La extorsión telefónica es un delito en aumento en México, en donde los agresores obtienen dinero de las víctimas llamándolas y haciéndose pasar por miembros de grupos criminales u otras organizaciones. La extorsión es el segundo delito más reportado en el país. El Distrito Federal y el Estado de México son las regiones con mayor número de denuncias por este crimen. Para evitar ser víctima, se recomienda no dar información personal por teléfono y colgar si piden dinero para liberar a un familiar.