El documento discute las formas en que los cristianos del primer siglo podían perder su salvación a través de fallas en la vida o la doctrina. Las fallas en la vida incluían pecados como vivir en pecado deliberado sin arrepentimiento, mientras que las fallas en la doctrina incluían aceptar enseñanzas falsas en lugar de la verdad. El documento concluye que los cristianos podían perder su salvación si pecaban sin arrepentirse, no perseveraban en la fe, rechazaban la verdadera doctrina o no