El fútbol playa se originó en Brasil y se ha convertido en un deporte internacional jugado en más de 170 países. Se juega en una cancha de arena entre dos equipos de cinco jugadores cada uno, con tres períodos de 12 minutos. El objetivo es anotar más goles que el equipo contrario a través de faltas directas o penales. Brasil ganó el primer Campeonato Mundial en 1995 en Río de Janeiro, lo que ayudó a popularizar el deporte a nivel global.