El teatro europeo en el siglo XVI incluía formas dramáticas medievales y evolucionó de ser popular a culto. Había tres modalidades principales: teatro eclesiástico para festividades religiosas, teatro cortesano creado por reyes renacentistas, y teatro popular para entretener al público con farsas. Cada país desarrolló sus propios géneros, con Inglaterra y España manteniendo temas populares y Francia favoreciendo el teatro cortesano. La "commedia dell'arte" italiana se caracterizaba por guiones bre