Primaria Digital 
• Fotonovela “Mi casa”. 
• Escuela Municipal 1. 
• Puerto Madryn – Chubut 
• Grupo de trabajo: 
Puntillo, Cristina 
Coronello, Débora 
Abraham, Soledad 
Álvarez, Sofía 
Colaboración: equipo docente y no 
docente de la institución. 
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Cuento adaptado de Pablo, Olmedo – Escuela Municipal 1 
Cuando tenía ocho años fui desafiado por mi 
maestra para describir ante mis compañeros 
cómo era mi casa. 
Nahuel, contanos 
¿Cómo es tu casa? 
A esa altura desaparecí del aula siguiendo a mi oreja izquierda, que estaba entre el 
índice y el pulgar de la tierna mano de la señorita Dora.
Tanto gustó mi sencilla descripción que tuve 
que repetirla frente a la comisión de 
cooperadora… 
A la psicopedagoga, al consejo escolar, y a 
una psicóloga. 
Y todos coincidieron en que debían 
acompañarme hasta mi casa… 
Seguro que para conocerla, y además querían 
hablar de no se qué cosa con papá. 
Pero los pobres se tuvieron que conformar 
con dialogar a gritos desde la vereda… 
Porque para entrar en mi casa… es requisito 
indispensable el tener alas… y por supuesto, 
ninguno de ellos tenía unas.

Foto novela

  • 1.
    Primaria Digital •Fotonovela “Mi casa”. • Escuela Municipal 1. • Puerto Madryn – Chubut • Grupo de trabajo: Puntillo, Cristina Coronello, Débora Abraham, Soledad Álvarez, Sofía Colaboración: equipo docente y no docente de la institución. 1
  • 2.
    Cuento adaptado dePablo, Olmedo – Escuela Municipal 1 Cuando tenía ocho años fui desafiado por mi maestra para describir ante mis compañeros cómo era mi casa. Nahuel, contanos ¿Cómo es tu casa? A esa altura desaparecí del aula siguiendo a mi oreja izquierda, que estaba entre el índice y el pulgar de la tierna mano de la señorita Dora.
  • 3.
    Tanto gustó misencilla descripción que tuve que repetirla frente a la comisión de cooperadora… A la psicopedagoga, al consejo escolar, y a una psicóloga. Y todos coincidieron en que debían acompañarme hasta mi casa… Seguro que para conocerla, y además querían hablar de no se qué cosa con papá. Pero los pobres se tuvieron que conformar con dialogar a gritos desde la vereda… Porque para entrar en mi casa… es requisito indispensable el tener alas… y por supuesto, ninguno de ellos tenía unas.