Arzobispado de Arequipa 
Domingo 26 
Octubre 
2014 
LA COLUMNA 
De Mons. Javier Del Río Alba 
GRAN FIESTA JUVENIL 
Como anteriormente lo he informado en esta 
columna, la Iglesia en Arequipa está celebrando 
el Año de la Juventud. Quise que dedicáramos 
de manera especial a nuestros jóvenes el año 
2014 porque, en las numerosas ocasiones en 
que he conversado con ellos, sea en público 
como en privado, he llegado a la certeza de que 
en lo profundo de su corazón late intensamente 
esa llamada a la santidad que Dios les puso al 
momento de crearlos. Es una llamada que 
tenemos todos, pero que podemos decir que en 
la mayoría de nuestros jóvenes está más fresca 
o menos averiada que en muchos adultos. 
Como dijo el Papa Francisco en la Jornada 
Mundial de la Juventud celebrada en Río de 
Janeiro el año pasado, los jóvenes quieren 
construir un mundo mejor, ser protagonistas del 
cambio. Esa misma ilusión la he constatado 
también en los jóvenes de Arequipa y, por eso, 
he querido que les dediquemos de modo 
especial este año para que todos, como familia o 
comunidad eclesial, estemos más cerca de 
ellos, aprendamos a escucharlos, acojamos sus 
buenas iniciativas, los animemos en su lucha 
por no dejarse corromper por los ídolos del 
mundo, los corrijamos con amor cuando se 
desvían del camino del bien y los guiemos hacia 
el encuentro con Jesucristo que es “camino, 
verdad y vida”. 
En ese contexto del Año de la Juventud, hemos 
organizado la Fiesta Juvenil de la Fe y de la 
Vida, que se celebrará este viernes 31 de 
octubre y el 1 de noviembre en el Santuario de la 
Virgen de Chapi. Este es el tercer año que 
tendremos una fiesta juvenil en Chapi. Los años 
anteriores han ido miles de jóvenes de las 
parroquias, movimientos, colegios, institutos y 
universidades de la Arquidiócesis y siempre han 
vuelto contentos de encontrarse con otros 
muchachos como ellos, que saben divertirse y 
hacer fiesta sin necesidad de acudir a 
estimulantes artificiales que les hagan 
experimentar lo que, en última instancia, sólo es 
una caricatura de alegría y felicidad. La 
verdadera alegría y la verdadera fiesta no se 
consiguen con medios cuyos efectos duran sólo 
unas pocas horas y después dejan vacíos y 
tristes a quienes los han usado. Por el contrario, 
la verdadera alegría y la verdadera fiesta brotan 
del interior de la persona que se siente feliz. Y 
esta es la experiencia de los jóvenes que cada 
año participan en la fiesta que hacemos en 
Chapi: se sienten felices porque experimentan 
la presencia y el amor de Dios y de la Virgen, y la 
experimentan en el amor y comunión con los 
demás jóvenes y con los adultos que los 
acompañamos. 
Como todos los años, los jóvenes comenzarán a 
llegar al Santuario el 31 de octubre a partir de las 
6 p.m. y la fiesta durará hasta el mediodía del 1 
de noviembre, que es el día en que la Iglesia 
celebra a Todos los Santos. Tendremos ratos de 
oración y de esparcimiento. Habrá un concierto 
musical y baile. Habrá sacerdotes para confesar 
a los jóvenes que lo deseen y habrá también una 
gran serenata festiva a la Virgen. Después del 
correspondiente descanso, para lo cual los 
jóvenes llevarán sus carpas y bolsas de dormir, 
etc., continuaremos la fiesta y terminaremos con 
una Misa Solemne. Así, de una manera festiva, 
volveremos a encomendar a nuestros jóvenes a 
la maternal protección de nuestra Mamita de 
Chapi, en la seguridad que nadie mejor que Ella 
puede llevarlos al encuentro con su hijo 
Jesucristo, el único capaz de darnos vida en 
abundancia. Rezaremos también por aquellos 
jóvenes que han perdido el verdadero sentido 
de la vida y por toda Arequipa, para que abramos 
de par en par las puertas de nuestro corazón a 
Cristo. 
Queridos jóvenes: están todos invitados. ¡Los 
espero! 
+ Javier Del Río Alba 
Arzobispo de Arequipa

Gran Fiesta Juvenil

  • 1.
    Arzobispado de Arequipa Domingo 26 Octubre 2014 LA COLUMNA De Mons. Javier Del Río Alba GRAN FIESTA JUVENIL Como anteriormente lo he informado en esta columna, la Iglesia en Arequipa está celebrando el Año de la Juventud. Quise que dedicáramos de manera especial a nuestros jóvenes el año 2014 porque, en las numerosas ocasiones en que he conversado con ellos, sea en público como en privado, he llegado a la certeza de que en lo profundo de su corazón late intensamente esa llamada a la santidad que Dios les puso al momento de crearlos. Es una llamada que tenemos todos, pero que podemos decir que en la mayoría de nuestros jóvenes está más fresca o menos averiada que en muchos adultos. Como dijo el Papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Río de Janeiro el año pasado, los jóvenes quieren construir un mundo mejor, ser protagonistas del cambio. Esa misma ilusión la he constatado también en los jóvenes de Arequipa y, por eso, he querido que les dediquemos de modo especial este año para que todos, como familia o comunidad eclesial, estemos más cerca de ellos, aprendamos a escucharlos, acojamos sus buenas iniciativas, los animemos en su lucha por no dejarse corromper por los ídolos del mundo, los corrijamos con amor cuando se desvían del camino del bien y los guiemos hacia el encuentro con Jesucristo que es “camino, verdad y vida”. En ese contexto del Año de la Juventud, hemos organizado la Fiesta Juvenil de la Fe y de la Vida, que se celebrará este viernes 31 de octubre y el 1 de noviembre en el Santuario de la Virgen de Chapi. Este es el tercer año que tendremos una fiesta juvenil en Chapi. Los años anteriores han ido miles de jóvenes de las parroquias, movimientos, colegios, institutos y universidades de la Arquidiócesis y siempre han vuelto contentos de encontrarse con otros muchachos como ellos, que saben divertirse y hacer fiesta sin necesidad de acudir a estimulantes artificiales que les hagan experimentar lo que, en última instancia, sólo es una caricatura de alegría y felicidad. La verdadera alegría y la verdadera fiesta no se consiguen con medios cuyos efectos duran sólo unas pocas horas y después dejan vacíos y tristes a quienes los han usado. Por el contrario, la verdadera alegría y la verdadera fiesta brotan del interior de la persona que se siente feliz. Y esta es la experiencia de los jóvenes que cada año participan en la fiesta que hacemos en Chapi: se sienten felices porque experimentan la presencia y el amor de Dios y de la Virgen, y la experimentan en el amor y comunión con los demás jóvenes y con los adultos que los acompañamos. Como todos los años, los jóvenes comenzarán a llegar al Santuario el 31 de octubre a partir de las 6 p.m. y la fiesta durará hasta el mediodía del 1 de noviembre, que es el día en que la Iglesia celebra a Todos los Santos. Tendremos ratos de oración y de esparcimiento. Habrá un concierto musical y baile. Habrá sacerdotes para confesar a los jóvenes que lo deseen y habrá también una gran serenata festiva a la Virgen. Después del correspondiente descanso, para lo cual los jóvenes llevarán sus carpas y bolsas de dormir, etc., continuaremos la fiesta y terminaremos con una Misa Solemne. Así, de una manera festiva, volveremos a encomendar a nuestros jóvenes a la maternal protección de nuestra Mamita de Chapi, en la seguridad que nadie mejor que Ella puede llevarlos al encuentro con su hijo Jesucristo, el único capaz de darnos vida en abundancia. Rezaremos también por aquellos jóvenes que han perdido el verdadero sentido de la vida y por toda Arequipa, para que abramos de par en par las puertas de nuestro corazón a Cristo. Queridos jóvenes: están todos invitados. ¡Los espero! + Javier Del Río Alba Arzobispo de Arequipa