El documento presenta una acusación contundente contra Fidel Castro, describiéndolo como un asesino y delincuente desde su juventud, antes de los eventos que precedieron su ascenso al poder en Cuba. Se detallan varios crímenes atribuidos a Castro, incluyendo intentos de asesinato y actos de violencia política, afirmando que su carrera criminal comenzó mucho antes del golpe de estado de Batista. La narrativa sostiene que muchos cubanos fueron engañados al pensar que Castro representaba un cambio positivo para el país, cuando en realidad condujo a la destrucción de Cuba y su pueblo.