El documento resume diferentes perspectivas sobre la existencia y naturaleza de los demonios. Discute conceptos griegos y judíos antiguos, así como teorías modernas. Concluye que los demonios probablemente son ángeles caídos, basándose en pasajes bíblicos que describen a Satanás y sus ángeles siendo expulsados del cielo. El documento también analiza la relación entre los demonios, la idolatría, la brujería y la posesión, según lo descrito en la Biblia.