El documento discute la existencia de la internet profunda, también conocida como deep web, que contiene información no indexada por motores de búsqueda comunes. Se menciona que aunque la deep web alberga datos útiles, también es un refugio para actividades delictivas, como la venta de drogas y pornografía infantil. La mayoría de las transacciones en este ámbito se efectúan con criptomonedas como Bitcoin, lo que plantea interrogantes sobre la privacidad y el anonimato.