El caballero Brahian regresó a su pueblo y vio que había mucha pobreza y falta de empleo. Propuso a la reina iniciar un proyecto de granja de cabras para producir leche y sus derivados, lo que generaría empleos. La reina aceptó la propuesta y acordaron ser socios, invirtiendo la misma cantidad de dinero cada uno. La granja tuvo éxito y generó diez empleos inicialmente, transformando positivamente la situación del pueblo.