Un campesino que vivía afueras de una ciudad tenía fe en que el Mesías pronto llegaría, así que viajó a Jerusalén para ver a Jesús. Como tuvo que irse antes de que Jesús llegara, le pidió a un amigo que le avisara cuando el Mesías llegara. Más tarde, cuando Jesús llegó como el Mesías humilde y sin interés en riquezas, la gente lo juzgaba y dudaba que pudiera ser el enviado de Dios.