Un hombre ha muerto de un ataque al corazón causado por el estrés laboral. Desde la perspectiva del más allá, observa el profundo dolor que su muerte ha causado a su familia, especialmente a su esposa e hijos, y se da cuenta de que su verdadera y más importante empresa siempre fue su familia, no el trabajo. Exhorta a los lectores a dedicar su tiempo a sus seres queridos en lugar de entregarse por completo a una empresa.