El documento cuenta la historia de un hombre cuyo amigo le enseña un conjunto de ropa interior que su esposa había comprado años atrás pero nunca usó. El amigo coloca el conjunto junto al ataúd de su esposa recientemente fallecida, diciéndole que nunca guarde nada para una ocasión especial, pues cada día es una ocasión especial. Esto le hace cambiar su perspectiva sobre la vida, decidiendo vivir cada día al máximo sin aplazar nada.