El documento describe el floripondio, un árbol de la familia de las solanáceas originario de América Latina y Europa. Contiene alcaloides como la escopolamina que actúan como anticolinérgicos y pueden causar alucinaciones y pérdida del contacto con la realidad si se ingieren en grandes dosis. Aunque tradicionalmente se ha usado con fines medicinales y rituales, la intoxicación con floripondio es peligrosa y requiere atención médica.