La gestión documental permite administrar el flujo de documentos dentro de una empresa mediante tecnologías y normas para mejorar el rendimiento. Existen tres tipos de gestión documental: el archivo de gestión para documentos en trámite de 1 a 5 años, el archivo central para documentos consultados con menos frecuencia de 5 años en adelante, y el archivo histórico para documentos de valor permanente.