Este capítulo presenta la llegada del narrador al hotel donde se hospeda el general y su grupo en Roulettenburg. Describe las tensiones en la relación con el general y los demás, y cómo han conseguido dinero para aparentar riqueza. En la comida, el narrador se enoja y comparte una anécdota sobre un enfrentamiento que tuvo con un clérigo en la oficina de la legación del Vaticano en París por un visado para su pasaporte.