El documento aborda el origen y la evolución del oficio pastoral en la iglesia desde Cristo hasta la reforma, destacando la autoridad de predicar y administrar los sacramentos. Se menciona la distinción entre el oficio pastoral y el sacerdocio de todos los creyentes, y cómo la iglesia primitiva diferenciaba entre varios roles, incluyendo apóstoles y diáconos. Además, se discuten las implicaciones de la reforma y la sucesión apostólica en el contexto luterano.