Este documento presenta una serie de peticiones a Dios y sus respuestas. Dios rechaza quitar los malos hábitos o enfermedades del cuerpo, ya que es responsabilidad del individuo cambiar y el cuerpo es temporal. Dios también niega dar felicidad o paciencia directamente, sino que enseña que dependen de las experiencias de cada uno. Finalmente, el individuo pide amar a otros como Dios ama, y Dios parece complacido de que haya entendido el mensaje de aprender a través de uno mismo y amar a los demás.