Francisco de Goya (1746-1828) fue un pintor español que revolucionó el arte de su tiempo con un estilo que anticipó movimientos posteriores como el Impresionismo. Trabajó como pintor de la Corte para los reyes Carlos IV y Fernando VII, pero abandonó España e instaló en Francia tras la vuelta al trono de Fernando VII. Su técnica y colorido evolucionaron de detallista a pinceladas sueltas y predominio del negro, influenciado por una enfermedad que le dejó sordo.