Este documento ofrece consejos sobre el manejo exitoso de las finanzas desde una perspectiva cristiana. Enfatiza la importancia de entregar todas las posesiones a Dios, evitar las deudas, desarrollar el hábito del ahorro, dar regularmente a la iglesia, y vivir de acuerdo con un presupuesto. También recomienda confiar en Dios, honrarlo con los diezmos y ofrendas, y aceptar su corrección para lograr prosperidad financiera.