El documento describe cómo la ciudad de Ocaña en Colombia ha implementado un proceso de presupuesto participativo y planeación local para involucrar a los ciudadanos en las decisiones del gobierno municipal. Esto busca generar confianza entre los ciudadanos y el gobierno al permitir que los ciudadanos decidan cómo se gastan los fondos públicos. Aunque no resolverá todos los problemas, se espera que este proceso reactive la capacidad de los ciudadanos para soñar y participar en mejorar su comunidad a largo plazo.