El documento discute si el grafiti puede considerarse un arte. Explica que el grafiti se originó en Estados Unidos a finales de los 1960 como firmas o seudónimos y ha evolucionado para incluir colores, estilos y personajes. Algunos lo ven como arte, mientras que otros lo ven como vandalismo. También destaca que los grafiteros lo usan para expresar mensajes a través de sus creaciones en lugares públicos. Aunque a menudo es ilegal, el grafiti puede ser una forma de expresión artística.