El documento describe la Costa Rica del pasado como un país campesino donde sobresalían los trabajadores del campo y la ciudad. Describe escenas de la recolección de basura en carretones, la entrega de leña y hielo casa por casa, y mujeres bellas y construcciones fastuosas. Menciona que era un país que recibía visitas importantes, construía estadios y tenía medios de transporte de calidad. El documento concluye que aunque las cosas han cambiado, es importante valorar el pasado de Costa Rica.