Pepsi Co. decidió modernizar su imagen corporativa y la línea de envases. Directivos de Tropicana rediseñaron el envase de zumo pensando que mejoraría las ventas, pero el nuevo diseño con un vaso de zumo en lugar de una naranja atravesada por una pajita y cambios en el logotipo y colores hizo que las ventas bajaran un 20%, provocando pérdidas de 100 millones en 2 meses, por lo que tuvieron que volver al diseño original.