Las aplicaciones web han evolucionado desde lenguajes de programación como Perl en la década de 1980 que permitieron el desarrollo de páginas web estáticas, hasta la Web 1.0 con navegadores de texto y la introducción del HTML. La Web 2.0 se centró en aplicaciones enfocadas al usuario final e interacción, mientras que la Web 3.0 busca nuevas formas de interacción entre personas a través de internet.