El documento resume las características de la iglesia verdadera según la Confesión de Bélgica de 1561, incluyendo la predicación de la sana doctrina, la administración pura de los sacramentos y el ejercicio de la disciplina. También discute la importancia de la disciplina eclesiástica según Juan Calvino y Francis Schaeffer, y cómo la falta de esta ha llevado a una pérdida de credibilidad de la iglesia.