El fútbol sala se originó en 1930 en Uruguay cuando los niños comenzaron a jugar al fútbol en canchas de baloncesto debido a la falta de espacio. Fue creado oficialmente por el profesor Juan Carlos Ceriani en Montevideo. Se juega en una cancha rectangular entre 25-42 metros de largo y 16-25 metros de ancho con porterías y reglas similares al fútbol pero en un espacio cerrado más pequeño.