Susana quería una mascota y su mamá le dijo que si sacaba buenas calificaciones en la escuela podría tener un perro. Susana estudió mucho y aprobó su examen, por lo que sus padres accedieron a llevarla a elegir un cachorro. Susana eligió a Lulú y comenzó a jugar con él todos los días. Un día, mientras jugaba con Lulú, Susana sufrió un derrame cerebral y cayó en coma. Susana no mejoró con el tiempo y sus padres decidieron desconectarla.