Europa se encuentra localizada principalmente en la zona templada del hemisferio norte, presentando cuatro tipos de clima: ártico en el extremo norte, oceánico en el noroeste, mediterráneo en el sur y continental en el centro y este. Los factores que influyen en su clima incluyen la corriente del Golfo, los vientos cálidos del sur y los fríos del norte, y la barrera de los Alpes.