«Celebré mi cumpleaños en el ático de Ignacio 
González» 
«No me colé en la proclamación de Felipe VI, me invitaron» / «Aznar me 
insistió en que le llamara Jose» / «Soraya me invitó al balcón de Génova el 20- 
N» 
Francisco Nicolás Gómez 
Iglesias, más conocido como el 
pequeño Nicolás, habla en esta 
segunda parte de la primera 
entrevista que concede de Felipe 
VI y de su presencia en la 
proclamación del Rey (19 de 
junio). Pero también de Aznar, 
Rajoy, Ignacio González, 
Esperanza Aguirre y Soraya Sáenz 
de Santamaría. 
– Se le presenta como un impostor 
en general y como una suerte de 
canapero en los actos oficiales en 
particular. ¿Se coló en el Palacio 
Real el día del acceso al trono del 
Rey? 
– No, lo hice con una invitación 
que me mandaron desde el Palacio 
de la Zarzuela. 
–El secretario general de Manos 
Limpias, Miguel Bernad, asegura 
que el primer día que se reunieron 
para tratar el futuro procesal de la 
Infanta usted le relató al detalle 
una conversación privada que él 
había tenido con su madre la 
noche anterior. ¿Eso es verdad? 
–El señor Bernad lo que debería 
hacer es tener menos imaginación. 
Si hubiera podido investigar una 
conversación suya no sería una 
con su madre, sería de otro tipo. 
– ¿Quién insta su detención? 
– Lo único que tengo claro es que 
quien me hacía seguimientos 
habitualmente era el CNI. 
– Su versión sostiene que todas las 
operaciones que ha llevado a cabo 
han sido a petición del Gobierno, 
la Casa Real y el CNI. Después de 
su detención, ¿no les ha llamado 
para pedir explicaciones? 
– El problema es que no sé por 
dónde viene todo esto. Me 
avisaron de que mi teléfono no era 
seguro y mi teléfono fue pinchado 
por el CNI ilegalmente durante 
dos meses. Luego me arrestaron. 
– ¿Le consta que el CNI pinche 
teléfonos de forma ilegal?
– Sí. 
– ¿A quién? 
– Entre otros, a usted, Eduardo. 
Intervienen teléfonos cuando 
entienden que alguien representa 
un problema para personalidades 
del Estado. 
– ¿Por qué llevaba escolta de la 
unidad de protección de 
autoridades de la Policía de 
Madrid? 
– No voy a contestar a eso. Fue 
una vez puntual por un trabajo 
especial que se me encargó. Y no 
haré mayores precisiones. 
– ¿Ha hecho gestiones a empresas 
con contratos públicos en 
representación del Estado? 
– Lo que he hecho es ayudar a 
empresas españolas en una 
situación complicada para que 
salieran adelante 
internacionalmente. 
– ¿Cobraba entonces una 
comisión por ello? 
– No [vuelve a esbozar su sonrisa 
pícara]. Ayudaba porque me 
parecía adecuado. Luego, si ellos 
querían agradecérmelo... [risas]. 
– Y aceptaba… 
– O no. Depende de si era o no 
razonable. 
– ¿Traficó con influencias en esas 
relaciones? ¿Pidió a algún alto 
cargo que hiciese algún tipo de 
gestión? 
– Nunca ha habido tráfico de 
influencias. Parece que ayudar a 
las empresas está mal y yo lo 
hacía de buenas maneras. 
– ¿A qué empresas ayudó? 
– No voy a decirlo por respeto a 
ellas. 
– ¿Ayudó a la constructora OHL? 
– Siempre he colaborado con ellos 
y he intentado favorecerles porque 
tengo relación familiar con sus 
dueños, los Villar Mir. 
– Resulta chocante que con 20 
años tenga relación y en actos 
oficiales esté al lado del patriarca 
de los Villar Mir, que cuenta con 
83… 
– Todo el mundo tiene derecho a 
tener amigos de todas las edades, 
no creo que sea nada extraño. 
– El chalé de lujo de El Viso que 
utilizaba, ¿quién lo pagaba? 
– Una constructora pequeñita. 
– ¿Para qué lo usaba? 
– Era un sitio de representación y 
por allí han pasado muchas 
personas. 
– ¿Quién estuvo allí? 
– Eso es un asunto privado. Igual 
que el color de mi pelo, que me 
acabo de teñir para pasar
desapercibido. Lo que sí le puedo 
decir es que nunca he visto drogas 
allí, sólo se organizaban reuniones 
y guateques. 
– Dicen que se empleaba de 
picadero... 
–No comment, no es verdad. 
– ¿Utilizó el chalé para alguna 
gestión de carácter oficial? 
– No voy a contestar a eso. 
– ¿Participó en el proyecto de 
Eurovegas? 
– Sí, tuve reuniones con Sheldon 
Adelson y con Michael Leven. Mi 
función era escuchar, me llamaban 
«Little Kennedy», y aportaba mi 
humilde experiencia. 
– ¿Por qué se frustró el proyecto? 
– Primero explico por qué fue 
elegida Madrid y no Barcelona. 
La razón es que la señora que 
tenía la Generalitat de Cataluña en 
este tema decía una y otra vez que 
Barcelona tenía mar y puerto. 
Adelson le espetó que no quería ni 
mar ni puerto porque si la gente se 
está bañando no gasta en los 
casinos y le recordó que Las 
Vegas está en un desierto. Luego 
el problema fue que hubo 
demasiada gente interesada y no 
hubo acuerdo. 
– Ha descrito una realidad en la 
que se ha codeado con los 
poderosos. Ha estado en la cocina 
del poder en España. ¿Quién le 
introdujo en ese circuito? ¿Quién 
fue su padrino? 
– Yo a los poderosos les llamo 
personas porque son iguales que el 
carnicero o el barrendero. Unos 
han tenido más suerte que otros, 
pero son personas y a todo el 
mundo le trato por igual. Mi 
padrino ha sido una de las 
personas que mejor se ha portado 
conmigo y a la que yo respeto: el 
secretario de Estado de Comercio, 
Jaime García Legaz. Con él he 
tenido una relación de amistad 
pero no de otro tipo como 
sugieren algunos medios porque 
yo soy heterosexual, que quede 
claro que no soy homosexual, 
orientación que por supuesto 
respeto, pero yo soy lo que soy, 
heterosexual. 
– ¿Cómo le introdujo? 
– Yo empiezo en FAES. Él era el 
secretario general de FAES y yo 
era el encargado de los actos 
jóvenes de la fundación. 
– ¿Se codeaba con Aznar? 
– Claro que he tenido trato con 
Jose. 
– ¿Le llama «Jose»? 
– Le llamo así porque me pidió él 
que le llamara así. Le he 
asesorado a él pero también a su 
mujer, Ana Botella. Pero en lo 
bueno, ¿eh? No en lo malo. Yo 
veía que era muy mala alcaldesa e 
intentaba frenar todos sus errores. 
Con Jose mi relación no era de
amistad, pero estuve en su casa de 
Guadalmina varias veces a 
saludarle y a merendar. Mi 
relación con él terminó porque soy 
muy sincero y le decía todo lo que 
me parecía que hacía mal. Eso le 
sentaba mal porque tiene un ego 
muy profundo. 
– ¿Ha visto corrupción en las altas 
esferas en las que se ha movido 
estos años? 
– He visto de todo. No hay cosa 
que no haya visto. Con la 
corrupción ocurre como con los 
que toman cocaína. Nunca te lo 
dicen hasta que vean que eres del 
grupito. Pero lo hueles y sabes qué 
hay y dónde hay. 
– ¿Conoce al presidente de la 
Comunidad de Madrid, Ignacio 
González? 
– A Nacho, sí. Tengo una relación 
muy buena con él y con sus hijas. 
En mi cumpleaños, el 18 de abril 
de este año, su hija pequeña, que 
es amiga mía, me hizo una 
fiestecilla sorpresa en el famoso 
ático de Estepona. En la segunda 
planta del ático, que es dúplex, un 
casoplón lleno de pantallas Bang 
and Olufsen. Lourdes, la mujer de 
Nacho, me trajo una tarta. A 
Lourdes y a Nacho también les 
decía lo que me parecía bien y lo 
que me parecía mal. 
– ¿Y también se lo tomaban mal? 
– Al principio, bien. Pero cuando 
cogí confianza fui a machete. 
– ¿Qué críticas le hacía? 
– Todas las que se les puedan 
ocurrir. Le he preguntado por el 
famoso ático y le he preguntado 
quién se lo pagó. No me dio nunca 
una respuesta. Le pregunté si 
podía pagarlo con su sueldo de 
político y me dijo que su mujer 
tiene más dinero que él y que lo 
pagaron a medias. También le 
pregunté por qué lo había 
alquilado a una sociedad de 
Delaware y dio la conversación 
por finalizada diciéndome que 
fuera con él al próximo partido del 
Atlético. 
– ¿Ha tratado con Ignacio 
González alguna otra cuestión? 
– Ni se me ocurriría. Sólo hablo 
con gente que es radicalmente 
honesta. 
– ¿Conoce a Esperanza Aguirre? 
– Cuando estaba con Adelson, 
estaba ella. En su finca he estado 
varias veces en El Escorial 
saltando los fuegos el día de San 
Juan. Alguna vez hablábamos 
pero no teníamos mucha relación. 
Es una política que es más imagen 
que otra cosa y que no se ha 
rodeado de gente honesta. 
– ¿Qué relación tiene con Arturo 
Fernández? 
– Es una persona muy especial, 
hecha a sí misma, y me da mucha 
pena lo que le está pasando.
– Siempre se ha dicho que tenía 
con él una relación mucho más 
estrecha… 
– Estrecha… ¿en qué sentido? 
– Político y empresarial… Hasta 
se ha comentado que usted era su 
sobrino. 
–Es que él me pedía que dijera 
que yo era su sobrino para evitar 
suspicacias porque a la gente le 
gusta el marujeo y así evitaba 
ciertas opiniones. No es normal 
que una persona de 60 años vaya 
con un niño de 20. 
– ¿Qué le aportaba a Arturo 
Fernández? 
– Yo estuve en su campaña de la 
patronal madrileña CEIM desde el 
día uno hasta el último. Yo iba 
con él desde su casa hasta las 
cenas y esas elecciones se ganaron 
limpiamente. Yo fui el único 
apoderado cuando se hizo el 
recuento. 
– ¿Nunca le han ofrecido un cargo 
en el PP con las relaciones que 
tenía en el partido? 
– He sido presidente del Club 
Joven del PP de Moncloa- 
Aravaca. 
– ¿Se coló en el balcón de Génova 
con Rajoy y compañía el día de la 
victoria en las generales (20 de 
noviembre de 2011)? 
– ¡Cómo me voy a colar! Eso es 
imposible. Me invitó Soraya 
Saénz de Santamaría. Me dijo que 
si me apetecía ir y fui. Subí con 
ella. He estado muchas veces en el 
balcón, con 14 o 15 años. El 20-N 
estuve allí para celebrar la 
mayoría absoluta. 
– ¿Con Rajoy ha tenido algún tipo 
de trato? 
– Sí, pero de pequeño. 
– ¿Con cuántos años? 
– Con 14. 
– ¿Qué relación podía mantener 
con Rajoy a esa edad? 
– Me llamaba Fran, me veía en los 
actos y le hacía gracia. Yo era 
como el niño del PP. Aunque 
ahora no me gusta que me 
vinculen al PP. 
– ¿En qué consistió su relación 
con el ex ministro de Exteriores 
Miguel Ángel Moratinos? 
– Teníamos planificados 
diferentes negocios en Guinea 
Ecuatorial. Sobre todo eran 
negocios para ayudar a empresas 
españolas. Yo quería aprovechar 
ese país en beneficio de España y 
de todos los españoles. Eran 
negocios de Sanidad, Educación y 
Servicios de Inteligencia. 
– ¿Le han hecho propuestas para 
rentabilizar su peripecia? 
– Muchas. De seis cifras. Alguna 
tele me ha ofrecido más de 
100.000 euros. E. INDA - 
E.URREIZIETA: EL MUNDO

Francisco Nicolás

  • 1.
    «Celebré mi cumpleañosen el ático de Ignacio González» «No me colé en la proclamación de Felipe VI, me invitaron» / «Aznar me insistió en que le llamara Jose» / «Soraya me invitó al balcón de Génova el 20- N» Francisco Nicolás Gómez Iglesias, más conocido como el pequeño Nicolás, habla en esta segunda parte de la primera entrevista que concede de Felipe VI y de su presencia en la proclamación del Rey (19 de junio). Pero también de Aznar, Rajoy, Ignacio González, Esperanza Aguirre y Soraya Sáenz de Santamaría. – Se le presenta como un impostor en general y como una suerte de canapero en los actos oficiales en particular. ¿Se coló en el Palacio Real el día del acceso al trono del Rey? – No, lo hice con una invitación que me mandaron desde el Palacio de la Zarzuela. –El secretario general de Manos Limpias, Miguel Bernad, asegura que el primer día que se reunieron para tratar el futuro procesal de la Infanta usted le relató al detalle una conversación privada que él había tenido con su madre la noche anterior. ¿Eso es verdad? –El señor Bernad lo que debería hacer es tener menos imaginación. Si hubiera podido investigar una conversación suya no sería una con su madre, sería de otro tipo. – ¿Quién insta su detención? – Lo único que tengo claro es que quien me hacía seguimientos habitualmente era el CNI. – Su versión sostiene que todas las operaciones que ha llevado a cabo han sido a petición del Gobierno, la Casa Real y el CNI. Después de su detención, ¿no les ha llamado para pedir explicaciones? – El problema es que no sé por dónde viene todo esto. Me avisaron de que mi teléfono no era seguro y mi teléfono fue pinchado por el CNI ilegalmente durante dos meses. Luego me arrestaron. – ¿Le consta que el CNI pinche teléfonos de forma ilegal?
  • 2.
    – Sí. –¿A quién? – Entre otros, a usted, Eduardo. Intervienen teléfonos cuando entienden que alguien representa un problema para personalidades del Estado. – ¿Por qué llevaba escolta de la unidad de protección de autoridades de la Policía de Madrid? – No voy a contestar a eso. Fue una vez puntual por un trabajo especial que se me encargó. Y no haré mayores precisiones. – ¿Ha hecho gestiones a empresas con contratos públicos en representación del Estado? – Lo que he hecho es ayudar a empresas españolas en una situación complicada para que salieran adelante internacionalmente. – ¿Cobraba entonces una comisión por ello? – No [vuelve a esbozar su sonrisa pícara]. Ayudaba porque me parecía adecuado. Luego, si ellos querían agradecérmelo... [risas]. – Y aceptaba… – O no. Depende de si era o no razonable. – ¿Traficó con influencias en esas relaciones? ¿Pidió a algún alto cargo que hiciese algún tipo de gestión? – Nunca ha habido tráfico de influencias. Parece que ayudar a las empresas está mal y yo lo hacía de buenas maneras. – ¿A qué empresas ayudó? – No voy a decirlo por respeto a ellas. – ¿Ayudó a la constructora OHL? – Siempre he colaborado con ellos y he intentado favorecerles porque tengo relación familiar con sus dueños, los Villar Mir. – Resulta chocante que con 20 años tenga relación y en actos oficiales esté al lado del patriarca de los Villar Mir, que cuenta con 83… – Todo el mundo tiene derecho a tener amigos de todas las edades, no creo que sea nada extraño. – El chalé de lujo de El Viso que utilizaba, ¿quién lo pagaba? – Una constructora pequeñita. – ¿Para qué lo usaba? – Era un sitio de representación y por allí han pasado muchas personas. – ¿Quién estuvo allí? – Eso es un asunto privado. Igual que el color de mi pelo, que me acabo de teñir para pasar
  • 3.
    desapercibido. Lo quesí le puedo decir es que nunca he visto drogas allí, sólo se organizaban reuniones y guateques. – Dicen que se empleaba de picadero... –No comment, no es verdad. – ¿Utilizó el chalé para alguna gestión de carácter oficial? – No voy a contestar a eso. – ¿Participó en el proyecto de Eurovegas? – Sí, tuve reuniones con Sheldon Adelson y con Michael Leven. Mi función era escuchar, me llamaban «Little Kennedy», y aportaba mi humilde experiencia. – ¿Por qué se frustró el proyecto? – Primero explico por qué fue elegida Madrid y no Barcelona. La razón es que la señora que tenía la Generalitat de Cataluña en este tema decía una y otra vez que Barcelona tenía mar y puerto. Adelson le espetó que no quería ni mar ni puerto porque si la gente se está bañando no gasta en los casinos y le recordó que Las Vegas está en un desierto. Luego el problema fue que hubo demasiada gente interesada y no hubo acuerdo. – Ha descrito una realidad en la que se ha codeado con los poderosos. Ha estado en la cocina del poder en España. ¿Quién le introdujo en ese circuito? ¿Quién fue su padrino? – Yo a los poderosos les llamo personas porque son iguales que el carnicero o el barrendero. Unos han tenido más suerte que otros, pero son personas y a todo el mundo le trato por igual. Mi padrino ha sido una de las personas que mejor se ha portado conmigo y a la que yo respeto: el secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz. Con él he tenido una relación de amistad pero no de otro tipo como sugieren algunos medios porque yo soy heterosexual, que quede claro que no soy homosexual, orientación que por supuesto respeto, pero yo soy lo que soy, heterosexual. – ¿Cómo le introdujo? – Yo empiezo en FAES. Él era el secretario general de FAES y yo era el encargado de los actos jóvenes de la fundación. – ¿Se codeaba con Aznar? – Claro que he tenido trato con Jose. – ¿Le llama «Jose»? – Le llamo así porque me pidió él que le llamara así. Le he asesorado a él pero también a su mujer, Ana Botella. Pero en lo bueno, ¿eh? No en lo malo. Yo veía que era muy mala alcaldesa e intentaba frenar todos sus errores. Con Jose mi relación no era de
  • 4.
    amistad, pero estuveen su casa de Guadalmina varias veces a saludarle y a merendar. Mi relación con él terminó porque soy muy sincero y le decía todo lo que me parecía que hacía mal. Eso le sentaba mal porque tiene un ego muy profundo. – ¿Ha visto corrupción en las altas esferas en las que se ha movido estos años? – He visto de todo. No hay cosa que no haya visto. Con la corrupción ocurre como con los que toman cocaína. Nunca te lo dicen hasta que vean que eres del grupito. Pero lo hueles y sabes qué hay y dónde hay. – ¿Conoce al presidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González? – A Nacho, sí. Tengo una relación muy buena con él y con sus hijas. En mi cumpleaños, el 18 de abril de este año, su hija pequeña, que es amiga mía, me hizo una fiestecilla sorpresa en el famoso ático de Estepona. En la segunda planta del ático, que es dúplex, un casoplón lleno de pantallas Bang and Olufsen. Lourdes, la mujer de Nacho, me trajo una tarta. A Lourdes y a Nacho también les decía lo que me parecía bien y lo que me parecía mal. – ¿Y también se lo tomaban mal? – Al principio, bien. Pero cuando cogí confianza fui a machete. – ¿Qué críticas le hacía? – Todas las que se les puedan ocurrir. Le he preguntado por el famoso ático y le he preguntado quién se lo pagó. No me dio nunca una respuesta. Le pregunté si podía pagarlo con su sueldo de político y me dijo que su mujer tiene más dinero que él y que lo pagaron a medias. También le pregunté por qué lo había alquilado a una sociedad de Delaware y dio la conversación por finalizada diciéndome que fuera con él al próximo partido del Atlético. – ¿Ha tratado con Ignacio González alguna otra cuestión? – Ni se me ocurriría. Sólo hablo con gente que es radicalmente honesta. – ¿Conoce a Esperanza Aguirre? – Cuando estaba con Adelson, estaba ella. En su finca he estado varias veces en El Escorial saltando los fuegos el día de San Juan. Alguna vez hablábamos pero no teníamos mucha relación. Es una política que es más imagen que otra cosa y que no se ha rodeado de gente honesta. – ¿Qué relación tiene con Arturo Fernández? – Es una persona muy especial, hecha a sí misma, y me da mucha pena lo que le está pasando.
  • 5.
    – Siempre seha dicho que tenía con él una relación mucho más estrecha… – Estrecha… ¿en qué sentido? – Político y empresarial… Hasta se ha comentado que usted era su sobrino. –Es que él me pedía que dijera que yo era su sobrino para evitar suspicacias porque a la gente le gusta el marujeo y así evitaba ciertas opiniones. No es normal que una persona de 60 años vaya con un niño de 20. – ¿Qué le aportaba a Arturo Fernández? – Yo estuve en su campaña de la patronal madrileña CEIM desde el día uno hasta el último. Yo iba con él desde su casa hasta las cenas y esas elecciones se ganaron limpiamente. Yo fui el único apoderado cuando se hizo el recuento. – ¿Nunca le han ofrecido un cargo en el PP con las relaciones que tenía en el partido? – He sido presidente del Club Joven del PP de Moncloa- Aravaca. – ¿Se coló en el balcón de Génova con Rajoy y compañía el día de la victoria en las generales (20 de noviembre de 2011)? – ¡Cómo me voy a colar! Eso es imposible. Me invitó Soraya Saénz de Santamaría. Me dijo que si me apetecía ir y fui. Subí con ella. He estado muchas veces en el balcón, con 14 o 15 años. El 20-N estuve allí para celebrar la mayoría absoluta. – ¿Con Rajoy ha tenido algún tipo de trato? – Sí, pero de pequeño. – ¿Con cuántos años? – Con 14. – ¿Qué relación podía mantener con Rajoy a esa edad? – Me llamaba Fran, me veía en los actos y le hacía gracia. Yo era como el niño del PP. Aunque ahora no me gusta que me vinculen al PP. – ¿En qué consistió su relación con el ex ministro de Exteriores Miguel Ángel Moratinos? – Teníamos planificados diferentes negocios en Guinea Ecuatorial. Sobre todo eran negocios para ayudar a empresas españolas. Yo quería aprovechar ese país en beneficio de España y de todos los españoles. Eran negocios de Sanidad, Educación y Servicios de Inteligencia. – ¿Le han hecho propuestas para rentabilizar su peripecia? – Muchas. De seis cifras. Alguna tele me ha ofrecido más de 100.000 euros. E. INDA - E.URREIZIETA: EL MUNDO