El documento describe el Renacimiento como un período en el que el ser humano se colocó en el centro del pensamiento en lugar de la iglesia. Las ideas del Renacimiento se centraron en el hombre, el arte, la ciencia y la política terrenal en lugar de la mentalidad religiosa dominante en la Edad Media. El Renacimiento representó un renovado interés en el pasado clásico de Grecia y Roma y en el hombre como individuo con libertad de pensamiento.