El documento describe la historia detrás de la Estancia La Guitarra, una plantación con forma de guitarra de 1 km de largo visible desde el aire en General Levalle, Córdoba. Pedro Ureta plantó la guitarra en memoria de su esposa Graciela, quien murió joven y había soñado con diseñar la finca con forma de guitarra, su instrumento favorito. Ureta plantó cipreses para el cuerpo y eucaliptos azules para las cuerdas, y cuidó los árboles hasta que crecieron y formaron