Facebook comenzó como una red social para estudiantes de Harvard y se expandió rápidamente a otras universidades. Twitter surgió de una idea en una reunión de brainstorming de la compañía Odeo y permitía enviar mensajes cortos de texto (tweets). Ambas redes sociales crecieron exponencialmente en sus primeros años, atrajeron inversiones significativas y eventualmente se abrieron al público en general.