El primer principio de la termodinámica establece que la energía no se puede crear ni destruir, solo se puede transformar de una forma a otra. Este principio es importante en la construcción de represas hidroeléctricas porque permite transformar la energía potencial del agua almacenada en la represa en energía eléctrica a través de las turbinas. La viscosidad del agua y la presión hidrostática sobre las paredes de la represa aumentan con la profundidad y deben considerarse en el diseño para garantizar un flujo estable y eficiente