La planta se instalará en Puerto Cabello, Venezuela debido a su cercanía al puerto marítimo más importante del país y a una petroquímica que proveerá los materiales necesarios. Tendrá una capacidad de producción de 300,000 teléfonos por año. La empresa será una sociedad anónima de capital abierto que fabricará y distribuirá teléfonos móviles en Venezuela.