El comportamiento de las petroleras ha sido volátil en las últimas semanas debido a tres factores: el miedo a una caída temporal de la demanda de combustible para aviones, la reducción de la demanda de petróleo por las débiles condiciones económicas y el riesgo de recesión, y el bajo cumplimiento de las cuotas de producción por parte de los miembros de la OPEP en agosto.