La poesía describe momentos de profunda tristeza y soledad. El llanto cuelga de las manos mientras el viento azota el corazón y amplía el sentimiento de abandono. Besar a una mujer desnuda sabe a cenizas y el abrazo final deja una franja sucia. No hay donde apoyarse, solo columnas de sombra y silencio. Dar miedo ser hombre y estar solo es estar completamente solo, ahogándose en la soledad y sintiéndose ajeno a uno mismo.