El documento describe los problemas causados por largas filas en la cafetería de una escuela debido a un nuevo método. Propone dividir a los estudiantes en filas por grado y contratar más personal para servir la comida más rápido, ampliar físicamente la cafetería y usar un sistema de números asignados para cada estudiante al recoger su almuerzo. El plan requeriría una inversión de entre $50-100 millones y sería implementado durante las vacaciones para no interrumpir las clases.