y ver cómo le parecen sus problemas. El amor es una preocupación genuina
por el individuo. Como Jesucristo nos recuerda, debemos amarlo “como a
nosotros mismos”. Este es el lugar para comenzar. Por lo tanto, estar
comprometido en un “testimonio” personal como un deber o porque nuestro
círculo cristiano ejerce una presión social sobre nosotros, es perder todo el
punto. La razón por la que lo hacemos es que aquel ante nosotros es
portador de la imagen de Dios, y él es un individuo que es único en el
mundo. Este tipo de comunicación no es barato. Entender y hablar a
personas del siglo XX, sinceras pero totalmente confundidas, es costoso.
119
Es agotador; te expondrá a las tentaciones y las presiones. El amor genuino,
en última instancia, significa una disposición de estar enteramente expuesto
a la persona a la que estamos hablando.
El que está ante nosotros es de nuestra clase. La Biblia enseña que
hay dos humanidades, aunque, viéndolo de otra manera, sólo hay una
humanidad. Hay dos humanidades en el sentido de que hay quienes todavía
están en rebelión contra Dios y hay aquellos que han regresado a Dios por
medio de Jesucristo. Pero esto no debe entorpecernos al hecho de que Dios
“ha hecho de una sola sangre a todas las naciones de los hombres para
habitar en toda la faz de la tierra”1
. Esto no significa que toda la raza
humana sólo es una biológicamente, en el sentido que podemos
reproducirnos, sino que todos descendemos de Adán como un antepasado
común. Así, tanto emocional como intelectualmente, debemos mirar al
hombre ante nosotros como de nuestra clase. Este hombre es nuestra
contraparte; está perdido, pero así estuvimos una vez. Somos una carne, una
sangre, una clase.
Finalmente, al considerar cómo debemos comunicar al hombre,
debemos tener en cuenta que estamos hablando con él como una unidad. No
estoy tratando meramente con sólo una parte de él llamada “alma” en un
intento de llevarla al cielo. Más bien, estoy consciente de que la Biblia
enseña la unidad de la personalidad y, cuando trato de comunicar en esta
totalidad, esto debe reflejarse en mi actitud, así como en lo que digo.
CONCLUSIONES LÓGICAS
Ahora podemos ver algunos de los principios generales para guiar
nuestra comunicación con el hombre del siglo XX.
Recordemos que todas las personas con las que hablamos, ya sea la
joven de la tienda o estudiantes universitarios, tienen un conjunto de
presuposiciones, sea que las hayan analizado o no. El punto en el diagrama
representa las presuposiciones no cristianas de la persona; la flecha apunta a
lo que sería la conclusión lógica de esas presuposiciones no cristianas.
Un hombre con sus La conclusión lógica
presuposiciones de sus presuposiciones
no cristianas no cristianas
Si un hombre fuera completamente lógico a sus propias
presuposiciones, saldría de la línea de la derecha. Si llegara ahí en
pensamiento y vida, sería coherente con sus presuposiciones.
Pero, de hecho, ningún no cristiano puede ser coherente con la
lógica de sus presuposiciones.
120
La razón de esto es simplemente que un hombre debe vivir en la realidad, y
la realidad consiste en dos partes: el mundo externo y su forma, y la
“humanidad” del hombre, incluyendo su propia “humanidad”. No importa
lo que un hombre pueda creer, no puede cambiar la realidad de lo que es.
Ya que el cristianismo es la verdad de lo está ahí, negar esto, sobre la base
de otro sistema, es apartarse del mundo real:
El mundo real La conclusión lógica
el mundo externo de las presuposiciones
y el hombre mismo no cristianas del hombre
Por lo tanto, todo hombre independientemente de su sistema, está
atrapado. A medida que intenta intelectualmente ampliar su posición de una
manera lógica y luego vivir dentro de ella, se ve atrapado por las dos cosas
que, por así decirlo, le abofetean la cara. Sin que yo diga que su psicología
o filosofía es correcta, Carl Gustav Jung ha observado correctamente que
dos cosas trascienden la voluntad de cada hombre: el mundo externo con su
estructura y las cosas que brotan de su interior. Las presuposiciones no
cristianas simplemente no encajan en lo que Dios ha hecho, incluyendo lo
que es el hombre.
Siendo esto así, cada hombre está en un lugar de tensión. El hombre
no puede crear su propio universo y luego vivir en él. Así, Picasso no fue
capaz de crear su propio mundo, ni siquiera en su lienzo, y estar en la
posición de Dios, y, al mismo tiempo, comunicarse con la gente que mira su
pintura. Pero el problema es aún más profundo, porque si él llevó su
posición lógicamente hasta su conclusión, no pudo comunicarse
consistentemente incluso consigo mismo. Esto lo separaría no sólo del
mundo real, sino del ser real que él es.
La Biblia lleva este punto un paso más adelante cuando dice que,
incluso en el infierno, un hombre no puede ser consistente con sus
presuposiciones no cristianas; “Si hiciere mi cama en el infierno, he aquí, tú
(Dios) estás allí”2
. El hombre será separado de la comunión con Dios en el
infierno, pero nadie será capaz de formar el infierno para hacer su propio
universo en una zona limitada. El hombre, allí, todavía estará en el universo
de Dios. Por lo tanto, incluso en el infierno, un hombre no puede ser
coherente con sus presuposiciones no cristianas.
En esta vida presente es lo mismo. Es imposible que cualquier
individuo o grupo no cristiano sea consistente con su sistema en la lógica o
en la práctica. Así, cuando te enfrentas al hombre del siglo XX, sea un
hombre brillante o un hombre ordinario de la calle, un hombre de la
universidad o de un muelle, te enfrentas a un hombre en tensión; y es esta
tensión la que trabaja a tu favor cuando hablas con él.
121
Si yo no supiera esto por la Palabra de Dios y la experiencia personal, no
tendría el coraje de entrar en los círculos que entro. Un hombre puede tratar
de enterrar la tensión y usted puede tener que ayudarlo a encontrarla, pero
en algún lugar hay un punto de inconsistencia. Él se encuentra en una
posición que no puede llevar hasta el final; y esto no es sólo un concepto
intelectual de tensión, es lo que envuelve lo que es como hombre.
DESGARRADO POR DOS CONSISTENCIAS
La apologética cristiana no comienza en algún lugar más allá de las
estrellas. Comienza con el hombre y lo que él sabe de sí mismo. Cuando un
hombre está perdido, está perdido en contra todo lo que hay, incluyendo lo
que él es. Por lo tanto, cuando se presente ante Dios en el juicio, Dios, a fin
de señalar cuán falsa ha sido su posición, sólo necesitará referirse a lo que
ese hombre ha conocido del mundo externo y de la “humanidad”. En lo que
se refiere a la moral, el hombre sólo tendrá que ser juzgado de acuerdo con
las normas que él mismo ha establecido al condenar a otros, ya que, como
Pablo deja en claro, procede deliberadamente a romper incluso sus propias
normas3
.
Por lo tanto, la persona ante usted no está en el vacío. Sabe algo del
mundo externo, y sabe algo de sí misma.
Cada hombre está en algún punto de la línea entre el mundo real y
la conclusión lógica de sus presuposiciones no cristianas. Cada persona
siente la atracción de dos consistencias: la atracción hacia el mundo real y
la atracción hacia la lógica de su sistema. Puede permitir que el péndulo
oscile entre ellos, pero no puede vivir en ambos lugares a la vez. Vivirá más
cerca de uno o de otro, dependiendo de la fuerza de la atracción en
cualquier momento dado. Tener que elegir entre una consistencia o la otra
es una verdadera condenación para el hombre. Cuánto más lógico es el
hombre no cristiano a sus propias presuposiciones, más lejos está del
mundo real; Y cuánto más cerca está del mundo real, más ilógico es para
sus presuposiciones.
LAS TENSIONES SE SIENTEN CON DIFERENTE FUERZA
Hemos dicho que toda persona, por inteligente o carente de
inteligencia que sea, se ha detenido en algún punto de la línea hacia la
conclusión coherente de su propia posición. Algunas personas están
dispuestas a ir más lejos que otras, alejándose del mundo real, para ser más
lógicas con sus presuposiciones.
122
Los existencialistas franceses Camus y Sartre, exhiben esto:
El mundo real Camus Sartre La conclusión lógica
el mundo externo de las presuposiciones
y el hombre mismo no cristianas del hombre
Sartre dijo que Camus no era suficientemente consistente sobre la
base de sus presuposiciones mutuas. La razón por la que hizo esto fue
porque Camus nunca abandonó la esperanza, centrada en una felicidad
personal aleatoria, contra la lógica de su posición. O de nuevo porque,
como se dijo cuando Camus recibió el Premio Nobel, nunca abandonó la
búsqueda de la moral, aunque el mundo parecía carecer de sentido. Estas
son las razones por las cuales, de los dos, Camus era más querido en el
mundo intelectual. Nunca obtuvo el mundo real resuelto, como hemos visto
de su libro La Peste, pero estuvo más cerca de él que Sartre.
Sartre tenía razón al decir que Camus era ilógico a sus
presuposiciones; pero, como vimos antes, él tampoco pudo ser coherente.
Cuando firmó el Manifiesto de Argelia, tomando una posición como si la
moral tuviera un significado real, él también estaba siendo inconsistente con
sus presuposiciones. Así, Sartre también está en tensión.
Cada persona puede moverse hacia adelante y hacia atrás a lo largo
de la línea en diferentes momentos de su vida, de acuerdo a sus
circunstancias, pero la mayoría de la gente se estabiliza más o menos en un
punto. Todo no cristiano, sea que duerma bajo los puentes de París o sea
totalmente burgués, está en algún punto de la línea.
El mundo real La conclusión lógica
el mundo externo de las presuposiciones
y el hombre mismo no cristianas del hombre
Esto no es una abstracción, pues cada una de estas personas está
creada a imagen de Dios, y por lo tanto está en tensión porque, dentro de sí
misma, hay cosas que hablan del mundo real. Los hombres en diferentes
culturas tienen diferentes normas de moral, pero no hay hombres que no
tengan algunas motivaciones morales. Siga a una joven moderna durante su
día en Londres. Ella puede parecer totalmente amoral. Pero si llegas a
conocerla encontrarás que, en algún momento, ella sintió la influencia de la
moral. El amor puede tener diferentes expresiones, pero todos los hombres
tienen algunas acciones motivadas por el amor. El individuo sentirá esta
tensión de diferentes maneras, en algunos será la belleza, en algunos será la
123
importancia, en algunos será la racionalidad, en algunos será el miedo a no
ser.
El hombre hoy busca desviar esta tensión diciendo que él no es más
que una máquina. Si no fuera más que una máquina, no encontraría ninguna
dificultad en avanzar paso a paso en la línea hacia la conclusión lógica de
sus presupuestos no cristianos. Pero el hombre no es una máquina, aunque
diga que lo es.
Suponiendo que un satélite fue puesto en órbita alrededor de la
tierra con una cámara que fue capaz de fotografiar todo en la superficie del
mundo. Si entonces esta información fuera alimentada a una computadora
gigante que no necesitara programación, ésta podría calcular que todo se
comportó mecánicamente. Pero el observador final no es una computadora,
sino el hombre individual. Siempre hay una persona en la habitación que no
me permite ver todo como una máquina, soy yo, el observador, porque me
conozco a mí mismo.
Los cristianos deben tener cuidado en este lugar. Porque la Biblia
dice que los hombres están perdidos, no dice que son nada. Cuando un
hombre dice que es una máquina o nada, se hace a sí mismo menos que la
perspectiva bíblica del hombre caído.
Por lo tanto, la primera consideración en nuestra apologética para el
hombre moderno, sea operario en una fábrica o un estudiante de
investigación, es encontrar el lugar donde su tensión existe. No siempre será
fácil hacer esto. Muchas personas nunca han analizado su propio punto de
tensión. Puesto que el hombre caído está separado de sí mismo. El hombre
es complicado y trata de enterrarse en sí mismo. Por lo tanto, tomará tiempo
y costará algo descubrir que la persona a la que estamos hablando, a
menudo no se ha descubierto a sí mismo. Dentro de sí mismo el hombre
encuentra fácil mentirse a sí mismo. Nosotros, en amor, mirando hacia la
obra del Espíritu Santo, debemos alcanzar esa persona y tratar de encontrar
dónde está el punto de tensión.
124
CAPÍTULO 2
Del Punto de Tensión al Evangelio
¿POR QUÉ HAY UN LUGAR PARA LA CONVERSACIÓN?1
Si el hombre ante usted fuera lógico a sus presuposiciones no
cristianas, usted no tendría ningún punto para la comunicación con él. Sería
imposible tener comunicación si él fuera coherente. Pero, en realidad, nadie
puede vivir lógicamente de acuerdo con sus propias presuposiciones no
cristianas y, en consecuencia, debido a que él se enfrenta al mundo real y a
sí mismo, en la práctica usted encontrará un lugar donde pueda hablar. Si él
fuera consistente no estaría donde está, suspendido entre el mundo real y las
conclusiones lógicas de sus presuposiciones. La única razón por la que
puede estar en el punto de tensión, más cercano al mundo real de lo que sus
presuposiciones indicarían lógicamente, es porque, hasta cierto punto, no es
lógico; y cuánto más cerca esté del mundo real, más ilógico es a sus
presuposiciones. Como ilustración: es ilógico para John Cage recoger
hongos como lo hace, en un universo que, él dice, es intrínsecamente
aleatorio, pero, ilógicamente, los recoge; y así, usted podría empezar a
hablarle sobre lo inadecuado de su sistema, con su música aleatoria, en
relación con sus hongos.
Entonces, en la práctica tenemos un punto para la conversación,
pero no se debe hablar de este de punto propiamente como “neutral”. Existe
porque, independientemente del sistema del hombre, tiene que vivir en el
mundo de Dios. Si fuera consistente con sus presuposiciones no cristianas,
estaría separado del universo real y del hombre real, y la conversación y la
comunicación no serían posibles2
.
De esta manera, no me parece que la apologética presuposicional se
deba considerar como la conversación final con los hombres acerca de
nosotros. Por otro lado, tratar de trabajar por debajo de la línea de la
desesperación sin un concepto claro y definido de la apologética
presuposicional es simplemente destruir la posibilidad de ayudar a las
personas del siglo XX. No sirve de nada hablar hasta que se tomen en
cuenta las presuposiciones, y especialmente los presupuestos cruciales
sobre la naturaleza de la verdad y el método para alcanzar la verdad.
125
DAR Y RECIBIR GOLPES
Cuando hemos descubierto, lo mejor que podemos, el punto de
tensión de una persona, el siguiente paso es empujarla hacia la conclusión
lógica de sus presuposiciones:
El mundo real La conclusión lógica
el mundo externo de las presuposiciones
y el hombre mismo no cristianas del hombre
Primero, no debemos tratar de alejar a un hombre de lo que él debe
deducir de su posición, sino hacia ella, en la dirección de la flecha.
Tratamos de moverlo en la dirección natural en la que sus presupuestos lo
llevarían. Entonces lo empujamos hacia el lugar donde debería estar si no se
hubiese detenido.
Mientras que intento hacer esto necesito recordar constantemente
que esto no es un juego. Si empiezo a disfrutarlo como una especie de
ejercicio intelectual, entonces soy cruel y no puedo esperar resultados
espirituales reales. A medida que saco al hombre de su falso equilibrio,
debe ser capaz de sentir que me preocupo por él. De lo contrario, acabaré
destruyéndolo, y la crueldad y la fealdad de todo esto también me destruirá.
Simplemente ser abstracto y frío es mostrar que realmente no creo que este
hombre sea creado a la imagen de Dios y por lo tanto uno de mi clase.
Empujarlo hacia la lógica de sus presuposiciones le va a causar dolor; por lo
tanto no debo ir más lejos de lo que necesito.
Si encontramos al hombre dispuesto a recibir a Cristo como
Salvador, entonces por todos los medios, no hablemos de presuposiciones,
sino digámosle las gloriosas Buenas Nuevas. El propósito de hablar a la
gente del siglo XX de esta manera no es hacerles admitir que tenemos razón
en alguna forma personalmente superior, ni empujarla de narices en la
tierra, sino hacerles ver su necesidad de escuchar el Evangelio. Tan pronto
como el hombre ante nosotros esté dispuesto a escuchar el Evangelio, no lo
empujemos más, porque es horrible ser impulsado en la dirección del sin
sentido en contra del testimonio del mundo externo y el testimonio de uno
mismo.
Mientras nos preparamos para decirle la respuesta de Dios a su
necesidad, debemos asegurarnos de que entiende que estamos hablando con
él sobre la verdad real, y no sobre algo vagamente religioso que parece
funcionar psicológicamente. Debemos asegurarnos de que entiende que
estamos hablando de una culpa verdadera ante Dios y que no le estamos
ofreciendo simplemente alivio para sus sentimientos de culpa.
126
Debemos asegurarnos que entiende que estamos hablando con él sobre la
historia, y que la muerte de Jesús no fue sólo un ideal o un símbolo, sino un
hecho en el espacio y el tiempo. Si estamos hablando con un hombre que no
entiende el término “historia en el espacio y el tiempo”, podemos decirle:
“¿Cree usted que Jesús murió en el sentido de que, si hubiera estado allí ese
día, podría haber frotado su dedo en la cruz y que se le enterrara una
astilla?” Hasta que él entienda la importancia de estas tres cosas, no está
listo para convertirse en cristiano.
Empújelo hacia la lógica de su posición en el área de sus propios
intereses reales. Si está interesado en la ciencia, lo empujaremos a la
conclusión lógica de su posición en la ciencia. Si es arte, entonces
gentilmente pero con firmeza lo empujamos desde el punto de tensión hasta
el final de sus presuposiciones. Debemos, en todos los puntos de la
conversación, permitirle hacer cualquier pregunta que quiera. No podemos
decir, por un lado, que creemos en la unidad de la verdad y, por otro lado,
retirarnos repentinamente de la discusión y decirle que crea en una
autoridad ciega. Tiene derecho a hacer preguntas. Es perfectamente cierto
que no todo cristiano procederá de esta manera, y sin embargo la gente es
llevada a Cristo por ellos. Por cada persona que se salva debemos estar muy
agradecidos. Pero retirarse diciendo o insinuando que “callen y crean”
puede conducir posteriormente a una debilidad espiritual, aunque se haga
cristiano, porque dejará preguntas cruciales sin respuesta. Por lo tanto, en
medio de nuestros intentos de presionar con nuestros argumentos, debemos
estar listos para recibir golpes también. Cuanto más sea un verdadero
hombre del siglo XX, más importante es, si usted desea verlo convertido en
un cristiano, aceptar los golpes de las preguntas en el nombre de Jesucristo,
y en nombre de la verdad. Por otro lado, manténgalo presionando, porque él
también debe seguir respondiendo preguntas. A medida que tomemos
tiempo para estudiar el mundo moderno en el que vivimos y, más
particularmente, nuestra Biblia, llegaremos a saber más y más respuestas.
Debemos habernos planteado la pregunta, “¿es el cristianismo verdadero?”.
Debemos ser hombres de las Escrituras, para que podamos saber cuál es el
contenido del sistema bíblico. Todos los días de nuestras vidas debemos
estar estudiando las Escrituras para asegurarnos de que lo que estamos
presentando realmente es la posición cristiana, y que la estamos
presentando lo mejor posible en nuestros días.
QUITANDO EL TECHO
Pensemos en ello de una manera ligeramente diferente. Cada hombre ha
construido un techo sobre su cabeza para protegerse en el punto de tensión:
127
El mundo real La conclusión lógica
el mundo externo de las presuposiciones
y el hombre mismo no cristianas del hombre
En el punto de tensión la persona no está en un lugar de
consistencia en su sistema y el techo se construye como una protección
contra los golpes del mundo real, tanto internos como externos. Es como
los grandes refugios construidos en algunos pasos de montaña para proteger
los vehículos de las avalanchas de roca y piedra que periódicamente caen
por la montaña. La avalancha, en el caso de los no cristianos, es el mundo
caído real y anormal que lo rodea. El cristiano, con amor y con verdaderas
lágrimas, debe quitar el refugio y permitir que la verdad del mundo externo
y de lo que el hombre es, lo golpeen. Cuando el techo se quita, cada hombre
debe estar desnudo y herido ante la verdad de lo que es.
La verdad que presentamos en primer lugar, no es una declaración
dogmática de la verdad de las Escrituras, sino la verdad del mundo externo
y la verdad de lo que el hombre mismo es. Esto es lo que le muestra su
necesidad. Luego, las Escrituras le muestran la naturaleza de su perdición y
la respuesta a ella. Estoy convencido que este es el verdadero orden para
nuestra apologética en la segunda mitad del siglo XX para el hombre que
vive bajo la línea de la desesperación.
El mundo real La conclusión lógica
el mundo externo de las presuposiciones
y el hombre mismo no cristianas del hombre
Es desagradable ser enterrado por una avalancha, pero debemos
permitir que la persona sufra esta experiencia a fin de que pueda darse
cuenta de que su sistema no tiene respuesta a las preguntas cruciales de la
vida. Debe llegar a saber que su techo es una protección falsa contra la
tormenta de lo que es, y entonces podemos hablarle de la tormenta del
Juicio de Dios.
Quitar el techo no es algún tipo de ejercicio opcional. Es
estrictamente bíblico en su énfasis. En el pensamiento del hombre del siglo
XX el concepto del Juicio y del infierno no tiene sentido, y por lo tanto,
128
comenzar a hablar aquí es murmurar en un lenguaje que no tiene contacto
con él. El infierno, o cualquier otro concepto similar, es impensable para el
hombre moderno porque le han lavado el cerebro para aceptar la creencia
monolítica del naturalismo que lo rodea. Nosotros, los occidentales, no
somos lavados del cerebro por nuestro Estado, sino que somos lavados del
cerebro por nuestra cultura. Incluso los radicales modernos son radicales en
un círculo muy limitado.
Antes de que los hombres pasaran por debajo de la línea de la
desesperación sabían, en su mayor parte, que eran culpables, pero rara vez
se les ocurría que también estaban muertos. Por otra parte, el hombre
moderno casi nunca se considera culpable, pero a menudo reconoce que
está muerto. La Biblia dice que ambas cosas son verdaderas. El hombre en
rebelión contra el Dios Santo que está ahí es culpable y ya está bajo la ira
de Dios. Porque es culpable, está separado de su único y verdadero punto de
referencia y por lo tanto también está muerto. La Biblia no dice que el
hombre se perderá, sino que está perdido. El abismo en la enseñanza bíblica
no llega con la muerte, sino con el punto de la conversión, cuando el
individuo pasa de muerte a vida. Este es el punto de la antítesis personal, y,
antes de eso, el hombre está realmente muerto.
Por lo tanto, comenzamos a tratar con el hombre moderno
predicando en el lugar donde pueda entender. A menudo entiende el punto
horrible de la falta de sentido. A menudo reconoce la tensión entre el
mundo real y la lógica de sus presuposiciones. A menudo aprecia el horror
de estar muerto y aun así vivo. La Palabra de Dios es abrumadoramente
clara en su enseñanza de que hay dos aspectos de la perdición, presente y
futuro. Cuando acepto a Cristo como Salvador, paso de muerte a vida, y por
lo tanto, antes de ese tiempo estoy claramente muerto. Por lo tanto, cuando
el hombre moderno se siente muerto, está experimentando lo que la Palabra
de Dios le dice que es. En sí mismo no podrá definir su estado muerto, pues
no sabe qué es su estado muerto, y menos aún sabe la solución a él, pero
está consciente de una cosa y es que está muerto. Nuestra tarea es decirle
que la muerte actual que conoce es una muerte moral y no sólo una pérdida
metafísica, y luego decirle la solución de Dios. Pero empezamos con la
perdición actual con la que él lucha. Esto no es añadir al Evangelio, es
aplicar en la práctica las profundidades de la verdad de la Palabra de Dios,
que el hombre en rebelión está muerto y sin propósito.
Esto es lo que queremos decir con quitar el techo. Pero no podemos
pensar que esto sea fácil. Lo más difícil de todo es que cuando hemos
expuesto al hombre moderno a su tensión, él todavía puede no estar
dispuesto a la verdadera solución. En consecuencia, puede parecer que lo
dejamos en un estado peor de lo que estaba antes. Pero esto es lo mismo
que en el evangelismo del pasado.
129
Cada vez que el evangelista predicaba la realidad del infierno, los hombres
que no creían eran más miserables después de escuchar su predicación que
si nunca lo hubieran oído. Estamos en la misma posición. Enfrentamos a los
hombres con la realidad; quitamos su protección y su escape; permitimos
que las avalanchas caigan y, si luego no se convierten en cristianos, en
realidad están en un estado peor que antes de que les habláramos.
130
CAPÍTULO 3
Aplicando el Evangelio
¿CÓMO NOS ATREVEMOS A HACERLO?
¿Cómo nos atrevemos a tratar con los hombres de esta manera?
Sólo por una razón: porque el cristianismo es la verdad. Si no estamos
funcionando en el área de que éste es verdad absoluta, el evangelismo es
cruel más allá de toda medida. Pero si éste es verdad, si es verdad que este
hombre delante de mí está separado de Dios y perdido ahora y por la
eternidad, entonces aunque en casos individuales los hombres no acepten a
Cristo y se queden peor que al principio, sin embargo, usted debe tener el
valor para hablar. Si hay una antítesis, hay una antítesis. Si existe lo que es
la verdad verdadera, existe lo que es el error. Si hay verdadera salvación
cristiana (en contraste con el concepto de salvación en la nueva teología),
hay perdición.
Cuando empecé a acercarme a los individuos de esta manera, hace
algunos años, mi esposa me dijo: “¿No tienes miedo de que alguien se
suicide algún día?” Desde entonces hemos tenido una joven que trató de
hacer esto; afortunadamente no murió y después hizo una profesión de fe.
Pero incluso si ella hubiera tenido éxito; después de caminar en las
montañas y llorar ante Dios, yo empezaría de la misma manera con la
siguiente persona que venga.
No podemos hacer esto hasta que hayamos enfrentado
personalmente la pregunta de si el sistema judeo-cristiano es verdadero en
la forma en que hemos estado hablando de la verdad. Cuando estamos
seguros de esto por nosotros mismos, entonces, si amamos a los hombres,
tendremos el valor de quitar el techo de la vida de otras personas y
exponerlas al colapso de sus defensas. Nosotros mismos, al enfrentarnos a
estas personas, debemos tener la integridad para seguir viviendo abiertos a
las preguntas: ¿Existe Dios? ¿Es verdad el contenido del sistema judeo-
cristiano?
Cuanto más comprensivos seamos cuando quitemos el techo, peor
se sentirá el hombre si rechaza la respuesta cristiana. En un mundo caído,
debemos estar dispuestos a afrontar el hecho de que, por amorosa que sea la
predicación del Evangelio, si un hombre lo rechaza, será miserable. Hay
oscuridad ahí. Creo que una de las razones por las que puedo hablar con
131
este tipo de persona del siglo XX es porque entiendo algo de cuán oscuro
puede ser. Los hombres deben saber con integridad que nos hemos
enfrentado a la realidad del camino oscuro que están pisando.
Una vez en la Universidad de Cambridge, un estudiante de
posgrado me dijo, frente a un grupo que se había reunido en su habitación,
“Sr. Schaeffer, le oí hablar el año pasado. Desde entonces he estado
preparando un documento y le preguntaría si me dejaría leerlo para usted.
Me atrevo a leerlo porque creo que usted entiende. Señor, estoy horrorizado
por una gran oscuridad”. No hay romanticismo a medida que uno busca
mover a un hombre en la dirección de la honestidad. Sobre la base de su
sistema usted lo está empujando cada vez más hacia lo que no sólo está
totalmente en contra de Dios, sino también contra sí mismo. Lo está
sacando del universo real, y por supuesto duele, por supuesto que hay
oscuridad en el lugar donde un hombre, a fin de ser coherente con sus
presuposiciones no cristianas, debe negar lo que hay en esta vida así como
en la siguiente.
A menudo es necesario tomar mucho más tiempo para presionarlo
hacia la conclusión lógica de su posición de lo que tardará en darle la
respuesta. Lutero habló de la Ley y del Evangelio; y, en primer lugar, la
Ley, la necesidad, siempre debe ser suficientemente clara. Entonces uno
puede darle la respuesta cristiana porque él sabe su necesidad de algo; y uno
puede decirle lo que su estado muerto realmente es, y la solución en la
estructura total de la verdad. Pero si no tomamos el tiempo suficiente para
quitar el techo, el hombre del siglo XX no comprenderá lo que estamos
tratando de comunicar, ya sea lo que causa su muerte, o la solución. Nunca
debemos olvidar que la primera parte del Evangelio no es “aceptar a Cristo
como Salvador”, sino que “Dios está ahí”. Sólo entonces estamos listos para
escuchar la solución de Dios para el dilema moral del hombre en la obra
sustitutoria de Cristo en la historia.
Cuando hemos llegado a este punto con un hombre, descubrimos
que, por más complicado que el hombre moderno esté bajo la línea de la
desesperación, por más sofisticado, culto o lleno de conocimiento, cuando
ve su necesidad, las Buenas Noticias son las mismas que siempre han sido.
Lo maravilloso es que en este punto no sólo se pueden dar las mismas ideas,
sino incluso se pueden usar las mismas palabras para todos los hombres.
Puedo recordar un momento hace unos años cuando dos personas
profesaron creer en Cristo en el mismo día. Uno era un médico muy
inteligente, el otro un campesino suizo muy sencillo. En las conversaciones
previas que tuve con ellos, el campesino habría comprendido muy poco de
mis conversaciones con el médico, pero en aquel día, cuando ambos habían
llegado a comprender su necesidad, cuando hablaba primero con uno y
132
luego con el otro, pude usar no sólo las mismas ideas, sino exactamente las
mismas palabras al decirle a cada uno la respuesta a la necesidad. No hay
punto de complicación una vez que el hombre inteligente o sencillo
entiende su necesidad; las mismas ideas e incluso las mismas palabras son
todo lo que ahora se necesita.
El problema al que nos enfrentamos al acercarnos al hombre
moderno no es cómo debemos cambiar la enseñanza cristiana para hacerla
más apetecible, porque hacer eso significaría desperdiciar cualquier
posibilidad de dar la respuesta verdadera al hombre en desesperación; sino
que sólo es un problema de cómo podemos comunicar el Evangelio para
que sea comprendido.
LA FE EN EL SENTIDO BÍBLICO
En primer lugar, la fe cristiana gira en torno a la realidad de la
existencia de Dios, Su estar ahí1
. También gira en torno a una aceptación
del hecho de que el dilema del hombre es moral y no metafísico. Cada
persona debe enfrentar estas dos cosas en su propio nivel como un asunto
de verdad.
Cuando el carcelero de Filipos preguntó a Pablo y a Silas: “¿Qué
debo hacer para ser salvo?”, el pasaje que sigue es: “Cree en el Señor
Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Y le hablaron la palabra del Señor a él
y a todos los que estaban en su casa”2
.
Lo que Pablo y Silas dijeron en respuesta a la pregunta no fue
hablado en el vacío. Debido al terremoto y a la forma notable en que Pablo
y Silas se comportaron en la cárcel, el carcelero tuvo razón para ser
consciente de la existencia de un Dios personal, uno que actúa en la
historia, responde a las oraciones y da a los hombres realidad en sus vidas.
Pero esto no fue todo. La ciudad entera había estado en un alboroto por todo
lo que Pablo y Silas habían estado diciendo y haciendo antes de que fueran
encarcelados. Finalmente, parecería, por la exactitud de la pregunta del
carcelero y por lo que sabemos de la costumbre constante de Pablo, que el
carcelero ya había escuchado el mensaje cristiano de Pablo mismo.
Después de haberlos llevado a su casa, leemos que Pablo y Silas
hablaron a él y a su casa más de las cosas del Señor. Sólo después de esto,
que no tenemos motivos para pensar que fue sólo una conversación de unos
minutos, todos creyeron.
La verdadera fe cristiana descansa en el contenido. No es una cosa
vaga que toma el lugar de un entendimiento verdadero, ni es la fuerza de la
fe lo que es de valor. La verdadera base de la fe no es la fe misma, sino la
obra que Cristo terminó en la cruz.
133
Mi creer no es la base para ser salvo; la base es la obra de Cristo. La fe
cristiana se exterioriza en una persona objetiva: “Cree en el Señor
Jesucristo, y serás salvo”.
Una vez que conocemos la verdad de la existencia de Dios, y
sabemos que tenemos una culpa moral verdadera ante un Dios Santo,
entonces deberíamos estar contentos de saber la solución a nuestro dilema.
La solución está del lado de Dios, no del nuestro.
Ahora el contenido de las promesas proposicionales de Dios
comienza a ser maravilloso para nosotros. Pablo y Silas hicieron tal
promesa proposicional al carcelero, y en la Biblia Dios da tales promesas
proposicionales de manera más general. Por ejemplo, Juan 3:36 dice: “El
que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no
verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”. Aquí hay una fuerte
antítesis. La segunda parte del versículo habla de la perdición presente y
futura del hombre, la primera parte del versículo da la solución de Dios. El
llamado a la creencia cristiana descansa en las promesas proposicionales de
Dios. Debemos considerar si estas cosas son verdaderas, pero entonces nos
enfrentamos con una elección, o le creemos, o llamamos a Dios un
mentiroso y nos alejamos, no dispuestos a inclinarnos ante Él.
A medida que un hombre se enfrenta a las promesas de Dios, la fe
cristiana significa inclinarse dos veces: En primer lugar, necesita inclinarse
en el ámbito del Ser (metafísicamente), esto es reconocer que es una
criatura ante el Creador personal infinito que está ahí. En segundo lugar,
tiene que inclinarse en el ámbito de la moral, es decir, reconocer que ha
pecado y, por tanto, tiene una culpa moral verdadera ante el Dios que está
ahí. Si tiene una culpa moral verdadera ante un Dios infinito, tiene el
problema de que él, como finito, no tiene forma de eliminar tal culpa. Así,
lo que necesita es una solución no humanista. Ahora él se enfrenta a la
promesa proposicional de Dios, “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo”.
Lo que resta es el significado de “creer en el Señor Jesucristo”.
¿Qué significa creer en, ponerse en, Cristo? Yo sugeriría que hay cuatro
aspectos cruciales a considerar. Se podrían considerar más detalles, pero
estos son cruciales. No son consignas que se repitan de memoria y no tienen
que ser dichas en estas palabras, sino que el individuo debe haber llegado a
una conclusión y afirmación positiva acerca de ellas, si quiere creer en el
sentido bíblico:
1. ¿Crees que Dios existe y que es un Dios personal, y que Jesucristo es
Dios, recordando que no estamos hablando de la palabra o idea dios, sino
del Dios personal infinito que está ahí?
134
2. ¿Reconoces que eres culpable ante la presencia de este Dios, recordando
que no estamos hablando de sentimientos de culpa sino de verdadera culpa
moral?
3. ¿Crees que Jesucristo murió en el espacio y el tiempo en la historia en la
cruz, y que cuando murió su trabajo sustitutorio de llevar el castigo de Dios
contra el pecado fue plenamente realizado y completo?
4. Sobre la base de las promesas de Dios en su comunicación escrita para
nosotros, la Biblia, ¿usted ha confiado en este Cristo como su Salvador
personal, no confiando en algo que usted mismo ha hecho o hará?
Pero tenga en cuenta que la promesa de Dios: “El que cree en el
Hijo tiene vida eterna”, descansa sobre: Dios está ahí; Cristo es la segunda
persona de la Trinidad cuya muerte, por tanto, tiene un valor infinito; no
venir presuntuosamente pensando que puedo salvarme a mí mismo, sino
que me pongo en la obra terminada de Cristo y las promesas escritas de
Dios. Mi fe es simplemente las manos vacías por medio de las cuales acepto
el regalo gratuito de Dios.
En la obra de Juan Bunyan, El Progreso del Peregrino, Esperanza
lo dice de esta manera: “Él (Fiel) me ofrece ir a él y ver. Entonces dije que
era presunción. Dijo: no, porque fui invitado a venir3
. Entonces me dio un
libro acerca de Jesús, para animarme a venir más libremente; y dijo acerca
de ese libro, que cada jota y tilde del mismo estaba más firme que el cielo y
la tierra... Entonces le pregunté cómo debía hacerle mi súplica; y él dijo: ve,
y lo encontrarás en un trono, donde se sienta todo el año para dar remisión y
perdón a los que vienen. Le dije que no sabía qué decir cuando viniera; y él
me dijo que dijera a este efecto: Dios se misericordioso conmigo pecador, y
hazme conocer y creer en Jesucristo; Porque yo veo que si su justicia no
hubiese sido, o no tuviera fe en esa justicia, seré arrojado por completo.
Señor, he oído que tú eres un Dios misericordioso, y has ordenado que tu
Hijo Jesucristo sea el Salvador del mundo; y además, que estás dispuesto a
otorgarlo a un pobre pecador como yo, y en realidad soy un pecador. Señor,
toma esta oportunidad y magnifica tu gracia en la salvación de mi alma por
medio de tu Hijo Jesucristo”. Bunyan dice que Esperanza no entendió
inmediatamente, pero pronto lo hizo y dijo: “De todo lo que he reunido
tengo que buscar la justicia en su persona, y para la satisfacción de mis
pecados con su sangre, qué lo que hizo en obediencia a la ley de su Padre, y
sometiéndose a la pena de ella, no fue para sí mismo, sino para él que lo
acepte para su salvación, y ser agradecido”4
.
135
Esto es lo que significa “creer en el Señor Jesucristo”. Si un hombre
ha creído de esta manera tiene la promesa de Dios que él es un cristiano5
.
Por supuesto, convertirse en cristiano es sólo el comienzo, pero
pensaremos más en eso en la última sección de este libro.
Después de que una persona se ha convertido en cristiana, cuatro
cosas le ayudarán:
1. Un estudio regular de la Biblia, que es la comunicación de Dios para
nosotros.
2. Oración regular. Ahora que nuestra culpa ha sido removida, no hay
barrera entre nosotros y Dios y somos capaces de hablar libremente con Él.
Hay dos tipos de oración que tendremos que practicar: momentos especiales
de oración, y el constante mirar al Señor a medida que avanzamos en
nuestras tareas diarias.
3. Hablar con otros acerca del Dios que existe y su solución al dilema del
hombre.
4. Asistencia regular a una iglesia donde se crea en la Biblia. Esto no
significa cualquier iglesia, sino una que sea fiel al contenido de la Biblia.
136
SECCIÓN V
El Pre-Evangelismo no es
una Opción Fácil
CAPÍTULO 1
Encomendando la Fe Cristiana a Nuestra
Generación
LA DEFENSA DE LA FE
Hay dos propósitos de la apologética cristiana. El primero es la
defensa. El segundo es comunicar el cristianismo de una manera que
cualquier generación pueda entender.
La defensa es adecuada y necesaria porque en todas las épocas el
cristianismo histórico estará bajo ataque. La defensa no significa estar a la
defensiva. Uno no debe sentirse avergonzado por el uso de la palabra
defensa. Los proponentes de cualquier posición que estén vivos en su
propia generación deben dar una respuesta suficiente para ella cuando se
planteen preguntas sobre la misma. Por lo tanto, la palabra defensa no se
usa aquí en sentido negativo, porque en cualquier conversación, en
cualquier comunicación que sea realmente un diálogo, deben darse
respuestas a las objeciones planteadas.
Estas respuestas son necesarias en primer lugar para mí como
cristiano, si voy a mantener mi integridad intelectual, y si quiero mantener
unida mi vida personal, devocional e intelectual. En segundo lugar, estas
respuestas son necesarias para el bien de aquellos por quienes tengo una
responsabilidad.
No es razonable esperar que la gente de la siguiente generación en
cualquier época continúe en la posición cristiana histórica, a menos que se
les ayude a ver en dónde son falaces los argumentos y connotaciones
presentados contra el cristianismo y contra ellos por su generación.
Debemos preparar a los jóvenes cristianos para que se enfrenten a la cultura
monolítica del siglo XX enseñándoles cuál es el ataque particular en nuestra
generación, en contraste con los ataques de generaciones anteriores.
En todas partes que voy, tanto en Estados Unidos como en otros
países, los hijos de los cristianos están perdiendo el cristianismo histórico.
Esto ocurre no sólo en pequeños grupos en pequeñas áreas geográficas, sino
en todas partes. Lo están perdiendo porque los padres son incapaces de
entender a sus hijos, y por lo tanto no pueden realmente ayudarlos en su
momento de necesidad.
138
Esta falta de comprensión no es sólo de parte de los padres individuales,
sino también a menudo de iglesias, colegios cristianos y misiones cristianas.
Algunas universidades cristianas (y no estoy hablando de universidades
“liberales”) pierden a muchos de sus estudiantes del diez por ciento más
sobresaliente antes de que se gradúen. Hemos dejado a la siguiente
generación desnuda ante el pensamiento del siglo XX por el que está
rodeada.
Así pues, la defensa, para mí y para aquellos de quienes soy
responsable, debe ser una defensa consciente. No podemos asumir que,
porque somos cristianos, en el pleno sentido bíblico y habitados por el
Espíritu Santo, automáticamente estaremos libres de la influencia de lo que
nos rodea. El Espíritu Santo puede hacer lo que Él quiere, pero la Biblia no
separa Su obra del conocimiento; ni la obra del Espíritu Santo quita nuestra
responsabilidad como padres, pastores, evangelistas, misioneros o maestros.
LA COMUNICACIÓN DE LA FE
Dicho esto, sin embargo, la apologética cristiana nunca debe
detenerse en guardarse de los ataques. Tenemos la responsabilidad de
comunicar el Evangelio a nuestra generación.
La apologética cristiana no es como vivir en un castillo con el
puente levadizo arriba y ocasionalmente arrojar una piedra por encima de
los muros. No se debe basar en una mentalidad de ciudadela, sentado dentro
y diciendo: “Aquí no me puedes alcanzar”. Si el cristiano adopta esta
actitud, ya sea en la teoría o en la práctica, cesará su contacto con los que
han aceptado el pensamiento del siglo XX. La apologética no debe ser
meramente una materia académica, un nuevo tipo de escolasticismo. Debe
ser pensada y practicada agresivamente en un contacto vivo con la
generación actual. Por lo tanto, el cristiano no debería interesarse sólo en
presentar un sistema bien equilibrado por sí solo, como en algún sistema
metafísico griego, sino en algo que tiene contacto constante con la realidad,
la realidad de las preguntas que son planteadas por su propia generación.
Nadie puede llegar a ser cristiano a menos que entienda lo que el
cristianismo está diciendo. Muchos pastores, misioneros y maestros
cristianos parecen estar indefensos mientras tratan de hablar con la gente
educada y la masa de personas que los rodea. No parecen enfrentarse al
hecho de que es nuestra tarea hablar a nuestra generación; el pasado se ha
ido, y el futuro todavía no está aquí. Así que el lado positivo de la
apologética es la comunicación del Evangelio a la generación actual en
términos que puedan entender.
139
En primer lugar, es importante recordar que no podemos separar la
verdadera apologética de la obra del Espíritu Santo, ni de una relación viva
en oración con el Señor por parte del cristiano. Eventualmente debemos
entender que la batalla no es sólo contra carne y sangre.
Sin embargo, el énfasis bíblico que el conocimiento es necesario
antes de la salvación nos influirá en la consecución de ese conocimiento
que es necesario para comunicar el Evangelio. El cristianismo histórico
nunca se ha separado del conocimiento. Insiste en que toda la verdad es
una, y debemos vivir y enseñarla aunque el pensamiento y la teología del
siglo XX la nieguen.
La invitación a actuar sólo se produce después de haber recibido
una base adecuada de conocimientos. Esto coincide con la razón que Juan
dio para escribir su evangelio: “Hizo además Jesús muchas otras señales en
presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero
éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y
para que creyendo, tengáis vida en su nombre”1
. La palabra “señal” está
relacionada con los acontecimientos históricos de la vida, muerte y
resurrección de Cristo como se presentan en este evangelio. En el lenguaje
del siglo XX podríamos traducir “señal” como “prueba en el espacio y el
tiempo”: “Hizo además Jesús muchas otras pruebas en el espacio y el
tiempo”. Obsérvese que estas pruebas en el espacio y el tiempo, que por su
misma naturaleza son observables, fueron presentadas como si hubieran
sido hechas en presencia de los discípulos que las observaban. Y no sólo
eso, sino que han sido escritas en forma verbalizada. Esto significa, por
supuesto, que estas pruebas en el espacio y el tiempo pueden ser
consideradas sobre la base del uso normal del lenguaje como se establece
en las gramáticas y los léxicos.
El orden en estos versículos es importante. En primer lugar, estas
son pruebas en el espacio y el tiempo en forma escrita, y por lo tanto
capaces de una consideración cuidadosa. En segundo lugar, estas pruebas
son de tal naturaleza que dan evidencia buena y suficiente de que Cristo es
el Mesías profetizado en el Antiguo Testamento y también que Él es el Hijo
de Dios. De modo que, en tercer lugar, no se nos pide que creamos hasta
que nos hayamos enfrentado a la cuestión de si esto es cierto sobre la base
de la evidencia espacio temporal.
En el prólogo del evangelio de Lucas se establece el mismo tipo de
fundamento de conocimiento verdadero2
: “Puesto que ya muchos han
tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han
sido ciertísimas” (Hay cosas que han sucedido en la historia, en el espacio y
el tiempo ante ‘nosotros’), “tal como nos lo enseñaron los que desde el
140
principio lo vieron con sus ojos” (Esta historia está abierta a verificación
por testigos oculares), “y fueron ministros de la palabra, me ha parecido
también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas
desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo” (lo que
está abierto a la verificación también puede ser comunicado verbalmente
por escrito), “para que conozcas bien la verdad de las cosas (o palabras) en
las cuales has sido instruido”. No hay ningún salto en la oscuridad, porque
es posible “conocer la verdad”. Sólo cuando hemos comprendido esta
introducción estamos listos para el resto del evangelio de Lucas,
comenzando en el versículo siguiente: “Hubo en los días de Herodes, rey de
Judea, un sacerdote...”. Sabemos por el prólogo que Lucas está tratando con
un marco de verdad histórica, y debemos colocar a Herodes, a Zacarías y a
Cristo dentro de este marco de espacio y tiempo.
El conocimiento precede a la fe. Esto es crucial para entender la
Biblia. Decir, como debe un cristiano, que sólo la fe que cree en Dios sobre
la base del conocimiento es fe verdadera, es decir algo que causa una
explosión en el mundo del siglo XX.
141
CAPÍTULO 2
La Importancia de la Verdad
Hace algún tiempo estuve hablando en la Universidad de Oxford a
un grupo de estudiantes de teología sobre el tema de la comunicación del
Evangelio a aquellas personas que están particularmente dominadas por el
consenso del pensamiento del siglo XX. Cuando terminé de hablar, un
estudiante de postgrado canadiense se puso de pie y dijo: “Señor, si le
entendemos bien, está diciendo que el pre-evangelismo debe venir antes del
evangelismo. Si esto es así, entonces hemos cometido un error en Oxford.
La razón por la que no hemos estado alcanzando a muchas de estas
personas es porque no hemos tomado el tiempo suficiente con el pre-
evangelismo”. Dije que estaba totalmente de acuerdo.
LA VERDAD ESTÁ ANTES DE LA CONVERSIÓN
Antes de que un hombre esté listo para ser cristiano, debe tener una
comprensión adecuada de la verdad, sea que haya analizado completamente
su concepto de verdad o no. Todas las personas, se den cuenta de ello o no,
funcionan en el marco de algún concepto de verdad. Nuestro concepto de
verdad afectará radicalmente nuestra comprensión de lo que significa ser
cristiano. En este punto, no estamos preocupados por el contenido de la
verdad, sino por el concepto de verdad, lo que es la verdad.
Algunos que se consideran verdaderos cristianos han sido
infiltrados por las formas de pensamiento del siglo XX. En referencia a la
conversión, en un sentido cristiano, la verdad debe estar en primer lugar. La
frase “aceptar a Cristo como Salvador” puede significar cualquier cosa. No
estamos diciendo lo que estamos tratando de decir, a menos que dejemos
completamente claro que estamos hablando de una verdad objetiva, cuando
decimos que el cristianismo es verdadero y por lo tanto que “aceptar a
Cristo como Salvador” no es sólo alguna forma de salto en el “piso de
arriba”.
VERDAD Y ESPIRITUALIDAD
Así como este asunto de la verdad objetiva necesita ser enfatizado
antes de que podamos hacer un evangelismo eficaz, lo mismo debe
considerarse antes de que podamos hablar de la verdadera espiritualidad.
142
Desde el punto de vista bíblico, la espiritualidad no está
fragmentada y, por lo tanto, debe contrastarse con los conceptos modernos
de espiritualidad, tanto en Occidente como en Oriente, y,
desafortunadamente, con algunos conceptos evangélicos. No está
fragmentada porque concierne al hombre integral en su vida total momento
a momento. En contra de esta verdadera visión bíblica, algunos evangélicos
han sido platónicos en el sentido de que han puesto demasiado énfasis en el
alma en contraste con el hombre completo incluyendo el cuerpo y el
intelecto.
Es muy importante darse cuenta, en contra de los conceptos
modernos de experiencia espiritual, que la experiencia basada en la Biblia
descansa firmemente en la verdad. No es sólo una experiencia emocional, ni
es sin contenido.
Podemos pensar que la verdadera espiritualidad tiene tres partes. El
comienzo indispensable es considerar quién (o qué) “está ahí”, y cómo
puedo tener una relación con él (o eso). Ese algo debe ser comprendido y
definido. No puedes tener una relación personal con algo desconocido.
Entonces, habiendo entendido quién es con quien debo tener una relación
personal y cómo puedo tenerla, viene el verdadero paso de entrar en esa
relación. La Biblia llama a esto “nacer de nuevo”, y este es un paso que una
persona sólo puede tomar como un individuo. No podemos nacer de nuevo
en grupos, solo uno a la vez. Pero decir que se trata de una cuestión
individual no es lo mismo que decir que es individualista. Las palabras
pueden sonar parecidas pero son completamente diferentes. Esto da la base
para todo un concepto sociológico y cultural.
La verdadera espiritualidad no puede ser abstraída de la verdad en
un extremo, ni del hombre completo y toda la cultura en el otro. Si hay una
verdadera espiritualidad, debe abarcar todo. La Biblia insiste en que la
verdad es una, y es casi el único sistema sobreviviente en nuestra
generación que lo hace.
Para evitar la confusión, consideremos lo que no implica este
énfasis en la unidad de la verdad. En primer lugar, desde el punto de vista
bíblico, la verdad no está en última instancia relacionada con la ortodoxia.
La ortodoxia es importante y me conocen como un hombre que es un
teólogo ortodoxo convencido. Pero la verdad no está en última instancia
relacionada con la ortodoxia. En segundo lugar, la verdad tampoco está
relacionada con los credos. Yo también creo que debemos defender los
credos cristianos históricos, pero debemos darnos cuenta de que, mientras
que los credos son importantes, la verdad no está finalmente relacionada
con ellos. La verdad está relacionada con algo que respalda tanto a la
ortodoxia como a los credos.
143
En tercer lugar, la verdad no está relacionada en última instancia ni
con las Escrituras. Déjeme explicar. Aunque creo firmemente lo que la
Iglesia Primitiva y los Reformadores enseñaron acerca de la naturaleza de
las Escrituras, y aunque quisiera enfatizar que lo que tienen que decir acerca
de las Escrituras es crucialmente importante, una vez más, la verdad
finalmente está relacionada con algo detrás de las Escrituras. Las Escrituras
son importantes, no porque estén impresas en cierto modo ni encuadernadas
en cierto tipo de piel, ni porque hayan ayudado a mucha gente. Esta no es la
razón básica para que las Escrituras sean abrumadoramente importantes. La
Biblia, los credos históricos y la ortodoxia son importantes porque Dios está
ahí, y, finalmente, esa es la única razón por la que tienen su importancia.
La fuerza de esto me hizo más clara hace varios años cuando un
joven arquitecto suizo-alemán estaba informando en uno de nuestros
seminarios de Casa Farel en Suiza sobre los últimos ensayos de Max
Planck. Señaló que Planck, hablando en términos de su disciplina, que era
la física y no la religión, dijo que el hombre moderno ha tenido que cambiar
el escenario varias veces en nuestra generación, y la pregunta que planteó
fue: ¿cuál será el escenario final? Planck estaba diciendo que no sabemos
cuál será el escenario final en la estructura material del universo. Como un
cristiano, y como uno que habla al mundo del siglo XX, esta idea de un
escenario final comenzó a taladrar mi mente ¿Cuál es el escenario final de
la verdad?
La respuesta sólo puede ser la existencia de Dios y quien es Él. Por
lo tanto, la verdad cristiana es aquella que está en relación con lo que existe
y, en última instancia, con el Dios que existe. Y la verdadera espiritualidad
consiste en estar en la relación correcta con el Dios que está ahí, primero en
el acto de la justificación “una vez y para siempre”, en segundo lugar,
estando en esa relación correcta como una realidad continua momento a
momento. Este es el énfasis bíblico de la verdadera espiritualidad. Es una
relación correcta continua, momento a momento, con el Dios que existe.
EL DIOS DETRÁS DE LA VERDAD
He escogido usar esta expresión “Dios está ahí” como equivalente a
“Dios existe”, no porque desconozca las discusiones teológicas de hoy, ni
porque haya conocido a alguien que, sosteniendo la verdad de la Biblia,
crea en un universo de tres niveles; sino para enfrentar el problema de la
nueva teología, que niega que Dios está ahí en el sentido bíblico histórico.
Debemos tener el valor de decir que Dios está ahí, o, para usar una
terminología diferente, el ambiente final de lo que está ahí es Dios mismo,
el que ha creado todo lo demás.
144
Observemos cuidadosamente que, al decir que Dios está ahí,
estamos diciendo que Dios existe, y no sólo hablamos de la palabra Dios, o
la idea de Dios. Estamos hablando de la relación correcta con el Dios vivo
que existe. Para entender los problemas de nuestra generación, debemos
estar muy conscientes de esta distinción.
La semántica (análisis lingüístico) constituye el corazón del estudio
filosófico moderno en el mundo anglosajón. Aunque el cristiano no puede
aceptar este estudio como una filosofía total, no hay ninguna razón por la
que no debería estar contento por el concepto de que las palabras necesitan
ser definidas antes de que puedan ser utilizadas en la comunicación. Como
cristianos debemos entender que no hay una palabra tan sin sentido como la
palabra “dios” hasta que se defina. Ninguna palabra ha sido usada para
enseñar conceptos absolutamente opuestos tanto como la palabra “dios”. En
consecuencia, no seamos confundidos. Hoy en día hay mucha
“espiritualidad” que se relacionaría con la palabra dios o con la idea dios;
pero esto no es de lo que estamos hablando. La verdad bíblica y la
espiritualidad no están en relación con la palabra dios, o con la idea de
dios. Es una relación con el único que está ahí, que es un concepto
completamente diferente.
Siguiendo con la discusión de quién o qué es Dios, surge la segunda
pregunta fundamental de hoy: “¿Quién o qué soy yo?”. Para poder tener una
relación significativa entre Dios y el hombre, debe darse una respuesta a
ambas preguntas.
La respuesta que demos aquí afectará profundamente nuestra idea
de la forma de la relación entre Dios y el hombre. Si consideramos que esta
relación es mecánica, determinista o, infinitamente más maravillosa,
personal, se volverá nuestra respuesta a las preguntas “¿Quién es ese Dios
que está ahí?” y “¿Quién soy yo?”.
Hoy muchas personas sensibles están luchando realmente por sus
vidas, haciendo la pregunta, “¿Cuál es el propósito del hombre?”. De hecho,
el hombre moderno no ha encontrado una respuesta satisfactoria a esta
pregunta, en cualquiera de sus campos de pensamiento. No importa mucho
si se ha acercado a ella en las líneas del racionalismo desnudo o del salto a
la oscuridad del misticismo secular y teológico moderno; el hombre del
siglo XX ha fracasado en responder a esta pregunta.
Cuando alguien me pregunta la respuesta cristiana a esta pregunta
del propósito, la razón de la existencia del hombre, yo siempre lo llevaría al
primer mandamiento de Cristo. De paso, notemos que no hay razón para
pensar que el primer mandamiento: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”1
, sea
simplemente un primer mandamiento pronunciado por Jesús.
145
Sabemos que no es así porque lo citó del último libro de Moisés, el libro de
Deuteronomio. Pero podemos decir algo más. Seguramente es el primer
mandamiento porque es el que expresa el propósito del Hombre e,
individualmente, mi propósito.
Pero no es suficiente citar esto por sí solo. Sin la respuesta dada por
el cristianismo histórico de que Dios realmente está ahí, tal respuesta sólo
puede ser otro cliché para el investigador honesto, sólo otra “respuesta
religiosa” del siglo XX; y no podemos culparlo si deja de escuchar. Cuando
escucho este primer mandamiento de amar al Dios que está ahí con todo lo
que soy, éste conlleva un concepto total de vida y de verdad. Un hombre
sólo puede amar a un Dios que existe y que es personal y de quien tiene
conocimiento. Así que el hecho de que este Dios se ha comunicado es
también de suprema importancia. Pero este mandamiento lleva algo más;
me dice algo muy fundamental y emocionante sobre mí mismo.
En realidad, hay algo de qué emocionarse si conocemos los dilemas
de nuestra generación. Si usted pudiera estar conmigo en la orilla izquierda
del Sena en París, o en las universidades de Europa; si pudiera ver a los
hombres y mujeres, sobrios y sensibles que vienen a nuestro chalet
haciendo estas preguntas con deseos reales, se daría cuenta de que hay algo
electrizante en saber acerca de “uno mismo”.
En lo que respecta a la mentalidad moderna, es absolutamente
destructivo que se diga que no hay nada intrínsecamente absurdo en
invitarme a amar al Dios que está ahí, y que Dios es de tal naturaleza y que
yo soy de tal naturaleza como para hacer de esto una proposición válida.
Aquellos que entienden lo que está involucrado no lo descartan como “algo
que he oído desde que era pequeño”. Pensar en las implicaciones es
totalmente emocionante. El Dios que está allí es de tal naturaleza que puede
ser amado, y yo soy de tal naturaleza que puedo amar; y así este primer
mandamiento, o propósito básico del hombre, es lo opuesto de una
declaración sin sentido. Sé lo que es el Hombre, y sé quién soy.
146
SECCIÓN VI
La Vida Personal y Corporativa
en el
Clima del Siglo XX
CAPÍTULO 1
Demostrando el Carácter de Dios
LA SALVACIÓN NO TERMINA CON EL INDIVIDUO
Hemos examinado la tensión que un no cristiano está destinado a
sentir, la tensión entre el mundo real y la conclusión lógica de las
presuposiciones no cristianas de un hombre. Si somos honestos, los
cristianos también tienen una pregunta que enfrentar. A medida que las
personas nos observan, individual y corporativamente, y escuchan nuestras
presuposiciones, ¿qué ven con respecto a nuestra coherencia con nuestras
presuposiciones?
El hombre, ahora La conclusión lógica
cristiano, y sus de nuestras presuposiciones
presuposiciones cristianas
En esta sección final trataré de abordar la cuestión de una realidad
que es visible para un mundo que observa.
Como cristianos, debemos considerar cuáles son las conclusiones
lógicas de nuestras presuposiciones. Aquí estamos hablando de apologética,
no de manera abstracta, no escolástica, ni como una materia enseñada en
una escuela cristiana, sino como practicada en las batallas de nuestra
generación. La apologética cristiana debe ser capaz de mostrar
intelectualmente que el cristianismo habla de la verdad verdadera; pero
también debe demostrar que no es sólo una teoría. Esto es necesario para la
defensa del rebaño de Cristo, y también en el sentido positivo de alcanzar a
los hombres que honestamente hacen preguntas. Lo observable, individual y
corporativamente, también está incluido en la apologética cristiana. Esto
siempre debería haber sido comprendido y considerado; pero es sumamente
importante, en vista de las formas de pensamiento de nuestra generación,
mostrar que el cristianismo no es sólo una mejor dialéctica.
Nosotros, como evangélicos ortodoxos, a menudo hemos cometido
el error de detenernos en la salvación individual. Históricamente la palabra
cristiano ha significado dos cosas. Primero, la palabra cristiano define a un
hombre que ha aceptado a Cristo como su Salvador. Esto es decididamente
individual. Pero hay una segunda consideración también. Se trata de lo que
fluye de la salvación individual.
148
Si bien es cierto que hay una salvación individual, y éste es el comienzo de
la vida cristiana, sin embargo, a medida que examinamos la enseñanza
acerca de la Iglesia y consideramos la fuerza de la Iglesia a través de los
siglos, esa salvación individual debe mostrarse también en las relaciones
corporativas.
Cuando el hombre cayó, ocurrieron varias divisiones. La primera y
más básica división es entre el hombre que se ha rebelado y Dios. Todas las
otras divisiones fluyen de ésta. Estamos separados de Dios por nuestra
culpa, una verdadera culpa moral. Por lo tanto, necesitamos ser justificados
sobre la base de la obra sustitutoria terminada del Señor Jesucristo. Sin
embargo, es bastante claro a partir de las Escrituras y de la observación
general, que las separaciones no se detuvieron con la separación del hombre
de Dios. En segundo lugar, el hombre está separado de sí mismo. Esto da
lugar a los problemas psicológicos de la vida. En tercer lugar, el hombre
está separado de los otros hombres, llevando a los problemas sociológicos
de la vida. En cuarto lugar, el hombre está separado de la naturaleza.
De acuerdo con la enseñanza de las Escrituras, la obra terminada
del Señor Jesucristo está destinada finalmente para traer sanidad a cada una
de estas divisiones: sanidad que será perfecta en todos los aspectos cuando
Cristo vuelva en la historia en el futuro.
En la justificación, hay una relación que ya es perfecta. Cuando el
individuo acepta a Cristo como su Salvador, sobre la base de la obra
terminada de Cristo, Dios como Juez declara que su culpa se ha ido
inmediatamente y para siempre. Respecto a las demás separaciones, es
evidente a partir de la enseñanza bíblica y de las luchas del pueblo de Dios
a lo largo de los años de la Iglesia, que en esta vida la sangre de Cristo está
destinada a traer una sanidad sustancial ahora. La salvación individual
viene con justificación y la culpa se ha ido inmediatamente. Entonces viene
un día futuro cuando mi cuerpo será resucitado de entre los muertos, y las
otras separaciones serán completamente sanadas. Ahora, en la vida
presente, cuando los hombres pueden observarnos, debe haber una sanidad
sustancial de estas otras divisiones. Sustancial es la palabra correcta para
usar porque lleva consigo dos ideas. En primer lugar, significa que aún no
es perfecta. En segundo lugar, significa que habrá una realidad.
LA CALIDAD VISIBLE
El mundo tiene derecho a mirarnos y a juzgar. Jesús nos dice que al
amarnos los unos a los otros, el mundo juzgará, no sólo si somos sus
discípulos, sino si el Padre envió al Hijo1
. La apologética final, junto con la
149
defensa y presentación, lógica y racional, es lo que el mundo ve en el
cristiano individual y en nuestras relaciones corporativas. El mandamiento
de que debemos amarnos unos a otros seguramente significa algo mucho
más enriquecedor que la simple relación organizacional. No es que
debamos minimizar una relación organizacional adecuada, sino que uno
puede mirar a los hombres unidos en un grupo organizado llamado iglesia y
no ver nada de una sanidad sustancial en la división entre los hombres en la
vida presente.
Por otro lado, la enseñanza de Jesús y de la Iglesia del Nuevo
Testamento pone de manifiesto que mientras haya “la Iglesia invisible”, la
Iglesia no debe estar escondida en un lugar invisible, como si no importara
lo que vean los hombres. Lo que estamos llamados a hacer, sobre la base de
la obra terminada de Cristo en el poder del Espíritu por medio de la fe, es
mostrar una sanidad sustancial, individual y luego corporativa, para que los
hombres puedan verla. Aquí también hay una parte de la apologética: una
presentación que dé al menos alguna demostración de que estas cosas no
son teóricas ni una dialéctica nueva, sino reales; no perfectas, pero
sustanciales. Si sólo hablamos y mostramos los efectos individuales del
Evangelio, el mundo, psicológicamente condicionado como lo está hoy, los
explicará. Lo que el mundo no podrá explicar es una demostración
sustancial y corporativa de las conclusiones lógicas de las presuposiciones
cristianas. No es cierto que el Nuevo Testamento presente un concepto
individualista de la salvación. Individual, sí: debemos venir a ella uno a la
vez; pero no es individualista solamente. Primero debe haber una realidad
individual, y luego la corporativa. Ninguno será perfecto en esta vida, pero
debe ser real. He descubierto que las personas endurecidas del siglo XX no
esperan que los cristianos sean perfectos. No nos echan en cara cuando,
individual o corporativamente, encuentran menos que la perfección en
nosotros. No esperan perfección, pero sí esperan realidad; y tienen derecho
a esperar la realidad, sobre la autoridad de Jesucristo.
Debe haber comunión y comunidad entre el pueblo de Dios: no una
comunidad falsa, que se configura como si la comunidad humana fuera un
fin en sí mismo; sino que en la iglesia local, en una misión, en una escuela,
donde quiera que esté, allí el verdadero compañerismo debe ser evidente
como resultado de la salvación original e individual. Esta es la verdadera
Iglesia del Señor Jesucristo, no una simple organización, sino un grupo de
personas, individualmente hijos de Dios, reunidos por el Espíritu Santo para
una tarea particular, ya sea en una situación local o en un área más amplia.
La Iglesia del Señor Jesucristo debe ser un grupo de aquellos que son
redimidos y reunidos sobre la base de la verdadera doctrina.
150
Pero posteriormente, juntos deben mostrar una “sanidad sociológica”
sustancial de las brechas entre los hombres que han surgido a causa del
pecado del hombre.
La posición sociológica cristiana es que los problemas sociológicos
que encontramos, independientemente de lo que puedan ser, son el
resultado de la separación que ha llegado entre los hombres a causa del
pecado. Ahora el mundo debe ser capaz de ver en la Iglesia las marcas que
muestren que hay una sanidad sociológica sustancial posible en la
generación actual. Nunca podemos esperar que el testimonio de una
generación anterior sea suficiente para nuestro propio tiempo. Podemos
señalar las maravillas de los logros del pasado, pero los hombres tienen
derecho a decir: “Este es nuestro momento, esta es nuestra historia, ¿qué
hay de hoy?” No es suficiente que la Iglesia se comprometa con el Estado
en la sanidad de los males sociales, aunque a veces esto es importante. Pero
cuando el mundo pueda volverse y vea a un grupo del pueblo de Dios que
muestra una sanidad sustancial en el área de las relaciones humanas en su
vida presente, entonces el mundo se dará cuenta. Cada grupo de cristianos
es, por así decirlo, una planta piloto, demostrando que se puede hacer algo
en la situación actual, si sólo comenzamos en el camino correcto.
La vida corporativa en la Iglesia primitiva era muy fuerte en este
punto. No era perfecta, pero era fuerte. El testimonio que nos ha llegado de
una de las cosas que sacudió al Imperio Romano fue que al mirar a estos
cristianos, un corte transversal del amplio espectro sociológico en el
Imperio Romano desde esclavos hasta sus amos, e incluyendo algunos de la
casa de César, los no cristianos se vieron obligados a decir, “he aquí cómo
se aman”, no en un vacío, sino amándose unos a otros en el círculo de la
verdad.
REALISMO EN LA DEMOSTRACIÓN
Debemos mirar al Hijo de Dios, momento a momento, por estas
cosas; tales cosas no pueden hacerse con nuestra propia fuerza. Debemos
permitirle que dé Su fruto a través de nosotros. Podemos proclamar la
“ortodoxia” en la carne, y podemos comprometernos en la carne. Pero
nuestro llamado es un llamado diferente: es mostrar a Dios y Su carácter,
por Su gracia, en esta generación. Necesitamos mostrarlo como personal,
como santo y como amor. Es posible ser ortodoxo en la carne y estar
muerto, o amoroso o comprometido. Lo que no es posible en la carne es
mostrar simultáneamente la justicia de Dios y el amor de Dios, esto sólo
puede hacerse a través de la obra del Espíritu Santo.
151
Ya que algo menos que esto no es una representación de Dios, sino sólo una
caricatura del Dios que existe.
Demostrar el carácter de Dios debe ser existencial. Los
existencialistas tienen razón en este lugar, aunque están equivocados
cuando dicen que la historia no va a ninguna parte. En cuanto a la vida,
estamos en el filo del tiempo. Lo que importará es nuestra relación con el
Señor Jesús, individualmente y luego corporativamente, en este momento
existencial. Lo que cuenta, a medida que los hombres nos miran individual
y corporativamente, es si estamos mostrando a Dios y Su carácter ahora. La
posición cristiana no es estática, sino que es viva.
Cristo dice: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que
está en los cielos es perfecto”2
. ¿Cómo podría un Dios perfecto decir: “sólo
pequen un poco”? Esto sería imposible. El estándar es la propia perfección
de Dios. Y sin embargo, la Palabra de Dios no nos deja con una noción
romántica de que o debemos tener una perfección total en esta vida o que
debemos destruir todo y no tener nada. Estoy firmemente convencido de
que muchas cosas maravillosas han sido destruidas porque la gente ha
tenido una idea preconcebida y romántica en sus mentes sobre lo que debe
ser lo perfecto, no se conformaría con otra cosa y, por lo tanto, han
destruido lo que podría haber sido.
Cuán agradecidos deberíamos estar por el Apóstol Juan cuando
dice: “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno
hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre”3
. Hay una tremenda y
maravillosa implicación en esa palabra tenemos. Juan, el apóstol amado, se
coloca entre nosotros. Por un lado, debemos estar en contra de todos los
estándares inferiores a la perfección. Los estándares no son arbitrarios, sino
son los que el Dios Santo que existe nos ha dado en la Biblia, y debemos
tomarlos con total seriedad. Cualquier cosa menos que la totalidad de estos
estándares no servirá. El pecado no debe minimizarse tanto en la vida
individual como en la vida corporativa. El antinomianismo en la teoría o en
la práctica siempre es malo y destructivo.
Sin embargo, por otro lado, debemos estar en contra de todos los
conceptos románticos de la perfección en esta vida. La Biblia no nos
promete la perfección en esta vida, excepto en el área de la justificación. No
nos promete en esta vida la perfección moral, física, psicológica o
sociológica. Debe haber victorias morales y crecimiento, pero eso es
diferente de la perfección. Juan pudo decir “tenemos”. Pablo pudo señalar
su propia falta de perfección4
. Puede haber sanidad física, pero eso no
significa que el que ha sido sanado es entonces un espécimen físico
perfecto. El día en que Lázaro fue resucitado de los muertos, pudo haber
tenido dolor de cabeza y ciertamente un día murió de nuevo.
152
La gente puede ser ayudada psicológicamente de forma maravillosa, pero
eso no significa que entonces serán personalidades totalmente integradas.
La posición cristiana es entender que en este lado de la resurrección el
llamado es a la perfección, y al mismo tiempo no romper y destruir lo que
no podemos traer de nuevo a la vida, simplemente porque es menos que las
perfecciones que construimos románticamente en nuestro pensamiento. Por
ejemplo, cuántas mujeres he encontrado, y cuántos hombres, que se han
abalanzado a un matrimonio perfectamente bueno hasta que estaba muerto,
sólo porque tenían un concepto romántico de lo que el matrimonio debe o
podría ser, ya sea física o emocionalmente.
LA PERSONALIDAD ES CENTRAL
Hemos estado hablando de lo que es de vital importancia en cuanto
a las conclusiones lógicas de las presuposiciones cristianas. Hasta ahora
hemos hablado de lo corporativo y lo sustancial. Ahora vamos a añadir la
tercera palabra: lo personal.
El sistema cristiano es consistente como ningún otro sistema que
haya existido jamás. Es hermoso más allá de las palabras, porque tiene esa
cualidad que ningún otro sistema tiene por completo, empiezas desde el
principio, y puedes ir hasta el final. Es tan simple como eso. Y cada parte y
porción del sistema se puede relacionar de nuevo con el principio. Para
entender correctamente lo que usted discuta, sólo tiene que volver al
principio y todo estará en su lugar. El principio es simplemente que Dios
existe y que Él es el Dios personal infinito. Nuestra generación anhela la
realidad de la personalidad pero no la encuentra. Pero el cristianismo dice
que la personalidad es válida porque la personalidad no sólo ha aparecido
en el universo, sino que está arraigada en el Dios personal que siempre ha
sido.
Con demasiada frecuencia, cuando estamos hablando con el mundo
perdido, no comenzamos con el principio y por lo tanto el mundo deja de
escuchar. Sin este énfasis en la personalidad no podemos esperar que los
hombres realmente escuchen, porque sin esto el concepto de salvación está
suspendido en el vacío.
Si comprendemos esto, entenderemos el significado de la vida. El
significado de la vida no termina con la justificación, sino que ésta es
visible en la realidad de que cuando aceptamos a Cristo como nuestro
Salvador en el verdadero sentido bíblico, nuestra relación personal con el
Dios personal es restaurada. En cada lugar del cristianismo nos
encontramos cara a cara con la maravilla de la personalidad, lo opuesto al
dilema y al dolor del hombre moderno que no encuentra sentido en la
153
personalidad. Considere las palabras de Pablo: “La gracia del Señor
Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión (en francés la palabra es
comunicación) del Espíritu Santo sea con todos vosotros”5
. Somos llevados
hacia lo personal. En primer lugar está la relación personal con Dios
mismo, ésta es la más maravillosa, y no es sólo en el cielo sino que es
sustancialmente real en la práctica ahora. Cuando comprendemos que
nuestro llamado no sólo es verdadero sino hermoso, debe ser emocionante.
Es difícil entender cómo un cristiano ortodoxo, evangélico, creyente en la
Biblia puede dejar de sentirse emocionado. Las respuestas en el ámbito del
intelecto deberían emocionarnos abrumadoramente. Pero mucho más que
esto, somos vueltos a una relación personal con el Dios que está ahí. Si
somos cristianos y no estamos emocionados debemos regresar y ver lo que
está mal. Estamos rodeados por una generación que se encuentra “sin nadie
en casa” en el universo. Si algo caracteriza a nuestra generación es esto. En
contraste con esto, como cristiano sé quién soy; y conozco al Dios personal
que está ahí. Hablo y Él me escucha. No estoy rodeado por mera masa, ni
sólo por partículas de energía, sino que Él está ahí. Y si he aceptado a
Cristo como mi Salvador, entonces, aunque no sea perfecta en esta vida,
momento a momento, sobre la base de la obra terminada de Cristo, esta
relación de persona a persona con el Dios que está ahí puede tener realidad
para mí.
154
CAPÍTULO 2
Lo Legal, pero no sólo lo Legal
Hoy en día la mayoría de los no cristianos excluyen cualquier
noción real de la Ley. Ellos hacen esto porque no tienen un absoluto en
ninguna parte del universo, y sin ningún absoluto realmente no se puede
tener ninguna moral como moral. Para ellos, todo es relativo; no tienen un
verdadero círculo de la Ley. Para ellos no hay círculo dentro del cual esté lo
correcto, en contraste con lo que está fuera del círculo y por lo tanto malo.
Para el cristiano esto no es así. Dios existe y tiene un carácter; Hay cosas
que están fuera de los mandamientos que Él nos ha dado como la expresión
de Su carácter. Por ejemplo, existe un círculo legal apropiado con respecto
a la Iglesia visible. La Iglesia visible debe ser una Iglesia verdadera. No
será una Iglesia perfecta, pero debe ser verdadera. Y el matrimonio es el
círculo apropiado para las relaciones sexuales. La nueva moralidad,
siguiendo la nueva teología y carente de la epistemología cristiana, las
Escrituras cristianas y el Dios cristiano, no puede encontrar un verdadero
círculo legal y por lo tanto no encuentra manera de establecer límites.
La falla de la ortodoxia es que, aunque tiene un círculo legal, a
menudo tiende a actuar como si simplemente bastara con estar dentro del
círculo. Debemos estar agradecidos por el círculo legal, un absoluto
verdadero, algo que podemos conocer y dentro del cual podemos funcionar,
porque significa que no tenemos que actuar en el supuesto de que podemos
sopesar todos los resultados de nuestras acciones hasta el infinito, cuando,
siendo finitos, no podemos ver los resultados de nuestras acciones más de
uno o dos pasos adelante. Tener que actuar como un dios finito es doloroso.
Pero lo que es una tragedia es pensar que porque estamos en el círculo legal
apropiado todo está terminado y hecho, como si el matrimonio, la Iglesia y
otras relaciones humanas fueran estáticos y que sólo el círculo legal es
importante.
Incluso en la justificación muchos cristianos que son perfectamente
ortodoxos en la doctrina miran atrás hacia su justificación como si fuera el
fin de todo, al menos hasta que la muerte venga. No es así. El nacimiento es
esencial para la vida, pero el padre no se alegra sólo por el nacimiento de su
hijo. Está agradecido por el niño vivo que crece.
155
¿Quién ha visto a una pareja de jóvenes se comprometió simplemente
porque querían disfrutar de la ceremonia matrimonial? Lo que quieren
hacer es vivir juntos. Así es al convertirse en un cristiano. De una manera
puede decir que el nuevo nacimiento es todo; de otra puede decir que
realmente es muy poco. Es todo, porque es indispensable para comenzar,
pero es poco en comparación con la relación existencial viva. El círculo
legal de la justificación no termina de manera estática; me abre a una
comunicación viva de persona a persona, con el Dios que existe.
En el matrimonio, en la Iglesia y en otras relaciones humanas se
aplica lo mismo, la relación legal apropiada debe estar allí, pero si es
estática se convierte en un monumento polvoriento. Ya no es hermosa. Se
convierte en una flor que muere bajo un cristal. Sólo puede ser hermosa si
dentro del círculo legal apropiado tenemos una relación personal que habla
del Dios personal que está ahí. Este es nuestro llamamiento, no sólo para
mostrar algo sustancialmente real para un mundo que observa, sino como
un gozo para el cristiano mismo. Estoy llamado para amar a Dios con todo
mi corazón, mi alma y mi mente, y estoy llamado para amar a mi prójimo
como a mí mismo: a cada hombre en el círculo apropiado y en la relación
apropiada.
Si decimos que la personalidad no es una intrusión en el universo,
sino central, el mundo tiene el derecho de ver a los cristianos tanto
individual como corporativamente viviendo a un nivel personal. Los
hombres deben ver que tomamos la personalidad lo suficientemente en
serio, por la gracia de Dios, para actuar sobre ella.
Debe haber una indicación observable de esto en medio de la vida
diaria en este mundo anormal presente, o hemos negado la presuposición
cristiana central.
LAS PERSONAS HUMANAS EN NUESTRA CULTURA
Cuando usamos la frase, “es sólo humano”, generalmente estamos
refiriéndonos a algo pecaminoso. En este sentido, el cristiano debe sentir un
llamado a no ser “humano”; pero en un sentido más profundo, el cristiano
está llamado a mostrar las características de la verdadera humanidad,
porque ser hombre no es intrínsecamente ser un hombre pecador, sino ser
aquello que se remonta a antes de la caída, al hombre hecho a imagen de
Dios. Por lo tanto, los cristianos en sus relaciones deben ser las personas
más humanas que jamás podrá ver. Esto habla por Dios en una época de
inhumanidad, impersonalidad y sin rostro. Cuando la gente nos mire, su
reacción debe ser: “Son personas humanas”; humanas, porque sabemos que
156
nos diferenciamos del animal, de la planta y de la máquina; Y esa
personalidad es nativa a lo que siempre ha sido.
Si no pueden mirarnos y decir: “Son personas verdaderas”, nada
más es suficiente. Con demasiada frecuencia, los jóvenes se convierten en
cristianos y luego buscan entre las filas de la Iglesia personas verdaderas y
tienen una difícil tarea para encontrarlos. Con demasiada frecuencia, los
evangélicos son gente de papel.
Si no predicamos estas cosas, hablamos de ellas el uno con el otro y
las enseñamos cuidadosamente desde el púlpito y en el aula cristiana, no
podemos esperar que los cristianos actúen así. Esto siempre ha sido
importante, pero lo es especialmente hoy porque estamos rodeados por un
mundo en el que la personalidad se erosiona cada vez más. Si nosotros, que
hemos llegado a ser hijos de Dios, no demostramos que Él es personal en
nuestras vidas, entonces en la práctica estamos negando Su existencia y Él
no puede estar más que entristecido. El hombre debe ver una belleza entre
los cristianos en su práctica de la centralidad de las relaciones personales.
Esto es equivalente hoy, cuando muchos piensan que el Hombre y Dios
están muertos, a los cantos de admiración y exaltación en el Antiguo
Testamento, cantados porque Dios es un Dios vivo y no un ídolo sin vida.
PERSONALIDAD Y CULTURA
Me parece que hay tres maneras de entender y juzgar una obra de
arte (quiero decir el arte en el sentido más amplio). Lo primero a considerar
es su excelencia técnica. Esto ya es algo en sí mismo. La segunda cosa es
considerar su validez. Con esto quiero decir la honestidad de la obra de arte
al expresar lo que el artista realmente piensa. Para Salvador Dalí con su
visión del mundo dar la misma expresión que Rembrandt sería inválido. Por
lo tanto, cuando veo una obra de arte expresando un mensaje no cristiano,
no necesito tomarla, arrojarla al suelo y decir que no es nada, y así pasar por
encima de la personalidad del hombre que la hizo. En los aspectos técnicos
y en la validez como cosas importantes en sí mismas, puedo conocer al
hombre abiertamente como hombre y tratar con él sobre la base de la
importancia de la personalidad.
Ahora puedo volver a la tercera manera de juzgar una obra de arte:
su mensaje. No estoy cerrado en las dos alternativas imposibles de tratar la
obra de arte como nada, y así pasar por encima de la persona que la
produjo; o, por otra parte, juzgar su mensaje sobre la base falsa de la
síntesis. Puedo decir que su mensaje es malo y destructivo, que envía a los
hombres a la desesperación. Sin embargo, al mismo tiempo puedo tratar con
157
empatía con el hombre que lo produjo y llamar la atención sobre su
excelencia técnica e integridad. Mirándolo como una persona, puedo
lamentarme porque está en medio de la desesperación y enseña a otros la
desesperación, y puedo estar fuertemente en contra de su mensaje; pero no
lo tomo como una personalidad y lo golpeo en el polvo como si fuera
menos que un hombre hecho a la imagen de Dios. Es posible rechazar el
mensaje sobre la base de la verdad o de los absolutos morales sin implicar
que no tenemos nada que decirle como hombre en apreciación de lo que él,
como hombre, ha producido en el arte, la ingeniería o lo que sea. Como
artista, la excelencia técnica puede ser alta, incluso puede estar al nivel de
genio. Su validez puede ser alta también. Todavía estoy tratando con él en
integridad como una personalidad, a pesar de que yo deba tomar ese libro o
pintura y decir que el mensaje es destrucción y muerte.
El cristianismo toca toda la vida, Cristo es el Señor de toda la vida
del cristiano. La cultura y la educación no deben ser vistas ni como
neutrales ni tampoco como fuera del interés del cristiano. Los cristianos
deben ser personas completas y, especialmente si nuestras instituciones
educativas han de ser honestas en la educación, debemos abrir las puertas
con integridad a las obras de arte y al conocimiento de los hombres. De lo
que hemos estado hablando es de la manera de abrir las puertas de par en
par sin, por un lado, destruir a los que enseñamos ni, por el contrario,
desagradarlos porque no somos justos con los hombres como hombres.
No estamos confinados como familias, instituciones educativas,
iglesias o misiones, a sólo dos alternativas: una heterodoxia, una
disminución en los estándares, una deriva a la síntesis; o las igualmente
horribles alternativas de muerte, sin interés en la personalidad, el gozo y la
belleza. ¿Por qué deberíamos estarlo cuando ninguna de estas alternativas
refleja lo que el hombre es como hombre o lo que es Dios? El mensaje de
un artista o maestro debe ser juzgado sobre la base de la verdad y los
absolutos morales bíblicos, y el cristiano y la institución cristiana deben
dejar claro que ser artista no exime a un hombre de ser una criatura y, por
tanto, estar bajo la Ley de Dios.
Sin embargo, no importa cuán rebelde sea, no deja de ser un
hombre, y por lo tanto bajo ninguna circunstancia debemos tratarlo como
algo menos. La educación cristiana en la familia, en la iglesia y en la
escuela, para que sea verdadera (o incluso útil para su generación) debe
estar siempre luchando conscientemente con estas dos cosas: la verdad que
no es exhaustiva sino proposicionalmente verdadera (en contraste con una
metodología dialéctica y síntesis); y simultáneamente la demostración de lo
personal.
158
En el último día de una serie de conferencias que estaba dando en
una universidad cristiana en Estados Unidos, el presidente del Consejo
Estudiantil me entregó la siguiente carta escrita en la oficina del Consejo
Estudiantil:
Estimado Dr. Schaeffer,
Usted me ha ayudado mucho esta semana para identificar algunas
de las razones de mi rebelión contra la forma evangélica de la ortodoxia, y
en cierto grado contra Dios. Por esto no puedo agradecerle lo suficiente, ni
puedo darle las gracias a Dios por ayudarme a verme un poco más
claramente. La dificultad, por supuesto, viene en la aplicación de mis
conclusiones en mi propio ser, aunque confío en que esto ocurra.
También me preocupa el efecto que sus mensajes pueden tener en el
resto del campus y en el evangelicalismo como un todo. Ha afirmado que el
cristianismo es a la vez un sistema, una ortodoxia y una asociación personal
con Cristo. Como tales, hay algunos absolutos de los que nosotros, como
cristianos, podemos depender y exigir a los demás para que sean
considerados verdaderamente cristianos. Con esto estoy de acuerdo, aunque
no puedo sostener todos los absolutos que usted ha indicado que son
necesarios para el “sistema” cristiano. Pero la cuestión que me preocupa es
que hay muchos aquí en… y en el evangelicalismo que, porque creen que
tienen la verdad verdadera, imponen sus propios absolutos subculturales,
sociales y evangélicos, a aquellos de nosotros que nos han “quitado el
techo”. El resultado es que a menudo se obliga a los estudiantes a aceptar el
evangelicalismo, con todos sus absolutos, sean victorianos o de principios
del siglo XX, o hacia la desesperación total. Créeme, señor, cuando digo
que hay muchos en… en esta posición. De hecho, esto es lo que finalmente
ha llevado a muchos a la Neo-ortodoxia y al escepticismo.
Esto me lleva a mi último punto que simplemente es esto: Ahora
que ha logrado “quitar el techo” de algunos estudiantes y haber instruido al
evangelicalismo para que vaya y haga lo mismo, ¿podría decirnos cómo el
evangelicalismo puede eliminar algunos de estos extraños absolutos que
hacen que la ortodoxia (como la conocemos) sea casi imposible de tragar?
¿Cómo pueden los evangélicos convertirse realmente en la sal de la tierra
cuando muchos de sus absolutos les prohíben incluso entrar en contacto con
la tierra? ¿Cómo puede la casa evangélica limpiar el polvo suficiente para
convertirla en la casa ortodoxa, y entonces tal vez seamos relevantes para el
hombre del siglo XX?
Sinceramente…
Presidente del Consejo Estudiantil
159
No creo que esté de acuerdo con este estudiante en todos los
detalles involucrados, pero estoy de acuerdo en que hay mucho polvo que
limpiar. Nuestra tarea es tratar con el polvo, pero no quemar la casa con el
fin de quitarlo.
160
Apéndices
APÉNDICE A
El Problema de la Iglesia de Clase Media
en la Última Mitad del Siglo XX
Es mi esperanza que este libro sea útil para ayudar al
evangelicalismo ortodoxo, de modo que sea algo que tenga fuerza y belleza
en la segunda mitad del siglo XX.
Para que el evangelicalismo sea esto, hay que observar tres
principios:
1. La posición doctrinal completa del cristianismo histórico debe
mantenerse claramente.
2. A cada pregunta honesta debe ser dada una respuesta honesta. Es anti-
bíblico para cualquiera decir, “sólo cree”.
3. Debe haber una demostración individual y corporativa que Dios existe en
nuestro siglo, para mostrar que el cristianismo histórico es más que una
dialéctica superior o un mejor punto de integración psicológica.
Hay dos secciones de nuestra sociedad a las que, en general,
estamos fallando en comunicar: los intelectuales, por un lado, y los
trabajadores, por el otro. El problema de que nuestras iglesias en su mayoría
sean de clase media se vuelve realmente urgente tanto por esto, como
también cuando nos damos cuenta de que estamos perdiendo a muchos de
los hijos de padres cristianos porque ya no aceptan su trasfondo de clase
media en el hogar o en la iglesia local.
En las dos áreas cada vez más importantes de las ideas y de la
aplicación de la moral, la gran mayoría de las iglesias tiene poco que decir,
ya sea a los intelectuales, los trabajadores o, muy a menudo, a los jóvenes
de los hogares cristianos.
Trabajando en Suiza, hemos tenido muchos hijos de cristianos que
están honestamente confundidos, procedentes de muchos países diferentes.
A menudo encuentran que las respuestas que se les han dado simplemente
no tocan los problemas que son sus problemas.
161
Pero esta observación se obtiene no sólo de las muchas personas que vienen
a nosotros en Suiza, sino también de viajar por gran parte del mundo
occidental, dando conferencias en muchos lugares diferentes.
Por lo tanto, mi opinión es que si hoy la Iglesia está realmente
preocupada por salir de su formato de clase media y encontrarse con los
intelectuales, los trabajadores y los jóvenes donde están, debe hacer un
intento honesto y valiente de implementar los tres principios anteriores. Es
así como nosotros que trabajamos en L'Abri Fellowship hemos buscado por
la gracia de Dios, aunque inadecuadamente, ponerlos en práctica, que
hemos visto muchos hombres y mujeres del siglo XX alcanzados por el
Evangelio. Sería nuestra conclusión que los tres puntos son imperativos,
dondequiera que la Iglesia sea seria en querer hablar a éstos de nuestra
generación.
No creemos que este material y esta perspectiva estén cerrados a
unas pocas obras cristianas exóticas que tratan con las personas
intelectuales y creativas internacionales. Algunos de los que han dedicado
tiempo para entender este material ahora lo están utilizando con personas
con poca escolaridad con buenos resultados. Por esto estamos agradecidos.
Pero aún más, estamos convencidos de que un uso apropiado de
esta comprensión y material sería útil también dentro de las iglesias de clase
media y las instituciones que constituyen mucho del evangelicalismo y la
ortodoxia en la actualidad. En primer lugar, daría una nueva dimensión de
la riqueza en Cristo a esas iglesias, misiones e instituciones. En segundo
lugar, sería mucho más difícil para quienes nos rodean describirlas como
una sub-cultura, que en gran medida representa sólo el ayer. En tercer lugar,
podría proteger a su propia próxima generación. Los cristianos han estado
en peligro no sólo de no entender, sino de no tomar en serio los problemas
de sus hijos.
Debo decir que estoy profundamente preocupado no sólo por lo que
encuentro entre nuestras propias iglesias occidentales, sino también por lo
que encuentro entre los conversos cristianos de ultramar. En muchas
ocasiones, he estado dando conferencias a grupos internacionales en
Inglaterra y en otros lugares, y me he sentido desgarrado por aquellos de
ultramar que han sido educados en escuelas misioneras y luego enviados
desnudos al mundo del siglo XX.
La obra del Espíritu Santo nunca debe ser minimizada, pero en
ninguna parte de las Escrituras encontramos la obra del Espíritu Santo como
una excusa para la pereza y la falta de amor por parte de aquellos con
responsabilidad cristiana. Tampoco el Espíritu Santo nunca ha sido
anticuado en el mal sentido de ese término.
162
Una palabra de advertencia aquí. Entender y aplicar los principios
que hemos estado tratando de establecer no es sólo para memorizar un
marco estático o una terminología; esto sólo podría ser una cosa más
muerta. Una de las alegrías en nuestro trabajo es ver cómo muchos jóvenes
y maestros más maduros están llevando este pensamiento a sus propias
disciplinas académicas y las artes, y lo está desarrollando en la línea de sus
propios campos de interés.
A medida que tratamos de resolver los problemas, hay dos cosas
que debemos evitar enérgicamente, sea que participemos en la enseñanza, el
trabajo misionero o en algún aspecto de la vida de la iglesia local.
En primer lugar, calmarse y aceptar la situación actual,
simplemente por la inercia causada por los que hablan del problema de los
jóvenes de las iglesias y hablan mucho de las misiones, pero que
simplemente no quieren cuestionar lo familiar porque es doloroso hacerlo.
El problema es que las iglesias, instituciones y programas evangélicos,
ortodoxos, hoy en día están a menudo bajo el control de los que están en
esta categoría. Este control es tanto organizacional como financiero. Por lo
tanto, hay una tendencia a no decir o hacer algo que cause problemas. Esta
responsabilidad no puede ser cumplida por los propios jóvenes, ni por los
ministros jóvenes y misioneros jóvenes solos.
Los cristianos maduros deben pedir valor para distinguir, bajo el
Espíritu Santo, entre la verdad bíblica inmutable y las cosas que sólo se han
vuelto cómodas para nosotros. A menudo uno oye a la gente hablar de “sólo
el Evangelio simple”, cuando en realidad no les importa lo suficiente los
que están fuera de las iglesias, o sus propios hijos, como para estar
dispuestos a enfrentar lo que la predicación del Evangelio simple puede
significar en una situación cambiante y compleja.
Segundo, el desarrollo de un esnobismo intelectual y cultural. Esto
puede suceder fácilmente a menos que nos ayudemos a no caer en él. Tal
actitud entristece al Espíritu Santo, destruye más bien que construye y es
tan ofensivamente feo como cualquier cosa puede ser.
Cometeremos errores, pero por la gracia de Dios debemos
esforzarnos por evitar cualquiera de estos dos errores o una elección entre
ellos.
Después de un pensamiento considerable y la experiencia práctica
de probarlo en varios países, sugeriría que los dos conceptos siguientes se
tengan en cuenta al entrenar a nuestros jóvenes para tomar su parte en la
obra cristiana de nuestro tiempo.
En primer lugar, hay que recordar que los que constituyen el cuerpo
de las iglesias y las instituciones son también las ovejas de Dios. Ellos
163
necesitan cuidado y ayuda tanto como las personas creativas, intelectuales
y los jóvenes que se están convirtiendo en personas del siglo XX. Cuando
un pastor acepta el llamado para ir a una iglesia en particular, su llamado es
ministrar a toda la congregación. Es honestidad simple tener en cuenta que
su salario está siendo contribuido por todos. Aquellos que no se preocupan
por los nuevos problemas también deben ser alimentados y pastoreados. Por
lo tanto, la predicación y la enseñanza general en la iglesia evangélica de
clase media no deben ser de tal naturaleza que los confunda, los lastime o
los malnutra.
Por otra parte, nada debe ser predicado o enseñado en los servicios
generales y las clases que tenga que ser desaprendido cuando los jóvenes y
otros lean y discutan problemas más profundos o se vayan a la universidad.
Yo sugeriría que toda la Escuela Dominical, las clases bíblicas y el material
educativo deben prepararse con esto en mente. Deberíamos hacernos la
pregunta: “¿Es el material de tal naturaleza que podría ser extendido por
dieciocho años de estudio honesto sin que se pruebe ser falso?”
Esto significará más atención a la preparación de sermones,
material para lecciones, notas de estudio bíblico y así sucesivamente. No
todos estarán igualmente preparados para hacer esto, pero cada uno podría
ser ayudado si las escuelas cristianas, los seminarios y los colegios
teológicos, las escuelas bíblicas, los institutos de formación misionera y las
editoriales, establecieran un programa para evitar cometer los viejos errores
y omisiones y agregaría algo a su personal que había sido entrenado para
pensar en una apologética cultural total. El programa podría establecerse
para ser operativo en una fecha determinada, digamos en tres años.
Recordemos que todo esto comenzó culturalmente en los Estados Unidos de
una manera más amplia en la época del Armory Show en Nueva York en
1913. Así, hemos tenido cincuenta años. Y desde el cambio principal en los
Estados Unidos entre 1930 y 1940, en todas las denominaciones
principales, y desde una cultura basada en La Reforma hasta la cultura post-
cristiana, hemos tenido más de veinticinco años. En Inglaterra y en el
continente europeo ha habido aún más tiempo.
Por lo tanto, mi primera sugerencia sería: la enseñanza y la
predicación general deben ser de tal naturaleza que alimenten y cuiden a los
que componen el cuerpo de la congregación o institución, pero teniendo en
cuenta que no se dé nada que deba ser desaprendido cuando los problemas
más profundos se presenten más tarde.
En segundo lugar, sugeriría que además se establezcan momentos
especiales en la iglesia, institución o misión, donde los que están en los
problemas del siglo XX, o que están entrando en ellos, puedan obtener lo
que necesitan. La ocasión podría ser una charla, discusión o seminario.
164
Sería valioso que aquellos que no afirmaran su afiliación a la Iglesia
también pudieran ser incluidos en la discusión. No tiene que ser una reunión
grande ni ampliamente publicitada, sino más bien la reunión de aquellos en
la Iglesia y fuera de la Iglesia que deseen participar. Tampoco tiene que ser
puramente intelectual, pues si se profundiza lo suficiente en las cuestiones
intelectuales, se llega a los profundos problemas y realidades espirituales,
como cuando se profundiza espiritualmente y se tocan los verdaderos
problemas y realidades intelectuales.
Los hombres y las mujeres capacitados de esta manera tendrán
entonces la oportunidad de entender cuáles son los problemas del siglo XX
que enfrentan los hombres, al ir al extranjero o a territorios desconocidos en
casa.
Por lo tanto, me parece que un curso de homilética o apologética
que no busque conscientemente implementar estas dos sugerencias es
realmente hoy una preparación para el fracaso y el dolor.
Las conferencias cristianas, etc. podrían tener un lugar para
ocuparse de estas consideraciones en un nivel más profundo y extendido.
Seguramente también, aquellos que tienen una responsabilidad por los
programas de radio cristianos podrían al menos encontrar pequeños
espacios para aquellos que, en muchos lugares, constituyen la mayoría de la
población.
De esta manera, todos podrían alimentarse, y si se introducen no
demasiado rápido, con mucho énfasis en el crecimiento espiritual y el amor,
así como la comprensión, en la mayoría de los casos no tendría que haber
dos “iglesias” bajo un mismo techo, ni una explosión.
Sin embargo, yo diría que algunas ondulaciones valen la pena en
lugar de permitir que los que están afuera, y nuestros propios jóvenes que
anhelan respuestas reales, se ahoguen con la polvosidad demasiado
presente.
165
APÉNDICE B
La Práctica de la Verdad
Con respecto al primero de los principios que hemos hablado al
inicio del Apéndice A: La posición doctrinal completa del cristianismo
histórico debe mantenerse claramente, me parece que el problema central
de la ortodoxia evangélica en la segunda mitad del siglo XX es el problema
de la práctica de este principio. Esto es especialmente así cuando tenemos
en cuenta la mentalidad espiritual e intelectual que es dominante en nuestro
siglo. Cualquier consideración de métodos y programas es secundaria a la
consideración de este problema central.
Si se elimina un claro e inequívoco énfasis en la verdad, en el
sentido de la antítesis, ocurren dos cosas: en primer lugar, el cristianismo en
la próxima generación como verdadero cristianismo se debilita; y en
segundo lugar, nos comunicaremos sólo con esa porción decreciente de la
comunidad que todavía piensa en términos del concepto antiguo de verdad.
No estamos minimizando la obra del Espíritu Santo. Sin embargo,
recordemos que nuestra responsabilidad es comunicar de tal manera que
aquellos que oyen el Evangelio lo entiendan. Si no nos comunicamos
claramente sobre la base de la antítesis, muchos responderán a su propia
interpretación del Evangelio, en sus propias formas de pensamiento
relativista, incluyendo un concepto de sentimientos de culpa psicológicos
más que de verdadera culpa moral ante el Dios Santo y vivo. Si responden
de esta manera, no han comprendido el Evangelio; todavía están perdidos, y
hemos incumplido nuestra tarea de predicar y comunicar el Evangelio a
nuestra generación.
La unidad del cristianismo ortodoxo o evangélico debe centrarse en
torno a este énfasis en la verdad. Siempre es importante, pero doblemente
importante cuando estamos rodeados por tantos para quienes el concepto de
verdad, en el sentido de antítesis, es considerado totalmente impensable.
En tal situación el problema de la comunicación es serio; sólo
puede ser superado por afirmaciones negativas que claramente digan lo que
no queremos decir; de modo que el hombre del siglo XX entienda las
afirmaciones positivas que sí queremos decir.
166
Además, en una era de síntesis, los hombres no tomarán en serio nuestras
declaraciones de la verdad, a menos que vean por nuestras acciones que
practicamos seriamente la verdad y la antítesis en la unidad que tratamos de
establecer y en nuestras actividades. Sin esto, en una época de relatividad,
no podemos esperar que la Iglesia evangélica ortodoxa signifique mucho
para la cultura circundante o incluso para los propios hijos de la Iglesia,
pues lo que tratamos de decir en nuestra enseñanza y evangelización será
comprendido en la forma de pensamiento del siglo XX de síntesis. Tanto
una comprensión clara de la importancia de la verdad como una práctica
clara de ella, aun cuando sea costoso hacerla, es imprescindible si nuestro
testimonio y nuestro evangelismo han de ser significativos en nuestra
propia generación y en el flujo de la historia.
Me parece que algunos evangélicos están desechando cualquier
intento serio de demostrar la verdad y la antítesis. Ha habido una tendencia
a pasar de una falta de seriedad eclesiástica concerniente a la verdad a la
misma tendencia en asuntos de cooperación más amplia. A menudo esto
termina negando, en la práctica si no en teoría, la importancia de la verdad
doctrinal como tal.
Muchos evangélicos que están justamente perturbados por la visión
de la nueva teología de las Escrituras y el universalismo y que tratan de
oponerse a ella en estos puntos de error, en realidad nunca retroceden lo
suficiente para establecer una línea clara de verdad y error que tenga peso
para la próxima generación. Inevitablemente, la próxima generación tenderá
a ir más allá en la dirección ya establecida y, si ya está avanzando hacia la
síntesis, se moverá cada vez más cerca de la nueva teología. Por lo tanto,
para evitar esto, debemos tener cuidado de considerar lo que la verdad y la
antítesis significan en la práctica en asuntos eclesiásticos y en el
evangelismo.
Por lo tanto, hay que decir que a pesar (e incluso debido a) del
compromiso de uno con el evangelismo y la cooperación entre los
cristianos, puedo visualizar tiempos en que la única manera de hacer clara
la seriedad de lo que está involucrado con respecto a un servicio o una
actividad donde el Evangelio vaya a ser predicado es no aceptar una parte
oficial, si los hombres cuya doctrina es conocida de ser una enemiga van a
ser invitados a participar oficialmente. En una época de relatividad, la
práctica de la verdad cuando es costosa es la única manera de hacer que el
mundo tome en serio nuestras declaraciones acerca de la verdad. La
cooperación y la unidad que no conducen a la pureza de vida y a la pureza
de la doctrina son tan erróneas e incompletas como una ortodoxia que no
conduce a una preocupación por alcanzar a aquellos que están perdidos.
167
Hay un peligro opuesto que debe evitarse. Algunos de los que han
luchado por la verdad han quitado el fundamento de esta posición, no sólo
por la pérdida de la belleza y el amor, sino incluso, en la práctica, por una
pérdida de la verdad al hablar de los hombres.
Con demasiada frecuencia, la única antítesis que hemos mostrado al
mundo y a nuestros propios hijos ha sido hablar de santidad o hablar del
amor; en lugar de considerar y practicar la santidad y el amor juntos como
verdad, en antítesis a lo que es falso en la teología, en la iglesia y en la
cultura circundante.
168
Una Palabra acerca de L’Abri
Por
El Rev. J. A. Kirk, B.D., B.A., A.K.C.
Profesor de Nuevo Testamento en el Seminario Teológico Unión
Buenos Aires
El Dr. Schaeffer y su esposa estaban realizando una de sus visitas
periódicas a Cambridge cuando los conocí por primera vez. Era el principio
del semestre de verano de 1963, mi último semestre en la facultad de
teología. Muchos de nosotros que estábamos preocupados por la
comunicación de la fe cristiana, en ese momento estábamos muy perplejos
por la reciente corriente de pensamiento, popularmente conocida como la
“Nueva Teología de Cambridge”. En un libro llamado Soundings, publicado
en 1962, un grupo de eminentes teólogos había intentado repensar el
significado del cristianismo a la luz de un creciente rechazo hacia él por los
pensadores seculares. En el semestre anterior cuatro de los maestros que
entonces enseñaban en la facultad de teología de la universidad habían dado
una serie de conferencias bajo el título “Objeciones a la Fe Cristiana”, cada
una de las cuales había atraído a una gran audiencia de estudiantes
universitarios. Y entonces, en marzo de ese año, como una especie de logro
culminante, un ex académico de Cambridge, el doctor John Robinson, había
popularizado mucho del pensamiento teológico moderno desde su lecho de
enfermedad. La palabra “fermento” se había añadido al repertorio
eclesiástico de palabras aprobadas y el debate sobre estas cuestiones se
volvió intenso y vociferante.
Mi propio campo de estudio teológico se ha concentrado en el área
del Nuevo Testamento y me sentí en general mal preparado para pensar en
muchas de las conclusiones más filosóficas que habían resultado de esa
erupción contemporánea de escritos. Yo estaba convencido, a mi manera
limitada, de la veracidad de la Biblia como la comunicación suficiente de
Dios para los hombres. Sabía lo suficiente de los estudios modernos del
Nuevo Testamento para tener muchas dudas de los resultados de gran parte
de ellos que decían ser objetivos y científicos en su enfoque. Yo era en gran
parte incapaz de ver con qué cánones sustanciales de la crítica trabajaban
muchos de los eruditos escépticos alemanes e ingleses del Nuevo
Testamento; pero me parecía que gran parte de lo que a menudo se aceptaba
sin crítica como el resultado seguro de la erudición crítica no era más que
una especulación sin fundamento.
169
Por lo tanto, no vi ninguna razón para aceptar que realmente había razones
concluyentes para afirmar que la Biblia estaba plagada de errores. Ese fue el
punto al que había llegado tratando de luchar con la teología crítica
moderna. El reciente surgimiento de los escritos teológicos de Cambridge
me pareció destructivo, vacío y carente de una verdadera respuesta para la
búsqueda a ciegas intelectual y moral de la generación moderna. De hecho,
bien puede ser que ninguno de estos escritores hubiera considerado que
tenían la capacidad de dar tales respuestas. Por otro lado, no me sentía
demasiado feliz de que el actual enfoque evangélico de este debate moderno
fuera realmente satisfactorio, ya fuera como defensa del cristianismo
bíblico o como un medio para ayudar a salir de su callejón sin salida a la
mayoría de la gente moderna, atrapada como estaba, dentro sus marcos no
cristianos. Hubo y hay una forma no saludable de evangelicalismo que
busca desestimar las opiniones opuestas como insinceras e incluso impías
sin proporcionar realmente una alternativa razonable.
Desde el punto de vista del debate actual, la visita del Dr. Schaeffer
fue oportuna y útil. Aquellos de nosotros que lo escuchamos hablar del libro
“Honesto con Dios”, sea que estuviéramos de acuerdo o no con él, y
algunos presentes no lo estuvieron, tuvimos que admitir que escuchábamos
lo que parecía ser un enfoque completamente nuevo desde el punto de vista
evangélico. Lo que me impresionó de lo que dijo no fue tanto que tratara de
responder punto por punto al libro, sino que demostró cómo encajaba en la
compleja historia del pensamiento y la cultura modernos, no teológicos así
como teológicos. En otras palabras, nos dio un barrido panorámico de los
últimos doscientos años más o menos de pensamiento occidental y oriental
en lugar de una perspectiva microscópica de las ideas de un hombre.
Evidentemente, con esto no quisiera implicar que el Dr. Schaeffer cubriera
todo lo que pudiera cubrirse en el transcurso de una sola conferencia y
discusión, sino que logró en líneas generales relacionar el debate teológico
moderno, como se ejemplifica en estos libros, a la cultura total de nuestro
mundo moderno, incluso remontándola hasta El Renacimiento.
Esto era algo que nunca había escuchado que un evangélico hiciera
anteriormente y para mí tenía posibilidades emocionantes en el testimonio
total de la verdad bíblica. Me atrevería a adivinar que la forma en que el Dr.
Schaeffer mismo se convirtió en cristiano ha controlado mucho la forma en
que entiende estas cosas hoy en día.
Durante los siguientes tres años, mientras escuchaba algunas de las
conferencias del Dr. Schaeffer en grabaciones y también lo escuchaba de
vez en cuando en Londres, comencé a darme cuenta de que entre aquellos
de nosotros que aceptábamos la inerrancia de la Escritura, teníamos un
170
hombre a quien Dios había dado un don especial de comprender la
mentalidad del siglo XX y de identificarse con las personas afectadas por
ella. Él había sido llevado a una posición en la que, al mismo tiempo, podía
exponer brillantemente esta mentalidad y, sin embargo, también de manera
comprensiva, encontrar la forma de dar las únicas respuestas que podrían
satisfacer los anhelos más profundos del hombre de orden y realidad en su
vida.
Mi interés creciente por lo que decía el Dr. Schaeffer y la forma en
que Dios lo estaba guiando, a su familia y a la comunidad que crecía en
Suiza, me llevó a visitarlos en el verano de 1966 y a hacer un estudio más
detenido.
El centro de la obra está en un pequeño pueblo a unos tres mil pies
sobre el valle del Ródano. Es uno de esos pueblos que fácilmente podría
pasar sin darse cuenta en su camino a un “popular” centro vacacional suizo;
porque la carretera en la que se sitúa conduce a un famoso centro de esquí.
Hace doce años, los Schaeffer comenzaron en un chalet su trabajo
de tratar de explicar a todos aquellos a quienes Dios les enviara las
maravillosas respuestas que la fe cristiana da a los mayores dilemas de
todos los hombres. La primera persona que vino fue una joven
estadounidense que estudiaba con una de las hijas de los Schaeffer en la
Universidad de Lausana. Después de una ausencia larga ella volvió en 1966
habiendo ganado una batalla dura para mantener su fe cristiana.
Desde entonces, cientos de personas, en su mayoría jóvenes, pero
de ninguna manera exclusivamente, han ascendido la escarpada carretera de
montaña y han encontrado la cálida amistad y la bienvenida de la familia
L'Abri, porque ese es el nombre con el que se llama la comunidad. Las
personas que llegan a L'Abri han venido de muchas partes del mundo y por
diversas rutas.
Una joven estudiante griega que estudiaba filosofía en una
universidad europea estaba parada delante de la catedral de Lausana con la
mirada perdida cuando una joven alemana que estudiaba en L'Abri la
encontró. Aunque era soltera, estaba esperando un hijo y no tenía a dónde
ir. Aunque no tenía idea de qué esperar, aceptó una invitación para quedarse
con los Schaeffer y al llegar se sorprendió más al saber que L'Abri era un
lugar donde se daban las respuestas filosóficas sobre la base de la fe
cristiana a los problemas de la gente. Se quedó seis meses, tuvo a su bebé y
se le ayudó con los trámites legales que esto implica.
Varios jóvenes de una escuela de Ginebra habían pasado los fines
de semana en L'Abri antes de que el director de la escuela prohibiera
nuevas visitas.
171
Uno de ellos era un joven estadounidense que, durante uno de los fines de
semana, había profesado fe en Jesucristo. Como no tenía antecedentes
cristianos, no sabía dónde encontrar una iglesia que creyera en la Biblia en
Estados Unidos y como resultado de descubrir sólo iglesias “liberales”
pronto se desvió hacia los caminos de los movimientos sectarios no
cristianos. Con el tiempo quedó fascinado por el hinduismo y, con el
tiempo, esto lo llevó a un viaje en barco a la India con el fin de estudiarlo
en el nivel más fundamental posible. Sin embargo, durante el viaje recordó
a L'Abri y algo de lo que había aprendido durante su breve estancia ahí. Por
consiguiente, oró para que Dios pudiera revelarle el verdadero camino hacia
Él. Casi de inmediato se encontró con algunos misioneros que viajaban a la
India en el mismo barco. El resultado de esta reunión fue renunciar a su
interés por el hinduismo y hacer un vuelo directo desde Bombay a Ginebra
desde donde viajó a L'Abri y estudió en la Casa Farel durante
aproximadamente un año.
Los ejemplos de las circunstancias notables que han llevado a la
gente a visitar o a estudiar en este pequeño pueblo suizo se podrían
multiplicar muchas veces y cada uno implicaría una historia fascinante. Los
trabajadores de L'Abri están convencidos de que una cosa es verdad de cada
individuo que viene y que es que Dios los ha enviado en respuesta a una
oración específica y ferviente.
Las personas que vienen no sólo son diferentes en los trasfondos de
la nacionalidad y el color, como japoneses y holandeses, africanos y
alemanes, indios e ingleses, sudafricanos, estadounidenses, surcoreanos y
muchos más, sino también en creencias. Hay ateos, agnósticos,
existencialistas, de origen hindú, judíos practicantes y no practicantes,
católicos romanos, protestantes liberales, budistas y muchos más que han
aceptado el pensamiento relativista del siglo XX. En su mayor parte, todos
los que llegan son infelices en sus puntos de vista y anhelan respuestas
reales y sustanciales a sus preguntas. También hay muchos que vienen que
ya son cristianos, queriendo ser más efectivos como pueblo de Dios en la
segunda mitad del siglo XX. Muchos de ellos ya han escuchado al Dr.
Schaeffer durante una de sus visitas a su país, como yo, o han oído hablar
de L'Abri a través de otros, como por ejemplo un estudiante mientras
permanecía en un albergue juvenil en Noruega.
La palabra “L'Abri” es la palabra francesa para “refugio”. El deseo
es que todos los que vayan allí, ya sean cristianos que traten de encontrar
respuestas a los problemas intelectuales básicos a los que se enfrentan o que
aún no sean cristianos que busquen un significado y un propósito para la
vida, puedan encontrar un refugio espiritual.
172
Al llegar por primera vez, si fuera más afortunado que yo, que
llegué en una torrencial tormenta de lluvia, se cautivaría por los paisajes
más bellos que le rodean. Desde casi cualquier punto en el pueblo se puede
tener una vista ininterrumpida por el valle del Ródano hacia la cadena
montañosa del Mont Blanc. A cada lado del valle otras montañas se
levantan varios miles de pies formando un magnífico telón de fondo a la
vista. De particular grandeza son los famosos Dents du Midi a los que el ojo
parece inevitablemente volver. A medida que el sol se mueve cada día para
ponerse sobre las montañas que bordean el lago de Ginebra, refleja su luz
carmesí en las montañas cubiertas de nieve, por lo que cambian las
variaciones de color en los árboles y las rocas. El efecto combinado del
paisaje, que refleja algo de la grandeza y la belleza de Dios, su creador
personal y el propósito por el que L'Abri nació, parece hacer eco de estas
palabras de Isaías: “Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate tierra; y
prorrumpid en alabanzas oh montes; porque Jehová ha consolado a su
pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia”.
Diseminados a través de la aldea están varios chalets, todos los
cuales desempeñan su parte en el trabajo de L'Abri Fellowship. El lugar
donde se inició el trabajo es el Chalet Les Melezes de los Schaeffer. La
capilla encantadora que parece abrazar la ladera escarpada es un centro para
la adoración y la acción de gracias a Dios en los servicios dominicales y los
conciertos formales y no tan formales a mitad de semana. El recientemente
instalado órgano de Flentrop juega un papel importante en el creciente lado
musical en la obra de L'Abri.
Aunque hay un número de otros chalets que se utilizan para
alojamiento o para las comidas de los huéspedes y los estudiantes que se
quedan, el aumento en el número de los que vienen cada año ha ejercido
mucha presión en los recursos existentes para el alojamiento. Huelga decir
que las personas que esperan hacer que sea simplemente un centro para
unas vacaciones son fuertemente desalentadas. Aquellos que acuden a
L'Abri específicamente para estudiar se llaman “estudiantes de la Casa
Farel”, en honor del primer reformador suizo, que ejerció una influencia
considerable en esa parte de Suiza.
Lo supremamente importante que subyace y da soporte a todas las
actividades, aunque aparentemente triviales, es que los que componen la
familia cristiana en L'Abri han declarado como propósito el deseo de
“mostrar, manifestando en nuestra vida y obra, la existencia de Dios”.
Todos ellos insisten en que establecer la realidad de la existencia de
Dios no es una cuestión de prueba razonable sólo en el plano intelectual,
sino también de demostrar que el Dios “que está ahí” está activo en
173
respuesta a la oración específica por parte de Su propio pueblo. La oración,
por lo tanto, se hace a Dios sobre cada aspecto de la vida de L'Abri.
En los doce años transcurridos desde el inicio de la obra de L'Abri,
el trabajo ha crecido desde una pequeña familia que vivía en un chalet a una
familia de trabajadores bastante grande, orando juntos y recibiendo
personas de todo el mundo en muchos chalets. Hay otros trabajadores de
L'Abri en Milán, Londres, Amsterdam y Estados Unidos. El Dr. Schaeffer
está recibiendo muchas más solicitudes para hablar en seminarios
teológicos, grupos universitarios, colegios, iglesias y grupos no cristianos,
de las que él puede aceptar. El interés y el anhelo ansioso de encontrar la
realidad en sus vidas por parte de tantos a quienes la mayoría de los
evangélicos, al menos, han calificado de inaccesibles con el Evangelio
cristiano, es una fuente permanente de asombro. Ningún trabajador de
L'Abri querría hacer otra cosa que agradecer al único Dios verdadero quien
Él solo ha hecho todo esto posible revelando a todos los que escuchan la
respuesta suficiente a su mayor anhelo.
Este libro se presenta como una declaración de la urgente
relevancia del cristianismo bíblico para el andar a ciegas de muchas
personas que están encerradas en la desesperación del pensamiento del siglo
XX. Se trata de una exposición de la bancarrota tanto del pensamiento
teológico secular como del pensamiento teológico moderno, pero, mucho
más que esto, da una esperanza bien fundada de que el hombre volverá a
encontrar su verdadera personalidad y propósito si sólo se dirige a la
Palabra dadora de vida que Dios ha comunicado en el registro de las
Escrituras.
Al leer estas páginas, debemos recordar constantemente que la
apologética cristiana nunca debe llegar a ser un fin en sí mismo. Es la gran
fuerza del pensamiento del Dr. Schaeffer que no se ha producido solamente
desde un escritorio, sino de la exposición constante a las dudas y
perplejidades de la gente individual de una gran variedad de trasfondos.
El propósito de este libro habrá sido mal interpretado si cualquier
lector lo tomase como mera munición para defenderse de las presiones del
pensamiento moderno o para ganar discusiones intelectuales. Sin embargo,
si ayuda a cualquiera a entender mejor su propia relación con Dios y
también le capacita para vivir y comunicar la fe cristiana de manera más
realista y eficaz, entonces sé que el autor y todos los que están asociados
con él en esta obra, estarán profundamente agradecidos a Dios quien Él solo
ha permitido que esto suceda.
174
Glosario de Términos utilizados en el Libro
•Absoluto: Un concepto que no es modificable por factores como la
cultura, la psicología individual o las circunstancias; pero que es perfecto e
inmutable. Se utiliza como antítesis del relativismo.
•Agnóstico: Una persona que no sabe, o que piensa que es imposible saber,
si hay un Dios.
•Análisis lingüístico: Rama de la filosofía que desea preservar la filosofía
de la confusión de conceptos mostrando el uso de estos conceptos en su
contexto de lenguaje natural. Considera que la tarea de la filosofía es aclarar
lo que está en la superficie en lugar de ofrecer explicaciones.
•Anti-filosofía: Muchas de las formas modernas de filosofía que han
renunciado a cualquier intento de encontrar una unidad racional al conjunto
de pensamiento y vida.
•Antinomianismo: Sostiene que, bajo la dispensación del Evangelio, la ley
moral ya no está vigente ni es obligatoria.
Antítesis: Oposición directa de contraste entre dos cosas. (Como “alegría”,
que es la antítesis del “tristeza”).
Antropología: Aquella que trata sólo del hombre, de su relación consigo
mismo y con otros hombres, como en los estudios de psicología y
sociología, y nada más allá del hombre.
•Apologética: Esa rama de la teología que tiene que ver con la defensa y la
comunicación del cristianismo.
•Arquetipo: El psicólogo Jung interpretó los símbolos de los sueños que
han aparecido a lo largo de la historia del hombre y los llamó arquetipos.
•Ateo: Una persona que cree que no hay Dios.
•Autenticarse: Término utilizado por los existencialistas en el cual el
hombre valida lo genuino de su existencia por un acto de la voluntad o un
sentimiento de terror.
•Comunicación: La transmisión de ideas e información.
•Connotación: La implicación de significados a palabras distintos de la
definición de la palabra.
•Cosmología: Teoría de la naturaleza y principios del universo.
•Dada: El nombre dado a un movimiento de arte moderno originario de
Zúrich en 1916. El nombre, elegido al azar en un diccionario francés,
significa “caballo mecedor”.
•Determinismo: La doctrina de que la acción humana no es libre, sino que
resulta de causas tales como la composición psicológica y química que
hacen del libre albedrío una ilusión.
175
•Dialéctica: El principio de cambio que tiene lugar por medio del
movimiento triádico. Una tesis tiene su opuesto, una antítesis. Los dos
opuestos se resuelven en una síntesis que a su vez se convierte en una tesis
y el proceso continúa.
•Dicotomía: División en dos partes totalmente separadas. En este libro se
utiliza para la separación total de lo racional y lo lógico en el hombre tanto
de significado como de fe.
•Epistemología: Esa parte de la filosofía que se ocupa de la teoría del
conocimiento, su naturaleza, límites y validez.
•Existencial: Relación y trato con la existencia humana momento a
momento. La realidad empírica en oposición a la mera teoría.
•Existencialismo: Una teoría moderna del hombre que sostiene que la
experiencia humana no es descriptible en términos científicos o racionales.
El existencialismo hace hincapié en la necesidad de tomar decisiones vitales
utilizando la libertad del hombre en un mundo contingente y aparentemente
sin propósito.
•Experiencia Final: Término utilizado por Karl Jaspers para denotar una
experiencia crucial que es lo suficientemente grande para dar esperanza de
significado.
•Humanidad del hombre: Esos aspectos del hombre, como el significado,
el amor, la racionalidad y el temor a no ser, que lo distinguen de los
animales y de las máquinas y dan evidencia de su ser creado a imagen de un
Dios personal.
•Humanismo: Hay dos significados: (1) Cualquier filosofía o sistema de
pensamiento que comienza con el hombre solo, con el fin de tratar de
encontrar un significado unificado de la vida; (2) Esa parte del pensamiento
humanista en el sentido más amplio que subraya la esperanza de un futuro
optimista para la humanidad.
•Impresionismo: Movimiento en las artes visuales en el que culminaron las
tendencias clásicas de la pintura francesa del siglo XIX y de las que ha
surgido el arte moderno. Su objetivo era reproducir, mediante un cuidadoso
análisis del color, el efecto de la luz sobre los objetos en la naturaleza.
•Lógica: La ciencia del razonamiento correcto. La consecuencia previsible
e inevitable del análisis racional. En la lógica clásica se podría afirmar que
“A” no puede ser igual a “no-A”.
•Metodología: Estudio de los procedimientos y principios por los que se
aborda la cuestión de la verdad y del conocimiento.
•Misticismo: Hay dos significados: (1) Una tendencia a buscar la comunión
directa con la realidad última de “lo divino” por la intuición inmediata, la
introspección o la iluminación; (2) Una vaga especulación sin fundamento.
176
•Monolítico: Que constituye un todo indiferenciado. En términos de cultura
moderna, dando un mensaje unificado.
•Neo-ortodoxia: Nombre dado a la teología de los hombres que han
aplicado particularmente la metodología dialéctica de Hegel y el “salto” de
Kierkegaard a la fe cristiana.
•Nihilismo: Una negación de todos los fundamentos objetivos de la verdad.
Una creencia de que la existencia es básicamente sin sentido e inútil,
llevando a menudo a las tendencias destructivas en la sociedad o en el
individuo.
•Panteísmo: Doctrina que Dios y la Naturaleza son idénticos. El universo
es una extensión de la esencia de Dios más que una creación especial.
•Piso de arriba: Término usado para denotar lo que en el pensamiento
moderno trata con la significación o el sentido, pero que no está abierto al
contacto con la verificación por el mundo de hechos que constituyen el
“piso de abajo”.
•Positivismo lógico: Nombre dado a una tendencia analítica en la filosofía
moderna que sostiene que todas las teorías metafísicas son estrictamente sin
sentido porque, en la naturaleza del caso, son no verificables por referencia
a hechos empíricos.
•Pragmatismo: Un sistema de pensamiento que hace de las consecuencias
prácticas de una creencia la única prueba de la verdad.
•Presuposiciones: Se desarrolla una creencia o teoría que se asume antes
del siguiente paso en la lógica. Tal postulado anterior, a menudo consciente
o inconscientemente, afecta la forma en que una persona razona
posteriormente.
•Racionalismo: cf. Humanismo, primer significado.
•Racionalismo: Todo lo relacionado o basado en el poder del hombre para
razonar consistentemente.
•Romántica: Una visión de la vida que no tiene base en los hechos, siendo
el producto de un optimismo exagerado.
•Semántica: (1) Ciencia del estudio del desarrollo del significado y uso de
las palabras y del lenguaje; (2) La explotación de las connotaciones y
ambigüedades en las palabras.
•Ser: Un término que denota el área de existencia.
•Síntesis: La combinación de las verdades parciales de una tesis y su
antítesis en una etapa superior de la verdad, cf. dialéctica.
•Surrealismo: Una forma de arte que produce imágenes fantásticas o
incongruentes mediante juxtaposiciones y combinaciones no naturales,
relacionadas con los datos y el subconsciente.
177
•Sustancial: Término usado para denotar el grado de sanidad en las
relaciones del hombre con Dios, con su prójimo y consigo mismo, que debe
ser visto en la vida de un cristiano, no perfecta pero visible en la realidad.
•Validez: Algo que ha sido autenticado por referencia a pruebas bien
fundamentadas y suficientes.
•Verbalización: La puesta en palabras de una proposición.
•Verdad Proposicional: Verdad que se puede comunicar en la forma de
una declaración en la cual un predicado u objeto es afirmado o negado con
respecto a un sujeto.
•Verificación: El procedimiento requerido para el establecimiento de la
verdad o falsedad de una declaración.
178
Notas
SECCIÓN I
Capítulo 1
1
La consideración de la apologética clásica y presuposicional se continúa
en la sección IV, capítulo 2, p. 125 ss.
2
Allen y Unwin, Londres, 1961.
3
Santiago 1:27.
Capítulo 2
1
Este libro no pretende ser exhaustivo en su tratamiento de los desarrollos
desde la época del Renacimiento que conducen a Hegel. Otro libro mío,
Huye de la Razón, da un resumen más completo de los desarrollos desde
Aquino, a través del Renacimiento, el nacimiento de la ciencia moderna, e
incluyendo el lugar de Kant.
2
Cf., p. ej. Profesor A. J. Ayer en What I Believe ed. por Unwin (Allen y
Unwin, Londres, 1966), y Must Morality Pay? por el profesor Anthony
Flew en The Listener, 13 de octubre de 1966.
3
El Marco Humanista ed. por Sir Julian Huxley, p. 46.
4
ibid., p. 409.
5
University Books, Nueva York, 1964.
Capítulo 3
1
Véanse las páginas 55, 59.
2
El Dr. H. R. Rookmaaker en Synthetist Art Theories (Amsterdam, 1959),
p. 23 y nota W al capítulo IX, sugiere que el título es ¿Qué? ¿de Dónde?
¿Adónde?
3
Una carta escrita en febrero de 1898.
4
Dr. Rookmaaker, op. cit. Notas n, p, aa, af del capítulo 9.
5
Dos obras con el nombre de Eva escrito en ellas fueron exhibidas en la
exposición Picasso y el Hombre en la Galería de Arte de Toronto, enero de
1964.
6
FUR THEO van Doesburg, DE STIJL, enero de 1932.
179
Capítulo 4
1
Véase el párrafo sobre los Beatles, pp. 42-43.
2
Ducretet-Thomson, París, núm. 320 c. 100.
3
Collected Poems, 1934-52 (J. M. Dent y Sons, Londres, 1959) pp. 179-80.
4
S.M.O. Records, 81.045.
5
E.M.I. Records, R5570.
6
E.M.I. Records, P.M.C. 7027.
Capítulo 5
1
Frederick A. Praeger, Nueva York, 1964.
2
Poemas selectos por Leopold Sedar Senghor (Oxford University Press,
1964).
3
Paleontólogo francés jesuita que escribió El Fenómeno del Hombre
(Collins, Londres, 1959) y otros libros.
4
Sir Julian Huxley escribió la introducción a la edición británica de El
Fenómeno del Hombre en 1958. En éste coincide tanto con la metodología
como con las conclusiones generales de Teilhard de Chardin sobre el futuro
evolutivo del hombre. Más adelante, en 1961, desarrolla su acuerdo general
con estas conclusiones en la dirección del uso de la religión en su
introducción a El Marco Humanista. Lo que Senghor hace en su libro
aplicando los principios de Teilhard de Chardin al Estado de Senegal,
Huxley quiere hacerlo en una escala global.
5
Cf. 1ª Corintios 15:13-14, 32.
SECCIÓN II
Capítulo 2
1
Mi pensamiento me ha llevado a creer que hay una conciencia o memoria
cultural colectiva que está relacionada con las palabras. Yo diría que tiene
dos partes: una memoria colectiva de una raza específica y una memoria
colectiva de todos los hombres sobre lo que es el hombre y lo que es la
realidad.
Así el hombre, en su lenguaje, “recuerda” (independientemente de
su creencia personal) que Dios existe. Por ejemplo, cuando los líderes rusos
maldicen, maldicen por Dios, y no por algo menos; y los artistas ateos a
menudo usan símbolos de “dios”. Esto, creo, es una explicación más
profunda pero más simple que la visión de Jung de dios como el arquetipo
180
supremo que surge (según él) de la evolución de la raza. Además, en el
lenguaje del hombre, el hombre también recuerda que la humanidad es
única (creada a imagen de Dios) y, por lo tanto, palabras como propósito,
amor, moral, llevan consigo su verdadero significado. Este es el caso
independientemente de la cosmovisión personal del individuo y a pesar de
en lo que se haya convertido la definición del diccionario o del libro de
texto científico.
A veces la connotación de la palabra es más profunda y más
“inconsciente” que su definición. El uso de tales palabras desencadena
respuestas a un grado mayor en línea con lo que la raza específica ha
pensado que significan y cómo ésta ha actuado en su significado, y en
menor grado en línea con lo que realmente es y lo que es el hombre.
Además, sugiero que después de que la visión del mundo y las experiencias
de la raza forman la definición y connotación de las palabras de cualquier
lenguaje específico, entonces ese lenguaje como sistema de símbolos se
convierte en el vehículo para mantener viva y enseñar esta visión del
mundo y experiencia.
Por lo tanto, me parece que todo el asunto es principalmente uno
del lenguaje, ya que el hombre piensa y comunica en el lenguaje. Yo diría
que en este contexto la división de lenguas en la torre de Babel es un
momento abrumadoramente profundo de la historia.
2
Leonardo da Vinci (Raynal and Company, Nueva York, 1956), p. 174.
3
Aquí estoy omitiendo conscientemente el cambio intermedio e importante
en la formulación en la época de Kant (1724-1804) y Rousseau (1712-78).
Esa formulación era:
Libertad
Naturaleza
4
Cf. La actitud de los bereanos a las enseñanzas de Pablo, Hechos 17:11-
12.
Capítulo 3
1
Berenson, una biografía, por Sylvia Sprigge (Houghton Mifflin, 1960).
2
Cf. 1ª Corintios 15:6.
3
Publicado en 1920.
4
De la misma manera se tiene una situación paralela con las dos mujeres
con las que Picasso se casó. Una es una imagen muy humana de Olga,
pintada en 1917-18, la otra es un cuadro encantador de Jacqueline hecho el
181
5 de octubre de 1954. Hay un paralelo adicional en que Jacqueline guardó
este cuadro en su sala de estar. En las tres pinturas no es sólo que la pintura
habla del amor del artista por su esposa, sino que la mujer tiene significado
como ser humano.
5
Desde su pintura de la Cesta de Pan, ha pintado muchos cuadros en los
que una figura parecida a María es el punto focal de la pintura. La Galería
de Arte Moderno de Nueva York tiene algunos de estos cuadros en los que
la figura aparece varias veces en una pintura. Sin embargo, en la inspección,
uno ve que estas figuras parecidas a María son retratos de la esposa de Dalí.
6
Vision Press Ltd., Londres, 1956.
Capítulo 4
1
Columbia KL 6005 o KS 6005.
2
28 de noviembre de 1964, por Calvin Tomkins.
3
Debido a que sus teorías han producido en la música ruido o silencio total,
que es por lo tanto monótono, la música más moderna no lo ha seguido.
Pero a través de Merce Cunningham y otros, John Cage se ha convertido en
la fuerza central en la danza moderna en contra de Martha Graham que puso
mucho énfasis en la forma y el significado.
4
La traducción de este prefacio es la que apareció en la revista Vogue,
diciembre de 1964.
5
El contexto anterior identifica esto como la caída de la bomba.
Capítulo 5
1
A menudo se dice que en los últimos años Karl Barth ha cambiado sus
puntos de vista. Si esto es así, todo podría ser fácilmente arreglado si
escribiera un libro más entre sus muchos libros y, mientras todavía está
vivo, haciendo conocer que sus puntos de vista de la Escritura, su falta de
una caída en el espacio y el tiempo, y su universalismo implícito han sido
repudiados públicamente. A la luz de su influencia decisiva como iniciador
de la nueva teología y de su amplia publicación, parecería difícil pensar que
nada menos podría cumplir su responsabilidad ante Dios y los hombres. Si
lo hiciera, muchos de nosotros nos regocijaríamos. Observe las páginas
101-102 para una consideración del concepto deficiente de la justificación y
el lugar del universalismo en la nueva teología.
2
Las cursivas son mías.
3
Como un ejemplo vea ¿Cuándo una palabra es un evento? Por el Dr. Alan
Richardson en The Listener, 3 de junio de 1965.
182
4
El Cristo Desconocido del Hinduismo (Darton, Longman y Todd,
Londres, 1964).
5
Revista Jubilee, noviembre de 1963.
6
Foro ecuménico de la Universidad de Loyola, según se informó en el
Chicago Daily News-Post Dispatch, 14 de diciembre de 1963.
SECCIÓN III
Capítulo 1
1
En Juan 17:24 Jesús, en su oración a Su Padre, habla del amor con el cual
“me has amado antes de la fundación del mundo”. En Génesis 1:26 se dice
que hay comunicación dentro de la Trinidad.
2
El pato salvaje.
Capítulo 2
1
Constable and Co. Ltd., Londres, páginas 90-91.
2
Éxodo 24:12.
3
Hechos 26:14.
4
Juan 17:24.
Capítulo 3
1
Traducido del francés por Stuart Gilbert (Penguin Books en asociación
con Hamish Hamilton, 1966), La Peste, 1947.
2
La consideración de La Peste se continúa en las páginas 106-107.
3
Juan 5:24; Colosenses 1:13.
4
Génesis 2:17.
5
Es intrigante que el nuevo Heidegger, al cambiar su posición, tratara de
introducir una caída histórica en su nuevo sistema. Dice que hubo una Edad
de Oro (antes de esta caída) en la época de los griegos pre-socráticos; y
luego Aristóteles, y los que le siguieron, cayeron. Su caída fue que
empezaron a pensar racionalmente. Heidegger ahora está diciendo que el
hombre es anormal. No hay evidencia histórica para tal Edad de Oro, pero
sí indica que la respuesta racionalista usual al dilema del hombre, que dice
que el hombre es como siempre lo ha sido, es insuficiente. En la
desesperada teoría de Heidegger, Aristóteles toma el lugar de Adán, como
el que cayó, y parece que Heidegger se ve a sí mismo como el que salvará.
Pero note que su concepto de la caída y la salvación no toca cuestiones
183
morales. La anormalidad del hombre no es moral; en el nuevo sistema de
Heidegger es más bien una anormalidad epistemológica y metodológica.
Aristóteles no estaba moralmente equivocado en lo que hizo, según
Heidegger; él estaba introduciendo la metodología defectuosa de la antítesis
y la racionalidad. Aquí no hay respuesta para el dilema del hombre, pero
Heidegger ha demostrado claramente que la filosofía no tiene respuesta al
dilema del hombre sobre la base del hombre y la historia siendo ahora
normales. Parecería que a Heidegger le gustaría la respuesta del
cristianismo, pero sin inclinarse ante Dios, ya sea moralmente o
reconociendo la necesidad de conocimiento de Él.
Capítulo 4
1
Cf. p. 100.
2
Simone de Beauvoir aborda el mismo problema en un contexto
ligeramente diferente en su libro A Very Easy Death (Putnam, 1966).
3
Véase Estudios Bíblicos y Teológicos de B. B. Warfield (Scribners Sons,
Nueva York, 1912), Sobre la vida emocional de nuestro Señor, pp. 35-90.
Capítulo 5
1
“Einstein dice: ‘El desarrollo histórico ha demostrado que entre las
construcciones teóricas imaginables hay invariablemente una que resulta
incuestionablemente superior a todas las demás: nadie que se dedique
realmente al asunto negará que el mundo de las percepciones determina el
sistema teórico de una manera virtualmente no ambigua’. Un hombre
dedicado a resolver un crucigrama bien diseñado puede, es cierto, proponer
cualquier palabra como solución, pero sólo hay una palabra que realmente
resuelve el crucigrama en todas sus formas. Es un resultado de la fe que la
naturaleza toma el carácter de ese crucigrama bien formulado. Los éxitos
cosechados hasta ahora por la ciencia, es cierto, dan un cierto estímulo para
esta fe”. Teorías Científicas por H. R. Post en The Listener, 10 de febrero
de 1966.
2
Romanos 1:18-20
3
En un artículo en The Christian Century del 12 de mayo de 1965, titulado
La modernidad del fundamentalismo, John Opie Jr. comete dos errores
principales. Dice correctamente que el cristianismo histórico (que él llama
el fundamentalismo) se separa principalmente de la nueva teología no en
detalles teológicos, sino en la epistemología y la metodología, porque
insiste en la racionalidad. Sin embargo, continúa diciendo que el
184
cristianismo histórico está interesado exclusivamente en la racionalidad.
Esto no es así. El otro error que comete, uno tonto, es decir que el tipo de
pensamiento sobre el cual se basa el cristianismo histórico, es decir, el
pensamiento racional, comenzó con La Ilustración. Este punto de vista no
tiene más apoyo que el de Heidegger cuando dice que comenzó con
Aristóteles, y es aún más imposible de sostener. Otros hombres en la nueva
teología cometen este mismo error. Por ejemplo, Ernest R. Sandeen en su
artículo The Princeton Theology en Church History, septiembre de 1962.
4
1ª Juan 4:1-3
SECCIÓN IV
Capítulo 1
1
Hechos 17:26.
2
Salmos 139:8.
3
Romanos 1:32 - 2:3.
Capítulo 2
1
Véase la sección I, p. 14.
2
Los conceptos básicos presentados aquí se expusieron primero en mi
artículo titulado A Review of a Review en The Bible Today, vol. 42, No. 1,
octubre de 1948.
Romanos 1:18 dice: “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra
toda impiedad e injusticia de los hombres, que detienen con injusticia la
verdad”. El contexto demuestra que esta “detención de la verdad con
injusticia” está relacionada con la “revelación general” de la “Humanidad”
del hombre y del universo externo en los versículos 19 y 20. El concepto
involucrado en la frase “que detienen con injusticia la verdad” tiene dos
posibilidades: en muchas de las traducciones más recientes se traduce como
obstaculizar, sostener, sofocar, restringir o suprimir la verdad, que los
hombres tienen de la revelación general de la creación externa y de la
“Humanidad” del hombre. Probablemente un significado más preciso, de la
palabra griega usada, es que sostienen esa parte de la verdad del mundo real
que deben sostener (a pesar de sus presuposiciones no cristianas) pero,
debido a su injusticia, su rebelión, ellos no llevan la lógica de la revelación
general a su conclusión natural y adecuada. Así pues, en sentido estricto, no
tienen excusa.
185
Capítulo 3
1
Hebreos 11:6.
2
Hechos 16:30-32.
3
La nota de Bunyan en este lugar es: “Venid a mí todos los que estáis
trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28).
4
La novena etapa del Progreso del Peregrino.
5
Las siguientes referencias en la Biblia ayudarán a cualquiera que quiera
leer más acerca de convertirse en cristiano: Juan 3:15-18, Romanos 3:9-26,
Romanos 4:1-3, Gálatas 2:16, Gálatas 3:24 Juan 8:24, Juan 14:6, Hechos
4:12. Romanos capítulos 1-8 es una buena sección en la que ver la unidad
de convertirse en un cristiano y lo que sigue después de que uno es un
cristiano.
SECCIÓN V
Capítulo 1
1
Juan 20:30-31.
2
Lucas 1:1-4.
Capítulo 2
1
Marcos 12:30; Deuteronomio 6:5.
SECCIÓN VI
Capítulo 1
1
Juan 17:21.
2
Mateo 5:48.
3
1ª Juan 2:1.
4
Romanos 7:22-25.
5
2ª Corintios 13:14.
186
Índice
Anti-Leyes, 38 Capote, Truman, 42
Antonioni, Miguel Ángel, 42 Cézanne, Paul, 30, 32
Appel, Karel, 89 Cimabue, 60
Aquino, Tomás de, 60, 179 Comunismo, 45
Ambientes, 34, 35, 36 Costelloe, María, 63
Aristóteles, 60, 67, 183-185 Crick, Francis, 102
Armory Show, The, 35, 53, 164
Arp, Hans, 34
Cristo Desconocido del
Hinduismo, El, 183
Arte Cero, 36 Cubismo, 32
Ascherson, Neal, 83 Cultura indoeuropea, 18
Ayer, A. J., 179 Cunningham, Merce, 182
Bach, Johann Sebastian, 57 Da Vinci, Leonardo, 30, 58-59
Barth, Karl, 21, 51-53, 79, 182 Dada, 34, 35, 65
Baudelaire, Charles, 99-100
Beatles, Los, 42-43, 180
Dalí, Salvador, 64-67, 74, 76, 99,
157, 182
Berenson, Bernard, 63, 64, 181 Dante, Alighieri, 60
Bergman, Ingmar, 42 De Beauvoir, Simone, 184
Bernstein, Leonard, 69 De Mello, Anthony, 83
Bezzant, J. S., 92 De Stijl, 34, 179
Boccaccio, Giovanni, 60 Debussy, Claude, 37
Bonhoeffer, Dietrich, 78 Duchamp, Marcel, 34-35
Bornkamm, Gunther, 80
Boulez, Pierre, 70 Einstein, Albert, 56, 62, 183
Budismo Zen, 71, 103
Bultmann, Rudolph, 50, 80, 93
El año pasado en Marienbad, 54,
83
Bunyan, Juan, 135, 186 Engels, Friedrich, 45
Cage, John, 37, 43, 69-73, 89, 90,
Escritores negros estadounidenes,
42
110, 125, 182
Calvino, Juan, 58
Camus, Albert 23, 55, 100, 107,
Favre, Elie, 73, 74
Feldman, Marty, 71
123 Fellini, Frederico, 42
187
Ficino, Marsilio, 59 Kant, Emmanuel, 20, 25, 179,181
Filosofía Analítica, 21, 24-25
Flew, Anthony, 179
Kierkegaard, Soren, 20, 21, 44,
50, 52, 53, 59
Francisco I, Rey de Francia, 58 Klee, Paul, 64, 65, 68, 70
Freud, Sigmund, 65, 102 Kung, Hans, 83
Galería de Arte de Glasgow, 66 Leary, Timothy, 27
Galería de Arte de Toronto, 179
Galería Nacional de Arte
Libro Tibetano de los Muertos,
27
Washington, 66
Garaudy, Roger, 83
Listener, The, 12, 29, 80, 179,
182, 184
Gauguin, Paul, 30-32, 54 Lutero, Martín, 17, 39, 132
Gentile, Giovanni, 58
Giotto, di Bondone, 60 Mace, Thomas, 71
Graham, Martha, 182 Macquarrie, John, 80, 81
Green, Michael, 93 Manifiesto de Argelia, 55, 123
Griegos, los, 93 Marcis, Leonard, 69
Griffiths, Dom Bede, 83 Marx, Karl, 45
Mathieu, Georges, 70
Hegel, Georg Wilhelm, 19, 20, 44,
45, 51, 179
McLuhan, Marshall, 43
Medios de comunicación, 42, 43
Heidegger, Martin, 21, 23, 50, 67,
68, 75, 81, 83, 183, 184, 185
Miller, Henry, 38, 39, 73-76, 79
Mondrian, 33, 34
Henry, Pierre, 38 Museo de Arte de Boston, 31
Hinduismo, 45, 83, 100, 172 Museo de Arte de Filadelfia, 35
Hodge, Charles, 115
Homosexualidad filosófica, 39
Museo de Arte Moderno, Nueva
York, 32, 35
Huxley, Aldous, 26-27
Huxley, Julian, 16, 25, 26, 79, 82,
87, 179, 180
Museo Stedelijk, Amsterdam, 34,
36
Musique Concrete, 37, 38, 44,
54, 57
Ibsen, Henrik, 88
Impresionistas, 30 Neo-Ortodoxia, 50, 51, 52, 55, 57
83, 93, 159
Jaspers, Karl, 21, 22 New Yorker, 69, 70, 72
Jazz, 27, 37 Niebuhr, Reinhold, 53
Jung, Carl Gustav, 56, 121, 180 Novela Anti-declaración, 42
188
Op Art, 37 Rutherford, 115
Opie, John, 184
Osborne, John, 39 Sade, Marqués de, 39, 102
Sandeen, Ernest, 185
Sartre, Jean Paul, 21, 23-24, 55,
Pablo, El Apóstol, 46, 64, 95, 106,
113, 122, 133, 134, 152, 154, 181
123
Schaeffer, Pierre, 37, 57
Panikkar, Raymond, 83 Schweitzer, Albert, 94
Panteísmo, 43, 56, 65, 66, 78, 79,
87, 89
Senegal, 44, 45, 180
Senghor, Leopold Sedar, 44, 45,
Paulus Society, 83
Peste, La, 100, 106, 107, 123, 183
50, 82, 180
Shute, Nevil, 75
Petrarca, 60 Silas, 133, 134
Picasso, Pablo, 32, 33, 59, 65, 66,
121, 179, 181
Slessinger, 42
Stein, Gertrude, 32
Planck, Max, 67, 144 Sucesos, 34-36
Pollock, Jackson, 70 Surrealismo, 65
Positivismo Lógico, 24, 25 Susiki, Daisetz, 71
Post, H. R., 184 Synthetist Art Theories, 179
Provos, Amsterdam, 36
Rahmer, Karl, 83
Reforma, La, 50, 51, 52, 58, 79, 82,
Teilhard de Chardin, Pierre, 45,
67, 82, 87, 180
115, 164 Thomas, Dylan, 40, 41, 47
Renacimiento, El, 33, 58, 59, 60,
69, 170
Tillich, Paul, 53, 57, 78, 87
Times, The, 39
Renoir, Pierre Auguste, 32 Tomkins, Calvin, 182
Revista High Fidelity, 69 Turner, Joseph, 30
Revista Vogue, 182
Richardson, Alan, 53, 182 Van der Leek, 34
Rietveld, 34
Robinson, John A. T., 53, 78, 169 Warfield, Benjamin B., 184
Rookmaaker, Hans, 179 Weinrib, David, 72
Rusia, 82 Whitman, Walt, 74, 75
Russell, Bertrand, 112
189

El Dios que esta ahi schaeffer francis.pdf

  • 3.
    EL DIOS QUE ESTÁAHÍ Hablando del Cristianismo Histórico en el Siglo XX por Francis A. Schaeffer
  • 4.
    Copyright © 1968por Francis A. Schaeffer. Publicado por primera vez en 1968, séptima impresión 1970, esta edición 1970, ISBN 0 340 04466 7. Todos los derechos reservados. Ninguna parte de esta publicación puede ser reproducida o transmitida en cualquier forma o por cualquier medio electrónico o mecánico, incluyendo fotocopia, grabación o cualquier sistema de almacenamiento y recuperación de información sin el permiso por escrito del editor. Impreso en Gran Bretaña por Hodder and Stoughton Limited, de St. Paul House, Warwick Lane, Londres. Versión en Español: Irving Isaí Espino Cano. 2016 A Aquél que ha caminado de la mano conmigo por unos muy breves treinta y cinco años
  • 5.
    Reconocimientos Se agradece alas siguientes personas por el permiso para citar obras protegidas con derechos de autor: Madame Marguerite Arp para el poema “fur Theo van Doesburg” de Hans Arp; Los fiduciarios de los derechos de autor del finado Dylan Thomas para “Elegy” de Poemas Escogidos por Dylan Thomas publicados por J. M. Dent and Sons; El autor y The New Yorker por un extracto de “Figura en un Paisaje Imaginario” de Calvin Tomkins, © 1964 The New Yorker Magazine Inc.; Agence Hoffman por un extracto del prólogo “A Sense of Wonder” de Henry Miller en La Historia del Arte por Elie Favre (traducción que apareció en Vogue, Diciembre 1964); El Dr. John Macquarie por un extracto de un artículo que apareció en The Listener, 12 de abril 1962. Contenido SECCIÓN I: El clima intelectual y cultural de la segunda mitad del siglo XX 1.- Se establece la diferencia 12 Ante el abismo La apologética presuposicional habría detenido la decadencia La línea de la desesperación La unidad y la desunión en el racionalismo Tendencia hacia una cultura uniforme 2.- El primer escalón en la línea de la desesperación: Filosofía 19 Hegel, la puerta Kierkegaard, el primer hombre por debajo El existencialismo de Jaspers, Sartre, Heidegger La anti-filosofía del mundo anglosajón El uso de drogas Qué sucede y qué no sucede en estas experiencias 3.- El segundo escalón: Arte 30 Van Gogh y Gauguin Cézanne y Picasso Mondrian Dada, Marcel Duchamp, los sucesos y los ambientes 4.- Los escalones tercero y cuarto: Música y la Cultura General 37 Musique Concrete Henry Miller Homosexualidad filosófica John Osborne Dylan Thomas Cine moderno, medios masivos de comunicación y los Beatles 5.- El factor unificador en los escalones de la desesperación 44 El romanticismo ha muerto: la oportunidad del cristianismo si se mantiene la antítesis 7
  • 6.
    SECCIÓN II: LaRelación de la Nueva Teología con el clima intelectual 1.- El quinto escalón: Teología 50 Desviación del cristianismo bíblico 2.- Misticismo moderno: Desesperación más allá de la desesperación 54 Teología y el misticismo semántico El uso de palabras y símbolos Los orígenes del misticismo semántico: Leonardo da Vinci Naturaleza y Gracia 3.- El misticismo moderno en acción: Arte y Lenguaje 62 La tensión de ser hombre El misticismo en el arte: Paul Klee y Salvador Dalí El misticismo en el lenguaje: Heidegger 4.- El misticismo moderno en acción: Música y Literatura 69 El misticismo en la música: Leonard Bernstein y John Cage El misticismo en la literatura: Henry Miller 5.- Una nueva fase de la Teología Moderna 77 ¡Dios está muerto… o casi! Una búsqueda por los hombres del “piso de arriba” La oportunidad de hoy para la nueva teología SECCIÓN III: Cómo difiere el cristianismo histórico de la Nueva Teología 1.- Personalidad o un ruido diabólico 86 El final lógico de negar la personalidad 2.- Hechos verificables y conocimiento 91 La comunicación divina y humana El amor es más que una palabra 3.- El dilema del hombre 99 El escándalo de la cruz El cristianismo histórico y el dilema del hombre 8 4.- La respuesta de Dios al dilema del hombre 105 No hay necesidad de uno u otro en La Peste 5.- ¿Cómo sabemos que es verdad? 109 La naturaleza de la prueba Verdadera racionalidad pero no sólo racionalidad ¿Quién está en la continuidad de la iglesia? SECCIÓN IV: Hablando del Cristianismo Histórico en el clima del siglo XX 1.- Encontrando el punto de tensión 118 Comunicándome con uno de mi clase Conclusiones lógicas Desgarrado por dos consistencias Las tensiones se sienten con diferente fuerza 2.- Del punto de tensión al Evangelio 125 ¿Por qué hay un lugar para la conversación? Dar y recibir golpes Quitando el techo 3.- Aplicando el Evangelio 131 ¿Cómo nos atrevemos a hacerlo? La fe en el sentido bíblico SECCIÓN V: El pre-evangelismo no es una opción fácil 1.- Encomendando la fe cristiana a nuestra generación 138 La defensa de la fe La comunicación de la fe 2.- La importancia de la verdad 142 La verdad está antes de la conversión Verdad y espiritualidad El Dios detrás de la verdad 9
  • 7.
    SECCIÓN VI: Lavida personal y corporativa en el clima del siglo XX 1.- Demostrando el carácter de Dios 148 La salvación no termina con el individuo La calidad visible Realismo en la demostración La personalidad es central 2.- Lo legal, pero no sólo lo legal 155 Las personas humanas en nuestra cultura Personalidad y cultura Apéndices A.- El problema de la Iglesia de clase media en la última mitad del siglo veinte 161 B.- La práctica de la Verdad 166 Una palabra acerca de L'Abri por el Rev. J. A. Kirk 169 Glosario 175 Notas 179 Índice 187 10 SECCIÓN I El Clima Intelectual y Cultural de la Segunda Mitad del Siglo XX
  • 8.
    CAPÍTULO 1 Se Establecela Diferencia ANTE EL ABISMO El presente abismo entre las generaciones ha sido provocado casi en su totalidad por un cambio en el concepto de verdad. Donde quiera que mire hoy el nuevo concepto predomina. El consenso acerca de nosotros es casi monolítico, sea que usted revise las artes, la literatura o simplemente lea los periódicos y revistas como Time, Life, Newsweek, The Listener o The Observer. Por todas partes se puede sentir el dominio de esta nueva metodología, y por “metodología” nos referimos a la forma en que nos acercamos a la verdad y al conocimiento. Es como sofocarse en una niebla de Londres particularmente mala. Y al igual que la niebla no se puede contener por paredes o puertas, también este consenso viene y nos rodea, hasta que la habitación en la que vivimos ya no es distinta, y sin embargo, apenas nos damos cuenta de lo que ha sucedido. La tragedia de nuestra situación actual es que los hombres y las mujeres están siendo afectados fundamentalmente por la nueva forma de ver la verdad y sin embargo, ni siquiera han analizado el cambio que ha tenido lugar. Nuestros jóvenes de hogares cristianos son criados en el viejo marco de verdad. A continuación, se someten al marco moderno. Con el tiempo se confunden porque no entienden las alternativas con las son confrontados. La confusión se convierte en desconcierto, y en poco tiempo están abrumados. Desgraciadamente, esto es cierto no sólo de los jóvenes, sino de muchos pastores, educadores cristianos, evangelistas y misioneros también. Por lo que este cambio en el concepto de la manera cómo llegamos al conocimiento y a la verdad es el problema más crucial, tal como lo entiendo, que enfrenta el cristianismo hoy. Si usted hubiera vivido en Europa antes de 1890, o en los Estados Unidos antes de 1935, no habría tenido que pasar mucho tiempo, en la práctica, en la reflexión sobre sus presupuestos. (Estas fechas pueden ser ligeramente arbitrarias ya que el cambio se produjo en Europa, al menos, gradualmente. 12 En América los años cruciales de cambio fueron de 1913 a 1940 y durante estos relativamente pocos años toda la manera de pensar sufrió una revolución; 1913 fue un año muy importante en los Estados Unidos, no porque fuera el año antes de la Primera Guerra Mundial, sino por otra razón muy importante, como veremos más adelante). Antes de estas fechas todo el mundo habría estado actuando con muchos de los mismos presupuestos, que en la práctica parecían estar de acuerdo con presupuestos propios de los cristianos. Esto era cierto en las áreas de la epistemología y la metodología. Ahora bien, puede ser argumentado que los no cristianos no tenían el derecho de actuar sobre los presupuestos con los que actuaban. Eso es verdad. Estaban siendo románticos al aceptar respuestas optimistas sin una base suficiente. Sin embargo continuaron pensando y actuando como si estos presupuestos fueran ciertos. ¿Cuáles eran estos presupuestos? El básico era que en realidad hay cosas tales como los absolutos. Ellos aceptaron la posibilidad de un absoluto en el área del Ser (o conocimiento), y en el área de la moral. Por lo tanto, debido a que aceptaron la posibilidad de absolutos, aunque los hombres podrían estar en desacuerdo en cuanto a lo que eran, sin embargo, podrían razonar juntos sobre la base clásica de la antítesis. Así que si algo era cierto, lo contrario era falso. En la moral, si una cosa estaba bien, su opuesto estaba mal. Esta pequeña fórmula, “Si usted tiene una A, no es ‘no- A’”, es el primer paso en la lógica clásica. Si usted entiende lo que pasa cuando esto ya no influye, usted entenderá nuestra situación actual. Los absolutos implican antítesis. El no cristiano continuó operando románticamente en esta base sin una base suficiente para hacerlo. Por lo tanto, todavía era posible hablar de lo que estaba bien y mal, lo que era verdadero y falso. Uno podía decir a una no cristiana “sé una buena chica”, y, aunque ella podría no haber seguido su consejo, al menos habría entendido de lo que se estaba hablando. Decirle lo mismo a una chica de hoy verdaderamente moderna sería hacer una declaración “sin sentido”. La mirada en blanco que usted reciba puede no significar que sus normas hayan sido rechazadas, sino que su mensaje no tenía sentido. El cambio ha sido enorme. Hace treinta o más años usted podría haber dicho cosas como “Esto es verdad” o “Esto está bien”, y hubiera estado en la longitud de onda de todo el mundo. Las personas podrían o no haber pensado en sus creencias constantemente, pero todos se habrían hablado el uno al otro como si la idea de la antítesis fuera correcta. Así, en el evangelismo, en lo espiritual y en la educación cristiana, usted podría haber comenzado con la certeza de que su audiencia le entendía. 13
  • 9.
    LA APOLOGÉTICA PRESUPOSICIONALHABRÍA DETENIDO LA DECADENCIA1 De hecho, fue desafortunado que nuestros “pensadores” cristianos, en el momento antes de que el cambio tuviera lugar y el abismo se estableciera, no enseñaron ni predicaron con una clara comprensión de los presupuestos. Si lo hubieran hecho, no habrían sido tomados por sorpresa, y podrían haber ayudado a los jóvenes a enfrentar sus dificultades. Lo realmente insensato es que incluso ahora, años después que el cambio se concretó, muchos cristianos todavía no saben lo que está sucediendo. Y esto se debe a que aún no se les enseña la importancia de pensar en términos de presupuestos, especialmente en relación con la verdad. Las aguas del diluvio del pensamiento secular y la nueva teología abrumaron a la Iglesia, porque los líderes no comprendieron la importancia de luchar contra un conjunto de presuposiciones falsas. Pelearon la batalla, en gran medida, en el terreno equivocado y así, en vez de estar muy por delante en la defensa y la comunicación, lamentablemente quedaron rezagados muy atrás. Esta fue una debilidad real, que es difícil, incluso hoy en día, rectificar entre los evangélicos. El uso de la apologética clásica antes de que este cambio tuviera lugar fue eficaz sólo porque los no cristianos estaban funcionando, en la superficie, con los mismos supuestos, incluso si no tenían una base adecuada para ellos. Sin embargo, en la apologética clásica los presupuestos rara vez se analizaron, discutieron, o se tomaron en cuenta. Así, si un hombre se levantaba para predicar el Evangelio y decía “crean esto, es cierto”, los que escuchaban habrían dicho: “Bueno, si eso es así, entonces su opuesto es falso”. El presupuesto de la antítesis invadía toda la perspectiva mental de los hombres. No hay que olvidar que el cristianismo histórico se sostiene sobre una base de antítesis. Sin ella el cristianismo histórico no tiene sentido. LA LÍNEA DE LA DESESPERACIÓN Así pues, tenemos una línea de tiempo como esta: La línea de la desesperación Europa, 1890 aprox. EE.UU. 1935 aprox. Note que llamo a la línea, la línea de la desesperación. Por encima de esta línea encontramos hombres que viven con sus nociones románticas de los absolutos (aunque sin una base lógica suficiente). Debajo de la línea todo cambia. El hombre piensa de forma diferente respecto a la verdad, y por eso ahora para nosotros, más que nunca, es imperativa una apologética presuposicional. 14 Para comprender esta línea de la desesperación con más claridad, pensemos en ella no como una simple línea horizontal sino como una escalera. La línea de la desesperación: FILOSOFÍA ARTE MÚSICA CULTURA GENERAL TEOLOGÍA Cada uno de los escalones representa un determinado momento en el tiempo. El más elevado es anterior, el más bajo posterior. Fue en este orden que el cambio en la verdad afectó la vida de los hombres. El cambio se extendió gradualmente, y en tres formas diferentes. La gente no se despertó de repente una mañana y encontró que éste había penetrado en todas partes a la vez. En primer lugar se extendió geográficamente. Las ideas comenzaron en Alemania y se extendieron hacia el exterior. Primero afectaron al continente, y luego cruzaron el Canal hacia Inglaterra, y luego el Atlántico hasta América. En segundo lugar, se extendió a través de la sociedad, desde el verdadero intelectual hacia los más educados, bajó a los trabajadores, y por último llegó a la clase media alta. En tercer lugar, se extendió como se muestra en el diagrama, de una disciplina a otra, empezando por los filósofos y terminando con los teólogos. La teología ha sido la última por mucho tiempo. Es curioso para mí, al estudiar toda esta deriva cultural, que muchos recogen la última moda teológica y la aclaman como algo nuevo. Pero, en realidad, lo que la nueva teología ahora está diciendo ya se ha dicho anteriormente en cada una de las otras disciplinas. Es importante comprender la naturaleza fundamental de esta línea. Si tratamos de evangelizar a los hombres como si estuvieran encima de la línea, cuando en realidad están por debajo de ella, sólo haremos intentos fútiles. Esto va tanto para los trabajadores portuarios como para los intelectuales. Lo mismo será cierto en el concepto de la espiritualidad. Por debajo de la línea la “espiritualidad” se convierte exactamente en lo opuesto a la espiritualidad cristiana. LA UNIDAD Y LA DESUNIÓN EN EL RACIONALISMO Hay una verdadera unidad en el pensamiento no cristiano, así como diferencias dentro de esa unidad. El cambio por debajo de la línea de la desesperación es una de las diferencias dentro de la unidad de pensamiento no cristiano. 15
  • 10.
    El factor unificadorpuede ser llamado racionalismo, o si lo prefiere, humanismo, aunque si usamos el último término hay que tener cuidado de distinguir su significado en este contexto y su significado en el sentido más limitado de un libro como The Humanist Frame2 , editado por Sir Julian Huxley. Este último tipo de humanismo se ha convertido en un término técnico en el sentido más amplio de la palabra. El humanismo en el sentido inclusivo es el sistema por el cual el hombre, empezando absolutamente por sí mismo, intenta construir racionalmente a partir de sí mismo, teniendo sólo al hombre como su punto de integración, para encontrar todo conocimiento, sentido y valor. Una vez más, la palabra racionalismo, que significa lo mismo que el humanismo en el sentido más amplio, no se debe confundir con la palabra racional. Racional significa que las cosas que tratan de nosotros no son contrarias a la razón, o, para decirlo de otra manera, la aspiración del hombre a la razón es válida. De este modo, la posición judeo-cristiana es racional, pero es la antítesis del racionalismo. Por lo tanto el racionalismo o humanismo es la unidad dentro del pensamiento no cristiano. Sin embargo, si los cristianos van a ser capaces de entender y hablar a los hombres de su generación tienen que tener en cuenta la forma que el racionalismo está tomando actualmente. En un sentido siempre es el mismo, los hombres tratando de construir a partir de sí mismos. En otro sentido cambia constantemente, con diferentes énfasis con los que un cristiano debe estar al corriente si no quiere prepararse para trabajar con un período que ya no existe. La línea de la desesperación indica un cambio titánico en este momento dentro de la unidad del racionalismo. Por encima de la línea los hombres eran optimistas racionalistas. Ellos creían que podían empezar por sí mismos y dibujar un círculo que abarcara todos los pensamientos de la vida, y la vida misma, sin tener que apartarse de la lógica de la antítesis. Pensaron que por su propia cuenta, racionalmente, los hombres finitos podían encontrar una unidad en la diversidad total. Aquí es donde la filosofía permaneció, antes de nuestros días. El único argumento real entre estos optimistas racionalistas era sobre el círculo que debía ser dibujado. Un hombre podría dibujar un círculo y decir, “Usted puede vivir dentro de este círculo”. El siguiente hombre lo tacharía y dibujaría un círculo diferente. El siguiente hombre vendría y, tachando el círculo anterior, dibujaría el propio, ad infinitum. Así que si usted comienza a estudiar filosofía siguiendo la historia de la filosofía, para el momento cuando haya terminado con todos estos círculos, cada uno de los cuales ha sido destruido por el siguiente, ¡usted se puede sentir como si saltara del puente de Londres! Pero en cierto punto este intento de prolongar un humanismo optimista unificado cesó. En este punto los filósofos llegaron a la conclusión de que no iban a encontrar un círculo racionalista unificado 16 que contuviera todo el pensamiento y en el que pudieran vivir. Era como si de repente el racionalista quedara atrapado en una gran sala redonda sin puertas ni ventanas, nada más una completa oscuridad. Desde el centro de la habitación él buscaría un camino hacia las paredes y empezaría a buscar una salida. Muchas veces iría alrededor de la circunferencia, y entonces la verdad aterradora caería sobre él de que no había salida, ¡ninguna salida en absoluto! Al final, los filósofos se dieron cuenta de que no podían encontrar este círculo racionalista unificado y así, apartándose de la metodología clásica de la antítesis, cambiaron el concepto de la verdad y el hombre moderno nació. De esta manera el hombre moderno se movió por debajo de la línea de la desesperación. Fue conducido a ello en contra de su deseo. Permaneció un racionalista, pero había cambiado. ¿Entendemos los cristianos este cambio en el mundo contemporáneo? Si no lo entendemos entonces, en gran medida, sólo estamos hablando a nosotros mismos. TENDENCIA HACIA UNA CULTURA UNIFORME La importancia de comprender el abismo al que el pensamiento del hombre le ha traído no sólo es de valor intelectual, sino también de valor espiritual. El cristiano debe resistir al espíritu del mundo. Pero cuando decimos esto debemos entender que el espíritu del mundo no siempre tiene la misma forma. Así el cristiano debe resistir el espíritu del mundo, en la forma que adopta en su propia generación. Si él no lo hace no está resistiendo el espíritu del mundo en absoluto. Esto es especialmente cierto para nuestra generación, ya que las fuerzas que actúan en contra de nosotros son de una naturaleza total. Es nuestra generación de cristianos, más que cualquier otra, la que necesita prestar atención a estas palabras que se atribuyen a Martín Lutero: “Si profeso con la voz más alta y la más clara exposición cada porción de la verdad de Dios, excepto precisamente ese pequeño punto que el mundo y el diablo están atacando en ese momento, no estoy confesando a Cristo, aunque pueda estar profesando a Cristo con audacia. Donde la guerra se recrudece, ahí se prueba la lealtad del soldado, y mantenerse firme en todo el campo de batalla, es sólo huida y desgracia si se flaquea en ese punto”. Sería falso decir que siempre hay una cultura totalmente uniforme. Esto no es así. Y, sin embargo, a medida que estudiamos el arte y la literatura del pasado, y las cosas que nos ayudan a entender una cultura, nos encontramos con que tiende a haber un movimiento hacia un todo monolítico y uniforme. 17
  • 11.
    A través deun estudio de la arqueología es posible mostrar cómo una cierta idea se desarrolla en un lugar y luego, durante un período de varios cientos de años, se extiende en amplias áreas. Se podría dar como un ejemplo la cultura indoeuropea, cuya difusión se puede rastrear a través del flujo de ciertas palabras. En el pasado distante tomó mucho tiempo para que los conceptos culturales se extendieran; para el momento en que habían llegado a otras zonas a veces ya habían cambiado en su lugar de origen. Pero hoy en día el mundo es pequeño y es muy posible tener una cultura monolítica extendiéndose rápidamente e influyendo en grandes sectores de la humanidad. No hay barreras artificiales, como la cortina de hierro, que puedan contener el flujo de estas ideas. A medida que el mundo se ha reducido, y se ha hecho post-cristiano, ambos lados de la cortina de hierro han seguido la misma metodología y la misma forma de pensamiento monolítica básica, a saber, la falta de absolutos y antítesis que conducen al relativismo pragmático. En nuestras formas modernas de educación especializada, hay una tendencia a separar el todo en las partes, y en este sentido podemos decir que nuestra generación produce pocos hombres verdaderamente educados. La verdadera educación significa pensar por asociación a través de las diversas disciplinas, y no sólo ser altamente calificado en un campo, como pudiera ser un técnico. Supongo que ninguna disciplina ha tendido a pensar en forma más fragmentada que la teología ortodoxa o evangélica de hoy. Los que están en la corriente del cristianismo histórico han sido especialmente lentos para entender las relaciones entre las diversas áreas del pensamiento. Cuando el Apóstol nos advirtió a “guardarnos sin mancha del mundo”3 , no estaba hablando de una abstracción. Si el cristiano debe aplicar este mandamiento a sí mismo, debe entender qué es lo que lo confronta de forma antagonista en su propio momento de la historia. De lo contrario, simplemente se convierte en una pieza de museo inútil y no en un guerrero viviente para Jesucristo. El cristiano ortodoxo ha pagado un precio muy alto, en la defensa y en la comunicación del Evangelio, por su incapacidad para pensar y actuar como un hombre educado en lucha con la uniformidad de nuestra cultura moderna. 18 CAPÍTULO 2 El Primer Escalón en la Línea de la Desesperación: Filosofía HEGEL, LA PUERTA Fue el filósofo alemán Hegel (1770-1831) quien se convirtió en el primer hombre en abrir la puerta en la línea de la desesperación. Antes de su época la verdad se concebía sobre la base de la antítesis, no por una razón adecuada, sino porque el hombre románticamente actuaba sobre aquélla. La verdad, en el sentido de la antítesis, se relaciona con la idea de causa y efecto. La causa y efecto producen una reacción en cadena que va directamente en una línea horizontal. Con la llegada de Hegel todo esto cambió. Debemos entender la importancia de la sincronización. Lo que Hegel enseñó llegó justo en el momento correcto de la historia para que su pensamiento tuviera su efecto máximo1 . Imagínese que Hegel estaba sentado un día en la taberna local, rodeado de sus amigos, conversando sobre los temas filosóficos de la época. De pronto dejó su tarro de cerveza sobre la mesa y dijo: “Tengo una idea nueva. A partir de ahora vamos a pensar de esta manera: en lugar de pensar en términos de causa y efecto, lo que realmente tenemos es una tesis, y lo contrario es una antítesis, y la respuesta a su relación no está en el movimiento horizontal de causa y el efecto, sino que la respuesta es siempre la síntesis”. Ahora supongamos también que un hombre de negocios alemán cabeza dura había estado de pie cerca y había oído su comentario. Él podría haber pensado: “¡Qué difícil de entender y poco práctico!”. Pero no podía estar más lejos de la verdad, ya que si Hegel mismo o los que escuchaban hubieran entendido que este era caso, cuando Hegel propuso esta idea, cambió el mundo. Desde entonces nunca ha sido lo mismo. Si uno entiende el desarrollo de la filosofía, o la moral, o el pensamiento político desde ese día hasta hoy, sabe que Hegel y la síntesis han ganado. En otras palabras, Hegel ha eliminado la línea recta del pensamiento anterior y en su lugar la ha sustituido por un triángulo. En lugar de antítesis, tenemos, la síntesis como el enfoque del hombre moderno a la verdad. 19
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    Decimos que Hegelsólo fue la puerta en la línea de la desesperación. Él mismo nunca fue por debajo de ella. Se puede argumentar a su favor si pensamos que él permaneció un idealista. Él pensó que en la práctica la síntesis podía ser alcanzada por la razón. Pero esto no fue posible, por lo que el siguiente hombre que vamos a considerar fue por debajo de la línea. KIERKEGAARD, EL PRIMER HOMBRE POR DEBAJO A menudo se dice que el danés Soren Kierkegaard, (1813-1855), es el padre de todo el pensamiento moderno. Y sí lo es. Él es el padre del pensamiento secular moderno y del nuevo pensamiento teológico. Nuestro diagrama ahora se ve así: FILOSOFÍA KANT La Línea de la Desesperación HEGEL KIERKEGAARD EXISTENCIALISMO EXISTENCIALISMO SECULAR RELIGIOSO ¿Por qué es que Kierkegaard tan acertadamente puede ser considerado como el padre de ambos? ¿Qué proposición añadió al pensamiento de Hegel que hizo la diferencia? Kierkegaard llegó a la conclusión de que no se podía llegar a la síntesis por la razón. En su lugar, uno logra todo lo de real importancia por un salto de fe. De este modo, él separó absolutamente lo racional y lógico de la fe. 20 Lo razonable y la fe no tienen ninguna relación entre sí, como esto: FE LO RACIONAL Y LO LÓGICO No es nuestro propósito aquí hablar de todo lo que Kierkegaard enseñó. Hubo mucho más que esto. Podríamos, por ejemplo, debatir con provecho si era o no un verdadero cristiano. O si, si volviera hoy, estaría satisfecho con lo que se ha hecho de su enseñanza. Pero lo importante de él es que, cuando estableció el concepto de un salto de fe, se convirtió de una forma real en el padre de todo el pensamiento existencial moderno, tanto secular como teológico. Como resultado de esto, a partir de ese momento, si el hombre racionalista quiere tratar con las cosas reales de la vida humana (tales como propósito, relevancia, la validez de amor) debe descartar el pensamiento racional de ellas y hacer un gigantesco salto de fe no racional. El marco racionalista había fallado en producir una respuesta sobre la base de la razón, y así toda esperanza de un campo uniforme de conocimiento tuvo que ser abandonada. Tenemos la dicotomía resultante de esta manera: LO NO RACIONAL Experiencia existencial, la experiencia Y NO LÓGICO final, la experiencia de primer orden LO RACIONAL Solo particulares, sin propósito, Y LÓGICO sin significado. El hombre es una máquina Una vez que apreciamos el desarrollo de la filosofía moderna de esta manera, podemos observar que, aunque parece que hay muchas formas de la filosofía hoy en día, en realidad hay muy pocas. Tienen un molde uniforme. Usted puede escuchar, por una parte, a la filosofía analítica como se enseña en Cambridge, y luego girar, por el contrario, al existencialismo de, por ejemplo, Karl Jaspers, y pensar que no hay unidad entre ellas. Pero esto no es así. Hay un acuerdo básico en casi todas las cátedras de filosofía hoy en día, y que es una negación radical de la posibilidad de trazar un círculo que abarque todo. En este sentido, las filosofías de hoy pueden ser llamadas con toda seriedad anti-filosofías. EL EXISTENCIALISMO DE JASPERS, SARTRE Y HEIDEGGER En las dos mitades del pensamiento existencial que dijimos que fluyen de Kierkegaard, vamos a tratar primero la secular. Más adelante vamos a tratar la teológica al considerar a Karl Barth. 21
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    Hay tres escuelasprincipales de pensamiento existencialista secular: La suiza, la francesa y la alemana. La mayoría de la gente no conoce la obra de Karl Jaspers (n. 1883) en Suiza, así como la de la francesa o la alemana, pero él es un hombre muy importante. Es alemán, pero ahora enseña en la Universidad de Basilea. Él pone un gran énfasis en la necesidad de esperar por una “experiencia final” no racional, que dé sentido a la vida. Algunas personas que siguen Jaspers han venido a mí y me dicen: “He tenido una experiencia final”. Nunca esperan que yo les pregunte qué fue. El simple hecho es que, si yo pregunto tal cosa, esto probaría que yo estaba entre los no iniciados. El hecho de que sea una experiencia existencial significa que no se puede comunicar. No es posible comunicar el contenido con respecto a la experiencia que han tenido. Algunos de estos hombres se han sentado conmigo y dicen: “Después de verlo, de hablar con usted, de darme cuenta de su sensibilidad y compasión por los demás, y la apertura de su acercamiento a los hombres, es obvio que usted también es un hombre que conoce la realidad de la experiencia final”. Dicen esto como el máximo cumplido, y siempre digo, “En verdad muchísimas gracias”. Y lo digo en serio, ya que es bastante sorprendente tener a uno de estos hombres diciéndole a un cristiano ortodoxo que piensan que él los entiende. Pero luego les digo: “Sí, he tenido una experiencia final, pero puede ser verbalizada, y es de una naturaleza que se puede discutir racionalmente”. Luego hablo de mi relación personal con el Dios personal que está ahí. Trato de hacerles entender que esta relación se basa en la comunicación proposicional escrita de Dios para los hombres, y en la obra cumplida de Jesucristo en la historia en espacio y tiempo. Responden que esto es imposible, que estoy tratando de hacer algo que no se puede hacer. La discusión continúa desde allí. Trate de ponerse por un momento en el lugar de ese hombre. Él tiene un gran problema, para él su certeza de ser y la esperanza de tener sentido, penden de alguna experiencia titánica que tuvo en un punto específico en el pasado. Sería un error imaginar que estos hombres no son serios. Ojalá muchos evangélicos tuvieran la integridad que estos hombres muestran en sus luchas. Se me ha dicho que cuando Karl Jaspers comienza sus conferencias a sus mejores estudiantes les advierte que no deben cometer suicidio, porque no se puede estar seguro de que uno tenga una experiencia final quitándose su propia vida. Tal vez podríamos desear que muchos cristianos que dicen que creen en Cristo tengan tal intensidad de compromiso. 22 Pero en sus luchas hay un temor a una gran oscuridad. A pesar de que pueden ser personas de gran sinceridad, ésta por sí misma no les permite comunicar a otros su experiencia. Ni puede el individuo verbalizar a sí mismo lo que ha sucedido. Mañana por la mañana pueden decir: “Ayer tuve una experiencia”. Al día siguiente aun dirán: “Tuve una experiencia”. Un mes y un año más tarde están aferrados a su única esperanza de sentido y certeza de ser repitiendo: “Sé que tuve una experiencia”. El horror de esta situación se debe a que ponen su esperanza en una experiencia no racional, no lógica, y no comunicable. Si nos movemos desde Suiza a Francia llegamos a Jean-Paul Sartre (n. 1905) y Albert Camus (1913-1960). Ellos se diferencian y sin embargo comparten los mismos conceptos básicos. Sartre, tal vez, habla de la forma más clara de los dos. Él dice que vivimos en un universo absurdo. El total, según él, es ridículo. Sin embargo, usted intenta autenticarse mediante un acto de la voluntad. En realidad, no importa en qué dirección usted actúe siempre y cuando actúe. Tomemos el campo de la moral como un buen ejemplo de la dirección de su pensamiento. Usted ve a una anciana y si la ayuda a cruzar el camino de forma segura, usted se ha “autenticado”. Pero si usted elige golpearla en la cabeza y arrebatar su bolso de mano, de igual modo usted se hubiera “autenticado”. El contenido no es importante, usted sólo elige y actúa. Eso es así, que usted se haya autenticado. Esto es existencialismo en su forma francesa. Como mostraré más adelante, ni Sartre ni Camus han sido capaces de vivir esto en la práctica, pero es su posición teórica. ¿Cómo es que estos hombres llegan a una posición tan extraña? Es porque han ido por debajo de la línea de la desesperación. Han renunciado a la esperanza de un círculo racional que dé una respuesta a la vida, y se quedan sólo con lo anti-racional. No hace la más mínima diferencia en el resultado final si viste su problema con palabras teológicas, el problema sigue siendo de la misma gravedad. Por último tenemos la forma alemana de existencialismo, tal como propone Martin Heidegger (n. 1889). Lo fascinante de Heidegger es que hay dos períodos distintos en su vida. El primer período lo lleva hasta la edad de alrededor de setenta años, y el segundo a partir de entonces hasta el presente. Algunos de mis estudiantes han bromeado sobre esto, y han compuesto una canción sobre cómo, “El viejo Heidegger es el nuevo Heidegger”. El cambio se produjo porque él ya no podía vivir sobre la base de su sistema. Antes del cambio, que vamos a considerar detenidamente más adelante, Heidegger fue un verdadero existencialista. 23
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    Llegó a lamisma necesidad de autenticación como Sartre. ¿Cómo se lograba esto? No por un acto de la voluntad, sino por una vaga sensación de terror. El terror no se debe confundir con el miedo. Para él, el miedo tiene un objeto; el terror no. La autenticación llega a través de sentir el terror, Angst, de algo que está más allá de su comprensión, un presentimiento, y eso es todo. LA ANTI-FILOSOFÍA DEL MUNDO ANGLOSAJÓN Dos tipos principales de filosofía han predominado recientemente en el mundo anglosajón. Ellos son el positivismo lógico y la filosofía analítica. Ninguno de éstos tiene sus raíces en el existencialismo, de hecho, ambos afirmarían que difieren marcadamente de existencialismo. Ellos insisten fuertemente que son lógicos y racionales. Aunque reconociéramos que en su origen no están relacionados con el existencialismo, sin embargo, tienen algo en común: en sus diferentes formas todos son anti-filosofías. El positivismo lógico pretende sentar las bases de cada paso a medida que avanza, de una manera racional. Sin embargo, en realidad no establece un universal teórico para validar su primer paso. Los positivistas aceptan que, aunque no presenten una razón lógica de por qué esto debería ser así, lo que les llega desde el “exterior” puede ser llamado “datos”, es decir, tiene validez objetiva. Este dilema fue bien ilustrado por un joven que había estado estudiando positivismo lógico en Oxford. Estuvo con nosotros en Suiza como estudiante en la Casa Farel, y un día dijo: “Estoy confundido acerca de algunas de estas cosas. Me gustaría dirigir un seminario y ver cómo es todo este asunto”. Y así lo hizo. Cuando comenzó, dijo, “Bueno, cuando estos datos lleguen a ustedes...”. En un momento dije, “¿Cómo sabes, sobre la base del positivismo lógico, que se trata de datos?” Empezó de nuevo, y continuó con otra frase o dos, y luego dijo por segunda vez: “Cuando estos datos lleguen a ustedes…”. Sentí que estaba pegando la mano de un niño cuando toma la caja de chocolates; pero que tuve que decir: “No, no debes utilizar la palabra datos, está cargada con todo tipo de significado, asume que hay objetividad y tu sistema nunca lo ha probado”. “¿Qué digo entonces?”, respondió. Así que le dije, “Sólo di blip. No sabes lo que quieres decir con datos, así que sustitúyelo por blip”. Comenzó una vez más, “Cuando este blip llegue a ustedes...” y la discusión terminó. 24 Sobre la base de su forma de racionalismo hay tanta lógica en llamar a algo “blip”, como “datos”. Por lo tanto, a su manera, a pesar de que utiliza el título de positivismo, es sólo un salto de fe, que no ha postulado un círculo dentro del cual actuar, como el existencialismo. Sin embargo, la filosofía analítica es más importante en Inglaterra y los Estados Unidos hoy en día y está ganando en fuerza. El punto de partida con los que suscriben esta filosofía es, como sugiere el título, la definición. Dicen que en ningún caso darán ningún primer paso, sin definir racional y lógicamente los términos que utilizan. Y que no irán más allá de lo que pueda ser definido con precisión. Todo esto está muy bien, pero incluso si pasamos por alto las diferencias en sus propias filas en cuanto a si sus categorías son exactas o no, todavía tienen otros problemas. Muchos de ellos estarían de acuerdo en que todo su trabajo no es más que prolegómenos. Empiezan definiendo términos, con la esperanza de que un día algunas de las piezas aleatorias puedan ajustar entre sí. Ahora bien, esto es bueno, en la medida en que han demostrado que algunos problemas dejan de existir cuando se han definido cuidadosamente los términos implicados. Al proporcionar una herramienta para la reflexión cuidadosa, su trabajo también ha sido de gran ayuda. Pero ellos están definiendo términos cuidadosamente, sin tratar con el significado y propósito. La filosofía clásica hasta Kant consistió en dos partes. Trató, sin duda, con los detalles. Pero los detalles debían ser puestos dentro de un círculo que, se afirmaba, podría contener todo el conocimiento y la vida. Sin embargo, esta filosofía analítica se ocupa sólo de los detalles. No afirma ser un sistema. En este sentido, en contraste con la filosofía clásica, es una anti-filosofía. A continuación, en segundo lugar, muchos de estos hombres también tienen su propio salto de fe personal. Como filósofos analíticos tienen un prestigio en su propio campo. Por otra parte, muchos de estos hombres toman una posición fuerte por el humanismo optimista2 . Es decir, muchos de ellos harían las mismas declaraciones optimistas de un hombre como Sir Julian Huxley. Pero lo que están haciendo es lo siguiente: están utilizando su prestigio como reconocidos instructores en el arte de la filosofía analítica con el fin de aumentar la fuerza de su visión humanista en cuanto al hombre. Sin embargo, debe observarse que el peso de la erudición en la definición de las palabras no compensa la debilidad del razonamiento en cuestiones mayores. De hecho no hay puente alguno entre su filosofía limitada, que no dice nada sobre significado o propósito, y sus declaraciones optimistas. Ellos han saltado la brecha entre las dos por fe. 25
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    Sin embargo, porprudentes y racionales que puedan ser sus definiciones de las palabras, su observación del hombre, que es humanismo optimista, es una fe no adulterada. Y el humanismo evolutivo como un todo, que es común hoy en día, está en la misma situación. Cualquiera puede afirmar con toda persuasión que el hombre se dirige a un futuro color de rosa. Pero otra vez es un salto de fe, si no hay un punto de observación, clínico o sociológico, para demostrar que el hombre será mejor mañana de lo que era ayer o es hoy. Sir Julian Huxley ha llevado un paso adelante una respuesta tan puramente optimista al afirmar que el hombre sólo mejorará aceptando una nueva mística. Por lo tanto, sugiere que la sociedad funcionará mejor si tiene una religión, aun cuando en realidad ningún dios exista3 . Por ejemplo, dice: “Desde el punto de vista específicamente religioso, la dirección deseable de la evolución podría ser definida como la divinización de la existencia, pero para que esto tenga importancia operativa hay que formular una nueva definición de ‘lo divino’ libre de todas las connotaciones de seres sobrenaturales externos. La religión hoy está presa en un marco teísta de ideas, obligada a operar en las irrealidades del mundo dual. En el marco humanista unitario, ésta adquiere un nuevo aspecto y una nueva libertad. Con la ayuda de nuestra nueva visión tiene la oportunidad de escapar del punto muerto teísta y de jugar su propio papel en el mundo real de la existencia unitaria”. Ahora bien, puede ser cierto que se puede demostrar por la observación que la sociedad sobrelleva mejor la vida a través de la creencia de que hay un dios. Pero, en ese caso, sin duda el humanismo optimista está siendo esencialmente irracional (y como los otros que hemos discutido, muestra exactamente el mismo salto de fe irracional) si, con el fin de ser optimista, que se basa en la necesidad de la humanidad de creer y actuar sobre una mentira. EL USO DE DROGAS No sólo es el existencialista quien ha hablado de una experiencia como medio de validación de uno mismo. Hasta el momento de su muerte Aldous Huxley sugirió que una manera de lograr lo que describió como una “experiencia de primer orden” sería a través de las drogas4 . Esta experiencia, al igual que la experiencia final defendida por los existencialistas, estaría por encima de la línea de validación racional, de esta manera: 26 LO NO RACIONAL Una experiencia de primer orden Y NO LÓGICO por el uso de drogas LO RACIONAL No encuentra propósito Y LÓGICO o significado Este abrumador deseo de cierta experiencia no racional es responsable de la mayor parte del uso serio de las drogas LSD (ácido lisérgico) y STP (dimetoxianfetamina) en esta época. Con la persona sensible, hoy las drogas no suelen ser utilizadas para escapar. Por el contrario, ella espera que, al tomarlas, va a experimentar la realidad de algo que dará a su vida algún sentido. El profesor Timothy Leary, ex profesor de la Universidad de Harvard, interesantemente ha ligado la experiencia del LSD con lo descrito en el Libro Tibetano de los Muertos5 . De este modo demuestra que el deseo por, y la forma de, esta experiencia cambia muy poco de Occidente a Oriente. Sea que hable el existencialista, o Aldous Huxley, o el misticismo oriental, encontramos una necesidad uniforme de una experiencia irracional que dé algún sentido a la vida. Sus perspectivas les han llevado a una pared y por un salto de fe esperan pasar por encima de ella. Cada uno de sus puntos de vista se puede separar con una descripción detallada, pero han llegado a la misma pared y están haciendo el mismo intento de pasarla. Cada caso implica un salto de fe no racional. Las cátedras de filosofía en la mayoría de las universidades han ido por debajo de la línea de la desesperación. Las discusiones filosóficas han tendido a moverse hacia escenarios inusuales, como la astronomía filosófica, el jazz moderno, o entre los verdaderos hippies. Es en campos como estos que la filosofía que está siendo derrotada. La filosofía académica, como tal, incluyendo la filosofía anglosajona, es hoy en día casi en su totalidad anti-filosofía. Al concluir esta sección notemos que cuando hablamos de estar bajo la línea de la desesperación, no queremos decir que estos hombres necesariamente se sientan y lloran, sino que han perdido toda esperanza de lograr una respuesta unificada racional para el conocimiento y la vida. QUÉ SUCEDE Y QUÉ NO SUCEDE EN ESTAS EXPERIENCIAS Es obvio que a menudo cuando un hombre afirma haber tenido una experiencia, ya sea por las drogas o no, ciertamente algo le ha pasado. Cuando él experimenta, por ejemplo, lo “rojo” de una rosa roja, en verdad ha tocado algo. ¿Pero qué? Por lo general, sólo dos opciones se presentan, como lo que sucede en una experiencia religiosa oriental: una experiencia existencial, o una experiencia con la droga. 27
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    A uno ledicen que, o han tropezado con “nada” en su experiencia, o que han conocido “la realidad de dios”. Esto último es especialmente cierto cuando la experiencia religiosa oriental está bajo consideración. El gurú dice: “He conocido algo”. Por lo general, las personas lo describen como sin sentido o dicen que él ha “conocido a dios”. El problema incluido en todas estas experiencias existenciales es que el contenido de tal experiencia no está abierto a la comunicación. Sólo el ignorante pediría, “Por favor, descríbeme en categorías normales lo que has experimentado”. Pero yo creo que hay una tercera opción cuando nos preguntamos lo que estas personas han tocado. Es una explicación alternativa que los cristianos pueden dar porque vemos a estas personas como realmente son en el universo de Dios. Dios ha creado un mundo externo real. No es una extensión de su esencia. Ese mundo externo real existe. Dios también ha creado al hombre como un ser personal real, y que posee una “humanidad” de la que nunca puede escapar. Sobre la base de su propia visión del mundo, a menudo estos buscadores de experiencias no están seguros que el mundo exterior está ahí, ni que el hombre como hombre está ahí. Pero he llegado a la conclusión de que, a pesar de sus dudas intelectuales, muchos de ellos han tenido una verdadera experiencia de la realidad del mundo externo que existe, y/o de la “humanidad” que existe. Ellos pueden hacer esto precisamente porque así es como Dios ha creado al hombre, a su propia imagen, capaz de experimentar el mundo real y la “humanidad” del hombre. De este modo han dado con algo que existe y que no es nada, ni es Dios. Podríamos resumir esta tercera alternativa diciendo que cuando ellos experimentan lo “rojo” de la rosa, están teniendo el mismo tipo de experiencia del mundo externo así como el granjero que ara su campo. Ambos están tocando el mundo que es. De la misma manera, los amantes en la orilla izquierda del Sena en París experimentan la “humanidad” del hombre cuando se enamoran y, sin embargo, lloran porque no creen que el amor exista. Si conociera a alguno de estos me gustaría poner mi mano suavemente sobre su hombro y decir: “Usted se perderá para siempre, condenado al infierno, si usted no acepta a Cristo como su Salvador, pero en este momento usted entiende algo real sobre el universo. Aunque su sistema pueda decir que el amor no existe, su propia experiencia revela que sí”. Ellos no han tocado al Dios personal que existe, pero por un instante, han tocado la existencia de la verdadera personalidad en su amor. En verdad esta es una realidad objetiva, porque Dios ha creado sus personalidades de esta manera. 28 Es cierto que en estas experiencias el hombre ha tocado algo, no nada, pero lo que ha tocado no es Dios sino la realidad objetiva del mundo externo y la “humanidad” del hombre que Dios ha creado. Algunos se han preguntado por qué los cristianos no deben usar drogas ya que éstas agudizan la percepción. Pero el precio pagado por el aumento de la percepción es demasiado grande. Hace poco un poema anónimo basado en el Salmo 23fue publicado en The Listener. Comienza: La reina heroína es mi pastora, siempre me faltará, Ella me hace descansar en las alcantarillas. Ella me guía a arroyos de aguas turbulentas. Ella destruye mi alma. Con la excepción de su uso para fines médicos, y por lo tanto bajo control cuidadoso, las drogas son destructivas. Jugar con las drogas es tonto, así como equivocado. 29
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    CAPÍTULO 3 El SegundoEscalón: Arte Si bien es cierto que la filosofía, el primer escalón en la línea de la desesperación, toca sólo unas pocas personas, el arte, el segundo escalón, influye en muchísimas más. Al igual que en la filosofía, en el arte hay una puerta de entrada a la línea, y ésta es proporcionada por los impresionistas. Cuando ellos empezaron no se vieron a sí mismos como rebelándose contra los conceptos clásicos. Ellos estaban interesados en un estudio de la luz, al igual que el inglés Joseph Turner que los había precedido. Pero más tarde su trabajo, especialmente la obra de Monet, cambió y expresó la nueva mentalidad. VAN GOGH Y GAUGUIN Hay tres hombres que se destacan por encima de todos. Son el holandés Van Gogh, y los franceses Gauguin y Cézanne. Son los tres pilares del arte moderno. En cada caso trataron de encontrar un universal en su arte como Leonardo Da Vinci1 había intentado muchos siglos antes que ellos. Lo que el filósofo estaba tratando de hacer en el ámbito de todo el universo, ahora ellos trataban de hacerlo a una escala limitada en sus lienzos. A medida que llegaron a entender que habían ido por encima del umbral de la línea de la desesperación estos hombres comenzaron una búsqueda desesperada para encontrar un universal que les devolviera la realidad, algo más que solo particulares. Ellos estaban tratando de expresar una forma y una libertad que serían válidas en el ámbito de su disciplina, el arte. Van Gogh (1853-1890) se puede considerar primero. Muy a menudo la gente dice que se suicidó porque padecía una enfermedad mental o porque Gauguin le quitó una mujer en la que él estaba interesado. Estos pueden haber sido factores que contribuyeran, pero el suicidio se debió a un problema mucho más básico. Puede que haya habido problemas psicológicos, pero la explosión final se produjo como resultado de la desilusión en una cuestión mucho más fundamental. Van Gogh pensó hacer una nueva religión en la que la gente sensible, los artistas, señalarían el camino. Con este fin, soñó con iniciar una comunidad artística en Arles donde vivía. 30 Se le unió Gauguin, pero después de unos meses comenzaron a discutir violentamente. La esperanza de Van Gogh de su nueva religión se había ido y poco después, se suicidó. La muerte de la esperanza en el hombre había tenido lugar en Van Gogh. Murió en la desesperación. Gauguin (1848-1903) hizo lo mismo. Él también estaba buscando un universal. Se fue a Tahití y allí defendió la idea del buen salvaje. Lo salvaje debía ser el retorno a lo primitivo, el niño de la raza, y fue aquí, retrocediendo en el tiempo, que él esperó encontrar el universal. Así que Gauguin empezó a pintar la belleza de las mujeres que encontró allí. Durante un tiempo sintió que se había librado con éxito de la pérdida de la inocencia en la civilización, y que esto era suficiente. Pero su última gran pintura cuenta la conclusión a la finalmente llegó. Esta pintura se llama, ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos?2 y se exhibe en el Museo de Bellas Artes de Boston. El título está pintado en una esquina amarilla en la parte superior izquierda del cuadro, lo que hace muy seguro que cualquiera que mire la obra va a entender su significado. En otra parte3 , al discutir la obra, él nos dice que debemos mirarla de manera opuesta a lo normal, es decir, desde la derecha hacia la izquierda. Así que a la derecha, donde nos fijamos en primer lugar, vemos el mismo tipo de belleza como en sus otras pinturas. Hay el mismo simbolismo exótico, el mismo llamamiento a lo sensual en el concepto del buen salvaje. Pero en el momento en que nuestro ojo se mueve a través del lienzo al extremo izquierdo vemos un final muy diferente a la historia. Comenzó la pintura en 1897 y la terminó en 1898. Esto es lo que él dice sobre ella: “He terminado una obra filosófica sobre este tema, comparable con el Evangelio... Una figura levanta sus brazos en el aire y, asombrada, mira a estos dos personajes que se atreven a pensar en su destino”. Un poco más adelante continúa: “¿Adónde? Cerca de la muerte de una anciana, un extraño pájaro estúpido concluye: ¿Qué?... el eterno problema que castiga a nuestro orgullo. Oh dolor, tú eres mi amo. Destino qué cruel eres, y siempre vencido, me rebelo”4 . Cuando nos fijamos en el lado izquierdo de la imagen vemos tres figuras. La primera es una mujer joven de Tahití en toda su belleza. Junto a ella está una pobre anciana moribunda, observada solamente por un ave monstruosa, que no tiene equivalente en la naturaleza. Cuando Gauguin terminó esta pintura él también trató de suicidarse, aunque de hecho no tuvo éxito. Estos dos hombres estaban tratando encontrar un universal humanista. Fracasaron estrepitosamente y se quedaron por debajo de la línea de la desesperación. 31
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    CÉZANNE Y PICASSO Fueen la forma geométrica básica que Cézanne (1839-1906) intentó descubrir su universal. Muchas de sus pinturas de paisaje parecen un diafragma tenso, un diafragma dibujado sobre formas geométricas. Por lo que sabemos la tragedia nunca se encontró con él. Murió, por lo que yo he podido descubrir, sin llegar nunca a la conclusión de la desesperación. Pero alguien más continuó desde donde él lo dejó. Picasso (nacido en 1881) vio la obra de Cézanne en las grandes exposiciones de su obra en París en 1905 y 1907, y discutió los problemas planteados en la casa de Gertrude Stein en esa misma ciudad, donde muchos pintores se reunían. Picasso reunió el buen salvaje de Gauguin, la forma geométrica de Cézanne, y también incorporó algo de las máscaras africanas que acababan de conocerse en París, y desarrolló entre 1906 y 1911 lo que iba a ser llamado cubismo. El gran cuadro de 1906-1907 Les Demoiselles d’Avignon (ahora en el Museo de Arte Moderno, Nueva York) muestra este desarrollo. Las mujeres de la izquierda son muy parecidas a las que pintó antes, pero ya mostrando la influencia de Cézanne en una forma exagerada; pero cuando uno gira a las mujeres a la derecha, se encuentra que en lugar de ser mujeres, se han convertido en seres demoníacos y símbolos como en las máscaras africanas. Su humanidad se ha perdido. Entonces Picasso fue más lejos. A diferencia de, digamos, Renoir que pintó a su esposa de tal manera que podía ser reconocida (es decir, el sujeto era un particular), Picasso estaba buscando un universal. A Medida que se abstrae más uno no puede decir si sus mujeres son rubias o morenas. Este es un movimiento hacia lo universal y lejos de lo particular. Pero si usted va lo suficientemente lejos, sus mujeres abstraídas pueden convertirse en “todas las mujeres” o incluso todo. Pero la dificultad es que cuando se llega a ese punto, el espectador no tiene ni idea de lo que está mirando. Usted ha tenido éxito en hacer su propio mundo en el lienzo, y en este sentido se han convertido en dios. Pero, al mismo tiempo ha perdido el contacto con la persona que ve su pintura. Hemos llegado a la posición en la que no podemos comunicar. El problema de la pérdida de comunicación del hombre moderno y su alienación no tuvo que esperar a las computadoras y la cibernética. Picasso, el hombre moderno, exhibió esto en este momento en su arte. Picasso “resolvió” su problema con un salto romántico. Un día se enamoró y porque sintió la fuerza del amor escribió sobre los lienzos, 32 “J'aime Eva” (Amo a Eva)5 . La pintura podría haber sido cualquier cosa, una silla o algo más abstracto. Pero, de repente, con las palabras extendidas a través del cuadro, él estaba en contacto de nuevo con el hombre que lo miraba. Pero la comunicación no tiene absolutamente ninguna relación lógica con el tema de su lienzo. Picasso ha fallado: su abstracción llevada a su conclusión lógica lo ha dejado sin comunicación. Lo que le queda es lo que, en su visión del mundo, es un salto. Este es el hombre moderno. Este es el concepto de verdad por el que estamos rodeados. Este es el espíritu del mundo, al que debemos decir “No”, no importa la cara que ponga, incluyendo la teológica. Esto es lo que hace del abismo entre la última generación y nuestra generación una ruptura de más de 400 años; una ruptura mayor que la existente entre El Renacimiento y la generación anterior a la nuestra. La tragedia no es sólo que estos hombres talentosos hayan llegado al punto de la desesperación, sino que muchos que los miran y admiran realmente no entienden. Están influenciados por los conceptos, y sin embargo, nunca han analizado lo qué todo esto significa. MONDRIAN Mondrian (1872-1944) recogió la posición de Picasso en el arte y desarrolló el estilo de Picasso a una conclusión extrema. Las horizontales y verticales de Mondrian son preciosas y magníficas. En la arquitectura han sido utilizadas como una forma práctica. Sin embargo, para él no sólo eran horizontales y verticales, porque él también estaba luchando por un universal. Un día fui al museo en Zúrich. Allí tienen una gran colección de pinturas modernas. Entré en una de las habitaciones y estaba horrorizado. Había un Mondrian con un marco en él. Mondrian no puso marcos en sus cuadros. Así que fui a la oficina y le pregunté al encargado si el Mondrian tenía un marco cuando lo recibió. Él respondió: “No, nosotros lo pusimos”. Así que le dije, “¿No lo entiendes? Si Mondrian viniera aquí él rompería la pintura en la pared”. Por lo que yo podría decir que esto era una idea nueva para él. Realmente este hombre parecía no entender el cuadro en su museo, porque todo el concepto de Mondrian fue la construcción de un universal. Mondrian pintaba sus cuadros y los colgaba en la pared. Eran sin marco para que no parecieran agujeros en la pared. Cuando los cuadros entraban en conflicto con la habitación, él tenía que hacer una nueva. 33
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    Por lo queMondrian tuvo muebles hechos para él, sobre todo por Rietveld, un miembro de De Stijl, y Van der Leek. Hubo una exposición en el Museo Stedelijk de Ámsterdam de julio a septiembre de 1951, llamada “De Stijl”, donde éstos podían ser vistos. Usted era llevado a admirar el equilibrio entre la habitación y el mobiliario, exactamente de la misma manera que hay un buen equilibrio en sus cuadros individuales. Pero si un hombre entra en esa habitación no habría lugar para él. Es una habitación para el equilibrio abstracto, no para el hombre. Esta es la conclusión que el hombre moderno ha alcanzado por debajo de la línea de la desesperación. Ha tratado de construir un sistema a partir de sí mismo, pero este sistema ha llegado al punto en el que no hay lugar en el universo para el hombre. DADA, MARCEL DUCHAMP, LOS SUCESOS Y LOS AMBIENTES Tengo un poema que apareció en la primera página del último número de la revista llamada De Stijl6 , que fue publicado por la escuela de pintura De Stijl con la que Mondrian estaba conectado. Está escrito por Hans Arp (n. 1887), uno de los miembros del grupo Dada original. Esta es una traducción del alemán: La cabeza hacia abajo Las piernas hacia arriba Él cae hacia el vacío De donde vino No tiene más honor en su cuerpo Muerde no más que un mordisco de una comida corta Él no responde un saludo Y no se enorgullece al ser adorado La cabeza hacia abajo Las piernas hacia arriba Él cae en el vacío De donde vino Como un plato cubierto de pelo Como una silla de succión de cuatro patas Como el sordo eco de un tronco Medio lleno medio vacío La cabeza hacia abajo Las piernas hacia arriba 34 Él cae en el vacío De donde vino. Sobre la base de la metodología del hombre moderno, ya sea expresada en la filosofía, el arte, la literatura o la teología, no puede haber otro final que este: el hombre cayendo hacia el vacío. Dada es un concepto aleatorio. La palabra misma fue elegida al azar. Un día, algunas personas hojeaban un diccionario de francés en Zúrich. Ellos pusieron un dedo al azar y encontraron que señalaba la palabra Dada. Ésta significa un caballo mecedor. Y así fue que por azar concibieron el nombre de su escuela de arte. De la misma manera compusieron sus poemas. Recortaban las palabras impresas del periódico, las echaban en un sombrero y las sacaban al azar. Pero estos hombres eran muy serios; realmente no era ningún juego el que estaban jugando. Uno de estos hombres fue Marcel Duchamp (n. 1887), a quien cada cristiano debe conocer. Él podría ser llamado el sumo sacerdote de la destrucción. Es mejor conocido por su cuadro Desnudo bajando una escalera, que se encuentra ahora en el Museo de Arte de Filadelfia. Él es brillante y destructivo, y él quiere destruir. Tratará de destruirte desde tu interior. La mejor colección de su obra en el mundo se encuentra en el Museo de Arte de Filadelfia. Hay un cuadro en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, Le passage de la vierge a la mariee (las palabras están escritas en el lienzo y significan “el paso de la virgen al estado casado”). Naturalmente, cada hombre o mujer que va a mirar el cuadro trata de encontrar en la imagen algo que se relacione con su título. Pero no importa el tiempo que uno mire, no se encuentra ninguna imagen de una virgen, ni de una virgen convirtiéndose en una mujer casada. De este modo él intenta que el espectador se sienta sucio consigo mismo. Él es el hombre que, alrededor de 1960, dio a luz a los sucesos, y luego más allá de esto, los ambientes. Los sucesos comenzaron en Nueva York. Podríamos decir que, aunque Estados Unidos estaba atrás en el momento del Armory Show en 1913, hoy en día, en el arte moderno y en muchas otras áreas bajo la línea de la desesperación, lidera el mundo. En los sucesos usted es puesto como si estuviera dentro de la imagen. Usted observa personas que actúan; y, como observador, se ve obligado a participar. Siempre hay un elemento sin sentido, y por lo general también hay una acción sucia. Siempre el observador es involucrado y deliberadamente destruido. ¿Qué están diciendo? Todo es casualidad. El azar, la nada no sólo es confinada a un cuadro enmarcado sino que es toda la estructura de la vida. 35
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    Usted está enel azar, en la nada. Usted es el destruido. Un buen ejemplo de un Ambiente fueron algunas de las habitaciones de la muestra de arte, “Arte Cero, Arte Nulo”, celebrada en el Museo Stedelijk de Ámsterdam, en el verano de 1965. Fue la muestra más importante que se celebró en el continente en la época. Uno entraba en las habitaciones en la galería y miraba objetos. Pero había algo más que la mera observación de objetos individuales, en vez de esto usted se sentía impregnado por un contexto total que era casi subliminal. Casi en contra de su deseo usted era involucrado en el ambiente de la habitación. Vi parejas jóvenes que iban a través de estas habitaciones en Ámsterdam. Sabía que la mayoría de ellas no entendían lo que veían. Pero yo estaba seguro de que en el momento en que salieron, la atmósfera había tenido su efecto y sus defensas morales se habían debilitado. Fueron tocadas a un nivel más profundo que sólo la mente, y, aunque la joven tal vez no podía analizar lo que vio, sin embargo, seguramente ella estaría más dispuesta a decir “Sí” en el momento en que salió. En este sentido, es importante señalar que los líderes de los movimientos Provos y anarquista en Ámsterdam, que han estado mucho en las noticias internacionales de 1966 a 1967, dicen que estos movimientos son el resultado lógico del programa de exposiciones en el Museo Stedelijk de Ámsterdam en los últimos quince años. También es interesante observar que los Provos llaman a sus manifestaciones públicas “Sucesos”. Estos cuadros, estos poemas y estas manifestaciones de los que hemos estado hablando son la expresión de los hombres que están luchando con su perdición atroz. ¿Nos atrevemos a reír de esas cosas? ¿Nos atrevemos a sentirnos superiores cuando vemos sus expresiones atormentadas en su arte? Los cristianos deben dejar de reír y tomar en serio a estos hombres. Entonces tendremos el derecho a hablar de nuevo a nuestra generación. Estos hombres están muriendo durante su vida, pero ¿dónde está nuestra compasión por ellos? No hay nada más feo que una ortodoxia sin comprensión o sin compasión. 36 CAPÍTULO 4 Los Escalones Tercero y Cuarto: Música y la Cultura General Al igual que en la filosofía y el arte, también hay una puerta a la línea de la desesperación en la música. Debussy (1862-1918) es la puerta en el campo de la música moderna. No es tan fácil seguir los pasos en la música como en el arte visual, sin embargo, los paralelos están ahí. No es tan fácil, ya que, inevitablemente, la música tiene un elemento más subjetivo en ella. Sin embargo, la tendencia general desde Debussy hasta ahora es lo suficientemente clara. Un estudio exhaustivo, que no podemos realizar aquí, implicaría considerar el jazz, así como la música clásica. Tal consideración implicaría discutir el cambio en la forma y el contenido en los años 20’s y 30´s cuando el jazz se introdujo en la cultura del hombre blanco, y cómo el jazz de los años 40’s fue la puerta de entrada a la desesperación de mucho del jazz moderno1 . Pero vamos a centrar nuestra atención en la música más en línea con la tradición clásica. Unos pocos ejemplos bastarán. Podría haber hablado mucho en detalle de esto y, sin embargo, la dirección total del movimiento es clara. En un capítulo posterior voy a tratar con la música de John Cage. Aquí quiero mirar a la Musique Concrete. MUSIQUE CONCRETE Ésta fue desarrollada por Pierre Schaeffer (n. 1910) en París. La Musique Concrete no es música electrónica, que es la música hecha electrónicamente y, por tanto, consiste en sonidos que normalmente no se oyen. La Musique Concrete es sonido real, pero seriamente distorsionado. En un principio se creó saltando surcos de un disco fonográfico. Más tarde Pierre Schaeffer inventó una máquina en la que las distorsiones podían ser controladas cuidadosamente. Con su máquina podía amplificar la fuente del sonido, dividirla, revertirla, ralentizarla o acelerarla, de hecho hacer casi cualquier cosa para alterarla. Escuchar el resultado es comenzar a desconfiar de sus oídos, al igual que en el Op Art se empieza a desconfiar de sus ojos. El efecto es abrumador. 37
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    El mensaje queviene a través de la distorsión es el mismo que en la pintura moderna. Todo es relativo, nada es seguro, nada es fijo, todo está en proceso de cambio. Musique Concrete es sólo una forma más de presentar el mensaje uniforme del hombre moderno. La UNESCO sacó un disco, titulado Premier Panorama de Musique Concrete2 . En él hay un claro ejemplo de lo que estos hombres están haciendo, incluyendo una selección de uno de los amigos de Schaeffer, Pierre Henry. Él usa la voz humana hablando griego. El griego, por supuesto, es exactamente el idioma adecuado para hablar en un arreglo de este tipo, ya que es el idioma representativo de nuestra cultura occidental. La voz se construye primero a partir de sonidos al azar, lo que refleja la opinión del hombre moderno de que el hombre que verbaliza surgió por casualidad en un universo aleatorio con solamente un futuro aleatorio por delante de él. Sin piedad, Henry retrata esto en el sonido. De repente algo más comienza a suceder: la voz comienza a degenerar y a desmoronarse. Es como si uno estuviera observando a una mujer hermosa morir y descomponerse totalmente ante sus ojos. Pero en este caso, no sólo es el cuerpo físico, sino que es todo el hombre el que se pudre. La voz comienza a estremecerse, a temblar, a corromperse. Se inicia con sonidos al azar, pasa al griego y termina en el caos. No puede haber ningún otro fin cuando la antítesis muere, cuando nace el relativismo y cuando se niega la posibilidad de encontrar un universal que le dé sentido a los particulares. Este es el consenso del entorno cultural, y este es el espíritu del mundo que debemos rechazar y al que debemos hablar. HENRY MILLER Con este novelista estadounidense (n. 1891) comenzamos nuestro examen del cuarto escalón en la línea de la desesperación, que he llamado cultura general. Ésta podría ser dividida en una serie de escalones, pero he colocado estos temas juntos bajo este título para mayor comodidad. A menudo los jóvenes dicen que los escritos de Henry Miller no sólo son pornográficos, sino que son una declaración filosófica. Los padres de estos jóvenes me preguntan si estoy de acuerdo. Yo respondo, “Sí, su hijo tiene razón. Sin duda son libros sucios y debido a esto le ensuciarán. Sin embargo, no se pretende que sean mera pornografía. Miller es un escritor anti-leyes. Él rompe todo en pedazos de manera que no quede nada. Incluso el sexo es destrozado. Esto es especialmente devastador, ya que a menudo es en el área sexual de la vida donde los hombres esperan encontrar algún tipo de significado cuando han abandonado la búsqueda en otros lugares”. 38 No sólo con Miller, sino también con otros escritores modernos podemos apreciar el resultado de esto a medida que nos damos cuenta de cómo utilizan a la mujer en sus libros. La compañera de juego se convierte en el juguete, y estamos de vuelta con el Marqués de Sade. (Quiero hablar acerca del nuevo Henry Miller un poco más adelante). HOMOSEXUALIDAD FILOSÓFICA Algunas formas de la homosexualidad hoy en día son de naturaleza similar, en cuanto a que no son sólo homosexualidad, sino una expresión filosófica. Uno debe tener conocimiento del verdadero problema homófilo. Pero gran parte la homosexualidad moderna es una expresión de la negación actual de la antítesis. Ha dado lugar en este caso a una anulación de la distinción entre el hombre y la mujer. Así termina lo masculino y lo femenino como partes complementarias. Esta es una forma de homosexualidad que es una parte del movimiento por debajo de la línea de la desesperación. Pero esto no es un problema aislado; se trata de una parte del espíritu del mundo de la generación que nos rodea. Es imperativo que los cristianos se den cuenta de las conclusiones que se obtienen como resultado de la muerte de los absolutos. JOHN OSBORNE En el área del teatro, otro aspecto de la cultura general, es importante tener en cuenta a John Osborne (n. 1929), uno de los Angry Young Men. En muchos aspectos, es un gran dramaturgo, pero él ha sido descrito con precisión como un idealista que no ha sido capaz de encontrar un ideal. Esta es una magnífica descripción. Osborne es un hombre de carácter, valor y sensibilidad; un hombre que monta en un corcel con su lanza lista para las grandes batallas de la vida. Él es un idealista por elección, pero sin un ideal: un hombre que se preocupa y que todavía no ha encontrado nada digno de preocupación. Todo su enfoque se resume con claridad magnífica en su obra Martín Lutero. Como historia tiene puntos débiles, pero en general representa la primera parte de la vida de Lutero con considerable precisión. Pero el momento de la verdad llega con gran fuerza en el final. Lutero está de pie con uno de sus bebés en sus brazos. El jefe de los ancianos del antiguo monasterio de Lutero viene a visitarlo. Se encuentran. El anciano dice: “Martín, ¿sabes que tienes razón?” Y en contra de toda la historia, Osborne le hace responder, “Esperemos que así sea”. Las luces se encienden, el telón baja y la obra ha terminado. El crítico teatral de The Times lo entendió. Dijo: “¡No es interesante lo que tuvo que poner en esa última línea para que sea una obra de teatro del siglo XX!”. 39
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    DYLAN THOMAS Cuando serevisa la poesía moderna como parte de nuestra propia cultura general nos encontramos con la misma tendencia a la desesperación. Cerca del momento de su muerte, Dylan Thomas (1914-1953) escribió un poema llamado, Elegía3 . En realidad él no le dio su forma final por lo que no se puede estar demasiado seguro del orden exacto de las estrofas. Pero la forma en que se da a continuación es probablemente el orden correcto. Este poema es de un ser humano de nuestra generación. Él no es un insecto en la cabeza de un alfiler, sino que comparte la misma carne y hueso que nosotros, un hombre de hoy en verdadera desesperación: Demasiado orgulloso para morir, murió destrozado y ciego La forma más oscura, y no se apartó, Un hombre amable y frío valiente en su estrecho orgullo En ese día más oscuro, Oh, siempre puede Él yace ligeramente, por fin, a lo último, con una cruz Bajo la hierba, enamorado, y allí crece Joven entre los grandes rebaños, y nunca yace perdido O aún todos los incontables días de su muerte, aunque Por encima de todo lo que deseaba era el pecho de su madre. Lo que era el descanso y el polvo, y en el suelo amable La justicia más oscura de la muerte, ciega y sin bendición. No lo deja encontrar descanso, sino ser engendrado y hallado. Recé en la sala de cuclillas, junto a su cama ciega, En la casa en silencio, un minuto antes Tarde y noche, y luz. Los ríos de los muertos Su pobre mano con muchas venas sostuve, y vi A través de sus ojos ciegos a las raíces del mar. (Un viejo hombre atormentado tres cuartas partes ciego), No estoy demasiado orgulloso de llorar que él y él Nunca, nunca saldrá de mi mente. Todos los huesos lloran, y pobres en todo menos en el dolor, Siendo inocente, él temía morir 40 Odiando a su Dios, pero lo que él era, era simple: Un viejo hombre amable valiente en su ardiente orgullo. Los postes de la casa eran suyos; sus libros de su propiedad. Aunque como un bebé nunca había llorado; Tampoco ahora, salvo por su herida secreta. De sus ojos vi salir el último deslizamiento de luz. Aquí, entre la luz del cielo prepotente Un anciano ciego está conmigo a donde vaya Caminando en el prado de los ojos de su hijo A quien un mundo de males descendió como la nieve. Lloró cuando murió, temiendo por último a las esferas El último sonido, el mundo va sin aliento: Demasiado orgulloso para llorar, demasiado frágil para contener las lágrimas, Y atrapado entre dos noches, la ceguera y la muerte. Oh herida más profunda de todo lo él había de morir En ese día más oscuro. Oh, él podría ocultarse Las lágrimas salieron de sus ojos, demasiado orgulloso para llorar. Hasta que muera él no me dejará. En el Festival Hall en Londres, en una de las galerías en el pasillo posterior, hay un busto en bronce de Dylan Thomas. Cualquier persona que la mira sin compasión está muerta. Allí, él lo ve con un cigarrillo en la comisura de la boca, el cigarrillo mismo cuelga en la desesperación. No es lo suficientemente bueno tomar un hombre como éste o cualquier otro y aplastarlo como si no tuviéramos ninguna responsabilidad por ellos. Esta es la sensibilidad gritando en la oscuridad. Pero no es mera emoción; el problema no está en este nivel en absoluto. Estos hombres no están produciendo arte por amor al arte, o emoción por amor a la emoción. Estas cosas son un fuerte mensaje que sale de su propia visión del mundo. Hoy hay muchos medios para matar a los hombres, como hombres. Todos ellos operan en la misma dirección: no hay verdad, no hay moral. Usted no tiene que ir a las galerías de arte o escuchar la música más sofisticada para ser influenciado por su mensaje. Los medios de comunicación del cine y la televisión lo harán efectivamente para usted. 41
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    CINE MODERNO, MEDIOSMASIVOS DE COMUNICACIÓN Y LOS BEATLES Por lo general, dividimos los programas de cine y televisión en dos clases: buenos y malos. El término “bueno”, como se usa aquí significa “técnicamente bueno” y no se refiere a la moral. Las películas “buenas” son las serias, las artísticas; las que tienen buenas tomas. Las “malas” son simplemente escapistas, románticas, sólo para el entretenimiento. Pero si las examinamos con atención notaremos que las películas “buenas” son en realidad las peores películas. La película escapista puede ser horrible en algunos aspectos, pero las llamadas películas “buenas” de los últimos años, casi todas han sido desarrolladas por hombres que sostienen la filosofía moderna de la falta de sentido. Esto no quiere decir que hayan dejado de ser hombres de integridad, pero sí quiere decir que las películas que producen son herramientas para la enseñanza de sus creencias. Cuatro productores de películas modernas son sobresalientes, Fellini y Antonioni de Italia, Slessinger de Inglaterra, y Bergman de Suecia. De estos cuatro productores, Bergman, con su película In The Past, tal vez ha dado la expresión más clara de la desesperación contemporánea. Él ha dicho que deliberadamente desarrolló el flujo de sus películas, es decir, todo el cuerpo de sus películas en lugar de sólo películas individuales, con el fin de enseñar el existencialismo. Sus películas existencialistas se extienden hasta, pero no incluyen, la película El Silencio. Esta película es una declaración de nihilismo absoluto. En esta película, el hombre no tiene ni siquiera la esperanza de autenticación de sí mismo por un acto de la voluntad. El silencio es una serie de tomas con temas inmorales y pornográficos. La cámara sólo las toma sin ningún comentario, “Click, click, click, ¡corte!”. Eso es todo lo que hay. La vida es así: sin relación, sin significado, así como sin moral. De paso, cabe señalar que la presentación de Bergman en El Silencio se relaciona con los “Escritores Negros” Estadounidenses (escritores nihilistas), la novela anti-declaración y la obra de Truman Capote A Sangre Fría. Éstas, también, son sólo una serie de tomas sin hacer ningún comentario sobre el significado o la moral. Tales escritores y directores controlan los medios masivos de comunicación, y por lo tanto la fuerza de la perspectiva monolítica del mundo de nuestra época presiona por todos lados. Los carteles de publicidad de Blow-Up de Antonioni en el metro de Londres eran inevitables, ya que dijeron el mensaje de la película: “Asesinato sin culpa; Amor sin sentido”. La mayoría de la gente puede que no entre en un museo de arte, o nunca lea un libro serio. 42 Si usted les fuera a explicar la deriva del pensamiento moderno, puede que no sean capaces de entenderlo, pero esto no quiere decir que no estén influenciados por las cosas que ven y oyen, incluido el cine y la televisión no escapista que se considera como “buena”. No se puede encontrar una mayor ilustración de la forma en que estos conceptos son llevados a las masas que la música “pop” y sobre todo la obra de los Beatles. Los Beatles se han movido a través de varias etapas que incluyen el concepto de la droga y el enfoque psicodélico. Lo psicodélico comenzó con sus discos Revólver4 , Strawberry Fields Forever, y Penny Lane5 . Esto fue desarrollado con gran pericia en su disco Sargeant Pepper’s Lonely Hearts Club Band6 en el que la música psicodélica, con declaraciones abiertas en relación con el consumo de drogas, se presenta como una respuesta religiosa. La forma religiosa es el mismo vago panteísmo que predomina en gran parte del nuevo pensamiento místico de hoy. De hecho, uno no tiene que entender de una manera clara el pensamiento monolítico moderno para ser infiltrado por él. Sergeant Pepper’s Lonely Hearts Club Band es un ejemplo ideal del poder de manipulación de las nuevas formas de “arte total”. Este concepto de arte total aumenta el poder de infiltración del mensaje conformando cuidadosamente la forma técnica utilizada con el mensaje involucrado. Esto se utiliza en el teatro del absurdo, el tipo Marshall McLuhan de programa de televisión, el nuevo cine, la nueva danza y la nueva música que sigue a John Cage. Los Beatles utilizan esto en Sergeant Pepper’s Lonely Hearts Club Band al hacer de todo el disco una unidad para que el todo sea escuchado como una unidad y dé una dirección general, en lugar de canciones que son solamente algo individual. En este disco las palabras, la sintaxis, la música, y la unidad de la forma en que las canciones individuales se disponen, forman una unidad de infiltración. 43
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    CAPÍTULO 5 El FactorUnificador en los Escalones de la Desesperación La línea de la desesperación es una unidad y los escalones de la línea tienen una marca distintiva y unificadora. Con Hegel y Kierkegaard el hombre abandonó el concepto de un campo unificado racional de conocimiento y en cambio aceptó la idea de un salto de fe en aquellas áreas que hacen que el hombre sea hombre: propósito, amor, la moral, etcétera. Fue este salto de fe el que en un principio causó la línea de la desesperación. Los diversos escalones en la línea: filosofía, arte, música, teatro, etcétera; difieren en detalles, y estos detalles son interesantes e importantes, pero de una manera que sólo son incidentales. La marca distintiva del clima cultural e intelectual del siglo veinte no reside en las diferencias, sino en el concepto unificador. Este concepto unificador es el concepto de un campo dividido de conocimiento. Si los símbolos para expresar esto son los de la pintura, la poesía o la teología, es incidental. La cuestión fundamental no son los símbolos que se utilizan para expresar estas ideas (por ejemplo, las palabras de los filósofos existenciales o los sonidos de la Musique Concrete), sino el concepto de verdad y el método para alcanzar la verdad en cuestión. La línea que marca la división es la nueva forma de hablar acerca de, y llegar a, la verdad, y no los términos que las disciplinas individuales utilizan para expresar estas ideas. Leopold Sedar Senghor (n. 1906), Presidente de Senegal, es probablemente el único verdadero intelectual que es el jefe de un gobierno hoy en día en cualquier parte del mundo. Estudió en Francia. Senghor ha escrito un libro que consta de tres discursos políticos dados a grupos en su propio país. El libro se llama El socialismo africano1 . Hace unos meses él muy amablemente me envió una copia autografiada de este libro. Además de esto, ha escrito algunas magníficas poesías que afortunadamente han sido bien traducidas al inglés2 . A medida que leía sus discursos me conmovía. Si un hombre se pusiera de pie en cualquiera de los países occidentales y diera estos discursos políticos, muy pocos cristianos entenderían su verdadera importancia. El hecho de que Senghor es un africano subraya la necesidad de formar a nuestros misioneros al extranjero de una manera nueva, porque el problema de la comunicación en nuestros días se extiende más allá de La 44 Sorbona, Oxford, Cambridge, Harvard o el Instituto de Tecnología de Massachusetts a aquellos lugares que tradicionalmente hemos considerado como “campos misioneros”. El problema de la comunicación no termina en nuestras propias costas. Entre los hombres educados la nueva forma de pensar está en todas partes. Senghor muestra en estos discursos sobre el socialismo africano que entiende los problemas modernos excesivamente bien. Señala que la metodología que afecta el pensamiento de hoy es la misma en ambos lados de la cortina de hierro. En su libro desarrolla en detalle el cambio del concepto clásico de la lógica (A no es no-A) a la aceptación general de la metodología de la síntesis de Hegel. Él dice correctamente que originalmente la forma del comunismo de Marx y Engels tenía un interés en el hombre, y que le dio mucha importancia. Debemos señalar, por supuesto, que más tarde, a medida que se desarrollaba naturalmente a partir de sus presupuestos, el hombre se devaluó en el estado comunista. (La forma del comunismo de Marx y Engels propiamente debe ser considerada como una herejía cristiana. Sólo el Cristianismo, de todas las religiones del mundo, ha producido un verdadero interés en el hombre. El Budismo, el Hinduismo y el Islam nunca podrían haber producido el comunismo idealista, porque no tienen un interés suficiente en el individuo). La única cosa sobre el comunismo que realmente atrapó la imaginación de los comunistas idealistas era esta preocupación por el hombre. Pero, como ya he dicho, la fuente de un verdadero cuidado por las personas como individuos proviene del cristianismo bíblico. ¿Estamos perdiendo nuestro impacto? Puede ser debido en gran parte al fracaso en comunicar que creemos que el hombre, en la presencia del Dios que está ahí, es verdaderamente maravilloso. Pero volvamos con Senghor. En sus discursos, argumenta que no hay que pensar en el marxismo principalmente como una teoría económica. Tampoco hay que pensar que su ateísmo es central. Ciertamente es ateo, pero eso no es el punto crucial del sistema. Si usted quiere entender realmente lo que es el marxismo, dice Senghor, debe recordar que se apoya en la metodología dialéctica. Senghor continúa diciendo que él y Senegal no pueden aceptar la teoría económica del marxismo por completo. Tampoco aceptarán su ateísmo. Pero van a aferrarse a su método de dialéctica. Al hacer esto, ellos seguirán a Teilhard de Chardin3 . En otras palabras, Senghor se da cuenta de que no hay una diferencia básica entre el enfoque dialéctico de Marx y el de Teilhard de Chardin4 . Él es consciente de que en la metodología ambos están en el mismo lado. El hecho de que el sacerdote jesuita use la palabra “dios” y Marx no, no hace ninguna diferencia, porque la palabra por sí sola no tiene sentido hasta que se le da contenido. 45
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    Lo realmente importantees que ambos utilizan la metodología dialéctica. Si quiere entender el siglo en que usted vive debe darse cuenta de que no es la forma exterior que toma la dialéctica lo que es la verdadera enemiga. Ésta puede expresarse en formas teístas o ateas. La verdadera enemiga no es la forma incidental que toma, sino la metodología dialéctica en sí. EL ROMANTICISMO HA MUERTO: LA OPORTUNIDAD DEL CRISTIANISMO SI SE MANTIENE LA ANTÍTESIS En un sentido un cristiano debería estar contento de que muchos vivan debajo de la línea de la desesperación y estén plenamente conscientes de su posición. El cristiano debería estar agradecido de que cuando habla a estas personas no tiene que quitar página tras página de respuestas optimistas, que están en contra de todas las pruebas y sin ninguna base. Porque el cristianismo no es romántico; es realista. El cristianismo es realista, ya que dice que si no hay verdad, tampoco hay esperanza; y no puede haber verdad si no hay una base adecuada. Está preparado para hacer frente a las consecuencias de ser demostrado que es falso y dice con Pablo: Si encuentras el cuerpo de Cristo, la discusión ha terminado, comamos y bebamos, que mañana moriremos5 . Absolutamente no deja espacio para una respuesta romántica. Por ejemplo, en el campo de la moral, el cristianismo no examina este mundo cansado y agobiado, y dice que es un poco defectuoso, un poco astillado, pero fácilmente reparable. El cristianismo es realista y dice que el mundo está marcado con el mal y el hombre es verdaderamente culpable. El cristianismo se niega a decir que usted puede tener esperanzas para el futuro si está basando su esperanza en la evidencia de un cambio para bien en la humanidad. El cristiano está de acuerdo con el hombre en la verdadera desesperación de que el mundo debe ser visto de manera realista, ya sea en el área de Ser o en la moral. El cristianismo es lo opuesto de cualquier forma de humanismo optimista. Pero también se diferencia del nihilismo, porque el nihilismo, a pesar de que es correctamente realista, sin embargo, no puede dar un diagnóstico adecuado ni el tratamiento adecuado para sus propios males. El cristianismo tiene un diagnóstico y luego una base sólida para una respuesta. La diferencia entre el realismo cristiano y el nihilismo es que la visión cristiana del mundo no es romántica. Debemos estar contentos de que el romanticismo de antaño ha sido destruido. En muchos sentidos, esto hace que nuestra tarea de presentar el cristianismo al hombre moderno sea más fácil que la de nuestros antepasados. 46 Pero alegrarse de que las respuestas románticas no continuarán, y estar contentos, en un sentido, que hombres como Dylan Thomas han terminado en llanto, no quiere decir que no debamos estar llenos de compasión por nuestros semejantes. Vivir por debajo de la línea de la desesperación no es vivir en el paraíso, ya sea el de un insensato o el de cualquier otro tipo. En un sentido real es tener un anticipo del infierno ahora, así como de la realidad en la vida futura. Muchas de nuestras personas más sensibles han quedado absolutamente desnudas por la destrucción. ¿No deberíamos llorar y clamar delante de Dios por estas personas? En esta situación, que desesperadamente clama por el remedio que sólo el cristianismo bíblico puede dar, parece que estamos fallando. Esto no puede ser debido a la falta de oportunidades; ya los hombres están a medio camino del Evangelio, porque ellos también creen que el hombre está muerto, muerto en el sentido de ser sin sentido. Sólo el cristianismo da la razón de esta falta de sentido, que su rebelión les ha separado del Dios que existe, y por lo tanto les da la verdadera explicación de la posición a la que han llegado. Pero no podemos aprovechar nuestra oportunidad, si dejamos ir, ya sea en pensamiento o práctica la metodología de la antítesis. Es decir, que A no es no-A. Si una cosa es cierta, lo contrario no es cierto; Si una cosa está bien, lo contrario está mal. Si nuestros propios jóvenes dentro de las iglesias y los del mundo exterior nos ven jugando con la metodología de la síntesis, en nuestra enseñanza y evangelización, en nuestras políticas e instituciones, nunca podremos esperar tomar ventaja de este momento único de oportunidad que presenta la muerte del romanticismo. Si dejamos nuestro sentido de la antítesis, no tendremos nada que decir. Por otra parte, no sólo no tendremos nada que decir, nos convertimos en nada. El cristianismo deja de existir, aunque todavía pueda mantener su forma institucional externa. El cristianismo se enfoca en la antítesis, no como algún concepto abstracto de la verdad, sino en el hecho de que Dios existe, y en la justificación personal. El concepto bíblico de la justificación es una antítesis personal total. Antes de la justificación, estábamos muertos en el reino de las tinieblas. La Biblia dice que en el momento en que aceptamos a Cristo pasamos de muerte a vida. Esto es una antítesis total al nivel del hombre individual. Una vez que comenzamos a deslizarnos en la otra metodología, una falla en sostener un absoluto que pueda ser conocido por todo hombre, incluyendo lo que es lógico y racional en él; el cristianismo histórico es destruido, incluso si parece seguir adelante por un momento. Podemos no saberlo, pero cuando esto ocurre, las marcas de la muerte están sobre él, y pronto será una pieza de museo más. 47
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    En la medidaen que cualquier persona renuncia a la mentalidad de la antítesis, se ha ido hacia el otro lado, incluso si todavía trata de defender la ortodoxia o el evangelicalismo. Si los cristianos han de tomar ventaja de la muerte del romanticismo, tenemos que reconstruir conscientemente la mentalidad de la antítesis entre los cristianos. Debemos hacerlo con nuestra doctrina, con el ejemplo, y con nuestra actitud de compromiso, eclesiásticamente y en la evangelización. Al fracasar en mostrar que nos tomamos en serio la verdad en aquellos puntos hay un costo en nuestra labor que es empujar a la próxima generación hacia el flujo dialéctico que nos rodea. Por último, y con el debido respeto, quisiera subrayar que no sólo debemos tener compasión genuina por los perdidos entre los que vivimos, sino también preocupación por nuestro Dios. Somos su pueblo, y si somos atrapados en la otra metodología, realmente lo hemos blasfemado, desacreditado y deshonrado, porque la mayor antítesis de todas es que Él existe en oposición a su no existencia. Él es el Dios que está ahí. 48 SECCIÓN II La Relación de la Nueva Teología con el Clima Intelectual
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    CAPÍTULO 1 El QuintoEscalón: Teología DESVIACIÓN DEL CRISTIANISMO BÍBLICO La teología existencial moderna tiene su origen en Kierkegaard, al igual que el existencialismo secular. Se relacionan entre sí en el corazón de sus sistemas, es decir, “el salto de fe”. La teología se presenta como el último escalón, pero de ninguna manera está aislada del resto del consenso cultural que hemos estado revisando. Hay diversidad dentro de la unidad de la nueva teología. Hay una diferencia, por ejemplo, entre la Neo-ortodoxia y el nuevo liberalismo que surgió después del nuevo Heidegger. Si queremos ser eruditos cuidadosos debemos apreciar esas diferencias. Pero si fallamos en advertir la unidad que une a todas las expresiones de la teología moderna, hemos perdido el punto esencial. En la época de La Reforma, los reformadores se enfrentaron a un sistema total. No dijeron que no había cristianos en la Iglesia Católica Romana, ni dijeron que no había diferencias en la enseñanza y énfasis de las diversas órdenes católicas romanas. Pero entendieron que había un sistema subyacente que unía a todas las partes de la iglesia, y fue este sistema como un sistema lo que decían que estaba mal y en oposición a la enseñanza de la Biblia. Hoy en día, los evangélicos se enfrentan de nuevo con un consenso abrumador, una metodología aceptada por los teólogos de todas partes. Por lo tanto, mientras que alguno puede tener algún conocimiento útil en detalles (por ejemplo, Bultmann tiene una buena exégesis en detalles) y aunque este no es el lugar para un juicio ambivalente (es decir, el mero desacuerdo en los detalles), debemos darnos cuenta de que su sistema como un sistema es incorrecto. Como Senghor señaló que el factor fundamental del marxismo no era su teoría económica ni su ateísmo, sino su metodología dialéctica, así el factor unificador de la nueva teología es su metodología equivocada. Su concepto de la verdad está equivocado y debido a esto, lo que suena bien, de hecho, a menudo significa algo completamente diferente de lo que el cristianismo histórico quiere decir con la misma frase. Es ingenuo discutir las cuestiones teológicas como cuestiones teológicas hasta que uno ha pensado en lo que significa la verdad para la persona que está haciendo las declaraciones teológicas. 50 La teología ha pasado por el mismo proceso que la filosofía, aunque varias décadas más tarde. Antes de Hegel, el hombre racionalista todavía estaba tratando de dibujar sus círculos para abarcar la totalidad de la vida. Luego vino la línea de la desesperación. La teología naturalista ha seguido esto muy de cerca. Los antiguos teólogos liberales en Alemania comenzaron por aceptar el presupuesto de la uniformidad de las causas naturales como un sistema cerrado. Por lo tanto, rechazaron todo lo milagroso y sobrenatural, incluido lo de la vida de Jesucristo. Una vez hecho esto, seguían teniendo la esperanza de encontrar un Jesús histórico de una manera racional, objetiva, científica mediante la separación de los aspectos sobrenaturales de la vida de Jesús de la “verdadera historia”. Pero fracasaron en la misma forma que los filósofos racionalistas habían fracasado. Ellos también fueron atrapados en la sala redonda sin una salida. Su búsqueda del Jesús histórico estaba condenada al fracaso, porque lo sobrenatural estaba tan entrelazado con el resto que, si se arrancaba todo lo sobrenatural, ¡no quedaba ningún Jesús! Si se eliminaba todo lo sobrenatural no quedaba ningún Jesús histórico; si mantenían al Jesús histórico también mantenían lo sobrenatural. Después de su fracaso, ellos podrían haber hecho dos cosas a fin de continuar en un ámbito racional y lógico. Podrían haber dejado su racionalismo y vuelto a la teología bíblica de La Reforma, la cual habían rechazado sobre la base de presuposiciones naturalistas; o podrían haberse hecho nihilistas en relación con el pensamiento y la vida. Pero en lugar de elegir una de estas dos alternativas racionales, optaron por una tercera vía, tal como los filósofos ya habían hecho, una vía que había sido impensable para el hombre educado antes de esto, y que supone la división del concepto de verdad. ¿Por qué la teología sigue a la filosofía de este tremendamente importante escalón? Por dos razones: en primer lugar, su antiguo racionalismo optimista había fracasado en producir un Jesús históricamente creíble, una vez que lo milagroso había sido rechazado; en segundo lugar, ya que el consenso del pensamiento circundante que estaban siguiendo cuidadosamente era normativo para ellos, cuando la filosofía se desarrolló en esta dirección, finalmente la siguieron. Por lo tanto, no fue tanto la Neo-ortodoxia lo que destruyó la antigua forma del liberalismo, aunque la enseñanza de Karl Barth podría haber sido el terremoto final que sacudió el edificio tambaleante; pero que ya había sido destruido desde dentro. Para decirlo de otra manera, si Barth hubiera hablado cincuenta años antes, es dudoso si alguno hubiera escuchado. 51
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    La Neo-ortodoxia nodio ninguna respuesta nueva. Lo que la filosofía existencial ya había dicho en lenguaje secular, ahora se dice en el lenguaje teológico. Podemos representarlo de esta manera: LO NO RACIONAL Una experiencia de crisis de primer orden. Y NO LÓGICO La fe como un salto optimista sin verificación o contenido comunicable LO RACIONAL La Escritura llena de errores Y LÓGICO Pesimismo La Neo-ortodoxia saltó a lo que yo llamo el “piso de arriba” con el fin de tratar de encontrar algo que le diera esperanza y sentido a la vida. El “piso de abajo” es la posición a la que sus presupuestos, racional y lógicamente, los hubiera llevado. Por lo tanto, la teología también ha ido por debajo de la línea de la desesperación: FILOSOFÍA KIERKEGAARD ARTE MÚSICA KIERKEGAARD CULTURA GENERAL EXISTENCIALISMO EXISTENCIALISMO TEOLOGÍA SECULAR RELIGIOSO BARTH EXISTENCIALISMO RELIGIOSO La nueva teología ha perdido la esperanza de encontrar un campo unificado de conocimiento. Por lo tanto, en contraste con la teología bíblica y de La Reforma, es una anti-teología. 52 Visto de esta manera, es ignorante estudiar la nueva teología como si fuera una materia en sí misma. Hace un par de años, yo estaba hablando en uno de los seminarios bíblicos más sólidos en el mundo. Empecé diciendo que si nuestros teólogos estadounidenses hubieran entendido el Armory Show de 1913 en Nueva York, cuando el arte moderno fue mostrado por primera vez en los Estados Unidos, tal vez las grandes denominaciones en América no habrían sido capturadas por los liberales en los años treinta. En ese momento, las tendencias que habrían de venir mucho más tarde en la teología estaban prefiguradas en el arte. Este es el por qué anteriormente señalé 1913 como una fecha tan importante. Si los cristianos hubieran entendido el mensaje de este arte en el Armory Show, habría sido una tremenda oportunidad de haber estado por delante en lugar de haber quedado atrás. La teología conservadora aún no ha sido atrapada. Ha sido aislada providencialmente del pensamiento cultural general. Karl Barth fue la puerta en la teología a la línea de la desesperación. Él continuó manteniendo las teorías de la alta crítica (negativas) que sostenían los liberales y también, por un salto, trató de eludir las dos alternativas racionales (un retorno a la perspectiva histórica de la Escritura o una aceptación del pesimismo). Después de la primera edición de su Epístola a los Romanos, ya no reconoció su deuda con Kierkegaard. Sin embargo, seguía creyendo las teorías de la alta crítica, su “salto” todavía sigue siendo la base de sus respuestas optimistas. En años posteriores a medida que sus seguidores difundían sus puntos de vista, él se retiró de sus consecuencias lógicas. Pero como Kierkegaard, con su salto, abrió la puerta al existencialismo en general, así Karl Barth abrió la puerta para el salto existencialista en la teología. Al igual que en otras disciplinas, la cuestión fundamental es el cambio en la epistemología. Ha sido seguido por muchos más, hombres como Reinhold Niebuhr, Paul Tillich, el Obispo John Robinson, Alan Richardson y todos los nuevos teólogos. Ellos pueden diferir en detalles, pero su lucha es la misma (es la lucha del hombre moderno que ha renunciado a un campo unificado de conocimiento). En lo que se refiere a los teólogos, han separado la verdad religiosa del contacto con la ciencia, por una parte, y de la historia por la otra. Su nuevo sistema no está abierto a la verificación, simplemente debe ser creído. Por lo tanto, aunque su posición se basa en una visión “liberal” de la Escritura, sin embargo, en la nueva teología el verdadero problema ya no es sólo su punto de vista de la Escritura, sino su punto de vista dividido de la verdad. 53
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    CAPÍTULO 2 Misticismo Moderno:Desesperación más Allá de la Desesperación La desesperación del hombre moderno toma muchas formas. Es desesperación a fondo en que se tiende a utilizar formulaciones y formas que parecen dar esperanza y, sin embargo, según la naturaleza del caso, conducen a profundidades más hondas de la desesperación. El nihilismo moderno es la forma más simple de la desesperación. Por ejemplo, es transparentemente claro en la obra de Gauguin ¿De dónde venimos? ¿Quiénes somos? ¿Adónde vamos? y en la Musique Concrete. El nihilismo acepta la conclusión de que todo es sin sentido y caótico. El segundo nivel de la desesperación es la aceptación de la dicotomía que hemos estado hablando: Una esperanza de significado optimista y ciega, basada en un salto de fe no racional Lo racional y lo lógico que no da ningún significado Para sentir la fuerza de esta forma más profunda de desesperación, hay que tener en cuenta que el “arriba” y el “abajo” de esta dicotomía están en dos compartimentos totalmente herméticos. No hay intercambio entre ellos. La parte inferior no tiene relación con el significado; la parte superior no tiene relación con la razón. El hombre racionalista, después de haber renunciado a la metodología de la antítesis (si una cosa es verdad, lo contrario no es verdad), se ha visto forzado a un concepto no unificado de conocimiento, y una antítesis monstruosa resultante entre la racionalidad y el significado. En la parte inferior racional, el hombre es sólo una máquina. En la parte superior no racional, es menos que una “sombra” griega. Las películas El año pasado en Marienbad, Julieta de los espíritus y Blow-Up señalan este último punto con fuerza, mostrando al hombre como si estuviera en la parte superior sin categorías. La dicotomía fue propuesta como una respuesta a la desesperación del nihilismo simple; pero esta dicotomía es realmente una forma más profunda de desesperación. Significa que el hombre ha dividido cualquier concepto unificado de conocimiento y también (y esto es peor) la unidad de sí mismo, porque la racionalidad es una parte de cada hombre. 54 El hombre individual ni siquiera puede comunicarse consigo mismo en su pensamiento excepto sobre la base de la antítesis. Así que piensa “la amo” o “la flor en ese árbol es hermosa”, pero esto es un revoltijo de palabras sin sentido a menos que se ponga en antítesis con el hecho de que ella no le gusta, o que la flor es fea. Esto significa que en la práctica un hombre no puede rechazar totalmente la metodología de la antítesis, por mucho que su sistema le lleve a ello, a menos que experimente la total alienación de sí mismo causada por algún tipo de trastorno mental. Por lo tanto, aquellos que han promovido la dicotomía moderna de la razón y el significado no han sido capaces de vivir con ella. Jean-Paul Sartre se peleó con Camus porque sentía que Camus no estaba siendo coherente con sus presupuestos básicos. Esto era cierto, pero Sartre tampoco era coherente cuando firmó el Manifiesto de Argelia. Cuando lo hizo, no fue simplemente con el fin de autenticar su ser por un acto neutral de la voluntad (como en el ejemplo de la anciana que dimos anteriormente) ya que entonces no habría hecho ninguna diferencia si él hubiera hecho lo contrario, sino porque él tomó una actitud deliberadamente moral y dijo que era una guerra injusta y sucia. Su posición política de izquierda, una cuestión moral, es otro ejemplo de la misma incongruencia. En lo que respecta a muchos existencialistas seculares, desde el momento en que Sartre firmó el Manifiesto de Argelia fue considerado como un apóstata de su propia posición y cayó de su lugar de liderazgo de la vanguardia. Lo que fue cierto para Camus y Sartre, que no pudieron vivir con las conclusiones de su sistema, ha sido cierto para los hombres en cada escalón de la línea de la desesperación, ya sea en la filosofía, el arte, la música o la literatura. El resultado de no ser capaz de permanecer en la integridad honesta de su desesperación a cualquier nivel (el del nihilismo o el de una dicotomía total entre la razón y la falta de sentido) ha llevado al pensamiento moderno a desplazarse todavía un paso más hacia un tercer nivel de desesperación, un nivel de misticismo sin nada allí. TEOLOGÍA Y EL MISTICISMO SEMÁNTICO La Neo-ortodoxia, a primera vista, parece tener una ventaja sobre el existencialismo secular, en el que parece tener más sustancia en sus expresiones optimistas que su contraparte secular. Como hemos visto, una de las dificultades de la experiencia final es que nadie ha encontrado una manera de comunicar esta experiencia, ni siquiera a sí mismo. Pero en la nueva teología, se hace uso de ciertas palabras religiosas que tienen una connotación de personalidad y sentido para aquellos que las escuchan. 55
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    De hecho, lacomunicación real no se establece, sino una ilusión de comunicación se da mediante el empleo de palabras ricas en connotaciones. Expresar la experiencia existencial inexpresable en palabras con connotación religiosa da una ilusión de comunicación. Carl Gustav Jung (1875-1961) habla del inconsciente colectivo que emerge de la raza como un todo. Creo que se equivoca en su pensamiento, especialmente en el origen evolutivo que le da. Y sin embargo, hay una cierta memoria en una cultura que se lleva en su idioma. Tal memoria relacionada con el lenguaje, sugeriría, es una mejor explicación de lo que Jung llama el inconsciente colectivo1 . EL USO DE PALABRAS Y SÍMBOLOS Cada palabra tiene dos partes. Hay la definición del diccionario y hay la connotación. Las palabras pueden ser sinónimas, por definición, pero tener connotaciones completamente diferentes. Por lo tanto, encontramos con que cuando se utiliza un símbolo como la cruz, ya sea en un escrito o en una pintura, se despierta una cierta connotación en la mente de las personas criadas en una cultura cristiana, incluso si han rechazado el cristianismo. (Por supuesto, el uso de las palabras de esta manera no sólo se aplica a los símbolos del cristianismo, sino a los de otras religiones también). Así que cuando la nueva teología utiliza tales palabras, sin definición, se da una ilusión de significado que es pragmáticamente útil para despertar motivaciones profundas. Esto es algo más allá de la emoción. Se da una ilusión de comunicación y contenido de manera que, cuando una palabra se usa de esta manera deliberadamente indefinida, el oyente “piensa” que sabe lo que significa. El uso de la palabra panteísmo es un buen ejemplo. Aunque en realidad habla de algo absoluta y finalmente impersonal, sin embargo, la parte teísmo de la palabra provoca una reacción de aceptación, ya que el teísmo lleva matices de personalidad. Ahora, suponga que usted sustituyera la palabra pan-todo-ismo (que es lo que realmente significa). Toda la reacción sería diferente. También es importante notar que la nueva teología ha tratado de aprovechar el prestigio que rodea el uso de la palabra símbolo en el mundo científico; pero con un concepto de símbolo totalmente cambiado. En la ciencia el uso de símbolo es valioso porque está bien definido para al menos dos personas, la persona que lo usa y al menos otra. Se dice que cuando Einstein propuso por primera vez su teoría de la relatividad, tal vez sólo tres o cuatro hombres en el mundo la entendieron a primera vista. Pero él nunca la hubiera escrito en la forma que lo hizo si al menos estos tres o cuatro no hubieran sido capaces de entenderla como una comunicación de contenido 56 bien definida. Así el símbolo científico se ha convertido en una herramienta importante para la escritura de fórmulas cada vez más largas y con mayor precisión. En otras palabras, tiene valor de acuerdo con la exactitud de su definición. Pero la nueva teología utiliza el concepto de símbolo exactamente de la manera opuesta. La única cosa que tienen en común los usos teológicos y científicos es la palabra símbolo. Para la nueva teología, la utilidad de un símbolo está en proporción directa a su oscuridad. Hay connotación, como en la palabra dios, pero no hay definición. El secreto de la fuerza de la Neo-ortodoxia es que estos símbolos religiosos con una connotación de personalidad dan una ilusión de significado, y como consecuencia de ello parece ser más optimista que el existencialismo secular. No se puede encontrar un ejemplo más claro de esto que la frase de Tillich “Dios detrás de Dios”. La primera impresión de este concepto es que da la sensación de espiritualidad. “Yo no pido una respuesta, sólo creo”. Esto suena marcadamente espiritual y engaña a muchas personas. A menudo son hombres y mujeres jóvenes que no se conforman sólo con repetir las frases del status quo intelectual o espiritual. Están insatisfechos con una ortodoxia sin brillo, polvorienta, e introvertida que sólo repite los clichés conocidos. La nueva teología suena espiritual y vibrante pero están atrapados. Pues el precio que pagan por lo que parece ser espiritual es alto, porque operar en el “piso de arriba” utilizando términos religiosos no definidos es fallar en conocer y funcionar al nivel de todo el hombre. La respuesta no es pedir a estas personas que vuelvan a la pobreza del status quo, sino a una ortodoxia viva que se ocupe de todo el hombre, incluyendo lo racional y lo intelectual, en su relación con Dios. Siempre que los hombres digan que están buscando una mayor realidad, debemos mostrarles de una vez la realidad del verdadero cristianismo. Esto es real, ya que tiene que ver con el Dios que está ahí y que nos ha hablado acerca de sí mismo; no sólo con el uso del símbolo “dios” o “Cristo” que suena espiritual, pero no lo es. Los hombres que simplemente usan el símbolo deben ser pesimistas, porque la mera palabra dios o la idea dios no es una base suficiente para el optimismo que muestran. Hablando de manera racional, los nuevos teólogos están en la misma posición que Pierre Schaeffer con su Musique Concrete. Es como si nos estuvieran pidiendo un salto de fe para escuchar la Musique Concrete, como si fuera la misma que la unidad y diversidad de J. S. Bach. Este es el tipo de “creísmo” exigido por esta teología. El salto optimista es una necesidad porque el hombre todavía está creado a imagen de Dios, sin importar lo que él pueda decir sobre sí mismo, y como tal no puede seguir 57
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    viviendo en unafalta de sentido. El salto de la nueva teología es sobre la base de términos religiosos y, por lo tanto, personales que dan la connotación de personalidad, sentido y comunicación. No es más que un salto a un misticismo indefinible, irracional, y semántico. Incluso en este caso la nueva teología no es única. Hay muchos paralelos seculares para este uso de la estratagema de palabras de connotación para tratar de aliviar la desesperación causada por la pérdida de un sentido y propósito racionales. Ahora vamos a ver algunos ejemplos en las diferentes disciplinas. LOS ORÍGENES DEL MISTICISMO SEMÁNTICO LEONARDO DA VINCI La mejor manera de entender cómo el hombre moderno se ha visto forzado, a menudo en contra de su inclinación natural, hacia estos diferentes niveles de desesperación, que ha tratado de aliviar por el uso de palabras cargadas de connotación en el “piso de arriba”, es mirando a uno de los hombres más brillantes del Renacimiento, Leonardo da Vinci (1452-1519). Leonardo murió cuando La Reforma estaba empezando. Francisco I, rey de Francia, quien lo llevó a Francia, donde murió, era el rey a quien Juan Calvino dirigió su Institución. Como humanista del Renacimiento, Leonardo dio una respuesta a la vida que estaba en completo contraste con la que los reformadores estaban dando. La Reforma dio lugar a una cultura definida, sobre todo en el norte de Europa, y el humanismo del Renacimiento (del que Leonardo era un portavoz) en última instancia, dio lugar a la desesperación del hombre moderno, que ahora está destruyendo esa cultura. Escuchemos lo que Giovanni Gentile, conocido, hasta su muerte reciente, como el más grande filósofo moderno de Italia, tiene que decir acerca de Leonardo: “La unidad de lo interior ilumina la fantasía; y el intelecto viene a romper esta unidad en la multiplicidad sin fin de las apariencias sensibles. De ahí que la angustia y la tragedia más interior de este hombre universal, dividido entre sus mundos irreconciliables, deja en la mente un ansia infinita, compuesta, por así decirlo, de pesar y tristeza. Es el anhelo por un Leonardo diferente del Leonardo que era, uno que podía haber reunido en sí mismo cada fase y que se mantuvo cerrado por completo en sí mismo, ya sea en su fantasía o en su inteligencia”2 . 58 Lo que Gentile está diciendo es esto: que Leonardo, como el primer matemático real en el sentido moderno, realmente entendió el problema con el que el hombre moderno se enfrenta ahora. Él entendió que, si el hombre empieza solo por sí mismo, y lógica y racionalmente se mueve a través de las matemáticas, nunca llegará a un universal, sólo a particulares y mecánica. El problema se puede formular así: ¿Cómo puede el hombre finito producir una unidad que cubra estos particulares? Y si no puede, ¿cómo pueden estos particulares tener unidad y sentido para él? Leonardo era un neo-platónico, que siguió a Marsilio Ficino, e intentó resolver el dilema en su lienzo al pintar el alma. El uso de la palabra alma no significa aquí la idea cristiana del alma, sino lo universal. Así, por ejemplo, creía que podía, como pintor, esbozar la idea universal que cubriera los particulares de todas las ideas. Pero nunca lo logró, como tampoco lo hizo Picasso al pintar sus abstracciones. Pero hay una gran diferencia entre estos dos. Leonardo no era un hombre moderno y, por tanto, no podría aceptar la solución irracional de Picasso. Así Leonardo murió en el desaliento, pues nunca perdió la esperanza de encontrar un campo unificado de conocimiento que incluyera lo universal y lo particular; tanto en las matemáticas como en el significado. Si hubiera estado dispuesto a aceptar una dicotomía irracional, al igual que los hombres después de Kierkegaard, lo hubiera hecho con la facilidad. Pero para él esto habría sido una respuesta imposible; hombres de su época, los humanistas, aunque pudieron haberlo hecho, nunca habrían aceptado una solución tan irracional. Así que hay una línea ininterrumpida desde el humanismo del Renacimiento hasta la filosofía moderna, pero en el proceso el hombre moderno aceptó el “salto” que los filósofos del pasado nunca hubieran aceptado, y que se ha trasladado a tres áreas de la desesperación: (1) el nihilismo simple; (2) la aceptación de la dicotomía absoluta; (3) un misticismo semántico basado en palabras de connotación. Este nuevo misticismo no espera encontrar un campo unificado de conocimiento. Ha llegado a la conclusión firme de que la horrible situación contradictoria donde el significado y la verdadera racionalidad (el “piso de arriba” y el “piso de abajo”) están separados de manera irrevocable, es intrínseca a la naturaleza del universo. Por otro parte, el viejo romanticismo nunca renunció a la búsqueda de encontrar una unidad racional entre el “piso de arriba” y el “piso de abajo”. Esta es la diferencia fundamental entre ellos. 59
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    NATURALEZA Y GRACIA Estadiferencia existe entre el nuevo misticismo y la vieja formulación de naturaleza y gracia. Después de Tomás de Aquino (1227-1274), los hombres pasaron mucho tiempo en la búsqueda de la relación y la posible unidad de la naturaleza y de la gracia. Antes de él, el énfasis de los pensadores bizantinos estaba sobre todo en las cosas celestiales, mientras que después de él, la naturaleza también se hizo importante como resultado del énfasis de Aquino en Aristóteles. Esto se plasmó en la pintura de Cimabue (1240- 1302) y Giotto (1267-1337) y en la poesía de Dante (1265-1321), Boccaccio (1313-1375) y Petrarca (1304-1374). Para el momento en que El Renacimiento había inundado Europa, la naturaleza casi había abrumado a la gracia. Podemos representar su pensamiento de esta manera: GRACIA, lo superior: Dios el creador; el cielo y las cosas celestiales; lo invisible y su influencia en la tierra; el alma del hombre; unidad. NATURALEZA, lo inferior: Lo creado; la tierra y las cosas terrenales; lo visible y lo que hace (naturaleza + hombre) en la tierra; el cuerpo del hombre; diversidad A primera vista esto parece ser el mismo que la dicotomía moderna: LO NO-RACIONAL Y NO LÓGICO LO RACIONAL Y LÓGICO Pero la diferencia entre estos dos conceptos es tan absoluta como para ser cualitativa, más que cuantitativa. La lucha respecto a la naturaleza y la gracia fue la lucha por encontrar un sentido a éstas juntas, y los filósofos siempre tuvieron la esperanza de una unidad entre las dos sobre la base de la razón. (De paso, hay que añadir que este tema de la naturaleza y la gracia sólo puede ser resuelto por el sistema bíblico completo, y fue debido a que estos hombres trataron de encontrar una respuesta racionalista o humanista que fracasaron). Pero el hombre moderno ha perdido toda esperanza de encontrar una respuesta unificada al tema de la naturaleza y la gracia. Por tanto, él la describe de manera diferente y la diferencia de su formulación indica su desperación3 . El hombre moderno ahora la formula así: Fe sin contenido (sin racionalidad) Racionalidad (sin sentido) 60 Entender esto a un nivel profundo es comprender completamente cómo la desesperación del hombre moderno es desesperación. Toda la nueva teología y el misticismo no es más que una fe contraria a la racionalidad, privada de contenido e incapaz de comunicación. Usted puede dar “testimonio” de ella, pero no la puede discutir. La racionalidad y la fe están totalmente fuera de contacto entre sí. Ahora cambiemos la línea horizontal por una línea de la antropología. Debajo de esta línea está el área del hombre. Todo lo que la nueva teología tiene encima de esta línea es el “otro filosófico”, un infinito metafísico, que es desconocido e incognoscible. Como esto: dios es igual al Otro Filosófico, desconocido e incognoscible la palabra “dios” sin definir La nueva teología está totalmente debajo de la línea de la antropología. No sabe nada del hombre siendo creado a la imagen de Dios, ni de Dios revelándose a Sí mismo, en verdad, en las Escrituras. Lo importante es que, a pesar de que nada puede ser conocido por encima de la línea, sin embargo, ellos continúan usando de la palabra “dios”. Probablemente la mejor manera de describir este concepto de la teología moderna es decir que es fe en la fe, en lugar de una fe dirigida a un objeto que realmente está allí. Hace un año, más o menos, hablé en la Universidad de Friburgo en Alemania sobre el tema: “Fe versus fe”, hablando del contraste entre la fe cristiana y la fe moderna. Es la misma palabra, pero tiene un significado opuesto, porque un hombre moderno no puede hablar sobre el objeto de su fe, sólo sobre la fe misma. Así que él puede discutir la existencia de su fe y de su “tamaño”, como si éste existiera en contra de toda razón, pero eso es todo. La fe del hombre moderno se vuelve interior. En el cristianismo el valor de la fe depende del objeto hacia el cual se dirige la fe. Así que ve hacia el exterior al Dios que está ahí, y al Cristo que históricamente murió en la cruz de una vez por todas, terminó la obra de la expiación y al tercer día resucitó en el espacio y en el tiempo. Esto hace que la fe cristiana esté abierta a discusión y verificación4 . Por otro lado, la nueva teología está en una posición donde la fe es introvertida, porque no tiene un determinado objeto, y donde la predicación del Kerygma es infalible, ya que racionalmente no está abierta a discusión. Esta posición, sugeriría, en realidad está en una mayor desesperación y oscuridad que la posición de aquellos hombres modernos que se suicidan. 61
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    CAPÍTULO 3 El MisticismoModerno en Acción: Arte y Lenguaje LA TENSIÓN DE SER HOMBRE Hay una verdadera tensión en ser un hombre moderno, porque ningún hombre puede vivir a gusto en el área de la desesperación. El cristiano sabe que esto es porque el hombre ha sido hecho a imagen de Dios y, aunque el hombre está caído, separado de Dios por su culpabilidad verdadera, sin embargo, no se ha convertido en una máquina. La caída del hombre no conduce a una condición de máquina, sino a una condición caída. Por lo tanto, cuando las personas sienten esta desesperación total, hay una presión titánica, casi como ser extruido (a pesar de que está en contra de toda la larga historia del pensamiento razonado), para aceptar una dicotomía, y más tarde para aceptar algún misticismo que dé una ilusión de unidad al todo. Recuerdo estar sentado en Lyons Corner House, cerca de Marble Arch en Londres hace un par de años, hablando con un físico joven y brillante. Le pregunté sobre el último trabajo que estaba haciendo y me contó sobre una nueva idea que él pensaba que podría resolver el problema de Einstein en relación con el electromagnetismo y la gravedad. Se puso muy entusiasmado con esto, porque yo sabía lo suficiente sobre el tema para estimularlo, y él estaba muy adentrado en sus ideas. Entonces lo regresé a la vida cotidiana al decir, “Esto está bien para el cristiano, que sabe realmente quién es, decir que el universo material finalmente se puede reducir a partículas de energía que se mueven en direcciones opuestas en un vórtice, pero ¿qué pasa con tus colegas naturalistas? ¿Qué pasa con ellos cuando van a casa con sus esposas y familias por la noche?”. Se detuvo por un momento y luego dijo: “Oh, Dr. Schaeffer, ellos sólo tienen que vivir en una dicotomía”. La misma “humanidad” del hombre se niega a vivir en la lógica de la posición a la que su humanismo y el racionalismo lo han llevado. Decir que soy sólo una máquina es una cosa, vivir constantemente como si esto fuera verdad es otra muy distinta. Una vez más, recuerdo una noche que cruzaba el Mediterráneo en el camino de Lisboa a Génova. Era una noche hermosa. A bordo del barco me encontré con un joven que construía estaciones de radio en África del 62 Norte y Europa para una empresa estadounidense grande. Él era un ateo, y cuando se dio cuenta de que yo era un pastor anticipó una noche de entretenimiento, por lo que comenzó. Pero no fue exactamente así. Nuestra conversación me mostró que él comprendía las implicaciones de su posición y trataba de ser coherente con ellas. Después de una hora vi que quería llevar la discusión a su fin, así que señalé un último punto que esperaba nunca olvidaría, no porque lo odiara, sino porque me preocupaba por él como un ser humano. Me di cuenta de que tenía su linda esposa judía con él. Era muy hermosa y llena de vida y era fácil de ver, por la atención que él le prestaba, que realmente la amaba. Justo cuando estaban a punto de ir a su camarote, en el ambiente romántico del barco navegando a través del Mediterráneo y una hermosa luna llena que brillaba afuera, finalmente le dije: “Cuando tenga a su esposa en sus brazos en la noche, ¿puede estar seguro que ella está ahí?”. Odiaba tener que hacerle esto, pero lo hice sabiendo que era un hombre que realmente comprendía las implicaciones de la pregunta y no lo olvidaría. Sus ojos se volvieron, como un zorro atrapado en una trampa, y me gritó, “No, no siempre estoy seguro que ella está ahí”, y caminó hacia su camarote. Estoy seguro de haber estropeado su última noche en el Mediterráneo y lamentaba hacerlo. Pero oro para que todo el tiempo que viva nunca olvide que, cuando su sistema se coloca contra el cristianismo bíblico, no puede permanecer, ni en algún punto abstracto, sino en el punto central de su propia humanidad, en amor. En una forma diferente, pero relacionada, esto también es cierto para un hombre como Bernard Berenson (1865-1959). Durante su vida él fue el mayor experto del mundo en el arte del Renacimiento. Se graduó de la Universidad de Harvard, y vivió la mayor parte de su vida en Florencia. Era tal autoridad en su materia, que cuando fechaba y valuaba un cuadro, por lo general se aceptaba como decisivo. Él fue un hombre verdaderamente “moderno” y aceptó la amoralidad sexual. Por lo tanto, cuando le quitó a María Costelloe (hermana del ensayista estadounidense Logan Pearsall Smith) a su marido, vivió con ella durante varios años hasta que su marido murió y luego se casó con ella (el matrimonio de los Costelloes era católico, por lo que un divorcio no podía ser arreglado). Cuando Berenson, finalmente, se casó con ella, tuvieron un acuerdo de que ambos serían libres de tener amoríos extra-maritales, y ambos aprovecharon el acuerdo muchas veces. Ellos vivieron de esta manera durante cuarenta y cinco años. Cuando alguien reprendía a Berenson, él simplemente decía: “Usted está olvidando la base animal de nuestra naturaleza”. 63
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    Por lo tanto,en su vida privada estaba perfectamente dispuesto a aceptar una situación completamente animal. Sin embargo, en contraste con esto, él expresó un punto de vista completamente diferente donde su verdadero amor y verdadero punto de integración, el arte renacentista, estaba implicado. “Bernard Berenson encontró que la pintura moderna de figura, en general, no se basaba en la vista, en la observación, sino en la exasperación y en el supuesto preconcebido de que lo escuálido, lo sórdido, lo violento, lo bestial, lo deforme, en pocas palabras… lo bajo de la vida era la única realidad”1 . En el ámbito de la moral sexual estaba perfectamente dispuesto a vivir constantemente con su visión de la vida como un animal. Sin embargo, en el área que se convirtió en su intento de encontrar un punto de integración, la del arte, estaba preparado para decir que no le gustaba el arte moderno porque es bestial. Ningún hombre como Berenson puede vivir con su sistema. Todo hombre verdaderamente moderno se ve obligado a aceptar algún tipo de salto en la teoría o en la práctica, porque la presión de su propia humanidad lo exige. Él puede decir lo que quiera en cuanto a lo que él mismo es, pero no importa lo que él diga que es, él todavía es un hombre. Estos tipos de saltos, producidos en la desesperación como un acto de fe ciega, son totalmente diferentes de la fe del cristianismo histórico. Sobre la base del cristianismo bíblico una discusión y consideración racionales pueden tener lugar, ya que está fijo en la historia. Cuando a Pablo se le preguntó si Jesús había resucitado de entre los muertos, dio una respuesta completamente no religiosa, en el sentido del siglo XX. Dijo: “Hay casi quinientos testigos vivos; vayan y pregúntenles”2 . Esta es la fe que abarca a todo el hombre, incluyendo su razón; que no pide una creencia en el vacío. Para la forma como la mentalidad del siglo XX entiende el concepto de religión, la Biblia es un libro no religioso. EL MISTICISMO EN EL ARTE: PAUL KLEE Y SALVADOR DALÍ En uno de sus escritos Paul Klee (1879-1940) habla de algunos de sus cuadros como si fueran una especie de tabla ouija artística. (Una tabla ouija es un pequeño tablero utilizado por los espiritistas sobre el que los participantes colocan sus manos y luego hacer preguntas. Se supone que los espíritus mueven el tablero y deletrean las respuestas). Paul Klee y hombres como él utilizan el arte como una tabla ouija; No porque crean que allí hay espíritus para hablar, sino porque tienen la esperanza de que el universo actuará y causará una especie de escritura automática, esta vez en la pintura. 64 Se trata de una escritura automática con nadie allí, por lo que se sabe, pero la esperanza es que el “universo” hablará. Klee no sólo pintó y dibujó sino también escribió acerca de su trabajo en un intento de explicar lo que estaba haciendo. En su ensayo Confesión Creativa3 tiene esto que decir: “Las personas suelen reproducir las cosas que se ven en la tierra, cosas que habían sido o serían vistas con placer. Hoy en día la realidad de los objetos visibles ha sido revelada y la creencia ha sido expresada que, en relación con el universo, lo visible es sólo un caso aislado y que existen otras verdades latentes y son la mayoría”. Él va a emplear una frase “polifonía plástica”, que significa “elementos y su agrupamiento”. Para Klee la palabra “elementos” es un término técnico que definió en su ensayo como “puntos, la energía de la línea, la superficie y el espacio”. Se refiere a éstos como sigue: “Pero eso (los elementos) no es arte en su forma más exaltada. En su forma más exaltada hay detrás de la ambigüedad un último misterio y en ese punto la luz del intelecto se extingue miserablemente”. Así que él también puede ser colocado en la dicotomía. Él espera que de alguna manera el arte encuentre un significado, no porque haya un espíritu ahí para guiar la mano, sino que a través de aquél el universo hablará a pesar de que es impersonal en su estructura básica. Yo añadiría que en casi todas las formas del nuevo misticismo existe una creciente aceptación de las ideas del panteísmo. El Occidente y el Oriente se están uniendo, y estos conceptos panteístas son uno de los elementos más fuertes en el misticismo semántico del que estamos hablando. En sus primeros días Salvador Dalí (n. 1901) fue un surrealista. Como tal, unió la enseñanza de Dada con el concepto del inconsciente freudiano, porque esto es lo que es el surrealismo. Pero en un momento dado no pudo soportar esto, y por eso cambió. Un día pintó a su esposa y llamó a la pintura, La Cesta de Pan. Es obvio al mirar la pintura que en ese día él realmente la amaba. Es el mismo tipo de situación que se produjo cuando Picasso escribió en su lienzo “Amo a Eva”. Antes de que hubiera oído hablar de cualquier cambio en Dalí, vi una reproducción de esta pintura y era evidente que se había producido algo diferente. Es significativo que su esposa ha mantenido esta pintura en su colección privada4 . Así que en este día particular Dalí renunció a su surrealismo y comenzó su nueva serie de pinturas místicas. En realidad, ya había pintado otros dos cuadros llamados Una Cesta de Pan, uno en 1926 y otro en 1945, que sólo muestran cestas de pan español burdo. 65
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    Pero esta tercerapintura, también pintada en 1945, era de su esposa Galarina, y la muestra con un pecho al descubierto. Su nombre está escrito en la pintura, y el anillo de bodas es prominente en su dedo. La segunda pintura en su nuevo estilo fue llamada Cristo de San Juan de la Cruz, pintado en 1951, que ahora se exhibe en la Galería de Arte de Glasgow. Salvador Dalí ha escrito sobre esta pintura en una pequeña carpeta a la venta en el museo: “En textura artística y técnica pinté el Cristo de San Juan de la Cruz en la manera en que ya había pintado mi Cesta de Pan, que entonces, más o menos inconscientemente, representaba a la Eucaristía para mí”. ¿Qué quiere decir? Lo que quiere decir es que, cuando un día mira a su esposa, amándola realmente, y la pinta con un pecho al descubierto, para él esto es igual a la eucaristía; no en el sentido de algo que realmente sucede, ya sea en el concepto católico de la misa, o de lo que realmente sucedió allá en Palestina hace dos mil años, sino que su amor lo sacudió en un tipo moderno de misticismo5 . En esta pintura se diferenció de Picasso con su J'aime Eva. Picasso nunca fue más allá de los problemas de sus amores individuales, pero para Dalí se convirtió en la llave de un misticismo. Con el fin de expresar el salto que se sentía obligado a tomar, tomó los símbolos cristianos, no para expresar conceptos cristianos, sino un misticismo no racional. Después de estos dos cuadros pintó su próxima crucifixión, llamada Corpus Hyperoubus, que ahora se exhibe en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York, y más tarde pintó El sacramento de la Última Cena, que se encuentra en la Galería Nacional de Arte en Washington. Esta última pintura expresa su pensamiento vívidamente. A medida que el espectador mira a Jesús puede ver el fondo a través de él; él es una neblina. Este no es el Cristo de la historia. Por encima de él se encuentra una gran figura humana con los brazos extendidos, su cabeza es cortada por el borde superior de la pintura. Nadie está seguro de lo que esta figura es. Sin embargo, es una fuerte reminiscencia de la “Yaksa”, que en el arte y la arquitectura hindú a menudo se encuentra detrás de los “salvadores” (“salvador” aquí sin relación alguna con la idea cristiana). Yaksa y Yaksi conectan la vida vegetal con el hombre por un lado y el concepto completo del panteísmo por el otro. Creo que esto es lo que Dalí también está diciendo por esta figura cortada en la pintura. Si esto es así o no, el simbolismo de la forma de la “habitación” es claro, porque está construida por medio del símbolo griego antiguo del universo. En una entrevista Dalí conecta este interés religioso de esta etapa de su vida con la reducción de la ciencia de la materia en energía: 66 “Los descubrimientos en la física cuántica de la naturaleza de la energía, que la materia se convierte en energía, un estado de desmaterialización. Me di cuenta de que la ciencia se está moviendo hacia un estado espiritual. Es absolutamente sorprendente, el enfoque místico de los científicos más eminentes, las declaraciones de Max Planck y las opiniones de Pierre Teilhard de Chardin, un gran científico jesuita: que el hombre en su constante evolución se está acercando más y más a una unidad con Dios”. Aquí él relaciona su propio misticismo y el misticismo religioso de Teilhard de Chardin con la desmaterialización impersonal más que con algo personal. Él está en lo cierto y no tiene por qué estar confinado al catolicismo romano progresivo, sino que también podría haber incluido las formas protestantes de la nueva teología. Es perfectamente posible recoger símbolos o palabras cristianos no definidos y usarlos en este nuevo misticismo, aunque dándoles significados opuestos. Su uso no implica necesariamente que tengan significados cristianos. El misticismo secular de Dalí, al igual que la nueva teología, da al Otro Filosófico o “todo” impersonal un nombre personal con el fin de obtener alivio de la falta de sentido por la connotación. EL MISTICISMO EN EL LENGUAJE: HEIDEGGER Debido a que él no podía vivir con su existencialismo, Heidegger siendo un hombre mayor cambió su posición. Su nueva posición se basa en los siguientes puntos: (1) Algo, el Ser, está ahí; (2) Este algo se da a conocer; (3) El lenguaje es uno con el Ser y hace que el Ser sea conocido. Nunca podremos saber racionalmente acerca de lo que está ahí (facto bruto), pero el lenguaje revela que algo está ahí. Así, el lenguaje es ya en sí una interpretación (hermenéutica). Él postula que hace mucho tiempo hubo una época, antes de Aristóteles y la entrada de la racionalidad, cuando los hombres hablaban en griego de tal manera que el universo estaba hablando idealmente. A continuación, trata de transferir esto a todo el lenguaje del hombre, no el contenido de lo que se habla, sino simplemente el flujo del lenguaje. De esta manera la existencia del lenguaje se convierte para Heidegger en el misticismo por el que trata de encontrar alivio de su dicotomía existencial anterior. Es misticismo semántico, porque no trata con el contenido en el lenguaje, sino simplemente con el lenguaje como tal. El hombre que habla se convierte en portavoz del impersonal “Qué es” (Ser). El Ser impersonal y desconocido habla a través del ser que habla (verbaliza), es decir, el hombre. 67
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    Esto podría seruna visión del todo correcta si hubiera alguna personalidad detrás del hombre que realmente pudiera hablar con sentido al, y a través del, hombre. Pero debido a que Heidegger es un racionalista y comienza de manera absoluta desde sí mismo, no puede aceptar que una persona detrás del hombre haya hablado. Por lo que se ha cerrado a su forma de misticismo semántico. La palabra “lenguaje” es una palabra de connotación que parece involucrar a la personalidad. Toda esta solución pende de la connotación inherente a una palabra, “lenguaje”. Al final de su libro ¿Qué es la filosofía?6 dice que en nuestro día moderno, este uso del lenguaje se encuentra sobre todo en el poeta. Así que la conclusión de este punto de vista es que debemos escuchar al poeta. Esto no significa que hemos de escuchar el contenido de lo que dice el poeta, sino escuchar al hecho de que hay un hablante que existe. Eso es todo. Aquí hay un fuerte paralelismo entre Klee y Heidegger. Ambos hablan de su esperanza de que de alguna manera el universo va a hablar, ya sea a través del arte o el lenguaje. Sin embargo, Heidegger tiene mucha más importancia ya que al usar las palabras de connotación se ha convertido en el padre de una nueva forma de la nueva teología: el nuevo liberalismo. No hay ninguna diferencia real entre el misticismo secular de Heidegger y el misticismo de la nueva teología. 68 CAPÍTULO 4 El Misticismo Moderno en Acción: Música y Literatura EL MISTICISMO EN LA MÚSICA: LEONARD BERNSTEIN Y JOHN CAGE La tercera sinfonía de Leonard Bernstein, que grabó con la Orquesta Filarmónica de Nueva York, da un ejemplo de la misma especie de misticismo en la música. Se llama la Sinfonía Kaddish (1936)1 . El Kaddish es una forma judía de música, un canto hebreo de acción de gracias a Dios. Esta forma Bernstein (n. 1918) la ha absorbido en su incredulidad moderna. Ahora en contraste con el Kaddish original, aquélla indica que no podemos saber nada de lo que está ahí, sino que sólo podemos escuchar al músico, porque va a hacer algo de Dios por nosotros. En este Kaddish moderno, la sala de conciertos es “la casa sagrada”, y en ella el artista “seguirá creándote, Padre, y tú a mí”. El arte es visto como el único milagro sobreviviente que Dios ha dejado. El crítico Leonard Marcis en un número de la revista High Fidelity de 1965 concluye su crítica de esta manera: “Los teólogos siempre han tenido artistas para cerrar la brecha a su rebaño. Ahora, para bien o para mal, el anti-teólogo tiene una declaración artística poderosa”. Marcis correctamente reúne el nuevo misticismo secular y la nueva teología. No hay certeza de que haya un dios ahí, sino que el poeta, el músico, el arte como arte, es el profeta donde no hay certeza de nada. Deberíamos amar el buen arte. Pero el arte como arte no tiene el derecho de hablar ex cathedra, independientemente de su contenido. Hubo un perfil muy interesante de John Cage (n. 1912) en la revista The New Yorker2 , parte del cual citaremos en consideración de su música. El perfil dice: “... lo que él propone es, en esencia, la destrucción completa de los supuestos más básicos del arte occidental desde el Renacimiento”. Ya hemos visto que el joven atrapado en la generación moderna está a cuatrocientos años de distancia de la generación anterior. Así que Cage está tratando de destruir un concepto total que se extiende, al menos, a través de esos cuatrocientos años hasta El Renacimiento. 69
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    El artículo continúadiciendo qué es lo que está destruyendo: “El poder del arte para comunicar ideas y emociones; para organizar la vida en patrones significativos; y darse cuenta de las verdades universales a través de la individualidad auto-expresada del artista son sólo tres de los supuestos que Cage desafía. En lugar de un arte auto-expresivo creado por la imaginación, los gustos y deseos del artista, Cage propone un arte, nacido del azar y la indeterminación”. Si Dios existe y nos hizo a su imagen podemos tener un significado real, y podemos tener un conocimiento real a través de lo que Él nos ha comunicado. Si esto se quita sólo nos queda el hombre y su finita autoexpresión. En este punto, todo lo que uno tiene es la expresión del hombre individual. Pero Cage lógicamente ve que esto no va a suceder, y por eso lleva el dilema del hombre más allá, rompe la autoexpresión y deja que el azar hable. Esta es la base de su música. El artículo continúa: “Algunos pintores, escritores y compositores en varios países se han estado moviendo más o menos en la misma dirección en los últimos años, y muchos de ellos han utilizado métodos aleatorios como un medio para ese fin”. Se nombran al francés Pierre Boulez, y al estadounidense, Jackson Pollock. En la última etapa de su pintura, Jackson Pollock (1912-1956) ponía sus lienzos horizontalmente sobre el suelo y goteaba pintura sobre ellos al azar. Después de hacer esto por algún tiempo, sintió que había agotado el método aleatorio. Esto no le dejó otra manera de continuar, por lo que se suicidó. El artículo continúa: “Sin embargo, pintores como el difunto Jackson Pollock, en Estados Unidos, y Georges Mathieu, en Francia, cuyo objetivo era, y ciertamente no es, el anonimato, han buscado en los accidentes de arrojar o gotear pintura una llave a la creación más allá del alcance de la mente y la voluntad consciente del artista”. En otras palabras, esto no es meramente autoexpresión, está en la misma dirección que el arte de Paul Klee, la esperanza de que a través de las formas de arte el universo impersonal, de alguna manera, hablará a medida que los artistas trabajan. El perfil de The New Yorker continuó: “Entonces, justo cuando estaba empezando a sentirse listo para 70 detener lo que llamó “ver escaparates sin intención de comprar” entre las filosofías y las religiones del mundo, descubrió el budismo Zen. El Dr. Daisetz T. Susiki, el primer portavoz importante del Zen en Occidente, recientemente había llegado a los Estados Unidos y estaba dando conferencias semanales en la Universidad de Columbia a las que asistieron psicoanalistas, científicos, pintores, escultores, y estudiantes de filosofía. También Cage asistió... por una rara coincidencia, Cage encontró esta idea oriental perfectamente resumida en las palabras del comentarista de música inglés del siglo XVII Thomas Mace, que escribió una vez que la función de la música era ‘dar sobriedad y tranquilidad a la mente, lo que la hace susceptible a las influencias divinas’”. Sin embargo, es importante tener en cuenta que cuando Mace escribió esto en el siglo XVII tenía la idea de que no sólo la música calmaría la mente, sino que después el Dios personal podría hablar a ella. Dios realmente estaba hablando. Cage por el contrario, ha llegado al punto donde no hay nadie ahí para hablar con él. Esta es la distinción fundamental. Observe cuán claramente se percibe esto en una sección posterior de este artículo: “Un día, el joven Wolff trajo una copia de un antiguo libro chino, el ‘I Ching’ o ‘Libro de las Mutaciones’, que Pantheon acababa de publicar en una traducción al inglés. ‘En el momento en que abrí el libro y vi las tablas y los hexagramas que se utilizaron para la obtención de los oráculos de acuerdo con el lanzamiento de monedas o palos de aquilea, vi una conexión con las tablas que había estado utilizando’, dice Cage. De inmediato fue evidente para mí que podía derivar un medio para componer a partir de estas operaciones, y en ese mismo momento esbocé todo el procedimiento para mi ‘Música de Mutaciones’, que tomó su título del libro. Corrí para mostrar el plan a Marty Feldman, que había alquilado un estudio en el mismo edificio, y todavía lo puedo recordar diciendo: ‘Diste en el clavo’”. De regreso a la cultura china, hace mucho tiempo los chinos habían elaborado un sistema de lanzar monedas o palos de aquilea por medio de los cuales los espíritus podían hablar. El método complicado que desarrollaron aseguraba que la persona que hacía el lanzamiento no permitiera que su propia personalidad interviniera. La autoexpresión fue eliminada para que los espíritus pudieran hablar. Cage recoge este mismo sistema y lo utiliza. Él también pretende deshacerse de cualquier expresión individual en su música. Pero hay una diferencia muy grande. Por lo que se refiere a Cage no hay nadie allí para 71
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    hablar. Sólo hayun universo impersonal hablando a través de un azar ciego. Cage comenzó a componer su música a través del lanzamiento de monedas. Se dice que para algunas de sus piezas que duran sólo veinte minutos ha lanzado la moneda miles de veces. Esto es puro azar, pero al parecer no lo suficientemente puro; él quería aún más azar. Así que ideó un conductor mecánico. Era una máquina que trabaja con levas, el movimiento de las cuales no se puede determinar antes de tiempo, y los músicos simplemente la seguían. O como una alternativa a esto, a veces empleó dos directores que no podían verse entre sí, ambos dirigían de forma simultánea; algo, de hecho, para producir azar puro. Pero en el universo de Cage nada sale de la música, excepto el ruido y la confusión o el silencio total. Todo esto está por debajo de la línea de la antropología. Por encima de la línea no hay nada personal, sólo el Otro Filosófico, o el todo impersonal. Hay una historia que una vez, después de que los músicos habían tocado la música aleatoria total de Cage, y él se estaba inclinando para agradecer los aplausos, hubo un ruido detrás de él. Pensó que sonaba como el vapor que se escapaba de algún lugar, pero entonces para su consternación, se dio cuenta de que era los músicos detrás de él que estaban silbando. A menudo sus obras han sido abucheadas. Sin embargo, cuando el público lo abuchea, en realidad ellos están, si son hombres modernos, abucheando la conclusión lógica de su propia posición, ya que ésta golpea sus oídos en la música. Sin embargo, el propio Cage a pesar de que sigue componiendo una música tan aleatoria, es otro ejemplo de un hombre que no puede vivir con sus propias conclusiones. Él dice que la verdad sobre el universo es una situación totalmente aleatoria. Usted sólo debe vivir con, y escucharlo; llore si es necesario, jure si es necesario, pero escuche y siga escuchando. Hacia el final del perfil del The New Yorker leemos esto: “En 1954… el escultor David Weinrib y su esposa se mudaron a una antigua granja en un terreno en Stony Point, Condado de Rockland, a cuarenta millas de Nueva York, que los Williams habían comprado. Cage vivió y trabajó en una habitación del ático que compartía con una colonia de avispas, y con frecuencia hacía largos paseos solitarios por el bosque. De inmediato llamaron su atención los hongos que crecían tan abundantemente en el condado de Rockland, en todas las formas, tamaños y colores brillantes. Comenzó a coleccionar libros sobre los hongos y a aprender todo lo que pudiera acerca de ellos, y lo ha estado haciendo desde entonces. Después de todo, la búsqueda de hongos es un pasatiempo decididamente aleatorio, o indeterminado. 72 No importa cuánto sabe uno de micología, y Cage es ahora uno de los mejores micólogos aficionados en el país, con una de las bibliotecas privadas más extensas jamás compiladas sobre la materia, siempre existe la posibilidad de un error en la identificación. ‘Me di cuenta que si me acercaba a los hongos en el espíritu de mis operaciones aleatorias, que iba a morir en breve’, dijo Cage no hace mucho tiempo. ‘Así que decidí que no me iba a acercar a ellos de esta manera’”. En otras palabras, aquí hay un hombre que está tratando de enseñar al mundo lo que el universo es intrínsecamente y lo que es la verdadera filosofía de la vida, y sin embargo, él ni siquiera puede aplicarla al recoger hongos. Si tuviera que salir al bosque y comenzar a recoger hongos al azar, ¡en un par de días ya no habría Cage! Hemos dicho antes que las ideas del hombre moderno están destruyendo lo que el hombre es en sí mismo. Pero no sólo eso, sus puntos de vista trascienden lo que la existencia de la forma y la estructura del universo externo también indicarían. Como vemos en el dilema de Cage y sus hongos, no puede vivir sobre la base de una aplicación coherente de sus puntos de vista con respecto al universo, más de lo que puede con respecto al hombre. Sin embargo, mientras Cage es forzado a una dicotomía sin esperanza con sus hongos, con su música ha seguido viviendo constantemente con su posición, a pesar de que su música no es más que ruido o silencio. Ha resistido la presión para disfrazar al ser impersonal con palabras de connotación o sonidos. La mayoría de los hombres modernos no han tenido tanto valor3 . EL MISTICISMO EN LA LITERATURA: HENRY MILLER En la escritura de sus libros anteriores, Miller no sólo ha establecido que es sucio en un sentido trivial, sino que ha tenido éxito en asesinar todo lo que es significativo, incluyendo lo sexual. En estos libros expresó su posición en contra de la ley, en todos los sentidos. Sin embargo, Miller es otro hombre que no pudo permanecer en su propia posición. Muchos otros han sido destruidos en sus vidas interiores por sus libros, pero él no ha podido ser tan duro. Así que se une a la lista creciente de hombres modernos que han aceptado el nuevo misticismo. Miller tiene ahora a una visión panteísta del mundo. Sus nuevos puntos de vista están convincente y coherentemente puestos en el prólogo que escribió para la nueva edición francesa de Historia del Arte de Elie Favre. Él llama a su prefacio, Un Sentido de Maravilla4 . Este es un título importante, ya que implica que él va a 73
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    contrastar el “sentidode maravilla” con el intelecto. Y de hecho, esto es lo que hace. Por ejemplo, dice, “Por encima de todo, él (Elie Favre) era un devoto adorador del espíritu creativo del hombre. Su enfoque, al igual que el de Walt Whitman, fue nada menos que cósmico”. Esto ya tiene un halo panteísta. Más adelante, continúa, “¿Qué impacto puede tener su trabajo hoy en día, sobre todo en los jóvenes, que son casi inmunes al sentido de maravilla y misterio debido a todo el conocimiento que ha sido metido en sus cabezas?, no lo sé”. Esta es una frase significativa porque se ha puesto al intelecto y al conocimiento en contra del sentido de maravilla. El intelecto de uno sólo lleva al “piso de abajo” de la racionalidad y la lógica, y ahí no hay ningún significado en la vida, sólo máquinas. Pero a diferencia de éste, uno tiene un sentido de maravilla que se desvía de lo racional, y este sentido está muy relacionado con el uso de la palabra sobrecogimiento de que está tan de moda hoy en día. El intelecto es divorciado y rechazado. Una mirada rápida a la introducción de Miller podría llevar al lector a pensar que de repente se había convertido en un cristiano. Utiliza palabras y frases que suenan muy bien. Por lo tanto, “Al investirse a sí mismo (el hombre) con los poderes de un dios, el hombre se ha divorciado de Dios, y también del universo. Lo que era su herencia, su don y su salvación, lo ha viciado a través del orgullo y la arrogancia del intelecto. Él no sólo ha dado la espalda a la fuente, ya no está consciente de que hay una fuente, la fuente de la cual, como dice la Biblia, fluyen todas las bendiciones”. Suena muy creíble, y hay más por venir, “El espíritu que primero sopló sobre las aguas creará de nuevo… no hay una última palabra, a menos que sea la Palabra misma: ‘En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios’”. Sobre la base de esto estamos obligados a preguntar, “¿Es Henry Miller uno de nosotros?”, y la respuesta, que es negativa, se puede extraer de una lectura completa de lo que ha dicho en este prefacio. Él dice: "Me fuerza, el conocimiento de esta verdad, a observar una y otra vez que detrás de toda la creación, ya sea humana o divina, se encuentra un misterio impenetrable. Todos aquellos nombres que hicieron época que él (Favre) menciona en sus obras, fuerzas devastadoras cuando se piensa en ello, porque simultáneamente las fuerzas para el bien y el mal, todas dan testimonio de la inagotable energía que inviste, incluso la más pequeña partícula de materia, y manifiestan de una manera milagrosa cotidiana que lo que se llama materia o sustancia no es sino el esbozo de una realidad luminosa demasiado poderosa de aprehender para nuestros débiles sentidos”. Aquí hay una fuerte conexión con lo que Salvador Dalí dice acerca de la desmaterialización del universo. 74 Un poco más adelante, escribe, “Sólo es un hombre embrionario para estar seguro de quién está presentando este drama de aniquilación5 . El verdadero ser es indestructible”. Usted puede pensar que aquí se está refiriendo al alma individual, pero no es así. Y continúa: “El arte más que la religión nos ofrece la clave de la vida”, y al comienzo del prefacio, “¿No dice (Walt Whitman) en alguna parte que las religiones nacen del arte y no al revés?” Podemos vincular esta declaración con lo que Heidegger dice sobre el poeta, sólo escuchen al poeta. Miller nos dice que miremos el arte y no nos preocupemos por el contenido; el arte como arte es el nuevo profeta. “El arte más que la religión nos ofrece la clave de la vida, pero sólo a aquellos que lo practican, aquellos que se dedican, y que finalmente se dan cuenta de que no son sino humildes instrumentos cuyo privilegio es dar a conocer la gloria y el esplendor de vida”. La racionalidad lo lleva a uno a los contenidos de los libros de Miller, El Trópico de Cáncer y El Trópico de Capricornio y el resto. Por lo tanto, el intelecto y el conocimiento deben dejarse a un lado, y de hacer un salto hacia un misticismo y un sobrecogimiento sin contenido. Pero el hombre que ha llegado a este punto no importa de todos modos. “¿Qué importa, en última instancia, si por unos pocos eones de tiempo esta criatura llamada hombre permanece en suspenso, ausente de la escena?” en otras palabras, siga adelante y lance la bomba, ¿qué importa? La forma habitual de pensar, como se demostró por el impacto que siguió a la publicación del libro de Nevil Shute, En la Playa, sería: si todo el mundo va a ser aniquilado mañana ¿qué caso tiene de escribir un poema, o hacer una pintura hoy? Pero Henry Miller y su nuevo misticismo panteísta afirmarían que no importa si mañana los océanos estuvieran tranquilos y no hubiera ningún hombre en la orilla. El hombre individual, no importa. Sin embargo, él va a decir, “Esto es un fin, uno de los muchos, no EL fin. Lo que el hombre es en esencia nunca pueden ser destruido. El espíritu que primero sopló sobre las aguas va a crear de nuevo”. Él no está hablando de un Dios personal. Él está usando estas palabras de connotación para hablar de los ciclos panteístas. Todo, incluyendo la historia humana, se ve como una serie de ciclos. ¡Lo que sucede a las personas no importa, los ciclos continúan! Esta es una idea rigurosamente panteísta. El hombre que nunca puede ser destruido no es el hombre individual, sino solo el hombre que brota del universo que es. “El hombre, esta forma embrionaria de un ser que no tiene ni principio ni fin, una vez más dará paso al hombre. El hombre de hoy, el hombre de la historia, no necesita ser y no será la última palabra. No hay una última palabra, a menos que sea la Palabra misma. 75
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    ‘En el principioera la Palabra, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios’”. Para Miller, el mundo sólo puede concebirse en términos panteístas, en ciclos sin fin que se repiten. Sin embargo, con el fin de darle un sonido personal, utiliza términos y frases bíblicas. De esta manera utiliza la connotación que acompaña a estas formas, que surge de la historia de nuestra raza, para aumentar la sensación del misticismo semántico que ha aceptado. La introducción concluye con estas palabras, “Por tanto, al revisar este vasto panorama de los logros humanos, pensemos menos en lo que se logró por los gigantes que desfilan a lo largo de estos volúmenes y más en la energía imperecedera de la cual fueron las chispas encendidas. Todo se puede perder, todo olvidado, si sólo recordamos que nada está perdido, nada nunca olvidado. ‘Como fue en el principio, es ahora y siempre será así: un mundo sin fin’”. Y con este golpe devastador al individuo, que cuenta como nada más que una parte de la energía del universo a la que está unido como una chispa con el fuego, Miller termina su introducción. Debe ser evidente que el nuevo Henry Miller no puede en ningún sentido ser llamado un cristiano. Él está haciendo lo mismo que Salvador Dalí y los nuevos teólogos, a saber, usan símbolos cristianos para dar una ilusión de sentido a un mundo impersonal que no tiene lugar real para el hombre. Este es Henry Miller, el autor de Los Trópicos, que en este prefacio toma básicamente la misma posición que los nuevos teólogos. 76 CAPÍTULO 5 Una Nueva Fase de la Teología Moderna ¡DIOS ESTÁ MUERTO… O CASI! Debe quedar bien claro a estas alturas que el misticismo de la nueva teología no la separa del clima intelectual de la segunda mitad del siglo XX. Más bien, aquél relaciona la nueva teología con el clima y el consenso secular circundante, ya que como hemos visto, los misticismos semánticos seculares paralelos se encuentran en cada uno de los escalones en la línea de la desesperación, la filosofía, el arte, la música, y la cultura general. La nueva teología en sí está teniendo un problema interno a través de la separación del “piso de arriba” y el “piso de abajo” en compartimentos herméticos. Esta es su posición en el momento: Fe = No racionalidad, es decir, sin contacto con el cosmos (ciencia) o la historia Toda racionalidad - incluyendo la evidencia científica y la historia La tensión es muy fuerte porque una antítesis total entre la racionalidad y los “valores religiosos” destruye la unidad del hombre individual, y él se divide dentro de sí mismo. Esto ha dado lugar a una inquietud profunda entre muchos de los teólogos modernos. Se está haciendo un nuevo intento de abrir una brecha en la dicotomía. Este intento toma dos formas: una forma es tratar de encontrar una unidad del todo al nivel del “piso de abajo”, la otra al nivel del “piso de arriba”. La primera forma ha sido ampliamente publicitada como la teología de “Dios está muerto”. Éstos han elegido el “piso de abajo” como un lugar para encontrar una unidad y han prescindido de Dios por completo, incluyendo el término Dios. Cuando los verdaderos hombres de esta teología dicen que Dios está muerto, no sólo quieren decir que Dios está siendo escuchado muy poco en nuestro mundo secular moderno, sino que nunca lo fue. Ponen su énfasis en el “piso de abajo” y parecen negar por completo la validez del “piso de arriba”. Esto deja sólo la palabra “Jesús” en el “piso de abajo”. Pero debemos tener cuidado de no quedar atrapados, porque si damos la espalda por un momento estos hombres usarán la palabra Jesús como una bandera con tintes del “piso de arriba”. 77
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    Lo representamos deesta manera: Dios está muerto Dios está muerto Jesús Estos hombres han optado por llamarse a sí mismos “ateos cristianos”. Son ateos en el sentido clásico de la palabra; y son cristianos sólo en el sentido de que han adoptado para sí mismos la definición de Bonhoeffer de Cristo, “El hombre para los demás”. Realmente difieren poco de los humanistas optimistas de hoy. Esto es bastante sencillo; en cierto sentido, estos hombres no pueden “tener su pastel y comérselo al mismo tiempo”. Han perdido todas las palabras de connotación, excepto el término “Jesucristo”, e incluso éste, en la medida en que lo han definido, lo han arruinado como una palabra de connotación. Pero ellos no están tranquilos en su ateísmo. Los hombres del “piso de arriba” que todavía quieren mantener el uso de las palabras de connotación están peleando. En realidad, la nueva teología tiene un dios muerto en el “piso de arriba” y en el “piso de abajo”: El nuevo misticismo- todo conocimiento acerca de Dios está muerto, cualquier concepto de un Dios personal está muerto, por tanto, Dios está muerto Sobre la base de la racionalidad Dios está muerto Un exponente típico de la mentalidad del “piso de arriba” es Paul Tillich. Cuando se le preguntó en Santa Bárbara, poco antes de morir, si alguna vez oró, dijo, “No, pero medito”. El obispo Robinson también muestra la muerte de Dios en el nivel superior, ya que también no deja ningún lugar real para la oración como una comunicación personal, y aunque puede hablar mucho sobre el amor, sin embargo, no hay nota de amar a Dios. Así, en el “piso de arriba” no sólo el hombre se convierte en una “sombra”, sino que el dios del nuevo misticismo no es más que una neblina que sólo se convierte en un ser o un pan-todo. Si nos fijamos en los teólogos que operan en este “piso de arriba” podemos decir que son ateos, en el sentido clásico, o panteístas, dependiendo de cómo se mire. De este modo también su dios está muerto. Este vago panteísmo, que también hemos observado en el pensamiento secular, crea problemas para aquellos criados dentro de la fe cristiana. Así el obispo Robinson insiste en que después de todo Dios es en realidad trascendental. Sin embargo, lo echa a perder cuando dice que el 78 hombre también es trascendental (que, fascinantemente, es la palabra exacta que Sir Julian Huxley utiliza sobre el hombre), por lo tanto, esto significa que trascendental en realidad es igual a no-trascendental, y estamos de vuelta en el punto de partida. Cuando los teólogos y los hombres seculares utilizan esta palabra, yo sugeriría que con ella quieren decir las cosas que les sorprenden cuando examinan el hombre, cosas que no esperarían encontrar con base en lo que creen sobre el origen del hombre. O de nuevo, significa poco más del sentido de maravilla de Henry Miller. Así que cuando utilizan esta palabra sin definición, no por ello significa que hayan escapado de la acusación de panteísmo. En lo que se refiere a Dios y el hombre, la teología moderna está ahora así: Fe No hay categorías para Dios, todo conocimiento sobre No racional = Dios está muerto. El Dios personal está muerto. No lógica No hay categorías para el hombre o su significado. Toda racionalidad, es decir, todos los Dios está muerto contactos con el cosmos (ciencia) y = y el hombre es todos los contactos con la historia una máquina UNA BÚSQUEDA POR LOS HOMBRES DEL “PISO DE ARRIBA” Esta posición es un alto precio a pagar por el rechazo del cristianismo histórico, el cristianismo de la Escritura y los Credos. Pero en lugar de regresar a la posición bíblica, están haciendo un nuevo intento de resolver sus dificultades aparte de él. El último movimiento es un intento por los hombres del “piso de arriba” para volver a la historia. Karl Barth, que puede decirse que es el inaugurador de todo esto, sintió la necesidad de tratar de contener las conclusiones lógicas de su posición que sus seguidores han desarrollado. En los últimos años ha hablado de una resurrección histórica de Cristo. Sin embargo, no es tan simple como eso, porque sobre sus supuestos que la Biblia contiene errores históricos y científicos y por lo tanto una dicotomía, un concepto dividido de la verdad, es necesariamente central en su concepto de verdad religiosa. No pueden volver al viejo liberalismo, no puede haber un retorno a la antigua búsqueda del Jesús histórico, porque falló. Sin embargo, si renuncian a la división de la verdad (que ha sido su respuesta al viejo liberalismo cuando fracasó), entonces tienen que enfrentar una vez más lo que el viejo liberalismo enfrentó: por un lado el nihilismo (Dios está muerto, el hombre está muerto, y el significado está muerto); por el otro la respuesta de la posición del cristianismo histórico y de La Reforma que 79
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    afirma que existeun Dios personal, que el hombre está hecho a su imagen, que Él se ha comunicado a su criatura por una revelación de contenidos proposicional y verbalizada, y que ésta es capaz de ser considerada por todo hombre. O para decirlo brevemente, la única salida de su dilema es regresar a la metodología de la antítesis. Hasta que hagan esto, ninguna cantidad de palabras sobre una resurrección física de Cristo va a tocar el corazón del debate1 . Esta necesidad de volver a la historia por los hombres del “piso de arriba” fue hábilmente tratada en un artículo publicado en The Listener, el 12 de abril de 1962, por el Dr. John Macquarrie, entonces profesor de Teología Sistemática en la Universidad de Glasgow, y ahora en el Seminario Teológico Unión, Nueva York. Citamos una parte relevante del mismo. El artículo se llama, La Historia y el Cristo de la Fe: UNA NUEVA BÚSQUEDA “No debe sorprender a nadie que algunos de los discípulos de Bultmann, temerosos de perderse en un mundo de mito y pretender creer, se han vuelto de nuevo a la cuestión del Jesús histórico. Por ejemplo, Gunther Bornkamm dice que “hay que buscar la historia en el Kerygma” y que no debemos resignarnos o ser escépticos sobre el Jesús histórico. ¿Quiere decir esto que hay que abrir de nuevo las interminables discusiones acerca de si este incidente o ese dicho se llevó a cabo según lo registrado? No puede significar esto, porque la primera búsqueda del Jesús histórico demostró que no se tenían respuestas claras. La nueva búsqueda tiene la intención de ser diferente; pero por desgracia hay una gran confusión entre los que se han embarcado en ella en cuanto a lo que se pretende, y el mismo Bultmann ha sido severamente crítico de algunos de ellos. Se contenta con sostener que nuestro conocimiento se limita al simple hecho de que hubo un Jesús que fue crucificado, y no se extiende al modo de su vida o su personalidad. Mi opinión es que el teólogo cristiano tiene que afirmar un núcleo mínimo de historia factual si es que el Kerygma nos va a presentar una forma de vida que es realista y no sacada de un mundo de sueños. Este núcleo mínimo no es una breve lista de incidentes o dichos esenciales, sino simplemente la afirmación2 de que en el origen de la religión cristiana hubo un caso histórico real del patrón de vida proclamado en el Kerygma”. Aquí el Dr. John Macquarrie reconoce que estos teólogos no pueden volver a la antigua búsqueda exhaustiva liberal del Jesús histórico, porque terminó en un fracaso total. Su propia solución es la afirmación de 80 que Jesús vivió esta o aquella vida. En otras palabras, sólo dicen que es así. Hay dos intentos principales realizados por los teólogos del “piso de arriba” para conseguir volver a la historia con el fin de no perderse a sí mismos y a Dios ‘en un mundo de mito y de pretender creer’. En primer lugar, está el uso de la frase “los actos salvíficos de Dios en la historia”, que suena muy bien. Pero ellos no quieren decir con esto que Dios, en ningún sentido literal, ha entrado en nuestro mundo de espacio-tiempo en un punto determinado con el fin de comenzar y completar la salvación del hombre. Quieren decir que Dios de alguna manera está salvando o redimiendo toda la historia, incluyendo los hechos más grises del pecado y la crueldad que han sido cometidos por individuos o grupos. En segundo lugar, sólo usan la palabra historia, esto puede tomar varias formas. Macquarrie dice que hay que afirmar que ciertos eventos son historia. Los eventos son elegidos de forma arbitraria y, por supuesto, no están abiertos a la investigación histórica real. O también usan la Biblia como un vehículo para experiencias existenciales continuas. Dicen que estas experiencias ocurrieron en los tiempos bíblicos, pero la forma en que se expresan en la Biblia no tiene relación con la experiencia. Los relatos bíblicos son sólo la expresión cultural defectuosa de ese día. Esta forma de ver la historia está estrechamente relacionada con lo que dijo el nuevo Heidegger sobre la mística del lenguaje. Por lo tanto, estos nuevos teólogos, protestantes y algunos en la Iglesia Católica Romana, intentan manipular el lenguaje bíblico como una ayuda hacia la experiencia existencial3 . Para estos hombres el lenguaje es siempre una interpretación y, por tanto, las palabras de la Biblia ya son una interpretación de lo incognoscible que ocurrió. Los hombres del “piso de arriba” se quedan con un torrente de palabras. Por lo tanto, ni los hombres del “piso de abajo” ni los hombres del “piso de arriba” están haciendo muy bien en tratar de aliviar la tensión en que están. Pero podemos estar seguros que los intentos desesperados continuarán, por un lado su dicotomía es incómoda en extremo; y por otro lado, deben mantenerla porque esta división de la verdad es la esencia de la nueva teología. LA OPORTUNIDAD DE HOY PARA LA NUEVA TEOLOGÍA A pesar de la confusión entre los nuevos teólogos, y a pesar del hecho de que realmente no están diciendo algo único entre los misticismos seculares que nos rodean, sin embargo, hay razones por las que este es un 81
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    momento de oportunidadpara la nueva teología para tomar un lugar privilegiado en nuestra cultura, un lugar que la teología no ha disfrutado durante mucho tiempo. Ésta puede llegar a ser una líder en los asuntos del mañana. Desde hace algún tiempo la sociedad ha estado en peligro de perder toda forma sociológica. Los hombres se enfrentan a una sociedad sin estructura y quieren llenar el vacío que ha aparecido. Durante mucho tiempo las ideas de La Reforma fueron la base de la cultura del norte de Europa, y esto se extendió para incluir Estados Unidos y el Canadá de habla inglesa. Pero hoy aquella ha sido destruida por el relativismo, tanto dentro como fuera de las iglesias. De ahí que el cristianismo histórico es ahora un grupo minoritario. Incluso la memoria de las formas culturales del pasado se debilita. Aún más, la forma estructural del norte de Europa no es la única que está siendo hecha pedazos. Por ejemplo, se puede ver que Rusia marxista se está moviendo en la misma dirección, aunque a un ritmo más lento debido a sus controles totalitarios. Este es el por qué a los artistas rusos modernos se les impide hablar libremente, porque están llevando el pensamiento moderno a la vida rusa. La sociedad no puede funcionar sin forma y motivación. A medida que las viejas formas sociológicas han sido barridas, se deben encontrar nuevas o la sociedad se viene abajo por completo. Sir Julian Huxley ha intervenido en este punto con su sugerencia de que la religión tiene un lugar real en la sociedad moderna. Sin embargo, él sostendría, debe entenderse que la religión siempre está evolucionando y que tiene que estar bajo el control de la sociedad. Esta sugerencia no es tan ridícula como suena, aunque proceda de un humanista convencido, si se entiende la mentalidad de nuestra época. La metodología dialéctica que prevalece encaja fácilmente en las formas religiosas. Después de todo, Senghor ha dicho que sobre la base del pensamiento dialéctico su país seguiría a Teilhard de Chardin. Es bueno recordar que ahora los hombres piensan dialécticamente a ambos lados de la cortina de hierro. Teilhard de Chardin, dicho sea de paso, ilustra que los teólogos católicos romanos progresistas están más lejos del cristianismo histórico de La Reforma que el catolicismo romano clásico, porque también son pensadores dialécticos. El catolicismo romano ortodoxo me diría que estoy condenado a ir al infierno porque rechazo la verdadera Iglesia. Él está tratando con un concepto de verdad absoluta. Pero el nuevo católico que se sienta junto a mi chimenea dice, “Usted tiene razón, Dr. Schaeffer, porque es muy sincero”. 82 En el nuevo catolicismo romano tal declaración por lo general significa que el método dialéctico asumió el control. Por tanto, no sorprende encontrar que el nuevo Heidegger tiene seguidores, como Karl Rahner, entre algunos de los principales pensadores católicos romanos progresistas; y otros tales como Hans Kung han sido fuertemente influenciados por la Neo-ortodoxia. Es importante tener en cuenta que la posición sobre la Escritura por el Concilio Vaticano ha cambiado en la misma dirección y que hombres como Raymond Panikkar4 , Dom Bede Griffiths, O.S.C.5 , y Anthony de Mello, S.J.6 , están proclamando una síntesis entre el catolicismo romano y el hinduismo. En verdad estos hombres han recorrido un largo camino, pero no en la dirección del cristianismo bíblico. Neal Ascherson, con fecha 29 de abril de 1967, informó en un periódico de Londres las recientes conversaciones en Marienbad entre la Paulus Society, que sigue Karl Rahmer, y Roger Garaudy, principal teórico del Partido Comunista Francés. Tuvo gran ingenio cuando usó el título: “Este año en Marienbad, donde se reúnen marxistas y católicos”, relacionando este diálogo con la pérdida de categorías como se subrayó en la película El año pasado en Marienbad. Por lo tanto, el tiempo parece adecuado para esta nueva teología, para dar las formas y motivaciones sociológicas necesarias. Es cierto, por supuesto, que la sociedad podría buscar en otra parte entre los misticismos seculares una nueva religión en evolución, pero la nueva teología tiene algunas ventajas fuertes. En primer lugar, las palabras de connotación indefinidas que están utilizando están profundamente arraigadas en nuestra cultura occidental. Esto es mucho más fácil y más potente que el uso de palabras nuevas y no tradicionales. En segundo lugar, estos hombres controlan casi cada denominación grande en el protestantismo, y, si los progresistas en la Iglesia Católica Romana consolidan su posición, esa Iglesia también. Esto les da la ventaja de actuar dentro de la corriente de la organización de la Iglesia, y por tanto, en su organización y continuidad lingüística a su disposición. En tercer lugar, la gente en nuestra cultura en general ya está en proceso de acostumbrarse a aceptar, palabras y símbolos religiosos sin contenido y no definidos, sin ningún control racional o histórico. Tales palabras y símbolos están listos para ser llenados con el contenido del momento. Las palabras “Jesús” o “Cristo” son las más disponibles para el manipulador. La frase “Jesucristo” se ha convertido en un estandarte sin contenido que se puede llevar en cualquier dirección con fines sociológicos. Dicho de otro modo, debido a que la frase “Jesucristo” se ha separado de la 83
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    verdadera historia ydel contenido de la Escritura, se puede utilizar para desencadenar acciones sociológicas por motivos religiosos directamente contrarias a las enseñanzas de Cristo. Esto ya es evidente, como por ejemplo en la “nueva” moralidad que está siendo promovida por algunos dentro de la Iglesia de Inglaterra en la actualidad. Por lo que se abre a la nueva teología la posibilidad de proveer a la sociedad con una serie sin fin de absolutos arbitrarios motivados religiosamente. Es contra este tipo de misticismo semántico manipulado que hacemos muy bien en prepararnos, a nuestros hijos y a nuestros hijos espirituales. 84 SECCIÓN III Cómo Difiere el Cristianismo Histórico de la Nueva Teología
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    CAPÍTULO 1 Personalidad oun Ruido Diabólico Nuestros antepasados utilizaron el término teología sistemática para expresar su opinión de que el cristianismo no es una serie de declaraciones religiosas aisladas, sino que tiene un principio y fluye hacia un fin. Cada parte se relaciona con las otras partes y con el todo, y con lo que está en primer lugar en el sistema. Es perfectamente posible que tal conocimiento sistemático del cristianismo pueda convertirse en algo muerto, pero no debemos despreciar la palabra sistemática como si automáticamente fuera un cadáver. Entendido correctamente, el cristianismo como un sistema tiene las respuestas a las tres necesidades básicas del hombre moderno. En esto se diferencia de la nueva teología, que no tiene ninguna base adecuada para dar respuestas que resistan la prueba de la racionalidad y para toda la vida como debemos vivirla. La primera necesidad básica es causada por la falta de certeza en cuanto a la realidad de la personalidad individual. Cada hombre está en tensión hasta que encuentra una respuesta satisfactoria al problema de quién es él mismo. La respuesta cristiana bíblica, primero, nos regresa al principio mismo de todo y afirma que la personalidad es intrínseca a lo que es; no en el sentido panteísta del universo siendo la extensión de la esencia de Dios (o que es Dios), sino que un Dios, que es personal en el alto orden de la Trinidad, creó todas las cosas. Dentro de la Trinidad, antes de la creación de algo, había amor verdadero y comunicación verdadera1 . Después de esta declaración, la Biblia dice que este Dios que es personal creó al hombre a su propia imagen. Un Dios personal creó todas las cosas libremente en una forma no condicionada; y el hombre es creado en una situación especial, que yo llamaría un círculo especial de creación. Él es la imagen de esta clase de Dios y por lo tanto la personalidad es intrínseca a su creación. Dios es personal, y el hombre también es personal. Podría ser útil ilustrar la situación de esta manera: Imagínese que usted está en los Alpes y desde un punto de observación elevado se pueden ver tres cadenas paralelas de montañas con dos valles en el medio. En un valle hay un lago, pero el otro está seco. De repente empieza a ser testigo de lo que a veces sucede en los Alpes: un lago formándose en el segundo valle donde antes no había nada. A medida que ve el agua subir, usted podría 86 preguntarse cuál es su fuente. Si se detiene al mismo nivel que el lago en el valle vecino, es posible que, después de cuidadosas mediciones, usted concluya que existe la posibilidad de que el agua haya venido desde el primer valle. Pero si su medición muestra que el nivel del segundo lago es de veinte pies más alto que el primero, entonces ya no puede considerar que su origen pueda ser desde el valle vecino y tendría que buscar otra explicación. La personalidad es así; nadie ha pensado alguna vez en una manera de derivar la personalidad a partir de fuentes no personales. Por lo tanto, el cristianismo bíblico tiene una explicación adecuada y razonable para el origen y significado de la personalidad humana. Su fuente es suficiente: el Dios personal en el alto orden de la Trinidad. Sin dicha fuente los hombres son dejados con una personalidad que viene de lo impersonal (más tiempo, más azar). Las dos alternativas son muy precisas. O hay un principio personal para todo, o uno tiene lo que lo impersonal arrojó al azar en la secuencia del tiempo. El hecho de que la segunda alternativa puede ser velada por las palabras de connotación no hace ninguna diferencia. Las palabras usadas por el panteísmo oriental; las nuevas palabras teológicas como las de Tillich “Fundamento del Ser”; el cambio secular de masa a energía o movimiento, todos eventualmente vuelven a lo impersonal, más tiempo, más azar. Si esta es realmente la única respuesta a la personalidad del hombre, entonces la personalidad no es más que una ilusión, una especie de broma de mal gusto, que no alterará ninguna cantidad de malabarismo semántico. Sólo algún tipo de salto místico nos permitirá aceptar que la personalidad viene de la impersonalidad. Esta fue la posición en la que se vio forzado Teilhard de Chardin. Su respuesta es sólo una respuesta mística a las palabras. Debido a que estos hombres no aceptarán la única explicación que puede ajustarse a los hechos de su propia experiencia, se han convertido en magos metafísicos. Nadie ha presentado una idea, mucho menos demostrado que sea factible, para explicar cómo el principio impersonal, más el tiempo, más el azar, pueden dar la personalidad. Somos distraídos por un movimiento de palabras sinfín, y he aquí, ¡la personalidad ha salido de un sombrero! Este es el agua que se levanta por encima de su fuente. Nadie en toda la historia del pensamiento humanista y racionalista ha encontrado una solución. Como resultado, el pensador debe decir que el hombre está muerto, porque la personalidad es un espejismo; o debe colgar su razón de un gancho en la puerta y cruzar el umbral hacia el salto de fe que es el nuevo nivel de desesperación. Un hombre como Sir Julian Huxley ha aclarado el dilema mediante el reconocimiento, a pesar de que es ateo, que de alguna manera u otra, en 87
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    contra todo loque se podría esperar, el hombre funciona mejor si él actúa como si Dios estuviera ahí. Esto suena como una solución viable por un momento, el tipo de respuesta que una computadora podría dar si usted la alimenta con los datos sociológicos. Dios está muerto, pero actúa como si estuviera vivo. Sin embargo, un momento de reflexión mostrará que es una solución horrible. Henrik Ibsen, el noruego, lo expresó así: si le quitas una mentira al hombre le quitas su esperanza2 . Estos pensadores están diciendo, en efecto, que el hombre sólo puede funcionar como hombre por un período prolongado de tiempo si actúa sobre el supuesto de que una mentira (que el Dios personal del cristianismo está ahí) es verdadera. No se puede encontrar ninguna desesperación más profunda que esta para una persona sensible. Esta no es una respuesta optimista, feliz, razonable o brillante. Es oscuridad y muerte. Imagine que existió un universo que se componía únicamente de líquidos y sólidos, y sin gases libres. Un pez nadaba en este universo. Este pez, como es natural, estaba conformado a su entorno, por lo que era capaz de seguir viviendo. Pero supongamos que por un azar ciego, como los evolucionistas nos quieren hacer creer, este pez desarrolló pulmones mientras continuaba nadando en este universo sin ningún tipo de gases. Ahora este pez ya no sería capaz de funcionar y cumplir con su posición como un pez. ¿Sería entonces superior o inferior en su estado nuevo con pulmones? Sería inferior, ya que se ahogaría. De la misma manera, si el hombre surgió de lo que sólo es impersonal, por azar, entonces esas cosas que lo hacen hombre, esperanza de propósito y significado, amor, sentido de moralidad y racionalidad, belleza y comunicación verbal; son en última instancia, irrealizables y por lo tanto, carecen de sentido. ¿En una situación de este tipo es el hombre superior o inferior? Él sería entonces la criatura más baja de la escala. El musgo verde en la roca es superior a él, porque puede cumplir su propósito en el universo que existe. Pero si el mundo es lo que estos hombres dicen que es, entonces el hombre (no sólo individualmente, sino como una raza), no cumpliendo su propósito, está muerto. En esta situación, el hombre no debe pisar el césped, sino respetarlo, ¡porque es superior a él! EL FINAL LÓGICO DE NEGAR LA PERSONALIDAD Recientemente, mientras estaba dando una serie de conferencias en una universidad estadounidense, recibí una nota anónima de uno de los estudiantes. Esta nota decía: “Una pregunta que me gustaría que conteste es sobre una de sus pláticas que fue transmitida, si puede: con referencia a lo que ha dicho acerca de algunos artistas que destruyen el hombre, ¿qué debería hacer?, yo también quiero destruir”. 88 Este estudiante había tocado el corazón de la difícil situación actual. El deseo de muchos jóvenes, ya sea modernistas, rockeros o universitarios rebeldes, de destruir es la forma en que manifiestan su nihilismo. En el fondo se encuentra la pregunta válida: si toda la vida no tiene sentido, y en última instancia es absurda, ¿Por qué preocuparse en seguir las reglas? ¿Por qué mantener el orden como si la vida como un todo tuviera sentido? La dificultad para la sociedad en tratar con ellos es que tienen razón, si en última instancia todo es absurdo, y sus conclusiones nihilistas son más honestas que las respuestas románticas y semánticas dadas por sus mayores. De cara a este nihilismo moderno, los cristianos a menudo carecen de valor. Tenemos la tendencia a dar la impresión de que vamos a aferrarnos a las formas externas pase lo que pase, incluso si Dios realmente no está ahí. Pero lo contrario debe ser cierto en nosotros, para que la gente pueda ver que exigimos la verdad de lo que está ahí y que no se trata simplemente de fanfarronerías. En otras palabras, se debe entender que tomamos esta cuestión de la verdad y de la personalidad tan en serio que si Dios no estuviera ahí estaríamos entre los primeros de los que tuvieron el valor de salir de la cola. En la medida en que mostremos que esta es nuestra actitud, tal vez los más alejados comenzarán a tomarnos en serio y a escuchar lo que tenemos que decir. Si no aceptan la idea de que en nuestra integridad nos uniríamos a ellos en la destrucción o en “convertirse en marginados”, aunque sabemos que tenemos una base adecuada para la personalidad y la realidad de la moral, entonces no nos escucharán. De acuerdo con la grabación de mi conferencia esa noche, mi respuesta para el estudiante que decía que quería destruir fue: “Yo le diría esta noche, que si vivimos en este mundo intrínsecamente impersonal, vestido, si usted desea, con la palabra panteísmo, ya sea en el pensamiento oriental o en la nueva teología, o si hablo de él en términos seculares, si esto es lo que soy, y lo que todos los hombres son, con sus aspiraciones; si esto es todo lo que son, productos del azar que no cumplen sus expectativas, un juguete estéril, entonces ven a mi lado, porque yo también quiero destruir. Si efectivamente estas ideas son tus ideas, tú deberías estar parado al lado de tal hombre para destruir. Si yo soy un artista debería desear destruir. Debería decir con Karel Appel, ‘Yo no pinto, golpeo’. Debería decir con John Cage, ‘Es puro azar’; con un ruido resultante y un estruendo diabólico. Pero aún más, vamos a entender, en tal caso, qué significará el amor. Amor significará enfrentar el problema de oprimir el botón que destruye la raza humana. Esta es la distinción entre un verdadero sentido de la personalidad que hace que sea razonable amar y tener compasión, una verdadera razón para mantener viva a la humanidad; y ningún significado real, y por lo tanto un amor que resulta en que debe destruir. Esto entonces estaría más cerca de la verdad de lo que, y finalmente, sucederá, no sólo al individuo, sino a 89
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    la raza humana. Lapersona que escribió esta nota entiende algo. En tal caso, yo le pediría que venga a mi lado y destruya, pero también le pediría que sea honesto al considerar la otra posibilidad, que todo esto no es así, sino que comenzamos con un principio personal y por lo tanto hay un significado intrínseco a la personalidad, mi personalidad, y la personalidad de otros hombres en este universo. Esta es la distinción entre las dos posiciones. Las cosas que hemos considerado no sólo son cosas teóricas, son cosas que calan en la urdimbre y el entramado de la comprensión de la vida. De hecho, podríamos decir que el hombre que destruye un concepto romántico no tiene ninguna base. Esto requiere una respuesta realista. Aquí nos encontramos cara a cara con el problema real de la nueva teología y todo el pensamiento nuevo”. Este es el quid de la cuestión; ya sea un “qué es” intrínsecamente personal, en el sentido de una creación por el Dios personal, o el ruido diabólico de John Cage. 90 CAPÍTULO 2 Hechos Verificables y Conocimiento LA COMUNICACIÓN DIVINA Y HUMANA En el cristianismo histórico un Dios personal crea al hombre a su propia imagen, y en tal caso, no hay nada que lo hiciera sin sentido al considerar que Él se comunicaría con el hombre en una forma verbalizada. ¿Por qué no habría de comunicarse en una forma verbalizada cuando Él ha hecho al hombre un ser que verbaliza en sus pensamientos, así como en la comunicación con otros hombres? Después de haber creado al hombre a su imagen, ¿por qué habría de dejar de comunicarse a ese ser que verbaliza en tales términos? La comunicación sería entonces en tres maneras: de Dios al hombre, y viceversa; de hombre a hombre; y el hombre a sí mismo. Alguien puede plantear preguntas acerca de si en realidad este es el caso, pero, en este campo de referencia, no es una declaración contradictoria ni sin sentido. Tal concepto no tendría sentido con la presuposición de un campo totalmente cerrado de causa y efecto. Pero si usted es una persona que sostiene que la relación causa-efecto ha sido y es totalmente cerrada, entonces usted necesita preguntarse si una perspectiva como la suya realmente hace frente a todo lo que sabemos. ¿Por qué Dios no debiera comunicarse proposicionalmente con el hombre, el ser que verbaliza, a quien Él hizo de tal manera que nos comunicamos proposicionalmente el uno al otro? Por lo tanto, en la posición bíblica existe la posibilidad de hechos verificables implicados: un Dios personal que se comunica en forma verbalizada proposicionalmente con el hombre, no sólo en relación con aquellas cosas que el hombre de nuestra generación llamaría “verdades religiosas”, sino también en las áreas de la historia y la ciencia. Dios ha establecido la revelación de la Biblia en la historia; Él no la dio (como podría haber hecho) en la forma de un libro de texto teológico. Después de haber establecido la revelación en la historia, ¿qué sentido tendría para Dios darnos una revelación en la que la historia estuviera equivocada? Dios también ha puesto al hombre en el universo que las mismas Escrituras dicen que habla de este Dios. ¿Qué sentido tendría para Dios dar su revelación en un libro que estuviera equivocado con respecto al universo? La respuesta a ambas preguntas debe ser, “¡No tiene ningún sentido en absoluto!”. 91
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    Es evidente, porlo tanto, que desde el punto de vista de las mismas Escrituras hay una unidad en todo el campo del conocimiento. Dios ha hablado, en una forma proposicional lingüística, la verdad acerca de sí mismo y la verdad sobre el hombre, la historia y el universo. Aquí está una base adecuada para la unidad del conocimiento. La unidad abarca tanto el “piso de arriba” como el “piso de abajo”. Esta es la respuesta a la discusión de la unidad entre la naturaleza y la gracia y la pregunta del hombre moderno del conocimiento por encima y por debajo de la línea de la antropología. La unidad está ahí porque Dios ha hablado la verdad en todas las áreas de nuestro conocimiento. Al mismo tiempo, hay que evitar el error opuesto de decir que, debido a que Dios ha comunicado la verdad en relación con la ciencia, todo estudio científico es un desperdicio. Esta es una deducción falsa. Decir que Dios comunica la verdad no quiere decir que Dios se comunica de manera exhaustiva. Incluso en nuestras relaciones humanas nunca tenemos una comunicación exhaustiva, aunque la que tengamos pueda ser cierta. Por lo tanto, en lo que se refiere a nuestra posición en el universo, aunque el Dios infinito ha dicho cosas verdaderas respecto a la totalidad de lo que Él ha creado, no por ello se entiende que nuestro conocimiento sea estático. Creados a su imagen, somos racionales y lógicos y, como tales, somos capaces de, y destinados a, explorar y descubrir más verdad con respecto a la creación. En efecto, Dios dice “Aprendan de la verdad que he hecho en el mundo exterior”. El hombre finito en el universo externo, siendo finito, no tiene punto de referencia suficiente si él comienza absoluta y autónomamente a partir de sí mismo y por lo tanto necesita cierto conocimiento. Dios nos da éste en las Escrituras. Con esto en mente, el científico puede comprender, en sus máximas relaciones, las verdades que está mirando. Así, el estudio científico en sí mismo puede ser para la gloria de Dios, porque aquí el hombre está funcionando correctamente en el universo en el que Dios le ha colocado. Nos está diciendo lo que es verdad ahí y añade al almacenamiento de conocimiento de sus semejantes. Un científico puede servir a Dios en su ciencia. La nueva teología no puede dar un marco adecuado para la determinación de los hechos y el conocimiento. No puede ya que elimina la posibilidad de comunicación en los dos únicos puntos que pueden ser discutidos y verificados, es decir, la historia y el universo. Las verdades religiosas no pueden ser discutidas una vez que están divorciadas de las otras dos. J. S. Bezzant, en el libro Objeciones a la Fe Cristiana1 ilustra muy bien lo importante que es este asunto de la verdad. Aunque Bezzant es de un tipo antiguo de liberal, y aunque el libro es destructivo de muchas maneras, sin embargo, él ha visto este punto muy claramente. 92 Él ha estado atacando la posición cristiana histórica, pero de repente giró y enfocó sus cañones en la Neo-ortodoxia. “Cuando se me dice que es precisamente su inmunidad de prueba lo que protege a la proclamación cristiana de la acusación de ser mitológica, respondo que la inmunidad de prueba no puede ‘proteger’ nada en absoluto, excepto la inmunidad de prueba, y llamar al sin sentido por su nombre”. Esta es una tremenda frase. En este punto ha comprendido realmente el defecto fatal de la teología moderna. Puede vestir su posición con todo tipo de ropa, pero sigue siendo irracional y lo que está hablando en realidad nunca puede ser discutido, porque no está abierto a la verificación. Recuerdo haber oído al Rev. Michael Green, del Colegio de Divinidades de Londres, decir en una conferencia en la que ambos estábamos hablando: “Bultmann es infalible veinte minutos cada domingo”. Es decir, todo lo que la nueva teología puede hacer es predicar y pedir a las personas que crean o no, sin el ejercicio de la razón. De esta manera, el hombre llega a ser inferior al hombre caído de la posición cristiana bíblica. La respuesta cristiana histórica en relación con los hechos verificables y el conocimiento se enfoca en quién es Dios, en quién está ahí. De acuerdo con las Escrituras el Dios que está ahí es el Dios personal infinito. No hay otro dios como este Dios. Es ridículo decir que todas las religiones enseñan las mismas cosas cuando están en desacuerdo en el punto fundamental en cuanto a cómo es Dios. Los dioses de Oriente son infinitos por definición, (la definición de “dios es todo lo que es”). Este es el dios del pan-todo-ismo. Los dioses de Occidente han tendido a ser personales pero limitados; como fueron los dioses de los griegos, los romanos y los germanos. Pero el Dios de la Biblia, del Antiguo y Nuevo Testamento, es el Dios personal infinito. Este es el Dios que ha creado diversos órdenes de la creación, como esto: DIOS Personal Infinito Hombre Abismo Abismo Hombre Animales Animales Plantas Plantas Máquinas Máquinas 93
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    Entonces, ¿cómo serelaciona la creación de Dios con Él y consigo misma? En el lado de la infinitud de Dios hay una ruptura entre Dios y el conjunto de su creación. Estoy tan separado de Dios en el área de su Ser como creador e infinito, siendo criatura y finito, como lo es el átomo o una partícula de energía. No estoy más cerca de Dios en este lado que la máquina. Sin embargo, en el lado de la personalidad de Dios, la ruptura se interpone entre el hombre y el resto de la creación. En términos del pensamiento moderno se trata de una concepción dinámica de la que el hombre moderno y la teología moderna no saben nada. Así, Albert Schweitzer se identificó con el hipopótamo, porque no entendía que la relación del hombre es hacia arriba; y por lo tanto miraba hacia abajo a la criatura que hace muchas de las mismas cosas que él mismo. Pero en el lado de la personalidad, si nuestra relación es hacia arriba, entonces todo lo que concierne a la “humanidad” del hombre está en su lugar. El cristiano bíblico dice que, en el lado de la personalidad, el hombre puede conocer verdaderamente a Dios, aunque no puede conocer a Dios de manera exhaustiva. A diferencia de la nueva teología, no está atrapado por las dos alternativas de conocer a Dios por completo o no conocerlo en absoluto. No estamos encerrados en una comprensión total de lo infinito. El hombre moderno y la nueva teología tienen sólo esto: Infinito Abismo Hombre Animal Planta Máquina El hombre moderno ha abierto una brecha entre lo personal y lo infinito y dice que la personalidad es igual a la finitud. Ha igualado la personalidad con lo limitado. Pero el cristiano dice que la única limitación que la personalidad intrínsecamente debe tener es que no puede ser impersonal al mismo tiempo. Decir que la personalidad siempre debe estar limitada en otras formas es tratar de hacer un absoluto que no se puede hacer. De hecho, las personalidades humanas son limitadas en otras formas, pero esto es porque son creadas y finitas, no porque sean personales. La personalidad, como tal, no puede implicar necesariamente lo limitado. Un hombre de Israel que era ateo me escribió y preguntó: ¿Qué sentido tiene para un hombre dar a su hijo a las hormigas, para ser asesinado por las hormigas, con el fin de salvar a las hormigas? Le respondí 94 que no tiene ningún sentido en absoluto para un hombre dar a su hijo a las hormigas, para ser asesinado por las hormigas, con el fin de salvar a las hormigas, porque el hombre como personalidad está totalmente separado de las hormigas. La única relación del hombre con las hormigas está en las áreas de ser y de criatura. Sin embargo, en el área de la personalidad la relación del hombre es hacia arriba a Dios y, por tanto, la encarnación y muerte del Hijo de Dios por el bien de la salvación del hombre es sensata. La razonabilidad de la encarnación, y la razonabilidad de la comunicación entre Dios y el hombre, gira en este punto, que el hombre, como hombre, es creado a imagen de Dios. La comunicación que Dios ha hecho al hombre es verdadera, pero eso no significa que sea exhaustiva, una distinción importante que hay que tener siempre en cuenta. Para saber algo de manera exhaustiva necesitaríamos ser infinitos, como Dios. Incluso en el cielo no seremos así. Dios se ha comunicado con el hombre, no sólo sobre el cosmos y la historia, sino también acerca de Sí mismo. Y los atributos de Dios así comunicados son significativos para Dios, el autor de la comunicación, así como para el hombre, el destinatario de la comunicación. Lo que Dios ha revelado con respecto a Sus atributos no sólo es significativo debajo de la línea de la antropología. La línea de la antropología no es un cielo metálico por encima de nuestras cabezas que no pueda ser penetrado. El Dios que ha hablado no es el infinito incognoscible por encima de la línea. El Dios que ha creado al hombre a su imagen comunica la verdad verdadera sobre Sí mismo. Por lo tanto, esto no tiene que ser pensado sólo como una experiencia existencial o “ideas religiosas” sin contenido. Tenemos conocimiento verdadero, porque las Escrituras dicen de manera tan simple y abrumadora, que cuando Dios escribió los Diez Mandamientos en piedra2 , o cuando Jesús habló a Pablo en el camino de Damasco en el idioma hebreo3 , ellos utilizaron un lenguaje real sujeto a la gramática y léxico, un lenguaje para ser entendido. Cuando hablamos el uno al otro hay tres posibilidades teóricas en nuestro intercambio de palabras. La primera es que no seamos capaces de comunicarnos en absoluto, probablemente porque nuestros trasfondos están demasiado separados. La segunda posibilidad es todo lo contrario de esto: que cuando usemos términos todos les demos exactamente el mismo significado, por lo que nos entendemos de manera exhaustiva. Ninguno de estos conceptos soporta un análisis cuidadoso. La debilidad de decir que uno no es capaz de comunicarse en absoluto fue demostrada en una conversación que tuve con un estudiante en la Universidad de St. Andrews. Muchos habían dicho que encontraban muy difícil hablar con él, que lo que decía no parecía tener sentido, y no sabían por dónde empezar. Yo tenía media hora para estar con él. 95
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    Después de sólodos minutos de hablar en su habitación, dijo: “Señor, creo que no nos estamos comunicando”. Empecé de nuevo. Alrededor de dos minutos después repitió, “Señor, creo que no nos estamos comunicando”. ¡Comencé a pensar que la media hora se gastaría en una sesión sin sentido! Miré hacia abajo y me di cuenta que él había preparado muy cuidadosamente un té delicioso. Ahí todo era, tetera, tazas y demás. Así que le dije bruscamente, “¡Dame un poco de té!” Él se sorprendió, pero me pasó una taza llena de té. Entonces dije: “Señor, creo que nos estamos comunicando”. ¡A partir de entonces, tuvimos una conversación muy provechosa! El simple hecho es que nadie que se tome la molestia de estudiar la lingüística realmente crea que sólo porque traemos nuestros propios trasfondos a las palabras, modismos y frases que usamos, no podemos comunicarnos. Por otro lado tenemos que ser advertidos: sólo porque sabemos lo que queremos decir por un término no significa que la persona a la que hablamos entiende exactamente lo mismo. Eso sería muy ingenuo. En la conversación humana tenemos verdadera comunicación, pero nunca es exhaustiva. Esta es la tercera y única posibilidad realista en nuestro hablar el uno al otro. Si transferimos la posibilidad de comunicación desde el ámbito de las relaciones humanas al de la comunicación Divino-humana, entonces se aplica el mismo principio. La presentación bíblica indica que, dado que el hombre está hecho a imagen de Dios, el problema de Dios comunicándose con él no es de un orden absolutamente diferente del hombre que habla al hombre. Somos finitos, Dios es infinito, pero podemos entender verdaderamente. EL AMOR ES MÁS QUE UNA PALABRA Esta concepción de la forma en que Dios se comunica nos da un mundo que es diferente de aquel en el que el hombre moderno está luchando. Significa simplemente que el hombre ya no necesita destruir; hay una razón para vivir, construir y amar. El hombre ya no está a la deriva. Podemos demostrar cuán diferentes son los dos mundos al considerar el significado del amor. El hombre moderno considera que el concepto del amor es abrumadoramente importante ya que éste se enfoca en la personalidad. Sin embargo, se enfrenta a un problema muy real en cuanto al significado del amor. Aunque el hombre moderno trata de colgar todo en la palabra amor, éste fácilmente puede degenerar en algo mucho menos porque el hombre realmente no lo entiende. Él no tiene un universal adecuado para el amor. 96 Por otra parte, el cristiano tiene el universal adecuado que necesita con el fin de ser capaz de discutir el significado del amor. Entre las cosas que sabemos acerca de la Trinidad es que la Trinidad existía antes de la creación de todo lo demás y que el amor existía entre las personas de la Trinidad antes de la fundación del mundo4 . Siendo esto así, la existencia del amor tal como lo conocemos en nuestra creación no tiene un origen en el azar, sino que su origen está en lo que siempre ha sido. Por encima de la línea de la antropología, Dios el Padre amó a Dios el Hijo antes de la creación del mundo, esto en un plano horizontal. En el plano vertical Dios también me ama, que estoy por debajo de la línea de la antropología. La palabra y el acto de amar han cruzado descendentemente la línea de la antropología. Entonces, también en el plano vertical, he de amar a Dios. La palabra y el acto de amar han cruzado ascendentemente la línea de la antropología. Por último, Dios me ordena amar a mi esposa, hijos, vecinos, por debajo de la línea de la antropología. Aquí está la palabra y el acto de amar horizontalmente debajo de la línea de la antropología. Las relaciones de amor se pueden mostrar como esto: TRINIDAD LÍNEA DE LA ANTROPOLOGÍA YO ESPOSA, ETC. Hay dos cosas que se derivan de esto. En primer lugar, puedo saber algo verdadero de lo que significa cuando se me dice que Dios el Padre ama al Hijo. Cuando veo a un niño y una niña caminando juntos cogidos del brazo, obviamente mostrando amor uno al otro, no sé todo lo que sienten el uno hacia el otro, pero como yo también amo a mi esposa, mi mirada hacia ellos no es como un perro los vería. No es exhaustiva, pero sí es conocimiento verdadero, hay una verdadera correlación. Y cuando hablo del amor que existía en la Trinidad antes de la creación, no estoy diciendo sandeces. Aunque estoy muy lejos de sondear toda su profundidad cuando se aplica a Dios mismo, sin embargo, la palabra amor y la realidad del amor cuando Cristo habló del Padre amándolo antes de la fundación del mundo, tienen un significado verdadero para mí. 97
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    En segundo lugar,cuando amo a mi esposa, su significado no se agota en el contexto de solo una relación individual, ni siquiera del amor de todos los hombres por todas las mujeres, ni todo el amor finito. La validez y el significado del amor descansan sobre la realidad que existe el amor entre el Padre y el Hijo en la Trinidad. Cuando digo que amo, en vez de que esto sea una palabra sin sentido, tiene sentido. Tiene su raíz en lo que siempre ha sido en la relación personal que existía en la Trinidad antes de la creación del universo. El amor del hombre no es un producto del azar que no tiene cumplimiento en lo que ha sido siempre. Ahora, el amor es una cosa no sólo de sentido sino de belleza y una maravilla para ser alimentada en alegría. Esta es, pues, la segunda gran diferencia entre el cristianismo y la nueva teología. La última no da ninguna base para los hechos verificables y el conocimiento, incluyendo conocer el contenido de las palabras utilizadas respecto a Dios por encima de la línea de la antropología. Por lo tanto, una palabra como el amor no tiene significado o valor más allá del ámbito del hombre limitado. Debería ser obvio a estas alturas que el cristianismo y la nueva teología no tienen ninguna relación, excepto el uso de una terminología común con diferentes significados. 98 CAPÍTULO 3 El Dilema del Hombre Hemos considerado dos áreas en las que el cristianismo y la nueva teología fundamentalmente están en desacuerdo: personalidad y conocimiento. Hay un área más donde el desacuerdo no podría ser más radical y es el asunto del hombre y su dilema. Cualquier persona con sensibilidad y preocupación por el mundo en el que vive puede ver que el hombre se encuentra en un gran dilema. El hombre es capaz de elevarse a grandes alturas y de hundirse a grandes profundidades de crueldad y tragedia. El hombre moderno está luchando fuertemente con el concepto del hombre en su dilema. La mayoría de los cuadros de la crucifixión de hoy en día, por ejemplo, los de Salvador Dalí, no son de Cristo muriendo en la cruz en la historia. Están utilizando el símbolo de Cristo para mostrar al hombre en agonía. Por supuesto, es posible tratar de no involucrarse en el dilema del hombre; pero la única manera de no involucrarse en el dilema del hombre es siendo lo bastante joven, estar bastante bien, tener dinero suficiente, y ser lo suficientemente egoísta para no preocuparse en nada por otros seres humanos. Al considerar este asunto del hombre y su dilema, sólo se pueden dar dos posibles explicaciones. La primera explicación tiene una causa metafísica. Esta dice, en efecto, que el problema del hombre es que es demasiado pequeño, demasiado finito para luchar con los factores que lo enfrentan. La segunda explicación es bastante diferente, baja el dilema del hombre a una causa moral. Si la primera explicación es la correcta, entonces uno está obligado a concluir que el hombre ha estado siempre en el mismo dilema. Así, por ejemplo, la nueva teología dice que el hombre siempre ha sido un hombre caído. Esto también significa que no hay una respuesta moral al problema del mal y la crueldad. Porque el hombre, ya sea creado de alguna manera por una curiosa cosa llamada dios o levantado del cieno por casualidad, siempre ha estado en este dilema, el dilema es parte de lo que es ser “hombre”. Y si esto es lo que el hombre intrínsecamente es, y siempre ha sido así, entonces el historiador del arte y poeta francés, Baudelaire, tenía razón cuando dijo: “Si hay un Dios, es el diablo”. Esta declaración simplemente fue la deducción lógica de la premisa de que el hombre, con toda su crueldad y sufrimiento, es ahora como siempre ha sido. 99
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    En este puntoBaudelaire fue consistente y se negó a dar cualquier tipo de alternativas románticas como una explicación. Pero la Biblia dice que esta no es la situación. Un día, yo estaba hablando con un grupo de personas en la habitación de un joven sudafricano en Cambridge. Entre otros, estaba presente un joven de India que era de origen sikh, pero de religión hindú. Empezó a hablar fuertemente contra el cristianismo, pero en realidad no entendía los problemas de sus propias creencias. Así que le dije: “¿No tengo razón al decir que sobre la base de su sistema, la crueldad y la no crueldad son, en última instancia, iguales, que no hay una diferencia intrínseca entre ellas?” Él estuvo de acuerdo. Las personas que escucharon y lo conocían como una persona encantadora, un “caballero inglés” de la mejor clase, miraron con asombro. Pero el estudiante, en cuya habitación estábamos reunidos, que había entendido claramente las consecuencias de lo que el sikh había admitido, recogió su tetera con la que estaba a punto de hacer el té y se paró con ella humeando sobre la cabeza del hindú. El hombre alzó la vista y le preguntó qué estaba haciendo, y él dijo, con una fría pero amable determinación, “No hay ninguna diferencia entre la crueldad y la no crueldad”. Entonces, el hindú salió y se perdió en la noche. Si se da la explicación metafísica al dilema del hombre, no es una abstracción. En tal caso, todo lo que motiva al hombre en su mejor momento es realmente insignificante. EL ESCÁNDALO DE LA CRUZ Hay un comentario serio sobre el hombre y su dilema en el libro de Albert Camus La Peste1 . La historia trata de una plaga traída por las ratas en la ciudad de Orán al comienzo de la Segunda Guerra Mundial. En la superficie se lee como un relato de cualquier ciudad que podría haber sido golpeada por tal tragedia. Pero Camus propone una comprensión más profunda. Así que confronta al lector con una elección seria: o se une al médico y lucha contra la plaga, en cuyo caso, dice Camus, que entonces también estaría luchando contra Dios; o se une al sacerdote y no combatir la plaga, y entonces sería anti-humanitario. Esta es la elección; y éste es el dilema al que se enfrentó Camus, y al que se enfrentan todos aquellos, que como él, no tienen la respuesta cristiana2 . Sin embargo, la nueva teología tampoco tiene una respuesta al dilema. Sus seguidores están igualmente atrapados en el problema de Camus y la proposición de Baudelaire. Todo lo que es razonable en su posición, basada en la observación del mundo tal como es, dice que Dios es el diablo. 100 Sin embargo, debido a que no pueden vivir con esta conclusión, por un acto de fe ciega dicen que Dios es bueno. Ellos dicen que esto es el “escándalo de la cruz”: creer que Dios es bueno contra toda evidencia abierta a la razón. Sin embargo, categóricamente, esto no es el “escándalo de la cruz”. El verdadero escándalo es que, por muy fiel y claramente que uno predique el evangelio, en un determinado momento, el mundo, que está en rebelión, se apartará de él. Los hombres se alejan no porque lo que se diga no tiene sentido, sino porque no quieren inclinarse ante el Dios que está ahí. Este es el “escándalo de la cruz”. La teología moderna puede utilizar el término culpa, pero debido a que no está orientado en un marco moral verdadero, resulta ser no más que sentimientos de culpa. Y como en su sistema no tiene lugar para la verdadera culpa, la muerte de Jesús en la cruz tiene un significado completamente diferente. A raíz de esto, la obra de Cristo y el ministerio de la Iglesia se convierte en una de dos cosas: o una base para la motivación sociológica, utilizando términos religiosos indefinibles; o como un medio para la integración psicológica, otra vez usando palabras religiosas. En ambos casos las palabras de connotación utilizadas están abiertas al control de los manipuladores. Existe el peligro contrario. Es decir que el cristiano ortodoxo no se dé cuenta que a veces los sentimientos de culpa están presentes cuando no existe una culpa verdadera. Recordemos que la caída resultó en la división no sólo entre Dios y el hombre, y el hombre con el hombre, sino entre el hombre y sí mismo. Por lo tanto hay sentimientos de culpa psicológicos sin culpa verdadera. En estos casos hay que mostrar compasión genuina. Pero donde hay una verdadera culpa moral ante el Dios que está ahí, ésta nunca debe hacerse pasar, ni explicarse, como psicológica, como hace la nueva teología. Otro resultado de la posición de la nueva teología es que no hay una antítesis personal en el punto de la justificación. Para ellos nunca puede haber una diferencia cualitativa en la relación de uno con Dios. La perspectiva cristiana es que cuando una persona se pone a sí misma en Jesucristo como Salvador, en ese momento ha pasado de muerte a vida, del reino de las tinieblas al reino del amado Hijo de Dios3 . Significa ser absuelto de la culpa verdadera y ya no ser condenado. Esta es una antítesis personal absoluta. Si, por el contrario, no hay una antítesis absoluta entre moral e inmoral, cruel y no cruel, entonces la única diferencia es cuantitativa. No deberíamos jugar con la nueva teología por mucho que pensemos que podemos ponerla a nuestro favor. Esto significa, por ejemplo, que debemos tener cuidado con la cooperación en empresas de 101
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    evangelización en lasque nos vemos obligados a una posición de aceptar la nueva teología como cristiana. Si hacemos esto, hemos destruido el concepto bíblico de la antítesis personal de la justificación. Debido a que la nueva teología no tiene lugar para la antítesis, y debido a que para sus defensores el pecado y la culpa son, en último análisis, un problema metafísico y no moral; tienen un universalismo implícito o explícito respecto a la salvación final del hombre. Es ingenuo para los evangélicos considerar este universalismo como una mera arista sin relación con el sistema neo-ortodoxo. No siempre puede ser explícito en la enseñanza de los nuevos teólogos, pero hay que ver que la lógica de sus puntos de vista sobre el dilema del hombre irremediablemente los conduce a esta posición. En este punto sus creencias se mantienen unidas muy bien. No tienen ninguna antítesis final entre el bien y el mal, por consiguiente, no puede haber tal cosa como una culpa moral verdadera; Por lo tanto la justificación como una relación radicalmente cambiada con Dios no puede tener ningún significado; por lo que al final nadie es condenado. Sobre la base de su sistema esta es una posición perfectamente coherente y necesaria de sostener, y el universalismo está directamente relacionado con lo que es su sistema. EL CRISTIANISMO HISTÓRICO Y EL DILEMA DEL HOMBRE La posición cristiana histórica es que el dilema del hombre tiene una causa moral. Dios, siendo no determinado, creó al hombre como persona no determinada. Esta es una idea difícil para cualquier persona que piensa en términos del siglo XX porque la mayor parte del pensamiento del siglo XX ve al hombre como determinado. Él está determinado por factores químicos, como sostuvo el Marqués de Sade y que el Dr. Francis Crick está tratando de probar; o por factores psicológicos, como Freud y otros han sugerido. En cualquiera de los casos, o como resultado de la fusión de estos dos, se considera que el hombre está programado. Si este es el caso, entonces el hombre no es el ser tremendo que la Biblia dice que es, hecho a la imagen de Dios como una persona que podía hacer una primera elección libre. Debido a que Dios creó un universo verdadero fuera de sí mismo (no como una extensión de su esencia), hay una historia verdadera que existe. Por lo tanto, el hombre creado a imagen de Dios es un hombre con significado en una historia con significado, que podría optar por obedecer al mandamiento de Dios y amarlo, o rebelarse contra Él. No hay ningún teólogo reformado, por fuerte que sea su teología reformada, que no diga que Adán de esta manera era capaz de cambiar radicalmente el curso de la historia. 102 Esta es la maravilla del hombre y la maravilla de la historia. Es todo lo contrario de la declaración del budismo Zen que dice: “La mente del hombre es como el viento en un árbol de pino en un dibujo a tinta china”. En ésta hombre es asesinado dos veces. Él no es más que el viento en el árbol de pino, e incluso esto es sólo en un dibujo. El cristianismo enseña todo lo contrario de lo que dice el pensador oriental. El hombre puede entender y responder a Aquel que, habiéndolo creado y comunicado con él, lo llamó para demostrar que lo amaba por la simple orden, “No hagas esto”. La prueba podría haber sido otra cosa. Ningún acto de magia primitiva está involucrado aquí. Este es el Dios personal infinito que invita al hombre personal a actuar por decisión propia. Y era una orden con una razón, “...porque el día que de él comas, ciertamente morirás”4 , que no tendría ningún sentido si el hombre fuera sólo una máquina. Podía actuar así por elección porque fue creado para ser diferente del animal, la planta y la máquina. Pedir que el hombre debería haber sido creado para que él no fuera capaz de rebelarse es pedir que la creación de Dios debería haber cesado después de que Él creó las plantas y los animales. Es pedir que el hombre debería reducirse a una máquina programable. Es pedir que el hombre no debería existir. Si uno empieza a considerar el sistema cristiano como un sistema total, es necesario partir del Dios trino personal infinito que está ahí, y que estaba comunicando y amando antes que algo existiera. Si uno empieza a considerar cómo el hombre pecador puede volver a la comunión con Dios, es necesario partir de Cristo, su persona y su obra. Pero si uno empieza a considerar las diferencias entre el cristianismo y las respuestas de la filosofía racionalista, es necesario partir del entendimiento que el hombre y la historia ahora son anormales. No es que la filosofía y el cristianismo traten con preguntas absolutamente diferentes; sino que el cristianismo histórico y la filosofía racionalista difieren en este punto (si el hombre y la historia son ahora normales o anormales), y se diferencian en que el pensamiento racionalista se inicia con sólo el conocimiento que el hombre finito puede deducir a partir de sí mismo5 . El cristianismo dice que ahora el hombre es anormal, que está separado de su Creador, que es su único punto de referencia suficiente, y no por una limitación metafísica, sino por una culpa moral verdadera. Como resultado, él ahora también está separado de sus semejantes, de la naturaleza y de sí mismo. Por lo tanto, cuando él se involucra en la crueldad, no está siendo fiel para lo que fue creado inicialmente. La crueldad es un síntoma de anormalidad y es el resultado de una caída moral, histórica, en el espacio y el tiempo. 103
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    ¿En qué consisteuna caída histórica en el espacio y el tiempo? Esto significa que hubo un período antes que el hombre cayera; que, si usted hubiera estado ahí, podría haber visto a Adán antes de caer; que en el momento en que se rebeló contra Dios al hacer una elección libre de desobedecer el mandato de Dios, hubo un tic en el reloj. Quite los tres primeros capítulos del Génesis, y no podrá mantener una verdadera posición cristiana ni dar las respuestas del cristianismo. 104 CAPÍTULO 4 La Respuesta de Dios al Dilema del Hombre Con la respuesta cristiana ahora es posible entender que hay verdaderos absolutos morales. No hay ninguna ley detrás de Dios, porque lo que está más atrás es Dios. Los absolutos morales descansan sobre el carácter de Dios. La creación como la hizo originalmente se ajustaba a Su carácter. Los mandamientos morales que ha dado a los hombres son una expresión de Su carácter. Los hombres creados a su imagen deben vivir por elección sobre la base de lo que Dios es. Las normas morales están determinadas por lo que se ajusta a Su carácter, mientras que aquellas cosas que no se ajusten son inmorales. Dios puede saber acerca de las cosas que aún no existen. Por ejemplo, sabía todo sobre Eva, pero ella no se hizo real hasta que Él la creó. Lo mismo puede ser cierto en el área de la moral. Cuando el hombre peca él hace algo que es contrario a la ley moral del universo y, como resultado, es moral y legalmente culpable. Debido a que el hombre es culpable ante el Dador de la Ley del universo, haciendo lo que es contrario a Su carácter, su pecado es significativo y él es moralmente significativo en una historia significativa. El hombre tiene una culpa moral verdadera. Esto es totalmente diferente de la concepción del pensamiento moderno, que establece que las acciones no conducen a la culpa, por lo que dichas acciones se convierten en algo moralmente sin sentido. Incluso las acciones más degradadas del pecado no tienen ningún significado moral. En última instancia las acciones “buenas” y “malas” por igual son cero. Este es un factor importante en el hombre moderno que ve al hombre como cero. La respuesta cristiana comienza diciendo que el hombre es una criatura moral, hecho a imagen del Creador, que existe una ley en el universo que, si se rompe, significa que el hombre es culpable. En este punto de vista, el hombre es moralmente significativo tanto en lo que se refiere a Dios como en lo que se refiere a sus semejantes. La respuesta no cristiana moderna niega la legitimidad de los absolutos morales, rechaza hacer cualquier tipo de comentario moral sobre las acciones del hombre y, por lo tanto, reduce los actos crueles y no crueles al mismo nivel. Con esta respuesta no sólo es el concepto de pecado lo que se reduce a menos del concepto bíblico, sino que el hombre se reduce a menos del concepto bíblico del hombre culpable. 105
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    Si se aceptala explicación moderna, entonces deja de ser una respuesta al dilema del hombre; el hombre como lo fue en el principio y como siempre será. Con la explicación moral de la posición del hombre en el universo y su consiguiente dilema después de la caída, hay una posible solución a sus problemas. Si hay una verdadera culpa moral en la presencia de un Dios personal (en lugar de una situación intrínseca metafísica de lo que es y siempre ha sido) entonces tal vez habrá una solución de parte de Dios; y Dios dice al hombre que hay una solución. Yo Soy Santo y Yo Soy Amor, y en mi amor he amado al mundo, y envié a mi Hijo. Ahora en la historia, en la cruz del calvario, en el espacio y el tiempo, Jesús murió. Nunca hable de la muerte de Jesús sin vincularla a su persona. Él es la segunda persona de la eterna Trinidad. Cuando murió, con la división que el hombre ha causado por su rebelión ahora llevada arriba hacia la misma Trinidad, ahí en expiación, en propiciación y sustitución, la verdadera culpa moral se satisface por el valor infinito de la muerte de Jesús. Así, Jesús dice: “Todo se ha cumplido”. Romanos 3:26 es un versículo que tendemos a pasar demasiado rápido en medio de la estructura de los tres primeros capítulos de Romanos, que nos dicen, primero por qué el hombre está perdido, y después la solución en la muerte propiciatoria de Jesucristo. En este punto, Pablo puede decir: “a fin de que él mismo sea el justo, y aún (la fuerza de la construcción griega) el que justifica al que es de la fe de Jesús”. Por un lado, debido al valor infinito de la muerte de Cristo, Dios no tiene que renunciar a su carácter absolutamente santo; y por el otro, Él no tiene que violar la importancia del hombre con el fin de ser capaz de perdonar la culpa y restaurar la relación rota del hombre con Él mismo. Esto es lo opuesto a la negación de la antítesis y la importancia en el salto del hombre moderno hacia la oscuridad, que dice que de alguna manera tenemos que creer sin razón que Dios es amor. Un absoluto moral permanece, y sin embargo hay una solución para el dilema del hombre. NO HAY NECESIDAD DE UNO U OTRO EN LA PESTE A partir de la respuesta bíblica fluyen cuatro hechos importantes. En primer lugar, el Dios que está ahí es un Dios bueno. En segundo lugar, hay una esperanza de una solución al dilema del hombre. En tercer lugar, existe una base suficiente para la moral. Nadie nunca ha descubierto una manera de tener una “moral” verdadera sin un absoluto moral. Si no hay un absoluto moral nos quedamos con el hedonismo (haciendo lo que me gusta) o alguna forma de la teoría del 106 contrato social (lo que es mejor para la sociedad en su conjunto es correcto). Sin embargo, ninguna de estas alternativas se corresponde con las motivaciones morales que tienen los hombres, ni con lo que los hombres quieren decir cuando hablan de moral. Sin absolutos, la moral como moral deja de existir, y el hombre humanista partiendo de sí mismo ha fracasado en encontrar el absoluto. Pero debido a que el Dios de la Biblia está ahí, existe una moral verdadera. Dentro de este marco, puedo decir que una acción es correcta y otra incorrecta, sin hablar sin sentido. En cuarto lugar, hay una razón adecuada para luchar contra el mal. El cristiano nunca se enfrenta al dilema planteado en el libro de Camus La Peste. Simplemente no es cierto que él tuviera que unirse con el médico en contra de Dios luchando contra la plaga, o unirse con el sacerdote del lado de Dios y por lo tanto ser mucho menos que humano por no combatir la plaga1 . Si esta fuera una elección “de esto o aquello” en la vida, ésta sería verdaderamente terrible2 . Pero el cristiano no está supeditado a tal elección. Vayamos a la tumba de Lázaro. Cuando Jesús estuvo allí, no sólo lloró, sino que estaba enojado. La exégesis del griego de los pasajes de Juan 11: 33 y 38 es clara3 . Jesús, de pie delante de la tumba de Lázaro, estaba enojado con la muerte y con la anormalidad del mundo, la destrucción y la angustia causada por el pecado. En palabras de Camus, Cristo odiaba la plaga. El punto es que Él afirmó ser Dios, y podía odiar la plaga sin odiarse a sí mismo como Dios. Un cristiano puede luchar con compasión lo que está mal en el mundo y saber que como odia estas cosas, Dios también las odia. Dios las odia hasta el alto precio de la muerte de Cristo. Pero si uno vive en un mundo sin absolutos y quisiera luchar contra la injusticia social según el estado de ánimo del momento, ¿cómo puede uno establecer lo que es la justicia social? ¿Qué criterio tengo para distinguir entre el bien y el mal, para que yo sepa lo que debería estar luchando? ¿No puede ser que pudiera consentir el mal y acabar con el bien? La palabra “amor” no me puede decir cómo discernir, ya que dentro del marco humanista, el amor no puede tener ningún significado definido. Pero una vez que comprendemos que el Cristo que vino a morir para acabar con “la plaga”, lloró y estaba enojado con los efectos de ésta, tenemos una razón para la lucha que no descansa simplemente en mi disposición momentánea, o en el consenso cambiante de los hombres. Pero el cristiano también tiene que ser desafiado en este punto. El hecho de que sólo él tiene un estándar suficiente sobre el cual luchar contra el mal, no significa que va a luchar. El cristiano es el verdadero radical de nuestra generación, porque él está en contra del concepto monolítico, moderno de la verdad como relativa; creemos en la unidad de la verdad. Sin embargo, con demasiada frecuencia, en vez de ser el radical que se opone a 107
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    las arenas movedizasdel relativismo, decae en mantener simplemente el status quo. Si es cierto que el mal es malo, que Dios lo odia hasta el punto de la cruz y que hay una ley moral fija en lo que Dios es en sí mismo, entonces los cristianos deberían ser los primeros en el campo contra lo que está mal, incluida la inhumanidad del hombre hacia el hombre. 108 CAPÍTULO 5 ¿Cómo Sabemos que es Verdad? Todos los hombres en su propio nivel se enfrentan a un problema. Confrontados con la existencia y la forma del universo externo y la “humanidad” del hombre, ¿cómo encajan entre sí, y qué sentido tienen? Imagine un libro que ha sido mutilado, dejando sólo una pulgada de material impreso en cada página. Aunque es obvio que sería imposible reconstruir y comprender la historia del libro, sin embargo, poca gente se imaginaría que lo que ha quedado se ha reunido por azar. Sin embargo, si las partes arrancadas de cada página se encontraran en el ático y se añadieran en los lugares correctos, entonces la historia se podría leer y tendría sentido. El hombre se sentiría aliviado de que el misterio del libro habría sido resuelto y se involucraría en la lectura de la historia completa; pero la razón del hombre habría sido la primera en decirle que las partes que fueron descubiertas eran la solución adecuada al problema del libro rasgado. Note dos cosas acerca de esta ilustración. En primer lugar, las partes de cada página que quedaron en el libro nunca podrían contar de qué trataba la historia. Su importancia fue como una prueba para determinar si las piezas encontradas en el ático eran las correctas para ese libro. En segundo lugar, el hombre que descubrió las partes coincidentes utilizó su razón para demostrar que ajustaban con el libro mutilado, pero luego, en el nivel de su personalidad, él disfrutó de la lectura y la comprensión de la historia completa de las piezas originales y las partes añadidas. Particularmente, esto sería el caso si el libro total abriera el camino a una comunicación restaurada con alguien importante para el lector. Lo mismo ocurre con el cristianismo: las páginas rasgadas que quedan en el libro corresponden con el universo anormal y el hombre anormal que ahora tenemos. Las partes de las páginas que se descubren corresponden a las Escrituras que son la comunicación proposicional de Dios a la humanidad, que no sólo trata verdades “religiosas”, sino también trata sobre el cosmos y la historia que están abiertos a la verificación. 109
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    Ni el mundoexterior anormal ni la “humanidad” anormal del hombre pueden dar la respuesta a todo el significado del orden creado, aunque son importantes para conocer que las Escrituras, la comunicación de Dios al hombre, son lo que dicen ser. La pregunta es si la comunicación dada por Dios completa y explica las partes que teníamos antes y sobre todo si explica lo que era obvio antes, aunque sin una explicación, es decir, que el universo y la “humanidad” del hombre no son sólo una configuración aleatoria de tipos revueltos de una imprenta. Para decirlo de otra manera, ¿Es la respuesta de la Biblia o la música aleatoria de John Cage la que habla de lo que existe? El hombre racionalmente y de forma autónoma no podía dar una respuesta adecuada en función de la parte del libro que se conservó. Sin las páginas que fueron descubiertas, el hombre nunca habría tenido la respuesta. Tampoco tenemos un salto de fe, ya que las piezas coinciden en un todo coherente en todo el campo unificado de conocimiento. Con la comunicación proposicional del Dios personal ante nosotros, no sólo las cosas del cosmos y la historia coinciden, sino todo en el “piso de arriba” y en el “piso de abajo” también coinciden; la gracia y la naturaleza; un absoluto moral y la moral; el punto de referencia universal y los particulares, y también las realidades emocionales y estéticas del hombre. Por supuesto, el hombre individual no verá que éstas coinciden si rechaza la comunicación sólo porque no lo ha pensado él mismo. Esto sería lo mismo que rechazar las piezas de un libro encontrado en el ático porque él quiere hacer su propia historia. LA NATURALEZA DE LA PRUEBA Al tratar con el asunto de la prueba que ha sido planteada por la ilustración del libro, quiero sugerir que la prueba científica, la prueba filosófica y la prueba religiosa siguen las mismas reglas. Podemos tener cualquier problema ante nosotros que deseamos resolver; puede referirse a una reacción química o al significado del hombre. Después de que el asunto se ha definido, en cada caso la prueba consta de dos pasos: A. La teoría debe ser no contradictoria y debe dar una respuesta al fenómeno en cuestión. B. Debemos ser capaces de vivir consistentemente con nuestra teoría. Por ejemplo, la respuesta dada a la reacción química debe ajustarse a lo que observamos en el tubo de ensayo. Con respecto al hombre y su “humanidad”, la respuesta dada debe ajustarse a lo que observamos en una amplia consideración del hombre y cómo se comporta. 110 Específicamente en relación con el asunto del hombre, ¿la respuesta cristiana se conforma con y explica lo que observamos con respecto al hombre tal como es (incluyendo mi conocimiento de mí mismo como un hombre)? La respuesta cristiana es que el hombre no está muerto, sino que intrínsecamente era hombre y personal desde el momento en que fue creado por una fuente personal; y aunque al principio él era normal, ahora es anormal. El lector también puede recordar aquí la ilustración de las aguas que subían en el segundo valle y el material en los capítulos anteriores que tratan de la fuente de personal y de la presente anormalidad del hombre. Luego está la consideración negativa. Después de que una cuidadosa definición ha eliminado lo trivial, las otras respuestas posibles que no implican un salto de fe místico son del tipo siguiente: 1. Que lo impersonal más tiempo más azar han producido un hombre personal. Sin embargo, esta teoría está en contra de toda la experiencia y, por lo tanto, los defensores de esta teoría por lo general terminan con un salto de fe, a menudo oculto por el uso de palabras de connotación. 2. Que el hombre no es personal, sino que está muerto. Que es en realidad una máquina y, por tanto, la personalidad es una ilusión. Esta teoría podría encajar en el primer criterio de ser no contradictoria, pero no encaja en el segundo, porque el hombre simplemente no puede vivir como si fuera una máquina. Esto puede ser observado tan atrás en la historia del hombre como tenemos evidencia, por ejemplo, en los artefactos de arte de las cuevas o en los ritos funerarios del hombre. Ya hemos dado muchos ejemplos de la forma en que un hombre, como un científico enamorado, ha sido conducido a una existencia de Dr. Jekyll y Mr. Hyde sobre la base de esta conclusión. Él es una cosa en su laboratorio, pero alguien completamente diferente en su casa con su esposa e hijos, o en la orilla izquierda del Sena con sus brazos alrededor de su novia. Incluye toda la lucha del hombre moderno, la desesperación se muestra por la aceptación del salto irracional en un intento desesperado de tener respuestas a expensas de la razón, y el grito de los artistas modernos cuando no encuentran un significado para el hombre. Aunque el hombre pueda decir que él no es más que una máquina, su vida completa lo niega. 3. Que en el futuro el hombre encuentre otra respuesta razonable. Sin embargo, hay dos problemas abrumadores para esta respuesta: en primer lugar, esto se podría decir de cualquier respuesta a cualquier cosa y traerían todo pensamiento y ciencia a su fin. Debe decirse que es una evasión del tema y una respuesta muy débil si la persona que la usa sólo la aplica a esta cuestión. 111
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    En segundo lugar,nadie puede vivir con esta respuesta, porque simplemente no es posible contener la respiración y esperar hasta que alguna solución se encuentre en el futuro. Todo el tiempo el individuo debe hacer juicios morales que afectan a sí mismo y a los demás y debe usar alguna hipótesis de trabajo desde la cual empezar. Por lo tanto, si una persona ofrece esto en serio como una teoría alternativa, debe estar preparada para caer en una profunda congelación y dejar de hacer juicios que impliquen el problema del hombre. Bertrand Russell, por ejemplo, debe dejar de tomar decisiones sociológicas que involucren a otros. Esta posición sólo es posible si uno detiene el reloj. 4. Que la teoría científica de la relatividad puede en el futuro llegar a ser una respuesta suficiente para la vida humana. Pero la teoría científica de la relatividad no se puede aplicar a la vida humana de esta manera. La teoría científica constantemente está siendo probada, como teoría y mediante la medición, por lo que esto no quiere decir que “todo se vale”, como se quiere hacer cuando la relatividad se aplica a los valores humanos. Además, la velocidad de la luz en el vacío se considera que es un estándar absoluto. Por lo tanto, la relatividad científica no implica que todas las leyes científicas estén en un estado constante de flujo, como es el caso cuando se aplica esta idea al hombre. Uno podría pensar en algunos otros intentos de encontrar posibles respuestas, pero en realidad las posibilidades son muy pocas. En contraste a tales respuestas, si el ámbito de los fenómenos en cuestión es lo suficientemente grande (es decir, si incluye la existencia del universo y su forma1 , y la “humanidad” del hombre tal como ahora es), el cristianismo, comenzando con el existencia del Dios personal infinito, la creación del hombre a su imagen, y una caída en espacio y tiempo, constituye una respuesta no auto-contradictoria que explica los fenómenos, y con la que se puede vivir, en la vida y en las actividades académicas. Yo sugeriría que una cuestión grave que tendría que ser enfrentada es si la razón por la cual los hombres modernos rechazan la respuesta cristiana, o que a menudo ni siquiera la consideran, es porque ya han aceptado con una fe implícita la presuposición de la uniformidad de causas naturales en un sistema cerrado. Esto no quiere decir que la respuesta cristiana deba ser aceptada por razones prácticas, pero sí quiere decir que la solución dada en la Biblia responde al problema del universo y del hombre, y nada más lo hace. Hay que añadir en conclusión que el cristiano, después de que es un cristiano, tiene años de evidencias experimentales que se suman a todas las 112 razones anteriores, pero podemos detenernos en el mismo lugar que Pablo en Romanos 1, diciendo que la existencia del universo externo y de su forma y la “humanidad” del hombre demuestran la verdad de la posición cristiana histórica. En Romanos 1, él no apela a la experiencia del cristiano. “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto (la ‘humanidad’ del hombre), pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas (el mundo exterior y su forma), de modo que no tienen excusa”2 . VERDADERA RACIONALIDAD PERO NO SÓLO RACIONALIDAD Aunque la racionalidad es importante, nunca debe convertirse en algo exclusivo3 . La racionalidad no es el fin del asunto. Es paralela al problema de la forma y la libertad en el arte. El artista, para ser un artista, tiene que ser libre. Por otro lado, si no hay forma en su pintura, el artista pierde toda comunicación con los espectadores. La forma hace posible que el artista tenga libertad más comunicación. De la misma manera, la racionalidad necesita abrir la puerta a una relación vital con Dios. El estudio de la comunicación verbalizada y no verbalizada entra aquí. Lo que la forma es para el artista, las palabras lo son para la comunicación general. El uso de palabras claramente definidas y manejadas de manera racional da forma y certeza a la comunicación. Lo mismo es cierto con los símbolos científicos cuidadosamente definidos. Es posible añadir cosas a la verbalización, manejadas de forma racional, y por lo tanto enriquecerla. Por ejemplo, la poesía, sin duda, añade algo a la prosa. En los Salmos se nos comunica algo que no sería así en un relato en prosa escueta. Lo mismo es cierto cuando el artista pinta un retrato. Sin embargo, si hay un divorcio absoluto entre la verbalización definida y racionalmente comprendida por una parte, y (por ejemplo) una forma poética mala por el otro, ninguna comunicación cierta se transmitirá al lector. Lo más que el lector puede hacer es usar esa pobre forma poética como una cantera de la que sus propias emociones puedan crear algo. Mientras haya una continuidad genuina entre la verbalización definida y lo que se añade, entonces toda clase de enriquecimiento puede ser introducido. 113
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    Pero si haydiscontinuidad, entonces no hay nadie que pueda decir con certeza lo que significan las cosas añadidas. Esto es verdad en el arte, en la experiencia e incluso en el uso de una figura de lenguaje. Las figuras de lenguaje mejoran la comunicación siempre que encajen en un marco de expresión definido que puede ser considerado racionalmente. Pero si alguien ha escrito un libro, o una obra de teatro, que fue compuesto solamente por figuras de lenguaje sin ninguna relación con un contexto racional definido, no sólo se pierde la comunicación, sino que el propósito de la figura de lenguaje en sí misma (ser enriquecedora) se perdería. Por lo tanto, no es que la racionalidad sea exclusivamente importante, sino más bien que la racionalidad define y proporciona una forma para el todo. En las Escrituras hay un buen ejemplo de esto cuando Juan establece como la única prueba verdadera de los espíritus y de los profetas algo que tiene contenido y está basado racionalmente: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. En esto conoced el Espíritu de Dios: Todo espíritu que confiesa que Jesucristo ha venido en carne, es de Dios; y todo espíritu que no confiesa que Jesucristo ha venido en carne, no es de Dios; y este es el espíritu del anticristo”4 . El cristiano no es racionalista, no trata de comenzar a partir de sí mismo de forma autónoma y elaborar un sistema a partir de ahí. Pero es racional: piensa y actúa sobre la base de que A no es no-A. Sin embargo, él no termina sólo con la racionalidad, ya que en su respuesta a lo que Dios ha dicho toda su personalidad está implicada. Sin embargo, si se pierde el control de la verbalización definida, entonces perdemos nuestro camino. Ya no hay ningún medio para probar los espíritus, los profetas o la experiencia. Todo esto se convierte entonces simplemente en la sombra griega en el “piso de arriba” de la nueva teología de la que hemos hablado anteriormente. Por lo tanto, es muy importante conseguir el equilibrio entre lo verdaderamente racional, por una parte, y la participación de todo el hombre en todos los niveles, por la otra, como algo que fluye desde lo primero. Mucho se puede añadir a lo racional, pero si renunciamos a lo racional todo se perderá. Nos ayudará a aclarar esto si volvemos a la ilustración del libro rasgado. Es la razón la que se involucró en saber que la comunicación es la verdad de lo que es; pero luego, es todo el hombre el que se goza en el hallazgo de la respuesta que falta y en la lectura de las piezas ahora combinadas. Estas piezas combinadas dan conocimiento del Dios personal infinito que está ahí y muestran cómo la comunicación con Él puede ser restaurada. La razón comenzó el proceso, y de ahí en adelante todo el hombre está involucrado. 114 Hace poco estaba en un grupo de discusión en Detroit. Un pastor afroamericano mayor estaba allí. Discutimos muchos problemas intelectuales y culturales y las respuestas dadas por el cristianismo. Uno habría llamado la discusión más intelectual que devocional. Cuando me iba el pastor afroamericano estrechó mi mano y me dio las gracias. Si hubiera dicho, “Gracias por ayudarme a defender mejor a mi pueblo”, o “Gracias por ayudarme a ser una mejor evangelista”, habría estado muy contento de que lo que había dicho hubiera sido de gran ayuda, y luego, posiblemente, no hubiera pensado más en ello. Pero lo que realmente dijo fue: “Gracias por abrir estas puertas para mí; ahora puedo adorar mejor a Dios”. Nunca lo olvidaré, porque fue un hombre que realmente entendió. Si en primer lugar esta no es nuestra respuesta, y luego la respuesta de aquellos a quienes tratamos de ayudar, hemos cometido un error en alguna parte. ¿QUIÉN ESTÁ EN LA CONTINUIDAD DE LA IGLESIA? Ahora hemos discutido muchas diferencias radicales entre el cristianismo histórico y la nueva teología, que es el quinto escalón en la línea de la desesperación. Aquí puede surgir la pregunta: A la luz de la naturaleza de la nueva teología, ¿cómo es que estos teólogos modernos afirman estar en la continuidad de la Iglesia? Creo que la clave de su afirmación es que han cambiado el significado de continuidad. Según ellos, la continuidad de la Iglesia no tiene nada que ver con el contenido. En lo que se refiere al cristianismo histórico, la continuidad en la Iglesia se mantiene por un contenido bien definido. El Antiguo Testamento enseña un cierto contenido, el Nuevo Testamento amplifica éste de modo que, aunque es más completo que el otro, el contenido es el mismo. Más adelante en la historia de la Iglesia encontramos los grandes credos, una clasificación del mismo contenido, tal como fue dado en las Escrituras. A través de la enseñanza de los reformadores y hombres como Samuel Rutherford, Charles Hodge y continuando hasta la actualidad, nos encontramos con el mismo contenido. Por lo tanto, si yo, como individuo, miro el contenido de lo que sostengo como cristianismo y es lo mismo que esto, entonces yo puedo saber que estoy en la continuidad de la Iglesia también. La continuidad se basa en un contenido que puede ser conocido. Por el contrario, la nueva teología tiene poco o ningún lugar para el contenido. Para sus defensores, la continuidad de la Iglesia descansa y se convierte en la experiencia que los hombres han tenido largo de los siglos. Los hombres del Antiguo Testamento, los hombres de la iglesia primitiva, los hombres de los credos y La Reforma y así sucesivamente, todos tuvieron experiencias. 115
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    No es queel contenido de las experiencias sea el mismo, ni siquiera que haya algún contenido. Es la existencia de la experiencia, como tal, lo que da la continuidad. Hemos hecho hincapié anteriormente que uno de los grandes problemas al discutir las experiencias existenciales es que no pueden ser comunicadas. Uno no puede comunicarlas a otros, ni a sí mismo. Entonces, ¿cómo los nuevos teólogos consideran la Biblia? Ellos dirían esto: rodeando a cada uno de los hombres que escribieron lo que forma la Biblia había un patrón cultural. Este patrón estaba lleno de errores, errores de una edad primitiva y del hombre porque es finito, y que corresponden al propio nivel de adelanto cultural del escritor. Por lo tanto, lo que los escritores dijeron estaba ligado intrínsecamente a los errores de la cultura en la que vivieron. Ellos se expresaron en las formas de pensamiento defectuosas de su día. Cuando tuvieron una experiencia existencial, esto también fue expresado verbalmente de una manera que refleja los errores en el pensamiento de su entorno contemporáneo. En consecuencia, a medida que el lector se vuelve a la Biblia tiene que darse cuenta de que lo que lee, inevitablemente, está lleno de errores, debido a la época en que fue escrito. Las palabras del texto ya son una interpretación de experiencias, cuyo contenido no puede ser conocido. Este es su punto de vista, y lo que importa en el mantenimiento de la continuidad de la Iglesia, en lo que se refiere a la nueva teología, es que hubo una experiencia y hay una experiencia y una ilusión de comunicación respecto a estas experiencias que es llevada a cabo por el uso de palabras de connotación religiosa. 116 SECCIÓN IV Hablando del Cristianismo Histórico en el Clima del Siglo XX
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    CAPÍTULO 1 Encontrando elPunto de Tensión COMUNICÁNDOME CON UNO DE MI CLASE La comunicación significa que una idea que tengo en mi mente pasa por mis labios (o dedos en la mayoría de las formas artísticas) y llega a la mente de otra persona. Una comunicación adecuada significa que cuando llega a la mente del receptor es sustancialmente la misma que cuando dejó la mía. Esto no significa que será completamente la misma, pero que él, sin embargo, se ha dado cuenta sustancialmente del punto que deseo transmitir. Las palabras que usamos son sólo una herramienta para traducir las ideas que deseamos comunicar; no estamos tratando de transmitir simplemente una sucesión de sonidos verbales. Debido a que debemos usar palabras a fin de comunicar ideas, puede haber varios problemas de lenguaje. Los más obvios surgen en cuanto a las diferencias entre los diferentes grupos lingüísticos. Si queremos hablar con un hombre, primero debemos aprender su idioma. Otra diferencia es la del tiempo. En el transcurso de la historia el lenguaje cambia de significado, de modo que las mismas palabras pueden no tener el mismo significado hoy que en una época anterior. El lenguaje cambia naturalmente su significado a medida que pasa el tiempo, y esto es verdad hoy en día con las grandes diferencias por encima y por debajo de la línea de la desesperación. Otra barrera lingüística viene cuando tratamos de hablar con personas de un trasfondo social muy diferente del nuestro, por ejemplo, aquellas que viven en los barrios marginados. En ninguno de estos casos los problemas de lenguaje se resuelven automáticamente. Si deseamos comunicarnos, entonces debemos emplear tiempo y esfuerzo para aprender el uso del lenguaje de nuestros oyentes para que entiendan lo que intentamos transmitir. Esto es particularmente difícil hoy para un cristiano, que quiere usar una palabra como “Dios” o “culpa” en un sentido estrictamente definido, más que como una palabra de connotación, porque los conceptos de estas palabras han sido cambiados universalmente. En un caso como este, o debemos intentar encontrar una palabra sinónima sin una connotación falsa, o bien tenemos que definir la 118 palabra detenidamente cuando la usamos, para que nos aseguremos de que nuestro oyente entienda lo más plenamente posible lo que estamos comunicando. En este último caso ya no usamos la palabra como una palabra técnica en el sentido de que asumimos una definición común. Yo sugeriría que si la palabra (o frase) que solemos usar no es más que un cliché evangélico ortodoxo que se ha convertido en un término técnico entre los cristianos, entonces debemos estar dispuestos a dejarlo cuando salimos de nuestro propio círculo estrecho para hablar con los hombres acerca de nosotros. Si, por el contrario, la palabra es indispensable, como la palabra “Dios”, entonces deberíamos hablar lo suficiente detallado para darnos a entender. Las palabras técnicas, si se utilizan sin una explicación suficiente, pueden implicar que las personas en realidad no escuchen el mensaje cristiano y que nosotros mismos, en nuestras iglesias y misiones, nos hemos convertido en un grupo lingüístico introvertido y aislado. A medida que pasamos a considerar más detalladamente cómo podemos hablar a los hombres del siglo XX, en primer lugar debemos enfatizar que no podemos aplicar reglas mecánicas. Nosotros, de toda la gente, debemos darnos cuenta de esto, porque como cristianos creemos que la personalidad realmente existe y es importante. Podemos establecer algunos principios generales, pero no puede haber una aplicación automática. Si somos verdaderamente personales, como fuimos creados por Dios, entonces cada individuo diferirá de todos los demás. Por lo tanto, cada hombre debe ser tratado como un individuo, no como un caso, una estadística o una máquina. Si trabajamos con estas personas, no podemos aplicar mecánicamente las cosas de las que hemos hablado en este libro. Debemos mirar al Señor en oración, y a la obra del Espíritu Santo, para el uso efectivo de estas cosas. Además, debemos recordar que la persona a quien estamos hablando, por muy lejos que esté de la fe cristiana, es portadora de la imagen de Dios. Ella tiene un gran valor y nuestra comunicación con ella debe ser en amor genuino. El amor no es una cosa fácil; no es sólo un impulso emocional, sino un intento de ponerse en el lugar de la otra persona y ver cómo le parecen sus problemas. El amor es una preocupación genuina por el individuo. Como Jesucristo nos recuerda, debemos amarlo “como a nosotros mismos”. Este es el lugar para comenzar. Por lo tanto, estar comprometido en un “testimonio” personal como un deber o porque nuestro círculo cristiano ejerce una presión social sobre nosotros, es perder todo el punto. La razón por la que lo hacemos es que aquel ante nosotros es portador de la imagen de Dios, y él es un individuo que es único en el mundo. Este tipo de comunicación no es barato. Entender y hablar a personas del siglo XX, sinceras pero totalmente confundidas, es costoso. 119
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    Es agotador; teexpondrá a las tentaciones y las presiones. El amor genuino, en última instancia, significa una disposición de estar enteramente expuesto a la persona a la que estamos hablando. El que está ante nosotros es de nuestra clase. La Biblia enseña que hay dos humanidades, aunque, viéndolo de otra manera, sólo hay una humanidad. Hay dos humanidades en el sentido de que hay quienes todavía están en rebelión contra Dios y hay aquellos que han regresado a Dios por medio de Jesucristo. Pero esto no debe entorpecernos al hecho de que Dios “ha hecho de una sola sangre a todas las naciones de los hombres para habitar en toda la faz de la tierra”1 . Esto no significa que toda la raza humana sólo es una biológicamente, en el sentido que podemos reproducirnos, sino que todos descendemos de Adán como un antepasado común. Así, tanto emocional como intelectualmente, debemos mirar al hombre ante nosotros como de nuestra clase. Este hombre es nuestra contraparte; está perdido, pero así estuvimos una vez. Somos una carne, una sangre, una clase. Finalmente, al considerar cómo debemos comunicar al hombre, debemos tener en cuenta que estamos hablando con él como una unidad. No estoy tratando meramente con sólo una parte de él llamada “alma” en un intento de llevarla al cielo. Más bien, estoy consciente de que la Biblia enseña la unidad de la personalidad y, cuando trato de comunicar en esta totalidad, esto debe reflejarse en mi actitud, así como en lo que digo. CONCLUSIONES LÓGICAS Ahora podemos ver algunos de los principios generales para guiar nuestra comunicación con el hombre del siglo XX. Recordemos que todas las personas con las que hablamos, ya sea la joven de la tienda o estudiantes universitarios, tienen un conjunto de presuposiciones, sea que las hayan analizado o no. El punto en el diagrama representa las presuposiciones no cristianas de la persona; la flecha apunta a lo que sería la conclusión lógica de esas presuposiciones no cristianas. Un hombre con sus La conclusión lógica presuposiciones de sus presuposiciones no cristianas no cristianas Si un hombre fuera completamente lógico a sus propias presuposiciones, saldría de la línea de la derecha. Si llegara ahí en pensamiento y vida, sería coherente con sus presuposiciones. Pero, de hecho, ningún no cristiano puede ser coherente con la lógica de sus presuposiciones. 120 La razón de esto es simplemente que un hombre debe vivir en la realidad, y la realidad consiste en dos partes: el mundo externo y su forma, y la “humanidad” del hombre, incluyendo su propia “humanidad”. No importa lo que un hombre pueda creer, no puede cambiar la realidad de lo que es. Ya que el cristianismo es la verdad de lo está ahí, negar esto, sobre la base de otro sistema, es apartarse del mundo real: El mundo real La conclusión lógica el mundo externo de las presuposiciones y el hombre mismo no cristianas del hombre Por lo tanto, todo hombre independientemente de su sistema, está atrapado. A medida que intenta intelectualmente ampliar su posición de una manera lógica y luego vivir dentro de ella, se ve atrapado por las dos cosas que, por así decirlo, le abofetean la cara. Sin que yo diga que su psicología o filosofía es correcta, Carl Gustav Jung ha observado correctamente que dos cosas trascienden la voluntad de cada hombre: el mundo externo con su estructura y las cosas que brotan de su interior. Las presuposiciones no cristianas simplemente no encajan en lo que Dios ha hecho, incluyendo lo que es el hombre. Siendo esto así, cada hombre está en un lugar de tensión. El hombre no puede crear su propio universo y luego vivir en él. Así, Picasso no fue capaz de crear su propio mundo, ni siquiera en su lienzo, y estar en la posición de Dios, y, al mismo tiempo, comunicarse con la gente que mira su pintura. Pero el problema es aún más profundo, porque si él llevó su posición lógicamente hasta su conclusión, no pudo comunicarse consistentemente incluso consigo mismo. Esto lo separaría no sólo del mundo real, sino del ser real que él es. La Biblia lleva este punto un paso más adelante cuando dice que, incluso en el infierno, un hombre no puede ser consistente con sus presuposiciones no cristianas; “Si hiciere mi cama en el infierno, he aquí, tú (Dios) estás allí”2 . El hombre será separado de la comunión con Dios en el infierno, pero nadie será capaz de formar el infierno para hacer su propio universo en una zona limitada. El hombre, allí, todavía estará en el universo de Dios. Por lo tanto, incluso en el infierno, un hombre no puede ser coherente con sus presuposiciones no cristianas. En esta vida presente es lo mismo. Es imposible que cualquier individuo o grupo no cristiano sea consistente con su sistema en la lógica o en la práctica. Así, cuando te enfrentas al hombre del siglo XX, sea un hombre brillante o un hombre ordinario de la calle, un hombre de la universidad o de un muelle, te enfrentas a un hombre en tensión; y es esta tensión la que trabaja a tu favor cuando hablas con él. 121
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    Si yo nosupiera esto por la Palabra de Dios y la experiencia personal, no tendría el coraje de entrar en los círculos que entro. Un hombre puede tratar de enterrar la tensión y usted puede tener que ayudarlo a encontrarla, pero en algún lugar hay un punto de inconsistencia. Él se encuentra en una posición que no puede llevar hasta el final; y esto no es sólo un concepto intelectual de tensión, es lo que envuelve lo que es como hombre. DESGARRADO POR DOS CONSISTENCIAS La apologética cristiana no comienza en algún lugar más allá de las estrellas. Comienza con el hombre y lo que él sabe de sí mismo. Cuando un hombre está perdido, está perdido en contra todo lo que hay, incluyendo lo que él es. Por lo tanto, cuando se presente ante Dios en el juicio, Dios, a fin de señalar cuán falsa ha sido su posición, sólo necesitará referirse a lo que ese hombre ha conocido del mundo externo y de la “humanidad”. En lo que se refiere a la moral, el hombre sólo tendrá que ser juzgado de acuerdo con las normas que él mismo ha establecido al condenar a otros, ya que, como Pablo deja en claro, procede deliberadamente a romper incluso sus propias normas3 . Por lo tanto, la persona ante usted no está en el vacío. Sabe algo del mundo externo, y sabe algo de sí misma. Cada hombre está en algún punto de la línea entre el mundo real y la conclusión lógica de sus presuposiciones no cristianas. Cada persona siente la atracción de dos consistencias: la atracción hacia el mundo real y la atracción hacia la lógica de su sistema. Puede permitir que el péndulo oscile entre ellos, pero no puede vivir en ambos lugares a la vez. Vivirá más cerca de uno o de otro, dependiendo de la fuerza de la atracción en cualquier momento dado. Tener que elegir entre una consistencia o la otra es una verdadera condenación para el hombre. Cuánto más lógico es el hombre no cristiano a sus propias presuposiciones, más lejos está del mundo real; Y cuánto más cerca está del mundo real, más ilógico es para sus presuposiciones. LAS TENSIONES SE SIENTEN CON DIFERENTE FUERZA Hemos dicho que toda persona, por inteligente o carente de inteligencia que sea, se ha detenido en algún punto de la línea hacia la conclusión coherente de su propia posición. Algunas personas están dispuestas a ir más lejos que otras, alejándose del mundo real, para ser más lógicas con sus presuposiciones. 122 Los existencialistas franceses Camus y Sartre, exhiben esto: El mundo real Camus Sartre La conclusión lógica el mundo externo de las presuposiciones y el hombre mismo no cristianas del hombre Sartre dijo que Camus no era suficientemente consistente sobre la base de sus presuposiciones mutuas. La razón por la que hizo esto fue porque Camus nunca abandonó la esperanza, centrada en una felicidad personal aleatoria, contra la lógica de su posición. O de nuevo porque, como se dijo cuando Camus recibió el Premio Nobel, nunca abandonó la búsqueda de la moral, aunque el mundo parecía carecer de sentido. Estas son las razones por las cuales, de los dos, Camus era más querido en el mundo intelectual. Nunca obtuvo el mundo real resuelto, como hemos visto de su libro La Peste, pero estuvo más cerca de él que Sartre. Sartre tenía razón al decir que Camus era ilógico a sus presuposiciones; pero, como vimos antes, él tampoco pudo ser coherente. Cuando firmó el Manifiesto de Argelia, tomando una posición como si la moral tuviera un significado real, él también estaba siendo inconsistente con sus presuposiciones. Así, Sartre también está en tensión. Cada persona puede moverse hacia adelante y hacia atrás a lo largo de la línea en diferentes momentos de su vida, de acuerdo a sus circunstancias, pero la mayoría de la gente se estabiliza más o menos en un punto. Todo no cristiano, sea que duerma bajo los puentes de París o sea totalmente burgués, está en algún punto de la línea. El mundo real La conclusión lógica el mundo externo de las presuposiciones y el hombre mismo no cristianas del hombre Esto no es una abstracción, pues cada una de estas personas está creada a imagen de Dios, y por lo tanto está en tensión porque, dentro de sí misma, hay cosas que hablan del mundo real. Los hombres en diferentes culturas tienen diferentes normas de moral, pero no hay hombres que no tengan algunas motivaciones morales. Siga a una joven moderna durante su día en Londres. Ella puede parecer totalmente amoral. Pero si llegas a conocerla encontrarás que, en algún momento, ella sintió la influencia de la moral. El amor puede tener diferentes expresiones, pero todos los hombres tienen algunas acciones motivadas por el amor. El individuo sentirá esta tensión de diferentes maneras, en algunos será la belleza, en algunos será la 123
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    importancia, en algunosserá la racionalidad, en algunos será el miedo a no ser. El hombre hoy busca desviar esta tensión diciendo que él no es más que una máquina. Si no fuera más que una máquina, no encontraría ninguna dificultad en avanzar paso a paso en la línea hacia la conclusión lógica de sus presupuestos no cristianos. Pero el hombre no es una máquina, aunque diga que lo es. Suponiendo que un satélite fue puesto en órbita alrededor de la tierra con una cámara que fue capaz de fotografiar todo en la superficie del mundo. Si entonces esta información fuera alimentada a una computadora gigante que no necesitara programación, ésta podría calcular que todo se comportó mecánicamente. Pero el observador final no es una computadora, sino el hombre individual. Siempre hay una persona en la habitación que no me permite ver todo como una máquina, soy yo, el observador, porque me conozco a mí mismo. Los cristianos deben tener cuidado en este lugar. Porque la Biblia dice que los hombres están perdidos, no dice que son nada. Cuando un hombre dice que es una máquina o nada, se hace a sí mismo menos que la perspectiva bíblica del hombre caído. Por lo tanto, la primera consideración en nuestra apologética para el hombre moderno, sea operario en una fábrica o un estudiante de investigación, es encontrar el lugar donde su tensión existe. No siempre será fácil hacer esto. Muchas personas nunca han analizado su propio punto de tensión. Puesto que el hombre caído está separado de sí mismo. El hombre es complicado y trata de enterrarse en sí mismo. Por lo tanto, tomará tiempo y costará algo descubrir que la persona a la que estamos hablando, a menudo no se ha descubierto a sí mismo. Dentro de sí mismo el hombre encuentra fácil mentirse a sí mismo. Nosotros, en amor, mirando hacia la obra del Espíritu Santo, debemos alcanzar esa persona y tratar de encontrar dónde está el punto de tensión. 124 CAPÍTULO 2 Del Punto de Tensión al Evangelio ¿POR QUÉ HAY UN LUGAR PARA LA CONVERSACIÓN?1 Si el hombre ante usted fuera lógico a sus presuposiciones no cristianas, usted no tendría ningún punto para la comunicación con él. Sería imposible tener comunicación si él fuera coherente. Pero, en realidad, nadie puede vivir lógicamente de acuerdo con sus propias presuposiciones no cristianas y, en consecuencia, debido a que él se enfrenta al mundo real y a sí mismo, en la práctica usted encontrará un lugar donde pueda hablar. Si él fuera consistente no estaría donde está, suspendido entre el mundo real y las conclusiones lógicas de sus presuposiciones. La única razón por la que puede estar en el punto de tensión, más cercano al mundo real de lo que sus presuposiciones indicarían lógicamente, es porque, hasta cierto punto, no es lógico; y cuánto más cerca esté del mundo real, más ilógico es a sus presuposiciones. Como ilustración: es ilógico para John Cage recoger hongos como lo hace, en un universo que, él dice, es intrínsecamente aleatorio, pero, ilógicamente, los recoge; y así, usted podría empezar a hablarle sobre lo inadecuado de su sistema, con su música aleatoria, en relación con sus hongos. Entonces, en la práctica tenemos un punto para la conversación, pero no se debe hablar de este de punto propiamente como “neutral”. Existe porque, independientemente del sistema del hombre, tiene que vivir en el mundo de Dios. Si fuera consistente con sus presuposiciones no cristianas, estaría separado del universo real y del hombre real, y la conversación y la comunicación no serían posibles2 . De esta manera, no me parece que la apologética presuposicional se deba considerar como la conversación final con los hombres acerca de nosotros. Por otro lado, tratar de trabajar por debajo de la línea de la desesperación sin un concepto claro y definido de la apologética presuposicional es simplemente destruir la posibilidad de ayudar a las personas del siglo XX. No sirve de nada hablar hasta que se tomen en cuenta las presuposiciones, y especialmente los presupuestos cruciales sobre la naturaleza de la verdad y el método para alcanzar la verdad. 125
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    DAR Y RECIBIRGOLPES Cuando hemos descubierto, lo mejor que podemos, el punto de tensión de una persona, el siguiente paso es empujarla hacia la conclusión lógica de sus presuposiciones: El mundo real La conclusión lógica el mundo externo de las presuposiciones y el hombre mismo no cristianas del hombre Primero, no debemos tratar de alejar a un hombre de lo que él debe deducir de su posición, sino hacia ella, en la dirección de la flecha. Tratamos de moverlo en la dirección natural en la que sus presupuestos lo llevarían. Entonces lo empujamos hacia el lugar donde debería estar si no se hubiese detenido. Mientras que intento hacer esto necesito recordar constantemente que esto no es un juego. Si empiezo a disfrutarlo como una especie de ejercicio intelectual, entonces soy cruel y no puedo esperar resultados espirituales reales. A medida que saco al hombre de su falso equilibrio, debe ser capaz de sentir que me preocupo por él. De lo contrario, acabaré destruyéndolo, y la crueldad y la fealdad de todo esto también me destruirá. Simplemente ser abstracto y frío es mostrar que realmente no creo que este hombre sea creado a la imagen de Dios y por lo tanto uno de mi clase. Empujarlo hacia la lógica de sus presuposiciones le va a causar dolor; por lo tanto no debo ir más lejos de lo que necesito. Si encontramos al hombre dispuesto a recibir a Cristo como Salvador, entonces por todos los medios, no hablemos de presuposiciones, sino digámosle las gloriosas Buenas Nuevas. El propósito de hablar a la gente del siglo XX de esta manera no es hacerles admitir que tenemos razón en alguna forma personalmente superior, ni empujarla de narices en la tierra, sino hacerles ver su necesidad de escuchar el Evangelio. Tan pronto como el hombre ante nosotros esté dispuesto a escuchar el Evangelio, no lo empujemos más, porque es horrible ser impulsado en la dirección del sin sentido en contra del testimonio del mundo externo y el testimonio de uno mismo. Mientras nos preparamos para decirle la respuesta de Dios a su necesidad, debemos asegurarnos de que entiende que estamos hablando con él sobre la verdad real, y no sobre algo vagamente religioso que parece funcionar psicológicamente. Debemos asegurarnos de que entiende que estamos hablando de una culpa verdadera ante Dios y que no le estamos ofreciendo simplemente alivio para sus sentimientos de culpa. 126 Debemos asegurarnos que entiende que estamos hablando con él sobre la historia, y que la muerte de Jesús no fue sólo un ideal o un símbolo, sino un hecho en el espacio y el tiempo. Si estamos hablando con un hombre que no entiende el término “historia en el espacio y el tiempo”, podemos decirle: “¿Cree usted que Jesús murió en el sentido de que, si hubiera estado allí ese día, podría haber frotado su dedo en la cruz y que se le enterrara una astilla?” Hasta que él entienda la importancia de estas tres cosas, no está listo para convertirse en cristiano. Empújelo hacia la lógica de su posición en el área de sus propios intereses reales. Si está interesado en la ciencia, lo empujaremos a la conclusión lógica de su posición en la ciencia. Si es arte, entonces gentilmente pero con firmeza lo empujamos desde el punto de tensión hasta el final de sus presuposiciones. Debemos, en todos los puntos de la conversación, permitirle hacer cualquier pregunta que quiera. No podemos decir, por un lado, que creemos en la unidad de la verdad y, por otro lado, retirarnos repentinamente de la discusión y decirle que crea en una autoridad ciega. Tiene derecho a hacer preguntas. Es perfectamente cierto que no todo cristiano procederá de esta manera, y sin embargo la gente es llevada a Cristo por ellos. Por cada persona que se salva debemos estar muy agradecidos. Pero retirarse diciendo o insinuando que “callen y crean” puede conducir posteriormente a una debilidad espiritual, aunque se haga cristiano, porque dejará preguntas cruciales sin respuesta. Por lo tanto, en medio de nuestros intentos de presionar con nuestros argumentos, debemos estar listos para recibir golpes también. Cuanto más sea un verdadero hombre del siglo XX, más importante es, si usted desea verlo convertido en un cristiano, aceptar los golpes de las preguntas en el nombre de Jesucristo, y en nombre de la verdad. Por otro lado, manténgalo presionando, porque él también debe seguir respondiendo preguntas. A medida que tomemos tiempo para estudiar el mundo moderno en el que vivimos y, más particularmente, nuestra Biblia, llegaremos a saber más y más respuestas. Debemos habernos planteado la pregunta, “¿es el cristianismo verdadero?”. Debemos ser hombres de las Escrituras, para que podamos saber cuál es el contenido del sistema bíblico. Todos los días de nuestras vidas debemos estar estudiando las Escrituras para asegurarnos de que lo que estamos presentando realmente es la posición cristiana, y que la estamos presentando lo mejor posible en nuestros días. QUITANDO EL TECHO Pensemos en ello de una manera ligeramente diferente. Cada hombre ha construido un techo sobre su cabeza para protegerse en el punto de tensión: 127
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    El mundo realLa conclusión lógica el mundo externo de las presuposiciones y el hombre mismo no cristianas del hombre En el punto de tensión la persona no está en un lugar de consistencia en su sistema y el techo se construye como una protección contra los golpes del mundo real, tanto internos como externos. Es como los grandes refugios construidos en algunos pasos de montaña para proteger los vehículos de las avalanchas de roca y piedra que periódicamente caen por la montaña. La avalancha, en el caso de los no cristianos, es el mundo caído real y anormal que lo rodea. El cristiano, con amor y con verdaderas lágrimas, debe quitar el refugio y permitir que la verdad del mundo externo y de lo que el hombre es, lo golpeen. Cuando el techo se quita, cada hombre debe estar desnudo y herido ante la verdad de lo que es. La verdad que presentamos en primer lugar, no es una declaración dogmática de la verdad de las Escrituras, sino la verdad del mundo externo y la verdad de lo que el hombre mismo es. Esto es lo que le muestra su necesidad. Luego, las Escrituras le muestran la naturaleza de su perdición y la respuesta a ella. Estoy convencido que este es el verdadero orden para nuestra apologética en la segunda mitad del siglo XX para el hombre que vive bajo la línea de la desesperación. El mundo real La conclusión lógica el mundo externo de las presuposiciones y el hombre mismo no cristianas del hombre Es desagradable ser enterrado por una avalancha, pero debemos permitir que la persona sufra esta experiencia a fin de que pueda darse cuenta de que su sistema no tiene respuesta a las preguntas cruciales de la vida. Debe llegar a saber que su techo es una protección falsa contra la tormenta de lo que es, y entonces podemos hablarle de la tormenta del Juicio de Dios. Quitar el techo no es algún tipo de ejercicio opcional. Es estrictamente bíblico en su énfasis. En el pensamiento del hombre del siglo XX el concepto del Juicio y del infierno no tiene sentido, y por lo tanto, 128 comenzar a hablar aquí es murmurar en un lenguaje que no tiene contacto con él. El infierno, o cualquier otro concepto similar, es impensable para el hombre moderno porque le han lavado el cerebro para aceptar la creencia monolítica del naturalismo que lo rodea. Nosotros, los occidentales, no somos lavados del cerebro por nuestro Estado, sino que somos lavados del cerebro por nuestra cultura. Incluso los radicales modernos son radicales en un círculo muy limitado. Antes de que los hombres pasaran por debajo de la línea de la desesperación sabían, en su mayor parte, que eran culpables, pero rara vez se les ocurría que también estaban muertos. Por otra parte, el hombre moderno casi nunca se considera culpable, pero a menudo reconoce que está muerto. La Biblia dice que ambas cosas son verdaderas. El hombre en rebelión contra el Dios Santo que está ahí es culpable y ya está bajo la ira de Dios. Porque es culpable, está separado de su único y verdadero punto de referencia y por lo tanto también está muerto. La Biblia no dice que el hombre se perderá, sino que está perdido. El abismo en la enseñanza bíblica no llega con la muerte, sino con el punto de la conversión, cuando el individuo pasa de muerte a vida. Este es el punto de la antítesis personal, y, antes de eso, el hombre está realmente muerto. Por lo tanto, comenzamos a tratar con el hombre moderno predicando en el lugar donde pueda entender. A menudo entiende el punto horrible de la falta de sentido. A menudo reconoce la tensión entre el mundo real y la lógica de sus presuposiciones. A menudo aprecia el horror de estar muerto y aun así vivo. La Palabra de Dios es abrumadoramente clara en su enseñanza de que hay dos aspectos de la perdición, presente y futuro. Cuando acepto a Cristo como Salvador, paso de muerte a vida, y por lo tanto, antes de ese tiempo estoy claramente muerto. Por lo tanto, cuando el hombre moderno se siente muerto, está experimentando lo que la Palabra de Dios le dice que es. En sí mismo no podrá definir su estado muerto, pues no sabe qué es su estado muerto, y menos aún sabe la solución a él, pero está consciente de una cosa y es que está muerto. Nuestra tarea es decirle que la muerte actual que conoce es una muerte moral y no sólo una pérdida metafísica, y luego decirle la solución de Dios. Pero empezamos con la perdición actual con la que él lucha. Esto no es añadir al Evangelio, es aplicar en la práctica las profundidades de la verdad de la Palabra de Dios, que el hombre en rebelión está muerto y sin propósito. Esto es lo que queremos decir con quitar el techo. Pero no podemos pensar que esto sea fácil. Lo más difícil de todo es que cuando hemos expuesto al hombre moderno a su tensión, él todavía puede no estar dispuesto a la verdadera solución. En consecuencia, puede parecer que lo dejamos en un estado peor de lo que estaba antes. Pero esto es lo mismo que en el evangelismo del pasado. 129
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    Cada vez queel evangelista predicaba la realidad del infierno, los hombres que no creían eran más miserables después de escuchar su predicación que si nunca lo hubieran oído. Estamos en la misma posición. Enfrentamos a los hombres con la realidad; quitamos su protección y su escape; permitimos que las avalanchas caigan y, si luego no se convierten en cristianos, en realidad están en un estado peor que antes de que les habláramos. 130 CAPÍTULO 3 Aplicando el Evangelio ¿CÓMO NOS ATREVEMOS A HACERLO? ¿Cómo nos atrevemos a tratar con los hombres de esta manera? Sólo por una razón: porque el cristianismo es la verdad. Si no estamos funcionando en el área de que éste es verdad absoluta, el evangelismo es cruel más allá de toda medida. Pero si éste es verdad, si es verdad que este hombre delante de mí está separado de Dios y perdido ahora y por la eternidad, entonces aunque en casos individuales los hombres no acepten a Cristo y se queden peor que al principio, sin embargo, usted debe tener el valor para hablar. Si hay una antítesis, hay una antítesis. Si existe lo que es la verdad verdadera, existe lo que es el error. Si hay verdadera salvación cristiana (en contraste con el concepto de salvación en la nueva teología), hay perdición. Cuando empecé a acercarme a los individuos de esta manera, hace algunos años, mi esposa me dijo: “¿No tienes miedo de que alguien se suicide algún día?” Desde entonces hemos tenido una joven que trató de hacer esto; afortunadamente no murió y después hizo una profesión de fe. Pero incluso si ella hubiera tenido éxito; después de caminar en las montañas y llorar ante Dios, yo empezaría de la misma manera con la siguiente persona que venga. No podemos hacer esto hasta que hayamos enfrentado personalmente la pregunta de si el sistema judeo-cristiano es verdadero en la forma en que hemos estado hablando de la verdad. Cuando estamos seguros de esto por nosotros mismos, entonces, si amamos a los hombres, tendremos el valor de quitar el techo de la vida de otras personas y exponerlas al colapso de sus defensas. Nosotros mismos, al enfrentarnos a estas personas, debemos tener la integridad para seguir viviendo abiertos a las preguntas: ¿Existe Dios? ¿Es verdad el contenido del sistema judeo- cristiano? Cuanto más comprensivos seamos cuando quitemos el techo, peor se sentirá el hombre si rechaza la respuesta cristiana. En un mundo caído, debemos estar dispuestos a afrontar el hecho de que, por amorosa que sea la predicación del Evangelio, si un hombre lo rechaza, será miserable. Hay oscuridad ahí. Creo que una de las razones por las que puedo hablar con 131
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    este tipo depersona del siglo XX es porque entiendo algo de cuán oscuro puede ser. Los hombres deben saber con integridad que nos hemos enfrentado a la realidad del camino oscuro que están pisando. Una vez en la Universidad de Cambridge, un estudiante de posgrado me dijo, frente a un grupo que se había reunido en su habitación, “Sr. Schaeffer, le oí hablar el año pasado. Desde entonces he estado preparando un documento y le preguntaría si me dejaría leerlo para usted. Me atrevo a leerlo porque creo que usted entiende. Señor, estoy horrorizado por una gran oscuridad”. No hay romanticismo a medida que uno busca mover a un hombre en la dirección de la honestidad. Sobre la base de su sistema usted lo está empujando cada vez más hacia lo que no sólo está totalmente en contra de Dios, sino también contra sí mismo. Lo está sacando del universo real, y por supuesto duele, por supuesto que hay oscuridad en el lugar donde un hombre, a fin de ser coherente con sus presuposiciones no cristianas, debe negar lo que hay en esta vida así como en la siguiente. A menudo es necesario tomar mucho más tiempo para presionarlo hacia la conclusión lógica de su posición de lo que tardará en darle la respuesta. Lutero habló de la Ley y del Evangelio; y, en primer lugar, la Ley, la necesidad, siempre debe ser suficientemente clara. Entonces uno puede darle la respuesta cristiana porque él sabe su necesidad de algo; y uno puede decirle lo que su estado muerto realmente es, y la solución en la estructura total de la verdad. Pero si no tomamos el tiempo suficiente para quitar el techo, el hombre del siglo XX no comprenderá lo que estamos tratando de comunicar, ya sea lo que causa su muerte, o la solución. Nunca debemos olvidar que la primera parte del Evangelio no es “aceptar a Cristo como Salvador”, sino que “Dios está ahí”. Sólo entonces estamos listos para escuchar la solución de Dios para el dilema moral del hombre en la obra sustitutoria de Cristo en la historia. Cuando hemos llegado a este punto con un hombre, descubrimos que, por más complicado que el hombre moderno esté bajo la línea de la desesperación, por más sofisticado, culto o lleno de conocimiento, cuando ve su necesidad, las Buenas Noticias son las mismas que siempre han sido. Lo maravilloso es que en este punto no sólo se pueden dar las mismas ideas, sino incluso se pueden usar las mismas palabras para todos los hombres. Puedo recordar un momento hace unos años cuando dos personas profesaron creer en Cristo en el mismo día. Uno era un médico muy inteligente, el otro un campesino suizo muy sencillo. En las conversaciones previas que tuve con ellos, el campesino habría comprendido muy poco de mis conversaciones con el médico, pero en aquel día, cuando ambos habían llegado a comprender su necesidad, cuando hablaba primero con uno y 132 luego con el otro, pude usar no sólo las mismas ideas, sino exactamente las mismas palabras al decirle a cada uno la respuesta a la necesidad. No hay punto de complicación una vez que el hombre inteligente o sencillo entiende su necesidad; las mismas ideas e incluso las mismas palabras son todo lo que ahora se necesita. El problema al que nos enfrentamos al acercarnos al hombre moderno no es cómo debemos cambiar la enseñanza cristiana para hacerla más apetecible, porque hacer eso significaría desperdiciar cualquier posibilidad de dar la respuesta verdadera al hombre en desesperación; sino que sólo es un problema de cómo podemos comunicar el Evangelio para que sea comprendido. LA FE EN EL SENTIDO BÍBLICO En primer lugar, la fe cristiana gira en torno a la realidad de la existencia de Dios, Su estar ahí1 . También gira en torno a una aceptación del hecho de que el dilema del hombre es moral y no metafísico. Cada persona debe enfrentar estas dos cosas en su propio nivel como un asunto de verdad. Cuando el carcelero de Filipos preguntó a Pablo y a Silas: “¿Qué debo hacer para ser salvo?”, el pasaje que sigue es: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo, tú y tu casa. Y le hablaron la palabra del Señor a él y a todos los que estaban en su casa”2 . Lo que Pablo y Silas dijeron en respuesta a la pregunta no fue hablado en el vacío. Debido al terremoto y a la forma notable en que Pablo y Silas se comportaron en la cárcel, el carcelero tuvo razón para ser consciente de la existencia de un Dios personal, uno que actúa en la historia, responde a las oraciones y da a los hombres realidad en sus vidas. Pero esto no fue todo. La ciudad entera había estado en un alboroto por todo lo que Pablo y Silas habían estado diciendo y haciendo antes de que fueran encarcelados. Finalmente, parecería, por la exactitud de la pregunta del carcelero y por lo que sabemos de la costumbre constante de Pablo, que el carcelero ya había escuchado el mensaje cristiano de Pablo mismo. Después de haberlos llevado a su casa, leemos que Pablo y Silas hablaron a él y a su casa más de las cosas del Señor. Sólo después de esto, que no tenemos motivos para pensar que fue sólo una conversación de unos minutos, todos creyeron. La verdadera fe cristiana descansa en el contenido. No es una cosa vaga que toma el lugar de un entendimiento verdadero, ni es la fuerza de la fe lo que es de valor. La verdadera base de la fe no es la fe misma, sino la obra que Cristo terminó en la cruz. 133
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    Mi creer noes la base para ser salvo; la base es la obra de Cristo. La fe cristiana se exterioriza en una persona objetiva: “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo”. Una vez que conocemos la verdad de la existencia de Dios, y sabemos que tenemos una culpa moral verdadera ante un Dios Santo, entonces deberíamos estar contentos de saber la solución a nuestro dilema. La solución está del lado de Dios, no del nuestro. Ahora el contenido de las promesas proposicionales de Dios comienza a ser maravilloso para nosotros. Pablo y Silas hicieron tal promesa proposicional al carcelero, y en la Biblia Dios da tales promesas proposicionales de manera más general. Por ejemplo, Juan 3:36 dice: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él”. Aquí hay una fuerte antítesis. La segunda parte del versículo habla de la perdición presente y futura del hombre, la primera parte del versículo da la solución de Dios. El llamado a la creencia cristiana descansa en las promesas proposicionales de Dios. Debemos considerar si estas cosas son verdaderas, pero entonces nos enfrentamos con una elección, o le creemos, o llamamos a Dios un mentiroso y nos alejamos, no dispuestos a inclinarnos ante Él. A medida que un hombre se enfrenta a las promesas de Dios, la fe cristiana significa inclinarse dos veces: En primer lugar, necesita inclinarse en el ámbito del Ser (metafísicamente), esto es reconocer que es una criatura ante el Creador personal infinito que está ahí. En segundo lugar, tiene que inclinarse en el ámbito de la moral, es decir, reconocer que ha pecado y, por tanto, tiene una culpa moral verdadera ante el Dios que está ahí. Si tiene una culpa moral verdadera ante un Dios infinito, tiene el problema de que él, como finito, no tiene forma de eliminar tal culpa. Así, lo que necesita es una solución no humanista. Ahora él se enfrenta a la promesa proposicional de Dios, “Cree en el Señor Jesucristo, y serás salvo”. Lo que resta es el significado de “creer en el Señor Jesucristo”. ¿Qué significa creer en, ponerse en, Cristo? Yo sugeriría que hay cuatro aspectos cruciales a considerar. Se podrían considerar más detalles, pero estos son cruciales. No son consignas que se repitan de memoria y no tienen que ser dichas en estas palabras, sino que el individuo debe haber llegado a una conclusión y afirmación positiva acerca de ellas, si quiere creer en el sentido bíblico: 1. ¿Crees que Dios existe y que es un Dios personal, y que Jesucristo es Dios, recordando que no estamos hablando de la palabra o idea dios, sino del Dios personal infinito que está ahí? 134 2. ¿Reconoces que eres culpable ante la presencia de este Dios, recordando que no estamos hablando de sentimientos de culpa sino de verdadera culpa moral? 3. ¿Crees que Jesucristo murió en el espacio y el tiempo en la historia en la cruz, y que cuando murió su trabajo sustitutorio de llevar el castigo de Dios contra el pecado fue plenamente realizado y completo? 4. Sobre la base de las promesas de Dios en su comunicación escrita para nosotros, la Biblia, ¿usted ha confiado en este Cristo como su Salvador personal, no confiando en algo que usted mismo ha hecho o hará? Pero tenga en cuenta que la promesa de Dios: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna”, descansa sobre: Dios está ahí; Cristo es la segunda persona de la Trinidad cuya muerte, por tanto, tiene un valor infinito; no venir presuntuosamente pensando que puedo salvarme a mí mismo, sino que me pongo en la obra terminada de Cristo y las promesas escritas de Dios. Mi fe es simplemente las manos vacías por medio de las cuales acepto el regalo gratuito de Dios. En la obra de Juan Bunyan, El Progreso del Peregrino, Esperanza lo dice de esta manera: “Él (Fiel) me ofrece ir a él y ver. Entonces dije que era presunción. Dijo: no, porque fui invitado a venir3 . Entonces me dio un libro acerca de Jesús, para animarme a venir más libremente; y dijo acerca de ese libro, que cada jota y tilde del mismo estaba más firme que el cielo y la tierra... Entonces le pregunté cómo debía hacerle mi súplica; y él dijo: ve, y lo encontrarás en un trono, donde se sienta todo el año para dar remisión y perdón a los que vienen. Le dije que no sabía qué decir cuando viniera; y él me dijo que dijera a este efecto: Dios se misericordioso conmigo pecador, y hazme conocer y creer en Jesucristo; Porque yo veo que si su justicia no hubiese sido, o no tuviera fe en esa justicia, seré arrojado por completo. Señor, he oído que tú eres un Dios misericordioso, y has ordenado que tu Hijo Jesucristo sea el Salvador del mundo; y además, que estás dispuesto a otorgarlo a un pobre pecador como yo, y en realidad soy un pecador. Señor, toma esta oportunidad y magnifica tu gracia en la salvación de mi alma por medio de tu Hijo Jesucristo”. Bunyan dice que Esperanza no entendió inmediatamente, pero pronto lo hizo y dijo: “De todo lo que he reunido tengo que buscar la justicia en su persona, y para la satisfacción de mis pecados con su sangre, qué lo que hizo en obediencia a la ley de su Padre, y sometiéndose a la pena de ella, no fue para sí mismo, sino para él que lo acepte para su salvación, y ser agradecido”4 . 135
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    Esto es loque significa “creer en el Señor Jesucristo”. Si un hombre ha creído de esta manera tiene la promesa de Dios que él es un cristiano5 . Por supuesto, convertirse en cristiano es sólo el comienzo, pero pensaremos más en eso en la última sección de este libro. Después de que una persona se ha convertido en cristiana, cuatro cosas le ayudarán: 1. Un estudio regular de la Biblia, que es la comunicación de Dios para nosotros. 2. Oración regular. Ahora que nuestra culpa ha sido removida, no hay barrera entre nosotros y Dios y somos capaces de hablar libremente con Él. Hay dos tipos de oración que tendremos que practicar: momentos especiales de oración, y el constante mirar al Señor a medida que avanzamos en nuestras tareas diarias. 3. Hablar con otros acerca del Dios que existe y su solución al dilema del hombre. 4. Asistencia regular a una iglesia donde se crea en la Biblia. Esto no significa cualquier iglesia, sino una que sea fiel al contenido de la Biblia. 136 SECCIÓN V El Pre-Evangelismo no es una Opción Fácil
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    CAPÍTULO 1 Encomendando laFe Cristiana a Nuestra Generación LA DEFENSA DE LA FE Hay dos propósitos de la apologética cristiana. El primero es la defensa. El segundo es comunicar el cristianismo de una manera que cualquier generación pueda entender. La defensa es adecuada y necesaria porque en todas las épocas el cristianismo histórico estará bajo ataque. La defensa no significa estar a la defensiva. Uno no debe sentirse avergonzado por el uso de la palabra defensa. Los proponentes de cualquier posición que estén vivos en su propia generación deben dar una respuesta suficiente para ella cuando se planteen preguntas sobre la misma. Por lo tanto, la palabra defensa no se usa aquí en sentido negativo, porque en cualquier conversación, en cualquier comunicación que sea realmente un diálogo, deben darse respuestas a las objeciones planteadas. Estas respuestas son necesarias en primer lugar para mí como cristiano, si voy a mantener mi integridad intelectual, y si quiero mantener unida mi vida personal, devocional e intelectual. En segundo lugar, estas respuestas son necesarias para el bien de aquellos por quienes tengo una responsabilidad. No es razonable esperar que la gente de la siguiente generación en cualquier época continúe en la posición cristiana histórica, a menos que se les ayude a ver en dónde son falaces los argumentos y connotaciones presentados contra el cristianismo y contra ellos por su generación. Debemos preparar a los jóvenes cristianos para que se enfrenten a la cultura monolítica del siglo XX enseñándoles cuál es el ataque particular en nuestra generación, en contraste con los ataques de generaciones anteriores. En todas partes que voy, tanto en Estados Unidos como en otros países, los hijos de los cristianos están perdiendo el cristianismo histórico. Esto ocurre no sólo en pequeños grupos en pequeñas áreas geográficas, sino en todas partes. Lo están perdiendo porque los padres son incapaces de entender a sus hijos, y por lo tanto no pueden realmente ayudarlos en su momento de necesidad. 138 Esta falta de comprensión no es sólo de parte de los padres individuales, sino también a menudo de iglesias, colegios cristianos y misiones cristianas. Algunas universidades cristianas (y no estoy hablando de universidades “liberales”) pierden a muchos de sus estudiantes del diez por ciento más sobresaliente antes de que se gradúen. Hemos dejado a la siguiente generación desnuda ante el pensamiento del siglo XX por el que está rodeada. Así pues, la defensa, para mí y para aquellos de quienes soy responsable, debe ser una defensa consciente. No podemos asumir que, porque somos cristianos, en el pleno sentido bíblico y habitados por el Espíritu Santo, automáticamente estaremos libres de la influencia de lo que nos rodea. El Espíritu Santo puede hacer lo que Él quiere, pero la Biblia no separa Su obra del conocimiento; ni la obra del Espíritu Santo quita nuestra responsabilidad como padres, pastores, evangelistas, misioneros o maestros. LA COMUNICACIÓN DE LA FE Dicho esto, sin embargo, la apologética cristiana nunca debe detenerse en guardarse de los ataques. Tenemos la responsabilidad de comunicar el Evangelio a nuestra generación. La apologética cristiana no es como vivir en un castillo con el puente levadizo arriba y ocasionalmente arrojar una piedra por encima de los muros. No se debe basar en una mentalidad de ciudadela, sentado dentro y diciendo: “Aquí no me puedes alcanzar”. Si el cristiano adopta esta actitud, ya sea en la teoría o en la práctica, cesará su contacto con los que han aceptado el pensamiento del siglo XX. La apologética no debe ser meramente una materia académica, un nuevo tipo de escolasticismo. Debe ser pensada y practicada agresivamente en un contacto vivo con la generación actual. Por lo tanto, el cristiano no debería interesarse sólo en presentar un sistema bien equilibrado por sí solo, como en algún sistema metafísico griego, sino en algo que tiene contacto constante con la realidad, la realidad de las preguntas que son planteadas por su propia generación. Nadie puede llegar a ser cristiano a menos que entienda lo que el cristianismo está diciendo. Muchos pastores, misioneros y maestros cristianos parecen estar indefensos mientras tratan de hablar con la gente educada y la masa de personas que los rodea. No parecen enfrentarse al hecho de que es nuestra tarea hablar a nuestra generación; el pasado se ha ido, y el futuro todavía no está aquí. Así que el lado positivo de la apologética es la comunicación del Evangelio a la generación actual en términos que puedan entender. 139
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    En primer lugar,es importante recordar que no podemos separar la verdadera apologética de la obra del Espíritu Santo, ni de una relación viva en oración con el Señor por parte del cristiano. Eventualmente debemos entender que la batalla no es sólo contra carne y sangre. Sin embargo, el énfasis bíblico que el conocimiento es necesario antes de la salvación nos influirá en la consecución de ese conocimiento que es necesario para comunicar el Evangelio. El cristianismo histórico nunca se ha separado del conocimiento. Insiste en que toda la verdad es una, y debemos vivir y enseñarla aunque el pensamiento y la teología del siglo XX la nieguen. La invitación a actuar sólo se produce después de haber recibido una base adecuada de conocimientos. Esto coincide con la razón que Juan dio para escribir su evangelio: “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre”1 . La palabra “señal” está relacionada con los acontecimientos históricos de la vida, muerte y resurrección de Cristo como se presentan en este evangelio. En el lenguaje del siglo XX podríamos traducir “señal” como “prueba en el espacio y el tiempo”: “Hizo además Jesús muchas otras pruebas en el espacio y el tiempo”. Obsérvese que estas pruebas en el espacio y el tiempo, que por su misma naturaleza son observables, fueron presentadas como si hubieran sido hechas en presencia de los discípulos que las observaban. Y no sólo eso, sino que han sido escritas en forma verbalizada. Esto significa, por supuesto, que estas pruebas en el espacio y el tiempo pueden ser consideradas sobre la base del uso normal del lenguaje como se establece en las gramáticas y los léxicos. El orden en estos versículos es importante. En primer lugar, estas son pruebas en el espacio y el tiempo en forma escrita, y por lo tanto capaces de una consideración cuidadosa. En segundo lugar, estas pruebas son de tal naturaleza que dan evidencia buena y suficiente de que Cristo es el Mesías profetizado en el Antiguo Testamento y también que Él es el Hijo de Dios. De modo que, en tercer lugar, no se nos pide que creamos hasta que nos hayamos enfrentado a la cuestión de si esto es cierto sobre la base de la evidencia espacio temporal. En el prólogo del evangelio de Lucas se establece el mismo tipo de fundamento de conocimiento verdadero2 : “Puesto que ya muchos han tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas” (Hay cosas que han sucedido en la historia, en el espacio y el tiempo ante ‘nosotros’), “tal como nos lo enseñaron los que desde el 140 principio lo vieron con sus ojos” (Esta historia está abierta a verificación por testigos oculares), “y fueron ministros de la palabra, me ha parecido también a mí, después de haber investigado con diligencia todas las cosas desde su origen, escribírtelas por orden, oh excelentísimo Teófilo” (lo que está abierto a la verificación también puede ser comunicado verbalmente por escrito), “para que conozcas bien la verdad de las cosas (o palabras) en las cuales has sido instruido”. No hay ningún salto en la oscuridad, porque es posible “conocer la verdad”. Sólo cuando hemos comprendido esta introducción estamos listos para el resto del evangelio de Lucas, comenzando en el versículo siguiente: “Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote...”. Sabemos por el prólogo que Lucas está tratando con un marco de verdad histórica, y debemos colocar a Herodes, a Zacarías y a Cristo dentro de este marco de espacio y tiempo. El conocimiento precede a la fe. Esto es crucial para entender la Biblia. Decir, como debe un cristiano, que sólo la fe que cree en Dios sobre la base del conocimiento es fe verdadera, es decir algo que causa una explosión en el mundo del siglo XX. 141
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    CAPÍTULO 2 La Importanciade la Verdad Hace algún tiempo estuve hablando en la Universidad de Oxford a un grupo de estudiantes de teología sobre el tema de la comunicación del Evangelio a aquellas personas que están particularmente dominadas por el consenso del pensamiento del siglo XX. Cuando terminé de hablar, un estudiante de postgrado canadiense se puso de pie y dijo: “Señor, si le entendemos bien, está diciendo que el pre-evangelismo debe venir antes del evangelismo. Si esto es así, entonces hemos cometido un error en Oxford. La razón por la que no hemos estado alcanzando a muchas de estas personas es porque no hemos tomado el tiempo suficiente con el pre- evangelismo”. Dije que estaba totalmente de acuerdo. LA VERDAD ESTÁ ANTES DE LA CONVERSIÓN Antes de que un hombre esté listo para ser cristiano, debe tener una comprensión adecuada de la verdad, sea que haya analizado completamente su concepto de verdad o no. Todas las personas, se den cuenta de ello o no, funcionan en el marco de algún concepto de verdad. Nuestro concepto de verdad afectará radicalmente nuestra comprensión de lo que significa ser cristiano. En este punto, no estamos preocupados por el contenido de la verdad, sino por el concepto de verdad, lo que es la verdad. Algunos que se consideran verdaderos cristianos han sido infiltrados por las formas de pensamiento del siglo XX. En referencia a la conversión, en un sentido cristiano, la verdad debe estar en primer lugar. La frase “aceptar a Cristo como Salvador” puede significar cualquier cosa. No estamos diciendo lo que estamos tratando de decir, a menos que dejemos completamente claro que estamos hablando de una verdad objetiva, cuando decimos que el cristianismo es verdadero y por lo tanto que “aceptar a Cristo como Salvador” no es sólo alguna forma de salto en el “piso de arriba”. VERDAD Y ESPIRITUALIDAD Así como este asunto de la verdad objetiva necesita ser enfatizado antes de que podamos hacer un evangelismo eficaz, lo mismo debe considerarse antes de que podamos hablar de la verdadera espiritualidad. 142 Desde el punto de vista bíblico, la espiritualidad no está fragmentada y, por lo tanto, debe contrastarse con los conceptos modernos de espiritualidad, tanto en Occidente como en Oriente, y, desafortunadamente, con algunos conceptos evangélicos. No está fragmentada porque concierne al hombre integral en su vida total momento a momento. En contra de esta verdadera visión bíblica, algunos evangélicos han sido platónicos en el sentido de que han puesto demasiado énfasis en el alma en contraste con el hombre completo incluyendo el cuerpo y el intelecto. Es muy importante darse cuenta, en contra de los conceptos modernos de experiencia espiritual, que la experiencia basada en la Biblia descansa firmemente en la verdad. No es sólo una experiencia emocional, ni es sin contenido. Podemos pensar que la verdadera espiritualidad tiene tres partes. El comienzo indispensable es considerar quién (o qué) “está ahí”, y cómo puedo tener una relación con él (o eso). Ese algo debe ser comprendido y definido. No puedes tener una relación personal con algo desconocido. Entonces, habiendo entendido quién es con quien debo tener una relación personal y cómo puedo tenerla, viene el verdadero paso de entrar en esa relación. La Biblia llama a esto “nacer de nuevo”, y este es un paso que una persona sólo puede tomar como un individuo. No podemos nacer de nuevo en grupos, solo uno a la vez. Pero decir que se trata de una cuestión individual no es lo mismo que decir que es individualista. Las palabras pueden sonar parecidas pero son completamente diferentes. Esto da la base para todo un concepto sociológico y cultural. La verdadera espiritualidad no puede ser abstraída de la verdad en un extremo, ni del hombre completo y toda la cultura en el otro. Si hay una verdadera espiritualidad, debe abarcar todo. La Biblia insiste en que la verdad es una, y es casi el único sistema sobreviviente en nuestra generación que lo hace. Para evitar la confusión, consideremos lo que no implica este énfasis en la unidad de la verdad. En primer lugar, desde el punto de vista bíblico, la verdad no está en última instancia relacionada con la ortodoxia. La ortodoxia es importante y me conocen como un hombre que es un teólogo ortodoxo convencido. Pero la verdad no está en última instancia relacionada con la ortodoxia. En segundo lugar, la verdad tampoco está relacionada con los credos. Yo también creo que debemos defender los credos cristianos históricos, pero debemos darnos cuenta de que, mientras que los credos son importantes, la verdad no está finalmente relacionada con ellos. La verdad está relacionada con algo que respalda tanto a la ortodoxia como a los credos. 143
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    En tercer lugar,la verdad no está relacionada en última instancia ni con las Escrituras. Déjeme explicar. Aunque creo firmemente lo que la Iglesia Primitiva y los Reformadores enseñaron acerca de la naturaleza de las Escrituras, y aunque quisiera enfatizar que lo que tienen que decir acerca de las Escrituras es crucialmente importante, una vez más, la verdad finalmente está relacionada con algo detrás de las Escrituras. Las Escrituras son importantes, no porque estén impresas en cierto modo ni encuadernadas en cierto tipo de piel, ni porque hayan ayudado a mucha gente. Esta no es la razón básica para que las Escrituras sean abrumadoramente importantes. La Biblia, los credos históricos y la ortodoxia son importantes porque Dios está ahí, y, finalmente, esa es la única razón por la que tienen su importancia. La fuerza de esto me hizo más clara hace varios años cuando un joven arquitecto suizo-alemán estaba informando en uno de nuestros seminarios de Casa Farel en Suiza sobre los últimos ensayos de Max Planck. Señaló que Planck, hablando en términos de su disciplina, que era la física y no la religión, dijo que el hombre moderno ha tenido que cambiar el escenario varias veces en nuestra generación, y la pregunta que planteó fue: ¿cuál será el escenario final? Planck estaba diciendo que no sabemos cuál será el escenario final en la estructura material del universo. Como un cristiano, y como uno que habla al mundo del siglo XX, esta idea de un escenario final comenzó a taladrar mi mente ¿Cuál es el escenario final de la verdad? La respuesta sólo puede ser la existencia de Dios y quien es Él. Por lo tanto, la verdad cristiana es aquella que está en relación con lo que existe y, en última instancia, con el Dios que existe. Y la verdadera espiritualidad consiste en estar en la relación correcta con el Dios que está ahí, primero en el acto de la justificación “una vez y para siempre”, en segundo lugar, estando en esa relación correcta como una realidad continua momento a momento. Este es el énfasis bíblico de la verdadera espiritualidad. Es una relación correcta continua, momento a momento, con el Dios que existe. EL DIOS DETRÁS DE LA VERDAD He escogido usar esta expresión “Dios está ahí” como equivalente a “Dios existe”, no porque desconozca las discusiones teológicas de hoy, ni porque haya conocido a alguien que, sosteniendo la verdad de la Biblia, crea en un universo de tres niveles; sino para enfrentar el problema de la nueva teología, que niega que Dios está ahí en el sentido bíblico histórico. Debemos tener el valor de decir que Dios está ahí, o, para usar una terminología diferente, el ambiente final de lo que está ahí es Dios mismo, el que ha creado todo lo demás. 144 Observemos cuidadosamente que, al decir que Dios está ahí, estamos diciendo que Dios existe, y no sólo hablamos de la palabra Dios, o la idea de Dios. Estamos hablando de la relación correcta con el Dios vivo que existe. Para entender los problemas de nuestra generación, debemos estar muy conscientes de esta distinción. La semántica (análisis lingüístico) constituye el corazón del estudio filosófico moderno en el mundo anglosajón. Aunque el cristiano no puede aceptar este estudio como una filosofía total, no hay ninguna razón por la que no debería estar contento por el concepto de que las palabras necesitan ser definidas antes de que puedan ser utilizadas en la comunicación. Como cristianos debemos entender que no hay una palabra tan sin sentido como la palabra “dios” hasta que se defina. Ninguna palabra ha sido usada para enseñar conceptos absolutamente opuestos tanto como la palabra “dios”. En consecuencia, no seamos confundidos. Hoy en día hay mucha “espiritualidad” que se relacionaría con la palabra dios o con la idea dios; pero esto no es de lo que estamos hablando. La verdad bíblica y la espiritualidad no están en relación con la palabra dios, o con la idea de dios. Es una relación con el único que está ahí, que es un concepto completamente diferente. Siguiendo con la discusión de quién o qué es Dios, surge la segunda pregunta fundamental de hoy: “¿Quién o qué soy yo?”. Para poder tener una relación significativa entre Dios y el hombre, debe darse una respuesta a ambas preguntas. La respuesta que demos aquí afectará profundamente nuestra idea de la forma de la relación entre Dios y el hombre. Si consideramos que esta relación es mecánica, determinista o, infinitamente más maravillosa, personal, se volverá nuestra respuesta a las preguntas “¿Quién es ese Dios que está ahí?” y “¿Quién soy yo?”. Hoy muchas personas sensibles están luchando realmente por sus vidas, haciendo la pregunta, “¿Cuál es el propósito del hombre?”. De hecho, el hombre moderno no ha encontrado una respuesta satisfactoria a esta pregunta, en cualquiera de sus campos de pensamiento. No importa mucho si se ha acercado a ella en las líneas del racionalismo desnudo o del salto a la oscuridad del misticismo secular y teológico moderno; el hombre del siglo XX ha fracasado en responder a esta pregunta. Cuando alguien me pregunta la respuesta cristiana a esta pregunta del propósito, la razón de la existencia del hombre, yo siempre lo llevaría al primer mandamiento de Cristo. De paso, notemos que no hay razón para pensar que el primer mandamiento: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”1 , sea simplemente un primer mandamiento pronunciado por Jesús. 145
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    Sabemos que noes así porque lo citó del último libro de Moisés, el libro de Deuteronomio. Pero podemos decir algo más. Seguramente es el primer mandamiento porque es el que expresa el propósito del Hombre e, individualmente, mi propósito. Pero no es suficiente citar esto por sí solo. Sin la respuesta dada por el cristianismo histórico de que Dios realmente está ahí, tal respuesta sólo puede ser otro cliché para el investigador honesto, sólo otra “respuesta religiosa” del siglo XX; y no podemos culparlo si deja de escuchar. Cuando escucho este primer mandamiento de amar al Dios que está ahí con todo lo que soy, éste conlleva un concepto total de vida y de verdad. Un hombre sólo puede amar a un Dios que existe y que es personal y de quien tiene conocimiento. Así que el hecho de que este Dios se ha comunicado es también de suprema importancia. Pero este mandamiento lleva algo más; me dice algo muy fundamental y emocionante sobre mí mismo. En realidad, hay algo de qué emocionarse si conocemos los dilemas de nuestra generación. Si usted pudiera estar conmigo en la orilla izquierda del Sena en París, o en las universidades de Europa; si pudiera ver a los hombres y mujeres, sobrios y sensibles que vienen a nuestro chalet haciendo estas preguntas con deseos reales, se daría cuenta de que hay algo electrizante en saber acerca de “uno mismo”. En lo que respecta a la mentalidad moderna, es absolutamente destructivo que se diga que no hay nada intrínsecamente absurdo en invitarme a amar al Dios que está ahí, y que Dios es de tal naturaleza y que yo soy de tal naturaleza como para hacer de esto una proposición válida. Aquellos que entienden lo que está involucrado no lo descartan como “algo que he oído desde que era pequeño”. Pensar en las implicaciones es totalmente emocionante. El Dios que está allí es de tal naturaleza que puede ser amado, y yo soy de tal naturaleza que puedo amar; y así este primer mandamiento, o propósito básico del hombre, es lo opuesto de una declaración sin sentido. Sé lo que es el Hombre, y sé quién soy. 146 SECCIÓN VI La Vida Personal y Corporativa en el Clima del Siglo XX
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    CAPÍTULO 1 Demostrando elCarácter de Dios LA SALVACIÓN NO TERMINA CON EL INDIVIDUO Hemos examinado la tensión que un no cristiano está destinado a sentir, la tensión entre el mundo real y la conclusión lógica de las presuposiciones no cristianas de un hombre. Si somos honestos, los cristianos también tienen una pregunta que enfrentar. A medida que las personas nos observan, individual y corporativamente, y escuchan nuestras presuposiciones, ¿qué ven con respecto a nuestra coherencia con nuestras presuposiciones? El hombre, ahora La conclusión lógica cristiano, y sus de nuestras presuposiciones presuposiciones cristianas En esta sección final trataré de abordar la cuestión de una realidad que es visible para un mundo que observa. Como cristianos, debemos considerar cuáles son las conclusiones lógicas de nuestras presuposiciones. Aquí estamos hablando de apologética, no de manera abstracta, no escolástica, ni como una materia enseñada en una escuela cristiana, sino como practicada en las batallas de nuestra generación. La apologética cristiana debe ser capaz de mostrar intelectualmente que el cristianismo habla de la verdad verdadera; pero también debe demostrar que no es sólo una teoría. Esto es necesario para la defensa del rebaño de Cristo, y también en el sentido positivo de alcanzar a los hombres que honestamente hacen preguntas. Lo observable, individual y corporativamente, también está incluido en la apologética cristiana. Esto siempre debería haber sido comprendido y considerado; pero es sumamente importante, en vista de las formas de pensamiento de nuestra generación, mostrar que el cristianismo no es sólo una mejor dialéctica. Nosotros, como evangélicos ortodoxos, a menudo hemos cometido el error de detenernos en la salvación individual. Históricamente la palabra cristiano ha significado dos cosas. Primero, la palabra cristiano define a un hombre que ha aceptado a Cristo como su Salvador. Esto es decididamente individual. Pero hay una segunda consideración también. Se trata de lo que fluye de la salvación individual. 148 Si bien es cierto que hay una salvación individual, y éste es el comienzo de la vida cristiana, sin embargo, a medida que examinamos la enseñanza acerca de la Iglesia y consideramos la fuerza de la Iglesia a través de los siglos, esa salvación individual debe mostrarse también en las relaciones corporativas. Cuando el hombre cayó, ocurrieron varias divisiones. La primera y más básica división es entre el hombre que se ha rebelado y Dios. Todas las otras divisiones fluyen de ésta. Estamos separados de Dios por nuestra culpa, una verdadera culpa moral. Por lo tanto, necesitamos ser justificados sobre la base de la obra sustitutoria terminada del Señor Jesucristo. Sin embargo, es bastante claro a partir de las Escrituras y de la observación general, que las separaciones no se detuvieron con la separación del hombre de Dios. En segundo lugar, el hombre está separado de sí mismo. Esto da lugar a los problemas psicológicos de la vida. En tercer lugar, el hombre está separado de los otros hombres, llevando a los problemas sociológicos de la vida. En cuarto lugar, el hombre está separado de la naturaleza. De acuerdo con la enseñanza de las Escrituras, la obra terminada del Señor Jesucristo está destinada finalmente para traer sanidad a cada una de estas divisiones: sanidad que será perfecta en todos los aspectos cuando Cristo vuelva en la historia en el futuro. En la justificación, hay una relación que ya es perfecta. Cuando el individuo acepta a Cristo como su Salvador, sobre la base de la obra terminada de Cristo, Dios como Juez declara que su culpa se ha ido inmediatamente y para siempre. Respecto a las demás separaciones, es evidente a partir de la enseñanza bíblica y de las luchas del pueblo de Dios a lo largo de los años de la Iglesia, que en esta vida la sangre de Cristo está destinada a traer una sanidad sustancial ahora. La salvación individual viene con justificación y la culpa se ha ido inmediatamente. Entonces viene un día futuro cuando mi cuerpo será resucitado de entre los muertos, y las otras separaciones serán completamente sanadas. Ahora, en la vida presente, cuando los hombres pueden observarnos, debe haber una sanidad sustancial de estas otras divisiones. Sustancial es la palabra correcta para usar porque lleva consigo dos ideas. En primer lugar, significa que aún no es perfecta. En segundo lugar, significa que habrá una realidad. LA CALIDAD VISIBLE El mundo tiene derecho a mirarnos y a juzgar. Jesús nos dice que al amarnos los unos a los otros, el mundo juzgará, no sólo si somos sus discípulos, sino si el Padre envió al Hijo1 . La apologética final, junto con la 149
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    defensa y presentación,lógica y racional, es lo que el mundo ve en el cristiano individual y en nuestras relaciones corporativas. El mandamiento de que debemos amarnos unos a otros seguramente significa algo mucho más enriquecedor que la simple relación organizacional. No es que debamos minimizar una relación organizacional adecuada, sino que uno puede mirar a los hombres unidos en un grupo organizado llamado iglesia y no ver nada de una sanidad sustancial en la división entre los hombres en la vida presente. Por otro lado, la enseñanza de Jesús y de la Iglesia del Nuevo Testamento pone de manifiesto que mientras haya “la Iglesia invisible”, la Iglesia no debe estar escondida en un lugar invisible, como si no importara lo que vean los hombres. Lo que estamos llamados a hacer, sobre la base de la obra terminada de Cristo en el poder del Espíritu por medio de la fe, es mostrar una sanidad sustancial, individual y luego corporativa, para que los hombres puedan verla. Aquí también hay una parte de la apologética: una presentación que dé al menos alguna demostración de que estas cosas no son teóricas ni una dialéctica nueva, sino reales; no perfectas, pero sustanciales. Si sólo hablamos y mostramos los efectos individuales del Evangelio, el mundo, psicológicamente condicionado como lo está hoy, los explicará. Lo que el mundo no podrá explicar es una demostración sustancial y corporativa de las conclusiones lógicas de las presuposiciones cristianas. No es cierto que el Nuevo Testamento presente un concepto individualista de la salvación. Individual, sí: debemos venir a ella uno a la vez; pero no es individualista solamente. Primero debe haber una realidad individual, y luego la corporativa. Ninguno será perfecto en esta vida, pero debe ser real. He descubierto que las personas endurecidas del siglo XX no esperan que los cristianos sean perfectos. No nos echan en cara cuando, individual o corporativamente, encuentran menos que la perfección en nosotros. No esperan perfección, pero sí esperan realidad; y tienen derecho a esperar la realidad, sobre la autoridad de Jesucristo. Debe haber comunión y comunidad entre el pueblo de Dios: no una comunidad falsa, que se configura como si la comunidad humana fuera un fin en sí mismo; sino que en la iglesia local, en una misión, en una escuela, donde quiera que esté, allí el verdadero compañerismo debe ser evidente como resultado de la salvación original e individual. Esta es la verdadera Iglesia del Señor Jesucristo, no una simple organización, sino un grupo de personas, individualmente hijos de Dios, reunidos por el Espíritu Santo para una tarea particular, ya sea en una situación local o en un área más amplia. La Iglesia del Señor Jesucristo debe ser un grupo de aquellos que son redimidos y reunidos sobre la base de la verdadera doctrina. 150 Pero posteriormente, juntos deben mostrar una “sanidad sociológica” sustancial de las brechas entre los hombres que han surgido a causa del pecado del hombre. La posición sociológica cristiana es que los problemas sociológicos que encontramos, independientemente de lo que puedan ser, son el resultado de la separación que ha llegado entre los hombres a causa del pecado. Ahora el mundo debe ser capaz de ver en la Iglesia las marcas que muestren que hay una sanidad sociológica sustancial posible en la generación actual. Nunca podemos esperar que el testimonio de una generación anterior sea suficiente para nuestro propio tiempo. Podemos señalar las maravillas de los logros del pasado, pero los hombres tienen derecho a decir: “Este es nuestro momento, esta es nuestra historia, ¿qué hay de hoy?” No es suficiente que la Iglesia se comprometa con el Estado en la sanidad de los males sociales, aunque a veces esto es importante. Pero cuando el mundo pueda volverse y vea a un grupo del pueblo de Dios que muestra una sanidad sustancial en el área de las relaciones humanas en su vida presente, entonces el mundo se dará cuenta. Cada grupo de cristianos es, por así decirlo, una planta piloto, demostrando que se puede hacer algo en la situación actual, si sólo comenzamos en el camino correcto. La vida corporativa en la Iglesia primitiva era muy fuerte en este punto. No era perfecta, pero era fuerte. El testimonio que nos ha llegado de una de las cosas que sacudió al Imperio Romano fue que al mirar a estos cristianos, un corte transversal del amplio espectro sociológico en el Imperio Romano desde esclavos hasta sus amos, e incluyendo algunos de la casa de César, los no cristianos se vieron obligados a decir, “he aquí cómo se aman”, no en un vacío, sino amándose unos a otros en el círculo de la verdad. REALISMO EN LA DEMOSTRACIÓN Debemos mirar al Hijo de Dios, momento a momento, por estas cosas; tales cosas no pueden hacerse con nuestra propia fuerza. Debemos permitirle que dé Su fruto a través de nosotros. Podemos proclamar la “ortodoxia” en la carne, y podemos comprometernos en la carne. Pero nuestro llamado es un llamado diferente: es mostrar a Dios y Su carácter, por Su gracia, en esta generación. Necesitamos mostrarlo como personal, como santo y como amor. Es posible ser ortodoxo en la carne y estar muerto, o amoroso o comprometido. Lo que no es posible en la carne es mostrar simultáneamente la justicia de Dios y el amor de Dios, esto sólo puede hacerse a través de la obra del Espíritu Santo. 151
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    Ya que algomenos que esto no es una representación de Dios, sino sólo una caricatura del Dios que existe. Demostrar el carácter de Dios debe ser existencial. Los existencialistas tienen razón en este lugar, aunque están equivocados cuando dicen que la historia no va a ninguna parte. En cuanto a la vida, estamos en el filo del tiempo. Lo que importará es nuestra relación con el Señor Jesús, individualmente y luego corporativamente, en este momento existencial. Lo que cuenta, a medida que los hombres nos miran individual y corporativamente, es si estamos mostrando a Dios y Su carácter ahora. La posición cristiana no es estática, sino que es viva. Cristo dice: “Sed, pues, vosotros perfectos, como vuestro Padre que está en los cielos es perfecto”2 . ¿Cómo podría un Dios perfecto decir: “sólo pequen un poco”? Esto sería imposible. El estándar es la propia perfección de Dios. Y sin embargo, la Palabra de Dios no nos deja con una noción romántica de que o debemos tener una perfección total en esta vida o que debemos destruir todo y no tener nada. Estoy firmemente convencido de que muchas cosas maravillosas han sido destruidas porque la gente ha tenido una idea preconcebida y romántica en sus mentes sobre lo que debe ser lo perfecto, no se conformaría con otra cosa y, por lo tanto, han destruido lo que podría haber sido. Cuán agradecidos deberíamos estar por el Apóstol Juan cuando dice: “Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre”3 . Hay una tremenda y maravillosa implicación en esa palabra tenemos. Juan, el apóstol amado, se coloca entre nosotros. Por un lado, debemos estar en contra de todos los estándares inferiores a la perfección. Los estándares no son arbitrarios, sino son los que el Dios Santo que existe nos ha dado en la Biblia, y debemos tomarlos con total seriedad. Cualquier cosa menos que la totalidad de estos estándares no servirá. El pecado no debe minimizarse tanto en la vida individual como en la vida corporativa. El antinomianismo en la teoría o en la práctica siempre es malo y destructivo. Sin embargo, por otro lado, debemos estar en contra de todos los conceptos románticos de la perfección en esta vida. La Biblia no nos promete la perfección en esta vida, excepto en el área de la justificación. No nos promete en esta vida la perfección moral, física, psicológica o sociológica. Debe haber victorias morales y crecimiento, pero eso es diferente de la perfección. Juan pudo decir “tenemos”. Pablo pudo señalar su propia falta de perfección4 . Puede haber sanidad física, pero eso no significa que el que ha sido sanado es entonces un espécimen físico perfecto. El día en que Lázaro fue resucitado de los muertos, pudo haber tenido dolor de cabeza y ciertamente un día murió de nuevo. 152 La gente puede ser ayudada psicológicamente de forma maravillosa, pero eso no significa que entonces serán personalidades totalmente integradas. La posición cristiana es entender que en este lado de la resurrección el llamado es a la perfección, y al mismo tiempo no romper y destruir lo que no podemos traer de nuevo a la vida, simplemente porque es menos que las perfecciones que construimos románticamente en nuestro pensamiento. Por ejemplo, cuántas mujeres he encontrado, y cuántos hombres, que se han abalanzado a un matrimonio perfectamente bueno hasta que estaba muerto, sólo porque tenían un concepto romántico de lo que el matrimonio debe o podría ser, ya sea física o emocionalmente. LA PERSONALIDAD ES CENTRAL Hemos estado hablando de lo que es de vital importancia en cuanto a las conclusiones lógicas de las presuposiciones cristianas. Hasta ahora hemos hablado de lo corporativo y lo sustancial. Ahora vamos a añadir la tercera palabra: lo personal. El sistema cristiano es consistente como ningún otro sistema que haya existido jamás. Es hermoso más allá de las palabras, porque tiene esa cualidad que ningún otro sistema tiene por completo, empiezas desde el principio, y puedes ir hasta el final. Es tan simple como eso. Y cada parte y porción del sistema se puede relacionar de nuevo con el principio. Para entender correctamente lo que usted discuta, sólo tiene que volver al principio y todo estará en su lugar. El principio es simplemente que Dios existe y que Él es el Dios personal infinito. Nuestra generación anhela la realidad de la personalidad pero no la encuentra. Pero el cristianismo dice que la personalidad es válida porque la personalidad no sólo ha aparecido en el universo, sino que está arraigada en el Dios personal que siempre ha sido. Con demasiada frecuencia, cuando estamos hablando con el mundo perdido, no comenzamos con el principio y por lo tanto el mundo deja de escuchar. Sin este énfasis en la personalidad no podemos esperar que los hombres realmente escuchen, porque sin esto el concepto de salvación está suspendido en el vacío. Si comprendemos esto, entenderemos el significado de la vida. El significado de la vida no termina con la justificación, sino que ésta es visible en la realidad de que cuando aceptamos a Cristo como nuestro Salvador en el verdadero sentido bíblico, nuestra relación personal con el Dios personal es restaurada. En cada lugar del cristianismo nos encontramos cara a cara con la maravilla de la personalidad, lo opuesto al dilema y al dolor del hombre moderno que no encuentra sentido en la 153
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    personalidad. Considere laspalabras de Pablo: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión (en francés la palabra es comunicación) del Espíritu Santo sea con todos vosotros”5 . Somos llevados hacia lo personal. En primer lugar está la relación personal con Dios mismo, ésta es la más maravillosa, y no es sólo en el cielo sino que es sustancialmente real en la práctica ahora. Cuando comprendemos que nuestro llamado no sólo es verdadero sino hermoso, debe ser emocionante. Es difícil entender cómo un cristiano ortodoxo, evangélico, creyente en la Biblia puede dejar de sentirse emocionado. Las respuestas en el ámbito del intelecto deberían emocionarnos abrumadoramente. Pero mucho más que esto, somos vueltos a una relación personal con el Dios que está ahí. Si somos cristianos y no estamos emocionados debemos regresar y ver lo que está mal. Estamos rodeados por una generación que se encuentra “sin nadie en casa” en el universo. Si algo caracteriza a nuestra generación es esto. En contraste con esto, como cristiano sé quién soy; y conozco al Dios personal que está ahí. Hablo y Él me escucha. No estoy rodeado por mera masa, ni sólo por partículas de energía, sino que Él está ahí. Y si he aceptado a Cristo como mi Salvador, entonces, aunque no sea perfecta en esta vida, momento a momento, sobre la base de la obra terminada de Cristo, esta relación de persona a persona con el Dios que está ahí puede tener realidad para mí. 154 CAPÍTULO 2 Lo Legal, pero no sólo lo Legal Hoy en día la mayoría de los no cristianos excluyen cualquier noción real de la Ley. Ellos hacen esto porque no tienen un absoluto en ninguna parte del universo, y sin ningún absoluto realmente no se puede tener ninguna moral como moral. Para ellos, todo es relativo; no tienen un verdadero círculo de la Ley. Para ellos no hay círculo dentro del cual esté lo correcto, en contraste con lo que está fuera del círculo y por lo tanto malo. Para el cristiano esto no es así. Dios existe y tiene un carácter; Hay cosas que están fuera de los mandamientos que Él nos ha dado como la expresión de Su carácter. Por ejemplo, existe un círculo legal apropiado con respecto a la Iglesia visible. La Iglesia visible debe ser una Iglesia verdadera. No será una Iglesia perfecta, pero debe ser verdadera. Y el matrimonio es el círculo apropiado para las relaciones sexuales. La nueva moralidad, siguiendo la nueva teología y carente de la epistemología cristiana, las Escrituras cristianas y el Dios cristiano, no puede encontrar un verdadero círculo legal y por lo tanto no encuentra manera de establecer límites. La falla de la ortodoxia es que, aunque tiene un círculo legal, a menudo tiende a actuar como si simplemente bastara con estar dentro del círculo. Debemos estar agradecidos por el círculo legal, un absoluto verdadero, algo que podemos conocer y dentro del cual podemos funcionar, porque significa que no tenemos que actuar en el supuesto de que podemos sopesar todos los resultados de nuestras acciones hasta el infinito, cuando, siendo finitos, no podemos ver los resultados de nuestras acciones más de uno o dos pasos adelante. Tener que actuar como un dios finito es doloroso. Pero lo que es una tragedia es pensar que porque estamos en el círculo legal apropiado todo está terminado y hecho, como si el matrimonio, la Iglesia y otras relaciones humanas fueran estáticos y que sólo el círculo legal es importante. Incluso en la justificación muchos cristianos que son perfectamente ortodoxos en la doctrina miran atrás hacia su justificación como si fuera el fin de todo, al menos hasta que la muerte venga. No es así. El nacimiento es esencial para la vida, pero el padre no se alegra sólo por el nacimiento de su hijo. Está agradecido por el niño vivo que crece. 155
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    ¿Quién ha vistoa una pareja de jóvenes se comprometió simplemente porque querían disfrutar de la ceremonia matrimonial? Lo que quieren hacer es vivir juntos. Así es al convertirse en un cristiano. De una manera puede decir que el nuevo nacimiento es todo; de otra puede decir que realmente es muy poco. Es todo, porque es indispensable para comenzar, pero es poco en comparación con la relación existencial viva. El círculo legal de la justificación no termina de manera estática; me abre a una comunicación viva de persona a persona, con el Dios que existe. En el matrimonio, en la Iglesia y en otras relaciones humanas se aplica lo mismo, la relación legal apropiada debe estar allí, pero si es estática se convierte en un monumento polvoriento. Ya no es hermosa. Se convierte en una flor que muere bajo un cristal. Sólo puede ser hermosa si dentro del círculo legal apropiado tenemos una relación personal que habla del Dios personal que está ahí. Este es nuestro llamamiento, no sólo para mostrar algo sustancialmente real para un mundo que observa, sino como un gozo para el cristiano mismo. Estoy llamado para amar a Dios con todo mi corazón, mi alma y mi mente, y estoy llamado para amar a mi prójimo como a mí mismo: a cada hombre en el círculo apropiado y en la relación apropiada. Si decimos que la personalidad no es una intrusión en el universo, sino central, el mundo tiene el derecho de ver a los cristianos tanto individual como corporativamente viviendo a un nivel personal. Los hombres deben ver que tomamos la personalidad lo suficientemente en serio, por la gracia de Dios, para actuar sobre ella. Debe haber una indicación observable de esto en medio de la vida diaria en este mundo anormal presente, o hemos negado la presuposición cristiana central. LAS PERSONAS HUMANAS EN NUESTRA CULTURA Cuando usamos la frase, “es sólo humano”, generalmente estamos refiriéndonos a algo pecaminoso. En este sentido, el cristiano debe sentir un llamado a no ser “humano”; pero en un sentido más profundo, el cristiano está llamado a mostrar las características de la verdadera humanidad, porque ser hombre no es intrínsecamente ser un hombre pecador, sino ser aquello que se remonta a antes de la caída, al hombre hecho a imagen de Dios. Por lo tanto, los cristianos en sus relaciones deben ser las personas más humanas que jamás podrá ver. Esto habla por Dios en una época de inhumanidad, impersonalidad y sin rostro. Cuando la gente nos mire, su reacción debe ser: “Son personas humanas”; humanas, porque sabemos que 156 nos diferenciamos del animal, de la planta y de la máquina; Y esa personalidad es nativa a lo que siempre ha sido. Si no pueden mirarnos y decir: “Son personas verdaderas”, nada más es suficiente. Con demasiada frecuencia, los jóvenes se convierten en cristianos y luego buscan entre las filas de la Iglesia personas verdaderas y tienen una difícil tarea para encontrarlos. Con demasiada frecuencia, los evangélicos son gente de papel. Si no predicamos estas cosas, hablamos de ellas el uno con el otro y las enseñamos cuidadosamente desde el púlpito y en el aula cristiana, no podemos esperar que los cristianos actúen así. Esto siempre ha sido importante, pero lo es especialmente hoy porque estamos rodeados por un mundo en el que la personalidad se erosiona cada vez más. Si nosotros, que hemos llegado a ser hijos de Dios, no demostramos que Él es personal en nuestras vidas, entonces en la práctica estamos negando Su existencia y Él no puede estar más que entristecido. El hombre debe ver una belleza entre los cristianos en su práctica de la centralidad de las relaciones personales. Esto es equivalente hoy, cuando muchos piensan que el Hombre y Dios están muertos, a los cantos de admiración y exaltación en el Antiguo Testamento, cantados porque Dios es un Dios vivo y no un ídolo sin vida. PERSONALIDAD Y CULTURA Me parece que hay tres maneras de entender y juzgar una obra de arte (quiero decir el arte en el sentido más amplio). Lo primero a considerar es su excelencia técnica. Esto ya es algo en sí mismo. La segunda cosa es considerar su validez. Con esto quiero decir la honestidad de la obra de arte al expresar lo que el artista realmente piensa. Para Salvador Dalí con su visión del mundo dar la misma expresión que Rembrandt sería inválido. Por lo tanto, cuando veo una obra de arte expresando un mensaje no cristiano, no necesito tomarla, arrojarla al suelo y decir que no es nada, y así pasar por encima de la personalidad del hombre que la hizo. En los aspectos técnicos y en la validez como cosas importantes en sí mismas, puedo conocer al hombre abiertamente como hombre y tratar con él sobre la base de la importancia de la personalidad. Ahora puedo volver a la tercera manera de juzgar una obra de arte: su mensaje. No estoy cerrado en las dos alternativas imposibles de tratar la obra de arte como nada, y así pasar por encima de la persona que la produjo; o, por otra parte, juzgar su mensaje sobre la base falsa de la síntesis. Puedo decir que su mensaje es malo y destructivo, que envía a los hombres a la desesperación. Sin embargo, al mismo tiempo puedo tratar con 157
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    empatía con elhombre que lo produjo y llamar la atención sobre su excelencia técnica e integridad. Mirándolo como una persona, puedo lamentarme porque está en medio de la desesperación y enseña a otros la desesperación, y puedo estar fuertemente en contra de su mensaje; pero no lo tomo como una personalidad y lo golpeo en el polvo como si fuera menos que un hombre hecho a la imagen de Dios. Es posible rechazar el mensaje sobre la base de la verdad o de los absolutos morales sin implicar que no tenemos nada que decirle como hombre en apreciación de lo que él, como hombre, ha producido en el arte, la ingeniería o lo que sea. Como artista, la excelencia técnica puede ser alta, incluso puede estar al nivel de genio. Su validez puede ser alta también. Todavía estoy tratando con él en integridad como una personalidad, a pesar de que yo deba tomar ese libro o pintura y decir que el mensaje es destrucción y muerte. El cristianismo toca toda la vida, Cristo es el Señor de toda la vida del cristiano. La cultura y la educación no deben ser vistas ni como neutrales ni tampoco como fuera del interés del cristiano. Los cristianos deben ser personas completas y, especialmente si nuestras instituciones educativas han de ser honestas en la educación, debemos abrir las puertas con integridad a las obras de arte y al conocimiento de los hombres. De lo que hemos estado hablando es de la manera de abrir las puertas de par en par sin, por un lado, destruir a los que enseñamos ni, por el contrario, desagradarlos porque no somos justos con los hombres como hombres. No estamos confinados como familias, instituciones educativas, iglesias o misiones, a sólo dos alternativas: una heterodoxia, una disminución en los estándares, una deriva a la síntesis; o las igualmente horribles alternativas de muerte, sin interés en la personalidad, el gozo y la belleza. ¿Por qué deberíamos estarlo cuando ninguna de estas alternativas refleja lo que el hombre es como hombre o lo que es Dios? El mensaje de un artista o maestro debe ser juzgado sobre la base de la verdad y los absolutos morales bíblicos, y el cristiano y la institución cristiana deben dejar claro que ser artista no exime a un hombre de ser una criatura y, por tanto, estar bajo la Ley de Dios. Sin embargo, no importa cuán rebelde sea, no deja de ser un hombre, y por lo tanto bajo ninguna circunstancia debemos tratarlo como algo menos. La educación cristiana en la familia, en la iglesia y en la escuela, para que sea verdadera (o incluso útil para su generación) debe estar siempre luchando conscientemente con estas dos cosas: la verdad que no es exhaustiva sino proposicionalmente verdadera (en contraste con una metodología dialéctica y síntesis); y simultáneamente la demostración de lo personal. 158 En el último día de una serie de conferencias que estaba dando en una universidad cristiana en Estados Unidos, el presidente del Consejo Estudiantil me entregó la siguiente carta escrita en la oficina del Consejo Estudiantil: Estimado Dr. Schaeffer, Usted me ha ayudado mucho esta semana para identificar algunas de las razones de mi rebelión contra la forma evangélica de la ortodoxia, y en cierto grado contra Dios. Por esto no puedo agradecerle lo suficiente, ni puedo darle las gracias a Dios por ayudarme a verme un poco más claramente. La dificultad, por supuesto, viene en la aplicación de mis conclusiones en mi propio ser, aunque confío en que esto ocurra. También me preocupa el efecto que sus mensajes pueden tener en el resto del campus y en el evangelicalismo como un todo. Ha afirmado que el cristianismo es a la vez un sistema, una ortodoxia y una asociación personal con Cristo. Como tales, hay algunos absolutos de los que nosotros, como cristianos, podemos depender y exigir a los demás para que sean considerados verdaderamente cristianos. Con esto estoy de acuerdo, aunque no puedo sostener todos los absolutos que usted ha indicado que son necesarios para el “sistema” cristiano. Pero la cuestión que me preocupa es que hay muchos aquí en… y en el evangelicalismo que, porque creen que tienen la verdad verdadera, imponen sus propios absolutos subculturales, sociales y evangélicos, a aquellos de nosotros que nos han “quitado el techo”. El resultado es que a menudo se obliga a los estudiantes a aceptar el evangelicalismo, con todos sus absolutos, sean victorianos o de principios del siglo XX, o hacia la desesperación total. Créeme, señor, cuando digo que hay muchos en… en esta posición. De hecho, esto es lo que finalmente ha llevado a muchos a la Neo-ortodoxia y al escepticismo. Esto me lleva a mi último punto que simplemente es esto: Ahora que ha logrado “quitar el techo” de algunos estudiantes y haber instruido al evangelicalismo para que vaya y haga lo mismo, ¿podría decirnos cómo el evangelicalismo puede eliminar algunos de estos extraños absolutos que hacen que la ortodoxia (como la conocemos) sea casi imposible de tragar? ¿Cómo pueden los evangélicos convertirse realmente en la sal de la tierra cuando muchos de sus absolutos les prohíben incluso entrar en contacto con la tierra? ¿Cómo puede la casa evangélica limpiar el polvo suficiente para convertirla en la casa ortodoxa, y entonces tal vez seamos relevantes para el hombre del siglo XX? Sinceramente… Presidente del Consejo Estudiantil 159
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    No creo queesté de acuerdo con este estudiante en todos los detalles involucrados, pero estoy de acuerdo en que hay mucho polvo que limpiar. Nuestra tarea es tratar con el polvo, pero no quemar la casa con el fin de quitarlo. 160 Apéndices APÉNDICE A El Problema de la Iglesia de Clase Media en la Última Mitad del Siglo XX Es mi esperanza que este libro sea útil para ayudar al evangelicalismo ortodoxo, de modo que sea algo que tenga fuerza y belleza en la segunda mitad del siglo XX. Para que el evangelicalismo sea esto, hay que observar tres principios: 1. La posición doctrinal completa del cristianismo histórico debe mantenerse claramente. 2. A cada pregunta honesta debe ser dada una respuesta honesta. Es anti- bíblico para cualquiera decir, “sólo cree”. 3. Debe haber una demostración individual y corporativa que Dios existe en nuestro siglo, para mostrar que el cristianismo histórico es más que una dialéctica superior o un mejor punto de integración psicológica. Hay dos secciones de nuestra sociedad a las que, en general, estamos fallando en comunicar: los intelectuales, por un lado, y los trabajadores, por el otro. El problema de que nuestras iglesias en su mayoría sean de clase media se vuelve realmente urgente tanto por esto, como también cuando nos damos cuenta de que estamos perdiendo a muchos de los hijos de padres cristianos porque ya no aceptan su trasfondo de clase media en el hogar o en la iglesia local. En las dos áreas cada vez más importantes de las ideas y de la aplicación de la moral, la gran mayoría de las iglesias tiene poco que decir, ya sea a los intelectuales, los trabajadores o, muy a menudo, a los jóvenes de los hogares cristianos. Trabajando en Suiza, hemos tenido muchos hijos de cristianos que están honestamente confundidos, procedentes de muchos países diferentes. A menudo encuentran que las respuestas que se les han dado simplemente no tocan los problemas que son sus problemas. 161
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    Pero esta observaciónse obtiene no sólo de las muchas personas que vienen a nosotros en Suiza, sino también de viajar por gran parte del mundo occidental, dando conferencias en muchos lugares diferentes. Por lo tanto, mi opinión es que si hoy la Iglesia está realmente preocupada por salir de su formato de clase media y encontrarse con los intelectuales, los trabajadores y los jóvenes donde están, debe hacer un intento honesto y valiente de implementar los tres principios anteriores. Es así como nosotros que trabajamos en L'Abri Fellowship hemos buscado por la gracia de Dios, aunque inadecuadamente, ponerlos en práctica, que hemos visto muchos hombres y mujeres del siglo XX alcanzados por el Evangelio. Sería nuestra conclusión que los tres puntos son imperativos, dondequiera que la Iglesia sea seria en querer hablar a éstos de nuestra generación. No creemos que este material y esta perspectiva estén cerrados a unas pocas obras cristianas exóticas que tratan con las personas intelectuales y creativas internacionales. Algunos de los que han dedicado tiempo para entender este material ahora lo están utilizando con personas con poca escolaridad con buenos resultados. Por esto estamos agradecidos. Pero aún más, estamos convencidos de que un uso apropiado de esta comprensión y material sería útil también dentro de las iglesias de clase media y las instituciones que constituyen mucho del evangelicalismo y la ortodoxia en la actualidad. En primer lugar, daría una nueva dimensión de la riqueza en Cristo a esas iglesias, misiones e instituciones. En segundo lugar, sería mucho más difícil para quienes nos rodean describirlas como una sub-cultura, que en gran medida representa sólo el ayer. En tercer lugar, podría proteger a su propia próxima generación. Los cristianos han estado en peligro no sólo de no entender, sino de no tomar en serio los problemas de sus hijos. Debo decir que estoy profundamente preocupado no sólo por lo que encuentro entre nuestras propias iglesias occidentales, sino también por lo que encuentro entre los conversos cristianos de ultramar. En muchas ocasiones, he estado dando conferencias a grupos internacionales en Inglaterra y en otros lugares, y me he sentido desgarrado por aquellos de ultramar que han sido educados en escuelas misioneras y luego enviados desnudos al mundo del siglo XX. La obra del Espíritu Santo nunca debe ser minimizada, pero en ninguna parte de las Escrituras encontramos la obra del Espíritu Santo como una excusa para la pereza y la falta de amor por parte de aquellos con responsabilidad cristiana. Tampoco el Espíritu Santo nunca ha sido anticuado en el mal sentido de ese término. 162 Una palabra de advertencia aquí. Entender y aplicar los principios que hemos estado tratando de establecer no es sólo para memorizar un marco estático o una terminología; esto sólo podría ser una cosa más muerta. Una de las alegrías en nuestro trabajo es ver cómo muchos jóvenes y maestros más maduros están llevando este pensamiento a sus propias disciplinas académicas y las artes, y lo está desarrollando en la línea de sus propios campos de interés. A medida que tratamos de resolver los problemas, hay dos cosas que debemos evitar enérgicamente, sea que participemos en la enseñanza, el trabajo misionero o en algún aspecto de la vida de la iglesia local. En primer lugar, calmarse y aceptar la situación actual, simplemente por la inercia causada por los que hablan del problema de los jóvenes de las iglesias y hablan mucho de las misiones, pero que simplemente no quieren cuestionar lo familiar porque es doloroso hacerlo. El problema es que las iglesias, instituciones y programas evangélicos, ortodoxos, hoy en día están a menudo bajo el control de los que están en esta categoría. Este control es tanto organizacional como financiero. Por lo tanto, hay una tendencia a no decir o hacer algo que cause problemas. Esta responsabilidad no puede ser cumplida por los propios jóvenes, ni por los ministros jóvenes y misioneros jóvenes solos. Los cristianos maduros deben pedir valor para distinguir, bajo el Espíritu Santo, entre la verdad bíblica inmutable y las cosas que sólo se han vuelto cómodas para nosotros. A menudo uno oye a la gente hablar de “sólo el Evangelio simple”, cuando en realidad no les importa lo suficiente los que están fuera de las iglesias, o sus propios hijos, como para estar dispuestos a enfrentar lo que la predicación del Evangelio simple puede significar en una situación cambiante y compleja. Segundo, el desarrollo de un esnobismo intelectual y cultural. Esto puede suceder fácilmente a menos que nos ayudemos a no caer en él. Tal actitud entristece al Espíritu Santo, destruye más bien que construye y es tan ofensivamente feo como cualquier cosa puede ser. Cometeremos errores, pero por la gracia de Dios debemos esforzarnos por evitar cualquiera de estos dos errores o una elección entre ellos. Después de un pensamiento considerable y la experiencia práctica de probarlo en varios países, sugeriría que los dos conceptos siguientes se tengan en cuenta al entrenar a nuestros jóvenes para tomar su parte en la obra cristiana de nuestro tiempo. En primer lugar, hay que recordar que los que constituyen el cuerpo de las iglesias y las instituciones son también las ovejas de Dios. Ellos 163
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    necesitan cuidado yayuda tanto como las personas creativas, intelectuales y los jóvenes que se están convirtiendo en personas del siglo XX. Cuando un pastor acepta el llamado para ir a una iglesia en particular, su llamado es ministrar a toda la congregación. Es honestidad simple tener en cuenta que su salario está siendo contribuido por todos. Aquellos que no se preocupan por los nuevos problemas también deben ser alimentados y pastoreados. Por lo tanto, la predicación y la enseñanza general en la iglesia evangélica de clase media no deben ser de tal naturaleza que los confunda, los lastime o los malnutra. Por otra parte, nada debe ser predicado o enseñado en los servicios generales y las clases que tenga que ser desaprendido cuando los jóvenes y otros lean y discutan problemas más profundos o se vayan a la universidad. Yo sugeriría que toda la Escuela Dominical, las clases bíblicas y el material educativo deben prepararse con esto en mente. Deberíamos hacernos la pregunta: “¿Es el material de tal naturaleza que podría ser extendido por dieciocho años de estudio honesto sin que se pruebe ser falso?” Esto significará más atención a la preparación de sermones, material para lecciones, notas de estudio bíblico y así sucesivamente. No todos estarán igualmente preparados para hacer esto, pero cada uno podría ser ayudado si las escuelas cristianas, los seminarios y los colegios teológicos, las escuelas bíblicas, los institutos de formación misionera y las editoriales, establecieran un programa para evitar cometer los viejos errores y omisiones y agregaría algo a su personal que había sido entrenado para pensar en una apologética cultural total. El programa podría establecerse para ser operativo en una fecha determinada, digamos en tres años. Recordemos que todo esto comenzó culturalmente en los Estados Unidos de una manera más amplia en la época del Armory Show en Nueva York en 1913. Así, hemos tenido cincuenta años. Y desde el cambio principal en los Estados Unidos entre 1930 y 1940, en todas las denominaciones principales, y desde una cultura basada en La Reforma hasta la cultura post- cristiana, hemos tenido más de veinticinco años. En Inglaterra y en el continente europeo ha habido aún más tiempo. Por lo tanto, mi primera sugerencia sería: la enseñanza y la predicación general deben ser de tal naturaleza que alimenten y cuiden a los que componen el cuerpo de la congregación o institución, pero teniendo en cuenta que no se dé nada que deba ser desaprendido cuando los problemas más profundos se presenten más tarde. En segundo lugar, sugeriría que además se establezcan momentos especiales en la iglesia, institución o misión, donde los que están en los problemas del siglo XX, o que están entrando en ellos, puedan obtener lo que necesitan. La ocasión podría ser una charla, discusión o seminario. 164 Sería valioso que aquellos que no afirmaran su afiliación a la Iglesia también pudieran ser incluidos en la discusión. No tiene que ser una reunión grande ni ampliamente publicitada, sino más bien la reunión de aquellos en la Iglesia y fuera de la Iglesia que deseen participar. Tampoco tiene que ser puramente intelectual, pues si se profundiza lo suficiente en las cuestiones intelectuales, se llega a los profundos problemas y realidades espirituales, como cuando se profundiza espiritualmente y se tocan los verdaderos problemas y realidades intelectuales. Los hombres y las mujeres capacitados de esta manera tendrán entonces la oportunidad de entender cuáles son los problemas del siglo XX que enfrentan los hombres, al ir al extranjero o a territorios desconocidos en casa. Por lo tanto, me parece que un curso de homilética o apologética que no busque conscientemente implementar estas dos sugerencias es realmente hoy una preparación para el fracaso y el dolor. Las conferencias cristianas, etc. podrían tener un lugar para ocuparse de estas consideraciones en un nivel más profundo y extendido. Seguramente también, aquellos que tienen una responsabilidad por los programas de radio cristianos podrían al menos encontrar pequeños espacios para aquellos que, en muchos lugares, constituyen la mayoría de la población. De esta manera, todos podrían alimentarse, y si se introducen no demasiado rápido, con mucho énfasis en el crecimiento espiritual y el amor, así como la comprensión, en la mayoría de los casos no tendría que haber dos “iglesias” bajo un mismo techo, ni una explosión. Sin embargo, yo diría que algunas ondulaciones valen la pena en lugar de permitir que los que están afuera, y nuestros propios jóvenes que anhelan respuestas reales, se ahoguen con la polvosidad demasiado presente. 165
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    APÉNDICE B La Prácticade la Verdad Con respecto al primero de los principios que hemos hablado al inicio del Apéndice A: La posición doctrinal completa del cristianismo histórico debe mantenerse claramente, me parece que el problema central de la ortodoxia evangélica en la segunda mitad del siglo XX es el problema de la práctica de este principio. Esto es especialmente así cuando tenemos en cuenta la mentalidad espiritual e intelectual que es dominante en nuestro siglo. Cualquier consideración de métodos y programas es secundaria a la consideración de este problema central. Si se elimina un claro e inequívoco énfasis en la verdad, en el sentido de la antítesis, ocurren dos cosas: en primer lugar, el cristianismo en la próxima generación como verdadero cristianismo se debilita; y en segundo lugar, nos comunicaremos sólo con esa porción decreciente de la comunidad que todavía piensa en términos del concepto antiguo de verdad. No estamos minimizando la obra del Espíritu Santo. Sin embargo, recordemos que nuestra responsabilidad es comunicar de tal manera que aquellos que oyen el Evangelio lo entiendan. Si no nos comunicamos claramente sobre la base de la antítesis, muchos responderán a su propia interpretación del Evangelio, en sus propias formas de pensamiento relativista, incluyendo un concepto de sentimientos de culpa psicológicos más que de verdadera culpa moral ante el Dios Santo y vivo. Si responden de esta manera, no han comprendido el Evangelio; todavía están perdidos, y hemos incumplido nuestra tarea de predicar y comunicar el Evangelio a nuestra generación. La unidad del cristianismo ortodoxo o evangélico debe centrarse en torno a este énfasis en la verdad. Siempre es importante, pero doblemente importante cuando estamos rodeados por tantos para quienes el concepto de verdad, en el sentido de antítesis, es considerado totalmente impensable. En tal situación el problema de la comunicación es serio; sólo puede ser superado por afirmaciones negativas que claramente digan lo que no queremos decir; de modo que el hombre del siglo XX entienda las afirmaciones positivas que sí queremos decir. 166 Además, en una era de síntesis, los hombres no tomarán en serio nuestras declaraciones de la verdad, a menos que vean por nuestras acciones que practicamos seriamente la verdad y la antítesis en la unidad que tratamos de establecer y en nuestras actividades. Sin esto, en una época de relatividad, no podemos esperar que la Iglesia evangélica ortodoxa signifique mucho para la cultura circundante o incluso para los propios hijos de la Iglesia, pues lo que tratamos de decir en nuestra enseñanza y evangelización será comprendido en la forma de pensamiento del siglo XX de síntesis. Tanto una comprensión clara de la importancia de la verdad como una práctica clara de ella, aun cuando sea costoso hacerla, es imprescindible si nuestro testimonio y nuestro evangelismo han de ser significativos en nuestra propia generación y en el flujo de la historia. Me parece que algunos evangélicos están desechando cualquier intento serio de demostrar la verdad y la antítesis. Ha habido una tendencia a pasar de una falta de seriedad eclesiástica concerniente a la verdad a la misma tendencia en asuntos de cooperación más amplia. A menudo esto termina negando, en la práctica si no en teoría, la importancia de la verdad doctrinal como tal. Muchos evangélicos que están justamente perturbados por la visión de la nueva teología de las Escrituras y el universalismo y que tratan de oponerse a ella en estos puntos de error, en realidad nunca retroceden lo suficiente para establecer una línea clara de verdad y error que tenga peso para la próxima generación. Inevitablemente, la próxima generación tenderá a ir más allá en la dirección ya establecida y, si ya está avanzando hacia la síntesis, se moverá cada vez más cerca de la nueva teología. Por lo tanto, para evitar esto, debemos tener cuidado de considerar lo que la verdad y la antítesis significan en la práctica en asuntos eclesiásticos y en el evangelismo. Por lo tanto, hay que decir que a pesar (e incluso debido a) del compromiso de uno con el evangelismo y la cooperación entre los cristianos, puedo visualizar tiempos en que la única manera de hacer clara la seriedad de lo que está involucrado con respecto a un servicio o una actividad donde el Evangelio vaya a ser predicado es no aceptar una parte oficial, si los hombres cuya doctrina es conocida de ser una enemiga van a ser invitados a participar oficialmente. En una época de relatividad, la práctica de la verdad cuando es costosa es la única manera de hacer que el mundo tome en serio nuestras declaraciones acerca de la verdad. La cooperación y la unidad que no conducen a la pureza de vida y a la pureza de la doctrina son tan erróneas e incompletas como una ortodoxia que no conduce a una preocupación por alcanzar a aquellos que están perdidos. 167
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    Hay un peligroopuesto que debe evitarse. Algunos de los que han luchado por la verdad han quitado el fundamento de esta posición, no sólo por la pérdida de la belleza y el amor, sino incluso, en la práctica, por una pérdida de la verdad al hablar de los hombres. Con demasiada frecuencia, la única antítesis que hemos mostrado al mundo y a nuestros propios hijos ha sido hablar de santidad o hablar del amor; en lugar de considerar y practicar la santidad y el amor juntos como verdad, en antítesis a lo que es falso en la teología, en la iglesia y en la cultura circundante. 168 Una Palabra acerca de L’Abri Por El Rev. J. A. Kirk, B.D., B.A., A.K.C. Profesor de Nuevo Testamento en el Seminario Teológico Unión Buenos Aires El Dr. Schaeffer y su esposa estaban realizando una de sus visitas periódicas a Cambridge cuando los conocí por primera vez. Era el principio del semestre de verano de 1963, mi último semestre en la facultad de teología. Muchos de nosotros que estábamos preocupados por la comunicación de la fe cristiana, en ese momento estábamos muy perplejos por la reciente corriente de pensamiento, popularmente conocida como la “Nueva Teología de Cambridge”. En un libro llamado Soundings, publicado en 1962, un grupo de eminentes teólogos había intentado repensar el significado del cristianismo a la luz de un creciente rechazo hacia él por los pensadores seculares. En el semestre anterior cuatro de los maestros que entonces enseñaban en la facultad de teología de la universidad habían dado una serie de conferencias bajo el título “Objeciones a la Fe Cristiana”, cada una de las cuales había atraído a una gran audiencia de estudiantes universitarios. Y entonces, en marzo de ese año, como una especie de logro culminante, un ex académico de Cambridge, el doctor John Robinson, había popularizado mucho del pensamiento teológico moderno desde su lecho de enfermedad. La palabra “fermento” se había añadido al repertorio eclesiástico de palabras aprobadas y el debate sobre estas cuestiones se volvió intenso y vociferante. Mi propio campo de estudio teológico se ha concentrado en el área del Nuevo Testamento y me sentí en general mal preparado para pensar en muchas de las conclusiones más filosóficas que habían resultado de esa erupción contemporánea de escritos. Yo estaba convencido, a mi manera limitada, de la veracidad de la Biblia como la comunicación suficiente de Dios para los hombres. Sabía lo suficiente de los estudios modernos del Nuevo Testamento para tener muchas dudas de los resultados de gran parte de ellos que decían ser objetivos y científicos en su enfoque. Yo era en gran parte incapaz de ver con qué cánones sustanciales de la crítica trabajaban muchos de los eruditos escépticos alemanes e ingleses del Nuevo Testamento; pero me parecía que gran parte de lo que a menudo se aceptaba sin crítica como el resultado seguro de la erudición crítica no era más que una especulación sin fundamento. 169
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    Por lo tanto,no vi ninguna razón para aceptar que realmente había razones concluyentes para afirmar que la Biblia estaba plagada de errores. Ese fue el punto al que había llegado tratando de luchar con la teología crítica moderna. El reciente surgimiento de los escritos teológicos de Cambridge me pareció destructivo, vacío y carente de una verdadera respuesta para la búsqueda a ciegas intelectual y moral de la generación moderna. De hecho, bien puede ser que ninguno de estos escritores hubiera considerado que tenían la capacidad de dar tales respuestas. Por otro lado, no me sentía demasiado feliz de que el actual enfoque evangélico de este debate moderno fuera realmente satisfactorio, ya fuera como defensa del cristianismo bíblico o como un medio para ayudar a salir de su callejón sin salida a la mayoría de la gente moderna, atrapada como estaba, dentro sus marcos no cristianos. Hubo y hay una forma no saludable de evangelicalismo que busca desestimar las opiniones opuestas como insinceras e incluso impías sin proporcionar realmente una alternativa razonable. Desde el punto de vista del debate actual, la visita del Dr. Schaeffer fue oportuna y útil. Aquellos de nosotros que lo escuchamos hablar del libro “Honesto con Dios”, sea que estuviéramos de acuerdo o no con él, y algunos presentes no lo estuvieron, tuvimos que admitir que escuchábamos lo que parecía ser un enfoque completamente nuevo desde el punto de vista evangélico. Lo que me impresionó de lo que dijo no fue tanto que tratara de responder punto por punto al libro, sino que demostró cómo encajaba en la compleja historia del pensamiento y la cultura modernos, no teológicos así como teológicos. En otras palabras, nos dio un barrido panorámico de los últimos doscientos años más o menos de pensamiento occidental y oriental en lugar de una perspectiva microscópica de las ideas de un hombre. Evidentemente, con esto no quisiera implicar que el Dr. Schaeffer cubriera todo lo que pudiera cubrirse en el transcurso de una sola conferencia y discusión, sino que logró en líneas generales relacionar el debate teológico moderno, como se ejemplifica en estos libros, a la cultura total de nuestro mundo moderno, incluso remontándola hasta El Renacimiento. Esto era algo que nunca había escuchado que un evangélico hiciera anteriormente y para mí tenía posibilidades emocionantes en el testimonio total de la verdad bíblica. Me atrevería a adivinar que la forma en que el Dr. Schaeffer mismo se convirtió en cristiano ha controlado mucho la forma en que entiende estas cosas hoy en día. Durante los siguientes tres años, mientras escuchaba algunas de las conferencias del Dr. Schaeffer en grabaciones y también lo escuchaba de vez en cuando en Londres, comencé a darme cuenta de que entre aquellos de nosotros que aceptábamos la inerrancia de la Escritura, teníamos un 170 hombre a quien Dios había dado un don especial de comprender la mentalidad del siglo XX y de identificarse con las personas afectadas por ella. Él había sido llevado a una posición en la que, al mismo tiempo, podía exponer brillantemente esta mentalidad y, sin embargo, también de manera comprensiva, encontrar la forma de dar las únicas respuestas que podrían satisfacer los anhelos más profundos del hombre de orden y realidad en su vida. Mi interés creciente por lo que decía el Dr. Schaeffer y la forma en que Dios lo estaba guiando, a su familia y a la comunidad que crecía en Suiza, me llevó a visitarlos en el verano de 1966 y a hacer un estudio más detenido. El centro de la obra está en un pequeño pueblo a unos tres mil pies sobre el valle del Ródano. Es uno de esos pueblos que fácilmente podría pasar sin darse cuenta en su camino a un “popular” centro vacacional suizo; porque la carretera en la que se sitúa conduce a un famoso centro de esquí. Hace doce años, los Schaeffer comenzaron en un chalet su trabajo de tratar de explicar a todos aquellos a quienes Dios les enviara las maravillosas respuestas que la fe cristiana da a los mayores dilemas de todos los hombres. La primera persona que vino fue una joven estadounidense que estudiaba con una de las hijas de los Schaeffer en la Universidad de Lausana. Después de una ausencia larga ella volvió en 1966 habiendo ganado una batalla dura para mantener su fe cristiana. Desde entonces, cientos de personas, en su mayoría jóvenes, pero de ninguna manera exclusivamente, han ascendido la escarpada carretera de montaña y han encontrado la cálida amistad y la bienvenida de la familia L'Abri, porque ese es el nombre con el que se llama la comunidad. Las personas que llegan a L'Abri han venido de muchas partes del mundo y por diversas rutas. Una joven estudiante griega que estudiaba filosofía en una universidad europea estaba parada delante de la catedral de Lausana con la mirada perdida cuando una joven alemana que estudiaba en L'Abri la encontró. Aunque era soltera, estaba esperando un hijo y no tenía a dónde ir. Aunque no tenía idea de qué esperar, aceptó una invitación para quedarse con los Schaeffer y al llegar se sorprendió más al saber que L'Abri era un lugar donde se daban las respuestas filosóficas sobre la base de la fe cristiana a los problemas de la gente. Se quedó seis meses, tuvo a su bebé y se le ayudó con los trámites legales que esto implica. Varios jóvenes de una escuela de Ginebra habían pasado los fines de semana en L'Abri antes de que el director de la escuela prohibiera nuevas visitas. 171
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    Uno de ellosera un joven estadounidense que, durante uno de los fines de semana, había profesado fe en Jesucristo. Como no tenía antecedentes cristianos, no sabía dónde encontrar una iglesia que creyera en la Biblia en Estados Unidos y como resultado de descubrir sólo iglesias “liberales” pronto se desvió hacia los caminos de los movimientos sectarios no cristianos. Con el tiempo quedó fascinado por el hinduismo y, con el tiempo, esto lo llevó a un viaje en barco a la India con el fin de estudiarlo en el nivel más fundamental posible. Sin embargo, durante el viaje recordó a L'Abri y algo de lo que había aprendido durante su breve estancia ahí. Por consiguiente, oró para que Dios pudiera revelarle el verdadero camino hacia Él. Casi de inmediato se encontró con algunos misioneros que viajaban a la India en el mismo barco. El resultado de esta reunión fue renunciar a su interés por el hinduismo y hacer un vuelo directo desde Bombay a Ginebra desde donde viajó a L'Abri y estudió en la Casa Farel durante aproximadamente un año. Los ejemplos de las circunstancias notables que han llevado a la gente a visitar o a estudiar en este pequeño pueblo suizo se podrían multiplicar muchas veces y cada uno implicaría una historia fascinante. Los trabajadores de L'Abri están convencidos de que una cosa es verdad de cada individuo que viene y que es que Dios los ha enviado en respuesta a una oración específica y ferviente. Las personas que vienen no sólo son diferentes en los trasfondos de la nacionalidad y el color, como japoneses y holandeses, africanos y alemanes, indios e ingleses, sudafricanos, estadounidenses, surcoreanos y muchos más, sino también en creencias. Hay ateos, agnósticos, existencialistas, de origen hindú, judíos practicantes y no practicantes, católicos romanos, protestantes liberales, budistas y muchos más que han aceptado el pensamiento relativista del siglo XX. En su mayor parte, todos los que llegan son infelices en sus puntos de vista y anhelan respuestas reales y sustanciales a sus preguntas. También hay muchos que vienen que ya son cristianos, queriendo ser más efectivos como pueblo de Dios en la segunda mitad del siglo XX. Muchos de ellos ya han escuchado al Dr. Schaeffer durante una de sus visitas a su país, como yo, o han oído hablar de L'Abri a través de otros, como por ejemplo un estudiante mientras permanecía en un albergue juvenil en Noruega. La palabra “L'Abri” es la palabra francesa para “refugio”. El deseo es que todos los que vayan allí, ya sean cristianos que traten de encontrar respuestas a los problemas intelectuales básicos a los que se enfrentan o que aún no sean cristianos que busquen un significado y un propósito para la vida, puedan encontrar un refugio espiritual. 172 Al llegar por primera vez, si fuera más afortunado que yo, que llegué en una torrencial tormenta de lluvia, se cautivaría por los paisajes más bellos que le rodean. Desde casi cualquier punto en el pueblo se puede tener una vista ininterrumpida por el valle del Ródano hacia la cadena montañosa del Mont Blanc. A cada lado del valle otras montañas se levantan varios miles de pies formando un magnífico telón de fondo a la vista. De particular grandeza son los famosos Dents du Midi a los que el ojo parece inevitablemente volver. A medida que el sol se mueve cada día para ponerse sobre las montañas que bordean el lago de Ginebra, refleja su luz carmesí en las montañas cubiertas de nieve, por lo que cambian las variaciones de color en los árboles y las rocas. El efecto combinado del paisaje, que refleja algo de la grandeza y la belleza de Dios, su creador personal y el propósito por el que L'Abri nació, parece hacer eco de estas palabras de Isaías: “Cantad alabanzas, oh cielos, y alégrate tierra; y prorrumpid en alabanzas oh montes; porque Jehová ha consolado a su pueblo, y de sus pobres tendrá misericordia”. Diseminados a través de la aldea están varios chalets, todos los cuales desempeñan su parte en el trabajo de L'Abri Fellowship. El lugar donde se inició el trabajo es el Chalet Les Melezes de los Schaeffer. La capilla encantadora que parece abrazar la ladera escarpada es un centro para la adoración y la acción de gracias a Dios en los servicios dominicales y los conciertos formales y no tan formales a mitad de semana. El recientemente instalado órgano de Flentrop juega un papel importante en el creciente lado musical en la obra de L'Abri. Aunque hay un número de otros chalets que se utilizan para alojamiento o para las comidas de los huéspedes y los estudiantes que se quedan, el aumento en el número de los que vienen cada año ha ejercido mucha presión en los recursos existentes para el alojamiento. Huelga decir que las personas que esperan hacer que sea simplemente un centro para unas vacaciones son fuertemente desalentadas. Aquellos que acuden a L'Abri específicamente para estudiar se llaman “estudiantes de la Casa Farel”, en honor del primer reformador suizo, que ejerció una influencia considerable en esa parte de Suiza. Lo supremamente importante que subyace y da soporte a todas las actividades, aunque aparentemente triviales, es que los que componen la familia cristiana en L'Abri han declarado como propósito el deseo de “mostrar, manifestando en nuestra vida y obra, la existencia de Dios”. Todos ellos insisten en que establecer la realidad de la existencia de Dios no es una cuestión de prueba razonable sólo en el plano intelectual, sino también de demostrar que el Dios “que está ahí” está activo en 173
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    respuesta a laoración específica por parte de Su propio pueblo. La oración, por lo tanto, se hace a Dios sobre cada aspecto de la vida de L'Abri. En los doce años transcurridos desde el inicio de la obra de L'Abri, el trabajo ha crecido desde una pequeña familia que vivía en un chalet a una familia de trabajadores bastante grande, orando juntos y recibiendo personas de todo el mundo en muchos chalets. Hay otros trabajadores de L'Abri en Milán, Londres, Amsterdam y Estados Unidos. El Dr. Schaeffer está recibiendo muchas más solicitudes para hablar en seminarios teológicos, grupos universitarios, colegios, iglesias y grupos no cristianos, de las que él puede aceptar. El interés y el anhelo ansioso de encontrar la realidad en sus vidas por parte de tantos a quienes la mayoría de los evangélicos, al menos, han calificado de inaccesibles con el Evangelio cristiano, es una fuente permanente de asombro. Ningún trabajador de L'Abri querría hacer otra cosa que agradecer al único Dios verdadero quien Él solo ha hecho todo esto posible revelando a todos los que escuchan la respuesta suficiente a su mayor anhelo. Este libro se presenta como una declaración de la urgente relevancia del cristianismo bíblico para el andar a ciegas de muchas personas que están encerradas en la desesperación del pensamiento del siglo XX. Se trata de una exposición de la bancarrota tanto del pensamiento teológico secular como del pensamiento teológico moderno, pero, mucho más que esto, da una esperanza bien fundada de que el hombre volverá a encontrar su verdadera personalidad y propósito si sólo se dirige a la Palabra dadora de vida que Dios ha comunicado en el registro de las Escrituras. Al leer estas páginas, debemos recordar constantemente que la apologética cristiana nunca debe llegar a ser un fin en sí mismo. Es la gran fuerza del pensamiento del Dr. Schaeffer que no se ha producido solamente desde un escritorio, sino de la exposición constante a las dudas y perplejidades de la gente individual de una gran variedad de trasfondos. El propósito de este libro habrá sido mal interpretado si cualquier lector lo tomase como mera munición para defenderse de las presiones del pensamiento moderno o para ganar discusiones intelectuales. Sin embargo, si ayuda a cualquiera a entender mejor su propia relación con Dios y también le capacita para vivir y comunicar la fe cristiana de manera más realista y eficaz, entonces sé que el autor y todos los que están asociados con él en esta obra, estarán profundamente agradecidos a Dios quien Él solo ha permitido que esto suceda. 174 Glosario de Términos utilizados en el Libro •Absoluto: Un concepto que no es modificable por factores como la cultura, la psicología individual o las circunstancias; pero que es perfecto e inmutable. Se utiliza como antítesis del relativismo. •Agnóstico: Una persona que no sabe, o que piensa que es imposible saber, si hay un Dios. •Análisis lingüístico: Rama de la filosofía que desea preservar la filosofía de la confusión de conceptos mostrando el uso de estos conceptos en su contexto de lenguaje natural. Considera que la tarea de la filosofía es aclarar lo que está en la superficie en lugar de ofrecer explicaciones. •Anti-filosofía: Muchas de las formas modernas de filosofía que han renunciado a cualquier intento de encontrar una unidad racional al conjunto de pensamiento y vida. •Antinomianismo: Sostiene que, bajo la dispensación del Evangelio, la ley moral ya no está vigente ni es obligatoria. Antítesis: Oposición directa de contraste entre dos cosas. (Como “alegría”, que es la antítesis del “tristeza”). Antropología: Aquella que trata sólo del hombre, de su relación consigo mismo y con otros hombres, como en los estudios de psicología y sociología, y nada más allá del hombre. •Apologética: Esa rama de la teología que tiene que ver con la defensa y la comunicación del cristianismo. •Arquetipo: El psicólogo Jung interpretó los símbolos de los sueños que han aparecido a lo largo de la historia del hombre y los llamó arquetipos. •Ateo: Una persona que cree que no hay Dios. •Autenticarse: Término utilizado por los existencialistas en el cual el hombre valida lo genuino de su existencia por un acto de la voluntad o un sentimiento de terror. •Comunicación: La transmisión de ideas e información. •Connotación: La implicación de significados a palabras distintos de la definición de la palabra. •Cosmología: Teoría de la naturaleza y principios del universo. •Dada: El nombre dado a un movimiento de arte moderno originario de Zúrich en 1916. El nombre, elegido al azar en un diccionario francés, significa “caballo mecedor”. •Determinismo: La doctrina de que la acción humana no es libre, sino que resulta de causas tales como la composición psicológica y química que hacen del libre albedrío una ilusión. 175
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    •Dialéctica: El principiode cambio que tiene lugar por medio del movimiento triádico. Una tesis tiene su opuesto, una antítesis. Los dos opuestos se resuelven en una síntesis que a su vez se convierte en una tesis y el proceso continúa. •Dicotomía: División en dos partes totalmente separadas. En este libro se utiliza para la separación total de lo racional y lo lógico en el hombre tanto de significado como de fe. •Epistemología: Esa parte de la filosofía que se ocupa de la teoría del conocimiento, su naturaleza, límites y validez. •Existencial: Relación y trato con la existencia humana momento a momento. La realidad empírica en oposición a la mera teoría. •Existencialismo: Una teoría moderna del hombre que sostiene que la experiencia humana no es descriptible en términos científicos o racionales. El existencialismo hace hincapié en la necesidad de tomar decisiones vitales utilizando la libertad del hombre en un mundo contingente y aparentemente sin propósito. •Experiencia Final: Término utilizado por Karl Jaspers para denotar una experiencia crucial que es lo suficientemente grande para dar esperanza de significado. •Humanidad del hombre: Esos aspectos del hombre, como el significado, el amor, la racionalidad y el temor a no ser, que lo distinguen de los animales y de las máquinas y dan evidencia de su ser creado a imagen de un Dios personal. •Humanismo: Hay dos significados: (1) Cualquier filosofía o sistema de pensamiento que comienza con el hombre solo, con el fin de tratar de encontrar un significado unificado de la vida; (2) Esa parte del pensamiento humanista en el sentido más amplio que subraya la esperanza de un futuro optimista para la humanidad. •Impresionismo: Movimiento en las artes visuales en el que culminaron las tendencias clásicas de la pintura francesa del siglo XIX y de las que ha surgido el arte moderno. Su objetivo era reproducir, mediante un cuidadoso análisis del color, el efecto de la luz sobre los objetos en la naturaleza. •Lógica: La ciencia del razonamiento correcto. La consecuencia previsible e inevitable del análisis racional. En la lógica clásica se podría afirmar que “A” no puede ser igual a “no-A”. •Metodología: Estudio de los procedimientos y principios por los que se aborda la cuestión de la verdad y del conocimiento. •Misticismo: Hay dos significados: (1) Una tendencia a buscar la comunión directa con la realidad última de “lo divino” por la intuición inmediata, la introspección o la iluminación; (2) Una vaga especulación sin fundamento. 176 •Monolítico: Que constituye un todo indiferenciado. En términos de cultura moderna, dando un mensaje unificado. •Neo-ortodoxia: Nombre dado a la teología de los hombres que han aplicado particularmente la metodología dialéctica de Hegel y el “salto” de Kierkegaard a la fe cristiana. •Nihilismo: Una negación de todos los fundamentos objetivos de la verdad. Una creencia de que la existencia es básicamente sin sentido e inútil, llevando a menudo a las tendencias destructivas en la sociedad o en el individuo. •Panteísmo: Doctrina que Dios y la Naturaleza son idénticos. El universo es una extensión de la esencia de Dios más que una creación especial. •Piso de arriba: Término usado para denotar lo que en el pensamiento moderno trata con la significación o el sentido, pero que no está abierto al contacto con la verificación por el mundo de hechos que constituyen el “piso de abajo”. •Positivismo lógico: Nombre dado a una tendencia analítica en la filosofía moderna que sostiene que todas las teorías metafísicas son estrictamente sin sentido porque, en la naturaleza del caso, son no verificables por referencia a hechos empíricos. •Pragmatismo: Un sistema de pensamiento que hace de las consecuencias prácticas de una creencia la única prueba de la verdad. •Presuposiciones: Se desarrolla una creencia o teoría que se asume antes del siguiente paso en la lógica. Tal postulado anterior, a menudo consciente o inconscientemente, afecta la forma en que una persona razona posteriormente. •Racionalismo: cf. Humanismo, primer significado. •Racionalismo: Todo lo relacionado o basado en el poder del hombre para razonar consistentemente. •Romántica: Una visión de la vida que no tiene base en los hechos, siendo el producto de un optimismo exagerado. •Semántica: (1) Ciencia del estudio del desarrollo del significado y uso de las palabras y del lenguaje; (2) La explotación de las connotaciones y ambigüedades en las palabras. •Ser: Un término que denota el área de existencia. •Síntesis: La combinación de las verdades parciales de una tesis y su antítesis en una etapa superior de la verdad, cf. dialéctica. •Surrealismo: Una forma de arte que produce imágenes fantásticas o incongruentes mediante juxtaposiciones y combinaciones no naturales, relacionadas con los datos y el subconsciente. 177
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    •Sustancial: Término usadopara denotar el grado de sanidad en las relaciones del hombre con Dios, con su prójimo y consigo mismo, que debe ser visto en la vida de un cristiano, no perfecta pero visible en la realidad. •Validez: Algo que ha sido autenticado por referencia a pruebas bien fundamentadas y suficientes. •Verbalización: La puesta en palabras de una proposición. •Verdad Proposicional: Verdad que se puede comunicar en la forma de una declaración en la cual un predicado u objeto es afirmado o negado con respecto a un sujeto. •Verificación: El procedimiento requerido para el establecimiento de la verdad o falsedad de una declaración. 178 Notas SECCIÓN I Capítulo 1 1 La consideración de la apologética clásica y presuposicional se continúa en la sección IV, capítulo 2, p. 125 ss. 2 Allen y Unwin, Londres, 1961. 3 Santiago 1:27. Capítulo 2 1 Este libro no pretende ser exhaustivo en su tratamiento de los desarrollos desde la época del Renacimiento que conducen a Hegel. Otro libro mío, Huye de la Razón, da un resumen más completo de los desarrollos desde Aquino, a través del Renacimiento, el nacimiento de la ciencia moderna, e incluyendo el lugar de Kant. 2 Cf., p. ej. Profesor A. J. Ayer en What I Believe ed. por Unwin (Allen y Unwin, Londres, 1966), y Must Morality Pay? por el profesor Anthony Flew en The Listener, 13 de octubre de 1966. 3 El Marco Humanista ed. por Sir Julian Huxley, p. 46. 4 ibid., p. 409. 5 University Books, Nueva York, 1964. Capítulo 3 1 Véanse las páginas 55, 59. 2 El Dr. H. R. Rookmaaker en Synthetist Art Theories (Amsterdam, 1959), p. 23 y nota W al capítulo IX, sugiere que el título es ¿Qué? ¿de Dónde? ¿Adónde? 3 Una carta escrita en febrero de 1898. 4 Dr. Rookmaaker, op. cit. Notas n, p, aa, af del capítulo 9. 5 Dos obras con el nombre de Eva escrito en ellas fueron exhibidas en la exposición Picasso y el Hombre en la Galería de Arte de Toronto, enero de 1964. 6 FUR THEO van Doesburg, DE STIJL, enero de 1932. 179
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    Capítulo 4 1 Véase elpárrafo sobre los Beatles, pp. 42-43. 2 Ducretet-Thomson, París, núm. 320 c. 100. 3 Collected Poems, 1934-52 (J. M. Dent y Sons, Londres, 1959) pp. 179-80. 4 S.M.O. Records, 81.045. 5 E.M.I. Records, R5570. 6 E.M.I. Records, P.M.C. 7027. Capítulo 5 1 Frederick A. Praeger, Nueva York, 1964. 2 Poemas selectos por Leopold Sedar Senghor (Oxford University Press, 1964). 3 Paleontólogo francés jesuita que escribió El Fenómeno del Hombre (Collins, Londres, 1959) y otros libros. 4 Sir Julian Huxley escribió la introducción a la edición británica de El Fenómeno del Hombre en 1958. En éste coincide tanto con la metodología como con las conclusiones generales de Teilhard de Chardin sobre el futuro evolutivo del hombre. Más adelante, en 1961, desarrolla su acuerdo general con estas conclusiones en la dirección del uso de la religión en su introducción a El Marco Humanista. Lo que Senghor hace en su libro aplicando los principios de Teilhard de Chardin al Estado de Senegal, Huxley quiere hacerlo en una escala global. 5 Cf. 1ª Corintios 15:13-14, 32. SECCIÓN II Capítulo 2 1 Mi pensamiento me ha llevado a creer que hay una conciencia o memoria cultural colectiva que está relacionada con las palabras. Yo diría que tiene dos partes: una memoria colectiva de una raza específica y una memoria colectiva de todos los hombres sobre lo que es el hombre y lo que es la realidad. Así el hombre, en su lenguaje, “recuerda” (independientemente de su creencia personal) que Dios existe. Por ejemplo, cuando los líderes rusos maldicen, maldicen por Dios, y no por algo menos; y los artistas ateos a menudo usan símbolos de “dios”. Esto, creo, es una explicación más profunda pero más simple que la visión de Jung de dios como el arquetipo 180 supremo que surge (según él) de la evolución de la raza. Además, en el lenguaje del hombre, el hombre también recuerda que la humanidad es única (creada a imagen de Dios) y, por lo tanto, palabras como propósito, amor, moral, llevan consigo su verdadero significado. Este es el caso independientemente de la cosmovisión personal del individuo y a pesar de en lo que se haya convertido la definición del diccionario o del libro de texto científico. A veces la connotación de la palabra es más profunda y más “inconsciente” que su definición. El uso de tales palabras desencadena respuestas a un grado mayor en línea con lo que la raza específica ha pensado que significan y cómo ésta ha actuado en su significado, y en menor grado en línea con lo que realmente es y lo que es el hombre. Además, sugiero que después de que la visión del mundo y las experiencias de la raza forman la definición y connotación de las palabras de cualquier lenguaje específico, entonces ese lenguaje como sistema de símbolos se convierte en el vehículo para mantener viva y enseñar esta visión del mundo y experiencia. Por lo tanto, me parece que todo el asunto es principalmente uno del lenguaje, ya que el hombre piensa y comunica en el lenguaje. Yo diría que en este contexto la división de lenguas en la torre de Babel es un momento abrumadoramente profundo de la historia. 2 Leonardo da Vinci (Raynal and Company, Nueva York, 1956), p. 174. 3 Aquí estoy omitiendo conscientemente el cambio intermedio e importante en la formulación en la época de Kant (1724-1804) y Rousseau (1712-78). Esa formulación era: Libertad Naturaleza 4 Cf. La actitud de los bereanos a las enseñanzas de Pablo, Hechos 17:11- 12. Capítulo 3 1 Berenson, una biografía, por Sylvia Sprigge (Houghton Mifflin, 1960). 2 Cf. 1ª Corintios 15:6. 3 Publicado en 1920. 4 De la misma manera se tiene una situación paralela con las dos mujeres con las que Picasso se casó. Una es una imagen muy humana de Olga, pintada en 1917-18, la otra es un cuadro encantador de Jacqueline hecho el 181
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    5 de octubrede 1954. Hay un paralelo adicional en que Jacqueline guardó este cuadro en su sala de estar. En las tres pinturas no es sólo que la pintura habla del amor del artista por su esposa, sino que la mujer tiene significado como ser humano. 5 Desde su pintura de la Cesta de Pan, ha pintado muchos cuadros en los que una figura parecida a María es el punto focal de la pintura. La Galería de Arte Moderno de Nueva York tiene algunos de estos cuadros en los que la figura aparece varias veces en una pintura. Sin embargo, en la inspección, uno ve que estas figuras parecidas a María son retratos de la esposa de Dalí. 6 Vision Press Ltd., Londres, 1956. Capítulo 4 1 Columbia KL 6005 o KS 6005. 2 28 de noviembre de 1964, por Calvin Tomkins. 3 Debido a que sus teorías han producido en la música ruido o silencio total, que es por lo tanto monótono, la música más moderna no lo ha seguido. Pero a través de Merce Cunningham y otros, John Cage se ha convertido en la fuerza central en la danza moderna en contra de Martha Graham que puso mucho énfasis en la forma y el significado. 4 La traducción de este prefacio es la que apareció en la revista Vogue, diciembre de 1964. 5 El contexto anterior identifica esto como la caída de la bomba. Capítulo 5 1 A menudo se dice que en los últimos años Karl Barth ha cambiado sus puntos de vista. Si esto es así, todo podría ser fácilmente arreglado si escribiera un libro más entre sus muchos libros y, mientras todavía está vivo, haciendo conocer que sus puntos de vista de la Escritura, su falta de una caída en el espacio y el tiempo, y su universalismo implícito han sido repudiados públicamente. A la luz de su influencia decisiva como iniciador de la nueva teología y de su amplia publicación, parecería difícil pensar que nada menos podría cumplir su responsabilidad ante Dios y los hombres. Si lo hiciera, muchos de nosotros nos regocijaríamos. Observe las páginas 101-102 para una consideración del concepto deficiente de la justificación y el lugar del universalismo en la nueva teología. 2 Las cursivas son mías. 3 Como un ejemplo vea ¿Cuándo una palabra es un evento? Por el Dr. Alan Richardson en The Listener, 3 de junio de 1965. 182 4 El Cristo Desconocido del Hinduismo (Darton, Longman y Todd, Londres, 1964). 5 Revista Jubilee, noviembre de 1963. 6 Foro ecuménico de la Universidad de Loyola, según se informó en el Chicago Daily News-Post Dispatch, 14 de diciembre de 1963. SECCIÓN III Capítulo 1 1 En Juan 17:24 Jesús, en su oración a Su Padre, habla del amor con el cual “me has amado antes de la fundación del mundo”. En Génesis 1:26 se dice que hay comunicación dentro de la Trinidad. 2 El pato salvaje. Capítulo 2 1 Constable and Co. Ltd., Londres, páginas 90-91. 2 Éxodo 24:12. 3 Hechos 26:14. 4 Juan 17:24. Capítulo 3 1 Traducido del francés por Stuart Gilbert (Penguin Books en asociación con Hamish Hamilton, 1966), La Peste, 1947. 2 La consideración de La Peste se continúa en las páginas 106-107. 3 Juan 5:24; Colosenses 1:13. 4 Génesis 2:17. 5 Es intrigante que el nuevo Heidegger, al cambiar su posición, tratara de introducir una caída histórica en su nuevo sistema. Dice que hubo una Edad de Oro (antes de esta caída) en la época de los griegos pre-socráticos; y luego Aristóteles, y los que le siguieron, cayeron. Su caída fue que empezaron a pensar racionalmente. Heidegger ahora está diciendo que el hombre es anormal. No hay evidencia histórica para tal Edad de Oro, pero sí indica que la respuesta racionalista usual al dilema del hombre, que dice que el hombre es como siempre lo ha sido, es insuficiente. En la desesperada teoría de Heidegger, Aristóteles toma el lugar de Adán, como el que cayó, y parece que Heidegger se ve a sí mismo como el que salvará. Pero note que su concepto de la caída y la salvación no toca cuestiones 183
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    morales. La anormalidaddel hombre no es moral; en el nuevo sistema de Heidegger es más bien una anormalidad epistemológica y metodológica. Aristóteles no estaba moralmente equivocado en lo que hizo, según Heidegger; él estaba introduciendo la metodología defectuosa de la antítesis y la racionalidad. Aquí no hay respuesta para el dilema del hombre, pero Heidegger ha demostrado claramente que la filosofía no tiene respuesta al dilema del hombre sobre la base del hombre y la historia siendo ahora normales. Parecería que a Heidegger le gustaría la respuesta del cristianismo, pero sin inclinarse ante Dios, ya sea moralmente o reconociendo la necesidad de conocimiento de Él. Capítulo 4 1 Cf. p. 100. 2 Simone de Beauvoir aborda el mismo problema en un contexto ligeramente diferente en su libro A Very Easy Death (Putnam, 1966). 3 Véase Estudios Bíblicos y Teológicos de B. B. Warfield (Scribners Sons, Nueva York, 1912), Sobre la vida emocional de nuestro Señor, pp. 35-90. Capítulo 5 1 “Einstein dice: ‘El desarrollo histórico ha demostrado que entre las construcciones teóricas imaginables hay invariablemente una que resulta incuestionablemente superior a todas las demás: nadie que se dedique realmente al asunto negará que el mundo de las percepciones determina el sistema teórico de una manera virtualmente no ambigua’. Un hombre dedicado a resolver un crucigrama bien diseñado puede, es cierto, proponer cualquier palabra como solución, pero sólo hay una palabra que realmente resuelve el crucigrama en todas sus formas. Es un resultado de la fe que la naturaleza toma el carácter de ese crucigrama bien formulado. Los éxitos cosechados hasta ahora por la ciencia, es cierto, dan un cierto estímulo para esta fe”. Teorías Científicas por H. R. Post en The Listener, 10 de febrero de 1966. 2 Romanos 1:18-20 3 En un artículo en The Christian Century del 12 de mayo de 1965, titulado La modernidad del fundamentalismo, John Opie Jr. comete dos errores principales. Dice correctamente que el cristianismo histórico (que él llama el fundamentalismo) se separa principalmente de la nueva teología no en detalles teológicos, sino en la epistemología y la metodología, porque insiste en la racionalidad. Sin embargo, continúa diciendo que el 184 cristianismo histórico está interesado exclusivamente en la racionalidad. Esto no es así. El otro error que comete, uno tonto, es decir que el tipo de pensamiento sobre el cual se basa el cristianismo histórico, es decir, el pensamiento racional, comenzó con La Ilustración. Este punto de vista no tiene más apoyo que el de Heidegger cuando dice que comenzó con Aristóteles, y es aún más imposible de sostener. Otros hombres en la nueva teología cometen este mismo error. Por ejemplo, Ernest R. Sandeen en su artículo The Princeton Theology en Church History, septiembre de 1962. 4 1ª Juan 4:1-3 SECCIÓN IV Capítulo 1 1 Hechos 17:26. 2 Salmos 139:8. 3 Romanos 1:32 - 2:3. Capítulo 2 1 Véase la sección I, p. 14. 2 Los conceptos básicos presentados aquí se expusieron primero en mi artículo titulado A Review of a Review en The Bible Today, vol. 42, No. 1, octubre de 1948. Romanos 1:18 dice: “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres, que detienen con injusticia la verdad”. El contexto demuestra que esta “detención de la verdad con injusticia” está relacionada con la “revelación general” de la “Humanidad” del hombre y del universo externo en los versículos 19 y 20. El concepto involucrado en la frase “que detienen con injusticia la verdad” tiene dos posibilidades: en muchas de las traducciones más recientes se traduce como obstaculizar, sostener, sofocar, restringir o suprimir la verdad, que los hombres tienen de la revelación general de la creación externa y de la “Humanidad” del hombre. Probablemente un significado más preciso, de la palabra griega usada, es que sostienen esa parte de la verdad del mundo real que deben sostener (a pesar de sus presuposiciones no cristianas) pero, debido a su injusticia, su rebelión, ellos no llevan la lógica de la revelación general a su conclusión natural y adecuada. Así pues, en sentido estricto, no tienen excusa. 185
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    Capítulo 3 1 Hebreos 11:6. 2 Hechos16:30-32. 3 La nota de Bunyan en este lugar es: “Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar” (Mateo 11:28). 4 La novena etapa del Progreso del Peregrino. 5 Las siguientes referencias en la Biblia ayudarán a cualquiera que quiera leer más acerca de convertirse en cristiano: Juan 3:15-18, Romanos 3:9-26, Romanos 4:1-3, Gálatas 2:16, Gálatas 3:24 Juan 8:24, Juan 14:6, Hechos 4:12. Romanos capítulos 1-8 es una buena sección en la que ver la unidad de convertirse en un cristiano y lo que sigue después de que uno es un cristiano. SECCIÓN V Capítulo 1 1 Juan 20:30-31. 2 Lucas 1:1-4. Capítulo 2 1 Marcos 12:30; Deuteronomio 6:5. SECCIÓN VI Capítulo 1 1 Juan 17:21. 2 Mateo 5:48. 3 1ª Juan 2:1. 4 Romanos 7:22-25. 5 2ª Corintios 13:14. 186 Índice Anti-Leyes, 38 Capote, Truman, 42 Antonioni, Miguel Ángel, 42 Cézanne, Paul, 30, 32 Appel, Karel, 89 Cimabue, 60 Aquino, Tomás de, 60, 179 Comunismo, 45 Ambientes, 34, 35, 36 Costelloe, María, 63 Aristóteles, 60, 67, 183-185 Crick, Francis, 102 Armory Show, The, 35, 53, 164 Arp, Hans, 34 Cristo Desconocido del Hinduismo, El, 183 Arte Cero, 36 Cubismo, 32 Ascherson, Neal, 83 Cultura indoeuropea, 18 Ayer, A. J., 179 Cunningham, Merce, 182 Bach, Johann Sebastian, 57 Da Vinci, Leonardo, 30, 58-59 Barth, Karl, 21, 51-53, 79, 182 Dada, 34, 35, 65 Baudelaire, Charles, 99-100 Beatles, Los, 42-43, 180 Dalí, Salvador, 64-67, 74, 76, 99, 157, 182 Berenson, Bernard, 63, 64, 181 Dante, Alighieri, 60 Bergman, Ingmar, 42 De Beauvoir, Simone, 184 Bernstein, Leonard, 69 De Mello, Anthony, 83 Bezzant, J. S., 92 De Stijl, 34, 179 Boccaccio, Giovanni, 60 Debussy, Claude, 37 Bonhoeffer, Dietrich, 78 Duchamp, Marcel, 34-35 Bornkamm, Gunther, 80 Boulez, Pierre, 70 Einstein, Albert, 56, 62, 183 Budismo Zen, 71, 103 Bultmann, Rudolph, 50, 80, 93 El año pasado en Marienbad, 54, 83 Bunyan, Juan, 135, 186 Engels, Friedrich, 45 Cage, John, 37, 43, 69-73, 89, 90, Escritores negros estadounidenes, 42 110, 125, 182 Calvino, Juan, 58 Camus, Albert 23, 55, 100, 107, Favre, Elie, 73, 74 Feldman, Marty, 71 123 Fellini, Frederico, 42 187
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    Ficino, Marsilio, 59Kant, Emmanuel, 20, 25, 179,181 Filosofía Analítica, 21, 24-25 Flew, Anthony, 179 Kierkegaard, Soren, 20, 21, 44, 50, 52, 53, 59 Francisco I, Rey de Francia, 58 Klee, Paul, 64, 65, 68, 70 Freud, Sigmund, 65, 102 Kung, Hans, 83 Galería de Arte de Glasgow, 66 Leary, Timothy, 27 Galería de Arte de Toronto, 179 Galería Nacional de Arte Libro Tibetano de los Muertos, 27 Washington, 66 Garaudy, Roger, 83 Listener, The, 12, 29, 80, 179, 182, 184 Gauguin, Paul, 30-32, 54 Lutero, Martín, 17, 39, 132 Gentile, Giovanni, 58 Giotto, di Bondone, 60 Mace, Thomas, 71 Graham, Martha, 182 Macquarrie, John, 80, 81 Green, Michael, 93 Manifiesto de Argelia, 55, 123 Griegos, los, 93 Marcis, Leonard, 69 Griffiths, Dom Bede, 83 Marx, Karl, 45 Mathieu, Georges, 70 Hegel, Georg Wilhelm, 19, 20, 44, 45, 51, 179 McLuhan, Marshall, 43 Medios de comunicación, 42, 43 Heidegger, Martin, 21, 23, 50, 67, 68, 75, 81, 83, 183, 184, 185 Miller, Henry, 38, 39, 73-76, 79 Mondrian, 33, 34 Henry, Pierre, 38 Museo de Arte de Boston, 31 Hinduismo, 45, 83, 100, 172 Museo de Arte de Filadelfia, 35 Hodge, Charles, 115 Homosexualidad filosófica, 39 Museo de Arte Moderno, Nueva York, 32, 35 Huxley, Aldous, 26-27 Huxley, Julian, 16, 25, 26, 79, 82, 87, 179, 180 Museo Stedelijk, Amsterdam, 34, 36 Musique Concrete, 37, 38, 44, 54, 57 Ibsen, Henrik, 88 Impresionistas, 30 Neo-Ortodoxia, 50, 51, 52, 55, 57 83, 93, 159 Jaspers, Karl, 21, 22 New Yorker, 69, 70, 72 Jazz, 27, 37 Niebuhr, Reinhold, 53 Jung, Carl Gustav, 56, 121, 180 Novela Anti-declaración, 42 188 Op Art, 37 Rutherford, 115 Opie, John, 184 Osborne, John, 39 Sade, Marqués de, 39, 102 Sandeen, Ernest, 185 Sartre, Jean Paul, 21, 23-24, 55, Pablo, El Apóstol, 46, 64, 95, 106, 113, 122, 133, 134, 152, 154, 181 123 Schaeffer, Pierre, 37, 57 Panikkar, Raymond, 83 Schweitzer, Albert, 94 Panteísmo, 43, 56, 65, 66, 78, 79, 87, 89 Senegal, 44, 45, 180 Senghor, Leopold Sedar, 44, 45, Paulus Society, 83 Peste, La, 100, 106, 107, 123, 183 50, 82, 180 Shute, Nevil, 75 Petrarca, 60 Silas, 133, 134 Picasso, Pablo, 32, 33, 59, 65, 66, 121, 179, 181 Slessinger, 42 Stein, Gertrude, 32 Planck, Max, 67, 144 Sucesos, 34-36 Pollock, Jackson, 70 Surrealismo, 65 Positivismo Lógico, 24, 25 Susiki, Daisetz, 71 Post, H. R., 184 Synthetist Art Theories, 179 Provos, Amsterdam, 36 Rahmer, Karl, 83 Reforma, La, 50, 51, 52, 58, 79, 82, Teilhard de Chardin, Pierre, 45, 67, 82, 87, 180 115, 164 Thomas, Dylan, 40, 41, 47 Renacimiento, El, 33, 58, 59, 60, 69, 170 Tillich, Paul, 53, 57, 78, 87 Times, The, 39 Renoir, Pierre Auguste, 32 Tomkins, Calvin, 182 Revista High Fidelity, 69 Turner, Joseph, 30 Revista Vogue, 182 Richardson, Alan, 53, 182 Van der Leek, 34 Rietveld, 34 Robinson, John A. T., 53, 78, 169 Warfield, Benjamin B., 184 Rookmaaker, Hans, 179 Weinrib, David, 72 Rusia, 82 Whitman, Walt, 74, 75 Russell, Bertrand, 112 189