A principios del siglo XX, la ciudad de México experimentó un rápido crecimiento de su población y expansión territorial. La población aumentó de 400,000 habitantes en 1900 a 560,000 en 1910, y la superficie del Distrito Federal pasó de 1,200 km2 en 1885 a 1,453 km2 en 1890. Las nuevas colonias que surgieron en esta época incluyeron Roma, Juárez, Santa María y San Rafael. Además, la ciudad se expandió hacia el norte, este y oeste, superando los límites originales de Tlatelolco,