Garic era un niño que vivía en un circo y quería aprender a hacer malabares. Su amigo el payaso Erre le enseñó y lo ayudaron los demás artistas del circo. La primera vez que Garic actuó se puso nervioso y falló, pero siguió practicando y aprendió. Al final, pudo hacer malabares perfectamente delante de todo el público en el circo y se convirtió en un famoso malabarista.