El texto contrasta lo fácil y lo difícil en diversas situaciones de la vida, destacando que ocupar un lugar en la agenda es sencillo, pero hacerlo en el corazón de alguien es complicado. También enfatiza que prometer amor es fácil, pero demostrarlo y cuidarlo requiere esfuerzo. En última instancia, sugiere que el verdadero valor de la vida reside en las acciones y en la conexión con uno mismo.