Este documento analiza el accidente en la mina San José como un "grito" que debe servir para promover una cultura preventiva en Chile. Plantea que aunque las leyes y sanciones son necesarias, no son suficientes para prevenir accidentes, y que se requiere fomentar valores preventivos en toda la sociedad, desde las autoridades hasta los ciudadanos. Finalmente hace un llamado a emprender un esfuerzo nacional para desarrollar una cultura preventiva que priorice la seguridad de las personas.