1) El pacto de Dios con Abraham es sin límites y generacional, significando una vida de adoración y cambio, llevando a la bendición pero no siempre incluyendo la bendición. 2) Abraham cumple de inmediato con la señal del pacto al circuncidarse junto a todos los hombres de su casa. 3) El pacto promete una herencia eterna en la nueva Jerusalén sin sufrimiento.