La revolución industrial tuvo un gran impacto en las condiciones de vida de los obreros, quienes trabajaban largas jornadas en malas condiciones sin derechos laborales. Esto dio lugar a las clases sociales de la burguesía industrial y el proletariado fabril. La revolución industrial ocurrió principalmente en Inglaterra debido a su desarrollo económico, e innovaciones como la máquina de vapor impulsaron su progreso.