El documento describe los elementos litúrgicos utilizados en la celebración de la eucaristía, incluyendo vestimentas como el alba, cíngulo, estola y casulla, así como objetos como el cáliz, patena y copón, que tienen significados simbólicos y funcionales. También se mencionan lugares y mobiliario litúrgico, como el altar, la credencia, el ambón y el sagrario, resaltando su importancia en la ritualidad cristiana. Cada elemento no solo tiene un propósito práctico, sino que también contribuye al carácter sagrado de la liturgia.