La hormiga llevaba una paja seis veces más larga que ella y trató de cruzar una grieta profunda entre dos piedras. Después de varios intentos fallidos, la hormiga tuvo la idea de apoyar los extremos de la paja sobre los bordes de la grieta para crear un puente que le permitió cruzar. Al llegar al otro lado, la hormiga tomó su carga nuevamente y continuó su viaje, demostrando que los problemas pueden convertirse en soluciones si se los usa de manera creativa.