El fútbol sala se originó en 1930 en Uruguay y es regulado por la FIFA. Se juega entre dos equipos de 5 jugadores cada uno, incluyendo un portero. El objetivo es marcar goles lanzando el balón dentro de la portería contraria, lo que solo puede hacerse con cualquier parte del cuerpo excepto las manos. Los partidos duran 40 minutos divididos en dos tiempos de 25 minutos.