Este documento es un homenaje a los toxicómanos fallecidos y una reflexión sobre el impacto devastador de las drogas en la juventud. Se insta a crear conciencia sobre la lucha contra las drogas a través de una propaganda realista y efectiva, así como la necesidad de centros de rehabilitación adecuados. La autora, una madre afectada por esta problemática, anima a los jóvenes a rechazar las drogas y buscar ayuda profesional para superar la adicción.